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Trabajos y tareas del mes de agosto

Cuando ya entramos en la última semana de agosto vamos a pasar revista a las tareas que hemos ido realizando a lo largo de este mes.

Sin duda en esta segunda parte del verano el mantener el riego sigue siendo fundamental en el huerto. Por ello la mayor parte  de los cultivos recibe al menos un riego semanal, que en momentos puntuales, cuando la temperatura se eleva más intensamente puede requerir el riego cada cinco días. Ello supone una inversión considerable de tiempo.

Pero mientras que se van regando los cultivos, y vigilando para que  el agua no sea tragada en alguna de las galerías realizadas por los topillos,  se suelen realizar otras tareas en paralelo.

El recoger la cosecha es una de las tareas fundamentales. Hay muchos cultivos a plena producción.  Así se sigue recogiendo las cucurbitáceas que van estando en sazón: pepinos y pepinillos, calabacines, alficoz, melones, sandías. Las solanáceas están ya en plena producción: Tomates, pimientos (Padrón, italianos, guindillas  y aquellos otras variedades que ya comienzan a colorear), berenjenas, physalis,…, zanahorias, remolachas, colirrábanos, judías verdes, coliflores, manzanas de verano, uvas,  fresas, ciruelas, flores de caléndula, hojas de menta,….

Pero tan importante como recoger es procesar estos alimentos y en unos casos preparar la  las conservas de tomate, en otros envasar y encurtir los pepinillos,  las judías verdes, preparar mermeladas,  e incluso secar aquellas frutas y verduras que se quieran deshidratar.

A aquellos semilleros realizados en el mes de julio les ha llegado ahora el momento del trasplante. Tal es el caso de escarolas, achicorias, lechugas, repollos, kalibos, puerros, … Pero al mismo tiempo resulta importante realizar otras siembras y semilleros para el cultivos de  otoño – invierno. Es el caso de  las últimas judías verdes a comienzos de agosto, así como guisantes y tirabeques que dependiendo de cómo venga el otoño se podrán recoger o no. Además de cebollas, alguna lechuga más, romanescos, nabos, espinacas, berzas, … y otros semilleros de  crucíferas orientales.

A todo ello se suma la tarea de mantenimiento y control de plagas y hongos, que requiere que por un lado los extractos y purines sigan dándose a las plantas  con cierta regularidad y por otro mantener en activo las ratoneras y las trampas para avispas, de modo que frenen el nº de estos bichos en unas fechas donde el daño que producen en las  frutas es mayor.©

Trabajos y tareas del mes de julio

Si tenemos que pensar en el trabajo por excelencia del mes de julio sin duda en primer lugar está el regar. Esto es prioritario y sin ello sería imposible todo lo demás. De forma al menos semanal casi todas, pues las plantas del huerto se agostarían en poco tiempo.

Esta  tarea del riego debe ajustarse a las necesidades de las plantas y a sus peculiaridades. En la mayor parte de los casos el riego viene siendo semanal aproximadamente. Un riego profundo dejando correr el agua por el surco y empapando la tierra.

Pero no todas las plantas son así.  Unas por sus tiempos más cortos, otras por que el espacio entre riegos se alarga.

  • Está  conjunto de plantas que  por las características de su cosecha en el momento de su consumo conviene  tenerlas jugosas y crocantes y requieren menos tiempo entre los riegos Es el caso de las lechugas que suelen acortarse el tiempo entre riego y riego o de las judías verdes que en plena cosecha para mantener en buenas condiciones sus vainas también se acorta el plazo de riegos.
  • En otros casos los tiempos entre los riegos se alargan. Es el caso de las frutillas o el de los árboles que se realiza cada quince a veinte días.

