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La tristeza del tomate

Pimientos y tomates en el mes de junio

Inicio de la cosecha a  finales de junio

En estos días de finales de noviembre hemos estado recogiendo cuerdas  y quitando los restos de los tomates de este  año que todavía estaban en la tierra.   Una buena  parte de ellos pretendo quemarlos dado los problemas que ha habido  este año.

A  mediados del mes de julio sorprendí una conversación  entre dos locales, hablaban de cómo le iba con los tomates en sus huertos.  Uno de ellos llamaba tristeza a lo que tenían los suyos.

No fue hasta mediados del mes de julio, tras volver de un  curso en Lisboa, que no pude menos que recordar esta conversación y detectar el problema en los míos. Estos comenzaron a padecer también de esa tristeza, 

En los años que llevo de hortelana creo que nunca  he entendido menos el porqué de una enfermedad.  Las plantas unas estaban en terreno nuevo para ellas y otras en terreno ya empleado antes, no ha habido diferencias en el mal. Estaban al lado de los pimientos que no se han visto afectados, No estaban especialmente juntas. Se les había tratado  con extracto de cebolla a todos ellos. Si que es cierto que este año no se usó azufre  en los semilleros.

Pimientos y tomates a mediados de junio

Inicio de los problemas

La enfermedad se extendió por  los huertos, salvo en los de tomates más tardíos, donde afectó menos. Sus síntomas: marchitez de las ramas inferiores que se trasladaba hacia las superiores, menor vigor y hojas un poco  enrolladas y de tonos plateados en el envés. Menor cantidad de frutos  y estos se han madurado a mucho menor ritmo que en otros años. A mucha gente se les fueron muriendo.

¿Ante qué nos enfrentábamos? Para buscar una explicación quizá debamos tomar también  en consideración  la características del año con las elevadas temperaturas  sobre todo las de los meses de mayo y junio.

Afectó antes al invernadero

A lo largo de  todo el verano intenté aclarar cual de los muchos microorganismos que pueden afectar al tomate  pudiera ser.   Primero pensé en hongos  más tarde también incluí a las bacterias, pero reconozco que no tengo conocimientos suficientes para concretar. Es  complicado saber.  Por otro lado los tratamientos que les dimos si paralizaron en parte  el avance de la tristeza. Con todo  las plantas no se recuperaron plenamente, aunque siguieron dando tomates a lo largo del resto del verano hasta hace poco con  la llegada de los primeros hielos.

Tristeza en el mes de agosto

Eso no quiere decir que no haya habido tomates, pero en ningún caso han tenido la salud  y el vigor que deberían haber tenido, pero  plantas muertas solo hubo un total de dos.

Sea lo que sea ha sido un fenómeno generalizado  en la zona, que ha afectado más a los tomates que iban temprano, siendo de incidencia menor en aquellos plantados más  tardíos.  Es un problema que se ha dado entre la gente hortelana que conozco en un radio de 60 km como poco, posiblemente mas.

Como medidas preventivas pretendo quemar los restos y apenas he dejado  semillas de la cosecha de este año. ©

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Chile Bishop crown

Chile Bishop Crown

Frutos maduros

De vez en cuando nos llegan semillas directamente desde América, en concreto desde Buenos Aires y gracias a Marina,  como el es caso de esta variedad  de chile, el Bishop Crown. Pertenecen a la especie  que se llama Capsicum baccatum var. pendulum y este año están madurando en el huerto.

Las plantas que este año están ahora con frutos enrojeciendo. Son plantas supervivientes del intento de cosecha del año 2016. Durante ese año las plantas colocadas en el exterior tardaron mucho en su desarrollo y no consiguieron madurar  más queapenas uno de sus frutos antes de cortar las plantas y recogerlas ante la amenaza de las heladas. Todavía tengo esas semillas en la esperanza de que sean válidas, pero por si acaso, para ofrecer más posibilidades dejé las plantas del semillero que habían sobrevivido al verano.

Crecimiento más espigado que el del año anterior

Estas plantas consiguieron sobrevivir al invierno y en la primavera de este año las trasladé dentro del invernadero.  Mi razonamiento era que si seguían una pauta de crecimiento  lento como el año anterior quizá les costase llegar a florecer, por ello todos los días extras que añadiera el invernadero a la fecha  de maduración en el  exterior serían bien recibidos.

Vista general de las plantas

Planta del 2016 antes de ser cortada

Sobrevivieron dos que han crecido mucho más altas que en el exterior y han desarrollado estos chiles Campanilla que crecen a lo largo de sus ramas. Los frutos están madurando ahora. Espero tener una pequeña cosecha de ellos, más si se mantienen suaves las temperaturas.  La renovación de la semilla parece asegurada.

El chile Bishop Crown es un chile que se considera suave,  lo que me parece estupendo dado que no soy una forofa del picante, pero ya veremos como resulta cuando haya que probarlo. Pero para todos aquellos que si gustan del mismo y de cómo conseguirlo, quizá os pueda interesar este enlace: El holandés picante

Algunos de los frutos del año anterior

 

Tomatillos a su aire.

