Archivo de la categoría: Calabazas comestibles

Acorn squash al horno

Recogiendo calabazas

Recogiendo calabazas

 Acorn squah creciendo

Acorn squah creciendo

Este año, después de no haberlas sembrado el año pasado, he plantado este tipo de calabaza en el huerto. Pertenecen al grupo de las Cucurbita pepo, nás aun al grupo de las calabaza Bellota, en concreto  son la Acorn Table Queen Winter Squash.

Este tipo de calabaza, conocida cientificamente como Cucurbita pepo var. turbinata  fue originada dentro de landraces de antes del descubrimiento de América y se conserva todavía en EEUU, donde suele consumirse con regularidad por estas fechas, sobre todo en la costa este, en torno a Massachusetts. Un landrace es un tipo de cultivo natural que se ha creado dentro de grupo aislado de evolución concreto, con  la acción selectiva que de forma espontánea se ha ido realizando.

Limpiando la calabaza

Limpiando la calabaza

Este año aunque no han sido muy abundantes en producción  si que contamos con más de una docena de estas pequeñas  y  ricas calabazas. Ahora  quiero mostraros  una de las formas más habituales  de consumirla en estas fechas en torno a  la celebración de Thanksgiving, asada al horno.

Preparando para el horno

Preparando para el horno

Necesitamos una calabaza, partida a la mitad,  libre de pepitas y casi dos horas de horno.  Al limpiar la calabaza le hacemos varios cortes   creando una red  de estrías a través de las cuales penetrará en la carne de calabaza el aliño que vamos a ponerle: Azúcar moreno,  unos pedacitos de mantequilla y un poco de canela.

Tras el horno

Tras el horno

Con el horno en torno a 200º y tiempo  suficiente, la carne de la calabaza se pone untuosa y confortable. El aliño marca en que medida  los sabores puedes ser más intensos o no, pero resultan reconfortantes,  nos atrapan por su sabor. Ahora con su  tamaño ideal, podemos  comerla solos o compartirla. ©

Año de calabazas

Calabazas alargadas, tamaño medio

Calabazas alargadas, tamaño medio

Pese haber ido este año la siembra muy tardía, al ser este un año excepcional  en tan altas temperaturas, las calabazas se han dado  muy bien. De hecho ha sido el mejor año de calabazas de todos los tiempos en el huerto con una gran diversidad de tipos y buenos tamaños. Con la excepción de unas pocas semillas que puse al principio y que al quedar a la sombra no se dieron bien, las demás han tenido una producción muy abundante.

Calabaza redonda de Castilla

Calabaza redonda de Castilla

La mayoría se sembraron allí donde no colocamos nada más, en la zona norte del huerto, en una hilera vertical que recorría buena parte de la orilla de la valla. Se  sembraron a finales de junio y a sembraron a pleno sol, con espacio abundante, en una zona donde el terreno no estaba demasiado trabajado y  donde le pudimos meter algo de agua a lo largo del verano gracias a la existencia de mangueras de goma, cuando se veía que sus hojas iban desmayadas.

Calabaza Butternut

Calabaza Butternut

Calabaza de Mallorca

Calabaza de Mallorca

Las plantas en general se pusieron a crecer a lo loco. Así   en la zona que estaba entre las patatas  ocuparon todo el espacio e  invadieron los surcos que estaban cerca de ellas.

Calabazas grises de Valencia

Calabazas grises de Valencia

En único inconveniente de una siembra tardía aunque la producción sea abundante puede ser la maduración de las calabazas y que pueda llegar  antes de tiempo  una helada temprana.  Con el primer punto no ha habido problema. Dadas las temperaturas del año la maduración se ha ido adelantando. Lo de la helada ya no tiene remedio, aunque habíamos recogido una tanda y no fue de esas heladas bestiales, pero con todo  las hojas tiernas de las calabazas ya se vieron achicharradas.

