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Injertos en cítrico

Estaquilla sobre corona

Uno si, el otro no

Esta primavera decidí realizar mis primeros  injertos sobre cítricos. Para ello decidí emplear el material que me  había traído de Valencia, naranjas y mandarinas, que tenía como  esquejes  puestos a enraizar, y que poco a poco se iban secando.  Creo que fue una decisión adecuada, tomada en el momento oportuno, pues  los esquejes todos ellos terminaron por  secarse, en gran medida por la acción de los fungus gnat, mientras que con los injertos tuve más suerte.

despega el crecimiento

Qué tipo de injerto iba a realizar  fue la decisión siguiente. Terminé inclinándome por dos de ellos: El de corona  con una estaquilla, siguiendo las directrices de Mundani en su página, el otro fue  un injerto de yema tradicional.

La posibilidad de trabajar con  cítricos me había limitado hasta ahora, pero dado que son árboles que me gustan mucho y que tengo unos cuantos bravos sacados de semillas, he decidido experimentar.

Injerto de yema en julio

Injerto de yema

Tras realizar los injertos, coloqué  varios sobre cada portainjertos,  los cubrí  con una bolsa de plástico y dado que estábamos a finales del invierno, en cuanto fue posible  y lo tuve montado me los llevé para el interior del invernadero, ya en los inicios de la primavera.

INjerto de yema tomando fuerza

Tuve suerte.   En los tres portainjertos que he utilizado han prendido  injertos.  En dos de ellos los resultados han sido buenos: En un caso un  injerto de yema, en el otro uno  de estaquilla sobre corona.

En el tercer caso tiene los injertos prendidos, tanto de yema como de estaquilla,  pero no terminan de desarrollarse. Habrá que darle tiempo y ver que pasa.

Ahora el reto es sacar adelante estos arbolitos y conseguir que crezcan y lleguen a florecer, luego el reto será conseguir su fruto. Paso  a paso. ©

Nuevos almendros

Hilera de árboles  comprados a comienzos de junio

Con fuerza y vigor

Los almendros son un árbol de cultivo difícil en el huerto, o por lo menos lo ha sido  hasta ahora, dado que el almendro que tenemos plantado, de la variedad Marcona,  casi desde los inicios  del huerto, raro es el año en que da una  cosecha, cuando no es por una cosa es por otra.  Aunque este año parecía ser extraordinaria hasta la helada. Con todo seguimos intentándolo con ellos.

Este año hemos querido colocar algunos árboles más para probar en qué medida habría posibilidades de su cultivo si la variedad colocada en el mismo fuese otra más resistente al frío.   Por otro lado la idea es de experimentar colocándoles en un marco de plantación más intensivo y si es posible en espaldera para que con   porte  bajo intentar protegerlos cuando fuese necesario.

La idea era  de buscar  variedades más tardías, lo que nos ha llevado a probar a plantar seis árboles nuevos, comprados a raíz desnuda de tres variedades distintas: Ferrangnes, Ferraduel y Guara, dos de cada tipo. Todos ellos de floración más tardía y  en teoría mayor resistencia a la helada.

Doble injerto sobre ciruelo

En esta misma línea de buscar más resistencia ante el frío hemos injertado unos patrones de ciruelo con variedades de las que en la zona dan fruto de forma habitual. Árboles resistentes  a las circunstancias climatológicas y de cultivo de secano. Los resultados de crecimiento sobre ciruelo están siendo buenos.

Crecimiento de esta primavera

Los colocamos sobre el terreno a finales del invierno. El terreno se ha ido arando y limpiando de hierbas y los árboles  se han ido regando. El desarrollo y crecimiento está siendo bueno.   También ese es el caso de los ciruelos con injertos de los de la zona. Aunque son plantas más jóvenes, van prendidos y con fuerza.