Frutos de este otoño

Este año cuando me quise dar cuenta se había hecho ya tarde para sembrar los tomatillos, o Physalis ixocarpa. Pensé que otro año sería. Pero pronto me di cuenta que las plantas que habían nacido entre los garbanzos como malas hierbas, totalmente a su aire y asilvestradas, eran tomatillos.

Plantas con farolillos con el fruto en crecimiento

Al quitar las hierbas y cavar los garbanzos deje unas cuantas de esas plantas, dado que  los garbanzos no se veía que tuvieran muchas oportunidades ya que iban bastante tardíos. Allí en las hileras con los garbanzos han estado todo el tiempo. En unos casos aprovechándose del agua, en  las pocas ocasiones en que se han regado. En otros sobreviviendo a la dureza del verano.

Plantas a finales de agosto

Las plantas han estado a su aire. Han demostrado que son una especie capaz de asilvestrarse de forma espontánea. Sobreviviendo primero la semilla en el invierno y luego la planta  a lo largo del verano, con muy pocos recursos.

Mediados de septiembre

El crecimiento de las plantas ha sido lento, pero  en estos momentos ya tienen frutos listos para recogerse.  Es una pena que no haya llovido nada en el otoño, de ese modo la cosecha habría sido mayor.Pero todavía están a tiempo, si cayese algo de agua, ya que están llenas de fruto.  Este año intentaré  probar la salsa verde.©

Siguen los physalis en el huerto

Posición de la uchuva en el invernadero

Los  Physalis peruviana que coloqué en el huerto por el 2015, todavía siguen aquí. En concreto se conservan los del invernadero. De los del exterior  solo queda una planta. Los demás han sido víctimas de la helada de los inviernos  sucesivos.

Ramas y frutos

Dentro del invernadero la planta se ha dedicado sobre todo a crecer. Tanto es así que ha alcanzado el techo del invernadero, pese a que este año  hemos ampliado su altura. Las plantas están  cerca de una de las entradas del invernadero y  se desbordan por todos los lados.

Flores de la uchuva

Las plantas en crecido en altura, pero no ha sido numeroso el número de frutos dado por las mismas. Este  año han resultado  menores en cantidad y calidad.

Frutos

Ello me ha llevado a investigar en la red. Hay varios errores que he cometido con la uchuva:

  • El primero de todos es que no se deben dejar las plantas tanto tiempo. A partir de su segundo año baja la calidad y cantidad de los frutos, motivo por el que se suele renovar las plantas antes.
  • El segundo ha sido dejarles crecer a su aire. Lo adecuado es dejar una rama  vigorosa y erguida para formar una planta con un tallo principal eliminando los brotes o chupones (generalmente menos productivos), hasta los 20 a 40 cm de altura, con la poda la planta tiene acceso a la luz y el aire mejorando su producción.
  • Desde el tallo principal se dejan de  2 a 8 ramas o brazos por mata. El arbusto deja que sus ramas cuelguen y caigan por lo que hay que ponerles soporte.
  • También es conveniente un buen abonado, aspecto que este año he descuidado  un tanto.

plantas alcanzando el techo del invernadero

Por todo ello ya estoy preparando  plantas que tomen el relevo de estas.  Hay que decidir dónde ponerla. Todas las viejas  en cuanto terminen su producción serán incorporadas a la biomasa del compost. ©  Enlace de interés

Malla de sombreo en los pimientos

Mallas de sombreo

Pimientos italianos bajo la malla de sombreo

Las plantas de los pimientos este año en el huerto  van más avanzadas que nunca. Con buen crecimiento tanto en altura como en desarrollo de flores primero y luego de frutos. El calor les ha sentado muy bien.

Pero según avanzaba la temporada con  el mantenimiento de altas temperatura   y abundante radiación solar se ha notado que algunos de los frutos de los pimientos  habían comenzando a desarrollar quemaduras solares.   La razón habría que buscarla en el propio éxito, con el desarrollo temprano   de plantas y frutos.

Pimientos tipo california de mata baja

Otros años  el conseguir frutos de buen tamaño coincidía con momentos en que descendía la radiación solar, por lo que la incidencia de este problema era menor. Este no ha sido así, ha habido frutos de buen tamaño desde  antes de iniciar agosto. Esta circunstancia  ha hecho necesario pensar en cómo poder reducir la radiación, por ello hemos pensado en poner sombreo en las plantas.

Pimientos tipo Lamuyo

Pimientos de pico

El primer pensamiento fue la adquisición de una malla de sombreo. Como así hicimos. Esta es  una malla densa de color verde, realizada en algún tipo de material plástico.  La colocamos cubriendo dos de las hileras de pimientos. Una vez colocada quedaban muchos pimientos por tapar, estaba claro que con aquello no iba a ser suficiente.

