Mirada al huerto en la semana vigésimo novena

En el oscilar de las temperaturas del verano el leve descenso que se ha ido produciendo a lo largo de la semana hace que el huerto se convierta en un placer. Esos pocos grados de diferencia permiten que la estancia  en el huerto se prolongue y se haga cómoda sin que el sudor nos agobie.

Pero con estas temperaturas seguimos necesitando de agua para mantener las plantas en su mejor crecimiento. El riego se hace imprescindible,  y con el las plantas nos ofrecen sus frutos.  Esta semana además de verdura como lechugas o judias verdes, también recogemos ajo, cebollas, tomates  y patatas.©

Mirada al huerto en la semana 29.1

Mirada al huerto en la semana 29.2

Mirada al huerto en la semana 29.3

Mirada al huerto en la semana 29.4

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Mirada al huerto en la semana 29.15

Mirada al huerto en la semana 29.16

Cosecha de patatas tempranas: Jaerla, Cherie y unas pocas de las moradas

Melones en el huerto

Imagen de esta tarde noche con las primeras flores apareciendo entre sus hojas

Comienzos de julio

Este año el cultivo de melones también lo realicé por siembra directa en el huerto. Lo había intentado antes en el invernadero, pero el fungus gnat se llevó por delante los que puse. No había tiempo para más.

Este año coloqué una hilera completa de melones y sandías  a pleno sol y con una orientación norte-sur. En una zona bien aireada del huerto. En  ambos caso el modo de sembrarlos ha sido el mismo.

  • En primer lugar  realizamos caballones estrechos en los que coloqué  abono abundante, en nuestro caso humus de lombriz. Pero se ha dejado  a ambos lados un amplio espacio para la expansión posterior.
  • En segundo  lugar dentro del caballón hicimos  una hoya donde colocamos las semillas. Las hoyas las realicé alargadas con  6 u 8 semillas en cada una de ellas.

    Cavando, abonando y ampliando uno de los laterales

  • Cuando las plántulas de melón comenzaron a salir se mantuvo el riego   en las hoyas  mientras que estas eran pequeñas pero al crecer se pasó a riego lateral en los sucos dejados para este fin, a cada lado del caballón.
  • Las plantas han ido creciendo bien mientras que se ha ido manteniendo el riego.  Su sistema radicular se ha ido ampliando. Se han ido eliminado las hierbas que competían con los melones, en especial las correhuelas.

    Preparando el otro

  • A lo largo de  esta semana  he incorporado más humus a lo largo del suco de riego y lo he enterrado ampliando el lateral del caballón, tapando con tierra del lateral todo la humedad incorporada al suelo.
  • Se  intentará  en las próximas semanas mantener el riego lo que sea necesario y si los melones continúan bien  volver a realizar esta misma tarea ampliando el espacio del  caballón y haciendo que las raíces se extiendan  hacia el exterior buscando la humedad y el alimento.
  • Mientras tanto se han incorporado algunos extracto vegetales  cerca de la hoya, para prevenir ataques de hongos y  reforzar las plantas. También se les ha dado una dosis de azufre amarillo y diversas pulverizaciones, de  maceraciones y extractos vegetales.

    En pleno vigor

Ahora están comenzando a florecer. Como este año hay colmenas cerca, la polinización no debería ser un problema y tendríamos que comenzar a ver melones pequeños pronto.

 

Parras en el invernadero

Parra de moscatel blanco

Parras colocadas en la zona lateral

Uno de los problemas que se planteaba cuando decidí ampliar el invernadero era que hacer con las parras que tenía colocadas en los laterales del camino, paralelas al mismo. La cuestión era si quitarlas o no. Al final decidimos que era interesante probar  antes de hacer nada y  ver cómo resultaban  en la producción de uvas dentro del invernadero y cómo resultaba su crecimiento.

Este experimento ya lo tenía pensado hacer  desde años antes. De hecho ya tenía colocada y prendida del año anterior una parra de moscatel negro, colocada en la pared del  interior. El año anterior fue el primero en que  dieron fruto, resultando bien el  experimento  tanto en maduración mucho más temprana, buen crecimiento, desarrollo sin enfermedades y protegida frente a las heladas.

Blanca temprana

Comenzando a madurar

Al quedar colocadas dentro del invernadero,  las uvas van mucho más tempranas. Esto puede ser un problema si  las heladas son intensas fuera, ya que al ser un invernadero frío, una helada fuerte como de hecho la de este año, puede  llegar a quemar algunos de los tallos bajo el plástico, pero las plantas reaccionan bien.

Al final en estos momentos hay  siete parras en el interior. Quizá sean demasiadas, sobre todo porque seis de ellas están en la zona lateral.  Hay dos moscatel  negras, una blanca, tres de uva blanca temprana y  una parra de teta de cabra. De todas  ellas, dos de  las blancas tempranas las he dejado solo para que cojan fuerza y sin duda en otoño las pondré fuera.

