Colando voy

Nuestros primeros intentos

Colando voy. Así me encuentro ya que en esta época, donde, con el inicio de la calor, el crecimiento de las plantas y la proliferación de las plagas, vamos necesitando pulverizar los distintos extractos y abonos foliares que empleamos en el huerto.

Extractos y purines

Para la pulverización es importante el poder colar los extractos y los macerados con el menor residuo posible. Esto es especialmente importante en los fermentados donde las plantas empleadas y abonos crean en ocasiones poso que si se no se cuela bien termina obstruyendo las bocas de los pulverizadores.

La acción de colar los macerados lleva tiempo y dependiendo de la cantidad de líquido a colar y de la eficacia de los coladores que empleemos podemos encontrarnos ante una tarea engorrosa.

Por eso quiero mostraros este ingenio que vi en un vídeo del oriente asiático. Un ingenio que se puede elaborando con el cuidado que se quiera, pero que en realidad lo que se necesita es un par de palos (en mi caso toscos pero resistentes, de fresno), una cuerda y una tela cuadrada de entre 070 cm a 1 metro, adecuadamente tupida para actuar de filtro de nuestra maceración. Debe quedar colgado a cierta altura, pues la fuerza de la gravedad también ayuda. Pero cómodo para echar los preparados.

Los palos, que deben ser similares, se atan en cruz, es conveniente una unión sólida. Se cuelgan tomando de eje el centro de esa cruz. Se ata el trapo a una distancia equidistante del centro de la cruz. Debe colgar y hacer algo de bolsa. Luego se vierte el líquido en el interior y se mueve de forma circular para que el líquido pase a través del tamiz que estamos utilizando.

He probado diferentes modos, pero creo que lo más eficaz es colar lo tosco en un inicio y luego filtrar así lo más fino. Lo empleo en todo tipo de extractos fermentados (cebolla, ortiga, cola de caballo,…), en los macerados (manzanilla, ajenjo,…) abonos foliares y incluso en los vinagres que hacemos en la finca para eliminar la madre.

Funciona bien y es más rápido que los coladores que solía emplear. Solo queda limpiar el trapo y dejarlo listo para la próxima vez. Lo podemos hacer con agua o en seco eliminando los restos que quedan en el paño al secar. Se pueden tener varios dependiendo de los usos que queramos darle.©

Tercera semana del mes de abril

Esta tercera semana del mes de abril está para sustos. Después decaer un poco y luego mantenerse un tanto controladas las mínimas, hacia el final de semana volvieron estas a caer, con el susto que ello conlleva. Los frutales se han visto afectados pero todavía es pronto para ver en que medida.

Mientras seguimos regando los sementijos, sembrando aquello que no sufriría en el caso de helada y cavando aquello que no termina de nacer, ya que la tierra al secarse rápido forma una costra que es difícil de romper para la semillas.©

El huerto en la semana 16.1 de 2021
El huerto en la semana 16.2 de 2021
El huerto en la semana 16.3 de 2021
El huerto en la semana 16.4 de 2021
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El huerto en la semana 16.14 de 2021
El huerto en la semana 16.15 de 2021

Rosáceas arbóreas en el mes de abril

Flor de Nashi

Cuando hablamos de rosáceas en las zonas templadas el grupo de plantas de las que hablamos es de por si muy amplio, pero si nos limitamos a las rosáceas arbóreas eso ya supone un buen recorte, aunque sigue siendo un grupo numeroso. Lo cierto es que dentro de este grupo están la mayoría de los árboles frutales que contamos en el huerto, tanto numéricamente hablando como por tipos.

Perales en espaldera

Estas rosáceas arbóreas ofrecen uno de los momentos más esplendorosos en su floración. El resto del año suelen ser más discretas, aunque también en el otoño sus hojas pueden cargarse de color.

Cerezo de Picota

Las rosáceas dependen de las temperaturas para estimular su despertar e iniciar su floración. Por ello en un año como el actual en el que el invierno se ha visto limitado a una tanda de días y que en general ha habido temperaturas medias superiores a las que por época corresponden, no es de extrañar que se hayan adelantado a su momento de floración.

Amelanchier

Florecieron en marzo las primeras, una parte importante de las de hueso (especialmente albaricoques, melocotones y las ciruelas japonesas), pero la mayoría de los arboles de pepita se han retrasado hasta abril (especialmente perales, nashis, manzanos), e incluso algunos de los de hueso (ciruelos europeos, amelanchier, cerezos).

Manzano de Reineta

Así este mes de abril se ha convertido en uno de los momentos más floridos del año en la mayoría de los frutales del huerto. A los árboles de todos los años poco a poco se han ido incorporando en esta cascada de floración los árboles nuevos, aunque todavía no todos .

