Archivo de la categoría: Garbanzos

Oruga de los garbanzos

Orugas del garbanzo

De tonos verdosos y un rayado longitudinal

La oruga de la Helicoverpa armigera  (anteriormente conocida como Heliothis armigera) es un lepidóptero perteneciente a la familia Noctuidae. Esta oruga se extiende por  las regiones cálidas y templadas del planeta. En España está presente en todas las zonas agrícolas, y en el huerto ya la habíamos visto antes, pues es también plaga habitual  en los tomates.

Este año  sembré tardíos los garbanzos y se han ido desarrollando a lo largo del verano. Al recoger la cosecha, ha sido inevitable percibir la cantidad de vainas que presentan orificios. Las pérdidas  de frutos, dañados por la oruga,  este año  han sido importantes, disminuyendo no  sólo  la  cosecha que se produce, sino también dando más trabajo  al tener que separar los frutos sanos de aquellos que han sufrido de mordeduras por la acción de  la oruga en la semilla.

Tonos amarillentos

Las orugas que hemos visto tiene variedad de colores y tamaños. Colores que van desde tonos   parduscos, a otros más claros, y  también verdosas. La banda dorsal  que suele ser habitual en esta oruga, es casi inexistente.  La longitud de los ejemplares más grandes es superior a los  de 3cm., pero aparecen también orugas de pequeño tamaño.   En estas zonas son capaces de llegar a completar 3 generaciones a lo largo del año, y con la bonanza de las temperaturas incluso más. Esto genera un volumen de fitófagos considerable, que se limita en un huerto biológico gracias a la acción de la fauna auxiliar.

Vainas taladradas

Estas orugas son capaces de sobrevivir al invierno y reproducirse. Esto lo hacen  refugiadas en el suelo o entre los  restos  de vegetación.  Por ello es importante reducir estos al mínimo. También resulta adecuado  roturar el terreno en los periodos fríos, exponiendo  a las mismas a la acción de la helada.

Daños en los garbanzos

Las siembras adelantadas suelen escapar a la acción de las primeras orugas presentando menos daños que las realizadas ya avanzada la primavera.

Pero todo esto no va a ser suficiente dada la abundancia de estas orugas este año. Habrá que tomar medidas  complementarias, además de estas. El uso de trampas con feromonas quizá nos sirva para disminuir el número de ejemplares que se reproducen y conocer el momento de la aparición de adultos, para actuar sobre ellos. También estamos pensando en la aplicación de los Bacillus thuringiensi para limitar su expansión

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Trasplantando garbanzos

Zona con los garbanzos ya trasplantados

Esto de trasplantar garbanzos ha surgido por pura necesidad.  A mediados del mes de abril sembramos los garbanzos  de Fuentesauco  en dos de las zonas del huerto en las que habitualmente vengo plantando   tomates, pimientos , y otras hortalizas. La idea era plantar estas leguminosas para dar algo de descanso de esos cultivos a esta zona del huerto, dado que lo vamos ampliar en otras.

Las plantas listas `para replantar

Pese a ponerlos de remojo antes de sembrarlos, 24 horas, lo cierto es que nacieron muy mal. Bien sea por la sequía o por la abundancia de grillos, o por ambas cosas a la vez, lo cierto es que el terreno  quedó ocupado por muy poco cultivo.

Por ello esta semana  después de la lluvia decidí replantear la tarea y  realizar el trasplante de todos los de una zona al espacio que quedaba libre en la otra. El momento resultaba adecuado dada la caída de la temperatura, la humedad del suelo y que se anunciaban nubes y claros para unos cuantos días.

Garbanzos sin brotes

Al ir recolocando las plantas algunos hechos eran evidentes; aparecían pocos garbanzos, algunos podridos, algunos sin brotes y muchos grillos saltando de un lugar a otro.  Aunque llevo un rato al final todos han quedado en un mismo cantero.

Terreno con los nacidos, antes de realizar el trasplante

Pese a que fui matando los grillos que cayeron a mano es evidente que se han alimentado de los garbanzos. Queda por saber si seguirán haciéndolo y terminaran con los que he  trasplantado ahora. Pero resultan pocos garbanzos. Tendré que poner algunos más en otra zona. ©

Garbanzos en febrero

Trozo sembrado de garbanzo pedrosillano

Trozo sembrado de garbanzo Pedrosillano

El garbanzo es, una vez recogido, recurso para todo el año. De la cosecha de garbanzos hemos estado sacando para los diversos platos que se han ido haciendo a lo largo del invierno: Potajes, cocidos, con patatas, cardos, tortilla, …,  pero ahora es también el momento de apartar una tanda para preparar la siembra de este año.

Este es  un año que  se ha caracterizado por la elevada presencia  de  ratones, estos ratones han atacado a todas las raíces existentes en el huerto: cardos,  acelgas, escarolas, achicorias. Ahora habiendo llegado el momento de colocar los garbanzos en tierra la gran preocupación es si no serán los garbanzos, recién sembrados, pasto y alimento para los ratones.

