Melones y sandías bajo túnel

Túnel de melones a finales del mes de julio

Túnel de melones a finales del mes de julio

Normalmente los túneles suelen se una experiencia de otoño, invierno y primavera. Es raro que en pleno verano los empleemos, de hecho nunca antes  los habíamos usado en esta época.

Este año una buena parte de los cultivos se plantaron con retraso. Ello se percibe en su desarrollo  en el huerto. Los diversos factores que llevaron a ello, hicieron que cuando fuimos a poner las sandías (finales de junio) y los melones (principios de julio)  llegáramos a considerar si sembrarlas o no. Había ya algún otro plantado en otras zonas  y dudamos que hacer.

El mismo túnel en la primera semana de julio

El mismo túnel en la segunda semana de julio

Melones y sandías en mi zona son plantas del calor. Sino aprovechan los calores estivales más fuertes, su desarrollo se hace escaso y su crecimiento   no ofrece buenos resultados. Qué hacer, cómo conseguir  un mayor crecimiento, proporcionando más calor.  A grandes remedios. Si la cuestión era aportar calor quizá deberíamos probar con el cultivo en  los túneles.

Túnel de sandías

Túnel de sandías

Diferentes frutos

Diferentes frutos

Todos hemos probado el intenso calor que bajo los túneles de plástico puede hacer bajo el sol. Al tener menor altura la circulación del aire en su interior se hace más lenta y almacenan el calor del día para compensar las temperaturas nocturnas que en mi zona es raro que no desciendan por la noche, incluso en pleno julio.

Como plásticos había y los túneles hasta el otoño no iban a estar en servicio, decidimos que nada íbamos a perder por probar con  la experiencia. Así tenemos dos túneles en marcha. Uno de sandías y otro de melones.  Este último fue el más tardío de todos en ser sembrado y el que dependerá de cómo venga el otoño para ver los resultados de sus frutos.

De momento la experiencia parece ir bien. El riego se conserva más tiempo. Las flores se polinizan bien, sobre todo en las sandías. En los melones están ahora comenzando la floración. Melones y sandías por su parte están creciendo a ojos vista y todavía queda calor por delante.  Ya veremos que tal resulta el fruto final.©

Sandías rayadas

La mayoría son sandías rayadas

Mirada al huerto en la semana trigésima

Las temperaturas a lo largo de la semana se han mantenido elevadas, respondiendo a la ola de calor que ha recorrido el país. Desde mediados de semana aunque seguimos con calor este ha ido descendiendo poco a poco, notándose una mayor inestabilidad en la atmósfera.

El calor hace que el riego se agote en la tierra rápidamente. Al menos una vez en semana se hace necesario darle agua a todo y algunos cultivos requieren dos riegos o más. ©

Mirada al huerto en la semana 30.1

Mirada al huerto en la semana 30.1

Mirada al huerto en la semana 30.2

Mirada al huerto en la semana 30.2

Mirada al huerto en la semana 30.3

Mirada al huerto en la semana 30.3

Mirada al huerto en la semana 30.4

Mirada al huerto en la semana 30.4

Mirada al huerto en la semana 30.5

Mirada al huerto en la semana 30.5

Mirada al huerto en la semana 30.6

Mirada al huerto en la semana 30.6

Mirada al huerto en la semana 30.7

Mirada al huerto en la semana 30.7

Mirada al huerto en la semana 30.8

Mirada al huerto en la semana 30.8

Mirada al huerto en la semana 30.9

Mirada al huerto en la semana 30.9

Mirada al huerto en la semana 30.10

Mirada al huerto en la semana 30.10

Mirada al huerto en la semana 30.11

Mirada al huerto en la semana 30.11

Mirada al huerto en la semana 30.12

Mirada al huerto en la semana 30.12

Pepinos y pepinillos en el huerto

Plantas jóvenes de pepino

Plantas jóvenes de pepino

Este año el huerto va tardío en el cultivo de pepinos y pepinillos, todavía no han dado su primera cosecha, pero no tardarán mucho en darla. Las plantas están creciendo y parecen hacerlo con fuerza.

Plantas de pepinos y pepinillos rodeadas de ajejinos

Plantas de pepinos y pepinillos rodeadas de ajejinos

Hilera de pepinos e hierbas antes de cavar

Hilera de pepinos e hierbas antes de cavar

Hasta ahora, entre tantos cultivos, ningún año tenía espacio suficiente para dedicar a los pepinos y pepinillos. Pero este año he ampliado el área de cultivo, aunque se aró ya tarde. En la nueva zona decidí colocar una buena zona dedicada a este cultivo.

