Archivo de la categoría: Tartas y Dulces

Muffins de ruibarbo

Blanqueando el ruibarbo

Este año ha sido bueno para los ruibarbos. Han sobrevivido todos y van creciendo, cuando apenas les prestamos atención. Por estas fechas solemos recogerles las primeras hojas que sacan, tras ponerlas primero bajo un capazo de plástico a blanquear para reducir en lo posible la cantidad de oxalatos que el ruibarbo tiene.

Cosecha de tallos

Nos gusta ese sabor ácido que combina bien con lo dulce. Por ello solemos probar nuevas variaciones todos los años. Este año como algo nuevo ha tocado realizar unos maffins. Para ello vamos a necesitar tallos de ruibarbo, no tantos como estos que veis aquí.

Nosotros tras limpiarlos y trocearlos pequeños llenamos una taza, que es medida de referencia para el resto. Además de 1 huevo grande, batido, 1 taza y 3/4 de harina de todo uso, 1/2 taza de azúcar, 3/4 de taza de leche, 1/4 de aceite de oliva, 1 sobre de azúcar avainillado, 2 cucharaditas de levadura química, 1/4 de cucharadita de sal.

Preparando los ingredientes

Se empieza precalentando el horno a 200º. Los muffins se hacen rápido y pronto estarán dentro del horno. Comenzamos colocando por un lado los ingredientes secos: harina, azúcar, vainilla, levadura química y sal, que se mezclan bien. Por otro los húmedos: Huevo batido, leche y aceite.

El ruibarbo se añadirá al final. Ahora se deja preparado añadiéndole una cucharada de harina con la que se mezcla bien. Se unen los ingredientes vertiendo los húmedos sobre los secos. No se trabaja demasiado. No importa si queda una textura tosca y desigual. Incorporando el ruibarbo al final.

Se comienzan a llenar los moldes, que pueden ser de madalena, metalizados o de silicona. Se deja una parte de ellos sin rellenar.

Este tipo de postres suele tener una cobertura que se llama Streusel, que se puede poner o no. En nuestro caso decidimos poner algo pero no en exceso. Lo realizamos con dos cucharadas de mantequilla, dos cucharadas de harina, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1/4 de cucharadita de canela y unas almendras picadas. Todo ello se trabaja toscamente y se echa por encima de los muffins. Y así entran al horno.

Dentro del horno estuvieron de 18 a 20 minutos. A los pocos minutos de estar en el horno le bajamos el fuego. Se sacan del horno cuando se ven dorados.

Su realización es rápida, su sabor delicioso, aunque estarían quizá mejor con más ruibarbo. Crecieron bastante y la textura combinada, entre la masa y el ruibarbo y el streusel, resulta agradable. Sin duda los volveremos a repetir.©

Pastel de manzana Bolzano

Este año ha sido extraordinario para nuestras manzanas reinetas.  Tuvieron mucha flor, cuajaron bien, se desarrollaron sin problemas de agusanado  y han sido excepcionales de sabor. Tan buenas que la cosecha estuvo muy disputada con el avispón europeo (Vespula crabro). Así y todo  la cosecha fue buena ( aunque algunas frutas, dañadas por las avispas, hubo que consumirlas temprano).

Por ello las recetas con  manzana han sido frecuentes esta temporada de otoño y de entre ellas tiene especial calidad este Pastel de manzanas  de Bolzano. Una receta deliciosa que lleva bastantes manzanas en su ejecución.

Para realizarlo vamos a necesitar: Unos 800 gr de manzanas reinetas peladas y en gajos, un limón grande, 160 gr de azúcar, 110 gr de grasa (nosotros mezclamos 60 de  aceite de oliva virgen con 50 de mantequilla), 2 huevos medianos, 70 gr de harina floja, 125 gr de leche (usamos leche entera baja en lactosa), 1 cucharadita de levadura química y un sobre de azúcar avainillado.

