Archivo de la categoría: Cultivo de legumbres

Trasplantando judías

Trasplante de las matas de judías

Trasplante de las matas de judías

Tierra y raíces

Tierra y raíces

Me gusta tener judías tempranas y por ello llevo unos años experimentando para ver que sistema puede ser el mejor. He probado la siembra directa sobre el suelo del invernadero, el trasplante desde pequeños contenedores y este año he decidido ponerlas en los brick de la leche.

Para poner las primeras judías a nacer el invernadero es una buena solución, pero  dejar las judías dentro del mismo cuando las temperaturas se elevan no resulta demasiado adecuado, pues la temperatura elevada no deja cuajar demasiado bien las flores y la cosecha final  hasta ahora ha sido  escasa e irregular cuando las hemos dejado dentro del mismo.

Los brick de la leche tienen un tamaño que permite  un buen desarrollo de raíces. Permiten mantener las plantas estables hasta llegar el momento de trasladarlas al aire libre. Colocamos tres semillas en cada uno de ellos, de fréjol  verde de mata baja y sección  cilíndrica.

Tapando el bloque con tierra y algo de humus

Tapando el bloque con tierra y algo de humus

Sacarlas del brick sin dañar las raíces es sencillo, deslizando el bloque de tierra y raíz suavemente. Posteriormente  colocamos cada grupo de plantas con algo de humus, enterrándolas hasta el arranque de las raíces, a continuación regamos.

Con flores

Con flores

Hilera de plantas

Hilera de plantas

El traslado de las plantas  se realizó primero bajo túnel,  pero luego el dejarlas al aire libre se ha adelantado dadas las temperaturas más elevadas de este año, respecto a años anteriores.

Las plantas estaban ya en flor y han seguido con un buen ritmo de crecimiento. Las primeras judías no tardarán mucho en poder ser recogidas. ©

Garbanzos en febrero

Trozo sembrado de garbanzo pedrosillano

Trozo sembrado de garbanzo Pedrosillano

El garbanzo es, una vez recogido, recurso para todo el año. De la cosecha de garbanzos hemos estado sacando para los diversos platos que se han ido haciendo a lo largo del invierno: Potajes, cocidos, con patatas, cardos, tortilla, …,  pero ahora es también el momento de apartar una tanda para preparar la siembra de este año.

Este es  un año que  se ha caracterizado por la elevada presencia  de  ratones, estos ratones han atacado a todas las raíces existentes en el huerto: cardos,  acelgas, escarolas, achicorias. Ahora habiendo llegado el momento de colocar los garbanzos en tierra la gran preocupación es si no serán los garbanzos, recién sembrados, pasto y alimento para los ratones.

Pedrosillano tras el remojo

Pedrosillano tras el remojo

Para intentar evitar que los garbanzos estuvieran demasiado tiempo en la tierra sin germinar, los he puesto en remojo y luego ya escurridos  a temperatura  en torno a los 20º. En un par de días  han  sacado la raíz que inicia su  crecimiento, momento en que  les hemos puesto en tierra. Antes de sembrarlos les he dado un remojo en extracto fermentado de cebollas con una doble finalidad, tanto para camuflar su olor, por un lado,   como para  prevenir en lo posible el ataque de hongos por otro.

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Hemos elegido la zona donde están plantados  los pistachos. Un trozo que ya estaba arado y listo para sembrar.  Es un  trozo de buen tamaño. El garbanzo elegido ha sido  el Pedrosillano, procedente de la cosecha del año anterior.  Los sucos ya están plantados y la subida  de las temperaturas durante el día  a lo largo de marzo ayudará a que vayan apareciendo. ©

Mirando las habas

Plantas fuertes

Plantas fuertes

... y sanas

… y sanas

En mi zona, el cultivo de las habas en invierno tiene sus propias necesidades. Hay que adaptar su siembra para que cuando llega el invierno, este   las encuentre ya germinadas, pero sin iniciar todavía el crecimiento. De otra manera el frío afectaría  y deterioraría las paredes celulares y las plantas sufrirían  mucho a lo largo del invierno.

No ha habido mucho hielo

No ha habido mucho hielo

En un año con un otoño tan moderado y húmedo, era difícil preveer cual podría ser el mejor momento para sembrar, pero pese a todo acerté con ese momento. La sembré tarde, con tiempo apenas suficiente para crecer hasta la altura más óptima para pasar el invierno.  Sembrar muy pronto con temperaturas tan suaves, puede ser muy bueno para zonas de temperaturas invernales suaves, pero aquí no es la mejor política.

