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Trabajos y tareas del mes de diciembre

En el  huerto el mes de diciembre  es el momento del año en que las tareas disminuyen. No tanto  porque las temperaturas sean muy bajas, aspecto que en este año no ha sido así, sino por que estamos en un fin de ciclo y todavía no es momento de empezar todos aquellos aspectos que se desarrollarán para la nueva cosecha.

Mucho  de lo que se hace tiene que ver con el recolectar lo que llamaremos los  frutos del invierno:

  • Por un lado las verduras: escarolas, crucíferas como los repollos y los kalibos morados, acelgas, espinacas, puerros, colirrábanos, apios, rúculas,…. algunas de estas verduras si que sufrirían con la llegada del frío, sino estuvieran protegidos.
  • Por otro las raíces tales como  zanahorias, nabos, rábanos, remolachas,….

Cada semana vamos tomando del huerto aquello que podemos ir  necesitando y hemos intentado proteger todo aquello que pueda ser dañado por el frío.

Otras de las tareas  tienen que ver con los árboles y arbustos que tenemos en el mismo. Así comenzamos a podar  algunas de las parras, comenzamos a dar los tratamientos de invierno, seguimos adecentando las orillas con el  control de zarzas, la  poda de fresnos y chopos, ….

Aprovechando lo moderado de las temperaturas también hemos realizado algunos trasplantes:

  • Algunos de los nísperos del invernadero para contenedores, todavía falta saber dónde los colocaremos, pero no pueden quedar dentro.
  • Trasplante de frambuesas, para una zona nueva, cerca del estanque pequeño.
  • Trasplante de cebollas para el cultivo de tempranas.

Desherbado de los cultivos de siembra directa que han ido naciendo: habas, guisantes, ajos, chalotas, …

El huerto en esta época puede ser frío y a veces ventoso, pero en otras ocasiones es un remanso de calma a la espera de que pase el necesario invierno y se vayan poniendo las bases de la nueva cosecha.©

Trabajos y tareas del mes de octubre

El mes de octubre marca en un sentido el final del ciclo productivo del año en curso al poner término  con la llegada del frío de una buena parte de los cultivos de verano y por otro lado en ese mismo sentido supone el inicio del nuevo ciclo productivo que tiene lugar con la sementera. Es por tanto un mes bisagra.

Durante este periodo hemos ido recogiendo una buena parte de los cultivo que en la semanas iniciales todavía ocupaban el huerto: Tomates, pimientos, berenjenas, patatas, boniatos, calabazas, calabacines,  judías verdes, cebollas, … así como los restos de fruta que todavía permanecían en el huerto: Manzanas, membrillos, azufaifos, uvas, frambuesas, …

También aprovechando los días de bonanza de este periodo hemos ido recogiendo las semillas de aquellas plantas que se han ido madurando  y secando: alubias en sus diversas variedades (canela, blanca, de las variedades de para judía verde), habones, judías de careta, judías de medio metro, soja verde,  soja amarilla, albahaca,  hisopo, perejil, apio, pipas de girasol, … o de aquellas con las semillas maduras al irlas consumiendo: tomates, pimientos, sandías, melones, pepinos, ….

Otro de los grandes en la tarea de recolección de este periodo es el maíz. Pero al llegar las lluvias y además  ir un poco tardío, es una tarea que hemos realizado a medias y que iremos completando en las primeras semanas del mes de noviembre.

La llegada de la helada y el deterioro de las plantas ha puesto fin a la vida activa de esas plantas que tienen en origen un clima más benévolo, de modo  que poco a poco sus restos han sido eliminados, así como hemos ido desmantelando las estructuras que las sujetaban. Una parte del espacio físico del huerto se ha ido quedando vacío. Un breve descanso antes de preparar la tierra para las siembras de la sementera.

Recoger implicar realizar tareas para conservar, sea preparando una parte de  las hortalizas para envasar a modo de conservas ( tomates, pimientos, judías,…), o congelando, o secando, limpiando, almacenando y  revisando los   materiales para evitar podredumbres. Una tarea que hay que realizar con cierta frecuencia si hay producto fresco implicado en el proceso.

