Archivo de la categoría: Cultivo de legumbres

Garbanzos en febrero

Trozo sembrado de garbanzo pedrosillano

Trozo sembrado de garbanzo Pedrosillano

El garbanzo es, una vez recogido, recurso para todo el año. De la cosecha de garbanzos hemos estado sacando para los diversos platos que se han ido haciendo a lo largo del invierno: Potajes, cocidos, con patatas, cardos, tortilla, …,  pero ahora es también el momento de apartar una tanda para preparar la siembra de este año.

Este es  un año que  se ha caracterizado por la elevada presencia  de  ratones, estos ratones han atacado a todas las raíces existentes en el huerto: cardos,  acelgas, escarolas, achicorias. Ahora habiendo llegado el momento de colocar los garbanzos en tierra la gran preocupación es si no serán los garbanzos, recién sembrados, pasto y alimento para los ratones.

Pedrosillano tras el remojo

Pedrosillano tras el remojo

Para intentar evitar que los garbanzos estuvieran demasiado tiempo en la tierra sin germinar, los he puesto en remojo y luego ya escurridos  a temperatura  en torno a los 20º. En un par de días  han  sacado la raíz que inicia su  crecimiento, momento en que  les hemos puesto en tierra. Antes de sembrarlos les he dado un remojo en extracto fermentado de cebollas con una doble finalidad, tanto para camuflar su olor, por un lado,   como para  prevenir en lo posible el ataque de hongos por otro.

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Hemos elegido la zona donde están plantados  los pistachos. Un trozo que ya estaba arado y listo para sembrar.  Es un  trozo de buen tamaño. El garbanzo elegido ha sido  el Pedrosillano, procedente de la cosecha del año anterior.  Los sucos ya están plantados y la subida  de las temperaturas durante el día  a lo largo de marzo ayudará a que vayan apareciendo. ©

Mirando las habas

Plantas fuertes

Plantas fuertes

... y sanas

… y sanas

En mi zona, el cultivo de las habas en invierno tiene sus propias necesidades. Hay que adaptar su siembra para que cuando llega el invierno, este   las encuentre ya germinadas, pero sin iniciar todavía el crecimiento. De otra manera el frío afectaría  y deterioraría las paredes celulares y las plantas sufrirían  mucho a lo largo del invierno.

No ha habido mucho hielo

No ha habido mucho hielo

En un año con un otoño tan moderado y húmedo, era difícil preveer cual podría ser el mejor momento para sembrar, pero pese a todo acerté con ese momento. La sembré tarde, con tiempo apenas suficiente para crecer hasta la altura más óptima para pasar el invierno.  Sembrar muy pronto con temperaturas tan suaves, puede ser muy bueno para zonas de temperaturas invernales suaves, pero aquí no es la mejor política.

Hileras

Hileras junto al centeno

Aquí lo que mejor resulta es sembrar de tal manera que las plantas  no crezcan antes de tiempo, y se conserven fuertes, sin las quemaduras que puede producir el  hielo en los tejidos tiernos. Para ello las plantas  no han tenido que tener tiempo para iniciar el despliegue de ese crecimiento, sino el suficiente para  mantenerse a ras del  suelo y endurecerse.

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Cuatro hileras de Vicia faba

En ese entorno, al llegar el frío, las plantas  se mantendrán casi sin cambios, esperando  las temperaturas de la primavera que  favorezcan el crecimiento. Este es un  momento  en el que al estar perfectamente adaptadas a las temperaturas  de esa etapa, están libres ya del riesgo de sufrir por el hielo. ©

 

 

Semillas de Chauchas japonesas

Semillas de Chauchas

Semillas de Chauchas

Madurando las vainas

Madurando las vainas

Este año ha sido uno de los más productivos en la recolección de semillas de Chauchas japonesas.  A ello ha contribuido que el otoño haya venido tan suave.

Con todo la producción de  semillas Chauchas es lenta en el huerto, en gran medido por causa de la carnosidad de la vaina. Se requiere tiempo seco y estable para que esta se seque sin desarrollar podredumbres.

Pero en ocasiones hay que ayudar a la naturaleza. En especial si a lo largo del otoño hay una sucesión de lluvias que hacen que las vainas se humedezcan y sequen  lentamente.

Sacando los granos de las vainas

Sacando los granos de las vainas

Al ir tan tardías en su producción  el secado natural  de las Chauchas se hace difícil. Para favorecer que las semillas maduren puede ser muy conveniente recolectar las vainas cuando estas ya están hechas y comienzan el proceso de secado. A continuación  hay que sacar las semillas  de las vainas que todavía conservan mucha humedad. Si dejamos las semillas dentro  se requiere bastante más calor que en las judías  o  más tiempo, con lo que es posible que desarrollen podredumbres que afecten a su capacidad germinativa.

