Archivo de la categoría: Cultivo de Hortalizas

Delicatessen en verde

Tiernas espinacas

Con la subida de las temperaturas y las lluvias que han ido cayendo nos encontramos en uno de los momentos más tiernos de la primavera. El momento de sus mejores delicatessen.  En el huerto las delicias gastronómicas están en su momento más suave.

Tierna manada de espárragos

El ritmo del huerto se acelera ahora y este verde esplendor puede durar poco tiempo. Verde de tierno y verde de jugoso, verde primordial,  que depende de un lento equilibrio entre   la luz del sol  y la nube que lo tapa.  El triunfo de uno o de otro hacen que el verde madure o que se mantenga esmeralda.

Los primeros tirabeques

Pero de verde  van esos crocantes espárragos,  las tiernas espinacas, los delicados guisantes y los jugoso tirabeques, las lechugas, cada una con su fragancia especial y su toque diferente, las alcachofas que están tersas y un moco amoratadas y casi escondidos  por su tamaño los tan  deseados  canónigos.

Se recogen según van creciendo

¡Qué delicias en la mesa!, crudites exquisitas, ¡nos vamos a poner las botas!

Mientras en el huerto el ritmo lento se mantiene,  el sol se lo toma con calma.  Nubes y claros  e hierba verde que crece por doquier.  Hay que aprovechar lo que cada momento nos ofrece, y esto parece que durará un poco más. ¡Lo vamos a disfrutar! ©

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Ajos en la primavera de 2018

Ajos entre los frutales

Este año la cosecha de ajos de otoño está creciendo bien.  Es un buen trozo de esta liliácea,  sembrados entre las hileras de frutales.  En concreto entre una hilera de  albérchigos y otra de perales.

Los sembré a lo largo de un suco, de modo que fui colocando las cabezas de ajos a ambos lados de la ladera del suco. Con ello queda a una cierta altura respecto a la base entre los surcos.  Este sistema tiende a agruparlo en hileras de cierta densidad y entre ellos un área más amplia que puede permitir aricarlos y circular  el aire entre ellos.

Han estado hasta hace poco llenos de hierbas, pero tras la llegada del agua los regué y les  he ido arrancando las  hierbas.  Ahora están  comenzando a engordar


Al sembrar les fui incorporado un poco de carbón (biochar), humus y ceniza.  Tardaron mucho en nacer dado que el invierno estuvo muy seco. De hecho hasta final del mismo no sacaron los tallos del suelo.

Me gusta especialmente que sus tallos estén muy limpios y sin apenas marcas. Esto puede deberse a varias cosas. Por un lado al haber tardado en nacer los tallos han estado menos expuesto que otros años a los elementos, por lo que la acción de hongos sobre ellos ha sido menor.

Pero particularmente creo que en gran medida se debe a los tratamientos de invierno dados a los frutales, a base de jabón de potasa y los realizados  a lo largo de la primavera, a base de extracto de cebollas. Al dar esto inevitablemente el viento terminaba llevando el producto también a los ajos. Todo ello les ha beneficiado. Ahora queda ver cómo evolucionaran con la llegada del calor y las subida de las temperaturas. ©

Hoya para los puerros

Resultado final

Al llegar esta época y retirar del huerto  los restos del verano en ocasiones hay algunos cultivos que se quedan en medio de ninguna parte dificultando la tarea de arar y preparar el terreno para realizar las siembras de otoño, en concreto para  poner un poco de abono verde.

Solo los puerros

Este ha sido el caso de los puerros. Cuando se plantaron estos, se colocaron a continuación de los tomates, en un lugar que quedaba libre este año.  Ahora se quedan ellos solos y dado que se puede con ellos, hay que sacarlos de ahí. Por otro lado  comienzan a decir que el invierno va a venir frío  por lo que  resulta adecuado pensar en realizar una buena hoya donde podamos ponerlos y mantenerlos a mano para las necesidades del momento.

Hoya en el borde de lo cultivado

La hoya debe ser suficiente para acoger las raíces y tapar completamente su tallo. Mejor si además se puede cubrir parte de  las hojas de los puerros, 30 cm de ancho por 30 de fondo todo largo que se necesite.

Puerros en el carretillo

Arrancamos los puerros con la laya. La mayor parte de los puerros salieron con raíces y tierra que se mantuvo alrededor de las raíces para facilitar el traslado.  Coloqué junto a las raíces un poco de humus, dado que ayuda al mantenimiento de las plantas y tras añadir algo de agua, tape con cuidado acercando la tierra a las plantas.