Empezamos con las manzanas hasta tenerlas peladas, y rebozadas en el zumo de limón junto con la cáscara rallada ( solo  la parte amarilla de la corteza). A ello añadimos el sobre de azúcar avainillado y dejamos reposar hasta el final de la receta.

Pesamos y preparamos el resto de los ingredientes: el azúcar, la harina pasada por el cedazo a la que mezclamos la levadura en polvo, … la leche pesada en grs, … ponemos a derretir la mantequilla en el microondas y le añadimos el aceite.

Luego seguimos montando  el pastel. Batimos los huevos con el azúcar, hasta que estos están espumosos y doblan su tamaño.  Se le incorpora el aceite y la mantequilla (estos estarán templados) con movimientos delicados. Se echa sobre la masa un tercio de la harina, y se sigue envolviendo suavemente la masa, se incorpora la mitad de la leche, y se le sigue dando vueltas, se suma otro tercio de la harina,  y la leche restante, finalizando a continuación  con el resto de la harina. La clave no está en como repartamos la leche y la harina, sino que los movimientos sean suaves, para que los huevos no se bajen.

Finalmente se termina por mezclar las reinetas, hasta que están totalmente envueltas en la masa. Mientras tanto se ha encendido el horno, este debe estar a una temperatura suave. Si se tiene aire a unos 175 º, sino a 185 º.

Y se mete dentro el molde con la masa.  Es un pastel que se desmolda mal porque se desmorona incluso después de  que está frío, por lo que suele ser habitual el hornearlo forrando el molde con un papel de horno.

Se vigila para que vaya suave, la primera media hora  nosotros le pusimos a 175 º para después  subir  la temperatura a 185º   para que se dore, durante  otros 20-25 minutos. En ocasiones y dependiendo del tipo de  hornos si se ve que se dora demasiado  se debe poner un papel de horno por encima para que no lo haga, mientras se cuaja.

Antes de sacarlo del horno hay que revisar con la aguja que se ha cuajado en su medio. Sacar del fuego y dejar enfriar antes de desmoldar.

Es un pastel cuajado, lleno de de aromas y perfumes. El toque de los huevos, el perfume del limón junto con el sabor de la vainilla. El aroma de las manzanas con el sabor untuoso de la mantequilla. Nos ha gustado mucho. De los más ricos que hemos comido.©

Flan de castañas

Una de las delicias gastronómicas que ha triunfado este invierno en casa ha sido el flan de castañas y dado que ya le queda poco tiempo de consumo a las castañas, pues  se les está pasando su tiempo de almacenamiento, quiero dejaros aquí esta maravillosa receta de la cocina gallega para que estéis preparados cuando lleguen las nuevas  y sacarle partido.

Leche y castañas cociendo

Para la elaboración del flan de castañas lo primero que necesitaremos serán  castañas, en concreto castañas peladas, unos 300 gr. En esta época es necesario seleccionar las castañas, desechando las que no estén en buenas condiciones. Además de 1/2 litro de leche, 250 gr de azúcar,  4 huevos y un poco de vainilla.

Se les  hace un corte en la base, como si fuésemos a asarlas.  y se escaldan con  agua hirviendo durante unos  minutos, hasta que  cogiendo una veamos que se pelan bien.Las pelamos con cuidado  y con ellas ya peladas, preparamos  el medio litro de leche y le añadimos  100 gr. de azúcar y las castañas  junto con un poco de vainilla,  dejándolas cocer hasta que están tiernas.

Mientras con  tres cucharadas azúcar  y un poco de agua preparamos el caramelo, procurando que quede con ese tomo de miel dorada, sin que se nos queme.

Crema con la leche y las castañas molidas

Ya cocidas las castañas las pasamos por  la batidora, hasta obtener una mezcla homogénea, de  un color marrón claro,  y líquida que dejamos enfriar. Vamos a  hacer el flan al baño María por lo que precalentamos el horno a  200º C,  llenando de agua la bandeja central del horno.