Hileras

Hileras junto al centeno

Aquí lo que mejor resulta es sembrar de tal manera que las plantas  no crezcan antes de tiempo, y se conserven fuertes, sin las quemaduras que puede producir el  hielo en los tejidos tiernos. Para ello las plantas  no han tenido que tener tiempo para iniciar el despliegue de ese crecimiento, sino el suficiente para  mantenerse a ras del  suelo y endurecerse.

...

Cuatro hileras de Vicia faba

En ese entorno, al llegar el frío, las plantas  se mantendrán casi sin cambios, esperando  las temperaturas de la primavera que  favorezcan el crecimiento. Este es un  momento  en el que al estar perfectamente adaptadas a las temperaturas  de esa etapa, están libres ya del riesgo de sufrir por el hielo. ©

 

 

Semillas de Chauchas japonesas

Semillas de Chauchas

Semillas de Chauchas

Madurando las vainas

Madurando las vainas

Este año ha sido uno de los más productivos en la recolección de semillas de Chauchas japonesas.  A ello ha contribuido que el otoño haya venido tan suave.

Con todo la producción de  semillas Chauchas es lenta en el huerto, en gran medido por causa de la carnosidad de la vaina. Se requiere tiempo seco y estable para que esta se seque sin desarrollar podredumbres.

Pero en ocasiones hay que ayudar a la naturaleza. En especial si a lo largo del otoño hay una sucesión de lluvias que hacen que las vainas se humedezcan y sequen  lentamente.

Sacando los granos de las vainas

Sacando los granos de las vainas

Al ir tan tardías en su producción  el secado natural  de las Chauchas se hace difícil. Para favorecer que las semillas maduren puede ser muy conveniente recolectar las vainas cuando estas ya están hechas y comienzan el proceso de secado. A continuación  hay que sacar las semillas  de las vainas que todavía conservan mucha humedad. Si dejamos las semillas dentro  se requiere bastante más calor que en las judías  o  más tiempo, con lo que es posible que desarrollen podredumbres que afecten a su capacidad germinativa.

Al sol

Al sol

Sacadas de las vainas se ponen a secar al sol. Unos esplendidos días de sol que  han quitado  de las semillas todos los restos de humedad y las han  dejado listas para poder envasarlas y conservarlas, en lo posible en un lugar oscuro y seco; siendo necesario etiquetarlas para finalizar el proceso. !Listas para su uso en primavera¡. ©

Ya secas

Ya secas

Primeros garrofones en el huerto

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Cuando regresamos de Valencia en las navidades pasadas nos venimos entre otras cosas con media docena de semillas de Garrofón que al llegar la primavera colocamos en tierra, en la suposición de que tan pocas semillas podían  fácilmente quedarse en nada.

Flores de la judía de Lima

Flores de la judía de Lima

Vainas recien cuajadas

Vainas recién cuajadas

Las hemos estado cuidando hasta ahora y de entrada hemos de decir que son una leguminosa difícil de cultivar por esta zona, dado que requieren más calor y un largo proceso hasta que comienzan a dar fruto y luego engordarlos. Ello a su vez implica que tienen dificultades para poder madurar la semilla.

Del producto final   no vamos a decir mucho, pues  con el número de semillas  que han producido no sé si nos permitirán probarlas, aunque intentaremos hacerlo en una paella. Pero de momento ya  van semillas secas suficientes  para poder volver a cultivar el próximo año e intentar adelantar algo el fruto.

El garrofón es otro tipo de  leguminosa, una variedad de judía a la que también se la llama judía de Lima, dado su posible origen en el Perú, aunque su nombre científico es Phaseolus lunatus. Como otras leguminosas  cultivadas en el huerto de origen  tropical, su ciclo  se prolonga más de lo adecuado en las zonas donde vivo, y solo un otoño tan moderado y suave como el actual nos ha permitido   cosechar  este año sus frutos.

Creciendo bajo las hojas

Creciendo bajo las hojas

Semillas unas secas y otras necesitando secar

Semillas unas secas y otras necesitando secar

La planta trepadora presenta unas flores de  presencia  discreta y desarrolla unas vainas  verdosas, relativamente pequeñas que van engordando y que al amarillear  vemos que contienen  dos o tres granos aplanados, de color  blanco,  de gran tamaño en comparación con otros tipos de judías.