Por otro lado si se quiere mantener el consumo hay que mantener la producción, por ello  tenemos que crear ciertas estructuras, a modo de túneles de invernadero, donde mantener aquellas verduras que queramos consumir a lo largo del otoño y parte del invierno (lechugas, escarolas, judías  verdes, puerros tardíos, espinacas, …). La colocación y montaje de estos túneles conlleva un tiempo de dedicación  a lo largo de todo el periodo, más tras los vientos intensos de este mes. ¡Un mes muy ocupado este de octubre! ©

Trabajos y tareas del mes de setiembre

Cuando uno se plantea cuál es la a principal tarea del mes de setiembre, sin duda esta es la de recoger. Tanto  es así que en ocasiones la mayor dificultad es organizar el espacio para almacenar y procesar todo lo que este mes trae consigo, antes que la bajada de las temperaturas ponga en peligro  la conservación de la cosecha.

Uno cosecha una gran y abundante variedad de producto que en muchas ocasiones están en este mes  en su  momento más productivo. Así  entre las solanáceas son tomates y pimientos los que están en su máximo rendimiento.  Se van recogiendo conforme se van madurando y en aquellas ocasiones en que hay amenaza de lluvia o de helada, aquellos que si se retiran de la planta tienen posibilidad de completar el proceso de maduración sin sufrir un menoscabo de los mismos.
Otras solanáceas como patatas van más tardías  y las berenjenas se cultivan en mucho menor cantidad. Por su parte los physalis han estado todo el tiempo a pleno rendimiento.

Las cucurbitáceas tienen una buena cosecha este año. Tal es el caso de los calabacines que siguen produciendo cada semana. De las sandías que han tenido en este mes el grueso de su cosecha. De los melones que también han tenido un buen momento. Pepinos han estado a plena producción, junto con otros como alficoz, zapallos,  y otros. Pero con el grueso de las calabazas todavía no hemos empezado. Será el mes de octubre el que contemple este hecho.

Las leguminosas  se han estado recogiendo tanto en verde como en seco. Se continua con la producción de vainas tiernas, aunque la bajada de temperaturas de esta semana tostó algunas de sus hojas más delicadas. Por otro lado  se recoge el material seco de diferentes tipos tanto para semillas en verde como las alubias secas. Así también la cosecha de soja, que ya comenzamos a recoger.

En la verdura  el riesgo de pérdida por cuestiones climáticas es menor, por ello la cosecha se ajusta más al consumo. Todas las crucíferas de verano están para cosechar: Repollos, berzas,  kales, colirrábanos, Así como acelgas espinacas, ….Zanahorias, remolachas, … El maíz  de momento solo en tierno algunas de sus mazorcas. En seco tendrá todavía que esperar.

Especial atención a los frutos de este mes: Uvas en sus variedades, higos, algún melocotón de setiembre, alguna almendra, alguna nuez, ciruelas, fresas, moras,  peras, nashis,  y los diferentes tipos de manzanas de los árboles nuevos, algunos de los cuales entran este año por primera vez en producción.

Se cosechan también  de semillas de todo tipo, que han ido secándose a lo largo de este mes: cebollas, lechugas variadas, sandías, melones, ..

Pero también se ha ido manteniendo el riego, tanto en el interior del invernadero, como en el exterior cuando es necesario. En especial la atención de los semilleros para el otoño y la zona de la escarola y lechuga trasplantada para esta época.

Sin olvidar y  manteniendo a lo largo del mes el control de plagas, que se ha centrado en los roedores, que están lejos todavía de reducirse de forma significativa.©

Trabajos y tareas del mes de agosto

Cuando ya entramos en la última semana de agosto vamos a pasar revista a las tareas que hemos ido realizando a lo largo de este mes.