Batimos las yemas

Mientras en un cuenco  batimos las cuatro yemas de  huevos, añadimos el resto del azúcar y mezclamos hasta que va quedando bien batido, se le añade la crema fría y finalmente se incorporan las claras batidas a punto de nieve.

le añadimos la crema de castañas

Le incorporamos las claras

La mezcla se pone en el molde donde hemos colocado el caramelo, dentro de la bandeja con agua del horno, a 180º, unos 40 minutoso mejor hasta que va poniéndose cuajado,  dorado por encima y al pasarle una aguja esta sale limpia.

Ya frío, se desmolda

Se deja enfriar, se desmolda,  y ya está listo. Dependiendo de la cantidad de castañas que le echemos adquiere la consistencia de un pudin si se le añaden más o de un suflé si le echamos menos. Es interesante encontrar el punto más adecuado para nuestro paladar. Pero siempre resulta delicioso.©

Como un bizcocho ligero

Bolo Rei

Bolo Rei

Bolo Rei

Pocas cosas hay en este roscón que tengan que ver con el huerto, quizá  tan solo los huevos de nuestras gallinas que en estos días de invierno disfrutan de las berzas o de las stellarias que en esta época recojo en el huerto para ellas y de las que gustan especialmente.

Es un roscón de origen portugués que encuentro especialmente interesante, más sabroso, y de hecho va más enriquecido en su interior que el tradicional roscón nuestro.

Confitando naranja y limón

Confitando naranja y limón

Macerando frutos secos

Macerando frutos secos

Huevos con mantequilla y azucar batidos

Huevos con mantequilla y azúcar batidos

La receta sigue las pautas de las masas de levadura y lleva: 150 gramos de azúcar, entre 700 y 800 gr de harina, depende de la que admita, a mi me gusta poner la mitad de ella de harina de fuerza,  25 gr de harina de panadero,  unos 200 gr de frutos secos:  nueces, avellanas, piñones, almendras, sultanas,  fruta confitada, que en este caso ha sido  naranjas y limones puestos a cocer con azúcar  hasta que se concentra en ellos el almíbar, ralladura de cáscara de naranja y de limón,  150 gramos de grasa (de ellos  han sido 100 gr de aceite de girasol y 50 gr de ghi),  un pellizco de sal, un vasito de vino dulce para macerar los frutos secos, 5 huevos.

Comenzamos preparando con un poco de agua templada, la levadura y  un poco de harina la masa base, que pondremos a fermentar en el horno por 20 minutos. También pondremos los frutos secos y las frutas confitadas que no vayamos a usar para decorar a macerar en el vino dulce.

Incorporando la masa fermentada

Incorporando la masa fermentada

Mezclando los frutos secos a la masa fermentada

Mezclando los frutos secos a la masa fermentada

Mezclamos  el aceite y el ghi, más el azúcar y los huevos. lo batimos todo junto con la ralladura de naranja y limón. Le incorporamos la masa que ha fermentado, mezclando bien.  Posteriormente se le añadimos la harina y la sal, hasta que tengamos una masa  fina, elástica y blanda. Le añadimos los frutos secos y la amasamos incorporando la harina que sea necesaria.  Luego esta masa la ponemos a fermentar hasta que doble de tamaño, dependiendo de la temperatura, unas dos horas.

Decorando la masa

Decorando la masa

La masa fermentada nosotros hemos decidido ponerla dentro de  un molde, pero también podríamos haberla puesto  como un rosco directamente en la bandeja. Decoramos con los frutos secos y  la fruta confitada, damos huevo batido por encima y  echamos un poco de azúcar, pequeños montoncitos entre la fruta .  Colocamos en el interior del horno unos 35 minutos,  a fuego suave entre 180 y 200º.

Bolo Rei recién salido del horno

Bolo Rei recién salido del horno

Mañana celebraremos la llegada de los Reyes  tomando este roscón desde el desayuno.©

Bizcochuelo de achira, primer experimento

Cannas con las hojas heladas

Cannas con las hojas heladas

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Este año he vuelto  a plantar Achira, o más conocida por esta zona como Canna indica o canna edulis.  Por aquí sigue siendo una planta ornamental en los jardines,  pero nosotros la cultivamos para usar sus tubérculos. La cosecha  no ha sido mala teniendo en cuenta que tenía cinco  matas en total plantadas.