Pedrosillano tras el remojo

Pedrosillano tras el remojo

Para intentar evitar que los garbanzos estuvieran demasiado tiempo en la tierra sin germinar, los he puesto en remojo y luego ya escurridos  a temperatura  en torno a los 20º. En un par de días  han  sacado la raíz que inicia su  crecimiento, momento en que  les hemos puesto en tierra. Antes de sembrarlos les he dado un remojo en extracto fermentado de cebollas con una doble finalidad, tanto para camuflar su olor, por un lado,   como para  prevenir en lo posible el ataque de hongos por otro.

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Tendiendo la cuerda para cavar derecho el suco

Hemos elegido la zona donde están plantados  los pistachos. Un trozo que ya estaba arado y listo para sembrar.  Es un  trozo de buen tamaño. El garbanzo elegido ha sido  el Pedrosillano, procedente de la cosecha del año anterior.  Los sucos ya están plantados y la subida  de las temperaturas durante el día  a lo largo de marzo ayudará a que vayan apareciendo. ©

La Rabia de los garbanzos

Garbanzos de la paja

Garbanzos de la paja

Se conoce con el nombre de Rabia de los garbanzos a una enfermedad que padecen estos, debida a un hongo que los coloniza y puede terminar con ellos con gran efectividad.

Plantas enfermas

Plantas enfermas

Es una enfermedad endémica  en muchos suelos que depende en gran medida de las condiciones metereológicas que hagan, de la humedad y de la temperaturas existentes. Siendo los periodos de humedad alta coincidiendo con temperaturas de 15º a 20º los de más peligro.

Los primeros sintomas se aprecian a través de las hojas de los garbanzos, sobre las que aparecen manchas circulares  en  hojas y vainas con el borde más oscuro  y en los tallos que se secan. Estos síntomas son debidos a un hongo Didymella rabiei que  una vez se desarrolla es capaz de secar la planta con gran rapidez.

Tallos secos

Tallos secos

El hongo puede trasmitirse por las semillas que estén contaminadas, estar en el suelo  o trasmitirse desde plantas enfermas. He estado investigando sobre los problemas de los garbanzos porque tengo algunas  plantas  en el cultivo que se han ido secando y no sé debido a qué.

Garbanzos en tierra

Garbanzos en tierra

Este año de momento tenemos garbanzos sembrados en dos zonas. Por un lado en paja y por otro en la siembra tradicional en el  suelo, en ambos casos plantados en febrero. En general el  cultivo  va bien, pero   en los sucos  algunos de  los garbanzos amarillean y se mueren. ¿Es la rabia de los garbanzos? por si acaso los hemos incluido en nuestro tratamiento con purín de cebollas,  y esto  parece haber disminuido el ritmo de amarilleamiento, ya veremos si es eficaz hasta que madure la cosecha.©

Desarrollando el grano

Desarrollando el grano

Los garbanzos en el huerto

Garbanzos de Fuentesauco sin cavar

Garbanzos de Fuentesauco sin cavar, con algo de paja

Como sin duda recordáis sembramos garbanzos en el invierno, pero este año salvo con uno de los tipos sembrados, que tuve tiempo para  limpiarlos,  con los demás me venció la hierba.  Los que mejor se han dado han sido  los de Fuentesauco, que en estos momentos están ya en flor, pero con los Pedrosillanos no ha habido tiempo para quitarles la capa de hierba que les cubre, por ello estoy pensando en segarlos y meterlos de abono verde.

Terreno antes y después de nacer

Terreno antes …

... y después

… y después

Siembra de los garbanzos

Siembra de los garbanzos

Como la cosecha era evidente que no iba a merecer la pena, el otro día ya a comienzos de abril decidimos volver los a  sembrar en el trozo  preparado, junto a donde queremos poner las sandías. En esta ocasión   una tanda de garbanzos ecológicos que nos habían traído unos amigos.

Hilera creciendo

Hilera creciendo

Los pusimos en remojo, para ver si de esa manera los ratones tenían menos oportunidades con ellos al germinar antes   y ver de paso qué tal germinaban, sacaron en seguida el ápice de crecimiento y parece ser que van bien, naciendo, sino todos, si abundantes.

Terreno cavado

Terreno cavado

Con tantas lluvias es frecuente que al secarse el terreno se  forme en la superficie del mismo una costra que les impide nacer bien, por eso   ya los he cavado en una ocasión y posiblemente los haya que volver a cavar, no tanto  para quitarles las hierbas que no parece haber muchas, sino  para acondicionar el terreno y que tras el agua esté más suelto y esponjoso. ©

Pedrosillanos, Fuentesauco y de Toro

Casi sin duda que  sabéis de quéestoy hablando y todos son Castellanos. Son  estos algunos de los más famosos garbanzos de mi región y el otro día  de mercado mi marido apareció con ellos decidido a que este año sembraríamos unos trocitos de cada uno para ver como resultaban.

