Cultivo del Kale

Blue Curled Scotich Kale

Blue Curled Scotch Kale

Este año hemos incorporado al huerto una crucífera nueva más: la Brassica oleracea var. sabellica L , popularmente conocida como Kale, o Borecale,  en concreto la variedad  de hoja rizada.

Dos hileras en el huerto

Dos hileras en el huerto

Contemplando el Kale no hay duda que está claramente emparentada con las crucíferas, en concreto con las  berzas, pero su crecimiento no es tan vigoroso como puede ser el de  estas o al menos no lo ha sido así en el huerto en su primera etapa  de cultivo, aunque a medida que vayamos recogiendo sus hojas  quizá vaya creciendo más.

En sus orígenes esta planta se sitúa en las orillas del Mediterráneo, en la región de Grecia, donde fue de las primeras hortalizas en ser utilizada, aunque hoy en día su cultivo está más asociado a las regiones frías del norte de Europa, donde con su  resistencia a los duros inviernos  muestra todas las posibilidades que esta variedad de brasicácea puede ofrecer.

Hay muchos tipos de kales, pero este que tenemos aquí  presenta las hojas de un intenso tono de verde azulado, con los bordes de las mismas muy rizados,  es la Blue Curled Kale, variedad que se considera propia de Escocia. Comparte ese sabor característico  de todas las crucíferas, debido a la presencia de glucosinolato, compuesto orgánico responsable del sabor picante y amargo

Monojo de Kale en la cocina

Manojo de Kale en la cocina

Hoy en día está de moda debido a la riqueza de nutrientes que tiene, tanto el Kale como su pariente la berza, que van  desde el aporte de numerosas vitaminas: A, B2,B6,B9, C, K, carotenos, además de potasio, calcio, fibra, … Para qué seguir,  a nada que busquéis en Internet  podéis encontrar un montón de información. Pero, … para conseguir  todos estos nutrientes el kale debe  tomarse crudo. Esta ensalada permite consumirlo así : Ensalada de kale con aguacate, nueces y tomates.

Hojas de kale  frotadas y maceradas en el limón

Hojas de kale frotadas y maceradas en el limón

Se necesita: Un manojo de kale tierno, un aguacate, unos tomates, un poco de queso tierno y medio limón. Para el aliño: aceite de oliva virgen, vinagre, una cucharadita de miel, sal y pimienta.

Ingredientes antes de mezclar

Ingredientes antes de mezclar

Se comienza lavando y troceando menudo el Kale que ya cortado  se baña con el zumo del limón, que se frota contra  las hojas, haciendo que se maceren unos minutos.  El zumo del limón suaviza el intenso sabor azufrado de esta berza. Se trocea  el resto de ingredientes: el aguacate, las nueces, los tomates y el queso. Se prepara el aliño y se  mezcla todo. Se puede repetir con ella. ©

Ensalada aliñada

Ensalada aliñada

Mirada al huerto en la semana cuadragésimo novena

En el comienzo de esta semana el buen tiempo volvió con temperaturas totalmente anómalas, luego se enfrió un poco pero sin llegar a las heladas nocturnas y en el fin de semana apareció la niebla con una buena tarde de sol,   luego la lluvia. Un tiempo cambiante y casi  primaveral para este último mes del año.

El agua sigue siendo escasa en el huerto y lo plantado en la sementera le está costando nacer, dada la poca agua del suelo cuando se cava un poco, la tierra está muy seca y áspera.©

Mirada al huerto  en la semana 49.1

Mirada al huerto en la semana 49.1

Mirada al huerto  en la semana 49.2

Mirada al huerto en la semana 49.2

Mirada al huerto  en la semana 49.3

Mirada al huerto en la semana 49.3

Mirada al huerto  en la semana 49.4

Mirada al huerto en la semana 49.4

Mirada al huerto  en la semana 49.5

Mirada al huerto en la semana 49.5

Mirada al huerto  en la semana 49.6

Mirada al huerto en la semana 49.6

Mirada al huerto  en la semana 49.7

Mirada al huerto en la semana 49.7

Mirada al huerto  en la semana 49.8

Mirada al huerto en la semana 49.8

Mirada al huerto  en la semana 49.9

Mirada al huerto en la semana 49.9

Mirada al huerto  en la semana 49.10

Mirada al huerto en la semana 49.10

Mirada al huerto  en la semana 49.11

Mirada al huerto en la semana 49.11

Mirada al huerto  en la semana 49.12

Mirada al huerto en la semana 49.12

Mirada al huerto  en la semana 49.13

Mirada al huerto en la semana 49.13

Mirada al huerto  en la semana 49.14

Mirada al huerto en la semana 49.14

Plantando kiwiños

Actinidia arguta issai, poco antes del trasplante

Actinidia arguta issai, poco antes del trasplante

Investigando sobre posibles frutales para el huerto llegamos a conocer los  Kiwiños,  de la familia del Kiwi, pero de mucho menor tamaño. Mientras que los kiwis tienen pelillos alrededor del fruto, estos   se asemejan a cerezas verdes de piel fina.

