Tomates en el invernadero

Plantel en marcha

Plantel en marcha

Tomates en crecimiento

Tomates en crecimiento

Por estas fechas ya desde hace unos años ponemos en marcha la plantación de tomates dentro del invernadero que luego trasladaremos al terreno para producir la cosecha  que recogeremos a lo largo del verano. Para poderlo hacer así  iniciamos la siembra de los semilleros  en casa a finales del mes de enero.

Este año sembramos una gran diversidad  de tomates, quizá incluso en exceso. Por ese motivo  y para no tener todos los tomates al mismo tiempo he decidido sembrarlos en tres etapas diferentes, es más estoy incluso pensando en una cuarta, con algunas de las  variedades que han nacido mal, para intentar conseguir sus semillas y mantener algunas plantas en el interior del invernadero en el  final del otoño.

Han sido varios los tomates que hemos puesto tempranos: Tomate Gallego, tomates de los gordos de 1 kilo, tomates Raf, tomates de los de Carmen, Tomates Sugar, en casa conocido como Argentino,  tomates de Lorenza, un tipo de tomate con lóbulos muy marcados, así como el Ozú. Estos dos últimos los  sembramos este año por primera vez en el huerto.

El día del trasplante

El día del trasplante

En las primeras semanas de abril hemos colocado unas hileras en el interior del invernadero, Allí irán, conforme aumenta el calor, creciendo en tamaño y desarrollando raíces, de modo que para  cuando llegue el buen tiempo podamos trasladarlos a  su emplazamiento definitivo en el exterior.

En el cultivo de los tomates dentro del invernadero hemos observado que si bien es importante la presencia de tierra bien nutrida  y suelta  en las zonas en contacto con las plantas en sus fases iniciales, cuando estas empiezan a crecer puede ser muy conveniente que en  zonas más profundas del suelo (15-20 cm),  tengan un suelo más denso, que retenga la humedad y los nutrientes.

Zanjas de cultivo

Zanjas de cultivo

Por eso la idea inicial que teníamos de sacar toda la tierra original del suelo  la hemos adaptado, dejando esta  en la base, salvo los últimos 10-15 cm, que se rellenan con la mezcla empleada en los semilleros. Hacemos como una zanja, donde van a ir los tomates, así las raíces crecen en todas direcciones, echamos algo de humus, pero todo alrededor sigue con  la arcilla y resto de componentes del suelo original, que  dan estabilidad y retienen humedad. Se busca con ello no tener que regar más de una vez por semana, lo que es bueno para  las plantas.©

Ciruelos en la primavera de 2015

Damasceno en flor

Damasceno en flor

Los ciruelos son  un tipo de árbol bastante abundante en el huerto. Se encuentran en diferentes etapas en su desarrollo. En unos casos son árboles de  más cinco años, en otros no llegan a tener ni uno. Hay ciruelos que son resultado del trasplante de arbolitos (sierpes)  nacidos en las raíces, otros proceden de la germinación  de semillas, hay también  algunos de injertos.

Densidad de la floración en algunos casos

Densidad de la floración

Reina Claudia o Cascabelillo

Reina Claudia o Cascabelillo

A lo largo de estos últimos quince  días de la primavera los ciruelos se han ido incorporando a la floración. Este año han sido muchos más los que han tenido una  abundante respecto al año pasado y es de ellos de los que quiero hablaros.

Flores e insectos

Flores e insectos

El  ciruelo más espectacular en su  floración ha sido sin ninguna duda el de ciruela Damascena. Es un árbol que tiene un buen desarrollo y el año pasado nos dio una buena cosecha.

Su primer año de flor abundante

Su primer año de flor abundante

Florecieron también los otros dos ciruelos de Reina Claudia o Prunus domestica italica, conocida en mi zona como Cascabelillo. Además de estos, hay  otros ciruelos que  han dado flor, pero de momento no puedo decir a que tipo de ciruela corresponde, pues en algunos casos es el primer año en que florecen, en otros  la flor el año anterior no cuajó, si que hay puestas algunas variedades de claudia verde y unas ciruelas negras, muy sabrosas y de buen secado, otras rojas, aunque estos no han llegado a florecer este año todavía.

Cascabelillo de tres años

Cascabelillo de tres años

Su primer año de flor

Su primer año de flor

La floración de los ciruelos ha coincidido con el descenso de la temperatura  nocturna en diferentes zonas del huerto, ello ha llevado a que la flor en algunos casos se haya visto tostada,  y en algunos casos se ha caído. Este es el motivo por el cual todavía no hay nada seguro y tendremos que esperar un poco para ver si las  flores polinizadas de ciruelas van  a mantenerse en el árbol y parecen cuajados los frutos, o si terminan cayéndose. ©

Flor dañada por los hielos

Flor dañada por los hielos

Reciclando e inventando

Buscando la raíz

Buscando la raíz

Dicen que cuando surge una necesidad  la mente  del ser humano se las arregla para hallar una respuesta. Algo así sucede en casa en determinadas ocasiones y esta ha sido una de ellas.  A la hora de controlar y arrancar  las hierbas que surgen entre los cultivos las hay  fáciles de quitar, y otras en cambio resultan difíciles, de raíces profundas  e incluso agresivas. Este es el caso de los cardos.

