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Creando sombreros

Este año me ha dado por las manualidades, después de realizar las flores de paja de maíz decidí experimentar con ese mismo material para realizar un sombrero. Comencé trenzando la paja en una trenza simple y a partir de ahí cosiendo mi sombrero. Como veis el atrevimiento fue mucho y el sombrero claramente mejorable. Había mucho que aprender.

Primer sombrero realizado

Después de esto hubo un tiempo en que estuve aprendiendo a través de este gran invento que se llama Internet. Las pleitas (trenzas o cintas continuas que luego se cosen) para hacer sombreros se pueden hacer de muchos materiales: Paja de centeno, hojas de palmito, … De ello hay algunos videos en Internet. Usé esa información en la medida de lo posible.

Trenza simple

En el mundo iberoamericano los sombreros realizados en paja de maíz /palha do milho son bastante frecuentes. Aprendí sobre las diferentes pleitas que se pueden realizar, cómo realizar algunas de ellas de 3, 5, 7 cabos, de picos, …, cómo ir incorporando el nuevo material para unirlo al anterior, sobre cómo ir tensando el material para que tenga una trama regular, que tipo de cosido se podía realizar, …..

PLeita de 5 cabos

Para ello nada mejor que ponerse a hacer. Dicen que hacer y deshacer llaman aprender. En mi caso el deshacer era complicado pues el material se deteriora, por esto lo mejor era seguir hacia adelante y aceptar que lo que salga puede servir para cubrir los espantapájaros.

Pleita de picos

Se toma el material de la mazorca del maíz y se hace tiras finas, de menos de 1 cm. Al principio trabajaba con ellas así, pero tras diferentes pruebas y errores, llegué al a conclusión de que trabajaba mejor con el doble de material, ya que tenía más consistencia. Se trenzan y se crea así una cinta continua de una tanda de metros.

La cantidad necesaria es difícil de determinar, depende de la anchura, de cómo se cosa, del tamaño del sombrero. Por ello cuando haya una cantidad suficiente se puede empezar a coser y ver.

Sombrero finalizado

Coser es uno de los puntos más difíciles a mi entender. Hay que aprender a crecer y ensanchar en la zona de arranque, para luego frenar y crear la sección que envuelve la cabeza ajustando las medidas (la mejor referencia es la propia cabeza). Más tarde se abre el ala y se va extendiendo lo que consideremos necesario.

Detalle trenzado

Todo ello ajustándonos a una forma y manteniendo en los materiales la tensión adecuada y suficiente para que no pasen los rayos de sol entre las costuras. Al final le coloqué un lazo en el exterior y un remate de algodón, todo alrededor del borde interior, en contacto con la cabeza. Este es el resultado final.

Remate interior

Lo he estado probando esta semana. Es cómodo. Se ajusta bien a la cabeza, por lo que no se nueve con el viento. Además, lo más importante, no resulta caluroso, pues el material aísla bien de las radiaciones solares. Pienso que no será el último, por lo que intentaré en los próximos mejorar la técnica y el diseño. ©

Creando flores con la paja de maíz

Cómo ya habéis visto este año estoy experimentando con la paja de las mazorcas de maíz, y ahora quiero mostraros uno de los objetos que me resultan más encantadores elaborados con este material, que son las flores de paja de maíz.

Los materiales necesarios son pocos, lo primero y básico es la palha do milho, o paja de maíz, además de cuerda y una caña fina, a modo de tallo, tijeras y pegamento.

Comenzamos buscando aquellas piezas  que se encuentren en mejores condiciones para preparar los pétalos de la flor. Yo realicé 3 tamaños de pétalos y los recorte en un primer momento. Realicé para cada flor un mínimo de  14 pétalos de los pequeños, otros 14 de los medianos y 4 de los grandes. No todas las flores fueron iguales.

Usamos una caña  de madera a modo de tallo y en ella atamos una sección rectangular de paja de millo que primero doblamos. Por la zona del doblez cortamos  de1 a 2 cm, y posteriormente atamos alrededor de la madera, dándole un punto de pegamento para hacer fuerte. Al finalizar le pusimos un hilo atando y dando forma al conjunto.