Racimos de moscatel blanco

Un efecto beneficioso de las parras  en los laterales es que al haber crecido bastante, tienen muchas hojas y ayudan a producir sombra en el interior del invernadero.  Estas  plantas gustan del calor y con sus hojas atrapan una parte de las radiaciones dejando que a su sombra puedan desarrollarse plantas que requieren menos isolación aunque también gusten del calor.

Como resultado  del calor y del  adelanto de las plantas respecto al exterior, tanto la blanca temprana como el Moscatel  negro comienzan a dar señales de madurez. La primera comenzando a ser traslucida y la segunda comenzando a ganar color.  Espero que para mediados de agosto podamos catar las uvas, sino es antes. ©

 

 

Mirada al huerto en la semana vigésimo octava

El calor se ha ido elevando en el huerto a  lo largo de la semana.  Este año la sequía es una amenaza real, se comenta que no va a haber agua para toda la campaña y con las temperaturas en ascenso será complicado mantener las plantas en crecimiento.

Los tomates  en crecimiento están comenzando a madurar de forma  regular. He comenzado a dar pulverizaciones de extractos   sobre todo de cebolla y ortiga y  reforzar las plantas más débiles  regando  con extracto de tomate y consuelda.©

Mirada al huerto en la semana 28.1

Mirada al huerto en la semana 28.2

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Mirada al huerto en la semana 28.16

Injertos en cítrico

Estaquilla sobre corona

Uno si, el otro no

Esta primavera decidí realizar mis primeros  injertos sobre cítricos. Para ello decidí emplear el material que me  había traído de Valencia, naranjas y mandarinas, que tenía como  esquejes  puestos a enraizar, y que poco a poco se iban secando.  Creo que fue una decisión adecuada, tomada en el momento oportuno, pues  los esquejes todos ellos terminaron por  secarse, en gran medida por la acción de los fungus gnat, mientras que con los injertos tuve más suerte.

despega el crecimiento

Qué tipo de injerto iba a realizar  fue la decisión siguiente. Terminé inclinándome por dos de ellos: El de corona  con una estaquilla, siguiendo las directrices de Mundani en su página, el otro fue  un injerto de yema tradicional.

La posibilidad de trabajar con  cítricos me había limitado hasta ahora, pero dado que son árboles que me gustan mucho y que tengo unos cuantos bravos sacados de semillas, he decidido experimentar.

Injerto de yema en julio

Injerto de yema

Tras realizar los injertos, coloqué  varios sobre cada portainjertos,  los cubrí  con una bolsa de plástico y dado que estábamos a finales del invierno, en cuanto fue posible  y lo tuve montado me los llevé para el interior del invernadero, ya en los inicios de la primavera.

INjerto de yema tomando fuerza

Tuve suerte.   En los tres portainjertos que he utilizado han prendido  injertos.  En dos de ellos los resultados han sido buenos: En un caso un  injerto de yema, en el otro uno  de estaquilla sobre corona.

En el tercer caso tiene los injertos prendidos, tanto de yema como de estaquilla,  pero no terminan de desarrollarse. Habrá que darle tiempo y ver que pasa.

Ahora el reto es sacar adelante estos arbolitos y conseguir que crezcan y lleguen a florecer, luego el reto será conseguir su fruto. Paso  a paso. ©

Mirada al huerto en la semana vigésimo séptima

Una semana más en el huerto, una en la que no he estado. Hay mucha tarea pendiente por hacer, mucho que cavar, mucha hierba que quitar. En esta semana además ha llovido y las temperaturas se han mantenido más moderadas que anteriormente, por lo que me han dicho.

Ya estamos comenzando a recoger berenjenas, calabacines, tomates, además de lechugas y judías que ya llevamos comiendo desde hace algún tiempo. ©

Mirada al huerto en la semana 27.1

Mirada al huerto en la semana 27.2

Mirada al huerto en la semana 27.3

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Mirada al huerto en la semana 27.5

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Mirada al huerto en la semana 27.13

Mirada al huerto en la semana 27.14

Mirada al huerto en la semana 27.15

Frutos en la semana 27.16

 

El aceitero

Hembra de Berberomeloe majalis

Desde comienzos del mes de junio en los alrededores del huerto se ven de vez en cuando los Berberomeloe majalis, es un tipo de coleóptero que presenta un claro dimorfismo entre los machos de un tono de negro con reflejos azules  y las hembras  de color negro, con un gran abdomen y franjas de un intenso rojo, casi púrpura  recorriendo el mismo.

En su búsqueda

Este coleóptero recibe el nombre de aceitero, por la cantaridina, una especie de aceite que suelta cuando se ve en peligro, pero a lo largo de toda mi infancia han sido llamadas  en casa Vacalloudas, nombre por el  que se les conocen en mi pueblo.

Macho

Es un insecto que recorre el suelo deambulando de forma permanente, buscan lugares donde poner los huevos que lleva la hembra en el interior de su abdomen. Para ello buscan el nido de las solitarias abejas  terrestres, depositando en el interior  de este las larvas que se alimentan de  las larvas y la miel que estas almacenan.

Esí en  estas épocas están los aceiteros muy ocupados en su búsqueda. El resto del año apenas se les ve.©