Ciruelo Cascabelillo

Pero todo Yin tiene su Yang. Así en este momento de esplendor aparece la amenaza recurrente de la helada que apaga el lustre de los árboles y deja un sabor a ceniza en la ilusión. Si esto es habitual de las tierras del interior peninsular, este año el riesgo y el daño es todavía mayor. ©

Muffins de ruibarbo

Blanqueando el ruibarbo

Este año ha sido bueno para los ruibarbos. Han sobrevivido todos y van creciendo, cuando apenas les prestamos atención. Por estas fechas solemos recogerles las primeras hojas que sacan, tras ponerlas primero bajo un capazo de plástico a blanquear para reducir en lo posible la cantidad de oxalatos que el ruibarbo tiene.

Cosecha de tallos

Nos gusta ese sabor ácido que combina bien con lo dulce. Por ello solemos probar nuevas variaciones todos los años. Este año como algo nuevo ha tocado realizar unos maffins. Para ello vamos a necesitar tallos de ruibarbo, no tantos como estos que veis aquí.

Nosotros tras limpiarlos y trocearlos pequeños llenamos una taza, que es medida de referencia para el resto. Además de 1 huevo grande, batido, 1 taza y 3/4 de harina de todo uso, 1/2 taza de azúcar, 3/4 de taza de leche, 1/4 de aceite de oliva, 1 sobre de azúcar avainillado, 2 cucharaditas de levadura química, 1/4 de cucharadita de sal.

Preparando los ingredientes

Se empieza precalentando el horno a 200º. Los muffins se hacen rápido y pronto estarán dentro del horno. Comenzamos colocando por un lado los ingredientes secos: harina, azúcar, vainilla, levadura química y sal, que se mezclan bien. Por otro los húmedos: Huevo batido, leche y aceite.

El ruibarbo se añadirá al final. Ahora se deja preparado añadiéndole una cucharada de harina con la que se mezcla bien. Se unen los ingredientes vertiendo los húmedos sobre los secos. No se trabaja demasiado. No importa si queda una textura tosca y desigual. Incorporando el ruibarbo al final.

Se comienzan a llenar los moldes, que pueden ser de madalena, metalizados o de silicona. Se deja una parte de ellos sin rellenar.

Este tipo de postres suele tener una cobertura que se llama Streusel, que se puede poner o no. En nuestro caso decidimos poner algo pero no en exceso. Lo realizamos con dos cucharadas de mantequilla, dos cucharadas de harina, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1/4 de cucharadita de canela y unas almendras picadas. Todo ello se trabaja toscamente y se echa por encima de los muffins. Y así entran al horno.

Dentro del horno estuvieron de 18 a 20 minutos. A los pocos minutos de estar en el horno le bajamos el fuego. Se sacan del horno cuando se ven dorados.

Su realización es rápida, su sabor delicioso, aunque estarían quizá mejor con más ruibarbo. Crecieron bastante y la textura combinada, entre la masa y el ruibarbo y el streusel, resulta agradable. Sin duda los volveremos a repetir.©

Segunda semana del mes de abril

Toda la semana ha sido de permanente descenso de las temperaturas. Desde unos cómodos 20º grados del inicio de semana hasta por debajo de 15º. Las mínimas también han bajado, han estado rondando cerca de los 0º. Esperemos que no sobrepasen este a ver si se conserva algo de fruta, dado lo tempranero que va el año y los riesgos que esto supone en esta zona.

Por su parte la lluvia que ha caído no ha sido mucha. No habrán llegado a los 7 litros. Pero el agua de lluvia tiene un componente especial que favorece mucho el crecimiento de los cultivos. Espero que ayude a salir todo lo que tenemos sembrado y seguiremos sembrando en estos días.©

El huerto en la semana 15.1 de 2021
El huerto en la semana 15.2 de 2021
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El huerto en la semana 15.4 de 2021
El huerto en la semana 15.5 de 2021
El huerto en la semana 15.6 de 2021
El huerto en la semana 15.7 de 2021
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Trasplante de tomates en abril

Semilleros

Desde hace algunos años empleamos el mismo sistema cada año para reproducir y hacer crecer el cultivo estrella del verano: las plantas de tomates, que en esta época suelo trasplantar dentro del invernadero. Esta tarea unos años la realizo un poco más pronto (finales de marzo) otros un poco más tarde (mediados de abril), pero siempre empleando el mismo sistema.

