Archivo de la categoría: Tareas en el huerto

Despejando el invernadero

Situación a finales de setiembre

El invernadero a lo largo de este año se ha ido poniendo salvaje. Las plantas, especialmente las parras con el calor húmedo de su interior sacan muchas hojas creando un celaje que ha ido sombreando progresivamente el interior.

Así que esta semana me metí con todo lo que sobraba en el interior. Especialmente con los sarmientos de pequeño tamaño que aumentaban los niveles de sombreo y que inevitablemente deben ser eliminados. Fui progresivamente eliminando estos. La base era dejar los racimos que todavía hay y las ramas principales, así como las hojas que permitirán a la parra mantener e incrementar sus reservas, eliminando el resto.

Pero no era lo único, en el centro estaban las ramas y cañas de los tomates que había en el interior. También comencé a quitarlos, por lo menos en uno de los lados. En el otro los mantendré todavía unas semanas.

Así mismo fui recortando algunas de las ramas de los árboles que hay en su interior. Aquellas las varas que chocan contra el plástico. Es el caso del melocotonero y del albérchigo, así como las cañas jóvenes de los nísperos. Despejando para que podamos darles algún tratamiento contra los hongos, antes de que empiece el frío.

Como pretendo poner unas lechugas y unos guisantes en el interior también quería despejar el nivel del suelo, quitando todos los restos vegetales, al tiempo que cavaba el mismo.

La zona del fondo todavía se mantiene muy sombreada, pero para eliminar esa sombra tendré que trabajar en el exterior eliminando las zarzas que han ido levantándose en la valla y trepando por las paredes del invernadero, tarea que iré realizando en la próxima semana. ©

El yin y el yang de los garbanzos

Así deberían estar todos

En esta vida hortelana frecuentemente todo está interconectado y en ocasiones es complementario. Este es el caso de mis garbanzos. Es lo que yo llamo el yin y el yang del huerto, donde la compensación de opuestos se convierte en habitual.

Garbanzos de Fuentesauco

Mis garbanzos, esos que resembré en marzo y que deberían ya estar muy crecidos. De hecho aquellos que han nacido están muy bonitos. Pero ahí está la clave, aquellos que han nacido, otros no han llegado a ello.

Garbanzos Pedrosillanos

El tener búhos en el huerto ha sido consecuencia de que ha habido abundancia de alimento. La abundancia de alimento para estas rapaces supone la presencia en el huerto de abundantes ratones y topillos. Que antes de servir de alimento, se han estado, de hecho, alimentando en el huerto. Y entre otras cosas se estuvieron alimentando de mis garbanzos. Era visible su acción, encontrabas el hueco donde había estado (excavaban hasta encontrarlos) y en ocasiones el tallo germinado del garbanzo, pero no ya este.

Con los garbanzos no han hecho discriminación. Lo mismo ha dado que sean Pedrosillanos, sembrados entre los restos del maíz, como los de Fuentesauco, sembrados tras arar la tierra, o de los Café.

Ahora la situación con los topillos ya va más controlada. La abundancia atrajo a muchos comensales, los búhos y la garza han sido visibles, pero sin duda ha habido otros depredadores. Por otro lado colocamos trampas para ratones de forma regular. Todo junto se ha notado. Por eso hemos vuelto a resembrar los garbanzos del huerto.

Resembrando

Como la tierra tiene tempero suficiente, hemos aprovechado y al tiempo que hemos ido cavando las hierbas hemos colocado garbanzos en aquellas zonas donde aparecían huecos. Esperemos que esta sea ya la vez definitiva, nazcan bien y que no haya que volver a hacerlo, pues ya sería tarde. ©

¿y por qué elegir cultivar tu propio plantón?

Plantón de lechugas

Cuando elegimos el tipo de huerto que deseamos uno tiene que tener claro en qué medida disfruta de la tarea de sembrar y todas las tareas y trabajos que van asociadas a ese hecho. Así si lo que deseamos es un huerto de ocio, donde tengamos algunas plantas que nos permitan disfrutar de un cultivo propio, realizado de forma ecológica y sin demasiadas complicaciones. Entonces no tenemos que buscar complicarnos la vida con esta propuesta que os hago aquí.

Plantón de tomates

Por el contrario sino le tenemos miedo a un poco más de tarea, con un seguimiento de las plantas desde que las colocamos como semillas en el suelo hasta que podamos disfrutar de sus frutos y todas las tareas en medio que ello conlleva. Entonces bienvenidos a esta tarea que es la de crear nuestros propios semilleros y preparar el plantón que más tarde vamos a colocar en el huerto.

