La abeja cortadora

El otro día al quitar para cambiar la tierra de un tiesto me encontré con estas sorprendente vainas. Son cápsulas para el desarrollo y crecimiento de la larva de una abeja solitaria, perteneciente posiblemente a la familia de las Megachile, que son también conocidas como abejas cortadoras.

El que este tipo de abeja se han denominadas  abejas solitarias significa  que desarrollan todo su ciclo vital sin estar vinculadas a una colmena. Las hembras son individuos fértiles que se encargan de construir un nido donde poner sus huevos. Los machos aunque nacen primero desaparecen tras la fecundación. Nadie  suelen encargarse  de las crías una vez que se ponen los huevos. Las larvas sobreviven por su cuenta.

Para la elaboración del nido este tipo de abeja solitaria emplea las hojas de algunas plantas. Recorta los trozos de hojas que coloca dentro de una galería subterránea. Dentro  de esas hojas coloca los huevos. Dos en este caso.

En concreto pensamos que estas larvas pueden ser de la Megachile centuncularis, conocida comúnmente como abeja cortadora de hojas, abeja aserradora de hojas o abeja del rosal, por las huellas que deja en las hojas tras cortar trozos circulares de las hojas.

Pero no es en exclusiva en los rosales de donde consigue la materia con la que realiza sus nidos. Hemos encontrado la huella de su paso sobre las hojas de los granados y de los chirimoyos.  Estos  nidos que aparecen aquí  estaban realizados con hojas de fresas.

Daños en Rosal

Las abejas cortadoras aunque nos afean los rosales  no suelen producir una defoliación grave que agote a las plantas, aunque si que pueden debilitar a las plantas que ya estén de por sí flojas.

Daños en chirimoyo

Por contrapunto las abejas solitarias son de hecho muy abundantes y  realizan una importante labor  polinizadora, aunque tienden a especializarse en ciertos tipos de plantas con  las que en ocasiones establecen una cierta interdependencia. Este polen y néctar recogido será almacenado en el nido como parte de la alimentación de la larva.

Abeja solitaria

La importancia de conservar este tipo de abejas es grande. Por ello se deben soportar los daños colaterales que su presencia supone y  respetar  en  la medida de lo posible las necesidades que su desarrollo trae. Ello nos ha vuelto a hacer reflexionar sobre la conveniencia de construir un hotel de insectos, y en qué medida podría ser beneficioso para este tipo de insectos u otros individuos pertenecientes a otras familias de abejas solitarias. ©

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Visita al huerto en la semana vigésima octava

El huerto ha ido reverdeciendo a lo largo de las últimas tres semanas. Las lluvias de tormenta han rebajado la extrema sequedad que de forma natural , tenía el paisaje. Al mismo tiempo han reducido, durante un tiempo,   la cantidad necesaria de riego  en el huerto.

Con todo lo que esto supone de alivio para la flora, dado que las temperaturas se mantienen elevadas, durará por poco tiempo.   Aprovecharemos para meternos con las hierbas que están ahora creciendo por doquier.©

Visita al huerto en la semana 28.1

Visita al huerto en la semana 28.2

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Mudando la piel

Piel completa

Que en el huerto hay diferentes tipos de serpientes ya os lo hemos comentado y mostrado en diferentes ocasiones ( culebra de escalera, culebra de agua, culebra bastardo,…). Estas frecuentemente nos dejan el susto y si actuamos  con rapidez alguna que otra imagen, pero en ocasiones nos dejan alguna  que otra sorpresa. Este es el caso de lo que nos encontramos el otro día en el huerto y aquí veis.

Una piel completa de la muda de una culebra. Por el tamaño, que era superior al metro y medio, creemos pertenece a una culebra bastardo, más grande que la que en su momento liberamos de la red.