Hilera tras eliminar las hierbas

Hilera tras eliminar las hierbas

Habiendo espacio suficiente decidí dejar que esta temporada se extendieran por el suelo del  huerto,  en vez de hacerlos trepar como ha sido lo normal hasta ahora. Una larga hilera en la que he colocado los diferentes tipos de pepino que cultivo: Pepinos de un kilo, pepinillos castellanos, y pepinos chinos. Ya veremos que hacemos con tanto pepino a nada que se den bien.

Con el calor las plantas nacen bien, siempre que se mantenga la humedad, para ello coloqué algo de paja en la zona donde estaban sembradas  las semillas.  Pronto inicié el riego por los laterales para mantener la tierra con unos buenos niveles de agua. Con el agua las semillas de ajejinos de la tierra nacieron con alegría y ha sido necesario  cavar y repicar toda la zona para eliminarlas.  El sol del verano a nada que se remuevan las elimina rápidamente.

Ahora seguiremos regando y luego recogiendo los frutos y previniendo ataques de oídio y mildiu, … hasta el final del verano e inicios del otoño. ©

 

Evolución de la Uchuva

Frutos de la uchuva

Frutos de la uchuva

Lo bueno de colocar una planta en diferentes entornos es que se puede aprender  mucho más sobre ella y sobre las posibilidades que ofrece a lo largo de la misma temporada. Un claro ejemplo de esto es el cultivo de la Uchuva que realizamos el año pasado. Estas bayas doradas de dulce y chispeante sabor se dan bien en el huerto. Esto quedo claro el año pasado. La cuestión era si podrían continuar dando frutos las mismas plantas en la temporada siguiente.

Ha quedado demostrado que si: La Uchuva o Physalis peruviana está prosperando muy bien. Tanto la que coloqué en el jardín, a la puerta de casa, como la del interior del invernadero. No ha sido así con la que coloqué en el exterior del huerto, lo que quizá se deba a una inadecuada preparación para el invierno o por estar sometida al frío. Lo cierto es que ha tardado mucho en reaccionar y algunas plantas no han logrado sobrevivir.

Plantas junto a pared de entrada

Plantas junto a pared de entrada

Las de casa las coloqué pensando en el microclima urbano, que lejos de ser un mito nos ha dejado ya dos camadas diferentes de fruta y va por la tercera. La primera fue muy temprana, todavía en la primavera, en las cañas que no se había helado y se mantenían del año anterior. La segunda ha sido en el comienzo de los brotes nuevos. La tercera está todavía por darse, pues el calor seco de la entrada, en esta época, parece hacer retrasar la aparición de flores.

Algunos frutos

Algunos frutos

Las del invernadero también comenzaron pronto a crecer, pero más tarde que las de la ciudad.  Su crecimiento ha desbordado todo el invernadero, dificultando la circulación de aire en el mismo y aumentando las temperaturas, lo que por otro lado no parece molestar a las plantas que están cargadas de flores y frutos. Frutos más grandes y jugosos que ningún otro.

Plantas en el interior del invernadero

Plantas en el interior del invernadero

Las del exterior protegidas por paja y tapadas por un plástico apenas recibieron alguna atención y  humedad, por el plástico que las cubría. Las plantas tardaron en despertar. Algunas están comenzando a hacerlo ahora. Estoy reponiendo y completando la zona con plantas nuevas, para además de lo que den este año, pretender tenerlas antes la próxima temporada. ©

 

Mirada en la semana vigésimo novena

Los altibajos en las temperaturas de este verano se mantienen. Durante esta semana las temperaturas diurnas han sido cálidas, pero sin temperaturas excesivamente elevadas, con algo de viento y las nocturnas se han mantenido frescas, incluso en algunos momentos frías.

La tierra mantiene la necesidad de agua, pero no tan apremiante como en la primera parte de la semana anterior. Con todo el riego se hace necesario y regular. Los cultivos marchan por buen camino, aunque retrasados respecto a otros años. ©