Al sol

Al sol

Sacadas de las vainas se ponen a secar al sol. Unos esplendidos días de sol que  han quitado  de las semillas todos los restos de humedad y las han  dejado listas para poder envasarlas y conservarlas, en lo posible en un lugar oscuro y seco; siendo necesario etiquetarlas para finalizar el proceso. !Listas para su uso en primavera¡. ©

Ya secas

Ya secas

Primeros garrofones en el huerto

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Vainas de Garrofón antes de comenzar a amarillear

Cuando regresamos de Valencia en las navidades pasadas nos venimos entre otras cosas con media docena de semillas de Garrofón que al llegar la primavera colocamos en tierra, en la suposición de que tan pocas semillas podían  fácilmente quedarse en nada.

Flores de la judía de Lima

Flores de la judía de Lima

Vainas recien cuajadas

Vainas recién cuajadas

Las hemos estado cuidando hasta ahora y de entrada hemos de decir que son una leguminosa difícil de cultivar por esta zona, dado que requieren más calor y un largo proceso hasta que comienzan a dar fruto y luego engordarlos. Ello a su vez implica que tienen dificultades para poder madurar la semilla.

Del producto final   no vamos a decir mucho, pues  con el número de semillas  que han producido no sé si nos permitirán probarlas, aunque intentaremos hacerlo en una paella. Pero de momento ya  van semillas secas suficientes  para poder volver a cultivar el próximo año e intentar adelantar algo el fruto.

El garrofón es otro tipo de  leguminosa, una variedad de judía a la que también se la llama judía de Lima, dado su posible origen en el Perú, aunque su nombre científico es Phaseolus lunatus. Como otras leguminosas  cultivadas en el huerto de origen  tropical, su ciclo  se prolonga más de lo adecuado en las zonas donde vivo, y solo un otoño tan moderado y suave como el actual nos ha permitido   cosechar  este año sus frutos.

Creciendo bajo las hojas

Creciendo bajo las hojas

Semillas unas secas y otras necesitando secar

Semillas unas secas y otras necesitando secar

La planta trepadora presenta unas flores de  presencia  discreta y desarrolla unas vainas  verdosas, relativamente pequeñas que van engordando y que al amarillear  vemos que contienen  dos o tres granos aplanados, de color  blanco,  de gran tamaño en comparación con otros tipos de judías.

Nosotros las colocamos junto a otras plantas trepadoras, con cuerdas colgando por las cuales han trepado a lo loco  junto con otras enredaderas. No solo  los garrofones, sino también  las chauchas, las judías y  otra de las  trepadoras del huerto:  la Lufa cilíndrica.

Vainas en esta época

Vainas en esta época

Aprovechando este alargamiento del verano,  continuamos recolectando las judías.

Cuando comienzan a amarillear  y  no están lo suficientemente secas las  quitamos de las plantas, las sacamos de las vainas y las ponemos al sol.

Dado el número inicial de plantas los resultados no han estado mal, pero   tendremos que intentar tener mayor cosecha   el próximo año. ©

Judia purpura

Sin parar de crecer

Sin parar de crecer

Ramillete de flores

Ramillete de flores

Las judías púrpura son una planta de gran belleza  que se puede cultivar tanto en el jardín como ornamento como se pueden comer, lo que yo de momento no he hecho.

Son una planta trepadora que presenta  un leve toque púrpura tanto en los  tallos como en las hojas verdes e intenso en las flores y sus vainas La planta crece hasta alcanzar una buena altura.

... ocupándolo todo

… ocupándolo todo

Con semillas procedentes de USA cultivamos estas plantas que en su origen vienen  de África y están emparentadas con las chauchas japonesas (Dolichos lablab L)  con las que comparten parte del nombre: Dolichos purpureus L..

Es una planta de  mucho follaje. Con una floración abundante y prolongada a lo largo del verano. Posteriormente la planta desarrolló unas vainas de un intenso tono púrpura.  Ahora  estamos comenzando a recoger todas las  que están secas.

Detalle de la flor

Detalle de la flor

La planta resulta espectacular a plena floración, pero además se emplea para forraje e incluso en la alimentación humana, tanto vainas como semillas, aunque estas hay que cocinarlas  bien pues lo mismo que las Chauchas tienen ciertas  sustancias tóxicas que desaparecen con la cocción.