Uno de los brazos de la tijera

Uno de los brazos de la tijera

Un pequeño golpe y ya está fuera

Un pequeño golpe y… ya está fuera

Los cardos son una planta autóctona de la zona donde se encuentra mi huerto. Es de las plantas de raíces profundas que es capaz de penetrar en la arcilla y encontrar el frescor y las nutrientes en el interior del suelo.

Los cardos con el paso de los años de uso  y limpieza de un huerto terminan por desgastarse y desaparecer, pero en  un huerto relativamente nuevo como es el nuestro siempre terminan por  volver a crecer, pese a la tarea de descaste anual.

Los cardos tienen afiladas espinas que penetran hasta los guantes más fuertes. Con raíces profundas y bien agarradas y hojas espinosas, no  es difícil de entender que no nos gusta arrancar cardos.  Algo había que hacer.

También con raíces como las de la Lengua de Vaca

También con raíces como las de la Lengua de Vaca

La respuesta vino de la mano de este ingenio que está construido con las dos piezas  de una tijera de podar ramas,  rota. Esta herramienta presenta la ventaja  de ser muy  ligero el material con el que está hecha y  tener un mango extensible,  adaptable a la altura de quien la usa. En  una de las hojas se dejó la cuchilla de la podona, en la otra se le adaptó una hoja metálica que se afiló para que presentara corte.

Permite un trabajo rápido

Permite un trabajo rápido

Con ambas  se eliminan de forma rápida y muy cómoda algunas de las hierbas más molestas y duras del huerto y además se le da uso a esta herramienta destinada al contenedor de la basura, cuyo único delito era no poderle colocar un muelle adaptado a la misma, por no existir la posibilidad de tal  repuesto para ella. ©

 

Semana decimoquinta del año

Durante la semana las temperaturas medias han descendido un poco, siendo la temperatura diurna suave y la nocturna mucho más fresca. Los días en que el cielo no ha estado  cubierto en algunos casos las plantas han sufrido daños por el hielo.

La semana nos ha traído numerosas nubes, que han ido dejando algo de lluvia. Esta ha caído de forma mansa y pausada. Pero, pese a la elevadas expectativas y que a ha estado nublado unos cuantos días, la cantidad total de agua no ha sido muy elevada. Con todo se  ha notado en la huerta  de forma  importante. El crecimiento de las plantas ha sido evidente. ©

Mirada al huerto 15.1

Mirada al huerto 15.1

Mirada al huerto 15.2

Mirada al huerto 15.2

Mirada al huerto 15.3

Mirada al huerto 15.3

Mirada al huerto 15.4

Mirada al huerto 15.4

Mirada al huerto 15.5

Mirada al huerto 15.5

Mirada al huerto 15.6

Mirada al huerto 15.6

Mirada al huerto 15.7

Mirada al huerto 15.7

Mirada al huerto 15.8

Mirada al huerto 15.8

Mirada al huerto 15.9

Mirada al huerto 15.9

Mirada al huerto 15.10

Mirada al huerto 15.10

Mirada al huerto 15.11

Mirada al huerto 15.11

Mirada al huerto 15.12

Mirada al huerto 15.12

Mirada al huerto 15.13

Mirada al huerto 15.13

 

Brotes de boniatos en 2015

Tiesto con los boniatos  con brotes

Tiesto con los boniatos con brotes

Estamos en nuestra tercera temporada de boniatos y parece que vamos sistematizando su cultivo.  A estas alturas del año ya tenemos los brotes  listos para su trasplante, lo que nos permitirá adelantar su producción y conseguir una mejor cosecha.

En mi zona, que tiene como característica principal el tener  un tiempo  irregular con caídas de la temperatura nocturna hasta bien avanzada la primavera y heladas recurrentes, con los boniatos pasa algo similar a con los tomates, si uno adelanta su producción bajo plástico, puede tener  como resultado general una mejor cosecha, con  frutos mucho más tempranos  y un  mayor  volumen.

Tallos en crecimiento

Tallos en crecimiento

En el caso de los boniatos lo que se consigue adelantando su producción es que los tubérculos engorden mucho más y que se pueda adelantar su recolección antes de la  llegada de los hielos, factor que dificulta una buena conservación posterior.

Ya os he hablado del experimento con los brotes del año anterior, que de momento van bien.  No es así el tema de los tallos de esos brotes, algunos de los cuales se han podrido. Pero los que realmente van  muy  bien son los brotes sacados de los tubérculos.  Los más avanzados ya los hemos trasladado a los  brick de la leche, de modo que allí  vayan desarrollando raíces.

Tallos listos para el trasplante

Tallos listos para el trasplante

Dado el sol intenso y el calor de la semana, por unos días los dejaré en el garaje de casa hasta que prendan. Más  tarde los trasladaré bajo el plástico del invernadero, donde se mantendrán hasta que los hielos dejen de ser una posibilidad.  Aunque quizá  pruebe   a poner algunos  bajo túnel para ver que sucede con ellos, si se mantienen sin helarse.