Semillero

Para entender el sistema hay que partir de que el invernadero es un invernadero frío, en el que las temperaturas se ajustan a la temperatura exterior, eso puede significar poco calor en enero y febrero y temperaturas en aumento desde marzo. Así como descenso de temperaturas en la noche, que en los meses de enero y febrero, pueden suponer dentro del invernadero temperaturas muy bajas.

Por ello no suelo adelantarme demasiado en poner los tomates. Y suelo realizar la siembra inicial, por tipos y concentrados en una zona, ya que es más fácil de proteger una zona pequeña que una extensión más amplia.

Con humus y Carbonato Cálcico

Ahora que los tomates tienen ya cierto tamaño hay que arriesgarse al posible descenso de las temperaturas y ponerlos separados, para que comiencen a crecer.

Unos días nublados, como los del final de esta semana, son un buen momento para realizar este trasplante. Cuando el sol vuelva a calentar las plántulas ya se habrán establecido y cogido cierta dureza.

Zona 1

Preparar el terreno que estaba desnudo esperando por esta ocupación fue fácil, un poco de laya para remover el suelo y algo de azada para que quede igualado. Tras ello vino todo el proceso:

Zona 1
  • Abrir los sucos,
  • Colocar el humus de lombriz dentro,
  • Regar el mismo,
  • Abrir los huecos, dentro de los cuales voy a colocar las plántulas de tomate,
  • Verter junto al humus algo de carbonato cálcico,
  • Colocar las plantas y apretar el humus sobre la raíz,
  • Volver a regar un poco
  • Terminar cerrando luego todo el suco con tierra, cuidando de no embarrar las hojas.
Zona 2

Si las plantas agarran bien tendremos la partida más abundante colocada y preparada para el verano. Son un total de unas veinte variedades, algunas de las de siempre, otras nuevas. De cada variedad hay un mínimo de seis plantas en desarrollo, más las que quedan en el semillero. Con ellas podremos realizar a finales de mayo o ya en el mes de junio el traslado definitivo al aire libre. Pero de eso hablaremos más adelante.©

Habas en flor en el mes de abril

Aquí tenéis las habas de este año. Normalmente las habas (Vicia faba) se ponen en flor un poco más tarde de lo que lo han hecho este año. De ese modo inicios de mayo solía coincidir con su floración. Este año el invierno suave y las temperaturas elevadas de lo que llevamos de la primavera nos están dejando ver las habas en flor.

Colocadas en la sementera junto a los ajos, entre estos y los guisantes, han ido superando el invierno y aprovechando las circunstancias se han puesto a florecer. No han crecido hasta ahora demasiado. Las lluvias de la semana pasada y las de esta serán bienvenidas para ellas. La razón está en que las habas necesitaban más humedad para crecer, que ahora podrán tener.

Para favorecer el retener un poco la humedad en la tierra, parte de la hierba que hemos ido segando se ha ido colocando junto a las plantas, en el suelo. De este modo colocando este acolchado esperamos puedan sobrellevar la ausencia de riego y conservar la humedad de la lluvia.

En este periodo del año los productos del huerto están en cierto declive, en todo lo que se refiere a su recolección. Es época de siembras, más que de cosecha. Progresivamente se van agotando los cultivos del invierno: zanahorias, remolachas, repollos, rábanos y nabos, puerros, …. la mayor parte de ellos o por que se han ido consumiendo o porque se comienzan a preparar para florecer.

En este contexto surgen las flores de las habas que se presentan como una promesa de primicias. En poco tiempo, si se mantienen las temperaturas, podremos recogerlas. Las podremos consumir, sea como vainas tiernas o sea como habitas.

Las habas son un cultivo bienvenido en esta época. Ellas con su aporte de proteínas y sus numerosos nutrientes minerales suponen una remineralización del organismo que ayuda a superar la astenia primaveral y fortalecer el mismo. Ya queda menos. ©

Primera semana del mes de abril

Esta semana a caballo entre marzo y abril ha ido mejorando las temperaturas nocturnas y manteniendo cálidas las diurnas. Esto unido a la lluvia de finales de la semana nos ha dejado el huerto en pleno apogeo.

Estamos en plena euforia de siembra, mirando con deleite aquello que comienza a aparecer. Realizando trasplante de algunos semilleros de ventana. Planificando toda la tarea que viene por delante. Esperemos que los sustos queden aparcados y la primavera nos encuentre, al menos, con el esplendor que todavía promete. ©

El huerto en la semana 14.1 de 2021


El huerto en la semana 14.2 de 2021
El huerto en la semana 14.3 de 2021
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El huerto en la semana 14.14 de 2021
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El huerto en la semana 14.18 de 2021
El huerto en la semana 14.19 de 2021

Porrusalda

Los puerros ahora, inicio de la primavera (antes de comenzar a sacar su tallo floral), se encuentran en su mejor momento. Este ha sido un buen año de puerros. Puerros de buen tamaño, que se han conservado a lo largo del invierno.

