Experimentando la milpa

Al inicio de la temporada estuvimos leyendo sobre la combinación de cultivos en la zona de México siguiendo la tradición prehispánica, donde se colocaban juntos tres de los productos que más tarde nos llegaron de América: Maíz, calabazas y leguminosas, en concreto diferentes tipos de judías.

El cultivo combinado nos resultó interesante y decidimos probar a ver cómo resultaba en esta tierra. Para ello colocamos por debajo de las espalderas de los frutales tres sucos donde fuimos colocando diferentes tipos de maíz: Blanco de Arkansas, amarillo de la zona y bronce, junto con diversos tipos de calabaza de comer. También judías de enrame, tanto fréjol rojo, como diversas variedades de verde y chauchas.

Las plantas de maíz se fueron colocando como a 50 cm unas de otras con unas 3 semillas en cada punto de siembra. Las calabazas se intercalaron al tresbolillo separadas como 2 metros cada punto de siembra entre si, con 2-3 semillas en cada uno de ellos. Por su parte las legumbres rellenaron el espacio que quedaba libre entre los maíces.

Primero se sembró el maíz, al cabo de unos días las calabazas y en la quincena siguiente las judías. Tanto el maíz como las calabazas respondieron bien. Con buenos resultados en su crecimiento. No fue así el caso de las judías. Quizá nos retrasamos en la siembra y fueron tarde, sofocadas por la sombra del maíz. No sabemos el motivo. Nacieron mal, y luego no crecieron con el vigor y la pujanza suficiente. Recuperaremos las semillas, pero poco más.

Aquí os muestro la cosecha de calabazas. Ha sido abundante. En el caso del maíz todavía faltan unos días para pensar en recogerlo. Creció vigoroso y tiene buenas mazorcas, pero ha sido bastante atacado por los cuervos.

Como todo experimento habrá que repetirlo para contrastar sus resultados, que por este año son claramente beneficiosos para maíz y calabazas, mucho menos para las judías. Por ello nuestra intención es volver a sembrar siguiendo este método el próximo año, pero todo al mismo tiempo. ©

Segunda semana del mes de octubre

Semana estable, preciosa. Con temperaturas que han ido en ascenso, aunque las mínimas son inferiores a 10º. Las noches frías dejan intensas rociadas sobre las hojas de las plantas.

Con el cielo despejado la mañana pronto se caldea. Hemos estado preparando la tierra para sembrar cereal: trigo y algo de centeno. Al tiempo seguimos recogiendo lo que sigue creciendo o madurando: Calabacines, tomates, pimientos, manzanas, uvas, ….©

Despejando el invernadero

Situación a finales de setiembre

El invernadero a lo largo de este año se ha ido poniendo salvaje. Las plantas, especialmente las parras con el calor húmedo de su interior sacan muchas hojas creando un celaje que ha ido sombreando progresivamente el interior.

Así que esta semana me metí con todo lo que sobraba en el interior. Especialmente con los sarmientos de pequeño tamaño que aumentaban los niveles de sombreo y que inevitablemente deben ser eliminados. Fui progresivamente eliminando estos. La base era dejar los racimos que todavía hay y las ramas principales, así como las hojas que permitirán a la parra mantener e incrementar sus reservas, eliminando el resto.

Pero no era lo único, en el centro estaban las ramas y cañas de los tomates que había en el interior. También comencé a quitarlos, por lo menos en uno de los lados. En el otro los mantendré todavía unas semanas.

Así mismo fui recortando algunas de las ramas de los árboles que hay en su interior. Aquellas las varas que chocan contra el plástico. Es el caso del melocotonero y del albérchigo, así como las cañas jóvenes de los nísperos. Despejando para que podamos darles algún tratamiento contra los hongos, antes de que empiece el frío.

Como pretendo poner unas lechugas y unos guisantes en el interior también quería despejar el nivel del suelo, quitando todos los restos vegetales, al tiempo que cavaba el mismo.

La zona del fondo todavía se mantiene muy sombreada, pero para eliminar esa sombra tendré que trabajar en el exterior eliminando las zarzas que han ido levantándose en la valla y trepando por las paredes del invernadero, tarea que iré realizando en la próxima semana. ©

Pimientos de Padrón tardíos

En estos veranillos del mes de octubre los pimientos del Padrón tardíos alcanzan su mejor momento. Lo cierto es que este tiempo de temperaturas moderadas, suelo húmedo y noches un poco más frescas resultan ideales para los pimientos del Padrón que florecen abundantemente y en pocos días tienen los frutos a punto para recoger.

Para tener estos pimientos uno tiene que retrasar un poco la fecha de siembra y dejarla para marzo, de ese modo las plantas van llevar retrasado su ciclo, serán sacadas al exterior más tarde, no crecerán con el mismo vigor con los calores del verano y finalmente verán más tardía su producción.

