¡Al rico calabacín!: Calabacines salteados con sésamo

Ya están los calabacines comenzando a producir  su jugosa cosecha. Todavía pequeños, tiernos y crujientes, un placer en la mesa.

Este es uno de los  años en que mejor tengo los calabacines por estas fechas. Calabacines en sus dos variedades: Calabacín temprano de Argelia y el calabacín Aristocrat. En ambos casos las plantas van vigorosas y con buena producción, quizá más exuberantes estos últimos, que también son más numerosos.

Colocados a pleno sol, en zonas de fácil riego, para asegurar un buen crecimiento en los mismos. Se les ha dado a todos ellos  humus como abono y algo de bocashi.

Ya los estamos comenzando a recoger  y poner en la mesa. Unas  veces en preparaciones más  complejas, en otras de forma sencilla. Tal es el caso de esta receta sabrosa, fácil y rápida: Calabacines salteados con sésamo.

En este caso un calabacín recién recogido, que vamos a filetear en rodajas de 2 o 3 milímetros. Tomamos una cucharadita de sésamo y lo ponemos en una sartén a tostar. Toma algo de color y realiza un ligero siseo cuando va tostándose. Se reserva.

Mientras tanto en el wok vamos a poner un poco de aceite, la suficiente para cubrir el fondo del mismo y picamos ajo y jengibre que vamos a echar a dorar cuando el aceite comience a humear.

Cuando están dorados, y antes de que se puedan quemar, echamos los calabacines  que teníamos preparados. Se saltean como un minuto a fuego vivo. Se le añade una buena cucharada de salsa de soja, o un par  de ellas dependiendo  de cómo sea la salsa  y cómo nos guste.

Se sigue salteando como otros 4 minutos hasta que el calabacín se ablande. Se prueba de sal y se corrige si fuera necesario. Al final se retira  del fuego y se le añade   el sésamo y esta listo para acompañar otro plato o ir de primer plato.

Es un plato sencillo y sabroso que recoge lo mejor del calabacín y  ¡es tan fácil! ©

Los primeros pimientos del huerto

Pimientos de Padrón y Piparras

Cada año sucede lo mismo pero siempre me sorprende un poco. A poco más de  1 mes de puestos en el huerto   y ya hemos consumido los primeros pimientos  de Padrón y las primeras Piparras.

Este año el huerto en lo que afecta a los pimientos (Capsicum annuum l.) no iba temprano, es el hecho de consumirlos tiernos y el ser de pequeño tamaño lo que ayuda a tenerlos   pronto para el consumo.

Este es siempre un buen motivo para plantar en el huerto una tanda de este tipo de plantas. Se vienen mucho más  pronto que otras variedades como los italianos y muchísimo más que el resto de pimientos grandes. Con ello conseguimos pimientos cuando  el paladar está deseándolos.

Pimientos que además de casi recién cogidos están súper tiernos. Pues ese es un truco que debemos tener presente con estas primicias: Los   pimientos de Padrón y las Piparras están mucho mejores cuando van tiernos.

Son plantas que se encuentran en su óptimo de crecimiento. Calor al alza, y agua abundante, pero  sin abusar. De un día para otro las flores se polinizan y se les ve crecer. Hay que mantener con ello una recogida regular de los frutos.

Mientras tanto el resto de los pimientos sigue su camino, en un ciclo mucho más largo. Están fortaleciendo sus troncos y nosotros podando sus brotes laterales hasta llegar a la cruz central.  Hay que hacer crecer la estructura de la  planta para que pueda soportar su carga, por lo que se retrasa su floración y se eliminan en ocasiones las primeras flores.

Ahora hay que entretener la espera y para ello sirven  estos que tenemos aquí. Tiempos llegarán en que no sepamos que hacer con ellos, de tanto que habremos consumido a lo largo del verano, pero ahora disfrutemos del  momento. ©

Visita al huerto en la primera semana de julio

Julio, y primera semana a la vista. Durante este tiempo  el calor abundante, pero sin excesos, ha sido la línea dominante. Durante toda la semana hemos oscilado en el límite de los 30º de máxima y  salvo un día, por encima de los 10º de mínima.  Esta semana que viene se anuncia con más calor.