Es una época con muchas tareas de recolección de los frutos. Tareas realizadas en unos casos de forma diaria (calabacines), otras veces, cada par de días (pepinillos, pimientos padrón, piparras, judías verdes, fresas, ….) o en ocasiones semanalmente  o en otras según se van necesitando en  la cocina (un repollo, zanahorias, …) o según se van madurando ( ciruelas, melocotones, physallis,uvas,…) o la recolección anual  como el caso de la siega del centeno, trigo, espelta,  o la limpieza de las semillas de habas de siembra, semillas de guisantes, de tirabeques, limpieza y almacenamiento de ajos y chalotas,  …

Mientras hacemos esto también se van realizando muchas tareas de mantenimiento de los diferentes cultivos. Necesarias para la obtención de una buena cosecha, como:

  • El entutorado de tomates, pimientos, judías verdes, pepinillos,…
  • Las pulverizaciones de purines para el control de plagas.
  • La colocación de trampas para algunas de estas plagas.
  • Desherbado entre los cultivos y fuera de ellos
  • Colocación de redes donde  se vaya necesitando conforme los cultivos vayan siendo atacados por los pájaros,..

Finalmente está la tarea de siembra. En unos casos de cultivos tardíos como judías verdes, en otros de preparación de algunos de los semilleros de cultivos de otoño. Es el caso de las escarolas, algunas achicorias, lechugas, …. Estos semilleros se continuarán realizando a lo largo del  mes de agosto. ©

Trabajos y tareas del mes de junio

Se acaba el mes de junio  y quiero recuperar aquí una tarea que había comenzado en enero y quedó rota por el confinamiento, que es la de hacer repaso de las tareas realizadas a lo largo  de cada mes.

Un mes  un tanto anómalo, que no se ajusta estrictamente a los trabajos que se corresponden de forma habitual, pues se han estado realizando trabajos que de modo natural hubieran venido siendo hechos en parte de los meses anteriores, tal es  el caso de cierto tipos de injertos, eliminar zarzas y malezas, continuar con la tarea de desbroce de las zonas de paso del huerto y eliminar hierbas de entre los cultivos, a la que se añade la tarea de arar las partes del huerto que queremos cultivar y que  después de la lluvia resulta conveniente darle otra arada antes de abrir con el motocultor el surco en el suelo para poner las plántulas.

¿Qué hemos estado colocando en el suelo?: Es una temporada en que esta acción es fundamental, pues buena parte de la cosecha del año depende de lo que se siembra en este periodo. Así que  ha sido un poco de todo. Tanto las plántulas que en pequeños tiestos teníamos en casa agarrando y desarrollando raíces hasta semillas  y tubérculos para aquellas que conviene colocar en siembra directa.

Entre los primeros hemos colocados los  boniatos, tomates, pimientos, berenjenas, cebollas, puerros, sandías, melones, pepinos de diferentes tipos, calabacines, lechugas, … Entre las segundas han estado diferentes tipos de  judías, patatas, pepinillos, lechugas, zanahorias, remolachas, …

Además de sembrar y trasplantar otra de las tareas de este periodo tiene que ver con el recoger. Por un lado están los frutos de lo sembrado en otoño y en febrero que se encuentra ahora listo para recoger, sobre todo cebollas y  ajos, lechugas, guisantes y habas.  Al tiempo que una  tanda de frutillas maduran en esta época, desde fresas y frambuesas a las deliciosas  cerezas. Esto implica tarea con las redes, que hubo que colocar y luego retirar, para poder disfrutar de algo de ellas, pues los mirlos que parecían habían desaparecido el año pasado, han regresado en abundancia en este.

Junto a todo esto hay otras tareas que se deben mantener en el tiempo. Por un lado el riego, para mantener ciertos niveles de humedad en el suelo en todo momento, sobre todo cuando las temperaturas se disparan en el huerto. Por otro los tratamientos para mantener controladas plagas y hongos, que también hay que ir intercalando, sin distraerse de ello.

Es un mes lleno de tareas y de poco descanso en el huerto, al tiempo que la naturaleza a nuestro alrededor está en plena ebullición, casi como nosotros, sin parar un momento.©

Reproduciendo y trasplantando manzanos

Con los hijuelos en la base

Con los hijuelos en la base

El árbol tras separarlos del tronco

El árbol tras separarlos del tronco

Aprovechando que el tiempo continua muy suave, durante esta semana me he dedicado a trasplantar una serie nueva de manzanos, que he colocado en  una   hilera. Cuatro prometedores manzanos  más.