Nosotros las colocamos junto a otras plantas trepadoras, con cuerdas colgando por las cuales han trepado a lo loco  junto con otras enredaderas. No solo  los garrofones, sino también  las chauchas, las judías y  otra de las  trepadoras del huerto:  la Lufa cilíndrica.

Vainas en esta época

Vainas en esta época

Aprovechando este alargamiento del verano,  continuamos recolectando las judías.

Cuando comienzan a amarillear  y  no están lo suficientemente secas las  quitamos de las plantas, las sacamos de las vainas y las ponemos al sol.

Dado el número inicial de plantas los resultados no han estado mal, pero   tendremos que intentar tener mayor cosecha   el próximo año. ©

Judia purpura

Sin parar de crecer

Sin parar de crecer

Ramillete de flores

Ramillete de flores

Las judías púrpura son una planta de gran belleza  que se puede cultivar tanto en el jardín como ornamento como se pueden comer, lo que yo de momento no he hecho.

Son una planta trepadora que presenta  un leve toque púrpura tanto en los  tallos como en las hojas verdes e intenso en las flores y sus vainas La planta crece hasta alcanzar una buena altura.

... ocupándolo todo

… ocupándolo todo

Con semillas procedentes de USA cultivamos estas plantas que en su origen vienen  de África y están emparentadas con las chauchas japonesas (Dolichos lablab L)  con las que comparten parte del nombre: Dolichos purpureus L..

Es una planta de  mucho follaje. Con una floración abundante y prolongada a lo largo del verano. Posteriormente la planta desarrolló unas vainas de un intenso tono púrpura.  Ahora  estamos comenzando a recoger todas las  que están secas.

Detalle de la flor

Detalle de la flor

La planta resulta espectacular a plena floración, pero además se emplea para forraje e incluso en la alimentación humana, tanto vainas como semillas, aunque estas hay que cocinarlas  bien pues lo mismo que las Chauchas tienen ciertas  sustancias tóxicas que desaparecen con la cocción.

Vainas púrpuras

Vainas púrpuras

Las coloqué en uno de los bancales del huerto, cuando los monté en julio, pero las semillas habían germinado previamente en el invernadero. Allí se han desarrollado bien, pero han necesitado  un buen soporte para cada una de las dos plantas.   Una valla  donde apoyarse podría venir  mejor. ©

 

 

 

Las Chauchas de 2014

Chauchas al final del verano

Chauchas al final del verano

Enredadera de fuerte tallo

Enredadera de fuerte tallo

El cultivo de las Chauchas en las zonas templadas  se encuentra  casi siempre con un problema, sobre todo en mi zona: el ciclo reproductivo de las chauchas es bastante más largo que el de las judías comunes. Con ello si se siembran al mismo momento que estas, la cosecha depende de como venga el otoño y la recolección de semillas no es fácil, pues cuando llegan las lluvias no maduran lo mismo y muchas se enmohecen. Este ha sido un problema  que me he encontrado en los últimos años.

Flores de las Chauchas

Flores de las Chauchas

Para buscar solución  decidí adelantar su siembra y   resolver  con ello el problema. Para ello puse las semillas de Chaucha en el interior del  invernadero bastante antes que otros años, luego trasplanté las plantas ya crecidas,  cuando  en el exterior  no había riesgo de heladas y las he ido cuidando desde entonces.

Cargadas de vainas

Cargadas de vainas

Follaje de la primera siembra

…y de follaje

Siembra de verano

Siembra de verano

Pero decidí también sembrar otras pocas al mismo tiempo que la cosecha ordinaria, a modo de testigo de lo que suele ocurrir habitualmente. He ido cuidando  de forma similar  ambos cultivos hasta ahora.

La diferencia de tamaño entre ambos cultivos  de trepadoras es evidente. En el primer caso la densidad de las matas de las plantas es mucho mayor, y aunque las segundas están con  abundantes frutos, no alcanzan el volumen de vainas que presentan las primeras, de las que ya hemos comenzado a recolectar, sin temor a que no nos queden semillas, pues ya hay abundantes vainas bien granadas.

Caja con Chauchas

Caja con Chauchas

La cosecha de este año ha sido muy superior a la de otros años, con lo que pretendo  mantener el sistema y mejorarlo, aunque ello conlleve contar con el invernadero para estos usos. ©