Ni una gota de agua ha caído  en el huerto que se mantiene en pleno crecimiento por el riego regular que nos ofrece el canal.  Estamos en la zona de crecimiento de las plantas, sin agobios excesivos, salvo en las horas centrales del día.©

Visita al huerto en la semana 27.1 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.11 de 2020

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Visita al huerto en la semana 27.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.18 de 2020

Visita al huerto en la semana 27.19 de 2020

Los ajos y las tormentas

Normalmente  la lluvia sienta bien a los ajos (Allium sativum), pero hay  momentos en que esto no es así. Coincide esto cuando el ajo ya está casi hecho, maduro para la recolección y entonces llueve y se empapa. Si además la lluvia es intensa en plan tormentas el daño en los ajos puede ser considerable.

Esto es lo que ha sucedido este año con mis ajos, pero no es un fenómeno exclusivo de ellos. El daño se ha extendido por el país y no será un buen año de ajos. Escasos y caros, dado el precio que ya tiene el ajo en el mercado en plena cosecha.

Nuestro ajos iban saliendo adelante después del abandono durante el confinamiento. Recién terminado este, como ya era tarde para cavar los ajos, corté todas las hierbas que pude a su alrededor, pero  muchas  de ellas sobrevivieron. A ello se sumó que a los ajos  no se les dio ningún tratamiento y con las lluvias abundantes desarrollaron algo de roya.  Pero no nos vamos a quejar, había ajos.

Llegó la tormenta  y tras la misma los calores intensos. No nos dimos cuenta de inmediato, pero a los pocos días, al revisarlos, vimos que había que arrancarlos ya. Cuanto antes se hiciera mejor. Más tiempo en la  tierra no era mejor cosecha sino que los ajos al quedar empapados y con el calor comenzaron a desarrollar podredumbres en su interior.

Cuanto antes había que arrancar los ajos, limpiar estos de hojas y raíces y revisarlos eliminando las capas que comenzaban a tener podredumbres.  Al  ir limpiándolos también nos encontramos con ajos con todo el interior mojado, aun sin podredumbre.

Esto era una operación que había  que hacer rápido: ajos arrancados, ajos limpios,  ajos enristrados   y colgados a ver  si al quedar más abiertos y expuestos  se podían secar en la esperanza que se conserven y aguanten como cosecha del año. No podíamos dejarlos amontonados ni siquiera unas horas.

Ahora, los que se puede,  ya están colgados. Los he subido para el desván donde  su secado es más intenso. En el mismo las cebollas se han conservado muy bien este año.  Los de tallo duro también se van secando a la sombra. Luego  terminarán  almacenados en cajas.

Aquellas cabezas de ajos más afectadas son las primeras en pasar a la cocina. Tendremos que esperar y ver, para saber si hemos actuado con suficiente rapidez y hemos conseguido salvar la cosecha de ajos. ©

Trabajos y tareas del mes de junio

Se acaba el mes de junio  y quiero recuperar aquí una tarea que había comenzado en enero y quedó rota por el confinamiento, que es la de hacer repaso de las tareas realizadas a lo largo  de cada mes.

Un mes  un tanto anómalo, que no se ajusta estrictamente a los trabajos que se corresponden de forma habitual, pues se han estado realizando trabajos que de modo natural hubieran venido siendo hechos en parte de los meses anteriores, tal es  el caso de cierto tipos de injertos, eliminar zarzas y malezas, continuar con la tarea de desbroce de las zonas de paso del huerto y eliminar hierbas de entre los cultivos, a la que se añade la tarea de arar las partes del huerto que queremos cultivar y que  después de la lluvia resulta conveniente darle otra arada antes de abrir con el motocultor el surco en el suelo para poner las plántulas.

¿Qué hemos estado colocando en el suelo?: Es una temporada en que esta acción es fundamental, pues buena parte de la cosecha del año depende de lo que se siembra en este periodo. Así que  ha sido un poco de todo. Tanto las plántulas que en pequeños tiestos teníamos en casa agarrando y desarrollando raíces hasta semillas  y tubérculos para aquellas que conviene colocar en siembra directa.