Nuevos trasplantes

Nuevos trasplantes

Para conseguir estas plantas he empleado  los rebrotes que habían aparecido en la base brava de otros manzanos existentes, en concreto en el manzano Fuji y en el  de reineta parda.

Todos ellos son hijuelos que habían aparecido  el año pasado en la base del portainjertos. Sobre estos chupones que arrancaban desde el suelo  se actuó de forma diferente:

  • En el caso del reineto, el árbol  procedía de semillas,  se dejaron crecer y  se injertaron con  diversos variedades de reinetas.
  • En el caso del Fuji, el bravo no ha sido injertado todavía, lo que haré  posiblemente esta primavera, quizá de otro  Fuji más.
Espero que con raíces suficientes

Espero que con raíces suficientes

Los hijuelos  han crecido bastante en este tiempo  y la zona en contacto con la tierra habían  desarrollado unas pocas raíces. Lo que he hecho ahora ha sido serrar   las plantas conservando en lo posible esas raíces y  separarlas de la base.  Posteriormente ponerlas en un hoyo  individualizado, esperando que puedan enraizar y crecer, y con el tiempo darnos buenas manzanas.

Hilera de hoyos

Realizando  hoyos

Cuando finalizamos la tarea casi no quedaba luz

Cuando finalizamos  quedaba  poca luz

He procurado cavar un buen agujero, poniendo a cierta profundidad  las raíces, para que los injertos no quedasen demasiado elevados. También hemos colocado humus en el hoyo, de modo  que sirva de apoyo  para  reforzar ese crecimiento.

En las semanas siguientes de vez en cuando regaré la tierra con agua que llevará hormonas vegetales procedentes de las mimbres para favorecer el enraizamiento.

Con los nuevos árboles he ampliado un poco más el huerto. Desde luego cuando los árboles sean todos grandes no sé que haremos con tanta manzana. ©

 

Cuidando sandías

Citrullus vulgaris

Naciendo

Puede que este año sea al fin un buen año de sandías. Esta afirmación se apoya en como están  creciendo hasta ahora las sandías.  Las sandías que son un auténtico reto, pues año tras año se nos resisten.

Hilera con paja

¿Qué hemos este   año diferente de otros?  ¿¿¿¿???? ¡Caramba!  ¡Qué fantasma  y pretenciosa estoy siendo con mis sandías!  Bueno como veis en la imágenes toda mi vanagloria  se basa en cómo van las sandías que realmente hasta ahora  llevan muy buen comienzo.

Entre las sandías  he practicado  este año  diferentes tipos de experiencias:

Creciendo al inicio

  • Las tengo sembradas  en  semillero, en tarrito.
  • Las tengo colocadas directamente en la tierra
  • También las tengo   injertadas.

Con el fruto en marcha entre las injertadas

Pequeña sandía de las veteadas blancas

De  todas ellas las que llevan  ya sandías son las compradas ya injertadas en calabacín. Ya hay tres pequeñas sandías creciendo.  Son las plantas que posiblemente tienen más tiempo, un par de plantas colocadas junto a las patatas moradas  que reciben a menudo nuestras visitas cargadas de esperanza y que según dicen dan más cantidad y tienen más resistencia por el tipo de injerto en si ( con mayor desarrollo por la base radicular del calabacín) que las plantadas solo de semilla. No he realizado nunca este tipo de injerto, pero viendo lo realizado en las plantas creo que lo intentaré el próximo año.

Detalle del injerto

Luego están unas cuantas matas de plantas  colocadas a partir de plántulas  sembradas en el semillero, pero no me gusta demasiado la experiencia, creo que el próximo año probaré a colocarlas en tiestos más grandes, pues las sandías al hacer el trasplante les cuesta reaccionar, o quizá debería hacer como con los pimientos, se me ocurre ahora y estimular su crecimiento con algún purín.

Recién fertilizado el fruto

Finalmente están las sandías sembradas de asiento, directamente en el suelo, con tres semillas al menos en cada hoya que  están colocadas  cerca de un gran canal de riego, pero por encima bastante de este, con una ligera pendiente, con lo que reciben humedad cuando se riegan, pero al mismo tiempo no sufren ningún  encharcamiento y las plantas se hacen extender y crecer en dirección contraria al agua.

