Archivo de la categoría: Arbustos

Moscatel Negro de mesa

Moscatel negro de grano alargado

Planta de dos años colocada sobre la pared

El moscatel negro es un tipo de uva de mesa que me encanta. Su sabor aromático, el regusto que deja en el paladar, su nivel de azúcar, su piel fina, … todo ello  la hacen una de las uvas más interesantes y equilibradas.   Ya llevo unos años en su cultivo en el huerto, pero es ahora cuando comienzan a dar sus frutos, pese a las heladas de este año.

De las plantas que ya están dando fruto en el huerto hay un total confirmado de cinco plantas diferentes de moscatel negro, tres en el exterior y dos de ellas  en el interior del invernadero.  Es dentro del invernadero donde  las plantas que están creciendo presentan ligeras diferencias en la forma de los frutos, un de las variedades con el grano ligeramente más ovalado, mientras la otra los presenta más esféricos.

Planta colocada junto al pasillo lateral

El cultivo de las plantas en el interior del  invernadero está resultando una maravilla para las uvas de moscatel negro. Su maduración se adelanta de forma significativa. Así las uvas aparecen allí plenas de sabor y dulzor, de un color de intenso negro, mientras que en el exterior los racimos todavía presentan toques verdes, rojizos y  sabor más ácido y chispeante.

Grano más redondeado

Las plantas dentro del invernadero han  funcionado muy bien. Han estado muy sanas y dada la temperatura del invernadero han necesitado y recibido más agua que en el exterior. Esto ha hecho que su crecimiento haya resultado importante.

He leído que el desarrollo de esta variedad de  moscatel negra está relacionado con el cultivo de uva en el interior de los invernaderos victorianos, en especial de la Moscatel de Hamburgo que resulta del cruce de la moscatel  blanco de Alejandría y la uva negro de Hamburgo.

Tiene su lógica entonces la buena respuesta por parte de esta variedad de uva. De momento estoy guiando el crecimiento y sujetando los sarmientos, pero para el próximo año  tendré que replantearme cómo organizar  su expansión por el invernadero y cómo las establezco, si en espaldera, o por lo alto, buscando usarlas de sombra para el desarrollo del resto, mientras ellas aprovechan el calor para crecer.©

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Semilleros de Maracuyás

Plantulas de Maracuyá

El maracuyá no es una planta de esta zona. Los rasgos extremos que en clima tiene este territorio y  el hecho que las temperaturas tienden a frescas hacen que su cultivo  sea difícil al exterior.  Pero el año pasado tuve la posibilidad a final del verano de hacerme con unos pocos frutos de maracuyá púrpura y de maracuyá amarillo y has sido estas semillas las que he utilizado para estos  semilleros.

Semillero de plántulas más jóvenes

Las semillas las he sembrado en dos momentos diferentes. Por un lado en el invierno, esperando que con el interior de la viviendo fuera suficiente después de pregerminar sus semillas.  Las semillas nacieron, pero las plantas terminaron agotándose en si mismas. Pensé que no quedaba más allá de un par de ellas que al llegar la primavera trasladé al interior del invernadero.

Semillas con pulpa de la Passiflora edulis

Las plántulas allí se desarrollaron bien. Pronto no fueron las únicas. Comenzaron a salir otras semillas que  habían quedado sin germinar, esperando su momento. Las plantas están creciendo y mi intención es que al final de este periodo de calor extremo voy a intentar individualizar en macetas algunas de ellas.

Pero dado que el calor les sentaba bien decidí poner unas pocas semillas más y  estas son la segunda tanta de plántulas que tengo de maracuyás. A un ritmo de crecimiento más retrasado que las primeras. Para evitar tener que estar  pendiente de la humedad del semillero, al tenerlas puestas en un tiesto, he enterrado ambos tiestos en le interior del suelo del  invernadero, por lo que pierden menos la humedad.

El único inconveniente con las plantas es que están mezcladas las dos clases de semillas. Espero que al crecer las dos variedades vayan diferenciándose entre si, o no sabremos cual es cual salvo que se de el caso de que lleguen a florecer y dar fruto. ©

Maracuyá morado y amarillo

Madreselvas

Lonicera Kamtschatica en flor

El mundo de las madreselvas es muy amplio y variado. Pertenecen las Loniceras a la familia Caprifoliaceae y en general son plantas ornamentales de buen vigor, incluso invasivas, y la mayoría de ellas  de carácter trepador. Son plantas que están representadas en todos los continentes, pero en nuestro caso nos interesaba la conocida como  Lonicera caerulea, o madreselva azul.

Plantas en el otoño

Es este un tipo de madreselva que se cultiva  por sus frutos de color azul, ricos en vitaminas, minerales, … En concreto  nos interesaba la variedad  Kamtschatica, oriunda de  las regiones boreales de Rusia y Japón. Una planta muy bien adaptada  al frío, resistente a enfermedades y plagas.