En torno a este núcleo inicial fuimos colocando el resto de los pétalos que ya teníamos recortados. Al colocar los pétalos hay que darles una disposición lo más natural posible. Para ello se va colocando una hilera y en los espacios que quedan entre los pétalos se dispone la hilera siguiente.  Los pétalos pequeños, seguidos de los pétalos medianos y al final los grandes.  Todo ello con la pistola de pegar se realiza en pocos minutos.

Se concluye dando forma al cáliz exterior. A continuación  buscamos un lugar donde queramos colocar nuestra flor. En mi caso fue esta cesta. Siempre es conveniente realizar alguna flor más y experimentar con ellas. De modo que unas flores están más cerradas, otras más abiertas, ….

Es un material que tiene el encanto de la materia viva. Pienso que experimentaré con colores y texturas y ya os iré mostrando los resultados.©

¿Cómo hacer un ángel de de Navidad?

El maíz es uno de los productos del huerto que tiene más diversos usos. En las sociedades prehispánicas en América ya  experimentaron con ello. Así este año tras recoger el maíz he  decidido comenzar yo a practicar  y ver cómo se me dan las manualidades.

Uno de los elementos empleados del maíz es la hoja que se quita de la mazorca como un producto residual y que debe estar seca. Esas palhas do milho  se emplean como materia prima base  de diversas manualidades, tal es el caso de este Ángel de Navidad.

Para realizar este ángel de maíz vamos a emplear elementos lo más ecológicos y renovables posibles:  hojas de la mazorca del maíz, cuerda de esparto, tallos secos de hierba, flores secas de hortensia y cola termofusible. Su realización ha contado con los siguientes pasos:

Paso 1. Se seleccionan de 6 a 8 hojas de maíz en buenas condiciones. Su tamaño determina el número. Se atan en su extremo más delgado.

Paso 2. Tras atarlas se vuelven sobre si mismas de forma homogénea, colocando en el centro un poco de paja seca para crear la base de la cabeza. Se ata nuevamente el cuello. La cabeza debe quedar lisa, sobre todo la zona donde  va a quedar el rostro.

Paso 3. Tras atar la cabeza se toma otra hoja para realizar los brazos. Para ello se enrolla la hoja sobre si misma, con el grosos que queramos darle a la vestimenta de esa zona. Se coloca entre las hojas y bajo la cabeza. Se ata la zona de la cintura. Hay que colocar material dentro de las hojas para fingir el espacio del tronco.

Paso 4. Se toma un trozo de hoja y se corta un chal para cubrir la zona del cuello y parte del tronco. Se une con un poco de pegamento termofusible.

Paso 5. Colocación de las alas. Se seleccionan hojas adecuadas, que queden simétricas en lo posible a cada lado de la figura. Se atan las extremos más anchos y se pegan con el pegamento en la parte posterior del cuerpo. La zona de contacto se cierra con otro trozo de  hoja, tapando  la zona de la espalda.

Paso 6. Se va rellenando  la zona de la falda. Se conserva el material inicial y bajo el mismo se van incorporando hojas de millo. De manera que cada vez quede más consistente y vaporosa ese área.

Paso 7. En la zona de las mangas, que tiene forma de cigarrillo hueco, se corta a medida de lo que sería un brazo y se construyen las manos que luego servirán para sujetar el cartel.

Paso 8. Colocación del cabello, en este caso una hoja que adopta la forma, pero podrían ser las barbas doradas  del maíz. Se dibuja la cara, ojos y boca. Se inicia el pegado de las flores secas de la hortensia a lo largo de las alas, cabello y del mandil, procurando un reparto armónico.

Paso 9. Con una hoja de mayor consistencia y tamaño regular, así como dos pajas de  hierba, que se enrollan en los extremos superior e inferior, se crea la cartela. Posteriormente los extremos de la zona superior se sujetan a las manos.

Paso 10. Se coloca en la zona posterior de la figura alguna cuerda u otro material que ayude a sujetar la figura donde la queremos colocar.