Es una planta de ciclo largo que necesita tiempo para la formación de sus almidones, por lo  que la he ido manteniendo en el huerto todo lo que he podido, hasta que finalmente la tocó la helada que acabó con sus hojas,  y nosotros la sacamos de la tierra al día siguiente.  Los tubérculos, que al sacar las patatas había arropado con tierra a su alrededor, no parecen  haber sido afectados, por lo que tras arrancarlos, los hemos ido dejando secar un poco.

Total de la cosecha

Total de la cosecha

Tras recoger la Achira me he dedicado a indagar por Internet buscando que hacer con  los tubérculos. Allí lo que localizo para usar es la harina de achira, procedimiento  este que queda lejos de mis posibilidades.  Pero algo teníamos que hacer con ellos, por lo que  este ha sido el primero de mis experimentos. Quizá con el tiempo podamos ir ajustando la receta y las proporciones de sus ingredientes.

Pelando los tubérculos de la achira

Pelando los tubérculos de la achira

Pure de achira mezclado con leche y aceite

Puré de achira mezclado con leche y aceite

Vamos con este bizcochuelo  de Achira. Necesitamos  para hacerlo unos 400 gr de achira cocida, pelada, y reducida a puré, 100 del de leche, 100 dl de aceite de girasol, 4 huevos y  150 gr de azúcar, una cucharadita de levadura en polvo.

Masa del bizcochuelo lista

Masa del bizcochuelo lista

Comenzamos mezclando con las barillas  de la batidora los huevos y el azúcar hasta que se ponen espumosos. Por otro lado el puré de achira  lo mezclamos con la leche y con el aceite con la batidora, más la levadura en polvo. Se unen y homogenizan ambos y la masa se vierte en el molde engrasado. lo dejamos en el horno a 250 º hasta que vemos que va dorando. El bizcochuelo resultante  tiene una textura ligeramente húmeda, lo que nos da idea de que quizá en el próximo experimento le incorporemos algo de harina de trigo, o bien  si queremos que sea solo de achira  debamos ir reduciendo la leche.

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

El sabor  me recuerda a los tupinambos.  Buscando el auténtico sabor de la achira no le puse nada para dar sabor al bizcocho, aunque se podría haber añadido algo de cáscara de limón o de canela. Resultó muy digerible, y dejaba una sensación agradable tras tomarlo.   Sigo buscando recetas, por lo que  no tardando mucho volveré a probar sus posibilidades. ©

Corte del bizcochuelo

Corte del bizcochuelo

Bizcocho húmedo de calabaza y coco

Preparando la calabaza para asar

Preparando la calabaza para asar

Es temporada de calabazas y es un buen momento para  a usar esas calabazas. Cuando tomé esta receta era bastante escéptica con ella, pero  tras comerla es un bizcocho riquísimo, fácil de hacer y  que no abusa ni del aceite ni del azúcar, realzando las propiedades de la calabaza y el coco.

Tomamos en primer lugar una calabaza Potimarron, la vaciamos de pipas  y la asamos, en nuestro caso al mismo tiempo que las Acorn squash para sacar el máximo rendimiento del horno. Tras dos horas de cocción la carne estaba bien tierna, al enfriarse sacamos toda la carne y la colocamos en un taper en el frigorífico esperando para ser usada, en este caso para elaborar esta receta.

Vamos a emplear:

  • 500 gramos de pulpa de  calabaza asada

  • 3 huevos

  • Un pizca de sal

  • 100 gramos de harina de repostería

  • 100 ml de aceite de  girasol

  • 150 gramos de azúcar

  • 1 sobre de levadura química

  • 120 gramos de coco molido

Mezcla de calabaza, aceite y coco

Mezcla de calabaza, aceite y coco

Comenzamos mezclando bien la pulpa de calabaza con el aceite de girasol, hasta que la mezcla se va ligando bien y queda homogénea.  Posteriormente montamos los huevos con la batidora junto con el azúcar, hasta que están bien espumosos.

