Archivo del Autor: Encarnación

Patatas moradas con huevos, a la salsa de congrio

Cuajado de huevos y patatas moradas con salsa de congrio

Variedad de cebolla roja en el exterior

Esta receta de patatas  moradas con huevos al congrio es resultado del aprovechamiento de los recursos tan habitual en la cocina tradicional de la España profunda.  El congrio era un pez  al alcance del bolsillo, que se podía encontrar  en el mercado y tras prepararlo guisado con un poco de cebolla, ajo, laurel  y pimentón. La salsa del guiso terminaba siendo reutilizada otro día para elaborar un plato nuevo, diferente: Las patatas  con huevos cuajados en la salsa del congrio.

Se une la gelatina

Comenzamos preparando un poco de cebolla, que echaremos en la sartén.   Antes de que empiece apenas a calentarse le colocamos encima la salsa del congrio, cuajada por la gelatina que crea la piel del mismo.  Al calentarse se disuelve esta.

Patatas moradas, peladas

Pelamos las patatas que tienen un bonito color morado, en trozos grandes. Se incorporan las patatas a la sarten y se dejan cocer unos minutos hasta que están hechas. Esta es una patata que se cuece bastante rápido.

De rico colorido

Al final de la cocción

Se comprueba el nivel de sal y si es necesario se le añade algo. La salsa está ligada entre la gelatina y el almidón que sueltan las patatas al cocer. Sobre ellas se rompen unos huevos por  encima.

Ya casi  sin fuego, con el calor residual, se dejan cuajar. Las patata están listas para comer.  Son sabrosas y además las moradas  resultan especialmente recomendables en esta elaboración. ©

Se incorporan los huevos

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Mirada al huerto en la semana cuadragésimo novena

En esta semana hemos ido acumulando horas de frío de forma creciente, de hecho ha habido alguno de los días en que no hemos superado los 2 º bajo cero a lo largo de todo el día.  La llegada de horas de frío después de unas  temperaturas medias tan suaves en este otoño es importante para la floración primaveral.  La niebla y la escarcha han tenido un papel importante en el huerto.

Pero  en el final de semana las temperaturas se han suavizado e incluso las nocturnas están por encima de 0º. Con ellas ha llegado algo de lluvia, aunque no mucha. ©

Mirada al huerto en la semana 49.1

Mirada al huerto en la semana 49.2

Mirada al huerto en la semana 49.3

Mirada al huerto en la semana 49.4

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Mirada al huerto en la semana 49.9

Mirada al huerto en la semana 49.10

Mirada al huerto en la semana 49.11

Mirada al huerto en la semana 49.12

Mirada al huerto en la semana 49.13

Mirada al huerto en la semana 49.14

Mirada al huerto en la semana 49.15

Joyas de Escarcha

En esta semana pasada las temperaturas en el huerto han descendido hasta los ocho grados bajo cero. Al tiempo que la niebla se ha asentado sobre la tierra durante unos días. Es entonces cuando  la cenceñada ha convertido en algo mágico los restos de hojas y de ramas que quedan en el huerto. Así hemos tenido una efímera floración de joyas  de escarcha, pues al día siguiente   las temperaturas se han suavizado y la lluvia se ha acercado al huerto.

Aquí tenéis algunas de  esas imágenes mágicas y evanescentes.

Yemas de Guindo

Polvo de hadas sobre las hojas del Uñi

Broche de efímeros diamantes

Romero escarchado

…y flores de melisa

hojas de melocotonero …

Hoja de álamo

Cristales sobre el espino

Niebla y espárragos

Flores de crisantemos

Chirivías

Chirivías y diamantes

Campechanos cardos

Alegres hojas del bambú

Suntuosas flores del avellano

Titilar de  las hojas del almendro

Alamos en el paisaje

Cómo hacer carbon vegetal

Carbón recién realizado

En el huerto hemos estado preparando carbón vegetal.  Queremos emplearlo en alguno de nuestros experimentos con los semilleros.  Era necesario para ello conseguir producir este material empleando algunas de las ramas de las podas que había disponibles  en el huerto.

Comenzando a prender

El carbón vegetal se obtiene mediante la combustión lenta  de madera,  limitando la cantidad de oxígeno  que esta recibe. El proceso es conocido bajo el nombre de pirólisis. Pero  realizar este proceso en grandes cantidades  requiere de procedimientos que se escapan a nuestras posibilidades, pero hacerlo en cantidades más modestas está a nuestro  alcance.

Quizá no sea el mejor carbon vegetal posible pero si creemos que nos podrá servir para lo que lo queremos utilizar,  experimentando con su uso e influencia en el  suelo y en la biomasa microbiana del mismo: bacterias, hongos, algas, micorrizas, ….

Se hacer arder la madera

Para hacerlo empleamos una cacerola vieja, dentro de la cual colocamos la madera y le prendemos fuego. Se hacer arder la madera prendiéndola desde abajo, de modo que vaya avanzando el fuego hacia arriba. Cuando se prende toda ella, tomamos la tapadera y la colocamos sobre la olla, cerrando la salida del humo salvo por una  pequeña rendija en la cacerola.

Se cierra con la tapa salvo una rendija

El fuego continúa ardiendo con poca cantidad de oxígeno, a una temperatura baja, inferior a los 450º. Con ello tendrá lugar la pirólisis. Lo dejamos ardiendo toda la noche y al día siguiente  el carbón ya está hecho. Ahora hay que irlo almacenando hasta que tengamos la cantidad que vayamos a necesitar.