Sin duda en esta segunda parte del verano el mantener el riego sigue siendo fundamental en el huerto. Por ello la mayor parte  de los cultivos recibe al menos un riego semanal, que en momentos puntuales, cuando la temperatura se eleva más intensamente puede requerir el riego cada cinco días. Ello supone una inversión considerable de tiempo.

Pero mientras que se van regando los cultivos, y vigilando para que  el agua no sea tragada en alguna de las galerías realizadas por los topillos,  se suelen realizar otras tareas en paralelo.

El recoger la cosecha es una de las tareas fundamentales. Hay muchos cultivos a plena producción.  Así se sigue recogiendo las cucurbitáceas que van estando en sazón: pepinos y pepinillos, calabacines, alficoz, melones, sandías. Las solanáceas están ya en plena producción: Tomates, pimientos (Padrón, italianos, guindillas  y aquellos otras variedades que ya comienzan a colorear), berenjenas, physalis,…, zanahorias, remolachas, colirrábanos, judías verdes, coliflores, manzanas de verano, uvas,  fresas, ciruelas, flores de caléndula, hojas de menta,….

Pero tan importante como recoger es procesar estos alimentos y en unos casos preparar la  las conservas de tomate, en otros envasar y encurtir los pepinillos,  las judías verdes, preparar mermeladas,  e incluso secar aquellas frutas y verduras que se quieran deshidratar.

A aquellos semilleros realizados en el mes de julio les ha llegado ahora el momento del trasplante. Tal es el caso de escarolas, achicorias, lechugas, repollos, kalibos, puerros, … Pero al mismo tiempo resulta importante realizar otras siembras y semilleros para el cultivos de  otoño – invierno. Es el caso de  las últimas judías verdes a comienzos de agosto, así como guisantes y tirabeques que dependiendo de cómo venga el otoño se podrán recoger o no. Además de cebollas, alguna lechuga más, romanescos, nabos, espinacas, berzas, … y otros semilleros de  crucíferas orientales.

A todo ello se suma la tarea de mantenimiento y control de plagas y hongos, que requiere que por un lado los extractos y purines sigan dándose a las plantas  con cierta regularidad y por otro mantener en activo las ratoneras y las trampas para avispas, de modo que frenen el nº de estos bichos en unas fechas donde el daño que producen en las  frutas es mayor.©

Trabajos y tareas del mes de julio

Si tenemos que pensar en el trabajo por excelencia del mes de julio sin duda en primer lugar está el regar. Esto es prioritario y sin ello sería imposible todo lo demás. De forma al menos semanal casi todas, pues las plantas del huerto se agostarían en poco tiempo.

Esta  tarea del riego debe ajustarse a las necesidades de las plantas y a sus peculiaridades. En la mayor parte de los casos el riego viene siendo semanal aproximadamente. Un riego profundo dejando correr el agua por el surco y empapando la tierra.

Pero no todas las plantas son así.  Unas por sus tiempos más cortos, otras por que el espacio entre riegos se alarga.

  • Está  conjunto de plantas que  por las características de su cosecha en el momento de su consumo conviene  tenerlas jugosas y crocantes y requieren menos tiempo entre los riegos Es el caso de las lechugas que suelen acortarse el tiempo entre riego y riego o de las judías verdes que en plena cosecha para mantener en buenas condiciones sus vainas también se acorta el plazo de riegos.
  • En otros casos los tiempos entre los riegos se alargan. Es el caso de las frutillas o el de los árboles que se realiza cada quince a veinte días.

Es una época con muchas tareas de recolección de los frutos. Tareas realizadas en unos casos de forma diaria (calabacines), otras veces, cada par de días (pepinillos, pimientos padrón, piparras, judías verdes, fresas, ….) o en ocasiones semanalmente  o en otras según se van necesitando en  la cocina (un repollo, zanahorias, …) o según se van madurando ( ciruelas, melocotones, physallis,uvas,…) o la recolección anual  como el caso de la siega del centeno, trigo, espelta,  o la limpieza de las semillas de habas de siembra, semillas de guisantes, de tirabeques, limpieza y almacenamiento de ajos y chalotas,  …

Mientras hacemos esto también se van realizando muchas tareas de mantenimiento de los diferentes cultivos. Necesarias para la obtención de una buena cosecha, como:

  • El entutorado de tomates, pimientos, judías verdes, pepinillos,…
  • Las pulverizaciones de purines para el control de plagas.
  • La colocación de trampas para algunas de estas plagas.
  • Desherbado entre los cultivos y fuera de ellos
  • Colocación de redes donde  se vaya necesitando conforme los cultivos vayan siendo atacados por los pájaros,..

