Archivo de la categoría: Cultivo de Hortalizas

Coliflores en invierno

Coliflor de octubre

Todavía hoy hemos comido coliflor en casa. Si que es cierto que una de ellas estaba casi totalmente  helada y apenas aprovechamos nada de ella, pero la otra estaba bien.  Este ha sido un otoño estupendo para la coliflor y todavía han durado hasta ahora.

Plantas a comienzos noviembre

Sembramos las coliflores en el mes de abril y las colocamos  el huerto en el mes de junio, junto con unos repollos. En ambos casos les  sentó bien el sitio y se dieron bien.  En el otoño comenzamos a recoger las primeras pellas.

Como las coliflores estaban tan estupendas  de hojas  e iban criando la pella despacio y  que el tiempo estaba tan suave, las mantuve al aire libre. En el mes de  noviembre  les coloqué un  túnel   dado que ya iba siendo tiempo de que comenzara a hacer frío, de modo que estuvieron bajo el túnel desarrollándose sin problemas.

La llegada al frío pillo la última tanda de las coliflores en flor, y dependiendo de la posición en algunos casos se han helado, pero en otros si tenían hojas a su alrededor se han mantenido bien.

Tanta coliflor ha obligado a modificar las recetas habituales y probar con otras nuevas. Ese ha sido el caso de esta que os muestro aquí: Coliflor a la cúrcuma. Primero fue sugerencia de Paco, y luego  receta tomada de Internet, pero sin duda  una novedad para el paladar que aporta sabores de otras tierras.©

Antes del horno

Después

 

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Bollitos de boniatos

Este año no ha sido un año bueno de boniatos. Los pusimos tarde y aunque estuvieron en tierra hasta el mes  de octubre no tuvimos una cosecha elevada de ellos, pero con todo ha habido boniatos. Esto nos han permitido experimentar con ellos en la cocina. Tal es el caso de estos ricos bollitos de boniatos, receta  que hemos tomado de Internet y que son frecuentes en la zona de Murcia.

Para realizarla necesitamos: unos 300 gr de boniatos cocidos al vapor, 700 gr de harina normal, 200 gr de azúcar, 250 dl de leche entera, 100 gr de aceite de oliva sabor suave, ralladura de naranja y limón al gusto, 2 huevos, sal, 2 sobres de levadura royal, o si los hacemos con levadura de panadero 30gr, en cuyo caso hay que dejarlos fermentar, más un huevo y azúcar para dar brillo y color.

Comenzamos cociendo los boniatos al vapor hasta que  están tiernos, se dejan enfriar y se aplastan con un tenedor.  Se bate el aceite con el azúcar, se incorporan los huevos, el boniato machacado, se añade la leche entera, y se mezcla todo. A continuación se le incorpora la ralladura de limón y se le añade la harina, más la sal y la levadura en polvo. 

Se deja la masa en ese punto en que se puede trabajar sin que quede muy pesada de harina y se deja reposar 2 horas.  Se hacen los bollitos de tamaño similar.  se dejan reposar un poco más mientras se calienta el horno y se pintan con el huevo batido más el azúcar que se espolvorea por encima, se  meten al horno hasta que están dorados.

Tanto si se hacen con Royal como si se emplea la levadura de panadero, quedan esponjoso y realmente deliciosos. Una receta para repetir en estas fechas. ©

Acolchado de los espárragos

Invasión de la grama

Después de tener durante bastante tiempo los espárragos a su aire y viendo que la grama se había apoderado del lugar ha habido que ponerse de uñas con ella, para ver si podemos controlar la situación.

Limpiando la zona

EL planteamiento era el de recuperar las dos hileras de espárragos que en su día se plantaron y que han ido dando espárragos en los últimos cinco años y mejorar su situación, aumentando su producción.

En estos días en que el suelo no ha estado excesivamente helado, hemos ido levantando el suelo con la laya, deshaciendo los terrones y eliminando la grama de forma manual. Hemos procurado mover los espárragos lo menos posible para que sus raíces sufran lo menos posible, pero esto no siempre ha sido posible en función de la cantidad de grama.

Caballones con la viruta de madera

La grama es muy invasiva con las garras de los espárragos, siendo frecuente que las raíces de estos se vean atravesadas a la mitad, cortadas por la grama, lo que crea una herida que posiblemente termine eliminando la raíz y generando un elemento de nutrición para  la propia grama. La pregunta inevitable mientras realizaba este trabajo es si la grama parasita en parte la raíz coexistiendo  con esta, o meramente se aprovecha del agua y nutrientes que rezuma la herida y posteriormente de los nutrientes que queden al morir  la raíz del espárrago.