Hojas heladas de las calabazas

Hojas heladas de las calabazas

Calabazas Scorn y Baby Bear

Calabazas Acorn y Baby Bear

Llegamos a tiempo de recoger la cosecha de calabazas, aunque dejamos en las plantas aquellas que van todavía  verdes para que terminen de hacerse. Sin duda todo un éxito con un buen número de tipos de calabazas:  Calabazas redondas  y grandes de Castilla, de la gris mediana de Valencia, de las Butternut de tamaños y  formas variados,  de  las largas de Mallorca,  de las de cabello de Ángel,  de las americanas, algunas suecas,  de las Potimarron,  y algunas otras … ©

Calabazas de Cabello de Ángel

Calabazas de Cabello de Ángel

Calabaza Potimarron

Ma mayor parte de nuestra cosecha salvo los ejemplares más tiernos

La mayor parte de nuestra cosecha salvo los ejemplares más tiernos

Tallo tierno y cáscara fina

Tallo tierno y cáscara fina

Este año tengo algunas calabazas nuevas en el huerto,  algunas de ellas realmente interesantes. Este es el caso de la calabaza potimarron  que  también es conocida como calabaza Hokkaido,  pero su nombre científico es Cucurbita maxima Duchesne ssp. maxima convar. maxima ‘Red Kuri’ De  tamaño pequeño ,forma aplastada  y  piel fina, su fruto destaca entre las hojas de la planta con un intenso color naranja.  Es una calabaza  muy apreciada en el Extremo Oriente.

Todavía no hemos probado estas calabazas, pero la cosecha se presenta abundante. Dicen que son unas de las más ricas por su sabor,  que recuerda a la castaña.  Coloqué  dos hoyas  a comienzos del mes de junio. Dentro de cada una de  ellas puse tres semillas de calabaza y todas han salido adelante, aunque una de ellas es híbrida.

De intenso color

De intenso color

Las plantas tienen un vigor medio y cuentan con unas hojas anchas, redondeadas y  de color agrisado,  pero de un tono claro, casi perla.   El terreno donde se colocaron estaba a pleno sol. Junto a las semillas les puse un buen puñado de humus, dado que las calabazas gustan en conjunto de  un substrato rico en nutrientes.

planta-joven

calabazaFuera de agua cada cierto tiempo y algo de extracto fermentado de cebollas para combatir el humus y la araña roja, por lo demás estas calabazas han estado a su aire. Ahora que han comenzado a bajar las temperaturas y por  lo tiernas que están,  hemos decidido recogerlas para comenzar a usarlas  en unos casos y almacenarlas  en otros. Para ello las cortamos siempre con un trozo del rabo  con  el que estaban unidas a la planta madre.

Con una hibridada

Con una hibridada

Para su conservación deben estar en un lugar ventilado y fresco, donde la corteza exterior vaya secándose y donde las temperaturas no desciendan demasiado, pues de ser así podrían echarse a perder estos frutos.©

Cultivo de la calabaza Mallorquina

Calabazas maduras

Calabazas maduras

Una de las calabazas que suele ser habitual en el huerto casi todos los años es la Calabaza Mallorquina.  Las tengo  desde hace un montón de tiempo.

Junto a otras calabazas

Recién cogidas, junto a otras calabazas

Es un tipo de calabaza sabroso, que solo tienen un inconveniente que es que suele ser muy grande y larga, lo que la hace en ocasiones difícil de usar, pero guardada en la nevera, se puede ir usando por secciones cilíndricas que se van cortando y luego se protege la zona  de corte para que no se reseque hasta el nuevo uso. También, siempre es posible congelarla o repartir pedazos entre la familia, con lo que se acaba antes.

Su cultivo es similar al resto de calabazas del año.  Al sembrar procuro poner una tanda de ellas juntas para que, tengan mayor facilidad en la polinización y  al realizarse este se conserven en lo posible sus características genéticas.

Nunca sembramos en tierra definitiva hasta que se haya pasado el periodo de heladas en el exterior, pero podemos hacerlo en el interior del invernadero. La calabaza gusta de terrenos bien aireados, con buen abono, y que  esté bien descompuesto.

Diferentes largos

De diferentes largos

Hay que mantener cierto ojo sobre ellas a lo largo del verano y vigilar la evolución de la plantas. Mantener ciertos niveles de humedad en la tierra. Controlar la evolución de los hongos, en especial si llueve a lo largo del verano, o cuando comienza a ver rocío sobre la hoja. Por ello en el huerto ecológico se hace necesaria una tarea preventiva que minimice  el desarrollo de los hongos.