Plantón de Repollo

Me gusta hacer el seguimiento desde el principio. Comencé con poca variedad de semillas, pero poco a poco se han ido incrementando hasta que llega un momento, ahora, en que tengo semilleros en casi en todas las épocas del año, con plantas ajustadas a cada momento. Esto me permite una verdadera rotación de los cultivos e irme ajustando a las necesidades de la demanda de cada momento.

Plantón de Pimientos y berenjenas

No tengo plantas solo en una época del año en el huerto. Ajusto la siembra en función a lo que voy a ir necesitando. Si tuviera que comprar el plantón tendría que conformarme con lo que hubiera en el mercado. Es cierto que en los últimos años la oferta se ha ido incrementando.

Semilleros varios

Y siembro lo que me apetece, voy probando qué se ajusta mejor a mi clima y a mi necesidad. Ni las plantas son las mismas en sus diversas variedades, ni responden igual a los diversos climas, e incluso a veces a colocarlas en diferentes partes del huerto. Experimento con ello. Comprar plantón frenaría e incluso imposibilitaría este hecho.

Col china

Variedades que no siempre son las comerciales. Los híbridos de turno ofrecidos por el mercado no tienen porque ser lo cultivado en el huerto. Hay que dar oportunidad a las semillas de reproducirse y recolectar esas semillas.

Por otro lado con pocas semillas es suficiente. Las semillas tienen validez de varios años y para crear plantón no es necesario grandes volúmenes de siembra.

Crucíferas asiáticas

Creo que hay que sembrar el propio semillero que nos permita tener plantón propio. Esto nos obliga a desarrollar nuestro propio calendario hortelano para proveer cultivos para todas las etapas del año, según nuestra necesidad y voluntad. Anímate y adelante.©

Colando voy

Nuestros primeros intentos

Colando voy. Así me encuentro ya que en esta época, donde, con el inicio de la calor, el crecimiento de las plantas y la proliferación de las plagas, vamos necesitando pulverizar los distintos extractos y abonos foliares que empleamos en el huerto.

Extractos y purines

Para la pulverización es importante el poder colar los extractos y los macerados con el menor residuo posible. Esto es especialmente importante en los fermentados donde las plantas empleadas y abonos crean en ocasiones poso que si se no se cuela bien termina obstruyendo las bocas de los pulverizadores.

La acción de colar los macerados lleva tiempo y dependiendo de la cantidad de líquido a colar y de la eficacia de los coladores que empleemos podemos encontrarnos ante una tarea engorrosa.

Por eso quiero mostraros este ingenio que vi en un vídeo del oriente asiático. Un ingenio que se puede elaborar con el cuidado que se quiera, pero que en realidad lo que se necesita es un par de palos (en mi caso toscos pero resistentes, de fresno), una cuerda y una tela cuadrada de entre 070 cm a 1 metro, adecuadamente tupida para actuar de filtro de nuestra maceración. Debe quedar colgado a cierta altura, pues la fuerza de la gravedad también ayuda. Pero cómodo para echar los preparados.

Los palos, que deben ser similares, se atan en cruz, es conveniente una unión sólida. Se cuelgan tomando de eje el centro de esa cruz. Se ata el trapo a una distancia equidistante del centro de la cruz. Debe colgar y hacer algo de bolsa. Luego se vierte el líquido en el interior y se mueve de forma circular para que el líquido pase a través del tamiz que estamos utilizando.

He probado diferentes modos, pero creo que lo más eficaz es colar lo tosco en un inicio y luego filtrar así lo más fino. Lo empleo en todo tipo de extractos fermentados (cebolla, ortiga, cola de caballo,…), en los macerados (manzanilla, ajenjo,…) abonos foliares y incluso en los vinagres que hacemos en la finca para eliminar la madre.

Funciona bien y es más rápido que los coladores que solía emplear. Solo queda limpiar el trapo y dejarlo listo para la próxima vez. Lo podemos hacer con agua o en seco eliminando los restos que quedan en el paño al secar. Se pueden tener varios dependiendo de los usos que queramos darle.©

Trasplante de cebollas en marzo

El invierno ha venido lluvioso en esta zona y  la  tierra ha estado pesada y  difícil de trabajar, hasta ahora.  Por este motivo no ha sido posible el poner las cebollas antes.