Finalmente está la tarea de siembra. En unos casos de cultivos tardíos como judías verdes, en otros de preparación de algunos de los semilleros de cultivos de otoño. Es el caso de las escarolas, algunas achicorias, lechugas, …. Estos semilleros se continuarán realizando a lo largo del  mes de agosto. ©

Trabajos y tareas del mes de junio

Se acaba el mes de junio  y quiero recuperar aquí una tarea que había comenzado en enero y quedó rota por el confinamiento, que es la de hacer repaso de las tareas realizadas a lo largo  de cada mes.

Un mes  un tanto anómalo, que no se ajusta estrictamente a los trabajos que se corresponden de forma habitual, pues se han estado realizando trabajos que de modo natural hubieran venido siendo hechos en parte de los meses anteriores, tal es  el caso de cierto tipos de injertos, eliminar zarzas y malezas, continuar con la tarea de desbroce de las zonas de paso del huerto y eliminar hierbas de entre los cultivos, a la que se añade la tarea de arar las partes del huerto que queremos cultivar y que  después de la lluvia resulta conveniente darle otra arada antes de abrir con el motocultor el surco en el suelo para poner las plántulas.

¿Qué hemos estado colocando en el suelo?: Es una temporada en que esta acción es fundamental, pues buena parte de la cosecha del año depende de lo que se siembra en este periodo. Así que  ha sido un poco de todo. Tanto las plántulas que en pequeños tiestos teníamos en casa agarrando y desarrollando raíces hasta semillas  y tubérculos para aquellas que conviene colocar en siembra directa.

Entre los primeros hemos colocados los  boniatos, tomates, pimientos, berenjenas, cebollas, puerros, sandías, melones, pepinos de diferentes tipos, calabacines, lechugas, … Entre las segundas han estado diferentes tipos de  judías, patatas, pepinillos, lechugas, zanahorias, remolachas, …

Además de sembrar y trasplantar otra de las tareas de este periodo tiene que ver con el recoger. Por un lado están los frutos de lo sembrado en otoño y en febrero que se encuentra ahora listo para recoger, sobre todo cebollas y  ajos, lechugas, guisantes y habas.  Al tiempo que una  tanda de frutillas maduran en esta época, desde fresas y frambuesas a las deliciosas  cerezas. Esto implica tarea con las redes, que hubo que colocar y luego retirar, para poder disfrutar de algo de ellas, pues los mirlos que parecían habían desaparecido el año pasado, han regresado en abundancia en este.

Junto a todo esto hay otras tareas que se deben mantener en el tiempo. Por un lado el riego, para mantener ciertos niveles de humedad en el suelo en todo momento, sobre todo cuando las temperaturas se disparan en el huerto. Por otro los tratamientos para mantener controladas plagas y hongos, que también hay que ir intercalando, sin distraerse de ello.

Es un mes lleno de tareas y de poco descanso en el huerto, al tiempo que la naturaleza a nuestro alrededor está en plena ebullición, casi como nosotros, sin parar un momento.©

Hongos en las cucurbitáceas

Pepinillo castellano a inicios del mes de septiembre

Ahora que está acabando el ciclo vital de las cucurbitáceas, dado que ya han  llegado las primeras heladas,    quiero hablaros de un problema que tuvimos este año con ellas. Las tormentas del mes de agosto, unidas a la presencia del rocío a lo largo del final del verano y comienzos del otoño (potenciado por la humedad ambiental, frecuente en esta área en la confluencia de tres ríos), junto con la existencia de temperaturas superiores a 25º durante bastante tiempo  provocó  en las cucurbitáceas la aparición de una enfermedad producida por hongos.