Creciendo en el verano

Creciendo en el verano

En ese aspecto hemos empleado a lo largo del verano casi cada semana, alternativamente: Infusión de salvia, bicarbonato disuelto en agua,  leche desnatada, extracto fermentado de cebollas, macerado de  Cola de Caballo,…  Las lluvias del final del otoño, y el abandono de las  pulverizaciones, favorecieron el desarrollo de estos hongos en el periodo final.

Y al final del otoño es importante recoger las calabazas antes de las helada, pues las calabazas se hielan, para pudrir posteriormente sino se hace así. Dejarlas en lugar seco y bien ventilado  es lo ideal, con ello pueden llegar a conservarse  casi el año.©

Calabaza Butternut

Cucurbita

Cucurbita moschata Duchesne, o calabaza Butternut

madurando

madurando

Las calabazas ya están recogidas la mayor parte de ellas. Aunque el otoño está viniendo bueno, las más maduras ya están retiradas y guardadas en casa. A las más verdes les daremos algo más de tiempo. Las mantendremos en  tierra hasta que  bajen las temperaturas y llegue algo más de frío, antes de las heladas.

En el huerto este año sembramos diferentes tipos de calabazas, pero de ellas una de las más interesantes  para cultivar son las calabazas Butternut.  Pertenece este tipo a las calabazas de invierno (Cucurbita moschata), calabazas que se conservan durante un periodo amplio de tiempo, pero es a lo largo del invierno cuando se encuentran en su momento para el consumo.

Son un tipo de calabaza de pequeño tamaño,en torno al kilo, con forma de pera o  a veces un poco  cuadrada depende del tipo, de piel fina en comparación con otras calabazas y carne dulce y carne anaranjada. Su tamaño menor facilita su consumo sin tener que tirar calabaza o congelarla.

Variedad de tonos, creando rayas

Variedad de tonos, creando rayas

Flores de calabaza

Flores de calabaza

Las semillas  de calabaza las colocamos en el huerto después de las últimas heladas, pronto con el calor de mediados de mayo aparecieron las plántulas, alrededor de las cuales colocamos algo de paja como acolchado para protegerlas,  dado que en ocasiones una helada tardía puede dar problemas y llevarse las plantas recién nacidas.

Calabacita pequeña creciendo

Calabacita pequeña creciendo

Coloqué plantas de calabazas en dos sitios diferentes, siendo uno de ellos uno de los bancales creados en el mes de julio.  En ambos casos han desarrollado  como una decena de frutos que se suman al resto de frutos de los diferentes tipos de calabazas plantados.

Durante el verano  se mantuvo un cuidado  de las plantas, aportándole agua, y algo de acolchado para conservar la humedad. El resto ha sido tarea de la planta que ha ido sacando flores masculinas y femeninas de forma regular.  La mayoría de las flores ha cuajado, pero otras no lo han hecho debido a  la escasez de polinizadores de este año.

Primera partida de calabazas

Primera partida de calabazas

maduración progresiva

maduración progresiva

Los frutos que van cuajado presentan al comienzo un color  verdoso, con un dibujo rayado de diferentes tonos y formas en su diseño,  que va desapareciendo  y se va igualando en el color de la piel conforme va madurando el fruto.  La madurez de la calabaza  es  importante pues las semillas se van desarrollando en ese proceso y si las plantas no están maduras cuando se cortan, el número de semillas  bien desarrolladas es mucho  menor.

Solo queda recolectar las calabazas y prepararlas para la mesa. En ese proceso el quitar  y secar las semillas es imprescindible para poder tener  una  nueva generación de plantas. ©

Injertos en calabaza

Las calabazas aparecieron antes

Las calabazas aparecieron antes

El año pasado compré unas sandías injertadas en calabaza, y este año estaba decidida a probar que tal podía resultar tal asunto. Por ello ya hace tiempo, coloqué en el interior del túnel  unos tiestos de  buen tamaño en los que  fui sembrando juntas pipas de calabaza de la que había conseguido especial para trasplantes, junto con  pepitas de sandías.

Diferencia de tamaño

Diferencia de tamaño

¡Craso error! sin duda ninguna, pues está claro que sandías y calabazas tienen ritmos de crecimiento diferentes, sobre todo si uno pretende ponerlas tempranas en esta zona. Así como ha sido un error sembrarlas juntas, pues es difícil de controlar que salgan todas, quedan a veces desparejadas y no siempre junto a la planta con la que quieres  hacer el injerto.