Estas cebollas  que trasplantamos ahora fueron sembradas al final del verano. Las coloque bajo túnel donde han estado  creciendo. De  una parte de ellas realicé su trasplante  a final del año pasado, en diciembre. Las otras tenía pensado el trasplantarlas en febrero, pero hemos tenido que retrasarlo hasta ahora.

Me gusta realizar la siembra de cebollas  durante el final del verano lo que me permite disponer de planta para realizar  los primeros trasplantes.  Casi al mismo tiempo que están naciendo las cebollas en los nuevos  semilleros. Esos nos permitirán  poner las cebollas del verano.

El lugar donde van a ir las cebollas es nuevo en su cultivo este año. Hasta ahora ahí ha habido: soja, patatas, maíces,… Pero nunca cebollas. Esto puede ser una ventaja, pero hasta el final de la campaña no se podrá saber.

Lo primero de todo ha sido preparar la tierra y abrir los sucos.  Mientras tanto  hemos ido regando el semillero donde estaban,  para levantar todas las cebollas e irlas separando  y preparando para el trasplante.  Hay que al tiempo ir eliminando las hierbas que han podido crecer entre ellas. Se seleccionan aquellas que tienen cierto tamaño. Las que  son muy pequeñas se dejan aparte y se colocan todas ellas en un pequeño bancal de crecimiento, para usarlas más tarde.

Al realizar el trasplante les hemos añadido al pie de sus raíces un puñadito de  humus y un poco  de ceniza. Tras cerrar un poco hemos regado y posteriormente terminamos de cubrir  la base de la raíz de las cebollas.  Su crecimiento dependerá de como venga la primavera.

Las cebollas de diciembre están necesitadas de una cavada y de una buena limpieza. Con todo no creo que estas las puedan alcanzar. Aunque son  del mismo semillero se irán desarrollando en diferente secuencia.  Más adelante con aquellas cebollas que ahora son muy pequeñas quizá  podemos realizar un nuevo trasplante. ©

Atacando a la grama

Esta temporada a  finales del invierno uno de los entretenimientos que hemos realizado en el huerto ha sido el atacar a la grama, que en ciertas zonas estaba alcanzando altas cotas de concentración. En especial en los bordes, en los límites de los cultivos, donde se va dejando que prolifere.

La grama es esa gramínea de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones. Sin  duda la acción manual del hortelano  no la va a hacer desparecer del huerto, pero de vez en cuando hay que hacer un esfuerzo con ella, para ir controlando ciertas zonas.  En este caso hemos estado laborando los márgenes de cemento de la zona de la entrada, donde la densidad de la misma era ya grande.

La tarea de cavar y extraer la grama del suelo es una tarea  aburrida y poco estimulante, por lo que hay que abordarla con calma, pero sistemáticamente. Es un trabajo laborioso que  se debe organizar para un periodo largo, en el que cada día se pone una sección del suelo como tarea.

Dada la abundancia de lluvias de este invierno se puede realizar con mayor  facilidad, pues el suelo con las lluvias se ha ablandado y conseguir cavar y extraer estas raíces del subsuelo es más fácil- Hay que pensar que llegan con facilidad en torno a los 20-30 cm de profundidad.

Son un nido de raíces que van mezcladas con la tierra. En ocasiones hay que dejar estas raíces expuestas al sol unos días, para que tras que se sequen un poco poder  sacudirlas y separarlas de la tierra.

Al realizar  esta tarea en ocasiones aparece algún gusano blanco del tipo Melolontha melolontha, o escarabajo sanjuanero que se alimentan de las raíces del suelo y que en este contexto  no dejan de ser un control natural de la grama.

Esta grama, que como sabéis  es una planta medicinal, es un remineralizante natural del organismo y es rica en nutrientes. Especialmente los rizomas son ricos en potasio y en sílice. Habitualmente termina en el montón del compost, donde primero se seca y posteriormente se descompone.

Pero este año le vamos a dar  dos utilidades más específicas. Por un lado  se  ha realizado un montón de compost específico, que lleva entre otras hierbas un porcentaje significativo de grama, además de abono de conejo y gallina. Por otro lado, otra parte ya seca  se va a quemar y recoger sus cenizas. De modo que los minerales  se reintegren a la tierra.


Es una tarea que no tiene fin, pero hay que elegir aquellos lugares donde realmente molesta, en otros puede ser muy adecuado dejarla, pues es un factor de protección del suelo, que atrapa con sus estolones y  raicillas, frenando la erosión.©

Trabajos y tareas del mes de diciembre

En el  huerto el mes de diciembre  es el momento del año en que las tareas disminuyen. No tanto  porque las temperaturas sean muy bajas, aspecto que en este año no ha sido así, sino por que estamos en un fin de ciclo y todavía no es momento de empezar todos aquellos aspectos que se desarrollarán para la nueva cosecha.