Capa de acolchado de madera cortada en virutas

La intención era la de acolchar todo el área  de los espárragos. El año pasado pusimos paja sobre todo ello junto con abono,  hubo buenos espárragos pero mucha grama. Este año tras cavar y quitar grama  colocamos junto a las garras, un poco de ceniza, algo de biochar, humus de lombriz y algo de compost. Tras todo esto tapamos las garras  con tierra y posteriormente se les  ha colocado por encima la viruta de madera de chopo.

Preparando la zona

Estas virutas de chopo iniciaran  sobre el suelo su propio  ciclo de descomposición. Por ello hay necesidad de colocar nitrógeno suficiente  disponible para las plantas, ya que el proceso de descomposición  del carbono de la materia retiene parte del nitrógeno en el proceso desarrollado por los microorganismos del suelo, no poniéndolo a disposición de las plantas.

Trozos de madera, hojas, cortezas, ramas,…

Queremos también ver en qué medida la grama reacciona ante la madera colocada como acolchado y si estos  materiales pudieran ayudar a controlar la misma.  Experimento que intentaremos repetir con otros cultivos. ©

Cosechando zanahorias

La zanahorias es una de las hortalizas más saludables que podemos consumir. Nosotros, desde mediados de agosto llevamos comiendo zanahorias en el huerto. Al principio  eran pequeñas, pero poco a poco han ido adquiriendo mayor tamaño.

Mediados de agosto

Las zanahorias en una tierra tan pesadas como la nuestra suelen tener tendencia a ser pequeñas y dificultades para crecer en profundidad, pero poco a poco vamos haciéndonos con el terreno consiguiendo que las zanahorias sean mejores.

Final de agosto

Para ello es importante mullir el terreno en profundidad, y abonar allí con un abono bien descompuesto, de manera que las raíces busquen el alimento en esas capas.

Es en esta época cuando las zanahorias están más jugosas, consecuencia de las abundantes lluvias.  Durante el verano es necesario un  riego mantenido y tierra bien nutrida para mantener las zanahorias crujientes y jugosas.

Este año tenemos diferentes tipos de zanahorias en el huerto, las de color naranja en diferentes variedades, pero en especial la nantesa, y también hay zanahorias amarillas y zanahorias moradas.

Este año salvo algunos casos de podredumbre, parecen bastante sanas. No les colocamos red, lo que de momento parece fue un acierto dado que no parecen afectadas por la mosca de la zanahoria.

Al recoger las zanahorias en esta época empleamos la laya. El terreno se afloja y al tirar de ellas salen enteras del mismo. Salen con tierra bien pegada todo a  su alrededor, por ello es necesario cortar el ramaje y lavar las zanahorias para quitar la tierra.

Tras lavarlas es muy importante que las zanahorias se sequen, pues quedando mojadas pueden pudrirse. Ya secas se pueden colocar dentro del cajón de verduras del frigorífico o en lugar fresco. Poco a poco se irán incorporados en los diferentes platos o bien crudas, bien peladas están muy ricas.©

Calabazas de la cosecha 2018

Este año dado que nuestro consumo de calabazas no es  muy elevado  y que en general tampoco  los animales las comen en exceso, decidí limitar el cultivo de calabazas, centrándonos en especial en las de menor tamaño, mucho más útiles para el consumo doméstico.

Pretendía  conseguir calabazas que no tuvieran demasiado tamaño y de variedades distintas.  Su cultivo además lo coloqué en una zona del huerto que tenía el terreno bastante pesado, para favorecer la aireación de este e ir  preparándolo para cultivos futuros.

De ese modo seleccioné diversos  tipos de calabazas y fui plantado unas tres semillas de cada variedad, no nacieron todas. Algunas calabazas grises de valencia, calabazas Butternut  de diversos tipos, calabazas  Acorn y Baby Bear, alguna calabaza vasca, más gruesas que las mallorquinas, calabazas potimarrón, calabazas naranjas americanas, así como también algunas calabazas “bonete turco”.Las calabazas se sembraron tardías, pues normalmente ya en el mes de junio  hay tanto que hacer que son lo último que termino por poner en el huerto. Les costó arrancar pero al final han dado una cosecha de calabazas que sin duda es superior a lo que llegaremos a comer.