La mexla anterior se une a los huevos batidos

La mezcla anterior se une a los huevos batidos y se hace…

Mezclamos la calabaza junto con 100 gramos de coco.  Unimos la calabaza y el coco con los huevos montados, de forma que ambas mezclas queden homogéneas.

... mezcla ya homogénea

… homogénea

Se colocan juntos la harina, la sal y la levadura y se pasan por un tamiz  vertiéndolo sobre la mezcla anterior. Se unen con movimientos envolventes y suaves hasta que se integra completamente la harina en la masa.

Con la harina ya mezclada

Con la harina ya mezclada

En el molde

En el molde

Con la masa del bizcocho lista  se engrasa el molde con un poco de aceite de girasol y se vierte la masa en su interior. Se reparte en el interior del molde de forma equilibrada. Se mete en horno en torno a 220 º unos 30 minutos. Si se comprueba como está el bizcocho la aguja sale un poco manchada manteniéndose un cierto nivel de humedad en el bizcocho.

Tras el horno el coco por encima

Tras el horno el coco por encima

El resultado  final se desmolda y se cubre por encima con el resto de coco rallado junto con un poco de azúcar. Dura poco. ©

Jugoso y delicioso

Jugoso y delicioso

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Empanadas de ruibarbo, fresas y manzanas

Pencas de Ruibarbo en trozos

Pencas de Ruibarbo en trozos

Salteando los talllos

Salteando los tallos

Seguimos en época de Ruibarbo y con algunos de los  tallos que le  hemos quitado vamos  a rellenar  unas empanadas. Para ello vamos a emplear además de las pencas del Ruibarbo, azúcar, unas fresas, manzanas reinetas y masa  de hojaldre, 1 cucharadita de mantequilla,  huevo batido para dar color a los hojaldres.

Lavamos, quitamos durezas  si las hay, en las pencas de los ruibarbos. Los troceamos y salteamos en la sartén con un poco de mantequilla. A continuación se lavan y preparan unas  fresas que se  añaden. Se dejan cocinar un poco.

Junto a las fresas

Junto a las fresas

Junto a las manzanas

Junto a las manzanas

Mientras tanto se pelan las manzanas y se trocean. Se saltean junto a lo anterior. Se le incorpora a la mezcla azúcar al gusto y se deja cocinar unos minutos, dependiendo de la cantidad que se quiera hacer.  Hay que mantener un equilibrio entre los tres ingredientes, pues sino el sabor del Ruibarbo queda enmascarado por el resto de sabores. Se retira del fuego y se deja enfriar.

Se descongelan un par de  planchas de hojaldre y se estiran con el rodillo, procurando  queden de igual grosor  en todas sus partes.  No deben ser ni muy finas ni muy gruesas.  Se cortan con un molde del tamaño que queremos queden las empanadas dulces. Se colocan los círculos sobre una placa preparada para ir al horno y se rellena con el preparado que se ha tenido enfriando.

Colocando el relleno

Colocando el relleno

Al sacar del horno

Al sacar del horno

Se deja un borde sin relleno y con un pincel se moja con agua fría. Se coloca  otro círculo de masa sobre el inferior, presionando suavemente los bordes. Se debe pinchar la masa, para que no se hinche de forma descontrolada, manteniendo una cocción más uniforme.

Antes de meter al horno se pintan  con huevo batido. Con el horno ya  caliente, se meten las empanadas hasta que estén doradas. El  horno debe permanecer cerrado mientras el hojaldre está subiendo.

