Archivo de la categoría: Cultivo de legumbres

A cada zona su técnica

Entremozos del huerto en flor

Entremozos del huerto en flor

Flor del Lupinus alba

Flor del Lupinus albus

Esta entrada es para hablaros de los entremozos, de los que ya hace un  tiempo  no os he contado nada.  Los chochos son un cultivo que he tardado bastante en saber adaptar al huerto, pues  el tipo de terreno al principio resultaba muy pesado para la planta.

Poco a poco hemos ido modificando  el terreno y adaptando las épocas de cultivo. De modo que parece que comenzamos a controlar su cultivo.  A los entremozos les gusta el terreno suelto, arenoso y suelen ser sembrados en la sementera, en un ciclo largo que dura hasta inicios  del verano.

En este cultivo es frecuente que la misma planta desarrolle tres niveles diferentes de floración e incluso dependiendo  de como venga el verano, hasta más. Esto es lo que es habitual en la huerta de mi madre donde yo los he visto sembrados muchos años, apenas sin más atención.

Este proceder lo intenté trasladar al huerto, pero no funcionó en sus inicios demasiado bien. La tierra era demasiado pesada y  tras  la siembra otoñal  en el  frío invierno no solían sobrevivir demasiadas plantas, que  quedaban  dañadas  por el hielo  y no presentaban  un buen crecimiento  en la primavera.

La tierra pesada, quizá demasiado fría y  las bajas temperaturas en la zona del huerto no nos dejaban sacar adelante la cosecha.  Probamos  con diferentes sistemas,  empleamos acolchado en el invierno, pero lo que mejor ha parecido funcionar hasta este año ha sido  el saltarnos la sementera  y realizar las siembra lo más temprano a finales del invierno, en el mes de febrero.

Entremozos en la huerta de mi madre

Entremozos en la huerta de mi madre

Con ello las plantas inician su crecimiento con temperaturas frescas, pero al llegar el aumento de la temperatura pueden responder a esta. Las plantas han ido sacando flores y están más sanas que ningún año. Aunque ha habido que   dar riego y  no creo que la cosecha sea tan abundante como en el pueblo, pero   si bastante mejor que en  años anteriores, o al menos eso parece de momento.©

Diferentes frutos en su ciclo

Diferentes frutos en su ciclo

Tirabeques suizos

Tirabeques de flor púrpura

Tirabeques de flor púrpura

Flores moradas

Flores moradas

Este año he sembrado   estos magníficos tirabeques, o “mange tout”, de nombre científico Pisum sativum var. saccharatum. Las semillas de las que proceden vinieron de Suiza y me las pasó una buena amiga, cuya madre los cultiva. Son plantas que tienen unas vainas mucho  más  grandes que los  otras que había tenido hasta ahora. Son grandes y muy planos.

Vainas tiernas colgando

Vainas tiernas colgando

Los Mangetout, como bien dice su nombre son una verdura sabrosa, muy tierna, de la que se come entera la vaina. Con flores en este caso  de un hermoso color púrpura.

Las sembré en dos momentos diferentes, en otoño y al final del invierno. Las vainas recogidas ahora corresponden a las plantas primeras. Todas ellas  han  alcanzado una buena altura y  debo decir que  no los he cuidado adecuadamente, pues hasta ahora, por falta de tiempo,  no les he puesto soporte, razón por la cual terminaran cayendo hacia alguno de los lados, sino se remedia.

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En crecimiento

Las primeras plantas han estado  sacando las flores y ahora ya van llenas de vainas. Las vainas hay que recogerlas cuando los granos  del interior comienzan a marcar su forma en el exterior. Es el momento en que  estas se mantienen carnosas, crujientes  y llenas de agua, ideales para cocinarlos apenas y estar listos, una delicia. ©

vainas ya lists para usar en cocina

Vainas ya listas para usar en cocina

Trasplantando judías

Trasplante de las matas de judías

Trasplante de las matas de judías

Tierra y raíces

Tierra y raíces

Me gusta tener judías tempranas y por ello llevo unos años experimentando para ver que sistema puede ser el mejor. He probado la siembra directa sobre el suelo del invernadero, el trasplante desde pequeños contenedores y este año he decidido ponerlas en los brick de la leche.

Para poner las primeras judías a nacer el invernadero es una buena solución, pero  dejar las judías dentro del mismo cuando las temperaturas se elevan no resulta demasiado adecuado, pues la temperatura elevada no deja cuajar demasiado bien las flores y la cosecha final  hasta ahora ha sido  escasa e irregular cuando las hemos dejado dentro del mismo.

