Podando pistachos I

Poda de pistacho hembra 1

Este año, al haber adquirido más arboles de pistacho para el huerto, se hizo necesario replantearnos que estábamos haciendo con ellos y la necesidad de aprender a formarlos mejor que los que ya llevan 3 años aquí.

Poda de Pistacho hembra 2

Con los que ya tenemos hemos cometido errores de importancia. En uno de los vídeos que habíamos visto se mencionaba que a los machos convenía podarlos lo mínimo posible, lo que es correcto pero  de que están ya formados,  por lo que no le dimos de entrada toda la altura que de hecho les conviene. Así   que en estos momentos el que hay  si bien no está demasiado mal podado, podría estar mejor, ya que conviene una mayor altura para una mejor polinización.

Poda de pistacho hembra 3

Poda de pistachos hembra 4

Con el fin de aprender  a podar mejor acudimos a Google, llegando así al libro del  Centro de Investigación El Chaparrillo, la información de la casa San Roc y los vídeos de UCDAVIS. En España tenemos la suerte de disponer de la información obtenida durante años de estudio en el Centro de Investigación Agroambiental El Chaparrillo – IRIAF.

Poda del pistacho macho

Así llegamos a una serie de recomendaciones muy útiles:

Yemas de madera arriba y de flor abajo

  1. El pistacho tiene una fuerte dominancia apical. Esta es una de las razones por las que se hace necesario despuntarlo, para favorecer la ramificación.
  2. Se realizará la poda en el reposo invernal (momento en el que se estresará menos a la planta). De diciembre a marzo. En nuestro caso, la realizamos en febrero y probablemente habría sido mejor hacerlo antes. Los cortes más grandes sudaron resina, pues con las temperaturas habían comenzado su actividad  y con las lluvias de enero ramas que posteriormente serían despuntadas crecieron en longitud de forma inútil.
  3. Se hace necesario saber diferenciar las yemas de flor de las yemas de madera y tenerlo en cuenta a la hora de que cortar.
  4. No  debe olvidarse desinfectar todos las herramientas utilizadas. En nuestro caso utilizamos un pulverizador relleno de alcohol de 96º. Si bien no se considera necesario, en aquellas zonas en las que haya rocío mañanero gran parte del año, es conveniente  usar masilla cicatrizante en  cortes que superen los 2 cm de diámetro para evitar podredumbres.

Continuará en  Podando pistachos II ©

Mirada al huerto en la semana décimo segunda

Desde el lunes   en adelante hasta ahora las temperaturas del huerto y de toda España han sufrido un desplome que nos ha dejado  tiritando.  La bajada por debajo de cero de la temperatura nocturna es la que ha sido más dañina y como siempre  se ha llevado una buena parte de la fruta del huerto.  Los albaricoque que ya iban cuajados están ya secos y también han sufrido las flores de los melocotoneros, perales y ciruelos.

Así cada árbol es una historia  ligeramente  diferente, pero de finales similares:  Unos  sobre la mitad, otros dos tercios,  otros un tercio, otros  dos quintos, … quien más quien menos dependiendo por donde pasara la corriente, pero todos en mayor o menor medida con la fruta dañada.

Que se salve algo dependerá de qué  suceda con estos días que quedan de ola fría. Por otro lado  agua apenas ha caído, salvo una granizada que nos pilló el viernes en el huerto. ©

Mirada al huerto en la semana 12.1

Mirada al huerto en la semana 12.2

Mirada al huerto en la semana 12.3

Mirada al huerto en la semana 12.4

Mirada al huerto en la semana 12.5

Mirada al huerto en la semana 12.6

Mirada al huerto en la semana 12.7

Mirada al huerto en la semana 12.8

Mirada al huerto en la semana 12.9

Mirada al huerto en la semana 12.10

Mirada al huerto en la semana 12.11

Mirada al huerto en la semana 12.12

Mirada al huerto en la semana 12.13

Mirada al huerto en la semana 12.14

Consuelda tuberosa

Mata de Consuelda tuberosa

En la huerta tengo colocada junto al estanque, bajo el guindo la consuelda tuberosa (Symphytum tuberosum). Es una planta de la familia de las boraginaceae que gusta de crecer a la sombra, y florecer  a comienzos de la primavera, mientras que la densidad de las hojas no es demasiado elevada.

Colocada junto al estanque

La hay por toda Europa y en especial es propia de  la España húmeda, tanto en suelo de ph ácido como básico, en zonas con ciertos niveles de humedad. Aparece también  en aquellos lugares que por tener sombra conservan esas características por más tiempo.

Durante el invierno y cuando llegan los calores intensos suele perder sus hojas, pero la planta se mantiene viva con las reservas guardadas en sus rizomas a modo de tubérculos de los cuales saca los tallos erguidos al llegar la primavera. Estos tallos con hojas lanceoladas y pilosas alcanzan los 40 cm, y presentan unas inflorescencias  de las cuales cuelgan las flores como  tubos de un color amarillo pálido.

