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Colando voy

Nuestros primeros intentos

Colando voy. Así me encuentro ya que en esta época, donde, con el inicio de la calor, el crecimiento de las plantas y la proliferación de las plagas, vamos necesitando pulverizar los distintos extractos y abonos foliares que empleamos en el huerto.

Extractos y purines

Para la pulverización es importante el poder colar los extractos y los macerados con el menor residuo posible. Esto es especialmente importante en los fermentados donde las plantas empleadas y abonos crean en ocasiones poso que si se no se cuela bien termina obstruyendo las bocas de los pulverizadores.

La acción de colar los macerados lleva tiempo y dependiendo de la cantidad de líquido a colar y de la eficacia de los coladores que empleemos podemos encontrarnos ante una tarea engorrosa.

Por eso quiero mostraros este ingenio que vi en un vídeo del oriente asiático. Un ingenio que se puede elaborar con el cuidado que se quiera, pero que en realidad lo que se necesita es un par de palos (en mi caso toscos pero resistentes, de fresno), una cuerda y una tela cuadrada de entre 070 cm a 1 metro, adecuadamente tupida para actuar de filtro de nuestra maceración. Debe quedar colgado a cierta altura, pues la fuerza de la gravedad también ayuda. Pero cómodo para echar los preparados.

Los palos, que deben ser similares, se atan en cruz, es conveniente una unión sólida. Se cuelgan tomando de eje el centro de esa cruz. Se ata el trapo a una distancia equidistante del centro de la cruz. Debe colgar y hacer algo de bolsa. Luego se vierte el líquido en el interior y se mueve de forma circular para que el líquido pase a través del tamiz que estamos utilizando.

He probado diferentes modos, pero creo que lo más eficaz es colar lo tosco en un inicio y luego filtrar así lo más fino. Lo empleo en todo tipo de extractos fermentados (cebolla, ortiga, cola de caballo,…), en los macerados (manzanilla, ajenjo,…) abonos foliares y incluso en los vinagres que hacemos en la finca para eliminar la madre.

Funciona bien y es más rápido que los coladores que solía emplear. Solo queda limpiar el trapo y dejarlo listo para la próxima vez. Lo podemos hacer con agua o en seco eliminando los restos que quedan en el paño al secar. Se pueden tener varios dependiendo de los usos que queramos darle.©

Hueso de aguacate en tratamiento de invierno

Aguacate seco

Este año ya hemos dado nuestro primer tratamiento de invierno. Lo pudimos dar en el periodo de Navidad, de modo que la mayor parte de los árboles ya lo han recibido. Se dio tanto dentro como fuera del invernadero.

Rehidratar

Para realizarlo se ha empleado hueso seco de aguacate, usado de dos formas diferentes:

  • En un caso con aceite vegetal y jabón potásico. Empleado para los árboles sin hoja.
  • En el otro solo con el jabón potásico, usado en el exterior en  aquellos árboles que conservan las hojas a lo largo del invierno y dentro del invernadero.

Cocer

El hueso de aguacate, o palta  es rico en taninos, terpenos propios del aguacate,  alcaloides y aminoácidos. Todo ello ayuda a combatir algunas de las plagas de la agricultura. Hemos visto que se emplea tanto como fungicida, como ovicida e insecticida.

Pesando jabón y aceite

Lo hemos usado junto con el jabón  de potasa que ayuda:

  • Con efecto fungicida, habiendo ensayos sobre su eficacia en ese sentido.
  • Como insecticida  contra:  mosca blanca, araña roja, trips, cochinillas, pulgones y  en general todo tipo de insectos de cutícula blanda.
  • Como mojante para  extender  el producto en pequeñas partículas que cubran todas las superficie y retener este  sobre las ramas, así como para limpiar las ramas de la película oleosa que suelen tener.

Triturar…

Finalmente hemos  querido usar un aceite vegetal  que son los que  ya desde hace un tiempo se prefieren  en agricultura ecológica y que actúan tanto  de ovicida como  para controlar ciertas plagas. Mezclado con el jabón crea una emulsión que lo ayuda a mezclar con el agua y extenderse sobre las superficies. Hemos preferido el aceite de girasol, dada la facilidad de acceso al mismo.

…..hasta mezclar bien

Las dosis empleadas han sido:

  • Hueso de aguacate seco  0,2 gr por litro. Para cada 25 litros 50 gr.
  • Aceite de girasol: 8 ml por litro. Para 25 litros 200 ml.
  • Jabón potásico 10ml por litro (venía  como jabón liquido diluido al 40%). Un total de 250ml. para mochila de 25 litros.

Cocer todo brevemente

El proceso para hacerlo no resulta difícil pero lleva sus pasos. Comenzamos  con pesar y luego  poner de remojo las semillas de aguacate (recogidas y dejadas secar tras usar aguacates  en la cocina) para rehidratarlas primero y posteriormente cocerlas. Se midieron las cantidades respectivas de jabón, aceite.

Colar

Se trituró  y mezcló todo junto usando la batidora. Posteriormente se puso a cocer todo ello durante unos minutos para que se liberaran  y terminaran de mezclar en el agua los aceites  del aguacate.

Se filtró todo bien para no obstruir las boquillas de la mochila.

Mezcla de aguacate y jabón

Cada mezcla se echó en una botella de 5 litros hasta completar con agua  las garrafas. Estas se agitaron con la mezcla hasta homogeneizar la misma.

En la finca   se rellenó tres veces la  mochila  que se completó  con agua de lluvia, posteriormente se pulverizó  sobre los frutales.

Véase la diferencia entre la emulsión casi blanca de aceite, jabón y hueso de aguacate y la realizada solo con jabón y aguacate que se pulverizó otro día.©

Aguacate, jabón y aceite de girasol