Listos para cubrir  la hoya con tierra

Ya están listos  y prepados para la espera. Es una zona soleada del huerto lo que facilitará que el terreno no se hiele, o si lo hace se deshiele con el calor de mediodía.  Con la tierra suelta en superficie  no será necesario ni usar herramientas cuando sea necesario tirar de ellos.  ©

La tristeza del tomate

Pimientos y tomates en el mes de junio

Inicio de la cosecha a  finales de junio

En estos días de finales de noviembre hemos estado recogiendo cuerdas  y quitando los restos de los tomates de este  año que todavía estaban en la tierra.   Una buena  parte de ellos pretendo quemarlos dado los problemas que ha habido  este año.

A  mediados del mes de julio sorprendí una conversación  entre dos locales, hablaban de cómo le iba con los tomates en sus huertos.  Uno de ellos llamaba tristeza a lo que tenían los suyos.

No fue hasta mediados del mes de julio, tras volver de un  curso en Lisboa, que no pude menos que recordar esta conversación y detectar el problema en los míos. Estos comenzaron a padecer también de esa tristeza, 

En los años que llevo de hortelana creo que nunca  he entendido menos el porqué de una enfermedad.  Las plantas unas estaban en terreno nuevo para ellas y otras en terreno ya empleado antes, no ha habido diferencias en el mal. Estaban al lado de los pimientos que no se han visto afectados, No estaban especialmente juntas. Se les había tratado  con extracto de cebolla a todos ellos. Si que es cierto que este año no se usó azufre  en los semilleros.

Pimientos y tomates a mediados de junio

Inicio de los problemas

La enfermedad se extendió por  los huertos, salvo en los de tomates más tardíos, donde afectó menos. Sus síntomas: marchitez de las ramas inferiores que se trasladaba hacia las superiores, menor vigor y hojas un poco  enrolladas y de tonos plateados en el envés. Menor cantidad de frutos  y estos se han madurado a mucho menor ritmo que en otros años. A mucha gente se les fueron muriendo.

¿Ante qué nos enfrentábamos? Para buscar una explicación quizá debamos tomar también  en consideración  la características del año con las elevadas temperaturas  sobre todo las de los meses de mayo y junio.

Afectó antes al invernadero

A lo largo de  todo el verano intenté aclarar cual de los muchos microorganismos que pueden afectar al tomate  pudiera ser.   Primero pensé en hongos  más tarde también incluí a las bacterias, pero reconozco que no tengo conocimientos suficientes para concretar. Es  complicado saber.  Por otro lado los tratamientos que les dimos si paralizaron en parte  el avance de la tristeza. Con todo  las plantas no se recuperaron plenamente, aunque siguieron dando tomates a lo largo del resto del verano hasta hace poco con  la llegada de los primeros hielos.

Tristeza en el mes de agosto

Eso no quiere decir que no haya habido tomates, pero en ningún caso han tenido la salud  y el vigor que deberían haber tenido, pero  plantas muertas solo hubo un total de dos.

Sea lo que sea ha sido un fenómeno generalizado  en la zona, que ha afectado más a los tomates que iban temprano, siendo de incidencia menor en aquellos plantados más  tardíos.  Es un problema que se ha dado entre la gente hortelana que conozco en un radio de 60 km como poco, posiblemente mas.

Como medidas preventivas pretendo quemar los restos y apenas he dejado  semillas de la cosecha de este año. ©

Chile Bishop crown

Chile Bishop Crown

Frutos maduros

De vez en cuando nos llegan semillas directamente desde América, en concreto desde Buenos Aires y gracias a Marina,  como el es caso de esta variedad  de chile, el Bishop Crown. Pertenecen a la especie  que se llama Capsicum baccatum var. pendulum y este año están madurando en el huerto.

Las plantas que este año están ahora con frutos enrojeciendo. Son plantas supervivientes del intento de cosecha del año 2016. Durante ese año las plantas colocadas en el exterior tardaron mucho en su desarrollo y no consiguieron madurar  más queapenas uno de sus frutos antes de cortar las plantas y recogerlas ante la amenaza de las heladas. Todavía tengo esas semillas en la esperanza de que sean válidas, pero por si acaso, para ofrecer más posibilidades dejé las plantas del semillero que habían sobrevivido al verano.