Por ello hay que aprovechar y disfrutar de los puerros mientras se pueda. Recogemos pues una buena manada de puerros, pues hoy toca hacer Porrusalda. La porrusalda se puede hacer con muchas recetas, pero básicamente es una sopa de puerros acompañada de otras verduras, que nosotros aprovechando que estamos en Semana Santa vamos a realizar acompañada de Bacalao.

Además de los puerros y el bacalao vamos a añadir una patata grande, un par de zanahorias, un ajete y unas cebolletas tiernas. Necesitamos además aceite de oliva virgen para sofreír la verdura, más un poco de sal y pimienta.

Comenzamos seleccionando de los puerros la zona central, dejando las hojas y partes más verdes para realizar un caldo de verduras. Luego lavando cuidadosamente esa zona central pues en ocasiones puede haber arenillas entre las diferentes capas.

Se trocea el puerro. Se lava y trocea el ajete y las cebolletas, se limpian y trocean las zanahorias y las patatas. Se cortan en pequeños trozos, pero escachando las patatas, de modo que luego suelten un poco de fécula en el caldo.

En una cazuela ponemos a sofreír los puerros, más cebolletas y ajete. Se le va dando vueltas hasta que las verduras se van estofando. Cuando van tiernas es el momento de añadir el caldo. El caldo puede ser de verduras, pero también puede ser meramente agua.

Se dejan cociendo hasta que la patata queda perfectamente cocinada y parte del almidón de la misma pasa al plato. Es el momento de incorporar el bacalao. Este se habrá puesto a desalar el día anterior. Se cortará en pequeños trocitos y se irá desmiajando. La piel es opcional el mantenerla o quitarla, depende de gustos. Solo se necesitan un par de minutos de hervor para que el plato esté listo.

Todos los platos de cuchara resultan siempre reconfortantes. Aquí el sabor de los puerros queda suavizado y equilibrado por la patata. Se le añaden los matices dulzones de las cebolletas y salados del bacalao, de modo que al plato se enriquece en matices. Es un goce en la mesa, una receta que año tras años se repite en estas épocas. ©

¿Cómo tener canónigos en la terraza de casa?

Los canónigos son uno de los cultivos que más fácilmente se pierden entre las muchas hierbas que nacen en el huerto. Su pequeño tamaño y sus demandas de humedad hacen que necesiten una atención más cercana. Cansada de que al final no pudieran estar de forma cómoda para un consumo fácil, decidí probar algo nuevo y diferente. Por ello los coloqué en la terraza de casa.

En el suelo compitiendo con todo lo demás

Empleando unas cajas de plástico, bajas, de las que se desechan de la fruta, coloqué unos 10 centímetros de tierra y algo de humus. Luego pusimos las semillas sobre el suelo. Esto fue durante el mes de enero y desde entonces les hemos ido dando agua. Ahora estoy comenzando a recoger las plantas para la ensalada.

Las cajas las coloqué sobre la barandilla de la terraza. Con un pequeño toldo para evitar que la lluvia pudiera arrastrar la tierra y las semillas. Las plantas nacieron muy bien. Son una planta que gusta de ciertos niveles de frescor, por lo que su cultivo es más adecuado en los meses de menos calor.

El toldo durante la temporada fría les ofreció protección del viento frío. En esta época les sirve de sombra, y evita una excesiva evapotranspiración. Las cajas las coloqué con una diferencia de fechas, de modo que no todos los canónigos se vengan en las mismas fechas.

Al tener las semillas en cajas el control de las hierbas es fácil de realizar y se evita la competencia que tiende a sofocar los canónigos. Su crecimiento está siendo muy denso. Esto nos indica la necesidad de disminuir la cantidad de semillas para siembras posteriores.

Nuestra intención es comenzar a usarla en las ensaladas, para ello iremos realizando diferentes cortes. De modo que los canónigos se vayan regenerando y creciendo. Llegará un momento en que la temperatura obligará a las plantas a entallecer para sacar semilla. Nos interesa especialmente este hecho pues en la caja será fácil el poder recolectar esta.

Veremos como va funcionando y si todo va bien pretendemos realizar unas siembras similares a partir de agosto. De modo que podamos disfrutar de los canónigos a lo largo del otoño y en el invierno en las ensaladas, lo mismo que haremos ahora, en la primavera. ©