Mirada al huerto en la semana 29.1

Mirada al huerto en la semana 29.1

Mirada al huerto en la semana 29.2

Mirada al huerto en la semana 29.2

Mirada al huerto en la semana 29.3

Mirada al huerto en la semana 29.3

Mirada al huerto en la semana 29.4

Mirada al huerto en la semana 29.4

Mirada al huerto en la semana 29.5

Mirada al huerto en la semana 29.5

Mirada al huerto en la semana 29.6

Mirada al huerto en la semana 29.6

Mirada al huerto en la semana 29.7

Mirada al huerto en la semana 29.7

Mirada al huerto en la semana 29.8

Mirada al huerto en la semana 29.8

Mirada al huerto en la semana 29.9

Mirada al huerto en la semana 29.9

Mirada al huerto en la semana 29.10

Mirada al huerto en la semana 29.10

Mirada al huerto en la semana 29.11

Mirada al huerto en la semana 29.11

Mirada al huerto en la semana 29.12

Mirada al huerto en la semana 29.12

Mirada al huerto en la semana 29.13

Mirada al huerto en la semana 29.13

Mirada al huerto en la semana 29.14

Mirada al huerto en la semana 29.14

Desarrollo del Caqui

Caqui este año

Caqui este año

Uno de sus frutos

Uno de sus frutos

Esta primavera viendo que nuestro caqui  más grande había alcanzado mucho tamaño, sabiendo que sus ramas se rompen con facilidad cuando alcanzan cierto peso y que la fruta suelen darla en las ramas de uno  y dos años, decidí que había que quitar muchas de sus ramas al árbol.

La poda redujo el volumen  del árbol de forma considerable, sobre todo en altura. Cuando comenzó a sacar las hojas, estas se desarrollaron con fuerza. El Caqui presenta con el nuevo follaje un aspecto mejor que el año anterior. Su forma es más armoniosa  y está creciendo bien. Quizá deba pensar en una reducción mayor para el año próximo.  Tras las hojas vinieron las flores que han sido más abundantes que el año pasado.

Rama con otros

Rama con otros

Antes de la poda

Antes de la poda

La floración del caqui nos ha dejado el segundo problema que teníamos que  resolver, que es la caída de las flores tras  el desarrollo inicial de estas.  Esta situación ha seguido teniendo lugar este año.

Después de ella

Después de ella

El problema nos ha llevado a Internet, donde dando vueltas apareció este enlace que habrá que tener en cuenta en años futuros y donde se informa sobre  lo adecuado desde mayo en adelante de cortar los brotes del caqui y realizar una poda en verde, en especial en aquellas  ramas donde haya floración, dejando no más de   4 hojas por encima del último fruto.

La poda hay que mantenerla  a lo largo del verano eliminando el exceso de vegetación y las nueva yemas y fortaleciendo los tallos donde el año siguiente saldrán las flores.  En esta semana hemos cortado los brotes finales de las nuevas ramas, a ver si parte de ese crecimiento se desplaza hacia los frutos  que quedan. Quizá estos dejen de caerse y se pueden conservar hasta que maduren.©

Trasplante de arroz

Plantas de arroz

Plantas de arroz

Semillero antes de comenzar el trasplante

Semillero antes de comenzar el trasplante

Esta semana pasada trasladé al final el arroz desde el semillero a tierra. El arroz que inicialmente tuvo un buen crecimiento en el invernadero cuando llegó el inició de calor lo pasó muy mal y no fue hasta que lo trasladé y decidí meterlo dentro del estanque que no se fue recuperando, aunque le costó lo suyo.

En aquellos momentos  estaba bien. Por lo que dada la densidad del semillero había que trasplantarlo cuanto antes, pues poco más podía crecer allí. Para ello  empleamos una de las zonas roturadas este año.

Lo primero de todo fue  abrir y preparar una serie de surcos donde íbamos a colocar las plantas.  Elevamos los bordes laterales para que el agua permanentemente se concentrara en este espacio.

Cogimos la manguera y fuimos llenando los surcos de agua. Con el plantel de arroz recién sacado del estanque, separar las raíces de las plantas  y `repararlas para su trasplante, era fácil.

Con las raíces en  el agua

Con las raíces en el agua

Fuimos cogiendo plántulas y colocándolas de una en una o por parejas, enterrando sus raíces  en el barro húmedo.  Separadas  las plantas entre si por la distancia del surco y  como a 8-10 cm, en la hilera. Tras plantarlas incorporamos humus por encima, en la tierra mojada.

Tarea en marcha

Tarea en marcha

Las diferentes hileras se fueron cubriendo, colocando al final 5 surcos  que nos permitirán saber que tal resulta este experimento y si merece la pena el cultivo de arroz por esta zona. Ahora deberemos mantener en lo posible el agua hasta que las plantas se adapten y luego conforme vayamos viendo que se hace necesario. Ya os contaremos cómo sale. ©

Falta la quinta

Falta la quinta