Ya está listo nuestro ángel de navidad. Solo falta colocar el Feliz Navidad para desearos unas buenas fiestas. ©

Tortilla de huitlacoche con coliflor y chorizo

Maíz creciendo en el huerto

Huitlacoche

En estas fechas una de las cenas frecuentes en casa tiene como protagonista al Huitlacoche.  Este hongo es consecuencia indirecta de la producción ecológica del maíz. Esto unido a las últimas lluvias  supone la presencia de estos hongos parásitos en el maíz. Hongos que buscamos y recogemos como base para nuestras recetas.  El maíz crece fuerte y está estupendo y en él crece el huitlacoche.

Para preparar  el huitlacoche frecuentemente experimentamos variaciones  respecto al modo de hacerlo. En esta  receta la mayoría de  materias primas que usamos,  salen del huerto: Coliflor  cocida, huitlacoche, cebolla, un tomate pequeño, huevos, sal,aceite,  pimienta y un poco de chorizo.

Comenzamos  friendo la cebolla hasta que va pochando. Se le añade  un tomate pequeño  y se lava y trocea el huitlacoche. Se deja freír todo ello. Nosotros preferimos este hongo cuando va bien cocinado.

Las pellas de coliflor suelen ser grandes, y en este caso quedó una parte de la misma que había sido cocida y  empleada en otra receta. Ahora se incorporó en pequeños trozos a la sartén, cocinando durante un tiempo. Se le añade el chorizo en pequeños trozos, para que de un pequeño toque.

A partir de ahí se salpimentó y  si gusta se puede poner un poco de epazote. Se baten unos huevos  que  se incorporan a la sartén y se van dorando. Hay que buscar ese punto  en el que la tortilla queda cuajada por fuera y al tiempo jugosa. El Huitlacoche le da un toque diferente que combina bien con todos estos ingredientes y resulta agradable de comer.©

¿Cómo germina el espino blanco?

Crataegus monogyna

En la naturaleza hay prácticas que a veces pasamos sin ver pero que tienen una gran relevancia para la continuidad y reproducción de una especie y una de ellas es el papel que desempeñan las aves en el proceso  de germinación. Este papel es muy importante en el caso del Majuelo o Espino Blanco (Crataegus monogyna ).

Restos dejados por los pájaros, junto al agua

En un año como el actual que el espino albar ha tenido  una abundante producción de frutos, y  en el que el invierno se ha retrasado, es en estas fechas cuando el consumo de estos frutos se convierte en una fuente importante de recursos para las aves.

Estas aves tras ingerir sus frutos diseminan sus semillas por todo el área alrededor de donde se encuentra situado el arbusto. Las semillas frecuentemente van mezcladas con otras deyecciones.

Una única semilla dentro del fruto

En este proceso, las semillas  al pasar por el estómago de las aves eliminan las cutículas y restos carnosos de los frutos. En este trayecto cada semilla sufre una escarificación química  y es atacada por las bacterias intestinales, con lo que se elimina el letargo externo que de otra manera sufre el fruto.

Los excrementos generados por los pájaros caen el suelo y quedan expuestos a las acciones de los agentes meteorológicos:  La acción del frío y de las heladas, así como la exposición al agua y al sol. Todo ello  favorece la eliminación del letargo interno.

En el desarrollo de este proceso es frecuente que la semilla quede enterrada entre la hierba y la tierra. Con ello  inicia un proceso de estratificación, que finaliza al cabo de unos meses,  con la llegada del aumento de las temperaturas. Momento en que las semillas despiertan y sacan su radícula y sus yemas apicales.

Si nosotros queremos reproducir  espino blancos debemos en lo posible reproducir el procedimiento. Por un lado eliminar todos los restos carnosos de su única semilla interior ( podemos dárselos a comer a las gallinas, por ejemplo, o recogerlos de los restos que dejan en algunos lugares  las aves silvestres) y en segundo lugar someterlas al frío,  dejando las semillas dentro del congelador unos días, antes de iniciar el proceso de estratificación. Nosotros, aunque de forma natural hay espinos por todas partes, pondremos algunas de estas semillas que veis en una zona concreta del huerto para ver que tal se reproducen y seguir el proceso.©

El bio charcoal

Cribando el carbón vegetal,  tras enfriar

Tras preparar el carbón vegetal el siguiente paso es  el más importante, debemos convertir este  carbón vegetal en biochar o biocharcoal.  Pero ¿qué es el biochar?  El biochar es un carbón vegetal,  un biocarbón que  actúa  como un contenedor poroso dentro del cual pueden tener  lugar diferentes procesos que en general mejoran las condiciones generales de la vida en el suelo. Debemos tener presente qué:

  • Por un lado es una forma eficaz de almacenar agua en el suelo, con lo que se minimiza la necesidad de riego. El  agua  a su vez puede ir cargada de nutrientes hidrosolubles, con lo que se reduce el lixiviado de estos.
  • Por otro lado  este espacio se convierte en hábitat idóneo para múltiples microorganismos del suelo, que  en función de su proliferación pueden cambiar la vida microbiana del suelo y las funciones que en el mismo se desarrollan.
  • El biochar es capaz de realizar un filtrado  en terrenos arenosos  de ciertas bacterias peligrosas.
  • Es rico en potasa y eleva el ph de los suelos, por lo que es muy aconsejable en suelos ácidos, reduciendo la acidez de ellos.
  • Es una forma eficaz de retener y almacenar, de forma estable y durante largos periodos de tiempo,  carbono en el suelo, por  lo que coopera en la reducción del efecto invernadero.
  • Cambia el intercambio gaseoso de emisiones de gases en el suelo, lo que influye en la vida de microorganismos y en las respuestas de las plantas.
  • Por su alta capacidad de absorción es capaz en suelos degradados de retener sustancias contaminantes, disminuyendo  la contaminación presente en las plantas.
  •  Se está investigando  muchos de estos procesos y otros que pudieran aparecer.

«Regado» con  los purines

En investigaciones realizadas sobre la «terra preta» amazónica aparece este material,  un material muy estable que puede permanecer en el suelo entre 500 y 7000 años, capaz de producir buenas cosechas, con buena capacidad de recuperación  de los suelos y de su biogeneración  nutricional.

Bajo el hielo

De todas las posibilidades que se pueden sacar del biochar nosotros nos hemos centrado en la que potencia el enriquecimiento de la vida en las bacterias del suelo.  En la naturaleza hay una regla básica que insiste en que todo espacio vacío tiende a llenarse, pero   en el caso del carbón queremos decidir cómo se va a rellenar este carbón vegetal, qué tipo de bacterias  habitarán estos espacios.

Por ello antes de verter a la tierra este elemento,  debemos  cargar  el carbón con una adecuada capa bacteriana, bacterias capaces de regenerar el suelo y de ayudar a la nutrición de las plantas.

Siguiendo instrucciones leídas en Internet hemos incorporado  las bacterias presentes en el humus de lombriz (a través de un té de humus), junto con las desarrolladas al elaborar el purín de ortigas. Además de ello también le hemos incorporado extracto fermentado de cebolla y extracto fermentado de consuelda. Todos estos extractos los hemos regado sobre el carbón vegetal y los estamos dejando trabajar.

El carbón humedecido está expuesto a la helada para que esta actúe sobre el carbón, meteorizando y fragmentándolo  en partículas menores por la acción del hielo. Ya iremos viendo los posibles usos del biochar y cómo lo emplearemos en el huerto. ©

Cómo hacer carbon vegetal

Carbón recién realizado

En el huerto hemos estado preparando carbón vegetal.  Queremos emplearlo en alguno de nuestros experimentos con los semilleros.  Era necesario para ello conseguir producir este material empleando algunas de las ramas de las podas que había disponibles  en el huerto.

Comenzando a prender

El carbón vegetal se obtiene mediante la combustión lenta  de madera,  limitando la cantidad de oxígeno  que esta recibe. El proceso es conocido bajo el nombre de pirólisis. Pero  realizar este proceso en grandes cantidades  requiere de procedimientos que se escapan a nuestras posibilidades, pero hacerlo en cantidades más modestas está a nuestro  alcance.

Quizá no sea el mejor carbon vegetal posible pero si creemos que nos podrá servir para lo que lo queremos utilizar,  experimentando con su uso e influencia en el  suelo y en la biomasa microbiana del mismo: bacterias, hongos, algas, micorrizas, ….