La planta se naturaliza con facilidad y no resulta necesario prestarle atención para que prolifere con rapidez, siempre que  las condiciones sean  las adecuadas. Para trasplantarla basta con arrancar algunos de estos tubérculos y ponerlos en tierra, en poco tiempo  se adapta al nuevo emplazamiento.

Ha sido históricamente una planta considerada como medicinal, sobre todo en la Edad Media. Muy usada para cicatrizar heridas  (de ahí proviene su nombre) empleando el jugo que segrega el tubérculo.

Detalle de las hojas

Hoy en día se puede utilizar  de forma externa para el cuidado de la piel, para reducir el dolor por sus efectos calmantes, e incluso para tratar infecciones, pero para uso interno no debe emplearse por la presencia de alcaloides tóxicos  que podrían ser peligrosos si se hace un uso inadecuado de ella (se puede ver sobre ella  y sus propiedades en un clásico de las fitoterapia:  Plantas medicinales. El Dioscórides Renovado, obra de Pío Font Quer.©

Crucíferas como abono verde

El calor ha hecho subir las flores de los romanescos muy rápido

Este año he estado leyendo sobre el papel de las crucíferas como abono verde.  Plantas como la colza,  la mostaza, ..   son capaces de controlar el desarrollo de las hierbas, ya que producen ciertas substancias  como los isotiocianatos, responsables del sabor y olor de las crucíferas.  Estas substancias interactúan con los elementos  del suelo  y además sirven para controlar enfermedades, nematodos, hongos fitipatógenos del suelo  como el Helminthosporium solani que ataca a la patata o el Verticillium dahliae.

Troceándolas hojas para incorporarlas al suelo

Al enterrar estos restos vegetales  se incrementa la actividad biológica en el mismo, apareciendo en él  insectos, protozoos, bacterias, hongos, arañas, … que  son capaces   de ejercer un control sobre  la vida del suelo, de forma indirecta  al competir por los recursos y en consecuencia ayudan a controlar posibles  desarrollos posteriores  y de forma directa como depredadores, parásitos, inhibidores del crecimiento.

Los troncos se dejaron aparte

Algunas crucíferas se pueden emplear como plantas trampa para el control de nematodos  como la colza con el Tylenchulus semipenetrans de los cítricos o el Meloidogyne hapla, de la lechuga. Plantas que se han sembrado antes del cultivo principal y se eliminan antes de que el nematodo complete su ciclo.

Plantas jóvenes de mostaza

Me parece una práctica muy interesante, pero este año ya llegué tarde para ponerla en marcha. Todo lo más que he hecho ha sido poner unas hileras de mostaza para  intentar conseguir semillas, aunque va tarde. En el próximo pretendo comenzar con  su siembra como abono verde,  de modo que la pueda ir realizando en   años sucesivos.

Si  que  tuve en cuenta toda esta información a la hora de qué hacer con los restos de los romanescos de  la huerta de mi madre,  y de la mía propia. cuando el fin de semana pasado estuvimos preparándola para arar. Así todos estos restos no fueron al montón del abono como otras veces. Tras separar las flores  que no estaban salidas para el consumo,  los  restos fui troceando y extendiendo por el suelo, para dejarlos enterrados  al arar, y que se fuesen descomponiendo en el suelo.©

Mirada al huerto en la semana décimo primera

Día tras días a lo largo de la semana las temperaturas diurnas han ido al alza, hasta hoy domingo en que se  han superado los 20ª. Las temperaturas nocturnas por contra no se han elevado demasiado oscilando  entre  0º y 5º. Aprovechando los calores casi toda la familia de hueso  se ha puesto en flor: albaricoques, melocotones, paraguayo, almendros, ciruelos, …

Tras un inicio de la semana ventoso que ha resecado mucho el terreno, el sol primaveral ha continuado la tarea haciéndose  notar. Ahora cada vez  se hace más necesaria la llegada de agua.  Anuncian lluvias para la semana que entra, pero acompañadas de frío. A uno solo le queda preguntarse tras tanta bonanza qué será mejor y cómo resistirá el huerto lo que viene o si no nos pasará como el año anterior.©

Mirada al huerto en la semana 11.1

Mirada al huerto en la semana 11.2

Mirada al huerto en la semana 11.3

Mirada al huerto en la semana 11.4

Mirada al huerto en la semana 11.5

Mirada al huerto en la semana 11.6

Mirada al huerto en la semana 11.7

Mirada al huerto en la semana 11.8

Mirada al huerto en la semana 11.9

Mirada al huerto en la semana 11.10

Mirada al huerto en la semana 11.11

Mirada al huerto en la semana 11.12

Mirada al huerto en la semana 11.13

Mirada al huerto en la semana 11.14

Mirada al huerto en la semana 11.15

 

 

Madreselvas

Lonicera Kamtschatica en flor

El mundo de las madreselvas es muy amplio y variado. Pertenecen las Loniceras a la familia Caprifoliaceae y en general son plantas ornamentales de buen vigor, incluso invasivas, y la mayoría de ellas  de carácter trepador. Son plantas que están representadas en todos los continentes, pero en nuestro caso nos interesaba la conocida como  Lonicera caerulea, o madreselva azul.

