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El Huerto en la tercera semana

Semana de descenso progresivo de las temperaturas, que esta semana si que se han ajustado al tiempo meteorológico que corresponde en estas fechas. Las temperaturas bojo cero de la noche ya han dejado al estanque congelado, mientras que el abeseo ha conservado la escarcha a lo largo de todo el día.

La tierra todavía conserva la humedad, aunque con heladas intensas no tardará mucho en resecarse. ©

Buñuelos de boniato

Los buñuelos de boniato resultan delicioso, aunque por su forma oscura son poco vistosos. Son unos buñuelos muy sencillos que apenas llevan ingredientes. Así necesitaremos boniatos cocidos al vapor con los que tendremos unos 500 gr. de puré, unas cebolletas tiernas, 1 huevo,1 y 1/2 cucharadita de azúcar de caña, 1 cucharadita de sal, 2 y 1/2 cc. de harina de trigo, y una cucharadita de cilantro fresco bien picado, más aceite para freír.

Se lavan, pelan y cuecen al vapor los boniatos. Se machacan y hacen un puré. Se lavan las cebolletas y se pican finamente. Se mezclan con el boniato, se le añade el huevo, se incorpora la sal, el azúcar, la harina y finalmente el boniato.

La masa resultante no se pega demasiado. Con una cuchara se cogen porciones, que se echan en un plato con harina y se les da forma redondeada. Se doran en aceite 3 o 4 minutos. Se escurren en un plato con papel absorbente y están listos para servir. Están ricos tanto en caliente como en frío.

Nosotros los comimos acompañando a un plato de carne asada y solos los que quedaron y en ambas ocasiones resultaron deliciosos. ©

Cómo elaborar compost en el suelo

En estos días de inicio de enero hemos revisado todo el compost que teníamos. Por un lado el compost maduro, por otro todo el material que estaba sin descomponer con el que se ha creado una nueva pila de compost, preparado para pasar todo un año hasta que lo volvamos a remover en el próximo invierno.

¿ Qué es el compost? Básicamente el compost es tierra vegetal, resultado de la descomposición de la materia vegetal que se va produciendo en el huerto, que no ha sido aprovechada por nosotros o por nuestros animales, así como algunos restos de poda. En ocasiones, pocas, también incorpora gallinaza, camas de conejo y sus deposiciones y algunos restos de la cocina.

Estos materiales bajo la acción de hongos, levaduras y bacterias van transformándose en un sustrato suelto, rico en nutrientes que empleamos para fertilizar el suelo y las cosechas, y en ocasiones cuando esta semi-trasformado para usar de acolchado superficial.

El compost que nosotros realizamos no requiere de grandes gastos, no emplea ningún tipo de energía extra, pues no troceamos los restos vegetales, ni de apenas agua, pues suele quedar expuesto durante las estaciones húmedas para dejar que la lluvia lo empape, si acaso algún riego en verano.

Solo requiere de tiempo, aproximadamente un año con todos los restos de la cosecha que se han ido retirando del huerto, y se han ido apilando en un montón. Y de espacio, el ocupado por ese montón, preferiblemente orientado a lo largo. Con unas medidas que tienen como de un metro de alto y ancho, que nunca es tal, pues el montón es de forma trapezoidal, tan largo como lo hagáis.

En esta época, momento en que anda uno menos liado en el huerto, se suele dar vuelta al montón. Al hacerlo nos encontramos con materiales de distinta calidad:

  • Los restos que están por encima o en los laterales, que están menos descompuestos, se suelen colocar de base de un nuevo montón o terminan por rellenar otro ya empezado con los materiales recogidos en el otoño, restos de las cosechas. Este material semidescompuesto, con sus hongos y bacterias, ayuda a activar el montón del compost.
  • Los materiales bastante hechos nosotros los hemos ido sacando con el carretillo para montones encima de la tierra, con la intención de desparramarlos sobre la tierra cuando se le pueda dar con el arado la vuelta a esta, cada año se van incorporando a una zona distinta del huerto, facilitando que esta se haga más rica y suelta.
  • Los materiales bien descompuestos, es el compost maduro, se dejan en otro montón. Este material se puede emplear junto a las raíces de las plantas. En concreto patatas y maíces gustan de este tratamiento. Quedarán en un montón, tapados por un plástico, a la espera de la época de siembra.