Fusión de sabores

Fusión de sabores

Al sacarlos del horno se dejan enfriar. Saben mejor cuando ya están frías, mmmm!! ©

 

Tarta con tallos de ruibarbo

Tallos bajo el cubo

Tallos bajo el cubo

Con las buenas temperaturas de esta Semana Santa el Ruibarbo que habíamos plantado el año pasado en el huerto y que creció  durante todo el verano ha terminado, tras perder sus hojas en el invierno, por   animarse a aparecer, más cuando lo teníamos bajo un cubo a oscuras y allí la cubierta creaba un cálido invernadero del que se ha beneficiado.

Cortando las pencas

Cortando las pencas

Cuando el crecimiento de las hojas impedía tenerlo bajo esta cubierta hemos tomado el cuchillo y cortado las hojas y las pencas, pues es lo que realmente nos interesa, para emplearlo en la cocina, estábamos deseando probar una  tarta de Ruibarbo.

Las hojas del Ruibarbo  no se deben emplear, solo los peciolos, pues son tóxicas, además de ser muy  ricas en oxalatos, cuyo exceso da problemas también son ricas en glucósidos de Antraquinonas, que son altamente irritantes, con efectos laxantes y purgantes, que desequilibran el sistema intestinal.

Pencas tiernas de Ruibarbo

Pencas tiernas de Ruibarbo

Huevos y azúcar

Huevos y azúcar

Ya en la cocina recogimos los peciolos, los lavamos y los troceamos, unos 350 gramos, y nos pusimos  a elaborar esta tarta, con una base de bizcocho, luego encima el ruibarbo y por encima el merengue.  Para el bizcocho empleamos: 3 huevos enteros de nuestras gallinas, 200 gr de azúcar, 200 gr de aceite  mitad de girasol, mitad de oliva virgen, 75 gr de leche, 300-350 gr de harina de repostería, depende del tipo de harina que estemos empleando y medio sobre de levadura química.

El merengue se hace  con 3 claras de huevo, unos 150 grs de azúcar, una cucharadita de zumo  de limón, y un buen puñado de almendras molidas.

Ruibarbo troceado

Ruibarbo troceado

Se baten  los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos, luego se  agrega el aceite y la leche, se mezcla bien y se  echa la harina con la levadura pasándola por el tamiz, mezclándola bien, pero con movimientos suaves.

Masa del bizcocho con tallos de ruibarbo por encima

Masa del bizcocho con tallos de ruibarbo por encima

Se engrasa el molde, y se le echa un poco de harina. Se vierte la masa en el molde y se colocan por encima los tallos de ruibarbo. Todo ello se mete al horno durante unos 30 minutos, a unos 190-200º.

Colocando el merengue por encima

Colocando el merengue por encima

Mientras tanto se montan las claras con el azúcar y un poco de vinagre.  Cuando  están bien montadas se le añade la cucharada de zumo de limón y la almendra molida.

Recién salida del horno

Recién salida del horno

Cuando ha pasado la primera media hora se saca el bizcocho y se vierte el merengue por encima, volviéndola a meter en el horno hasta que este se pone dorado, a unos 180º. Se saca del horno y se deja enfriar, pues el ruibarbo, según se recomienda,  no se debe comer  en caliente, pues su sabor no debe ser  tan agradable.

Tras desmoldar

Tras desmoldar

Es una tarta que gustó mucho, sabrosa y dulce, con el toque de la almendra, el sabor ácido del ruibarbo y lo contundente del bizcocho. Fue un éxito en la cocina, y ya estamos esperando poder experimentar con nuevas pencas. ©

Deliciosos bocados

Deliciosos bocados

 

Quesada castellana

Recién salida del horno

Quesada recién salida del horno

Gallina castellana

Gallina castellana

Uno de los recursos  más interesantes de un huerto ecológico es el poder tener unas gallinas y el  alimentarlas de forma lo más ecológica posible. En esta época las gallinas no siempre se encuentran en su mejor momento, pero una alimentación  rica en proteínas asegura que ellas sigan poniendo.

Además de ello es bueno que cuenten siempre con verdura fresca,  agua limpia y conchilla, de esa manera caen menos en la posibilidad de que se coman los huevos. Es también interesante que no estén demasiado encerradas. Se  suelen mantener más sanas y  con ello son mucho más rentables.