Entre los primeros hemos colocados los  boniatos, tomates, pimientos, berenjenas, cebollas, puerros, sandías, melones, pepinos de diferentes tipos, calabacines, lechugas, … Entre las segundas han estado diferentes tipos de  judías, patatas, pepinillos, lechugas, zanahorias, remolachas, …

Además de sembrar y trasplantar otra de las tareas de este periodo tiene que ver con el recoger. Por un lado están los frutos de lo sembrado en otoño y en febrero que se encuentra ahora listo para recoger, sobre todo cebollas y  ajos, lechugas, guisantes y habas.  Al tiempo que una  tanda de frutillas maduran en esta época, desde fresas y frambuesas a las deliciosas  cerezas. Esto implica tarea con las redes, que hubo que colocar y luego retirar, para poder disfrutar de algo de ellas, pues los mirlos que parecían habían desaparecido el año pasado, han regresado en abundancia en este.

Junto a todo esto hay otras tareas que se deben mantener en el tiempo. Por un lado el riego, para mantener ciertos niveles de humedad en el suelo en todo momento, sobre todo cuando las temperaturas se disparan en el huerto. Por otro los tratamientos para mantener controladas plagas y hongos, que también hay que ir intercalando, sin distraerse de ello.

Es un mes lleno de tareas y de poco descanso en el huerto, al tiempo que la naturaleza a nuestro alrededor está en plena ebullición, casi como nosotros, sin parar un momento.©

Visita al huerto en la cuarta semana de junio

Esta semana ha  sido un placer estar en el huerto. Después del salto con temperaturas elevadas de la semana anterior, en esta las temperaturas han descendido suavizándose. Con ello  el bochorno anterior se ha atemperado.

La inestabilidad de la atmósfera ha traído consigo  una buena tormenta sobre el huerto. De modo que tampoco ha habido que regar tanto esta semana.©

Visita al huerto en la semana 26.1 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.11 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.12 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.18 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.19 de 2020

Visita al huerto en la semana 26.20 de 2020

 

Las sandías del confinamiento

Las plantas de sandía que este hay en el huerto son plantas del confinamiento. Pues durante el confinamiento las sembré en pequeños alvéolos y tiestos y ha sido después de finalizar el mismo cuando las he trasplantado al huerto.

Las he colocado en la zona de arriba del huerto, a pleno sol. En una larga hilera con espacio de expansión suficiente a cada lado. La mitad de  la hilera es de sandías, la otra mitad de melones.

Cuando las trasplanté al exterior  coincidió con unos días en que bajó bastante la temperatura, y por ello decidí colocar cerca de ellas algo que las ayudase, por un lado para soportar el calor y por otro que si venía algo de frío también las protegiese un poco.

Para ello elegí las ramas del romero, que se estaban expandiendo a lo loco. Un doble objetivo, por un lado podar el romero, por otro usar sus ramas de protección.

Les ha funcionado muy bien. De momento he seguido dejando las ramas del romero junto a las plantas. Dan la sensación de estar bien, sanas, a gusto.

Las sandías en su hilera quedan en lo alto del suco. Con canal de riego a cada lado, pero iré echando la tierra sobre la zona alta de manera que conforme se expandan las raíces, estas sigan estando en lo alto y alejadas del  exceso de humedad.

Seguimos con la sandías de siempre: Charlestón Grey, Klondike, Sugar Baby, las de Abundio, Crimson Sweet, Piporra, y este año hemos incorporado la sandía Petit Yellow.

Hasta ahora no ha hecho demasiado calor y la sandía lo necesita, pero  ya comienzan a expandirse y no tardando mucho cubrirán todo el trozo. De momento se las ve muy sanas y con fuerza. Esperemos que se mantengan así.©

Las habas tras la cuarentena

Las habas (Vicia faba) son uno de los cultivos que mejor se desarrolla en el huerto a lo largo de la primavera.  Pero en cada zona se dan unas condiciones peculiares que hacen que la cosecha no sea al mismo tiempo en todas  partes. Para nosotros en nuestro huerto hay dos momentos óptimos para su consumo dependiendo de cuando se hayan sembrado.