Se hacer arder la madera

Para hacerlo empleamos una cacerola vieja, dentro de la cual colocamos la madera y le prendemos fuego. Se hacer arder la madera prendiéndola desde abajo, de modo que vaya avanzando el fuego hacia arriba. Cuando se prende toda ella, tomamos la tapadera y la colocamos sobre la olla, cerrando la salida del humo salvo por una  pequeña rendija en la cacerola.

Se cierra con la tapa salvo una rendija

El fuego continúa ardiendo con poca cantidad de oxígeno, a una temperatura baja, inferior a los 450º. Con ello tendrá lugar la pirólisis. Lo dejamos ardiendo toda la noche y al día siguiente  el carbón ya está hecho. Ahora hay que irlo almacenando hasta que tengamos la cantidad que vayamos a necesitar.

Ya tenemos el carbón listo para su uso

Este proceso es importante  no realizarlo los días de viento, pues este aviva las llamas y  el control sobre la combustión disminuye, por lo que la cantidad final de carbon que se consigue  en relación con la madera utilizada es mucho menor que en un día en que no haya viento.©

Aceite de brotes de chopo

Vara de chopo contra el cielo azul

Vara de chopo contra el cielo azul

En el mes de enero, pese a las heladas, los brotes de los chopos están comenzando a abrirse.  No es que vayan a sacar ya sus hojas, pero es uno de los primeros árboles en comenzar a salir de la dormancia invernal.

Yemas en la vara

Yemas en la vara

El Populus nigra  pertenece a la familia de las salicáceas  y es  tanto en esta especie como en el resto de la familia  donde  las abejas pecoreadoras  acuden a recolectar los  propóleos que luego emplean en la colmena. En las zonas templadas es esta familia arbórea la principal fuente de dónde ellas los recolectan.

Las yemas de los chopos están recubiertas por unas brácteas  resinosas ricas en estos  principios activos. Aprovechando que ahora a finales del invierno la concentración de estos principios es más elevada vamos a aprovechar  antes de que se abran las yemas foliares  para realizar un aceite de brotes de chopo.

En la huerta hemos aprovechado que queríamos podar los tallos que han ido rebrotando, restos de la chopera preexistente.  Coger las yemass con las varas ya en el suelo ha sido fácil. Las mejores  correspondían a las varas más fuertes.

Yemas de color rojizo

Yemas de color rojizo

Lo primero que se percibe al recoger los brotes es que estos despiden un aroma intenso, dulzón, de toques avainillados, que recuerda al olor de las colmenas. Los dedos se van llenando de restos resinosos que se meten entre las uñas y cuestan de sacar de ellas.

Con las brácteas envueltas en resinas

Con las brácteas envueltas en resinas

Tras haber recogido los brotes por la mañana, en la tarde nos pusimos a la tarea.  Los brotes los colocamos en un cazo de acero inoxidable  junto al aceite de oliva. A fuego lento  lo fuimos cocinando. Conviene que este sea muy flojo o incluso al baño María, pues de otra manera la resina podría quemarse en el fondo del cazo.

Aceite frío

Aceite frío

Las brácteas se van abriendo y van liberando en el aceite su resina. El aroma   se hace intenso. El aceite se hace más denso y si al retirarlo del fuego se deja  que baje su  temperatura se hace  menos fluido.

Con el aceite caliente

Con el aceite caliente

Aceite de brotes de chopo

Aceite de brotes de chopo

Los usos de los brotes del Chopo  ya se describen en el Dióscorides. Este aceite   se emplea especialmente para cuidar la piel dañada: quemaduras, erupciones, heridas, micosis,  dolor articular, dolor muscular, … El único inconveniente es que tiene un perfume muy intenso, que hay que rebajar pues sino llega a resultar desagradable, por lo que a lo mejor pruebo a mezclarlo de base con alguna otra aceite más suave.

Aviso. Dependiendo de personas los propóleos pueden dar reacciones alérgicas, por lo que conviene probar su uso en una zona pequeña y sana  antes de emplearlo  de forma más extensa. ©

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Hierbas,… desde el huerto con cariño

Sabores, aromas y olores del huerto

Sabores, aromas y olores del huerto

Detalle de la caja

Detalle de la caja

No es válido para todo el mundo, pero en estas fechas el huerto nos puede proporcionar un regalo muy especial, para aquellos que valoran  la producción ecológica de hierbas medicinales y aromáticas.  Un obsequio  que lleva  tiempo y cariño.  Aquí os presento las hierbas que he colocado en este presente.

