Archivo de la categoría: Cultivo de cereales

Los cereales y la helada

Adelante centeno, al fondo espelta

Adelante centeno, al fondo espelta

Cómo todos los años ya está bien desarrollado el cereal por estas fechas. Este año han sido espelta y centeno. He puesto un trocito de cada para recoger semilla, y otro trozo de centeno, para en primavera darle la vuelta y usarlo como abono verde. Ambos  son de la familia de las Gramíneas o Poáceas, y para ambos las heladas son importantes en su desarrollo.

Agua e Hielo en las hojas

Agua e Hielo en las hojas

Lo primero de todo es sembrar el cereal de modo que cuando llegue la helada esté crecido pero no demasiado desarrollado, de otro modo el hielo podría dañar la planta. En mi caso fue en el mes de  noviembre al mismo tiempo que las habas, cuando los puse en tierra. Desde entonces ha estado creciendo  todo el tiempo, pues en general las temperaturas este año no han sido demasiado bajas.

Las heladas tienen un papel importante pues son las responsables de que las plantas realicen una doble tarea:

Por un lado, desarrollar raíces profundas,  lo que facilita que la planta se afiance bien  al terreno y se pueda nutrir  en profundidad y resistir mejor la deshidratación que el hielo genera en superficie.

Espelta con algo de acolchado

Espelta con algo de acolchado

Por otro, al ahondar las raíces con la helada se potencia el desarrollo del ahijamiento.  Consiste este en el  crecimiento  a partir del primer tallo que sale de la semilla de, brotes y raíces que arrancan desde el primer nudo, cada uno de los cuales tiene a su vez otro  primer nudo, que ahija también, con ello se hace una red tupida de tallos con su propio sistema radicular que forman la macolla.

Espelta

Espelta

Un  número significativo  de los cereales son capaces de ahijar, pero con resultados diferentes. El centeno tiene mejor capacidad de ahijamiento que la espelta, como claramente se percibe en las imágenes. Pero para ello también influyen los nutrientes recibidos por la planta.

El haber aportado humus como abono, con buenos niveles de nitrógeno, facilita el amacollamiento. Hay que tener presente que en el humus existen determinadas  niveles de hormonas, y es el equilibrio hormonal con la presencia de  Auxinas y Citoquininas, el factor clave del desarrollo de este  ahijamiento.©

 

Palomitas de maíz

Palomitas de maíz

Palomitas de maíz

zea mays everata sturt

zea mays everata sturt

En estas tardes de otoño con tanta lluvia el quedarse en casa ha sido frecuentemente  la opción elegida. Nada mejor en esos momentos que animar la tarde con un buen cuenco de palomitas recién hechas.

El maíz Reventón que es como también se llama al maíz de palomitas  hay que desgranarlo a mano y con cuidado para que no se le rompa la piel, pues con ella  completa, cuando se le somete al calor, la presión interna lo abre como una bella flor.

Investigadores de la Universidad de Scranton, Pensilvania han concluido que un  buen cuenco de palomitas resulta ser uno de los alimentos más saludables que podamos tomar, dada  la elevada cantidad de polifenoles  que presentan.  La concentración de estos polifenoles es más elevada dado el bajo porcentaje de agua de las palomitas, un 4%. Mucho más elevada que en muchas frutas y verduras. Estos se concentran sobre todo en la piel, que también aporta mucha fibra. Enlace de la BBC que puede ser de interés.

maíz, poco aceite y poca sal

maíz, poco aceite y poca sal

Los  polifenoles son  antioxidantes  muy saludables para proteger a las células de las enfermedades degenerativas y  del daño causado por los radicales libres, también ayudan a combatir el colesterol. Pero para que sean tan saludables hay que preparar las palomitas de una manera  adecuada, con baja cantidad de aceite de  buena calidad y poca sal.

Se cubre apenas el fondo de la cazuela

Se cubre apenas el fondo de la cazuela

Las palomitas nos aportan también otros elementos a la dieta como  vitamina E, Tiamina, minerales,.. Pero la clave está en cómo hacerlas.

Dentro de la cazuela

Bajo la tapa…

Empezamos necesitando una buena cazuela de fondo plano, con tapadera. Un  puñado de maíz, un chorro de aceite  de oliva virgen (apenas 1 cucharada o 2),  un poco de sal. Se pone todo ello  en el fondo de la cazuela y se tapa esta poniéndola a fuego vivo.