Las calabazas se desarrollaron sanas y se mantuvieron hasta tarde creciendo, pero la cosecha que veis aquí se recogió  a mediados del mes de octubre, cuando hubo amenaza de la llegada de alguna helada.

No tuvieron enfermedades significativas y polinizaron en general bien, dada la presencia de colmenas movilistas cerca.  A lo largo del verano recibieron diferentes tratamientos preventivos contra los hongos que pudieran atacar a las hojas, en especial de extractos fermentados de cebolla.

Ahora ya están almacenadas en un lugar  protegido de la helada y seco, algunas de ellas se conservaran hasta que llegue la siguiente cosecha.©

Dyspessa ulula o gusano rojo

Esta que tenéis aquí es la Dyspessa ulula, o gusano rojo. Es la  larva de  lepidóptero nocturno, perteneciente a la familia Cossidae. Una larva que parasita frecuentemente los ajos, y que en este caso por segundo año consecutivo nos las hemos encontrado en las chalotas.

La mariposa nocturna sobre el mes de junio pone sus huevos, mientras los ajos y chalotas están todavía en tierra. Pronto las larvas mudan al interior de los bulbos, siendo en un inicio imperceptibles.  Dentro de los ajos, en nuestro  caso en las chalotas son almacenados y es allí donde van desarrollándose estas larvas.

Al tiempo que crecen van devorando la carne del bulbo y generando restos que inician un proceso de podredumbre. De color purpúreo y cubiertos de pilosidades pueden llegar a los dos centímetros y medio. De unos dientes y cebollas se trasladan a otros extendiendo el daño que a su paso causan.

Cuando alcanzan cierto momento en su crecimiento abandonan el bulbo buscando un lugar donde puedan  invernar, en lo posible en  grietas, paredes o en el propio suelo, donde crean un capullo  sedoso que les sirve de morada invernal, a la espera de la primavera. La crisálida   dará lugar a los nuevos adultos que completan el ciclo. Suele haber una única puesta anual.

En nuestro caso dado que al año anterior detectamos el problema este año, cuando ya llevaban recogidas  y almacenadas las chalotas  casi dos meses las volvimos a revisar. El daño era perceptible y con ello fuimos revisando y separando unas cebolletas  de otras, que  posteriormente limpiamos y de las que eliminamos los gusanos rojos de esta cosecha. ©

Producto estrella de la temporada: Las judías verdes

Este año ha sido un año loco para las judías verdes. Una de las mejores temporadas en producción de las mismas.  Sobre todo las de la segunda parte del verano. Las judías verdes en sus diferentes variedades han crecido bien, y dado muchas vainas y buena maduración de sus alubias. Esto resulta sorprendente  pues  en general todo fue puesto tardío y converge con  un resultado similar en otros cultivos.

Han sido tanto fréjoles de mata baja ( redondos verdes y blancos, Boca de Dragón, …) como en los de enrame (Perona, Buenos Aires,…), así como las vainas de metro las que han respondido por igual   a  tan buen crecimiento.

El resultado favorable pienso se debe a una conjunción de factores, que espero repetir en años posteriores para corroborar su eficacia:

  1.  En primer lugar está el cómo hemos realizado su siembra, colocando las semillas en los laterales de un buen surco a modo de caballón, fáciles de regar, pero que las plantas quedaban nacidas en lo alto, de modo que  tras el riego se drenaba la humedad excesiva fácilmente, lo que en un terreno pesado es una ventaja a considerar.
  2.  También está la siembra en zigzag. Esto crea una mayor densidad de cultivo que facilita la creación de  un micro clima con mayor sombra en el suelo de cultivo, lo que a su vez facilita la conservación de la humedad.
  3. En el momento de la siembra al colocar en el terreno húmedo la semilla se ha incorporado una pequeña cantidad de humus de lombriz. Creo que el aporte de este  humus  cerca de las raíces dota a las plantas de microorganismos especialmente favorables  para el desarrollo de rizobios, bacterias favorables para fijar el nitrógeno,   en las raíces de las leguminosas.
  4. Se ha incorporado en las diferentes siembras de leguminosas  realizadas desde el mes de julio biocharcoal, que cargado de bacterias y buen retenedor de humedad, pienso que también  a ayudado en esta buena cosecha.
  5. Funcionaron bien los purines y extractos  fermentados (cebolla, ortiga,…) , que ayudaron en el mantenimiento de la salud general.

Ahora habrá que ver si se puede reproducir el proceso y confirmar esta concatenación de factores  como favorables, en las temporadas futuras.©