Crecimiento más espigado que el del año anterior

Estas plantas consiguieron sobrevivir al invierno y en la primavera de este año las trasladé dentro del invernadero.  Mi razonamiento era que si seguían una pauta de crecimiento  lento como el año anterior quizá les costase llegar a florecer, por ello todos los días extras que añadiera el invernadero a la fecha  de maduración en el  exterior serían bien recibidos.

Vista general de las plantas

Planta del 2016 antes de ser cortada

Sobrevivieron dos que han crecido mucho más altas que en el exterior y han desarrollado estos chiles Campanilla que crecen a lo largo de sus ramas. Los frutos están madurando ahora. Espero tener una pequeña cosecha de ellos, más si se mantienen suaves las temperaturas.  La renovación de la semilla parece asegurada.

El chile Bishop Crown es un chile que se considera suave,  lo que me parece estupendo dado que no soy una forofa del picante, pero ya veremos como resulta cuando haya que probarlo. Pero para todos aquellos que si gustan del mismo y de cómo conseguirlo, quizá os pueda interesar este enlace: El holandés picante

Algunos de los frutos del año anterior

 

Tomatillos a su aire.

Frutos de este otoño

Este año cuando me quise dar cuenta se había hecho ya tarde para sembrar los tomatillos, o Physalis ixocarpa. Pensé que otro año sería. Pero pronto me di cuenta que las plantas que habían nacido entre los garbanzos como malas hierbas, totalmente a su aire y asilvestradas, eran tomatillos.

Plantas con farolillos con el fruto en crecimiento

Al quitar las hierbas y cavar los garbanzos deje unas cuantas de esas plantas, dado que  los garbanzos no se veía que tuvieran muchas oportunidades ya que iban bastante tardíos. Allí en las hileras con los garbanzos han estado todo el tiempo. En unos casos aprovechándose del agua, en  las pocas ocasiones en que se han regado. En otros sobreviviendo a la dureza del verano.

Plantas a finales de agosto

Las plantas han estado a su aire. Han demostrado que son una especie capaz de asilvestrarse de forma espontánea. Sobreviviendo primero la semilla en el invierno y luego la planta  a lo largo del verano, con muy pocos recursos.

Mediados de septiembre

El crecimiento de las plantas ha sido lento, pero  en estos momentos ya tienen frutos listos para recogerse.  Es una pena que no haya llovido nada en el otoño, de ese modo la cosecha habría sido mayor.Pero todavía están a tiempo, si cayese algo de agua, ya que están llenas de fruto.  Este año intentaré  probar la salsa verde.©

Judías manteca Rocquencourt

Plantas y vainas de este tipo de judía

Este año hemos sembrado como judía tardía la Judía Manteca Rocquencourt, gracias Paco por las semillas. Es una judía  de mata baja, de vaina amarilla (de ahí lo de manteca) y de sección cilíndrica.  Una judía que está dando muy  buenos resultados en estos momentos. En otro año a estas alturas quizá se hubieran ya  helado, pero esta temporada  dadas las temperaturas  están creciendo muy bien.

Vainas y flores abundantes

Hileras en crecimiento

Para ello ha sido imprescindible mantener  humedad  suficiente en el suelo, dedicando una parte del agua disponible a regarlas al menos una vez a la semana. Al ser los días más cortos y con lo que refresca en la noche viene siendo una cantidad adecuada para que las plantas continúen sacando flor y las vainas sigan engordando.

Estas judías son  de semilla negra y cilíndrica y  las coloqué en tierra en el mes de agosto. Desde entonces hemos mantenido el riego. Son dos buenas hileras que al sembrarlas no nacieron de forma homogénea. Una de ellas tenía más humedad que la otra y el ritmo de nacimiento fue desigual. Esto ha resultado una ventaja, pues el proceso de  desarrollo de las vainas está más repartido.

Semillas de un negro azulado

La cosecha está siendo buena. Dado lo tiernas  que están las vainas es un placer su consumo, aunque es un tipo de judías que no tienen hilos, ni siquiera si engordan las semillas. Sería estupendo que les llegase un poco de agua de lluvia, sino mantendremos el riego mientras haya vainas que recoger. También estaremos atentos a las temperaturas de  modo que  si estas  cambian será necesario poner el túnel  cuanto antes.©

Parte de la cosecha