Archivo de la categoría: Mantenimiento

Recogiendo el huerto

Al inicio de la tarea

Al inicio de la faena

En esta última semana, siempre que  la lluvia lo ha permitido, nos estamos  dedicando a ir desmontando todos las estructuras que teníamos preparadas en el huerto para los tomates,  las judías y algunas cucurbitáceas.

Estas estructuras resultan necesarias en todas aquellas plantas, trepadoras o de desarrollo alto,  necesitadas  de un soporte para mantenerse erguidas, dado el tamaño de sus frutos o la longitud de sus cañas.

a ratos, entre la lluvia

a ratos, entre la lluvia

Este trabajo es necesario aunque enredoso, pues hay que ir retirando los restos secos de las plantas, desatando nudos, recogiendo cuerdas, desmontando palos,…. En esta tarea los restos secos se trasladan al montón de compost, donde a lo largo del invierno iniciaran el proceso de putrefacción y transformación en tierra vegetal.

Poco a poco

Poco a poco bajo el sol

otos

…se quitan de un lado…

Los palos se han ido amontonando y colocando de forma vertical, agrupados por formas y tamaños, para alejarlos del suelo y disminuir su deterioro, de modo que puedan volver a ser reutilizados en alguna otra ocasión, en la temporada siguiente.

se ponen en el otro

se ponen en el otro

Al tiempo iremos recuperando las cuerdas, tanto de origen vegetal como de plástico que hemos empleado. El reciclaje es un aspecto básico en un huerto lo más autónomo posible.

En la tarea, cae la tarde

En la tarea, cae la tarde

Se recogen también todos aquellos elementos de origen inorgánico que deban ir a la basura y que hayan podido dejarse olvidados en algún momento sobre la tierra: tiestos viejos, cuerdas deterioradas, botellas de plástico, sacos…

... el sol se pone

… el sol se pone

A la tierra nos queda irla despojando  de todos aquellos objetos que puedan interferir en el trabajo con  la motoazada. algunas piedras, tejas, bloques de hormigón, hierros, palos pequeños, tiestos, … de modo que, en el momento en que sea oportuno, podamos  prepararla para los cultivos de primavera. Pero no será hoy, …. queda  todavía tarea para otros días en el huerto. ©

 

 

 

Anuncios

Tramientos de invierno: Caldo Bordelés

Sulfato de cobre incorporado a la mezcla

Sulfato de cobre incorporado a la mezcla

Rociando un  albérchigo

Rociando un albérchigo

Este año voy a tomarme en serio  la realización de los tratamientos de invierno y ya veremos cómo repercuten en la mejora general de los árboles en primavera y verano.

Tengo intención de desarrollar tres tratamientos con cobre a lo largo del invierno.

  • El primero lo he dado ahora cuando todavía hay hojas luciendo en algunos de los árboles. En uno de los días en que ha salido el sol y ha hecho una buena  mañana, para que pudiera secarse  bien la humedad antes de la llegada de la noche.
  • El segundo lo daremos en pleno invierno, a finales del mes de enero.
  • El tercero se realizará cuando las yemas de flor comiencen a hincharse, después de la poda.

Ahora y a lo largo del invierno voy a realizar el  tratamiento de  Caldo Bordelés en una concentración del 2%,  de modo que a cada 10 litros de agua le pondremos 200 gramos de cal viva y  200 gramos de sulfato de cobre. Más adelante ya emplearemos  la mezcla al 1%. Normalmente mientras conservan la hoja  las plantas no se suele emplear tratamientos que tengan más del 1% de cal y de caldo bordelés, pero en el invierno, ya sin hojas  se pueden emplear  mezclas con mayor concentración.

Rociando el cerezo

Rociando el cerezo

Tras el ciruelo

Tras el ciruelo

Medimos el agua, mezclamos primero  la cal con un poco de ella al tiempo que la apagamos, disolvimos bien y colamos para evitar que se atascase la máquina.  Disolvemos el sulfato de cobre en el agua, lo mezclamos bien  y lo fuimos  uniendo a la cal, completamos  el agua hasta llegar a los 10 litros, revolviendo la mezcla  y dejándolo  listo para  usar con los árboles.

