Cornezuelo del centeno

Espigas de centeno, con Cornezuelo

En un año como el actual donde la primavera y el verano han sido muy lluviosos tiene cierta lógica el encontrar que en el centeno se haya desarrollado el  hongo Claviceps purpurea, más conocido como Cornezuelo del centeno. Este es un hongo parásito del género Claviceps que prolifera sobre diversas gramíneas, en especial sobre el centeno.

Tenemos que recordar que en el huerto no empleamos agentes que puedan inhibir el desarrollo de este tipo de hongos, que de forma tradicional han sido habituales en las zonas húmedas del noroeste peninsular. Estos hongos  han ido en retroceso con el empleo de los fungicidas tan frecuentes en la agricultura comercial, pero no han desaparecido. Aprovechan este tipo de características meteorológicas y estos entornos para desarrollarse.

Es un tipo de hongo que ha proliferado especialmente en los restos de centeno plantados como abono verde en torno a las frutales y que al arar y enterrar el abono verde  han permanecido cerca de los árboles.

Es un hongo peligroso el Cornezuelo del centeno. Por un lado reduce la calidad y cantidad del centeno. Por otro la contaminación del grano y su consumo posterior  puede ser peligroso para la salud, tanto de animales como de humanos.

Es un hongo de triste reputación. Las sustancias activas que contiene han sido las responsables de acontecimientos  oscuros en la historia de la humanidad. Asociado a locura y alucinaciones, así como a muerte dolorosa tras su consumo, aparece vinculado a episodios tanto de brujería  en la Edad media, como al consumo del LSD durante el movimiento hippie, a partir de un alcaloide presente en el hongo.

Recogiendo espigas

En nuestro caso  no nos hace especial ilusión el encontrarlo en el huerto. Vamos a intentar eliminar todo lo que podamos del mismo. Por ello hemos ido recogiendo las espigas contaminadas, antes de realizar la cosecha del resto  del centeno, y a estas espigas les vamos a pegar fuego.  Esperamos eliminar así  el foco principal de trasmisión del mismo. Rotaremos los cultivos para  alejar su presencia  de la zona de siembra actual e intentaremos no resembrar el  grano de la cosecha actual.  Aunque falta saber de dónde llegó. Lo más probable es que estuviera en el entorno parasitando otras gramíneas salvajes desde las que se produjo la infestación. ©

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Grandes orugas en el huerto: Acherontia atropos

Oruga camuflada en el envés devorado de la hoja

Esta semana me he llevado una gran sorpresa en el huerto, de hecho fue de entrada un susto. Al revisar  las patatas buscando huellas de los escarabajos, tanto huevos como adultos realizando las puestas, me encontré,  literalmente, entre las manos con una oruga de la «esfinge de la calavera», conocida científicamente como  Acherontia atropos 

Al mirar esto es lo que se ve bajo la hoja

La oruga de este lepidóptero es una de las más grandes de Europa, más gorda y larga que uno de mis dedos. Camuflada entre el verdor de las hojas de las patatas mientras devoraba todas, centrada en comer: Es una defoliadora que lleva por delante todo lo que le gusta. Es una oruga polífoga, con especial preferencia en las solanáceas, pero que también puede comer otros alimentos, como las hojas de la  ruda, el estramonio, el jazmín, las  zanahorias, las hojas de las parras, …

Es un lepidóptero de origen africano que participa en migraciones  anuales cuando las temperaturas ascienden, pudiendo llegar hasta el norte de Europa. Dependiendo de las temperaturas puede llegar a tener hasta dos puestas anuales.

En su crecimiento pasa por diferentes fases. Las orugas que  vimos presentan en  los segmentos torácicos bandas oblicuas. Estas bandas tienen unos tonos   de gris azulado, tirando a negro  en los extremos, con un fuerte contraste con la banda amarilla que flanquea las demás. Se desarrollan también puntos negros hacia la mitad del exterior de  las bandas amarillas. Tiene una protuberancia a modo de cuerno, en la zona del final  que adquiere a lo largo del proceso  un color amarillo.

En la caja para el trasporte

Siendo especies escasas su eliminación no tiene sentido en un  huerto ecológico. Por ello tomé en mi mano la rama  de la patata y trasladé a la oruga  a otro habitat, alejado de mis verduras  y con comida a su disposición. Estaré atenta por si van apareciendo otras. Como imagino que seguirán adelante en su crecimiento espero llegar a ver la polilla de esta oruga también llamada “esfinge de la muerte”. ©

Semana veintinueve en el huerto

Seguimos con un verano de temperaturas suaves, es más se podría decir incluso que fresquitas.  Raro es el día  que al atardecer no refresque la noche y se levante algo de viento. Incluso requiere chaqueta.

Seguimos con el tiempo inestable con tormentas que por donde pasan dejan agua  en trombas, cuando no granizo. Se podría decir que este año, esta zona, se ha sumado más a los niveles de humedad que son habituales en verano en el norte de España, que a los que se suelen tener en el sur.©

Mirada al huerto en la semana 29.1

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Escarabajos y berenjenas

Leptinotarsa decemlineata sobre berenjena

Este año también han llegado los escarabajos de las patatas al huerto. Tanto es así que llevamos aplastando escarabajo desde las primeras patatas sembradas, aunque es cierto que ellos se han centrado especialmente en las patatas que han nacido por su cuenta, restos de la cosecha del año anterior y en las patatas  moradas.