Tras el trasplante

Tras el trasplante

Los boniatos que he puesto para brotar, sin ser excesivos, me han dejado más tallos de los que voy a necesitar, y algún otro que seguirán creciendo y sacando, por lo que si alguno está interesado en adquirirlos que se ponga en contacto  a través del correo de semillas. ©

Tarta con tallos de ruibarbo

Tallos bajo el cubo

Tallos bajo el cubo

Con las buenas temperaturas de esta semana Santa el Ruibarbo que habíamos plantado el año pasado en el huerto y que creció  durante todo el verano ha terminado, tras perder sus hojas en el invierno, por   animarse a aparecer, más cuando lo teníamos bajo un cubo a oscuras y allí la cubierta creaba un cálido invernadero del que se ha beneficiado.

Cortando las pencas

Cortando las pencas

Cuando el crecimiento de las hojas impedía tenerlo bajo esta cubierta hemos tomado el cuchillo y cortado las hojas y las pencas, pues es lo que realmente nos interesa, para emplearlo en la cocina, estábamos deseando probar una  tarta de Ruibarbo.

Las hojas del Ruibarbo  no se deben emplear, solo los peciolos, pues son tóxicas, además de ser muy  ricas en oxalatos, cuyo exceso da problemas también son ricas en glucósidos de Antraquinonas, que son altamente irritantes, con efectos laxantes y purgantes, que desequilibran el sistema intestinal.

Pencas tiernas de Ruibarbo

Pencas tiernas de Ruibarbo

Huevos y azúcar

Huevos y azúcar

Ya en la cocina recogimos los peciolos, los lavamos y los troceamos, unos 350 gramos, y nos pusimos  a elaborar esta tarta, con una base de bizcocho, luego encima el ruibarbo y por encima el merengue.  Para el bizcocho empleamos: 3 huevos enteros de nuestras gallinas, 200 gr de azúcar, 200 gr de aceite  mitad de girasol, mitad de oliva virgen, 75 gr de leche, 300-350 gr de harina de repostería, depende del tipo de harina que estemos empleando y medio sobre de levadura química.

El merengue se hace  con 3 claras de huevo, unos 150 grs de azúcar, una cucharadita de zumo  de limón, y un buen puñado de almendras molidas.

Ruibarbo troceado

Ruibarbo troceado

Se baten  los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos, luego se  agrega el aceite y la leche, se mezcla bien y se  echa la harina con la levadura pasándola por el tamiz, mezclándola bien, pero con movimientos suaves.

Masa del bizcocho con tallos de ruibarbo por encima

Masa del bizcocho con tallos de ruibarbo por encima

Se engrasa el molde, y se le echa un poco de harina. Se vierte la masa en el molde y se colocan por encima los tallos de ruibarbo. Todo ello se mete al horno durante unos 30 minutos, a unos 190-200º.

Colocando el merengue por encima

Colocando el merengue por encima

Mientras tanto se montan las claras con el azúcar y un poco de vinagre.  Cuando  están bien montadas se le añade la cucharada de zumo de limón y la almendra molida.

Recién salida del horno

Recién salida del horno

Cuando ha pasado la primera media hora se saca el bizcocho y se vierte el merengue por encima, volviéndola a meter en el horno hasta que este se pone dorado, a unos 180º. Se saca del horno y se deja enfriar, pues el ruibarbo, según se recomienda,  no se debe comer  en caliente, pues su sabor no debe ser  tan agradable.

Tras desmoldar

Tras desmoldar

Es una tarta que gustó mucho, sabrosa y dulce, con el toque de la almendra, el sabor ácido del ruibarbo y lo contundente del bizcocho. Fue un éxito en la cocina, y ya estamos esperando poder experimentar con nuevas pencas. ©

Deliciosos bocados

Deliciosos bocados

 

Semana décimocuarta del año

Una semana extraordinaria en las temperaturas diurnas.  Despejada y soleada a lo largo de toda ella.  Con todo, en la noche  ha tenido que haber alguna colada de aire frío, pues se ha notado la huella de su paso sobre algunas de las  plantas, en especial las flores de las fresas y  algunas flores de los árboles frutales, que se ven quemadas y negras.

La ausencia de precipitaciones a lo largo de un periodo tan amplio de tiempo hace que el agua esté comenzando a ser un problema para las plantas. De seguir así habrá que recurrir al riego de forma sistemática. ©

Mirada al huerto 14.1

Mirada al huerto 14.1

Mirada al huerto 14.2

Mirada al huerto 14.2

Mirada al huerto 14.3

Mirada al huerto 14.3

Mirada al huerto 14.4

Mirada al huerto 14.4

Mirada al huerto 14.5

Mirada al huerto 14.5

Mirada al huerto 14.6

Mirada al huerto 14.6

Mirada al huerto 14.7

Mirada al huerto 14.7

Mirada al huerto 14.8

Mirada al huerto 14.8

Mirada al huerto 14.9

Mirada al huerto 14.9

Mirada al huerto 14.10

Mirada al huerto 14.10

Mirada al huerto 14.11

Mirada al huerto 14.11