Cierto es que cada zona tiene sus propias fechas resultado del microclima local que se disfrute. Por ello considero que es importante experimentar con el propio clima y ver que se da mejor, en qué épocas y luego adelantar o retrasar el fruto según nos convenga.

En nuestro huerto hay una abundante cosecha del Padrón tardío. Es un periodo en que el libar de las abejas en sus flores, la calidez de los rayos del sol a lo largo del día, el rocío abundante de la mañana empapando la tierra, y el descenso de las temperaturas, sacan unos frutos tiernos y sabrosos, que crecen en poco tiempo.

Pero, los riesgos están ahí. Esta es una tierra de contrastes. Su cultivo es siempre una apuesta que puede alcanzar o no a dar frutos. De hoy para mañana, cualquier helada temprana puede llevarse por delante esa posibilidad.©

Primera semana del mes de octubre

Durante esta semana ha habido sobre todo nubes y claros, pero fluctuantes dependiendo de días. Incluso algún pequeño chaparrón. Las temperaturas progresivamente van descendiendo, aunque pueden repuntar y posteriormente volver a cambiar.

Seguimos recogiendo parte de la cosecha, en este caso de tomates y pimientos, alubias blancas y canela,… al tiempo que hemos comenzado a preparar los túneles con la intención de proteger a las alubias verdes de los primeros avances del invierno.©

Nuevo cultivo de la lufa en el huerto

Hacía mucho tiempo que no tenía esponjas en el huerto. La Lufa cylindrica   es una planta de latitudes más cálidas que estas que tenemos por aquí. Por ese motivo su cultivo requiere que la tengamos sembrada y cuidada en las primeras fases de su cultivo dentro del invernadero, de otro modo, dado que tiene un ciclo relativamente largo, llegarán las primeras heladas antes de haberla recogido.

Este año sembramos pronto las lufas en el interior del invernadero. No las trasladamos al exterior hasta que el riego de las primeras heladas pasó. Allí en sus primeras fases, las esponjas van a un ritmo lento de crecimiento. Pero a partir del momento en que comienzan a trepar y sacar flores todo va más rápido.

Este año llevan una cosecha decente. Esto nos permitirá tener esponjas y estropajos de repuesto para usar en casa. Últimamente he ido sustituyendo las comerciales por estas, dando un buen resultado como exfoliante ligero en el baño.

Dado que eran cuatro plantas, en su despliegue vertical decidí no ponerles demasiado altos los palos por donde trepar (tres palos verticales y un par de ellos horizontales). Al quedar a poca altura fui cómodamente orientando los brotes y ha sido espacio suficiente.

Las coloqué a pleno sol, en una zona protegida tras las espaldera de frutales. El riego ha sido frecuente a lo largo del verano. Además del humus, que colocamos junto a las raíces al hacer el trasplante, les hemos dado algo de abono líquido, procedente de los fermentados que hemos realizado a lo largo del verano.

Aunque las esponjas parecen ya desarrolladas voy a retenerlas el mayor tiempo que pueda en las plantas, para que se maduren las semillas. Esto es importante para renovar las semillas que tengo que ya van bastante viejas.©

La patata Red Pontiac en el huerto

Patata Red Pontiac

Quiero mostraros en esta entrada el buen resultado que nos dieron las patatas Red Pontiac, en el suco que nos quedaba por arrancar. Unas patatas que desarrollaron buenos tallos y que no tuvieron ningún síntoma de enfermedad relevante. Por no tener ni escarabajos de las patatas, que este año no hubo.

Plantas de patatas, primera hilera de Red Pontiac
Agrupadas tras abrir con el motocultor

La patata Red Pontiac es una patata de piel roja y carne blanca. Una patata redondeada con los puntos donde va a brotar bien marcados. Es una patata sabrosa y polivalente que tiene la ventaja, en este momento en que la energía se encarece, de que se cuece en muy poco tiempo.

Este año una parte de las patatas como ya os había comentado, las compramos certificadas de siembra. Es el caso de la Red Pontiac.

Para ahorrarnos esfuerzos después de las lluvias le metimos la moto azada, abriendo los sucos. Luego solo era escarbar un poco, por si pudiera quedar alguna más enterrada en el suelo.

El resultado ha sido bueno. El suco que aparece en la imagen no era muy largo pero nos ha dado más de 60 kilos de patatas. Las patatas han sido en general grandes, aunque también hay una tanda de patatas sembraderas que ya he apartado y dejado extendidas en una caja y a oscuras, para probar resultados de cómo será la cosecha de estas la próxima temporada.

Patata Red Pontiac lavadas y ya en el saco

Al haber arrancado las patatas tras las lluvias y ser nuestra tierra arcillosa, estas estaban en general bastante sucias, por ello tras recogerlas las hemos lavado y puesto a secar al sol, de ese modo van limpias para casa y es mucho más fácil detectar golpes o heridas que pudieran pudrirlas. Esas patatas las separamos para consumirlas las primeras. ©

Cuarta semana del mes de setiembre

¡Y sigue la inestabilidad durante esta semana! El huerto a vuelto a ver la lluvia que ha descargado unos buenos 15 litros. Las temperaturas han seguido descendiendo , algunos días por encima de lo que suele ser habitual para la época del año en la que estamos.