Requesón de oveja

Requesón de oveja

Además en esta zona donde los rebaños de ovejas son frecuentes siempre se puede encontrar la posibilidad de conseguir unos litros de leche fresca de oveja. Uno calienta la leche  hasta una temperatura de 70 º y luego deja que la temperatura descienda  hasta alcanzar en 35-40 º,  añade un poco de cuajo   y deja la mezcla reposar. Al cuajarse, se debe cortar, de modo que se separe el suero  de la cuajada, pasando luego todo ello por un colador y dejando la masa  grumosa al perder el líquido, lista para usar.

Azúcar y ghee

Azúcar y ghee

Nosotros hemos empleado una receta que circula por Internet con los siguientes cantidades, adaptando sus ingredientes:

3 Huevos.
500 gr. de requesón  de oveja
50 gr. de harina de trigo
50 gr. de ghee o mantequilla clarificada
125 gr. de azúcar
Un poco de canela en polvo

Se incorporan los huevos y se baten

Se incorporan los huevos y se baten

Se le añade la harina

Se le añade la harina

Batimos  el azúcar y el ghee hasta ponerlo espumoso. Una vez bien batido incorporamos los huevos y volvemos a batir.  Cernimos la harina y mezclamos suavemente con una espátula.
Trituramos el requesón con un tenedor y lo incorporamos a la mezcla anterior, junto con la canela. Mezclaremos  sin batir, aunque queden algunos trocitos de requesón.

... y el requesón de oveja

… y el requesón de oveja

Se echa en el molde

Se echa en el molde

Se unta el molde con mantequilla y se echa un poco de harina. Se vierte en el molde redondo la masa. Se precalienta el horno  a 200º, y luego se  baja la temperatura del horno a  unos 170º y se mantiene dentro del horno entre 40-50 minutos, hasta que la masa está dorada. Se puede comer fría o templada, en ambos casos está deliciosa. ©

¡Estaba deliciosa!

¡Estaba deliciosa!

Bizcocho de remolacha azucarera

Bizcocho de remolacha azucarera

Bizcocho de remolacha azucarera

Poca rama y buen tubérculo

Poca rama y buen tubérculo

Con los fríos invernales aumenta la riqueza en azúcar de la remolacha azucarera,  es el momento de extraerlas y  hemos comenzado a emplear alguna  en la cocina. Hemos comenzado a experimentar con ella. En este caso su primer uso ha sido para realizar  un bizcocho.

Cortada en trozos y cocida

Cortada en trozos y cocida

Este bizcocho  es sencillo lleva: 3 huevos, 300 gr de remolacha cocida, escurrida  y triturada, 100 gramos de azúcar, 180 gr de harina, 75 gramos de aceite de girasol, 1 cucharadita de polvo de hornear a base de bicarbonato, un pellizco de sal.

Majando la remolacha en el mortero

Majando la remolacha en el mortero

Azúcar y huevos

Azúcar y huevos

Cogemos la batidora y mezclamos los huevos con el azúcar hasta  conseguir que la mezcla  se ponga espumosa (como la remolacha está dulce  podemos rebajar la cantidad de azúcar sino no nos gusta tan dulce), se le añade con cuidado el aceite y se sigue mezclando, se le añade  la sal y se incorpora la  remolacha triturada. Se mezclan con cuidado.

Rellenado el molde

Rellenado el molde

Se pasa  la harina más el polvo de hornear  por un tamiz  y se incorpora despacio hasta mezclar bien.  Se engrasa un molde y se le echa un poco de harina en el fondo, se  vierte la mezcla con cuidado,  repartiendo por igual, y se mete al horno. Temperatura media de en torno los 180º. Se mantiene en el horno hasta que va dorado y se comprueba que el bizcocho está cocido. Es un bizcocho sabroso, con poca grasa y muchos nutrientes, que resultó delicioso en el desayuno.©

Al salir del horno

Al salir del horno