Estas patatas actúan casi como una planta trampa, permitiendo ahorrar esfuerzos a la hora de eliminarlos,  al centrarse los escarabajos sobre ellas. Aunque es cierto que pueden aparecer sobre cualquier tipo de solanácea, habitualmente prefieren las patatas como planta hospedadora.  

Huevos de la Dorífora

En crecimiento

Pero toda regla tiene sus excepciones: Este es  el primer año en que los escarabajos están atacando a las berenjenas. No a cualquier berenjena, de momento también aquí tienen sus preferidas y son las berenjenas blancas el foco de su interés. 

No es que les haya dejado hacer mucho daño.  Lo he visto a tiempo. Frente a las patatas donde a veces el follaje no deja ver los huevos puestos por los escarabajos adultos, aquí la tarea una vez localizado el problema es mucho más sencilla. Esto no impide el encontrar  escarabajos en todas las etapas del desarrollo de la plaga: Desde hembras adultas, puesta de huevos y eclosión de las larvas en crecimiento.

La consecuencia de ello supone el tener que tener un ojo sobre las berenjenas y recordar que allí también  hay  escarabajos de las patatas interesados en aprovecharse  y comer si hay un descuido que lo permita. ©

Temporada de frambuesas

Frambuesos cargados de fruta

Estamos llegando  al   final de la primera cosecha  de  los frambuesos remontantes así como de la cosecha de los frambuesos no remontantes. Este ha sido un buen año en la producción de la frambuesa, dado que la relativa abundancia de lluvia  de esta primavera es favorable para una planta que es propia de áreas frescas y con ciertos niveles de humedad.

Todo ha ido bien ya que   no nos ha coincidido la llegada de la maduración de la fruta con la lluvia,  esto puede significar la pérdida de una parte de la cosecha, la más madura, lo que no ha sido el caso.

Es época pues de llevar las frambuesas a casa y ver qué podemos hacer con ellas. Si las queremos conservar, las  mermeladas y jaleas son una opción. La otra opción para guardarlas para el invierno es la congelación. Esta es fácil de realizar.

Recién recogidas

Pero nosotros vamos a ponerlas en la mesa.  La frambuesa es una fruta sabrosa que se puede acompañar  de diferentes formas a nuestra dieta. No queremos nada complicado y hay muchas posibilidades:  queremos hacer algo  sabroso y saludable, que pueda refrescarnos el verano.  Apostamos así por  la limonada de frambuesas  un refresco sencillo de realizar y que  resulta muy agradable con el calor.

Frambuesas y zumo de limón

Necesitamos frambuesas. La cantidad es orientativa, depende de la fruta que tengamos y de la intensidad de sabor que queramos darle. Además de un poco de azúcar y unos limones.

Las frambuesas  las podemos tener ya limpias tras recogerlas de la planta.  Las ponemos en la batidora junto con el zumo de los limones y  un poco de agua. Esto ayuda a triturar la fruta.  Sino nos gustan las semillas de la frambuesa la podemos colar, pero por un tamiz que permita pasar la pulpa restante, y edulcorar al gusto. Resulta delicioso bien frío y ¡a disfrutar del verano! ©

Semana veintiocho en el huerto

Las temperaturas de esta semana se han estabilizado en líneas generales. Con máximas que rondan los treinta grados y mínimas en torno a los quince grados, las plantas se encuentran en un buen momento de crecimiento. No deja de haber cierta inestabilidad en la atmósfera.

El riego se hace necesario, pero las temperaturas salvo en los momentos centrales del día , no agobian a las plantas. El suelo sigue conservando humedad, lo que se nota en el nivel de verdor general.©

Mirada al huerto en la semana 28.1

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Año de hierba,….

“Año de hierba,….. año de mierda”, este es un dicho de mi tierra que en lo que va de año  no dejo de repetirlo con cierta frecuencia. Desde luego este es un año de hierba. Hemos segado la hierba de todo el huerto un montón de veces, pero pese a que el verano está ya avanzando no queda más remedio que pensar que la hierba va a seguir creciendo.  la razón de ello es sencilla: Las tormentas del verano en plena acción. No deja de llover cada pocos días, por lo que la hierba con temperaturas suaves y lluvia regular no tiene otra opción que crecer descontroladamente.

Mediados de julio

Por ello el huerto no llega a adquirir en ningún momento un cierto aire de control que otros años por estas fechas ya era habitual.  No hay caminos, no hay caballones,  todo está invadido por las hierbas. Ello nos obliga  a segar lo que se puede y arrancar  hierbas de aquello que lo necesita, el resto es tener paciencia.

La hierba a finales de junio lo invadió todo

Pero, ¿año de mierda? De momento dado que las temperaturas no son muy elevadas el crecimiento de las plantas es más lento que el de otros años. Su maduración es más tardía. Llevamos casi  un mes de retraso en  algunas  hortalizas principales del verano, como es el caso del tomate.

Orden en el caos?

Es lógico pensar que los hongos con tanta humedad tendrán que actuar más activamente que otros años.  De momento parece un aspecto  controlado pero también es cierto que pensando en ello siempre que hemos podido le hemos dado alguna rociada de purines  y extractos al huerto, como preventivo, y  esto seguiremos haciéndolo.

Este año las plantas han sido colocadas más espaciadas que lo que suele ser habitual, lo que permitirá una mayor exposición al sol y una mayor aireación, esto debería beneficiar a los cultivos.

Todo depende de cómo vaya el resto del verano,  habrá que seguir viendo como evoluciona  para ver en que medida se cumple el dicho. De momento lo único que sabemos cierto  es que ha habido que regar mucho menos que  en años anteriores.©