Se pretende terminar con dos hileras separadas unos tres metros entre si   y con los árboles en espaldera.©

En la creación de un bosque alimentario

Arboles en junio

Hilera de la familia de hueso

Los árboles son siempre un proyecto a largo plazo, que requiere tiempo para comenzar a dar sus frutos. Este año ampliamos el número de árboles existentes en el huerto. Nuestro objetivo será el poder  proveernos de fruta ecológica al tiempo que  podemos  llegar a vender el excedente que el huerto ofrezca.

Al querer una producción ecológica no nos planteamos  el tener un monocultivo de una determinada variedad de fruta, sino diversidad de productos y  de frutos. Cada una  con sus épocas y cosecha. Frutales de especies diferentes, que podamos ofrecer a aquellos cercanos a nosotros.

Este año hemos  colocado  en el medio de la finca y con una orientación norte sur, seis hileras de árboles en espaldera,  colocados cada dos metros y separados cuatro  entre si.  Creo que  este sistema no solo puede ser interesantes en una explotación intensiva, sino  también dentro de este concepto ecológico y de biodiversidad. Pero el trabajo hay que completarlo. Tenemos que poner las espalderas y preparar un sistema de goteo para regar los árboles. No sé si eso se podrá hacer a lo largo del verano o tendremos que dejarlo para la caída de la hoja.

Árboles en el mes de abril

Estos son los árboles que hemos colocado:

  • Dos hileras de manzanos, con variedades  diversas. Algunos son de manzanas tradicionales, otros son  árboles comprados, y otros son bravos  enraizados  sobre los que hemos realizado  injertos  con  variedades distintas.
  • Otra hilera es mezcla de variedades de hueso comprados (nectarinas, ciruelos, melocotoneros, paraguayos) junto con acerolos sobre espino y algún membrillo como portainjerto.
  • Dos hileras más de perales de diferentes tipos, desde comprados a  otros injertados e incluso algunos bravos, base como portainjertos sobre los que hemos colocado otras variedades.
  • También algún cerezo para ver como responden colocados en espaldera
  • Finalmente una hilera con distintos tipos de almendros, algunos de ellos injertados sobre ciruelo.

Hilera de perales

Todo ello englobado en un concepto que me encanta, el de  bosque alimentario,  con el que pretendo ir investigando y construyendo poco a poco. ©

 

Mandarino Clementino

Citrus clementina

Esta no es tierra de cítricos. Con todo no he podido resistirme a intentar su cultivo  y los que tengo están en un buen tiesto a la entrada de casa. En el exterior en verano, pero al llegar el otoño salen al sol y los meto cada día para dentro, o si hace muy malo se quedan dentro, para ello no hay nada mejor que ponerles ruedas al tiesto.

El lenguaje vital de los cítricos me era totalmente desconocido hasta hace poco. Ahora empiezo a aprender algo sobre ellos. Este es un Citrus clementina, variedad Clemenules, sobre un patrón de Citrus. volkameriana ( enlace).

Cuando uno compra este tipo de plantas,  compra lo que encuentra en los viveros a  su alrededor, pero frecuentemente  sin saber que es lo más adecuado  a su zona y qué le interesaría realmente tener.

Flores

Este mandarino lo compramos  el invierno pasado en un vivero de Valencia. y por el patrón en el que se encuentra establecido debería  presentar tolerancia a la Tristeza y al Exocortis, pero no la tiene a la Phytophtora y a la Armillaria Mellea. Tendría buen vigor, rápido en entrar en producción, de productividad alta, pero baja calidad de la fruta. Así como buena resistencia a la asfixia radicular y a la caliza.  No resulta  por contra muy resistente al frío, lo que no es algo bueno para aquí.

Hojas y fruto

Sigue floreciendo

Estas cualidades del portainjertos tienen sus aspectos positivos, junto a otras que no lo son tanto. Entiendo la ventaja que aporta el vigor  y el  buen crecimiento, así como la conveniencia de la resistencia a la asfixia radicular  y la tolerancia a la tristeza, pero  las tierras de la zona tienen Phytophtora y su sensibilidad a la misma, como la de la Armillaria no es buena. Tampoco lo es que no sea muy resistente a la helada, pues si algún día se queda afuera en el invierno, está muerto.