Vainas púrpuras

Vainas púrpuras

Las coloqué en uno de los bancales del huerto, cuando los monté en julio, pero las semillas habían germinado previamente en el invernadero. Allí se han desarrollado bien, pero han necesitado  un buen soporte para cada una de las dos plantas.   Una valla  donde apoyarse podría venir  mejor. ©

 

 

 

Las Chauchas de 2014

Chauchas al final del verano

Chauchas al final del verano

Enredadera de fuerte tallo

Enredadera de fuerte tallo

El cultivo de las Chauchas en las zonas templadas  se encuentra  casi siempre con un problema, sobre todo en mi zona: el ciclo reproductivo de las chauchas es bastante más largo que el de las judías comunes. Con ello si se siembran al mismo momento que estas, la cosecha depende de como venga el otoño y la recolección de semillas no es fácil, pues cuando llegan las lluvias no maduran lo mismo y muchas se enmohecen. Este ha sido un problema  que me he encontrado en los últimos años.

Flores de las Chauchas

Flores de las Chauchas

Para buscar solución  decidí adelantar su siembra y   resolver  con ello el problema. Para ello puse las semillas de Chaucha en el interior del  invernadero bastante antes que otros años, luego trasplanté las plantas ya crecidas,  cuando  en el exterior  no había riesgo de heladas y las he ido cuidando desde entonces.

Cargadas de vainas

Cargadas de vainas

Follaje de la primera siembra

…y de follaje

Siembra de verano

Siembra de verano

Pero decidí también sembrar otras pocas al mismo tiempo que la cosecha ordinaria, a modo de testigo de lo que suele ocurrir habitualmente. He ido cuidando  de forma similar  ambos cultivos hasta ahora.

La diferencia de tamaño entre ambos cultivos  de trepadoras es evidente. En el primer caso la densidad de las matas de las plantas es mucho mayor, y aunque las segundas están con  abundantes frutos, no alcanzan el volumen de vainas que presentan las primeras, de las que ya hemos comenzado a recolectar, sin temor a que no nos queden semillas, pues ya hay abundantes vainas bien granadas.

Caja con Chauchas

Caja con Chauchas

La cosecha de este año ha sido muy superior a la de otros años, con lo que pretendo  mantener el sistema y mejorarlo, aunque ello conlleve contar con el invernadero para estos usos. ©

Judías de medio metro

Colgando del soporte

Colgando del soporte

Con su medio metro

Con su medio metro de largo …

El mundo cada vez más es un pañuelo. Que  esté tan intercomunicado puede tener efectos  en unos casos  negativos como la difusión de plagas, pero también efectos positivos  como es la fácil difusión y movimiento de las semillas.  Estas semillas llegan de tierras lejanas, como es el caso de estas judías de medio metro.

Finas y delgadas

…y sus vainas…

Son  un tipo de judías raras en esta zona, pero que cada vez hay en más huertos.  Desde uno de ellos me han llegado a mi.  Su nombre científico es Vigna unguiculata subsp. sesquipedalis, pero coloquialmente  en sus lugares de producción recibe nombres muy variados: bora, judía de vaca, frijol espárrago, habichuela larga, frijol serpiente. Por aquí nos quedamos con la exageración y las llamamos  judías de metro aunque  la  medida real sea  más cercana al medio metro,

mmm

 … finas y delgadas

En su origen proceden estas legumbres  de  lugares cálidos y tropicales de Asia y hoy en día se cultiva por otros  lugares del mundo. Es  una leguminosa trepadora   que emparentada con las judías, pertenecen a un género distinto de las comunes.

Con toques malva cuando esta  en su apogeo

Con toques malva cuando esta en su apogeo

Detalles

Detalles

De hoja similar al resto de las judías su flor es un tanto  diferente y de mayor tamaño. Pero no es hasta que comienza a crecer el fruto cuando las diferencias aumentan al alargarse este de forma considerable. Dado el tamaño que alcanzan es importante colocar un buen sistema de soporte. Pues de ese modo  las vainas pueden quedar colgando sin arrastrarse por los suelos.

Comenzando a formar el fruto

Comenzando a formar el fruto

Cuando colocamos en el huerto semillas de zonas con climas y terrenos muy diferentes a los nuestros estamos iniciando una aventura que a veces funciona bien, y otras no tan bien. En el caso de las judías de medio metro, funciona. Sembradas al mismo tiempo que las otras, son más lentas en su crecimiento. Tardan más en dar flor y fruto. por ello deducimos que o su ciclo de crecimiento en su lugar de origen resulta más largo, o quizá  requieran más calor.

Ahora recolectamos sus vainas  con frecuencia, pues enseguida se pasan, y entonces hay que dejarlas para semilla. ©