Hemos comenzado a preparar antes de la llegada de las lluvias aquellas zonas que ya iban despejadas de cultivos. Al tiempo que continuamos recogiendo lo que se puede y empezamos a preparar las estructuras necesarias para proteger aquellos cultivos que lo necesiten. Hoy las imágenes os las dejo en una presentación, que posiblemente será el formato que emplearé de ahora en adelante.©

La importancia del mes de setiembre para la escarola

Como cada mes de setiembre este año también he colocado escarola en el huerto. Nos gusta tener escarola en el otoño e invierno y para ello es muy importante colocar pronto la escarola. Este año ha sido escarola Corneta.

Semillero

Normalmente nuestra escarola procede de un semillero que hemos sembrado a comienzos del mes de julio. La escarola es una verdura a la que le lleva su tiempo crecer, y por eso no hay que descuidarse sobre cuando se siembra, de modo que para inicios de septiembre, como más tardar, podamos trasplantarla a su lugar de crecimiento.

Septiembre resulta un mes importante no solo por el trasplante sino por el modo en que se va a desarrollar. Dependiendo de cómo venga el mes depende su crecimiento. También influyen los cuidados y atención que le demos.

La primera mitad de setiembre vino cálida por lo que fue imprescindible cuidar el riego y mantener la escarola con buenos niveles de frescura. Al realizar el trasplante procuramos proteger las plantas con algo de paja de modo que no recibieran todo el impacto de la radiación solar. Esa paja se colocó luego en los suco y ayudó a mantener la humedad en la tierra, elemento importante cuando se cortó el riego en el canal.

En la segunda mitad del mes comenzaron las lluvias que han mantenido buenos niveles de humedad para las plantas. Estas están creciendo bien, pero habrá que estar atentos a un descenso de la temperaturas, pues si este es muy continuado ya tengo preparado parte del túnel para cubrirlas. No porque las plantas sufran por el descenso de las temperaturas, sino porque sus ritmos de crecimiento bajan.

Finales de setiembre

Estoy esperando antes de cubrirlas a darles un tratamiento de purín de cebolla, pues es un buen sistema para controlar podredumbres, que bajo el túnel pueden desarrollarse sino se les da. Para ello es conveniente que deje de llover y esté el ambiente unos días seco.©

La hierba Carnicera, una invasora en casa

Esta que os presento aquí es la llamada comúnmente Hierba Carnicera o Erígero. Como nombre científico tiene una gran variedad de términos que son sinónimos, de los que podemos destacar el de Conyza canadensis y Conyza bonariensis. Entre ambos marcan un territorio muy amplio que ha colonizado de norte a sur. Un territorio donde hoy en día todavía aparece y de dónde es originaria, el continente americano.

Pero no se ha quedado allí, como hierba invasora que es se ha extendido al resto del mundo. Si sois aficionados a estos temas quizá os deis cuenta que en muchas de nuestras zonas se ha ido extendiendo de forma masiva en los últimos años. Para muchos es una desconocida a la que le ponéis nombre ahora.

Yo llevo ya una temporada sobre ella y sin saber nada. No hace mucho ha sido uno de los documentales de jardines del mundo el que me ayudó a identificarla. Una hierba invasora que desde las carreteras y caminos ha ido penetrando en el territorio hasta aparecer ahora en casi todas partes.

Pertenece a la familia de las asteráceas, y sus semillas plumosas, lo mismo que las del diente de león, cuya familia comparten, se ven arrastradas por la brisa, que las ayuda a propagarse.

La planta en inicio es un tallo vertical que se eleva, la altura ayuda a la brisa a llevar las semillas más lejos. Cuando la planta es segada se bifurca en numerosos tallos de menor altura, pero no menos fecundos y prolíficos, quizá por eso tenga tanto éxito reproductivo.

La planta no desdeña ningún espacio, todo le vale. Lo mismo un campo de cultivo que las vías del tren, entre las baldosas de la acera o un jardín. Pero en su éxito reproductivo tiene un importante impacto en el entorno en el que se establece, no solo entra en competencia con las especies autóctonas, sino que también hay estudios que establecen que muchas de estas plantas invasoras favorece la aparición de plagas tanto de insectos, como de virus y bacterias (entre ellas la temida Xilella fastidiosa). Para saber más sobre el tema puedes leer este artículo.

Posiblemente sea ya tarde para erradicarla. De hecho no creo que haya ninguna administración que se ponga al tema. Hay problemas más acuciantes en el día a día, pero mi granito de arena va a por ellas y aprovechamos tras las lluvias para arrancar las que tenemos, procurando colocarla en el montón de restos que es recomendable quemar. ©