Pepinillos a mediados de septiembre

Saber qué  tipo de hongos es,  siempre resulta un problema. Pero pienso que podría ser uno de los más comunes:  el Colletotrichum orbiculare, que provoca la Antracnosis, una  enfermedad fúngica que puede atacar a diferentes cucurbitáceas. El daño más importante  tuvo lugar sobre  melones y pepinos.

Pepinillo a final de septiembre

A nosotros este año nos llegó este ataque  de sopetón, tras las lluvias de finales de agosto.  La culpa fue enteramente nuestra dado que   al final del verano hemos relajado nuestro control y descuidado el uso de aquellos extractos que podían haber frenado su presencia (cebolla, ortiga, cola de caballo,…) y tampoco se aplicaron maceraciones (salvia, manzanilla, …) que pudieran colaborar  en la prevención.

Hoja, fase 1

Una vez que el brote de hongos apareció, el uso de extractos y maceraciones no consiguió eliminar el daño, que progresó rápidamente. Fue especialmente virulento  donde la densidad de vegetación era alta. De hecho lo que más sufrió fueron las plantas de pepinillo castellano que iban tardíos y estaban muy frondosos y en plena producción, con melones  aceleró la recogida de la cosecha y  en las sandías  el daño fue menor.

Hoja, fase 2

El mantenimiento de  elevadas temperaturas en el mes de septiembre ha incrementado su intensidad. Las plantas aparecieron pronto moteadas con manchas marrones, que se fueron extendiendo hasta colapsar su capacidad de supervivencia.

En un cultivo ecológico donde el uso del cobre se restringe por elección propia, a la época invernal,  hay que realizar de forma sistemática una serie de practicas preventivas que impidan el desarrollo de todo tipo de  hongos. Una vez que la enfermedad se ha establecido su presencia será recurrente mientras que las condiciones ambientales se mantuvieron.  Para frenar el desarrollo de hongos en las cucurbitáceas  hay  ciertas practicas que tendríamos que poner en ejecución:

  • Separaremos las plantas en  marcos de plantación más amplios, para favorecer una buena aireación
  •  Dado que el hongo se puede trasmitir a través de las semillas, vamos a emplear las recogidas antes de la infestación. Es siempre conveniente desinfectar las semillas antes de su siembra.
  • Seguiremos empleando caballones que ayudan en  la aireación del cultivo. y limiten los encharcamientos.
  • Se debe ser regular en las prácticas preventivas, dado que la capacidad de estos sistemas de control ecológico para frenar los hongos una vez que se desarrollan, es baja.
  • Evitaremos dejar restos de cultivo en el suelo afectados por la enfermedad, pues es un medio de propagación, cuyos micelios pueden permanecer activos durante 2 o más años, por ello vamos a intentar quemar todos  los restos vegetales de estas cucurbitáceas.
  • Practicaremos la rotación de cultivos, evitando la presencia de cucurbitáceas en las mismas zonas plantadas este año.
  • Desinfectaremos herramientas de corte que vayamos a usar.
  • Siempre que se pueda se deben  sembrar variedades resistentes o tolerantes de hongos como el los que producen la antracnosis, lo que a priori es difícil de saber.©

 

Poda del Verdejo

Uvas de Verdejo

Uvas de Verdejo

El Verdejo requiere una poda diferente a la que se realiza con otras vides.  Miguel Delibes escribe sobre ello  en el tercer capítulo de su novela “Las ratas”, cuando cuenta cómo El Nini fue adquiriendo sus conocimientos y cómo se los  enseñaron  sus abuelos, Abundio y Román.