Son hierbas y semillas recolectadas en su mejor momento. En el caso de las hierbas tuvimos que secarlas y almacenarlas hasta ahora,  las semillas además hubo que limpiarlas y seleccionarlas tras su recogida. En el proceso de secado se las ha mantenido alejadas de temperaturas elevadas  para que conservasen su mejor aroma y posteriormente  se almacenaron en un lugar  oscuro y seco, para mantener los colores y sus cualidades.

Son hierbas  ricas en posibilidades de uso. En unos casos  para infusión,  otras se pueden emplear en la cocina. Frecuentemente válidas en más de una aplicación, tanto  como elementos en la elaboración de cosmética como  por su carácter medicinal.

Con cariño

Con cariño

En mis cajas regalo este año he colocado un poquito del espíritu del huerto en los olores y aromas de la menta,  la manzanilla, el hinojo, el cilantro, la caléndula, la lavanda, la stevia, el tomillo, el epazote,  y el laurel.

Algunas de las especias

Algunas de las especias

La lista podría ser mayor, pero no de todas tenemos  excedentes suficientes todavía o las empleamos recién recogidas, por lo que en su momento no se secaron.  Así  faltaría meter en esta selección al orégano y  la equinacea, el poleo y  la melisa, el romero  y la salvia, la albahaca  y la ajedrea, …  Habrá que estar preparado para ocasiones futuras.©

Contenido de la caja

Contenido de la caja

Otras calabazas del peregrino

Calabazas del peregrino colgando

Calabazas del peregrino colgando

Cuando hablamos de calabazas del peregrino, usamos un mismo nombre para plantas de calabazas de tipos distintos. Todas ellas son  Lagenaria siceraria, todas tienen hojas y flores similares, pero sus frutos son  de formas muy diferentes.

Flor femenina

Flor femenina

Este año coloqué una hilera de calabazas preparadas para hacerlas colgar, pensando en un crecimiento similar al que habían tenido el año anterior.  Pero no ha sido así se han desbordado todas las expectativas de desarrollo que había tenido con ellas, ya casi desde el mismo principio.

Plantas invadiendo la zona

Plantas invadiendo la zona

Comenzaron a crecer y crecer sacando muy pocas flores en un primer momento y más tarde sacando flores pero sin que estas  llegasen a cuajar. Ha habido un problema con algunas cucurbitáceas en la polinización de los frutos durante un periodo del verano, pero en todo momento las calabaceras siguieron creciendo.

Otros frutos

Otros frutos

Frutos en crecimiento

Frutos en crecimiento

La siembra no salió como esperaba. Había intercambiado unas semillas y  pensaba que estaba sembrando del mismo tipo de calabazas cisne que ya tenía. Pero no ha sido así. Hasta que no  han aparecido los primeros frutos cuajados no  me he dado cuenta que de no era así.

La realidad es que apenas he sembrado  calabazas cisne,  de las que más han ido aparecido ha sido de las conocidas como calabazas de peregrinos. Esta es un tipo de calabaza empleada para ser vaciada y usada como recipiente para  el transporte  de líquidos.

Con el fruto ya mayor

Con el fruto ya mayor

El crecimiento de las calabaceras pronto superó los soportes donde estaba colocado, tanto el de ellas como el de las Chauchas que estaban a su lado. Este crecimiento se extendió sobre el kaki a cuyo lado estaban sembradas y más tarde sobre los laterales de las fresas.

Durante esta semana, en  uno de los  días de viento, parte de la estructura en la que estaban colocadas se cayó,  en parte debido a la propia fuerza del viento y en parte al peso y tamaño que están adquiriendo los frutos. Estos  son abundantes tanto en cantidad como en calidad, y se han ido multiplicado de forma sucesiva.

Conjunto vencido hacia un lado

Conjunto vencido hacia un lado

El próximo año habrá que tomar medidas al respecto, estoy pensando en construir una barraca del mismo estilo que la de los tomates, de forma que puedan elevarse del suelo sin riesgo alguno de que se caigan. ©