...saltan las palomitas y llenan la cazuela

…saltan las palomitas y llenan la cazuela

Dependiendo del nivel de humedad del maíz, esta tarda  más o menos, pero moviendo las semillas sin destapar la cazuela, al cabo de poco rato el maíz comienza a saltar chocando con las paredes, haciendo ruido. Se debe seguir  moviendo la cazuela, de modo que no se nos peguen las palomitas, se puede bajar un poco el fuego.

Si la cazuela tiene un fondo grueso que retenga el calor, se pueden incluso retirar del fuego, pero debemos seguirlas moviendo, sin destapar,  para impedir  que  tomen un sabor ahumado. Tras un fuerte bombardeo en pocos minutos dejan de hacer ruido.  Ya podemos destaparlas y están listas.

¡Vistas y no vistas!

¡Vistas y no vistas!

Apenas llevan grasa, poca sal y  están deliciosas, tanto ellas como  el olor de las palomitas. ©

El maíz y la compañía

Cosecha de maíz amarillo, de palomitas

Cosecha de maíz amarillo, de palomitas

Todavía anda secándose la cosecha de maíz de este año.  Un maíz que se ha plantado en el huerto en tres lugares diferentes, y  en tres momentos distintos.

El cultivo de maíz este año ha sido un tanto desigual. Este hecho creo que en parte se debió a el cómo y  el cuando de cada siembra. Como otros años  tres han sido los tipos de maíz sembrado: Maíz tierno, maíz del país (tanto rojo como amarillo) y maíz de palomitas.  De ellos tres los que mejor han resultado han sido el maíz tierno y el maíz de palomitas. Del de  el país aunque hay cosecha, esta  no ha sido tan provechosa como años anteriores.

Maíz y judías

Maíz y judías

Mazorca de maíz

Mazorca de maíz

En el proceso de cultivar un huerto, uno de los aspectos más importantes es el momento  de evaluación de los resultados obtenidos. Sin este paso se puede tener buena o mala cosecha, pero eso será un aspecto circunstancial, difícil de corregir. Con la revisión de qué se ha hecho y la valoración de lo positivo y de lo que no lo ha sido, resulta posible aprender de los errores, mejorar las posibilidades de las cosechas futuras.

Qué funcionó y qué no, con la cosecha de maíz.  Si consideramos el cuándo: El primero en ser sembrado fue el maíz  tierno, colocado en tiestos  dentro del invernadero a modo de semillero, lo  que adelantó la cosecha. Cuando se puso  definitivamente en la tierra ya habían pasado las heladas y el maíz estaba deseoso de crecer, agotados los nutrientes del pequeño espacio donde sobrevivía, lo que hizo bien  y con buenos resultados: Abundantes  mazorcas y bien granadas.

Buen crecimiento en el maíz  amarillo, de palomitas

Buen crecimiento en el maíz amarillo, de palomitas

El segundo fue  el maíz del país, puesto en tierra cuando este ya tenía calor suficiente, lo que agotó en pocos días la humedad del suelo y el maíz nació mal. Le costó arrancar, … le costó granar. Quizá también en el lugar donde se sembró el terreno estaba bastante pesado.

El tercero fue el maíz de palomitas, rojas y amarillas. Fue posterior al maíz del país, pero  corregimos  el problema de nacimiento del grano regando bien el suelo antes de la siembra. El crecimiento fue rápido, pero un poco desigual entre el rojo y el amarillo.

Recogidas de mazorcas para consumo tierno

Recogidas de mazorcas para consumo tierno

¿Cuáles fueron la diferencias entre ellos? Uno de los aspectos más curiosos es el de la compañía junto a lo que fueron sembrados. Tanto el maíz tierno como el maíz amarillo de palomitas  fueron sembrados junto a hileras de diferentes tipos de judías de enrame.  Siendo buenos los resultados en ambos casos.  Para el maíz  de menor crecimiento la compañía fue otra, o el propio maíz o hileras de pimientos.

Resulta inevitable pensar en el beneficio que ciertas plantas ejercen unas sobre otras. Este es un aspecto que voy a considerar y seguir investigando. Para ello estoy redistribuyendo los espacios del huerto, pero ya os contaré sobre ello más adelante © Para saber sobre tipos de asociaciones de plantas: 1, 2, 3

Riegos del lino

Flor de Linum usitatissimum

Flor del Linum usitatissimum

Casi todos los años pongo algo de lino en el huerto. Me gusta cultivarlo y luego tomar las semillas  a lo largo del año.  Es muy valioso como complemento de la dieta que ayuda a controlar el colesterol, motivo por el que yo lo uso.