Los Kiwiños son un arbusto trepador, que en origen procede de las zonas noreste de Asía,  con lo que tienen fama de ser rústicos y resistentes al frío. En general es una planta dioica, lo que implica que hay plantas macho y plantas hembra, necesarias ambas para una buena fertilización y abundantes frutos. Pero hay algunas variedades que se consideran autofértiles, como es el caso del que hemos comprado: La Actinidia arguta issai. Hemos adquirido tres ejemplares.

Dado que se considera un arbusto que puede ser sensible  a la acción del viento, lo hemos colocado sobre una pared   baja, de metro treinta, de orientación norte – sur, donde   más adelante pondremos unas espalderas en las cuales pueda trepar y extenderse. Por otro lado   las heladas de primavera  pueden dañar sus flores  y en dicha pared sería  factible levantar un sistema que permitiera protegerlos si  fuese necesario.

Etiquetando la planta

Etiquetando la planta

Ya en tierra

Ya en tierra

Tras realizar un  buen hoyo de cierta profundidad, donde hemos colocado una mezcla de mantillo, junto con humus y algo de arena para facilitar el drenaje, los hemos colocado como a unos 3 metros de distancia separados entre si.

Preparando el hoyo

Preparando el hoyo

En los días finales de octubre

En los días finales de octubre

El trasplante lo realizamos en octubre y dio tiempo a un cierto periodo de  aclimatación en el huerto. Por otro lado como las plantas estaban muy tiernas   colocamos una pequeña protección con los tallos del mijo  en esta fase inicial de adaptación.

A finales de noviembre

A finales de noviembre

Más tarde investigando  nos hemos enterado que quizá la compra de tres kiwiños iguales no haya sido la mejor decisión. Primero porque al haber sido   adquiridos en el mismo vivero pueden proceder de estaquillas de la misma planta madre, lo que siempre dificulta la polinización y por otro lado los Issai aunque son capaces de polinizarse, sin la presencia de un macho lo hacen en mucha menor cantidad  de fruto que cuando lo hay. Quizá haya que introducir algún macho  de otra variedad en la ecuación.  Pero eso será para la primavera.©

 

Mirada al huerto en la semana cuadragésimo octava

Lluvia, viento, frío. El  tiempo en el huerto, salvo cuando sale el sol, se torna desapacible.  La lluvia tan necesaria ha estado cayendo en el fin de semana, pero no demasiada. Si uno cava a pocos centímetros de la superficie la tierra sigue estando seca.

Tendría que empezar a trasplantar algunos frutales, pero de momento me estoy resistiendo, pues  algunos no terminan de tirar las hojas y para otros el suelo sigue estando demasiado seco, lo que haría necesario mantener el riego en el suelo.©

Mirada al huerto en la semana 48.1

Mirada al huerto en la semana 48.1

Mirada al huerto en la semana 48.2

Mirada al huerto en la semana 48.2

Mirada al huerto en la semana 48.3

Mirada al huerto en la semana 48.3

Mirada al huerto en la semana 48.4

Mirada al huerto en la semana 48.4

Mirada al huerto en la semana 48.5

Mirada al huerto en la semana 48.5

Mirada al huerto en la semana 48.6

Mirada al huerto en la semana 48.6

Mirada al huerto en la semana 48.7

Mirada al huerto en la semana 48.7

Mirada al huerto en la semana 48.8

Mirada al huerto en la semana 48.8

Mirada al huerto en la semana 48.9

Mirada al huerto en la semana 48.9

Mirada al huerto en la semana 48.10

Mirada al huerto en la semana 48.10

Mirada al huerto en la semana 48.11

Mirada al huerto en la semana 48.11

Mirada al huerto en la semana 48.12

Mirada al huerto en la semana 48.12

Mirada al huerto en la semana 48.13

Mirada al huerto en la semana 48.13

Mirada al huerto en la semana 48.15

Mirada al huerto en la semana 48.14

Mirada al huerto en la semana 48.15

Mirada al huerto en la semana 48.15

Cosecha de Caquis 2016

Casi la mitad de la cosecha. Primera partida

Casi la mitad de la cosecha. Primera partida de Rojo brillante

Cosecha Fau fau

Cosecha Fau fau

Ya están casi todos los caquis en casa, tanto el Rojo Brillante como el Fau Fau  han tenido cosecha este año. El primero por segunda vez  con unas 18-20 piezas. El  otro se ha estrenado con media docena. No los hemos recogido todos de una sola vez, sino que primero lo hicimos con una mitad de la cosecha, los más maduros, justo antes de que las temperaturas amenazaran con bajar. Posteriormente dejamos en el árbol un par de semana el resto, ya cubiertos en una de sus ramas con manta térmica

Fau fau antes de perder la hoja

Fau fau antes de perder la hoja

Qué hemos aprendido con los caquis este año.

