Visita al huerto en la tercera semana de enero

Esta semana apenas hemos estado por el huerto, entre el mal tiempo de alguno de los días, con niebla intensa y heladas muy fuertes  y las tareas que han ido apareciendo. Solo en el fin de semana hemos visitado el lugar, entre lluvias intermitentes, poco intensas y de vez en cuando el sol.

Las temperaturas han pues oscilado entre alguna de las noches más frías de todo el invierno a otras en que han llegado las lluvias y se ha suavizado el tiempo, aunque se haya mantenido el viento. ©

Visita al huerto en la semana 3.1 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.11 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.12 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 3.18 de 2020

¿Qué nuevo gallinero queremos construir?

Estamos  pensando construir un nuevo  gallinero. La necesidad de ampliar el tamaño del gallinero se hace evidente, El que hay es válido para 2 o 3 gallinas pero se queda pequeño,  más si pensamos que queremos ampliar el número de las residentes en el mismo. Pretendemos tener  al menos  media docena o más.

Lo primero de todo antes de cualquier tarea es plantearnos qué tipo gallinero queremos tener. Para ello tenemos que reflexionar sobre qué cualidades necesitamos en el mismo.  Tras diferente diseños nos quedamos con algo de este estilo. Veamos:

  • Lo queremos relativamente amplio y con una buena zona de parque al aire libre. Un lugar donde coloquemos  los ponederos y un área donde puedan subirse y dormir las gallinas, por lo que tiene que tener cierta altura, aunque  tampoco demasiada.
  • Lo queremos ligero, de manera que podamos moverlo de un lugar para otro. Se pretende que se pueda ir moviendo para que las gallinas puedan aprovechar las plantas que se vayan desarrollando en diferentes zonas del huerto, así como los bichos que puedan pillar. Por otro lado el fácil desplazamiento hace que las gallinas  puedan aportar sus nutrientes y que estos queden  repartidos por  diferentes zonas del huerto.
  • Lo queremos sencillo  en sus diseño de modo que sea posible  el acoplarlo y desmontarlo fácilmente. Esto implica  que tenemos que tener  al menos dos módulos. Uno central  donde guardar las gallinas  antes del trasporte y otro de parque  que se acople al primero.
  • Tiene que quedar lo más cerrado posible para evitar que depredadores como el zorro, la gineta o las comadrejas lleguen hasta las gallinas. También sería interesante que no facilite el asentamiento de roedores en su entorno, pues compiten por el alimento, aunque las gallinas son muy depredadoras y posiblemente con los ratones se atreviesen.
  • Tiene que estar lo más aislado y protegido de la humedad, de modo que el agua no pueda llegar  y mojar la zona de dormidero. Es también conveniente que las gallinas puedan estar en una zona donde no se mojen, y  en el parque debe haber una zona donde no llueva y quede abrigada.
  • Tiene que ser fácil de mantener limpio.  Un  gallinero donde llegado el caso uno pueda entrar  en parte, accesible para la limpieza, la recogida de huevos,  cambio de agua y alimentos,….
  • Tiene que ser lo más económico posible, pues todo no gasto es una ganancia. Hay algunos materiales en casa que pretendo utilizar. Es el caso de unos trozos de mallazo de la construcción, tablas de madera, unos cuantos metros de malla galvanizada, tanto de la reticular como exagonal.

Este  diseño  habrá que ir haciéndolo realidad. Esto solo será posible en esta temporada cuando las tareas en el huerto descienden un poco. Por lo que habrá que aprovechar el tiempo. Os iré mostrando su evolución.©

Repollo morado a la madrileña

Repollo morado a la madrileña

El Kalibo o repollo morado, sigue siendo la variedad de lombarda  que hemos cultivado esta temporada, por eso la hemos empleado como materia prima principal  para elaborar este plato.  Esta receta la  hemos tomado de los madrileños, donde resulta típica  en las mesas de fin de año.