“El Nini acompañaba al abuelo Abundio, el Podador, a Torrecillórigo, donde don Virgilio, el amo, reunía cincuenta hectáreas de viñedo…
(…) Ya en el campo, el Nini veía negrear los sarmientos entre los terrones y cada vez le producían la impresión de algo vivo y doliente. El abuelo Abundio cortaba, empero, sin compasión y según saltaban las ramas inútiles y por encima de su hombro lo aleccionaba:
-Podar no es cortar sarmientos, ¿oyes?
-Sí, abuelo.
-Cada cepa tiene su poda, ¿oyes?
-Sí, abuelo.
-Un majuelo de verdejo de 30 años llevará dos varas de empalme, dos nuevas, dos o tres calzadas y dos o tres pulgares, ¿oyes?
-Sí, abuelo.
-Con el jerez o el tinto no lo harías así. Con el jerez o el tinto dejarías dos varas pulgares, dos yemas y un sacavinos, ¿oyes?
-Sí, abuelo”.

Cuanta información, para el que poco sabe: Varas de empalme, varas nuevas, varas calzadas, pulgares, yemas, sacavinos.

Verdejo blanco antes de la poda

Verdejo blanco antes de la poda

Lo primero de todo es intentar entender qué es cada cosa  y no todos los términos han sido posibles de averiguar,  e incluso puede que con alguno de  ellos esté equivocada. Debéis corregirme si es así.

  • Sé que las varas son sarmientos  dejados como estructura de organización de la parra, pero no conozco la diferencia entre varas de  empalme y las varas calzadas. Las varas nuevas entiendo que son  las del año pasado.
  • Pulgar. Un pulgar es un trozo de sarmiento con dos yemas,
  • Sacavinos. Es un término que no he encontrado en ninguna otra parte.
Pulgar

Pulgar

Leyendo, leyendo  sobre el verdejo,  me he ido informando, veo que las primeras yemas del verdejo son poco productivas,  por ello hay que dejar siempre  más materia que en  otros tipos de  uvas. En cada cepa se dejan dos varas como si fuesen  dos brazos, de unos 50 o 60 cm cada uno y hay que renovarlos todos los años, para esto se deben de dejar otros dos pulgares mas atrás de las varas, de donde salen las varas nuevas.

Dos varas y unos cuantos pulgares, fue lo que dejé. Espero este año poner unos tensores y guiarlas

Dos varas y unos cuantos pulgares, fue lo que dejé. Espero este año poner unos tensores y guiarlas

Este sistema equivale,  a lo que se llama: Poda a vara y pulgar,  o Guyot simple, un pulgar y  una vara podada por encima de la quinta o sexta  yema. Cuando la planta se va desarrollando  se pasa a podas más complejas, al sistema de Guyot doble, doble pulgar y vara, con varas de 40 o 50 cm.  Esto se conoce también como poda de daga y espada.

Cada año, el sarmiento que ha salido de la yema inferior del pulgar se deja de pulgar y el de la yema superior será la nueva vara productiva. Este sistema se  afirma que es  de los  más productivos  para  las variedades que dan mayor producción en yemas altas.

Pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Ahora queda aplicar esto a las cepas  y controlar su crecimiento. Poner orden en la maraña que es mi Verdejo.©

Germinador de semillas

Judías creciendo en semilleros

Judías creciendo en semilleros

Este año he probado un invento sugerencia de  mi hijo y para  algunas semillas está funcionando muy bien. Es un germinador de semillas creado a partir de un calentador de acuario de  50 Watios con termostato.  El calentador lo hemos metido dentro de una vieja nevera portátil, con  unos centímetros de agua que lo cubren, lo que es importante para su funcionamiento. Por encima hemos colocado una rejilla donde pongo  los  tarritos o las semillas  remojadas, para que inicien el proceso germinador, luego se cierra la tapa y se aísla  el conjunto.

Calentador de acuario

Calentador de acuario

El termostato está graduado a 26º, lo que a efectos de temperatura ambiente son menos grados, pues el calor irradia desde el agua.  Los niveles de humedad son altos.

Agua y apoyos para  la rejilla

Agua y apoyos para la rejilla

El problema que tenía todos los años  es que  mi invernadero depende de la radiación solar  directa, al no tener fuente de calefacción interna. Por ello ciertas semillas no se desarrollaban bien hasta que el interior alcanzaba cierta temperatura. Esto con inviernos nubosos o fríos supone un retraso considerable en la fecha de nascencia.