Ya tenemos el carbón listo para su uso

Este proceso es importante  no realizarlo los días de viento, pues este aviva las llamas y  el control sobre la combustión disminuye, por lo que la cantidad final de carbon que se consigue  en relación con la madera utilizada es mucho menor que en un día en que no haya viento.©

Mirada al huerto en la semana cuadragésimo octava

Ya estamos en las temperaturas invernales, de modo que el estanque como suele ser habitual en estas fechas ya está congelado en su superficie a lo largo de todo el día.  Las temperaturas del centro del día tampoco han sido elevadas a lo largo de la semana. La razón de ello ha estado en el frecuente viento, lo que ha hecho que la sensación térmica a lo largo de esta semana haya sido poco agradable.

La tierra tiene una fuerte carencia de humedad, lo que se irá acentuando a lo largo de los días dado lo que el viento y el frío ayudan a  eliminar la humedad.©

Vista del huerto en la semana 48.1

Vista del huerto en la semana 48.2

Vista del huerto en la semana 48.3

Vista del huerto en la semana 48.4

Vista del huerto en la semana 48.5

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Vista del huerto en la semana 48.14

Vista del huerto en la semana 48.15

Hoya para los puerros

Resultado final

Al llegar esta época y retirar del huerto  los restos del verano en ocasiones hay algunos cultivos que se quedan en medio de ninguna parte dificultando la tarea de arar y preparar el terreno para realizar las siembras de otoño, en concreto para  poner un poco de abono verde.

Solo los puerros

Este ha sido el caso de los puerros. Cuando se plantaron estos, se colocaron a continuación de los tomates, en un lugar que quedaba libre este año.  Ahora se quedan ellos solos y dado que se puede con ellos, hay que sacarlos de ahí. Por otro lado  comienzan a decir que el invierno va a venir frío  por lo que  resulta adecuado pensar en realizar una buena hoya donde podamos ponerlos y mantenerlos a mano para las necesidades del momento.

Hoya en el borde de lo cultivado

La hoya debe ser suficiente para acoger las raíces y tapar completamente su tallo. Mejor si además se puede cubrir parte de  las hojas de los puerros, 30 cm de ancho por 30 de fondo todo largo que se necesite.

Puerros en el carretillo

Arrancamos los puerros con la laya. La mayor parte de los puerros salieron con raíces y tierra que se mantuvo alrededor de las raíces para facilitar el traslado.  Coloqué junto a las raíces un poco de humus, dado que ayuda al mantenimiento de las plantas y tras añadir algo de agua, tape con cuidado acercando la tierra a las plantas.

Listos para cubrir  la hoya con tierra

Ya están listos  y prepados para la espera. Es una zona soleada del huerto lo que facilitará que el terreno no se hiele, o si lo hace se deshiele con el calor de mediodía.  Con la tierra suelta en superficie  no será necesario ni usar herramientas cuando sea necesario tirar de ellos.  ©

La tristeza del tomate

Pimientos y tomates en el mes de junio

Inicio de la cosecha a  finales de junio

En estos días de finales de noviembre hemos estado recogiendo cuerdas  y quitando los restos de los tomates de este  año que todavía estaban en la tierra.   Una buena  parte de ellos pretendo quemarlos dado los problemas que ha habido  este año.

A  mediados del mes de julio sorprendí una conversación  entre dos locales, hablaban de cómo le iba con los tomates en sus huertos.  Uno de ellos llamaba tristeza a lo que tenían los suyos.

No fue hasta mediados del mes de julio, tras volver de un  curso en Lisboa, que no pude menos que recordar esta conversación y detectar el problema en los míos. Estos comenzaron a padecer también de esa tristeza, 

En los años que llevo de hortelana creo que nunca  he entendido menos el porqué de una enfermedad.  Las plantas unas estaban en terreno nuevo para ellas y otras en terreno ya empleado antes, no ha habido diferencias en el mal. Estaban al lado de los pimientos que no se han visto afectados, No estaban especialmente juntas. Se les había tratado  con extracto de cebolla a todos ellos. Si que es cierto que este año no se usó azufre  en los semilleros.

Pimientos y tomates a mediados de junio

Inicio de los problemas

La enfermedad se extendió por  los huertos, salvo en los de tomates más tardíos, donde afectó menos. Sus síntomas: marchitez de las ramas inferiores que se trasladaba hacia las superiores, menor vigor y hojas un poco  enrolladas y de tonos plateados en el envés. Menor cantidad de frutos  y estos se han madurado a mucho menor ritmo que en otros años. A mucha gente se les fueron muriendo.

¿Ante qué nos enfrentábamos? Para buscar una explicación quizá debamos tomar también  en consideración  la características del año con las elevadas temperaturas  sobre todo las de los meses de mayo y junio.

Afectó antes al invernadero

A lo largo de  todo el verano intenté aclarar cual de los muchos microorganismos que pueden afectar al tomate  pudiera ser.   Primero pensé en hongos  más tarde también incluí a las bacterias, pero reconozco que no tengo conocimientos suficientes para concretar. Es  complicado saber.  Por otro lado los tratamientos que les dimos si paralizaron en parte  el avance de la tristeza. Con todo  las plantas no se recuperaron plenamente, aunque siguieron dando tomates a lo largo del resto del verano hasta hace poco con  la llegada de los primeros hielos.

Tristeza en el mes de agosto

Eso no quiere decir que no haya habido tomates, pero en ningún caso han tenido la salud  y el vigor que deberían haber tenido, pero  plantas muertas solo hubo un total de dos.

Sea lo que sea ha sido un fenómeno generalizado  en la zona, que ha afectado más a los tomates que iban temprano, siendo de incidencia menor en aquellos plantados más  tardíos.  Es un problema que se ha dado entre la gente hortelana que conozco en un radio de 60 km como poco, posiblemente mas.

Como medidas preventivas pretendo quemar los restos y apenas he dejado  semillas de la cosecha de este año. ©