Semana treinta y nueve en el huerto

En el huerto se mantienen temperaturas por encima del promedio correspondiente a la época, aunque a lo largo de la semana han descendido un poco las temperaturas de referencia respecto al comienzo de esta.

Las lluvias por su parte siguen ausentes. Es gracias al riego que se mantienen los niveles de verdor, aunque hemos descendido la cantidad de agua aportada alas plantas para favorecer la maduración.©

Mirada al huerto en la semana 39.1

Mirada al huerto en la semana 39.2

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Kale lacinato

Este año sembré a finales de la primavera y trasplanté casi a comienzos del verano el Kale lacinato Nero de Toscana,  una crucífera con un hermoso color verde azulado. Es una verdura de la tradición hortelana italiana, que está adquiriendo expansión por otras partes del mundo dada la calidad de sus hojas, ricas en calcio y otros minerales, vitamina A,C, K, B,  en ácidos omega 3 y por ser una planta alcalina.

Esta variedad es conocido por unas hojas más estrechas que en otras variedades de Kales. Hojas carnosas, muy  rugosas y abullonadas, de rico color.  Pese a los calores este año esta variedad es la que ha tenido mejor crecimiento a lo largo del verano, con apenas ataques de otros devoradores de crucíferas.

Es una planta que tras ser sembrada en el semillero, posteriormente recibió trasplante, acompañando este de humus y carbonato cálcico y regulares riegos, para mantener el terreno con un buen nivel de frescor y humedad. Se trasplantó junto a otras crucíferas: repollos y coliflores que también se han desarrollado bien.

Se encuentra en estos momentos en un momento óptimo para iniciar su consumo que se iniciará desde las hojas inferiores. Se le considera más dulce que el kale rizado, por lo que lo iremos paulatinamente incorporándolo a la dieta, dado que se puede consumir tanto en sopas, como escaldado y crudo en ensalada. ©

Semana treinta y ocho en el huerto

Estamos ya casi terminando septiembre y seguimos con  unas temperaturas cargadas de regularidad. Parece que nos hemos instalado en los 30º de máximas y los 15 de mínimas, pese a que oficialmente el otoño ya ha llegado.

La recolección de las diferentes cosechas va llegando: tomates, pimientos, judías, sandías, melones, pepinos, lechugas, peras, uvas, …, aunque el riego se hace necesario para mantener el vigor de las plantas dada la ausencia de lluvias y  las elevadas temperaturas.©

Mirada al huerto en la semana 38.1

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Buenas sandías en el 2018

Suculenta y sabrosa sandía

Buenas sandías son las que hemos tenido este año en el huerto.  Unas sandías muy superiores al tamaño que solía ser el habitual en nuestro huerto. Este año en numerosas ocasiones han estado entorno a los 10 kilos, e incluso los han superado.

Qué hemos hecho este año para sacar adelante tan buenas sandías. La dinámica inicial fue la misma de otros años: Poner los tiestos con las semillas de sandías en el interior del invernadero, sembradas en el mes de marzo-abril, y trasplantarlas al exterior cuando el riesgo de heladas disminuyó.

Sandias a comienzos de agosto

Hasta ahí todo  fue lo mismo, pero introducimos algunos cambios en el resto. En primer lugar abrimos los surcos con el motocultor y los dispusimos a modo de caballones anchos. En lo alto de su superficie plana colocamos las plantas de sandías.

Sugar Baby en crecimiento

Durante el proceso del trasplante   en el hoyo de plantación, colocamos algo de humus, bastante abono de conejo fermentado con restos de leguminosas, algo de ceniza, algo de carbonato cálcico y  un puñado de biochar. Está claro que el uso de un abono especialmente rico en nitrógeno ayuda en el crecimiento de estas plantas, pero también estoy convencida que el carbón ha contribuido a la salud de las raíces de las mismas.

Sandía Piporra

Las plantas fueron regadas por inundación a lo largo del verano, pero en la mayoría de los casos quedaron elevadas respecto al nivel del agua del riego.

Se mantuvo el uso de diferentes extractos a lo largo del verano, tanto de cebolla, como de ortiga y tomate. Sobre todo en la primera parte del verano. Así mismo se usó en alguna ocasión la tierra de diatomeas disuelta en agua.

Bajo las redes

La presencia de las colmenas itinerantes que ha habido cercanas a la finca ha asegurado una muy buena polinización. Ya a finales de agosto hubo que protegerlas con redes, pues los cuervos comenzaron a picotear las más pequeñas.