Mucho  de lo que se hace tiene que ver con el recolectar lo que llamaremos los  frutos del invierno:

  • Por un lado las verduras: escarolas, crucíferas como los repollos y los kalibos morados, acelgas, espinacas, puerros, colirrábanos, apios, rúculas,…. algunas de estas verduras si que sufrirían con la llegada del frío, sino estuvieran protegidos.
  • Por otro las raíces tales como  zanahorias, nabos, rábanos, remolachas,….

Cada semana vamos tomando del huerto aquello que podemos ir  necesitando y hemos intentado proteger todo aquello que pueda ser dañado por el frío.

Otras de las tareas  tienen que ver con los árboles y arbustos que tenemos en el mismo. Así comenzamos a podar  algunas de las parras, comenzamos a dar los tratamientos de invierno, seguimos adecentando las orillas con el  control de zarzas, la  poda de fresnos y chopos, ….

Aprovechando lo moderado de las temperaturas también hemos realizado algunos trasplantes:

  • Algunos de los nísperos del invernadero para contenedores, todavía falta saber dónde los colocaremos, pero no pueden quedar dentro.
  • Trasplante de frambuesas, para una zona nueva, cerca del estanque pequeño.
  • Trasplante de cebollas para el cultivo de tempranas.

Desherbado de los cultivos de siembra directa que han ido naciendo: habas, guisantes, ajos, chalotas, …

El huerto en esta época puede ser frío y a veces ventoso, pero en otras ocasiones es un remanso de calma a la espera de que pase el necesario invierno y se vayan poniendo las bases de la nueva cosecha.©

Siembra directa para el trigo

Esta sementera ha venido muy buena para el trigo. Este año lo que hemos colocado como cereal de invierno es trigo con argañas. Un tipo de trigo que presenta barbas lo que lo hace  menos atractivo para la fauna silvestre, motivo por el cual no resulta tan atacado por esta.

Nosotros  solemos colocar el cereal asucado, no a manta, de manera que queda elevado respecto al resto del terreno.  Esto tiene buenas ventajas para el cereal. Por un lado evita los encharcamientos, que además en el cereal no son nada recomendables, más con la abundancia en el suelo  de arcilla. Por otro lado el asucado ayuda a eliminar las malas hierbas y nos permite cada cierto tiempo pasar el motocultor.

Este año al sembrar el trigo hemos repetido un patrón que ya aplicamos el año pasado.  Al finalizar la recolección de la soja, que meramente se segó, se abrieron los sucos y en ese lugar se colocó  dentro la semilla del trigo. Al mismo tiempo  se echó algo de humus sobre las semillas. Posteriormente se cerraron los sucos. Nada más y nada menos. Ya estaba el proceso en marcha

La sementera ha sido este año un tiempo relativamente suave, hasta ahora. En este periodo el cereal ha nacido bien y sin desarrollar demasiadas hierbas, va creciendo con fuerza. Ahora, ya con un buen desarrollo, la llegada del frío no impedirá el ahijamiento de las plántulas de trigo.

Este sistema de laboreo mínimo funciona bastante bien en el huerto. De modo que en dos años de la misma zona se sacan adelante sin voltear la tierra tres cosechas diferentes: Por un lado la primera: la soja, que ya se ha recogido. A continuación la segunda: el cereal  que finalizará su recolección en el mes de julio. Finalmente tras el cereal la tercera: la siembra de las patatas tardías

Todo el proceso no concluye hasta  el inicio de la sementera siguiente. A tiempo si se quiere para reiniciar el ciclo. Mientras tanto la tierra se va enriqueciendo y curiosamente se mantiene suelta y sana.©

Trabajos y tareas del mes de noviembre

El mes  de noviembre ha sido un periodo de tiempo relativamente suave, en el que hemos desarrollado numerosas actividades en el huerto y al aire libre

Como punto central en este periodo hemos ido rematando muchas de las tareas del final de temporada, con la recolección de los cultivos que faltaban y al tiempo comenzado otro ciclo de cultivo con el inicio de la sementera.