El manzano todavía lleno de hojas

El manzano todavía lleno de hojas

Esta mezcla se debe  usar cuanto antes, mejor recién hecha. Procuramos que no gotease demasiado y que quedase la corteza de los árboles bien cubierta.  Recorrimos todos los frutales, con especial interés en los melocotoneros, pero al tiempo un poco todo el conjunto, incluyendo algunos arbusto como rosales y frambuesas y las fresas. ©

Hasta las fresas

Hasta las fresas

Túneles dentro del túnel

Túneles bajo el túnel

Túneles bajo el túnel

Semillero de lechugas

Semillero de lechugas

En esta semana he comenzado a usar túneles dentro del túnel ante la bajada fuerte de las temperatura.  El sistema  no es algo nuevo sino que ya lo tenía pensado desde el año pasado,  empleando pequeños arcos de cables de aluminio, que  permiten tensar una cuerda y sirven para sujetar la manta térmica en el interior.

La manta térmica aquí no se mueve y de  este modo pretendo crear un doble espacio que ayude a dar mayor estabilidad por la noche a las plantas que hay dentro del túnel. En especial aquellas que pueden ser más sensibles.

Plántulas de zanahorias

Plántulas de zanahorias

De momento en esta categoría hay pocas plantas, pero en concreto hay un tiesto con una mata de  tomates que estoy intentado emplear para extraer acoros del mismo y  unas estaquitas  de solanum que he colocado para que váyan ya reproduciéndose, además de algunos pequeños tomates que están comenzando a aparecer, así como  los  boniatos que también podrían ser sensibles a la caída de las temperaturas.

Túnel cerrado

Túnel cerrado desde el interior

El usar la manta dentro del túnel  espero que me ayude a no tener sustos como el año pasado sobre todo con las heladas tardías. Esta caída nocturna de las temperaturas me ha llevado también a separa  la zona lateral del túnel de las áreas destinadas a los semilleros.

Desde el exterior

Desde el exterior

La manta se puede quitar y poner  fácilmente, para cuando ya no sea necesaria, pero al transpirar no creo dé problemas de podredumbres, pero como toda experiencia nueva ya veremos que resulta. ©

Mi cajón y yo

Con esta entrada pretendía  participar en  la llamada que Picarona realizó en su huerto del tema del mes, pero me despisté y cuando me quise dar cuenta estaba fuera de la fecha que ella estableció como tope  de envío, pero pese a ello quiero presentároslo aquí

Mostrando sus tesoros

Mostrando sus tesoros

En esta época tras poner el túnel del semillero es  cuando yo empiezo a viajar al huerto con mi cajón. Mi cajón es una caja de plástico de esas de envasar la fruta, dentro de la cual coloco otras más pequeñas. Suele estar a lo largo del año en una de las estanterías del garaje, pero cuando llega la época de sembrar, sea  ahora  al principio del año o a lo largo  de las diferentes y sucesivas siembras que realizo, no dudo en meterlo para el coche sin plantearme nada más.

Mi cajón  viajero

Mi cajón viajero

En el cajón no están todas las semillas que tengo, sino que las voy cambiando, introduciendo  aquellas que quiero  con frecuencia utilizar,  que suelen ser las plantas  que  voy resembrando  en  las diferentes estaciones  o  aquellas otras específicas de cada momento.

En el cajón  normalmente  hay tres tipos de semillas diferentes:

  • Semillas conservadas en su envase original, tras haber  comprado las semillas. Son semillas que tienen un periodo de caducidad amplio, incluso superior al que marca la etiqueta, que no se emplean todas de golpe,  sino poco a poco,  conforme a lo que está previsto   cosechar.
  • Semillas de tamaño medio- grande   guardadas en tarros de cristal o conservadas en recipientes de rosca, en plástico o metál
  • Finalmente semillas  recogidas en  papeletas de papel reciclado elaboradas en casa conforme os he contado y mostrado en alguna otra  ocasión (podéis verlo aquí).