  • Primero que para engordar los frutos y que el árbol no los  deje caer es necesario aplicar al  suelo a lo largo del verano tanto  regadío como  un abono  rico en nitrógeno.
  • Segundo que  en nuestro huerto la cosecha por segundo año consecutivo tiende a ir tardía, florece tarde y todo lo demás se arrastra conforme a ese hecho.
  • Tercero  que el hielo si que afecta a los frutos si los encuentran en el árbol desnudo. El uso de la manta térmica ayuda a su protección, pues hemos mantenido un par de piezas para comprobarlo y  todavía están  madurando en el árbol.
  • Cuarto,  que son compatibles ambas variedades de caquis
Bajo la manta térmica

Bajo la manta térmica

Sin duda nuevas cosechas traerán nuevos aprendizajes. ©

Bizcochuelo de achira, primer experimento

Cannas con las hojas heladas

Cannas con las hojas heladas

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Este año he vuelto  a plantar Achira, o más conocida por esta zona como Canna indica o canna edulis.  Por aquí sigue siendo una planta ornamental en los jardines,  pero nosotros la cultivamos para usar sus tubérculos. La cosecha  no ha sido mala teniendo en cuenta que tenía cinco  matas en total plantadas.

Es una planta de ciclo largo que necesita tiempo para la formación de sus almidones, por lo  que la he ido manteniendo en el huerto todo lo que he podido, hasta que finalmente la tocó la helada que acabó con sus hojas,  y nosotros la sacamos de la tierra al día siguiente.  Los tubérculos, que al sacar las patatas había arropado con tierra a su alrededor, no parecen  haber sido afectados, por lo que tras arrancarlos, los hemos ido dejando secar un poco.

Total de la cosecha

Total de la cosecha

Tras recoger la Achira me he dedicado a indagar por Internet buscando que hacer con  los tubérculos. Allí lo que localizo para usar es la harina de achira, procedimiento  este que queda lejos de mis posibilidades.  Pero algo teníamos que hacer con ellos, por lo que  este ha sido el primero de mis experimentos. Quizá con el tiempo podamos ir ajustando la receta y las proporciones de sus ingredientes.

Pelando los tubérculos de la achira

Pelando los tubérculos de la achira

Pure de achira mezclado con leche y aceite

Puré de achira mezclado con leche y aceite

Vamos con este bizcochuelo  de Achira. Necesitamos  para hacerlo unos 400 gr de achira cocida, pelada, y reducida a puré, 100 del de leche, 100 dl de aceite de girasol, 4 huevos y  150 gr de azúcar, una cucharadita de levadura en polvo.

Masa del bizcochuelo lista

Masa del bizcochuelo lista

Comenzamos mezclando con las barillas  de la batidora los huevos y el azúcar hasta que se ponen espumosos. Por otro lado el puré de achira  lo mezclamos con la leche y con el aceite con la batidora, más la levadura en polvo. Se unen y homogenizan ambos y la masa se vierte en el molde engrasado. lo dejamos en el horno a 250 º hasta que vemos que va dorando. El bizcochuelo resultante  tiene una textura ligeramente húmeda, lo que nos da idea de que quizá en el próximo experimento le incorporemos algo de harina de trigo, o bien  si queremos que sea solo de achira  debamos ir reduciendo la leche.

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

El sabor  me recuerda a los tupinambos.  Buscando el auténtico sabor de la achira no le puse nada para dar sabor al bizcocho, aunque se podría haber añadido algo de cáscara de limón o de canela. Resultó muy digerible, y dejaba una sensación agradable tras tomarlo.   Sigo buscando recetas, por lo que  no tardando mucho volveré a probar sus posibilidades. ©

Corte del bizcochuelo

Corte del bizcochuelo

Mirada al huerto en la semana cuadragésimo séptima

El inviernos se acerca con pasos lentos, pero seguros. Cada vez más nos ajustamos  a la temperatura cronológica que nos corresponde por estas fechas. Con todo, las temperaturas nocturnas presentan heladas suaves.

El terreno estaba ya muy seco, por lo que estas lluvias caídas en el fin de semana ayudarán a nacer las semillas que hemos puesto en tierra. ©

Mirada al huerto en la semana 47.1

Mirada al huerto en la semana 47.1

Mirada al huerto en la semana 47.2

Mirada al huerto en la semana 47.2

Mirada al huerto en la semana 47.3

Mirada al huerto en la semana 47.3

Mirada al huerto en la semana 47.4

Mirada al huerto en la semana 47.4

Mirada al huerto en la semana 47.5

Mirada al huerto en la semana 47.5

Mirada al huerto en la semana 47.6

Mirada al huerto en la semana 47.6

Mirada al huerto en la semana 47.7

Mirada al huerto en la semana 47.7

Mirada al huerto en la semana 47.8

Mirada al huerto en la semana 47.8

Mirada al huerto en la semana 47.9

Mirada al huerto en la semana 47.9

Mirada al huerto en la semana 47.10

Mirada al huerto en la semana 47.10

Mirada al huerto en la semana 47.11

Mirada al huerto en la semana 47.11

Mirada al huerto en la semana 47.12

Mirada al huerto en la semana 47.12

Mirada al huerto en la semana 47.13

Mirada al huerto en la semana 47.13