Ampliamos el sombreo  probando con telas, con algo menos de  densidad que la malla, cosidas entre si y colocadas sobre la estructura y  sobre las plantas. Ambos sistemas parecen ir bien. Quizá las telas tengan un mejor nivel de adaptabilidad a la estructura empleada. La malla resulta un poco rígida. El coste ha sido ventajoso para las telas, que se compraron en el mercadillo, las mallas van más caras.

Los dos procedimientos se colocaron preparados  para soportar el viento, dado que en el huerto este suele ser frecuente y fuerte.  Los de esta semana han validado el esfuerzo, ya que todo ha resistido bien sin cambios ni alteraciones.

He retirado aquellos pimientos con quemadura solar, para que las plantas puedan engordar otros

Teníamos dudas sobre la respuesta de las plantas a la reducción de luz, pero de momento parecen ir bien, estaremos pendientes de cómo evolucionan. ©

PLantación de tomates en el año 2017

Tomates en crecimiento

De una punta…

Este año la plantación  de tomates ha sido un tanto más accidentada que otros años, casi todo ha ido con retraso.  Al principió aunque los primeros se sembraron pronto, costo que saliesen adelante los semilleros debido al fungus gnat, e incluso algunas especies se perdieron por el camino, haciéndose tarde para volver a resembrar. Más adelante estuvieron en el semillero más tiempo de la cuenta, al no estar listo el  invernadero donde poderlos trasplantar

…a la otra

Posteriormente ya en el invernadero avanzaron rápido en su crecimiento, pero no estaba preparada la tierra. Los he tenido allí demasiado tiempo y han sido demasiado grandes cuando se han llevado a su posición definitiva.

Con todo al final los trasplanté aprovechando los días nublados del mes de mayo. Ahora están ya asentados y  llevan  un buen crecimiento.

Esto permitió eludir las últimas heladas que los pillaron en el interior del invernadero, pero  los del exterior estarían más adelantados de haberse puesto más temprano, por lo que en líneas generalesse  ha retrasado inicialmente la cosecha, aunque con tanto calor no hay duda de que los quedan en el invernadero maduran antes.

Hileras de tomates

Este año viendo los buenos resultados que el año pasado tuvieron los tomates, coloqué la mayoría de ellos en la zona nueva. He dejado descansar de solanáceas la otra parte del huerto.  Los he colocado  a pleno sol, con buena aireación y  separación entre las hileras, para que reciban buena exposición solar.  También he colocado acolchado al pie de las plantas para que retengan la humedad el mayor  tiempo posible, dado como viene el año.

Los últimos en ser puestos

Ahora queda tarea por delante,  darles tiempo y agua, mimarles un poco, ponerles tutores, vigilar plagas,  podar chupones, … lo necesario  para que alcancen todas sus posibilidades. ©

Usos del fruto del Solanum muricatum

Fruto del Solanum en esta época

Fruto del Solanum en esta época

Uno de los frutos del huerto sorprendente por lo bien que se conserva desde finales de octubre en que los quité de la planta hasta ahora que los estamos consumiendo, son las frutas del Solanum muricatum.

Frutos en la planta

Frutos en la planta

Está fruta recién recogida no me gusta, la encuentro sin gracia, sin madurar, por lo que coloco las piezas en una caja en el garaje y allí las olvido durante una temporada. No pasa nada, pues aunque sean frutas que están llenas de agua, salvo que reciban golpes, en la experiencia que llevo con ellas,  no se pudren.

Cuando los frutos abandonan su color  blanco verdoso y comienzan a tener un cierto tono ocre-dorado, con las rayas de  tono amoratado más intenso, comienzo en pensar en usarlos.

Pelados, antes de pasarlos por la batidora

Pelados y cortados, antes de pasarlos por la batidora

Lo primero que resulta sorprendente al abrir el fruto es la cantidad de líquido que se almacena en su interior.  La carne tiene una cierta textura de pera fina, sin granillas, colocada en torno a unas semillas menudas que  procuro ir recogiendo, dado que no son muy abundantes.

La fruta hace una buena base para hacer batidos, en especial me gusta el batido de solanum con zumo de naranja,  que dependiendo de la madurez de la fruta adquiere un sabor que va desde toques de  naranja con plátano, a en otras ocasiones con un sabor  más exótico, cuando dependiendo de su nivel de madurez, su aroma se hace más intenso.

Batido de naranja y Solanum

Batido de naranja y Solanum

También me gusta esta misma composición pero incorporándole kiwi,  y donde el toque ácido de este le añade un punto agradable. Su textura y aromas me recuerdan un poco a la papaya, pero su aroma puede ser más intenso que el de  las papayas ya que estas, las pocas veces que las he comido,   no sabían demasiado.

Batido de naranja, solanum y kiwi

Batido de naranja, solanum y kiwi

La fruta con su abundante líquido está llena de vitaminas y minerales y sus beneficios son numerosos  y notables como podemos consultar en este enlace, por lo que incorporarlo con cierta regularidad en la dieta  resulta de interés. ©