La diferencia es evidente

La diferencia es evidente

la próxima vez intentaré ponerlas individuales  y con al menos  dos semanas de diferencia entre las sandías, mucho  más lentas en su proceso de germinación y las calabazas, tanto  más rápidas, que incluso podrían ser tres las semanas entre ellas.

Sandías  bajo el túnel

Sandías bajo el túnel

Cuando ya iban  crecidas y  tras haber visto vídeos por Internet donde se apreciaban diferentes técnicas,  decidí probar las dos básicas que vi.

  1. En el primer caso, a aplicar en aquellos tiestos donde solo habían nacido semillas de  calabaza, se cortaba el injerto, en este caso mío de melones y  sandías  y se unían ambas partes con dos incisiones en diagonal, de dirección inversa, posteriormente  se ataba.

    Injertando melón

    Injertando melón

Sujección del injerto

Sujección del injerto

En el segundo caso manteniendo la misma técnica de corte, con dos plantas (calabaza y sandía) creciendo una junto a la otra. Dos cortes diagonales de dirección complementaria que  encajabna una porción de cada planta  en la otra, pero sin separar las plantas de su tallo, por lo que la seguridad de la operación era mucho mayor, eliminando al tiempo los posibles brotes que en las axilas de las  hojas de la calabaza pudieran aparecer.

Injerto por aproximación  del corte diagonal

Injerto por aproximación del corte diagonal

Sujección del injerto

Sujección del injerto

De la experiencia sacamos pocos resultados y algunas conclusiones:

  1. Los injertos cuando se corta la parte a injertar, en ningún caso resistieron más de unos días.
  2. Los que se mantenían conectados al suelo, se han conservado vivos, pero no siempre el encaje resultó correcto, pero aún sobrevive alguno de ellos, veremos si pueden salir adelante.
  3. Es necesario experimentar más por ello, por lo que  voy a poner alguna pipa nueva a germinar, para probar aunque vayan tarde.©

    Injerto seco

    Injerto seco

Cosecha de calabazas 2012

Calabazas grises valencianas junto a otras

Hasta ahora no os he contado del resto de la cosecha de calabazas que hemos cultivado en el huerto este año. Algunas  de las que teníamos del año pasado no las sembramos y por contra otras se han desarrollado mejor, pero en conjunto no ha sido un mal año para ellas.

Calabazas de Cabello de Ángel

Las coloqué en el trozo donde habían habido cebollas durante el invierno que fueron de las primeras en ser consumidas, tanto para  cebolleta tierna como para  emplearlas como calçots.

El lugar estaba abonado para las cebollas y  no me molesté en cultivar la tierra, sino que meramente  preparé las hoyas de cultivo donde iba a colocar las semillas de las  calabazas,  coloqué en cada una de ellas un buen puñado de humus y un par de semillas.

Calabaza Butternut

Teniendo en cuenta lo seco que venía el año, una vez hecha la hoya, les pusé paja de cobertura tapando la tierra, para que retuviera la humedad. Este paso  era  necesario para que germinaran las semillas y  para que ayudara a las plantas en las primeras fases de su desarrollo conservando la humedad  hasta que  las calabazas con sus hojas cubriesen el suelo lo suficiente para evitar la evaporación del agua del suelo.

Zona de las calabazas

Libando en la flor

Las calabazas nacieron bien, pero les costó arrancar. En las primeras etapas apenas cuajaban frutos, y de hecho hasta que no llegaron las abejas no se comenzaron a ver calabacitas.

El  verano supuso una abundante cantidad de flores, de las que cuajaron un montón de calabazas.

Así tenemos  además de las calabazas que ya os he mostrado: calabazas valencianas, calabazas Butternut,  calabazas   de forma redondeada y crecimiento irregular, a las que se suman las calabazas de Cabello de Ángel que fueron muy abundantes  y con buen crecimiento y las calabazas americanas que ya os mostré en el verano.

Butternut y americanas: winter squash

Suficientes calabazas para todo el año, pues  si se colocan en un lugar bien aireado y donde  estén secas se conservan bien y muchas de ellas sobre todo las valencianas tienen una gran resistencia y  vida muy larga, pudiéndolas consumir a lo largo de todo el año. ©

Más calabazas