Abundante floración

Abundante floración

Este año el lino lo planté en la zona donde el año anterior había estado el melocotonero.  Lleva plantado desde el mes de marzo y ha ido floreciendo en varias ocasiones dando paso posteriormente a la formación de las cápsulas que forman sus semillas.

El lino en el momento de su primera floración

El lino en el momento de su primera floración

El lino este año tienen muy buen desarrollo. Dos hermosas hileras que han alcanzado un buen crecimiento. No me interesa la fibra del lino, sino  que yo lo cultivo  especialmente por  el fruto, en el que predominan las semillas doradas, aunque también hay algunas marrones.

Espectacular color

Espectacular color

Al sembrarlo en la base del suco colocamos un poco de  humus de lombriz. El lino  nació bien y en sus fases iniciales no recibió  apenas atención, fuera de desherbarlo un poco de aquellas hierbas que nacieron al mismo tiempo, que no fueron demasiadas.

Pétalos arrastrados por el agua al regar

Pétalos arrastrados por el agua al regar

En los inicios del verano fue creciendo bien y comenzó a florecer. Ha sido posteriormente cuando hemos comenzado a regarlo para que nos de la mayor cantidad de semillas y estas engorden bien. Ha recibido hasta el momento dos riegos, que ayudarán en  la formación de las semillas. A partir del primer riego volvió  más tarde  a abrir otro montón de flores.

La floración posterior es menos abundante

La floración posterior es menos  numerosa que la primera

Las plantas de momento se ven sanas y fuertes. No hay demasiada intención de regarlo más, salvo el agua que pueda escurrir de las remolachas al lado de las cuales está sembrado, pero depende de cómo se vea  se hará. ©

Aricar el cereal

¡A la tarea!

¡A la tarea!

Dícese aricar a la tarea de roturar el espacio que hay entre las hileras del cereal nacido, sea el trigo, centeno, cebada,…  Esta técnica solo es posible realizarla cuando no se ha sembrado a manta, sino asucando el terreno.

Todo hierbas

Todo hierbas

Es una tarea que desde la proliferación de los herbicidas  se ha restringido mucho en su uso, pero antes era habitual verla realizar  en primavera,  al finalizar el periodo de lluvias, cuando la tierra comenzaba a estar fácil de trabajar,  para desherbar el cereal.

Se  realizaba  esta tarea abriendo con el arado los sucos,  y acercando la tierra a las plantas, de modo que al remover las malas hierbas,  quedaban  expuestas al sol,  y se secaban.

Tambien servía para entoñar el cereal,  que tras las lluvias del invierno, tenía las raíces al aire, reforzando la cantidad de tierra que tenía sobre su base, de este modo  se afianzaba en el suelo.

Cavadas y  al sol, las hierbas fenecen

Cavadas y al sol, las hierbas fenecen

A esa tarea me he dedicado en parte  el fin de semana, sobre todo con el centeno, pues con el trigo no he acabado.  Lo malo es que no hay arado y la fuerza de trabajo en este caso han sido mis brazos y un zacho. También  hemos continuado cavando,  ya metidos en faena, las habas y los guisantes que comienzan a dejarse sentir   y crecer tras unos días de temperaturas tan suaves.

Luce bonito!

Luce bonito!

La tierra este año está tras tanta lluvia particularmente pesada y difícil de trabajar.  Se aterrona con facilidad. Es una tarea que se hace pesada, pero resulta necesaria, pues la tierra pesada y  lluvia han hecho proliferar la grama que es necesario controlar. ©

Maiz de palomitas

Maíz en palomitas

Maíz en palomitas

Ahora en estas tardes frías, cobijados en el sillón ante una buena película,  es cuando comenzamos a disfrutar de uno de los  frutos  recogidos en este otoño y que se ha estado secando hasta ahora: El maíz de palomitas, en su variedad específica, el Zea mays everata Sturt.

Pelando la mazorca

Pelando la mazorca

No ha sido mucho el fruto recogido,  pues de entrada no sembramos demasiado, pero si el suficiente para poder comer un montón de palomitas, de vez en cuando,  a lo largo del año.