Rejilla para soporte

Rejilla para soporte

Garbanzos germinando

Garbanzos germinando

Algunas semillas son muy sensibles   a la necesidad  de temperaturas altas. Es el caso de tomates y pimientos, pero sobre todo   calabazas, albahacas, melones y sandías,…

Me ha gustado sobre todo  su resultado con las judías verdes que tardan mucho en aparecer en el invernadero, por lo que se ven afectadas por podredumbres y nacen mal. Dentro  del germinador  estuvieron dos días y a continuación  se sembraron fuera del mismo, pero su proceso ya estaba en marcha y van germinando bastante mejor que otros años por estas fechas.

Sandías melones pepinillos, calabacines,...

Sandías melones pepinillos, calabacines,…

Las sandías  y los melones están creciendo bien. También lo he probado con la albahaca.  Las  semillas consiguen el golpe inicial de calor y la  humedad necesaria que pone en marcha todo el proceso, luego  se sacan y este proceso continua fuera del germinador y ya en tierra.

Chauchas germinando

Chauchas germinando

He probado también a meter los tarritos con tierra y las semillas dentro del substrato, y funciona bien siempre que sea por espacios controlados de tiempo, pues si se dejan mucho  los hongos se disparan  y las plantas pueden pudrirse. Lo mismo ocurre con las semillas si se dejan más de la cuenta germinando, la podredumbre repercute en los embriones y todo hay que tirarlo.

Cacahuetes

Cacahuetes

Hay  que lavar el interior de la nevera  y los útiles cada cierto tiempo, al menos una vez en semana, pero  tengo intención de seguir experimentando y probar su uso para todo lo que voy a ir plantando temprano. ©

Estratificación de semillas en el frigorifico

Semillas de manzano sacando el embrión entre el papel mojado

Semillas de manzano sacando el embrión entre el papel mojado

Semillas de chirimoya

Semillas de chirimoya

Ya hemos hablado en alguna ocasión sobre la estratificación de semillas al aire libre, empleando un montón de arena  como base donde dejar reposar las semillas. Esto resulta bastante adecuado para semillas de cierto tamaño, como almendras, castañas, nueces, avellanas, piñones,…

Pero cuando las semillas son pequeñas el empleo de  este sistema resulta poco práctico, pues las semillas se terminan perdiendo entre la arena.  Para las semillas de  tamaño  medio y pequeño necesitamos un espacio controlado donde dejarlas en deposito.

Raíz en semilla de manzano

Raíz en semilla de manzano

Arandanos con semillas dentro

Arandanos con semillas dentro

No siempre se requieren  temperaturas muy bajas, puede ser suficiente con temperaturas de 3º a 5º, y esto lo podemos conseguir  en las zonas frías del frigorífico.

Para ello tomaremos una servilleta de papel. La humedecemos y le escurrimos el exceso de agua. En el centro de ella colocaremos las semillas  que vamos a dejar reposar en frío durante  unos dos- tres meses. Posteriormente colocaremos  la servilleta dentro de una bolsa de plástico, lo que impedirá que el frío de la nevera reseque el papel y puedan quedar en seco.

Semillas de membrillo

Semillas de membrillo

Las semillas hay que controlarlas a lo largo de ese periodo. Si vemos que las semillas se comienzan a abrir, podemos acortar el tiempo de estancia en el frigorífico y ponerlas en tierra para que germinen, sino esperaremos hasta finalizar su tiempo de reposo y luego las pondremos en tierra.

Semillero

Semillero

Las semillas de ciertos frutales como es el caso de manzanos o caquis es un sistema que agradecen para poder germinar. En nuestro caso además hemos puesto otras para probar, empleando este sistemas con  semillas de  naranjo, chirimoyo, algarroba,  arándano, membrillo, kiwi, ciprés, … Esperamos que funcione también como en  los anteriores. ©