Cosechando sandías y melones

Nos gusta la sandía y nos gusta la diversidad y variedad en las sandías, cada una de ellas con matices en sus texturas y sabores. Este año hemos sembrado tanto de las alargadas: Klondike como Charleston Gray, como de las redondas: Sugar Baby, Piporras, de las de Abundio,  las Crimson Sweet   Ahora, en este verano que se prolonga, nos gusta  seguir disfrutando de ellas.©

Vespa velutina

Vespa velutina, con el torax con diferentes franjas de  marrón oscuro

En el mes de agosto tuvimos la posibilidad de conocer de cerca la gran expansión que en las zonas costeras gallegas están teniendo las avispas asiáticas.  La Vespa velutina nigrithorax es una especie invasora en Europa, mucho más agresiva que las avispas propias y con más capacidad de expansión.

En las zonas gallegas aprovechando las características climáticas, la densidad de la vegetación, así como la dispersión de la población en el territorio, su presencia se ha convertido en un grave problema, dados los muertos que ya van.

De mayor tamaño que la avispa común (Vespula vulgaris). Es más parecida a la especie autóctona de la Vespa crabro, tanto en tamaño como en costumbres, no así en su capacidad de expansión y su mayor agresividad.

Estas avispas son insectos que se alimentan de otros insectos, con  especial preferencia por las abejas, pero además a final del verano gustan de consumir azúcares presentes tanto en uvas como en otras frutas, por ello su expansión tienen una especial incidencia en el sector apícola y en los sectores productores de frutas y uvas, dado que estos productos se dañan.

Hay dos momentos de máxima importancia para su expansión, tanto la primavera, momento en que las avispas reinas salen de la hibernación e inician la formación de sus nidos, como el otoño, cuando  las futuras reinas inician los vuelos con los zánganos que las fecundaran y tras esto buscarán nuevos territorios donde pasar el invierno hasta la primavera siguiente.

Las trampas deberían ser colocadas en ambos momentos, ya que la captura de estas avispas tiene un papel relevante en la presencia general durante el verano y el otoño, porque inciden en la formación de los nidos.

De momento no hemos tenido conocimiento de su presencia en el huerto, pero la avispa asiática ya está iniciando su expansión dentro de la Comunidad, como se puede ver en este mapa de su expansión, por lo que será solo cuestión de tiempo que lleguemos a verla.

Es importante estar atento a esta posibilidad, vigilar  y poner trampas que puedan avisarnos de su presencia en el mismo, para poder prevenir accidentes con ellas y en lo posible colaborar a frenar su expansión.©

Semana treinta y siete en el huerto

En esta semana las temperaturas se han mantenido muy estables a lo largo de todo el periodo. Temperaturas altas, cercanas y superando en ocasiones los 30º.  La estabilidad de la atmósfera ha permitido la presencia del sol, la mayor parte de los días. Pero las mañanas suelen ser frescas y  las nubes de la mañana se despejan lentamente conforme calienta el sol.

Apenas ha llovido a lo largo de la semana, por ello el riego, aunque ha disminuido, se sigue manteniendo. La maduración de casi todo se acentúa.©

Mirada al huerto en la semana 37.1

Mirada al huerto en la semana 37.2

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Melón Galia

Melón que al madurar se pone amarillo

Este año resultado del intercambio de semillas, nos ha llegado al huerto este melón, que aunque no vino etiquetado como tal creemos que es el melón Galia,  y quizá  la variedad Kirene.

Creciendo

El melón Galia es un melón de tamaño medio, de forma redondeada, y con la piel cubierta de escriturado. Es un melón que durante su crecimiento aparece verde pero que cuando madura se pone de un intenso color amarillo. Además de que al alcanzar el punto óptimo de madurez se percibe  un intenso y maravilloso aroma que rodea a la fruta.

Jugoso, con su carne de tonos verdosos

Nosotros  en el huerto tenemos dos plantas colocadas juntas de melón Galia, cercanas al resto de los melones. Han tenido un buen año, produciendo entre ambas seis  melones de tamaño medio-pequeño, pero superior al Cantalupo.

Las plantas se colocaron primero en semillero en el invernadero, para posteriormente trasladarlas al exterior  cuando acabó la temporada de heladas, a finales de mayo.  Por ese motivo ha sido el melón que antes dio fruto maduro. Su ciclo de crecimiento es más rápido que el del melón de piel de sapo.

El fruto de estos melones ha ido madurando de forma escalonada, quedando todavía algunos de ellos en proceso de maduración. Ello hace que sea muy interesante el tenerlo, para conseguir melones tempranos, dulces y aromáticos.©