Los brick de la leche tienen un tamaño que permite  un buen desarrollo de raíces. Permiten mantener las plantas estables hasta llegar el momento de trasladarlas al aire libre. Colocamos tres semillas en cada uno de ellos, de fréjol  verde de mata baja y sección  cilíndrica.

Tapando el bloque con tierra y algo de humus

Tapando el bloque con tierra y algo de humus

Sacarlas del brick sin dañar las raíces es sencillo, deslizando el bloque de tierra y raíz suavemente. Posteriormente  colocamos cada grupo de plantas con algo de humus, enterrándolas hasta el arranque de las raíces, a continuación regamos.

Con flores

Con flores

Hilera de plantas

Hilera de plantas

El traslado de las plantas  se realizó primero bajo túnel,  pero luego el dejarlas al aire libre se ha adelantado dadas las temperaturas más elevadas de este año, respecto a años anteriores.

Las plantas estaban ya en flor y han seguido con un buen ritmo de crecimiento. Las primeras judías no tardarán mucho en poder ser recogidas. ©

Garbanzos en febrero

Trozo sembrado de garbanzo pedrosillano

Trozo sembrado de garbanzo Pedrosillano

El garbanzo es, una vez recogido, recurso para todo el año. De la cosecha de garbanzos hemos estado sacando para los diversos platos que se han ido haciendo a lo largo del invierno: Potajes, cocidos, con patatas, cardos, tortilla, …,  pero ahora es también el momento de apartar una tanda para preparar la siembra de este año.

Este es  un año que  se ha caracterizado por la elevada presencia  de  ratones, estos ratones han atacado a todas las raíces existentes en el huerto: cardos,  acelgas, escarolas, achicorias. Ahora habiendo llegado el momento de colocar los garbanzos en tierra la gran preocupación es si no serán los garbanzos, recién sembrados, pasto y alimento para los ratones.

Pedrosillano tras el remojo

Pedrosillano tras el remojo

Para intentar evitar que los garbanzos estuvieran demasiado tiempo en la tierra sin germinar, los he puesto en remojo y luego ya escurridos  a temperatura  en torno a los 20º. En un par de días  han  sacado la raíz que inicia su  crecimiento, momento en que  les hemos puesto en tierra. Antes de sembrarlos les he dado un remojo en extracto fermentado de cebollas con una doble finalidad, tanto para camuflar su olor, por un lado,   como para  prevenir en lo posible el ataque de hongos por otro.

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Hemos elegido la zona donde están plantados  los pistachos. Un trozo que ya estaba arado y listo para sembrar.  Es un  trozo de buen tamaño. El garbanzo elegido ha sido  el Pedrosillano, procedente de la cosecha del año anterior.  Los sucos ya están plantados y la subida  de las temperaturas durante el día  a lo largo de marzo ayudará a que vayan apareciendo. ©

Mirando las habas

Plantas fuertes

Plantas fuertes

... y sanas

… y sanas

En mi zona, el cultivo de las habas en invierno tiene sus propias necesidades. Hay que adaptar su siembra para que cuando llega el invierno, este   las encuentre ya germinadas, pero sin iniciar todavía el crecimiento. De otra manera el frío afectaría  y deterioraría las paredes celulares y las plantas sufrirían  mucho a lo largo del invierno.

No ha habido mucho hielo

No ha habido mucho hielo

En un año con un otoño tan moderado y húmedo, era difícil preveer cual podría ser el mejor momento para sembrar, pero pese a todo acerté con ese momento. La sembré tarde, con tiempo apenas suficiente para crecer hasta la altura más óptima para pasar el invierno.  Sembrar muy pronto con temperaturas tan suaves, puede ser muy bueno para zonas de temperaturas invernales suaves, pero aquí no es la mejor política.

Hileras

Hileras junto al centeno

Aquí lo que mejor resulta es sembrar de tal manera que las plantas  no crezcan antes de tiempo, y se conserven fuertes, sin las quemaduras que puede producir el  hielo en los tejidos tiernos. Para ello las plantas  no han tenido que tener tiempo para iniciar el despliegue de ese crecimiento, sino el suficiente para  mantenerse a ras del  suelo y endurecerse.

...