Por su parte el injerto de Clementina Clemenules es de buena calidad, con buen sabor, pocas semillas y mucho zumo. Una de las mejores. Esperemos poder llegar a disfrutar en algún momento  de tan buenas promesas.

Nuestro mandarino  lleva en flor toda la primavera. Una delicia para los sentidos. Mucha  flor. Una parte de la cual ha caído sin cuajar, pero hay otra serie de pequeñas mandarinas que todavía se resisten, y algunas parecen ir engordando. Quizá logre criar alguna, aunque es complicado mantener los niveles de frescor y humedad  necesarios, en un tiesto en verano.

Con las hojas decoloradas

Ha tenido falta de pigmentación en algunas de las hojas, motivo por el cual probamos con las sales de magnesio.  Además de aportarle un buen abonado que parece agradecer. Además ha tenido pulgón, mosca blanca y también algo de cochinilla, pero el jabón de potasa le ha ido bien, ha mejorado. Ya iremos viendo que tal evoluciona. ©

Primavera florida en los árboles del huerto

Manzano Golden

Cerezo de blanca del bierzo

Para los frutales de este año la primavera seca no ha significado de momento una reducción de la floración. Esta se había ido formando a lo largo del verano y otoño del año pasado y contaba con la fuerza necesaria para aparecer en todo su esplendor.

Cerezo de gorda de Folgoso

Las temperaturas más suaves en general han sido  beneficiosas hasta ahora para esa floración, que en el caso de perales, guindos, ciruelos, manzanos y perales ha conservado la mayor parte de la misma. No ha sido así para los albaricoques, melocotones, y algunos de los ciruelos tempranos que si han perdido la fruta por la acción de la helada.

Manzano Fuji

Peral junto al estanque

Cerezo grande

Las  temperaturas calurosas para la época han adelantado la floración respecto a años anteriores, lo que se puede ver si le echamos un vistazo a cómo estaba el huerto en años anteriores por estas mismas fechas. Esto puede ser para bien o para mal, depende de lo que el capricho meteorológico nos tenga reservado y por aquí   el clima es de contrastes. Tendremos que ponerle la vela a Sta. Rita

Lo que también está claro es que  el año va a requerir un control de la humedad del suelo en torno a los frutales y  habrá que regar. Por otro lado será necesario controlar la proliferación de hongos, que dadas las temperaturas y el rocío de la mañana, ya están creciendo.

La temperatura cálida y estable está favoreciendo que  la polinización de este año esté siendo muy buena. La abundancia de polinizadores: abejas, dípteros, abejorros azules, bombus, mariposas esfinge colibrí,.. ha facilitado todo el proceso.

Peral Roma y Conferencia al fondo

Si os fijáis en las imágenes de los frutales con tanta flor, una buena parte de ella ya va cuajada. Salvo que haya heladas, tendremos que quitar frutillas para conseguir calibres aceptables. Pero de momento no hay prisa. Hasta finales de mayo por aquí nada es seguro.©

Manzana Verde Doncella

Poda del caqui

Caqui Rojo brillante antes del inicio de la poda

Así quedó tras recortar el vuelo

En este final del invierno e inicio de la primavera  hemos abordado la poda de los caquis grandes que tenemos, tanto del Rojo Brillante como del  Fau Fau. Para ello aunque antes hemos estado ojeando algo  sobre la poda de los caquis,  hemos tendido a continuar con lo que aplicamos el año pasado en este tema, dado que no funcionó mal:

  • Sanear en altura, no dejando  varas largas que  tienden a perder la fruta   por un lado y por otro la madera del caqui es frágil y con el peso y el aire,  tiende a romper,
  • Procurar que la mayor parte de las ramas de fruta queden en la zona media y cercanas al tronco,
  • Procurar un reparto equilibrado de ramas y  varas de fruta,  dado que  suelen aparecer las yemas florales en la madera de un año.
  • Recortar las varas  que han aparecido el año anterior a unos 25 cm de donde salen, pues  suelen tener de 4 a 7  yemas florales donde originan la fruta
  • Eliminar las ramitas pequeñas y frágiles con más de un año.