En el proceso recolector están de un lado todos los productos del huerto como  repollos, puerros, zanahorias, cebollas, lechugas, escarolas, remolachas, maíz, … y por otro aquellos productos que no son específicos del huerto, pero que también hemos recolectado. Así ha sido un año especialmente bueno para las setas. Setas como la Pleurotus ostreatus, las Lepiotas, los níscalos, la Pie azul, los boletus, las senderinas. La bonanza otoñal ha favorecido su aparición, aunque haya sido un poco tardía.  Junto a ellas la recogida de castañas ha hecho más atractivos los paseos otoñales.

A lo largo de este mes hemos iniciado las siembras de la sementera, colocando en el suelo, con el sistema de siembra directa  y laboreo mínimo, las habas, los guisantes, los diferentes tipos de ajos y ajetes,  diferentes tipos de chalotas, algo de trigo, …

Pero ha habido numerosas otras tareas complementarias que se han ido repartiendo a lo  largo del mes.  Tareas como:

  • El mantenimiento de los espacios con la limpieza de zarzas, que luego se han ido quemando.
  • El inicio de poda de las parras tanto en el interior invernadero como en el  exterior.
  • La colocación de protección  contra el frío, tanto a base de túneles como con el uso de la manta térmica.
  • Replanteamiento y diseño de nuevas zonas del huerto, así como nuevas estructuras.
  • Inicio de la tala de alguno de los árboles-arbustos que hay por el huerto, que queremos usar como materia prima de alguna de las nuevas estructuras que queremos realizar.
  • Control de hierbas eliminando aquellas que se desarrollan ahora y proliferan luego a lo largo del verano. Buena parte de ellas se han incorporado al  compost y bocashi, de manera que sus nutrientes enriquezcan ambos y al ser  materia verde actúan de activador de la fermentación en ellos.
  • Continuamos con el control de plagas, sobre todo de los roedores que están atacando a las hortalizas que tienen raíces carnosas como acelgas y cardos.

Ha sido un mes ocupado y  la mayoría de estas tareas se prolongaran en el próximo.©

Trabajos y tareas del mes de octubre

El mes de octubre marca en un sentido el final del ciclo productivo del año en curso al poner término  con la llegada del frío de una buena parte de los cultivos de verano y por otro lado en ese mismo sentido supone el inicio del nuevo ciclo productivo que tiene lugar con la sementera. Es por tanto un mes bisagra.

Durante este periodo hemos ido recogiendo una buena parte de los cultivo que en la semanas iniciales todavía ocupaban el huerto: Tomates, pimientos, berenjenas, patatas, boniatos, calabazas, calabacines,  judías verdes, cebollas, … así como los restos de fruta que todavía permanecían en el huerto: Manzanas, membrillos, azufaifos, uvas, frambuesas, …

También aprovechando los días de bonanza de este periodo hemos ido recogiendo las semillas de aquellas plantas que se han ido madurando  y secando: alubias en sus diversas variedades (canela, blanca, de las variedades de para judía verde), habones, judías de careta, judías de medio metro, soja verde,  soja amarilla, albahaca,  hisopo, perejil, apio, pipas de girasol, … o de aquellas con las semillas maduras al irlas consumiendo: tomates, pimientos, sandías, melones, pepinos, ….

Otro de los grandes en la tarea de recolección de este periodo es el maíz. Pero al llegar las lluvias y además  ir un poco tardío, es una tarea que hemos realizado a medias y que iremos completando en las primeras semanas del mes de noviembre.

La llegada de la helada y el deterioro de las plantas ha puesto fin a la vida activa de esas plantas que tienen en origen un clima más benévolo, de modo  que poco a poco sus restos han sido eliminados, así como hemos ido desmantelando las estructuras que las sujetaban. Una parte del espacio físico del huerto se ha ido quedando vacío. Un breve descanso antes de preparar la tierra para las siembras de la sementera.

Recoger implicar realizar tareas para conservar, sea preparando una parte de  las hortalizas para envasar a modo de conservas ( tomates, pimientos, judías,…), o congelando, o secando, limpiando, almacenando y  revisando los   materiales para evitar podredumbres. Una tarea que hay que realizar con cierta frecuencia si hay producto fresco implicado en el proceso.

Por otro lado si se quiere mantener el consumo hay que mantener la producción, por ello  tenemos que crear ciertas estructuras, a modo de túneles de invernadero, donde mantener aquellas verduras que queramos consumir a lo largo del otoño y parte del invierno (lechugas, escarolas, judías  verdes, puerros tardíos, espinacas, …). La colocación y montaje de estos túneles conlleva un tiempo de dedicación  a lo largo de todo el periodo, más tras los vientos intensos de este mes. ¡Un mes muy ocupado este de octubre! ©