En el huerto no hay ninguna infraestructura permanente donde alojar las semillas con una adecuada conservación y un mínimo de seguridad. Razón por la que  voy cargando al huerto un día si y otro también con mi caja mágica, una auténtica caja viajera.

 Todo al alcance d ela mano

Todo al alcance de la mano

Quizá una minuciosa programación me ahorrase viajes con ella, pero realmente me  resulta muy cómodo meter todas las semillas  sin tener que pensar en qué se me olvida y ya en el huerto  poder responder a la necesidad  de qué sembrar en el momento en que surge. Yo y mis bártulos,…..  casi como  yo y mis circunstancias. ©

La tierra de los semilleros

Bajo el túnel

Bajo el túnel

En el interior del túnel-invernadero donde van los caballones  vamos  a colocar este año una mezcla especial realizada    para poner las semillas, porque la tierra de esta zona todavía no es muy adecuada para los semilleros (está pesada).

La mezcla está formada por arena, tierra del huerto, humus de lombriz y   restos de la muña de la cosecha de cereales.

Todo reunido antes d emezclar

Todo reunido antes de empezar a  mezclar

Primero de todo hemos mezclado todo junto en un montón: como 1/4 de  arena, con otro 1/4 de tierra cribada, junto a 1/4 de humus procedente de los lombrices, más restos de la paja menuda que quedó   al finalizar la recogida de la cebada que ha estado mojándose y amontonada a lo largo del otoño hasta ahora.  La mezcla  se  une con la pala, moviendo los materiales e intercambiando los elementos hasta que estos se homogeneizan. Finalmente queda suelta,  porosa y bien esponjosa, por lo que esperamos que sea adecuada para las semillas que vamos a poner.

Mezclando con la pala

Mezclando con la pala

Arena

Arena

Cada material aporta a la mezcla cualidades diferentes:

Tierra cribada

Tierra cribada

Muña de Cebada

Muña de Cebada

  • La arena es un material inerte que  hace el suelo más  permeable, permitiendo drenar el exceso de agua.
  • La tierra, aporta una base fértil cargada de microorganismos,  partículas solubles, elementos minerales, etc…
  • El humus, es la base nutritiva de la mezcla, cargado fundamentalmente de nitrógeno, en el mismo aparece también otros nutrientes, como calcio, fósforo, magnesio,   y otros oligoelementos, así como una carga bacteriana muy apreciada por las plantas para realizar su alimentación.
  • La muña, este material está formado con  todos los restos  finos y pequeños de la paja   de los cereales que quedaron desde el verano a la intemperie descomponiéndose. Restos todos ellos de la cosecha de cebada y centeno del huerto. Suponen materia vegetal menuda que incorporada a la mezcla ayuda a hacer esta más esponjosa y a mantener la humedad.

Este proceso de mezcla  lo hemos realizado  fuera del invernadero y posteriormente el material se trasladó al interior del mismo. El material, después de ser realizado los sucos   de forma trasversal a  los caballones, lo hemos  colocado en  los 5-8    primeros centímetros de la superficie.

En estos sucos rellenos de tierra fértil hemos    iniciado la siembra, colocando   ya algunas las semillas y posteriormente sobre ellas  hemos colocado otra fina capa de  tierra de la mezcla,  aplanando ligeramente  la superficie de cultivo. Solo falta que el calor y la humedad hagan su magia.©

Disposición de los semilleros

Ya a punto

Zanahorias en invierno

Zanahorias asomando bajo tierra

Zanahorias asomando bajo tierra

Una de las hortalizas que tienen capacidad para sobrevivir en el huerto  de inviernos en  nuestras latitudes, son las zanahorias.

Las zanahorias que se han desarrollado a lo largo del verano, son una de las  plantas más cómodas de producir en el huerto. Salvo la necesidad de agua en el verano y el aportarle algo de acolchado al llegar el invierno,  se podría decir que  no hay nada más que hacer salvo  ir las recogiendo según las vayamos necesitando en casa.