Lo demás materiales de momento también va a quedar tapados. Son restos que se han ido humedeciendo con las lluvias del otoño e invierno. Colocados bajo el plástico, con el aumento de temperatura que se da bajo el mismo, se acelera el proceso de descomposición. Si vuelve a llover se les destapará para que se rehumedezcan. El proceso está en manos de la naturaleza y del tiempo.©

El huerto en la segunda semana

Aunque puntualmente las temperaturas han descendido a lo largo de la noche por debajo de los 0 º, seguimos con temperaturas totalmente anómalas para la época. Si «cuando marzo mayea, mayo marcea», que será este año cuando enero ya mayea.

Pienso que el sin sentido climático es evidente para todos, y aunque caemos en la tentación de hablar de qué «buen tiempo tenemos», sin duda alguna este tiempo, anómalo totalmente, no es una buena noticia. ¡Pero es lo que hay!

Coliflor de invierno

Coliflores a finales de octubre

La coliflor de invierno es siempre un riesgo, pero este año, tal y como ha venido el otoño y hasta ahora el invierno, se puede decir que han ido bien.

Las colocamos en el verano, pero allí fueron un poco tardías. Su crecimiento resulto más lento que lo previsto, por lo que al llegar el otoño decidí colocarles un poco de manta térmica, en la intención de protegerlas de una helada temprana, pero en la sospecha de que pudiera suceder.

Bajo el túnel de manta térmica

En aquel momento no tenían todavía cogollo, por lo que bajo la manta térmica y con las temperaturas suaves que se han ido presentando a lo largo del invierno siguieron desarrollándose y han creado sus pellas para este momento. Pero no es la mejor época. Aunque ya hemos comido algunas, ahora aprovechando el anuncio de heladas recogimos el grueso de ellas.

En casa duran unos días. Una parte de ellas irá al congelador, mientras que otras irán directas a la cocina. Las coliflores son siempre una verdura deliciosa que ofrece muchas posibilidades.

En unos casos son preparaciones tradicionales, de hecho nos gusta la coliflor con garbanzos. Es una receta fácil y rápida en donde cocemos la coliflor, a la que añadimos los garbanzos cocidos y luego todo escurrido con un refrito de chorizo y un poco de panceta. Es una preparación sencilla, pero sabrosa.

Coliflor con garbanzos

En otras ocasiones se puede uno salir de los caminos habituales y buscar otros sabores lejanos como con la coliflor salteada con cilantro. Para ello saltearemos en una sartén un poco de ajo, luego añadiremos la coliflor. A continuación se añade el cilantro molido, la piel de un limón cortada muy fina, un poco de pimienta negra molida, sal y un poco de caldo. Se tiene cociendo unos 10 minutos, añadiendo el cilantro verde finamente picado antes de retirar del fuego.

Coliflor con cilantro

Una verdura saludable que reconforta y sienta fenomenal, y que en esta época no siempre es factible de tener en el huerto, por lo que aprovecharemos la ocasión para disfrutarla.©

El Boniato en recetas dulces

Uno de los mejores usos para el boniato en la cocina es su empleo en recetas dulces. Aquí manifiesta una gran versatilidad, pudiéndose emplear con materias primas bien variadas. En esta pasada temporada navideña hemos estado disfrutando de los boniatos en algunas recetas que hemos encontrado por Internet y en todas ellas resultó bueno, pero en algunas fue magnífico.

Comenzamos preparando los boniatos, para ello los pelamos, troceamos y cocemos al vapor. Cuando se puedan aplastar fácilmente los retiramos del fuego y los hacemos puré, quedando listo para usar.

La primera de las recetas es la de Galletas de boniatos y Avena, para ello empleamos: 200 gr. de puré de boniatos, 200 gr. de avena en copos, 160 gr. de harina de trigo, 150 gr. de azúcar moreno de caña, 3 huevos, 10 gr de levadura en polvo, 50 gr de aceite, además de arándanos rojos secos y 60 gr de perlitas de chocolate.