Cuatro hileras de Vicia faba

En ese entorno, al llegar el frío, las plantas  se mantendrán casi sin cambios, esperando  las temperaturas de la primavera que  favorezcan el crecimiento. Este es un  momento  en el que al estar perfectamente adaptadas a las temperaturas  de esa etapa, están libres ya del riesgo de sufrir por el hielo. ©

 

 

Semillas de Chauchas japonesas

Semillas de Chauchas

Semillas de Chauchas

Madurando las vainas

Madurando las vainas

Este año ha sido uno de los más productivos en la recolección de semillas de Chauchas japonesas.  A ello ha contribuido que el otoño haya venido tan suave.

Con todo la producción de  semillas Chauchas es lenta en el huerto, en gran medido por causa de la carnosidad de la vaina. Se requiere tiempo seco y estable para que esta se seque sin desarrollar podredumbres.

Pero en ocasiones hay que ayudar a la naturaleza. En especial si a lo largo del otoño hay una sucesión de lluvias que hacen que las vainas se humedezcan y sequen  lentamente.

Sacando los granos de las vainas

Sacando los granos de las vainas

Al ir tan tardías en su producción  el secado natural  de las Chauchas se hace difícil. Para favorecer que las semillas maduren puede ser muy conveniente recolectar las vainas cuando estas ya están hechas y comienzan el proceso de secado. A continuación  hay que sacar las semillas  de las vainas que todavía conservan mucha humedad. Si dejamos las semillas dentro  se requiere bastante más calor que en las judías  o  más tiempo, con lo que es posible que desarrollen podredumbres que afecten a su capacidad germinativa.

Al sol

Al sol

Sacadas de las vainas se ponen a secar al sol. Unos esplendidos días de sol que  han quitado  de las semillas todos los restos de humedad y las han  dejado listas para poder envasarlas y conservarlas, en lo posible en un lugar oscuro y seco; siendo necesario etiquetarlas para finalizar el proceso. !Listas para su uso en primavera¡. ©

Ya secas

Ya secas

Primeros garrofones en el huerto

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Cuando regresamos de Valencia en las navidades pasadas nos venimos entre otras cosas con media docena de semillas de Garrofón que al llegar la primavera colocamos en tierra, en la suposición de que tan pocas semillas podían  fácilmente quedarse en nada.

Flores de la judía de Lima

Flores de la judía de Lima

Vainas recien cuajadas

Vainas recién cuajadas

Las hemos estado cuidando hasta ahora y de entrada hemos de decir que son una leguminosa difícil de cultivar por esta zona, dado que requieren más calor y un largo proceso hasta que comienzan a dar fruto y luego engordarlos. Ello a su vez implica que tienen dificultades para poder madurar la semilla.

Del producto final   no vamos a decir mucho, pues  con el número de semillas  que han producido no sé si nos permitirán probarlas, aunque intentaremos hacerlo en una paella. Pero de momento ya  van semillas secas suficientes  para poder volver a cultivar el próximo año e intentar adelantar algo el fruto.

El garrofón es otro tipo de  leguminosa, una variedad de judía a la que también se la llama judía de Lima, dado su posible origen en el Perú, aunque su nombre científico es Phaseolus lunatus. Como otras leguminosas  cultivadas en el huerto de origen  tropical, su ciclo  se prolonga más de lo adecuado en las zonas donde vivo, y solo un otoño tan moderado y suave como el actual nos ha permitido   cosechar  este año sus frutos.

Creciendo bajo las hojas

Creciendo bajo las hojas

Semillas unas secas y otras necesitando secar

Semillas unas secas y otras necesitando secar

La planta trepadora presenta unas flores de  presencia  discreta y desarrolla unas vainas  verdosas, relativamente pequeñas que van engordando y que al amarillear  vemos que contienen  dos o tres granos aplanados, de color  blanco,  de gran tamaño en comparación con otros tipos de judías.

Nosotros las colocamos junto a otras plantas trepadoras, con cuerdas colgando por las cuales han trepado a lo loco  junto con otras enredaderas. No solo  los garrofones, sino también  las chauchas, las judías y  otra de las  trepadoras del huerto:  la Lufa cilíndrica.

Vainas en esta época

Vainas en esta época

Aprovechando este alargamiento del verano,  continuamos recolectando las judías.

Cuando comienzan a amarillear  y  no están lo suficientemente secas las  quitamos de las plantas, las sacamos de las vainas y las ponemos al sol.

Dado el número inicial de plantas los resultados no han estado mal, pero   tendremos que intentar tener mayor cosecha   el próximo año. ©