Cubierta con paja

Cubierta con paja

Esta umbelífera conserva en el huerto toda su tersura y sabor, y el poderlas mantener en el mismo nos ahorra tiempo y esfuerzos de almacenamiento que podemos dedicar a otras tareas.

Las zanahorias almacenan a lo largo del invierno los nutrientes que disponen para la producción de semillas cuando arranque el tallo floral.  Pero eso no tendrá lugar hasta que la primavera esté en marcha. Ahora de momento esos nutrientes están a nuestro servicio  en la mesa cotidiana.

Las zanahorias  al recogerlas en esta época no pueden evitar el  salir llenas de barro. Es muy recomendable el tener en el huerto o al llegar a casa un buen cepillo para que con el uso del agua  podamos eliminar los restos de barro que van pegados a ellas. A partir de ahí las zanahorias estas listas para su consumo.

Listas para su uso

Listas para su uso

Huella de la mosca de la zanahoria

Huella de la mosca de la zanahoria

Al tomar esas zanahorias  ya limpias es cuando a veces se percibe la huella de unos pequeños orificios en el lateral de algunas de ellas. Son de la mosca de la zanahoria que casi  inevitablemente nos deja ver su huella, y que este año  también aparece en algunas de las mías.  Este es uno de los inconvenientes de dejar la cosecha en el campo de cultivo, qué mientras dura el  tiempo  relativamente cálido quedan más  expuestas a su acción.

Zanahorias baby en ensalada

Zanahorias baby en ensalada

Limpiamos, raspamos , pelamos, … Sea cual sea el sistema la zanahoria acompaña frecuentemente nuestras  cocina.  Cuando  más frescas en ensaladas, cuando no,  en otras recetas. ©

Fuego en el huerto

Fuego ardiendo con alegria

Fuego ardiendo con alegría

Pocas veces me gusta emplear el fuego en el huerto, pero hay ocasiones en que se hace estrictamente necesario. Esta es una de ellas, el momento en que tras segar y/o arrancar  las diferentes zarzas del huerto hemos dejado que se secasen unos días al sol, tras lo cual  como no eran necesarias había que  hacerlas desaparecer.

Se prenden las zarzas

Se prenden las zarzas

Normalmente el fuego no me gusta como sistema para eliminar deshechos. Prefiero que la materia orgánica se descomponga y regrese en forma de compost a la tierra, pero las zarzas son un  material para el compost muy incómodo de manejar. Salvo que uno pueda molerlas, lo que  no deja de ser un gasto energético considerable. Las zarzas,  así como los restos de rosales, siempre terminan dejando su huella en forma de  heridas en  el que las manipula, por ello lo mejor es darles fuego.

Humo con la quema de la materia verde

Humo con la materia verde

 y se levantan las llamas

y se levantan las llamas

Comienza a expandirse

Comienza a extenderse…

Ha sido el fuego un elemento esencial a lo largo de la historia para conseguir domesticar el espacio natural en el que se movía el ser humano. Todavía hoy en día hay lugares donde se sigue roturando a través del fuego y sembrando sobre las cenizas (agricultura  de roza). Pero  es una práctica peligrosa a largo plazo y en los espacios donde nosotros nos movemos, el fuego se debe usar con mucha moderación.

Este uso para la  eliminación controlada de  maleza  es uno de ellos, pero también paso por el fuego aquellos  restos de plantas que pueden trasmitir ciertas enfermedades, especialmente las fúngicas, pero normalmente  no hay un volumen de materia orgánica tan grande que haga hogueras significativas.

y coger fuerza

y coger fuerza

En este caso  solo se puede quemar cuando no haya peligro de propagación del fuego y para ello  en esta época colocamos la hoguera aislada y separada de lo demás. Resulta además imprescindible reciclar para el huerto la ceniza que se genera en la quema, pues la potasa siempre es útil en el mismo.©