Las culebras es habitual que en el proceso de crecimiento tengan que cambiar su piel. El término científico para ello es ecdisis. Durante este proceso la serpiente se desprende de la capa exterior, rica en queratina, que la recubre. Para ello el proceso se inicia cerca de su boca y luego  frotándose, literalmente le da la vuelta como si de un calcetín se tratase.

Esta piel que vemos en la imagen  no es lo que habitualmente se suele encontrar. Es frecuente que aparezcan trozos de algunas partes de las mismas. Pero una piel completa y desprendida entera es consecuencia de la humedad ambiental  que ha acompañado el huerto  como consecuencia de las tormentas de verano que están convirtiéndose en habituales a lo largo del último mes.

La vimos tras una de las tormentas en la semana pasada. Al ablandarse la queratina exterior, la piel  se desprendió completa y nos permite observar todos los detalles que acompañan a la misma.  Esperamos que su propietaria siga su rumbo, desempeñe su bienvenida labor y si es posible  se aparte de nuestro camino. ©

Inicio de la temporada de pimientos en el 2019

Los más avanzados del huerto

Esta temporada me he encontrado  liada en otros temas  y sin demasiado tiempo para ocuparme del huerto. Con ello todo se ha resentido un poco y ha ido más tardío. Además a ello se ha sumado que los semilleros se vieron afectados por los ratones y hubo que resembrar.

Como todo iba tardío decidí comprar  una tanda de plantas de los pimientos más habituales, de modo que estos nos ofrecieran aquellos frutos más tempranos  que pudiéramos necesitar. Estos pimientos los planté dentro del invernadero. Preparados para el trasplante ya con buenas  raíces y cepellón cuando se pudiera.

Planta de mi semillero

El año ha estado también muy raro y retuve  en el interior del invernadero las plantas durante bastante tiempo, hasta que el riesgo de heladas pasó del todo.

Hilera tras la tormenta

Las plantas  este año incorporan bocashi además de humus de lombriz y carbonato cálcico que ayuda a reducir los sequeros que las deficiencias en el riego pueden provocar. Tengo intención también de probar en pimientos y otras solanáceas los diferentes tipos de bioabonos que hemos estado elaborando.

Este año la mayoría de las solanáceas las he vuelto a colocar en la zona inicial del huerto.  El año pasado una buena parte de esa zona estuvo sembrado de soja. La tierra en esta zona está suelta y más consolidada que en otras partes del  terreno.

A los pimientos el calor, siempre que no sea extremo,  les sienta bien, por lo que  este último mes han crecido de forma continuada. Ahora dependiendo del tipo de plantas nos encontramos con algunas que tienen ya los frutos  que están para recoger, es el caso de algunos pimientos de padrón, a otros que están comenzando a estar en flor.

La lluvia que ha ido cayendo a lo largo de las últimas tres semanas también les ha venido bien. Sobre todo cuando tras la lluvia se han podido cavar.  Pero lo que no les ha sentado tan bien ha sido la última tormenta que llevaba algo de granizo. Esto no lo hemos visto de forma directa pero, por el daño en uvas y hojas, granizo hubo.

Protegiendo del sol tras el trasplante

Ahora queda controlar su crecimiento, estando atentos al ataque de hongos. Ir entutorando, podar los tallos que estén por debajo de la cruz de las plantas,  vigilar la presencia de posibles plagas,…. en fin, lo típico de su cultivo a lo largo del verano.©

Visita al huerto en la semana vigésima séptima

Temperaturas indudablemente veraniegas, que se han mantenido a lo largo de la semana, pese a algún amago de tormenta. Con todo no han resultado excesivamente calurosas pues en la tarde refresca y se mueve el aire.