Ramas en el Rojo Brillante

Esto de la poda sigue siendo todo un arte y un campo de aprendizajes para mí.  Todo  el proceso de aprendizaje es un tira y afloja que queda reflejado en estas entradas. Sin duda será objeto de cambios  y modificaciones conforme vayamos avanzando  y enmendando errores,  aprendiendo  en el hacer y deshacer un poco más.

Varias cañas para el Fau fau

Tras la poda

Un caso aparte ha sido el Fau fau al que el año anterior habíamos dejado numerosas ramas desde el suelo. En este hemos eliminado todas las cañas que no fueran la principal, y en ella hemos seleccionado  la que tenía mejores ramas para construir la estructura del árbol.

En ambos casos tras la poda de los árboles estos  se han cavado y abonado bien. Le hemos colocado paja todo alrededor del tronco porque es una buena manera de mantener la tierra despejada de hierbas, fácil de cavar y  húmeda sin tanto aporte de agua.©

Podando pistachos II

  1. Pistacho Peter, posiblemente de dos años

    El pistacho tiene una fuerte dominancia apical. Esta es una de las razones por las que se hace necesario despuntarlo, para favorecer la ramificación.

A la hora de despuntar, hay diferentes opiniones sobre la altura a la que hacerlo. Típicamente se hace por encima de un metro para facilitar la futura recolección mecanizada. En el Chaparrillo aconsejan despuntar las hembras a 1,80 y los machos por encima de los 2 metros (para facilitar la difusión del polen).
Esto no implica que las ramas principales vayan a quedar tan altas. Lo que se hace en el caso de las hembras es eliminar las yemas por encima de 1,70 y las que se encuentran por debajo de 1,20. Seleccionando así las 3 ramas principales entre 1,20 y 1,70.
En el caso de los machos es igual, pero dejando esos 50 cm donde se seleccionarán las ramas principales más altos.

Segundo macho

  1. Se realizará la poda en el reposo invernal (momento en el que se estresará menos a la planta). De diciembre a marzo. En nuestro caso, la realizamos en febrero y probablemente habría sido mejor hacerlo antes. Los cortes más grandes sudaron resina y con las lluvias de enero ramas que posteriormente serían despuntadas crecieron en longitud de forma inútil.

Hembra Kerman de un año

A la hora de podar un árbol de pistacho se habla del siguiente ratio 3:6:12:24. Esto significa que se seleccionan 3 ramas principales a unos 120º entre sí (se podría decir que una rama a la derecha, otra a la izquierda y una en el centro). De cada rama principal saldrán 2 ramas secundarias, de cada rama secundaria 2 terciarias y de cada rama terciaria 2 ramas terminales.
Respecto a  la longitud a la que despuntar las distintas ramas también hay diferencia de opiniones. Las principales se despuntarían de 30 a 60 cm. Las ramas subsiguientes se harían progresivamente más cortas. A la hora de hacerlo hay que considerar la posición de las yemas y elegir aquella altura para hacer el corte que favorece la ramificación hacia el exterior con el fin de aumentar la ventilación y entrada de luz.

En este vídeo de UCDAVIS mencionan quitar la segunda yema u hoja después de despuntar una rama principal para favorecer la ramificación de esta en al menos otras dos ramas. He llevado a cabo este procedimiento y en la primavera veré si tiene resultados. Aunque nos cueste  un poco el inglés recomiendo ver los vídeos para tener  una idea visual de cómo deben quedar los árboles.

Lo que presento aquí son sólo unas generalidades para evitar que otras personas cometan los mismos errores que cometí al podar mis primeros árboles. Para más información recomiendo acudir a las fuentes citadas, especialmente al libro del Chaparrillo. En el caso de que sea para podar una finca de pistachos con fines comerciales aconsejo estar atento a los cursos que diferentes instituciones realizan por toda España, merece la pena la asistencia. © Volver a podando pistachos  I