Para alcanzar el primero tiene lugar la siembra en la sementera. Se desarrolla durante el invierno y  alcanzan las habas  su máximo de crecimiento hacia el final de la primavera.  Este año  el crecimiento había sido estupendo, pero cuando llegamos al huerto tras el confinamiento las habas ya habían superado esta fase, por lo que las dejamos para recolectarlas en seco, como grano.

El segundo momento se  alcanza tras sembrar las habas  a finales de febrero, crecen a lo largo de la primavera y al terminar  la misma están las habas en su mejor momento. Esa es la cosecha que más hemos aprovechado este año,en el  que por la abundancia de agua estaban especialmente tiernas.

Un buen par de cajas de habas que se han pelado, desgranado y finalmente descascado antes de ser consumidas. En unos casos frescas en verde, otra parte se ha congelado y con unas pocas hemos probado este año a meterlas en tarros, tras darles un hervor, con  agua con sal   y luego hecho el vacío al baño maría.

Finalmente con la llegada de los calores intensos ha acabado el periodo de las habas tiernas.©

Visita al huerto en la tercera semana de junio

Toda la semana las temperaturas han estado al alza, volviendo a establecerse en el huerto, el verano que cronológicamente acaba de llegar.  El sol pega intenso y las plantas que no estas habituadas a ello se agostan bajo su poder. El riego en el huerto se hace imprescindible.

Mientras tanto la inestabilidad de la semana dejo algo de lluvia en la zona, pero  no fue así en el huerto, donde no ha caído nada de agua a lo largo de este periodo.©

Visita al huerto en la semana 25.21 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.20 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.19 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.18 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.12 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.11 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 25.1 de 2020

¿Y por qué elegir sembrar tus propias lechugas?

Cada día es más frecuente encontrar plántulas de lechuga a la venta.  Además es evidente que se venden bien. Resulta una producción que tiene demanda, pero que para mi resulta tremendamente incomprensible. ¡Hay tantas razones para producir tus propias plántulas de lechuga!

La primera de las razones es lo sencillo que resulta hacer crecer las plantitas jóvenes de lechuga. En cualquier época son semillas fáciles de germinar, que no requieren de demasiado  calor para salir adelante, y que con pocos cuidados están en condiciones adecuadas para ser trasplantadas.

Las semillas de lechuga son muy operativas. Tienen en general una fuerte capacidad de nascencia. Apenas un pellizco de semillas entre los dedos y uno cuenta con un montón de plántulas disponibles. Algo de agua, algo de abono y las semillas levemente cubiertas por tierra y en menos de la semana ya están afuera, germinadas.

Son plántulas  en las que tanto si la semilla es propia como si es comprada, su poco peso permite que sea una semilla que sale muy barata en relación a las plantas que tendremos disponibles. Con un uso racional de la semilla, sembrada en pequeños lotes, tendremos plantas a lo largo de toda la primavera, parte del verano y posteriormente en otoño e invierno.

Las lechuga son tan diversas. Existen tantas variedades de ellas. Es tan aburrido consumir siempre los mismos tipos.  Me encanta ajustar en cada época una variedad diferente de lechuga, y mezclar con otras en la mesa. Con esa  riqueza de variedades ( algunas de ellas tradicionales) el   mercado no puede competir, ni  te permitir elegir. Uno si quiere este tipo de plántulas se ajusta a lo que hay.

Por otro lado  la diversidad y  variedad de  lechugas se adapta a cada  momento climático. Si uno consigue reconocer qué variedad  es la mejor para su terreno y su zona puede disponer  en abundancia para cada momento y tendrá asegurada la verdura de ensalada a lo largo de todo el año.

Al tiempo hay que saber que la lechuga es fuente de un montón de propiedades medicinales. Disponer en abundancia de ellas va a favorecer nuestras sistema circulatorio, fortalecer nuestros huesos,  mejora nuestro aparato digestivo, regula la presión arterial, el aparato  urinario,… Ver sobre las propiedades de la Lactuca sátiva