Antes de nada puso en agua los garbanzos, para ver cómo germinaban, pues en teoría eran todos de este año, pero mejor si no hay sorpresas. Todos sacaron el brote antes de los tres días como podéis ver.

De los tres tipos germinando

Ya le teníamos planeado el sítio. Una zona alargada que hay junto a la valla, en la zona baja del huerto, al lado de las fresas de verano.  Era una zona donde durante  el invierno y la primavera había tenido sembrado el centeno y la espelta. Ya estaba también preparado el terreno, habiéndole pasado una vez la motoazada. Y menos mal pues  las tardes de  finales de octubre  no dan para nada y  es imposible realizar mucha tarea, más cuando no vamos a llegar a la finca antes de las 4 y a las 6.30 se nos apaga la luz.

Preparando la siembra

En ese tiempo dividimos el terreno en tres zonas,  y dentro de cada zona abrimos los surcos, colocamos las semillas, abonamos ligeramente y los fuimos cerrando. El final de la tarde  llegó pronto y la pérdida de luz no me dejó ni  hacer la foto del terreno sembrado que tuve que dejar para otro día

Como veis la diferencia entre los tres garbanzos es apreciable:

Los  Pedrosillanos son los más pequeños, de forma muy esférica, menudos y casi lisos .

Pedrosillano

en la bolsa

Los de Toro son los más grandes y casi blancos, con una forma un tanto alargada, achatada  e irregular .

De Toro

…en la bolsa

Los de Fuentesauco están entremedias de tamaño, con la forma más típica de siempre de los garbanzos, con sus molletes y su forma más cuadrada.

Fuentesauco

…en la bolsa

Terreno sembrado

Antes de acabar la siembra  hubo que abrir un canal de drenaje en  la zona de los garbanzos y alrededor de los mismos, pues en esa zona sino  se hace así  hay riesgo de encharcamiento y a los garbanzos no les gusta nada.

Ahora finalizada la siembra resta esperar, pero tengo que ponerme a colocar ratoneras, pues el año pasado en este periodo los garbanzos sufrieron un montón y fueron muy disfrutados por los ratones. ©

Limpieza de guisantes,garbanzos, lentejas y otras leguminosas

Segado de las plantas de garbanzo

Llegar a esta época es iniciar la cosecha de diferentes semillas del huerto, en concreto en este caso de la familia de las leguminosas: Garbanzos, guisantes, muelas, tirabeques, lentejas.

Eso año tras año resulta inevitable hacerlo en esta época pues  han finalizado su ciclo y el tiempo seco y despejado ayuda en la recolección, pues se usa el secado como uno de los sistemas más básicos para por presión  y rúptura de las cápsulas que envuelven a las leguminosas extraer estas de sus envolturas y posteriormente a través del cribado y del venteo limpiar las mismas.

Se separarán   cápsulas de la mata  para …

El sistemas manual   más  usual para  quitar las plantas del campo suele ser el segado de las mismas, de forma que los nódulos de nitrógeno que forman las leguminosas  a lo largo de su crecimiento queden en la tierra.

…ponerlas al sol a secar

Una vez sacadas las matas de la tierra  es conveniente poner las plantas a secar, pues la permanencia de restos de humedad en tallos y brotes entorpece la extracción de las semillas. Por ello las elevadas temperaturas de julio ayudan en la tarea. Tras unos días secándose las plantas, en lo posible sobre una superficie que no condense el  rocío de la noche, se busca una superficie sobre las que se puedan pisar. Es conveniente colocar un trapo  o manta costalera de forma que al pisar las semillas no se fracturen estas, y queden recogidas en la tela con lo que son más fáciles de manejar.

Plantas de lentejas ya secas tras ser pisadas

Eliminados los restos más grndes

Casi limpias

Tras romper las vainas las semillas caen por su propio peso a la zona baja y se van eliminando las cañas que quedan peladas, cuidando que no vayan semillas envueltas. Tras quitar lo más tosco de los materiales se pasan a la ceranda. Aquí  el movimiento  de criba que se le aplica elimina las partículas más pequeñas, y por gravedad concentra la cascarilla y otras fibras en la superficie, lo que permite irlas escogiendo y separando.

Guisantes antes de limpiar, ya pisados

Restos mayores

Cribando con la ceranda

Venteo

Cuando ya queda bastante  limpio el material se pueden escoger manualmente  las semillas o ventearlas.  Esto también se puede aplicar desde un principio. Para ello es necesario colocar de tal manera los elementos empleados que las semillas no salgan despedidas por el movimiento. Al tiempo que se deben emplear las brisas cálidas, tan habituales en el verano, de intensidad  media baja, adecuadas para mover la cascarilla, pero no para arrastrar las semillas en su empuje.

Muelas a secar

Cuando todas las semillas están limpias hay que asegurarse que estén completamente secas, para ello puede ser bueno mantenerlas al sol. Posteriormente se puede proceder a su envasado y almacenaje. ©

Listos para recoger y almacenar