Plantas en el otoño

Es este un tipo de madreselva que se cultiva  por sus frutos de color azul, ricos en vitaminas, minerales, … En concreto  nos interesaba la variedad  Kamtschatica, oriunda de  las regiones boreales de Rusia y Japón. Una planta muy bien adaptada  al frío, resistente a enfermedades y plagas.

Dentro de esta variedad hay diferentes tipos y como  para  tener más fruto, por el tema de la polinización cruzada, se hace  necesario tener más de uno. Así  hemos conseguido tanto   madreselvas de Kamchatka de la  variedad  Blue Velvet como  de  la variedad  Morena. La  adquisición se realizó a través de Internet y en  viveros diferentes.

Las cuatro antes del trasplante comenzando a sacar las hoja

Antes  de trasladar la planta a tierra es  aconsejable tener en cuenta la necesidad de un proceso de adaptación, debido  al contraste entre las  temperaturas habituales del lugar   dónde uno puede comprar las plantas  y el sitio donde se pretenden establecer.

Primeros brotes

Nosotros al principio no  lo hicimos con todas las plantas. Sucedió así:

Dos de ellas …

  • Las madreselvas de kamchatka Blue Velvet  las compramos en el otoño. Fueron colocadas en tiestos  pero al aire libre y se fueron adaptando al entorno de forma progresiva. Han estado junto a la casa, en la ciudad. Durante el invierno que ha sido corto pero  relativamente frío, perdieron la hoja.  Mas tarde su asentamiento en el huerto  no ha sido traumático.  En estos momentos están sacando  hojas y  una de ellas llegando a florecer.
  • La variedad  de madreselva kamtschatica Morena se adquirió a finales del invierno  a un vivero de la costa.   En nuestra euforia por tenerla, a los pocos días  de llegar fue trasladada a su enclave definitivo, donde recibió  el golpe de la transición. El contraste  de temperaturas disminuyó el vigor de la planta que a punto estuvo de no ser capaz de adaptarse. El haber reaccionado a tiempo y el haberle colocado una protección de tallos secos de mijo,   ha permitido que  la planta siga adelante y parece que lo va superando.

…junto a las otras dos

La intención es  que esta planta todo terreno se adapte al huerto y ver qué tipo de resultado da y cómo son sus frutos.  Tanto por  las características de las temperaturas  de la zona como por el tipo de suelo arcilloso  del huerto, no debería tener problemas en su crecimiento.©

Nuevo trasplante de fresas

Zona de las fresas

Una vez más llegó el momento de renovar el plantel de fresas. Después de estar en el mismo sitio desde  marzo de 2013, ha llegado  el momento de cambiar las fresas de lugar.  Es este tipo de fresa una planta fuerte.  Rústica en sus requerimientos. Resistente a los fríos del invierno, los ataques de la grama, los calores del verano, los ataque de los caracoles y otros fitófagos, las galerías de los ratones bajo ellas,… con necesidad de pocos riegos para mantenerlas vivas durante el verano y ser  capaz de  recuperarse al aliviar el calor y volvernos a ofrecer una cosecha otoñal. Es una fresa  fuerte y sabrosa.

Preparando la zona de plantación

Por ello  volvemos a renovar uno de los   planteles de fresas con esta misma variedad.  Las cuidaremos para ver  si  llegamos  a comer algunos frutos de ellas en este mismo  año. También tenemos  la intención de mantener de momento  el resto de las plantas y sacar la cosecha de primavera. Posteriormente le daremos  la vuelta y araremos  la zona donde están plantadas.

Tras 4 años la necesidad de renovación se hace evidente. Las líneas entre las plantas se han desdibujado, las plantas lo han invadido todo, lo que supone demasiada hoja que no deja llegar bien la luz  al fruto, junto con el hecho de que la grama se ha deslizado entre las plantas y en algunas zonas necesita una buena limpieza.

Plantas en la hilera con abono

La zona escogida está en la esquina sur  inferior del huerto. Entre frutales en crecimiento, pero con buena cantidad de sol.  El terreno estaba pensado para  esa finalidad desde hace algún tiempo, esperando solo el momento que al fin ha llegado.

Hileras rectas y bien separadas

He colocado 6 hileras bien espaciadas entre si, agrupadas de dos en dos y ligeramente elevadas respecto al nivel del huerto. Pretendo darle agua por el suco entre las hileras, pero puntualmente si hace falta un buen riego de fondo, podrían regarse toda la zona.

A por la sexta

Hemos aprovechado estos días de descenso de las temperaturas y nublados, para que el sufrimiento de las plantas fuera menor.  Un buen abonado de fondo pretende  incrementar las posibilidades de crecimiento rápido y  conseguir mejores cosechas.©