Es una receta que generó división de opiniones en casa. Los unos en contra, pues junta lo dulce  con el ácido del vinagre. Los otros  satisfechos con ella por lo bien que combinan el crujiente del repollo con el toque de la manzana. Es pues una receta de contraste que no satisface a todos, pero aquí os la quiero dejar.

Necesitaremos  repollo morado, que limpio y troceado pondremos a cocer con  un chorro de vinagre, una cucharadita de azúcar, un poco de sal y un clavo.  Esta variedad, los Kalibos, suelen ser tiernos y en poco tiempo se cuecen. Luego se ponen a escurrir.

También vamos a emplear un par de manzanas reinetas peladas y troceadas, una cebolla  pelada y cortada, un diente de ajo,  panceta cortada en trocitos y  un poco  de pimienta.

Comenzamos colocando la panceta con un poco de aceite de oliva, hasta que se pone dorada. La retiramos y sobre ese mismo aceite colocamos la cebolla y el ajo a pochar junto a la pimienta.  Ya pochada la cebolla se añaden las manzanas  en trozos,  en poco tiempo están listas.

Se junta el repollo, cocido y bien escurrido, en la sartén con la cebolla y las manzanas. Se añade la panceta y se le dan unas vueltas en la sartén. Se deja mezclar sabores durante un  tiempo  y ya está listo para comer.

Si os gustan las cosas afrutadas y agridulces, posiblemente os guste. Si por el contrario no son lo vuestro esta será una receta que no encontraréis atractiva. Yo en particular la disfruté. Me  gusta el contraste crocante, jugoso  y tierno del Kalibo, con el dulzor de la reineta. Le puse dos tipos de panceta y creo que le queda mejor la natural que  el beicon  ahumado.©

Visita al huerto en la segunda semana de enero

Ayer hacía un día estupendo  en el huerto.  El sol lucía con intensidad, y apenas había viento.   Cuando llegamos al huerto la helada era intensa, pero las temperaturas a lo largo de la mañana fueron evolucionando  de modo que a media tarde hacía calor.

Este día choca fuertemente con la mayoría de los días de esta semana. En ellos la niebla ha sido intensa y ni siquiera a levantado a lo largo de todo el día en varias de las jornadas de la semana. ©

Visita al huerto en la semana 2.1 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.11 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.12 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.18 de 2020

Visita al huerto en la semana 2.19 de 2020

La necesaria vernalización de los cereales

Este año también  hemos realizado siembra de cereales en la sementera, en un momento entre periodo de lluvia en que se pudo hacer. Ha sido siembra directa, sin trabajar el terreno. Simplemente en el mismo trozo donde  estuvo sembrada la soja, se abrieron los sucos y se colocaron las semillas.

 Los cereales  ya están  nacidos y  van creciendo  8 hileras en total: 2 de centeno, 2 de espelta y 4 de trigo.  También se sembró centeno con el abono verde.  Han ido bastante bien, de hecho es el trozo donde menos hierbas han salido. Hay que tener en cuenta que ha habido humedad suficiente y que las temperaturas  hasta hace poco han  sido muy suaves, quizá  el problema es que sean demasiado suaves.

Trigo

Los cereales de invierno son plantas bienales, nacen en un año y florecen en el otro. En los cereales como el trigo, el centeno o la espelta la temperatura influye de manera decisiva para el  desarrollo de los órganos reproductores.

Centeno

Este proceso que influye en la capacidad natural para la floración se denomina vernalización. Se puede producir  tanto de forma natural, por el propio invierno que limita las horas de luz y aumenta el frío  o por la aplicación de forma artificial de un proceso de frío  (como  el que se aplica a algunos cereales de invierno que  tras someterse al mismo se siembran en primavera y florecen  y granan en ese mismo verano), este sistema fue desarrollado en sus comienzos por los Soviéticos, lo que les permitía cultivar  terrenos no aptos hasta ese momento para ciertos cultivos .