Dentro de esta variedad hay diferentes tipos y como  para  tener más fruto, por el tema de la polinización cruzada, se hace  necesario tener más de uno. Así  hemos conseguido tanto   madreselvas de Kamchatka de la  variedad  Blue Velvet como  de  la variedad  Morena. La  adquisición se realizó a través de Internet y en  viveros diferentes.

Las cuatro antes del trasplante comenzando a sacar las hoja

Antes  de trasladar la planta a tierra es  aconsejable tener en cuenta la necesidad de un proceso de adaptación, debido  al contraste entre las  temperaturas habituales del lugar   dónde uno puede comprar las plantas  y el sitio donde se pretenden establecer.

Primeros brotes

Nosotros al principio no  lo hicimos con todas las plantas. Sucedió así:

Dos de ellas …

  • Las madreselvas de kamchatka Blue Velvet  las compramos en el otoño. Fueron colocadas en tiestos  pero al aire libre y se fueron adaptando al entorno de forma progresiva. Han estado junto a la casa, en la ciudad. Durante el invierno que ha sido corto pero  relativamente frío, perdieron la hoja.  Mas tarde su asentamiento en el huerto  no ha sido traumático.  En estos momentos están sacando  hojas y  una de ellas llegando a florecer.
  • La variedad  de madreselva kamtschatica Morena se adquirió a finales del invierno  a un vivero de la costa.   En nuestra euforia por tenerla, a los pocos días  de llegar fue trasladada a su enclave definitivo, donde recibió  el golpe de la transición. El contraste  de temperaturas disminuyó el vigor de la planta que a punto estuvo de no ser capaz de adaptarse. El haber reaccionado a tiempo y el haberle colocado una protección de tallos secos de mijo,   ha permitido que  la planta siga adelante y parece que lo va superando.

…junto a las otras dos

La intención es  que esta planta todo terreno se adapte al huerto y ver qué tipo de resultado da y cómo son sus frutos.  Tanto por  las características de las temperaturas  de la zona como por el tipo de suelo arcilloso  del huerto, no debería tener problemas en su crecimiento.©

Plantando kiwiños

Actinidia arguta issai, poco antes del trasplante

Actinidia arguta issai, poco antes del trasplante

Investigando sobre posibles frutales para el huerto llegamos a conocer los  Kiwiños,  de la familia del Kiwi, pero de mucho menor tamaño. Mientras que los kiwis tienen pelillos alrededor del fruto, estos   se asemejan a cerezas verdes de piel fina.

Los Kiwiños son un arbusto trepador, que en origen procede de las zonas noreste de Asía,  con lo que tienen fama de ser rústicos y resistentes al frío. En general es una planta dioica, lo que implica que hay plantas macho y plantas hembra, necesarias ambas para una buena fertilización y abundantes frutos. Pero hay algunas variedades que se consideran autofértiles, como es el caso del que hemos comprado: La Actinidia arguta issai. Hemos adquirido tres ejemplares.

Dado que se considera un arbusto que puede ser sensible  a la acción del viento, lo hemos colocado sobre una pared   baja, de metro treinta, de orientación norte – sur, donde   más adelante pondremos unas espalderas en las cuales pueda trepar y extenderse. Por otro lado   las heladas de primavera  pueden dañar sus flores  y en dicha pared sería  factible levantar un sistema que permitiera protegerlos si  fuese necesario.

Etiquetando la planta

Etiquetando la planta

Ya en tierra

Ya en tierra

Tras realizar un  buen hoyo de cierta profundidad, donde hemos colocado una mezcla de mantillo, junto con humus y algo de arena para facilitar el drenaje, los hemos colocado como a unos 3 metros de distancia separados entre si.

Preparando el hoyo

Preparando el hoyo

En los días finales de octubre

En los días finales de octubre

El trasplante lo realizamos en octubre y dio tiempo a un cierto periodo de  aclimatación en el huerto. Por otro lado como las plantas estaban muy tiernas   colocamos una pequeña protección con los tallos del mijo  en esta fase inicial de adaptación.

A finales de noviembre

A finales de noviembre

Más tarde investigando  nos hemos enterado que quizá la compra de tres kiwiños iguales no haya sido la mejor decisión. Primero porque al haber sido   adquiridos en el mismo vivero pueden proceder de estaquillas de la misma planta madre, lo que siempre dificulta la polinización y por otro lado los Issai aunque son capaces de polinizarse, sin la presencia de un macho lo hacen en mucha menor cantidad  de fruto que cuando lo hay. Quizá haya que introducir algún macho  de otra variedad en la ecuación.  Pero eso será para la primavera.©

 

Nuevo goji en el huerto

Hojas y rama del goji viejo

Hojas y rama del goji viejo

Tiesto para el trasplante

Tiesto para el trasplante

Este otoño ya estamos aprovechando el cambio de tiempo  con la llegada de las lluvias para plantar árboles y arbustos nuevos en el huerto. El primero de ellos en ser plantado  ha sido un nuevo arbusto de goji, Lycium barbarum. El primer pensamiento que sin duda se os viene a la cabeza es qué pasó con el anterior, que plantamos ya hace un montón de tiempo, en marzo de 2011.