Comenzamos mezclando los ingredientes secos por un lado: harina de avena y trigo, azúcar, levadura en polvo. Por otro lado los ingredientes húmedos: el puré de boniato junto a los huevos un poco batidos y el aceite. A continuación unimos ambas mezclas y seguidamente se le añaden los arándanos troceados y las perlitas de chocolate.

Se colocan pequeñas porciones en una bandeja al horno, sobre un papel de hornear. Las bandejas se meten con el horno precalentado. A continuación se tienen a 180º unos 14 minutos, o hasta que doren.

Galletas de boniatos y almendras. son unas galletas muy finas que se elaboran con: 60 gr de puré de boniatos, 75 gr de harina de almendra, 40 gr de harina de trigo, 2 cucharas de azúcar y 1 cucharada de aceite de oliva virgen. Para ello se mezcla todo. Se dejan reposar 30 minutos, se cortan con un cortapastas con la forma que queramos. Se hornean a 180º, procurando que no se quemen, pues al ser finitas lo pueden hacer con facilidad.

Panellets de boniato. Para mi es la más rica. Necesitaremos 300 gr. de puré de boniatos, 250 gr. de almendra molida, 200gr. de azúcar, además de frutos secos para decorar las bolitas. Nosotros decidimos ponerle nueces. Se amasan las bolitas y se decoran con las nueces. Se meten al horno suave, 160º unos 15 minutos, o hasta que estén doradas.

¡¡¡ Solo queda disfrutar de estas recetas tan ricas y naturales!!!. ©

El huerto en la primera semana de Enero

Una semana de temperaturas anómalas. Demasiado cálidas para lo que debe ser habitual en el mes de enero. Una semana a caballo entre los dos años, con algunos días en cada uno de ellos.

Las nieblas han hecho aparición en este periodo, rebajando localmente un poco las temperaturas, lo que vendrá bien en la acumulación de horas de frío, bien necesarias de momento este año, para los frutales.

Algunos records con el maíz

Siendo el maíz uno de los cultivos más habituales de toda la superficie terrestre, y en concreto uno de los cultivos estrellas de esta zona donde está el huerto (vega de regadío en el Órbigo), no siempre se puede decir que su cultivo sea de records.

Nosotros llevamos cultivando maíz ya hace unos cuantos años. Cada año es distinto en relación a la productividad de la cosecha. La relación entre el trabajo, el abono, la semilla, … y la cosecha conseguida, cambia.

Múltiples factores pueden condicionar la cosecha. Unas veces es en función del clima, en otras ocasiones el momento en que se sembró, a veces influyen los calores del verano o un pedrisco, el agua que se le ha dado y el cuándo se le ha dado, …

Cuando uno siembra hectáreas esto puede ser determinante para el triunfo o el fracaso de una cosecha. En nuestro caso eso no es tan relevante pues el volumen es siempre menor. Pero no deja de darnos placer el conseguir buenos resultados en las porciones de terreno que dedicamos a ello. Nos resulta de gran placer conseguir algún que otro record.

Los «records» son algo relativo, se miden frecuentemente con uno mismo y sus resultados anteriores. Este año se puede considerar que hemos superado alguno de ellos. En concreto quizá sea el año en que más altura alcanzó el tronco del maíz y también el año en que mayor longitud y mayor cantidad de buenas mazorcas hemos tenido.

Los «records» tienen que ver mucho con la genética. Una línea de buenas mazorcas, capaces de alcanzar esa altura es imprescindible para que las plantas crezcan. Lo mismo que unas mazorcas regulares y ajustadas, con granos grandes y bien engordados.

No es mucho mérito propio, pero con todo uno se ufana en los «records» que la cosecha de maíz nos ha dejado este año.©

Cuarta semana del mes de diciembre

En esta semana en que estamos ya casi rematando el año y apenas nos quedan unos días, para concluirlo, las lluvias, entre nubes y claros, han sino lo más destacado. Lluvias caídas de forma constante y sostenida. Aguas suaves y regulares, donde todo el día es lluvia y no hay nada más que el lento suspirar de los canalones.

La humedad lo llena todo y suaviza sus bordes, por eso las temperaturas también se desvanecen pasadas por agua. Ni calor ni frío, solo humedad.©