La tierra está seca. La humedad de las lluvias de semanas pasadas ya ha desaparecido. El riego se hace imprescindible. Es una tarea si, o si en esta temporada.©

Visita al huerto en la semana 27.1

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Colocando árboles frutales en espaldera

Espaldera de manzanos

Las espalderas de árboles frutales son un sistema que permite tener una elevada cantidad de frutales en poco espacio, con elevados rendimientos en producción y  un buen aprovechamiento de los recursos. La tendencia general, cada vez más, es de realizar frutales a la carta, para, reduciendo el tamaño de los árboles,  colocar un elevado número de plantas en poco espacio, buscando los mayores rendimientos.

Hoy en día  la tendencia es de colocar las plantas en un marco e plantación muy intenso, en ocasiones se llegan a a colocar separados  solo unos 0,80 m. En nuestro caso no hemos colocado un marco de plantación tan intenso, sino que hemos ido colocando los árboles con una separación entre las calles de 4 m y cada frutal separado de su vecino a unos 2,5 metros. Con ello tiene espacio para desarrollar la espaldera, como 1, 25 m cada lado del tronco principal.

Se organiza así la distribución de las ramas principales de los árboles en paralelo, con una orientación norte-sur y de forma simétrica en tono a un eje principal. Los árboles  ya en su segundo año completo en el huerto se encuentran en pleno crecimiento.  Una buena parte de ellos  están con las ramas bien establecidas, y aquellos que no tienen una disposición regular estamos orientando la poda en verde  y el crecimiento  de las ramas que dejamos, para conseguir los resultados esperados.

Desde el establecimiento de la espaldera hemos ido atando las ramas a los cables y se han ido recortando las puntas de las ramas donde no interesa mucho crecimiento. Tras las heladas tardías mucha de la flor no cuajó y solo presenta fruta una  pequeña parte de los frutales.  Lo que por otro lado puede ser bueno para fomentar el crecimiento.

Los árboles este  año no han recibido abonado de invierno.  Si que es cierto que se les ha dado diversas rociadas de extractos vegetales y  de algunos bioabonos.   Ya han recibido dos riegos y se ha establecido un periodo de reposo entre riego y riego de unos veinte días. ©

Plantando Feijoas en el Huerto

Planta de feijoa en flor

La feijoa (Acca sellowiana) es un arbol frutal  de hoja perenne que procede de las montañas subtropicales del sur de Brasil, que se adapta  bien a las zonas frías, aunque no a temperaturas extremas (alrededor de los -10º a -12º), por ello hemos  querido  probar para ver si se  pueden adaptar  también al huerto  y para que puedan polinizarse entre ellas hemos adquirido dos variedades de la planta diferentes, una “Gemini” otra “Mammouth”.  

En realidad las plantas las compramos el año anterior y en un inicio eran tres, aunque una de ellas se murió. Han estado en un tiesto desde entonces  hasta finales de la primavera, cuando pasadas las últimas heladas, las hemos trasladado al huerto.

Lo primero de todo fue realizar unos buenos hoyos en la capa de arcilla que es el suelo  base del huerto. Con espacio suficiente  en ellos para que se puedan expandir sus raíces.

Estos hoyos los rellenamos posteriormente con tierra vegetal y abono, a lo que añadimos humus de lombriz, así como un poco de bocashi,  intentando crear un entorno fértil y permeable, donde pudieran asentarse las plantas.

Las plantas las colocamos separadas entre si unos 3 metros y colocadas en hilera en una posición expuestas a pleno  sol, de orientación norte- sur.

Las feijoas desde el momento en que las trasladamos al suelo han dado un cambio considerable tanto en el brillo  de sus hojas como en el vigor de su floración. La luz y el aire libre, lejos de las limitaciones de un tiesto parecen haberles sentado especialmente bien.

Ahora queda ver como van evolucionando.  Mantenemos regado el suelo cada cierto tiempo. Ver como reaccionan al lugar donde las hemos colocado. Ver si resisten las temperaturas que pueden darse en el huerto, tanto por máximas como en mínimas. En su crecimiento debemos tener presente  que dicen que no gustan de las podas y dejarlas a libres a su propio crecimiento.©