Este es  un goji que sigue estando en el huerto, lo cuidamos bastante los dos primeros años y de hecho la planta sigue estando viva y  en número abundante,  pero las plantas aunque tienen  numerosas flores a lo largo del verano en ningún momento hemos conseguido que se polinizaran y nos dieran alguna  baya.

Plantas antiguas

Plantas antiguas

Co la planta ya en tierra

Con la planta ya en tierra

En los veranos  las plantas crecen, aunque en los momentos de más calor terminan desarrollando  mildiu y en ocasiones pierden algunas hojas. Pensando que era un problema de la posición lo hemos ido cambiando de lugar. lo que la planta ha aprovechado para extenderse, pues la planta no tiene ninguna dificultad en hacerse a una posición nueva y  se resiste en desaparecer de los lugares donde había estado  plantado volviendo a rebrotar una y otra vez de la red de raicillas que puedan quedar bajo tierra, algunas a buena profundidad.

Pensando en la necesidad de una polinización cruzada hemos decidido colocar al lado una nueva planta, en este caso también lycinium barbarum, pero de la variedad “Big lifeberry” con la esperanza de poder llegar a  probar sus frutos. Ya os contaré si llegamos a ello. ©

 

Moscatel de grano menudo

Moscatel de grano menudo, en primer término a la izquierda

Moscatel de grano menudo, en primer término a la izquierda, a comienzos del verano

Una de las parras más interesantes del huerto es el moscatel de grano menudo  que nos dio Elías.   Es un tipo de uva que corresponde a  variedades  antiguas  de la uva blanca mediterránea (vitis vinifera). Está catalogada como la uva Anathelicon moscathon cultivada por los griegos o la de las cepas Apiane de los romanos.

Racimo jóven

Racimo joven

Protegiendo los racimos

Protegiendo los racimos

Con un tamaño de la uva mucho más reducido que el moscatel  de tamaño grueso, su grano aparece en racimos apretados que pueden adquirir un rico tomo dorado. Una de las característica más valoradas en este moscatel es la calidad del sabor de la uva y la variedad de aromas que ofrece, que luego pasan al vino.

Nuestra parra de moscatel de grano menudo lleva ya dos veranos en el huerto, pero cuando vino tenía  ya un buen tamaño, por eso se puede permitir una buena cosecha. Fue la única que siendo de buen tamaño sobrevivió al trasplante.  En el jardín de casa todos los años se cubría de mildiu, pero aquí no ha tenido problemas. Hasta ahora con el tratamiento de extractos que le damos con regularidad se mantiene limpia y con tallos fuertes..

Desde el  final del verano ha habido que proteger las uvas, dado que comenzaban a coger color, para evitar la acción de los pájaros. Ahora la parra nos permite disfrutar  racimos como estos que veis aquí.

En la mesa

En la mesa

El poder de los aromas es tremendamente evocador y cada vez que tomo los granos de esta uva no puedo evitar recordar   la infancia y la parra de este tipo que tenía mi abuela en el pueblo.  Allí colgando  de los balcones de madera que  son propios de la Carballeda y que hoy ya están casi  desaparecidos, me hacían objeto de la tentación. Casi a escondidas y con codicioso deleite recorría los racimos  con los dedos e iba retirando aquellas uvas que ya estaban doradas por el sol. Volver a saborear estas uvas  me permite recordar y volver a disfrutar de la inocencia de aquellas épocas. ©

 

Una sombra para el laurel

Laurel en agosto de 2016

Laurel en agosto de 2016

No es a la sombra del laurel, sino  con el laurel a la sombra como voy consiguiendo que crezca este arbusto en el huerto.  El Laurus nobilis es una especie que necesita de ciertas condiciones especiales para su crecimiento, como muchas otras de las frondosas perennifolias. Gustan todas ellas en sus primeras fases de crecimiento de desarrollarse a la sombra, como suele ser habitual en el medio en el que nacen, a la sombra de sus progenitores.

Una sombra para crecer  en las primeras etapas de su desarrollo, que ya no les es tan necesaria cuando alcanza cierto tamaño. Mientras que esa condición no entró como aspecto esencial en su cultivo, fui viendo como uno tras otros los diferentes laureles que coloqué en el huerto se iban muriendo.

Arbolito en mayo de 2016

Arbolito en mayo de 2016

El laurel necesita además de cierto frescor y humedad en el suelo, por ello decidí colocarlo no muy lejos del estanque, de modo que algo de la humedad  que emana de él, le llegase también. Lo coloqué junto a la valla, que tenía intención de utilizar de soporte donde colocar un plástico negro que dotase al laurel, sobre todo en verano, de la sombra tan necesaria para su crecimiento.

La pantalla de negra de plástico   está colocada de este a oeste, creando un espacio de sombra en la cara sur del huerto.  En esta situación el laurel va creciendo. Hasta ahora no ha sido a un ritmo muy fuerte, pero si parece que en los últimos meses se ha animado, por ello voy a ampliar su área de  sombra y no dudo que el arbolito  pronto comience también  a extenderse. ©