Hilera de maíz

Hilera de maíz al recogerlo

El maíz lo sembramos al final de la zona dedicada a sandías y melones, donde recibía riego al mismo tiempo que las cucurbitáceas. Para evitar hibridaciones en el maíz de palomitas este año decidí colocarlo bien alejado del resto del maíz y  por otro lado lo planté en fecha diferente lo que permitió que no coincidiese con el resto en su época de floración.

Grano maduro

Grano maduro

Creció alto, con una o dos mazorcas por planta. Al ir tardío  el maíz ha madurado un poco más tarde, por lo que lo hemos recogido ya en pleno otoño a finales de octubre, antes de que bajaran las temperaturas, más que nada para comenzar a ponerlo a secar.

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Mazorcas delgadas de grano más fino menudo

Ya seco antes de desgranar

Ya seco antes de desgranar

Hasta ahora ha estado en ello, pero ahora que ya está  bien prieto el grano y seco hemos comenzado a desgranarlo, con cuidado de no dañar la estructura del grano, para que las palomitas salten alegremente cuando lo pongamos en la sartén a calentar.

En el tarro de cristal

En el tarro de cristal

Solo nos queda almacenarlo de modo que se mantenga seco y pueda seguir abriéndose en la sartén. Para ello ya desgranado lo almacenamos en tarros de cristal. ©

Majando centeno

Trozo segado y amornalado

Trozo segado y amornalado

Llegada esta época  es la época de la siega, pero para cosecha la que tenía montada mi madre esta semana pasada en el pueblo, tenía una pequeña  meda de  mañizos de centeno dispuestos para  majar.

Campo de centeno en flor

Campo de centeno en primavera

No es que tuviera intención de  dedicarse al cultivo del centeno, de entrada había sembrado centeno en la sementera al acabar de recoger los cultivos, con la intención de que la tierra no echara tanta hierba y de que al llegar la primavera el centeno le sirviera como abono verde. Pero al venir la primavera tan húmeda no regresó al pueblo en las fechas que tenía previsto y cuando llegó el centeno tenía casi el metro, con lo que pensó en dejarlo para grano, el mejor grano posible y  totalmente ecológico, criado  con toda su altura pues algunas espigas tenían más de metro y medio.

Centeno en flor

Centeno en flor

Garañuelas

Garañuelas

Cuando llegamos al pueblo, ya había realizado ella sola la siega, todo ello con el sistema tradicional,  lo había cortado, amornalado y amontonado en dos medas. Para amornalar se eligen media docena de las espigas más largas y gordas y con ellas se atan los diferentes manojos, que se han ido haciendo con el cereal al segarlo, esas espigas juntas reciben el nombre de garañuelas.

Mi madre majando

Mi madre majando

Nosotros  primero limpiamos de hierbas  un trozo de pradera con la desbrozadora, extendimos un plástico en el suelo donde recoger el grano que se iba a sacar y  sobre el mismo fuimos extendiendo los mornales, para poderlos majar.

Manal artesano

Manal artesano

La acción de majarlos requiere una herramienta, el manal, que primero hubo que elaborar. Se emplearon dos varas que se ataban una a la otra, una seca, más larga  y la otra verde y corta, por lo que tenía más peso y eso ayudaba en la tarea al golpear el centeno, según  se iban moviendo los mornales, para que todas las partes quedaran bien sacudidas del mismo.

Amontonando la paja sin grano

Amontonando la paja sin grano

Todos probamos en la tarea, lo que para nosotros era casi un juego, pero que tenía que ser un duro  y áspero trabajo  si hubiera que extraer el cereal que comemos de esa guisa. Menos mal que no hacía demasiado calor.

limpiando  el grano

limpiando el grano

Espigas con un grano gordo y abundante

Espigas con un grano gordo y abundante

Al golpear la paja el centeno salía rebotado con energía y se amontonaba sobre el plástico, luego se sacudían los mornales y se amontonaban en un medero de paja, así unos tras otros, hasta acabar.

Centeno ecológico

Centeno ecológico

No acaba aquí la tarea, tras ella ahora hay que limpiar el grano amontonado, para ello es necesario un día en el que el viento corra un poco, y la brisa separe el grano de la muña, pero esa será una tarea para otro día, o quizá cuando lleguemos mi madre, que no puede parar, ya la tenga hecha. ©

Una imagen de su huerta

Una imagen de su huerta