Espelta

El período de frío invernal es esencial para los cereales de invierno, Si no lo sufren no espigan adecuadamente y su floración puede ser escasa reduciendo la cosecha. Cada especie tiene unas necesidades de días de frío diferentes para completar este proceso de vernalización. Se requieren al menos unos  50 días de frío con temperaturas comprendidas  al menos entre –2 y 12º C. Lo que dadas las temperaturas que hay en este momento está lejos de conseguirse.

Nuestra  zona es propiamente cerealista. Cuenta a su favor con la altitud, con  la que  desciende la temperatura media general. Esto unido a la presencia regular de nieblas, con su inversión térmica en un año normal, ayuda a  alcanzar  ese mínimo de número de días. Pero  el otoño ya ha pasado y  salvo que cambie la temperatura y dinámica de la atmósfera se podría pensar en  una floja cosecha de cereal. ©

Enero y con hojas sin caer

Enero y con hojas sin caer. Esta es la realidad en  estos momentos en el huerto. Mientras que otros años a estas alturas las hojas de los árboles ya hace tiempo que estarían por el suelo,  y en muchos casos ya mediado el proceso de descomposición, este año no  es así. Cada año se retrasa esta caída un poco más.

Las hojas permanecen  en ocasiones verdes, más frecuentemente amarillas, pero firmemente agarradas a los troncos (casi parecen pegadas a los árboles después de los vientos fuertes que  han sufrido). Este es el caso en numerosos  árboles de  pepita (manzanos, acerolos) y también de algunos de los de hueso (albaricoques).

Ya nadie discute que el  clima está  cambiando. Su comportamiento  cada vez es más errático y sus temperaturas  se van suavizando en el invierno y se hacen más intensas en el verano.

La importancia del frío en los procesos biológicos de los árboles y otras plantas en las zonas templadas, está ahí. Las horas frío y la parada invernal junto a  los procesos de vernalización, resultan imprescindibles para  el desarrollo de las plantas  y los procesos  de floración.

El buen tiempo nos gusta a todos. El ahorrar con la calefacción no molesta, …. pero cada vez es más frecuente qué como hortelanos y fruticultores tengamos preguntas:

  • Qué incidencia va a tener  este cambio climático sobre las plantas que cuidamos.
  • Qué incidencia a va a tener en la floración de los mismos.
  • Qué especies van a verse más afectadas.
  • Cómo saber a qué variedades les puede afectar más
  • En qué medida la alteración de los patrones de dormancia  repercutirán en las plantas.
  • Cómo podemos ayudar a las plantas a adaptarse y aumentar sus defensas  ante el estrés que todo esto les suponga….

De momento todo lo que tenemos son preguntas y algunas realidades. Las tareas invernales van retrasadas; Todavía no hemos comenzado a abonar los frutales esperando que terminen de tirar las hojas; tampoco nos hemos planteado el iniciar las podas y sin duda si no hay cambios en las temperaturas las plagas van a ser resistentes. Pero poco se puede hacer, no queda más que esperar. Esperar   entre otras cosas que el famoso dicho de que al invierno no se lo come el lobo, también este año se haga realidad.©

Visita al huerto en la primera semana de enero

La primera semana de enero ha  comenzado con intensas nieblas que se pegan al suelo acompañadas de heladas. El sol permanece escondido a lo largo de todo el días. Días oscuros y tristes donde oscurece pronto.

En esta semana hemos alcanzado en el huerto los -6º. La tierra está enteronada una parte del  día. Aunque las heladas  tan fuertes no han sido continuadas de momento. La tierra sigue llena de humedad.©

Visita al huerto en la semana 1.1 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.2 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.3 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.4 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.5 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.6 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.7 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.8 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.9 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.10 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.11 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.12 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.13 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.14 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.15 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.16 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.17 de 2020

Visita al huerto en la semana 1.18 de 2020