Con azúfre en las plantas

Salvo las injertadas  tengo las plantas agrupadas  en dos zonas diferentes; en una de ellas he dejado las plantas directamente sobre el suelo (solo cubriendo con paja el suco de riego), en otro  he colocado paja en toda el área  por donde se extienden para conservar la humedad de la tierra. También he comenzado a rociar algo de azufre amarillo, en previsión de  evitar la araña que les entró el año pasado.  Ya veremos si las esperanzas se cumplen. ©

El ciruelo cargado de flor

Árbol al comienzo de la floración

Este es el primer año de floración significativa del más grande de los ciruelos. El Prunus doméstica,  de la familia de las Rosáceas y de la variedad Damacesna el año pasado apenas  nos dio media docena de flores, no así este que se ha cuajado de las mismas.

El árbol, pese a la sequía,  se encuentra fuerte y ha aprovechado las suaves temperaturas para ofrecernos sus flores. El huerto se ha convertido en un espectáculo al cual han estado invitados diferentes comensales, de los cuales los más destacados están siendo las abejas, pero también diferentes tipos de moscas polinizadoras.

Engrosamiento de las yemas

Comienzan a abrirse algunas flores

Las delicadas flores

Exuberancia y belleza

Fugacidad

Abeja polinizando

El ciruelo en primer lugar abre la flor y a la caída de esta es cuando salen las hojas. Esta floración tiene lugar a lo largo de unas  dos semanas,  y para el éxito de la misma es importante tanto la actividad de los polinizadores, como la existencia de otros ciruelos en la zona, cuyos pólenes arrastrados por el viento puedan realizar una polinización cruzada..

En nuestro caso polinizadores ha habido , pero otros ciruelos no, salvo que también pueda intervenir en este fenómeno un arbusto silvestre de la misma familia del ciruelo: las endrinas que llevan en flor esta semana y la pasada, casi al lado mismo del ciruelo, junto al canal de desagüe.

...

La floración es un periodo relativamente breve en el año del árbol, ahora queda ver cuantas flores pueden haberse polinizado y comenzar el engrosamiento progresivo del fruto hasta llegar a la fruta madura. Nos queda un largo camino por delante.©

Injerto de Serbal doméstica

Frutos del Sorbus doméstica

Esta es la segunda entrada en el huerto sobre el Serbal, y en concreto el Sorbus doméstica un tipo específico de serbal que  produce unos pequeños frutos del tamaño  del peruco. La primera fue con motivo de la siembra de semillas del mismo en el suelo del huerto, lo que visto en la distancia fue un error, pues debería haberlas puesto en un semillero, pero como ya no hay remedio para esto  y si sabía donde encontrar esquejes para poder injertar, en esta ocasión esto es lo que vamos a hacer.

Esquejes de Serbal

Injerto en febrero

El mismo al mes y medio

Para injertar el Serbal lo mejor es un serbal silvestre,  pero esos son raros en esta zona y no demasiado adaptados al clima,  además de que he leído por Internet que también es posible realizar el injerto  en Espino bravo, en concreto en Espino Blanco, dado que pertenecen ambos a la familia de las rosáceas, y  como  los espinos blancos por aquí son abundantes y están bien adaptados, a ello vamos.

En el huerto en la orilla del canal son muy frecuentes los Espinos Blancos, de todo tipo, y dado que el espino blanco resulta un portainjertos resistente, además de aportar cierto toque especial a los frutos, tenemos la costumbre cuando vemos alguno pequeño de podarlo y adecuarlo para que siga creciendo hasta que se da el tamaño correcto para poderlo injertar.

El mejor momento para  realizar el injerto de púa es el  de la subida de la savia, por lo   que mediados del mes de febrero  fue el momento elegído para realizar el mismo.

Cañas de espino con 4 injertos

Conseguimos los esquejes y realizamos  el injerto procurando que las cañas tanto del injerto como del portainjerto tuvieran un grosor similar. Al realizar la cuña, se realiza una lengüeta lo más afilada y aplanada posible de forma que en la incisura del portainjertos se asiente lo mejor posible.

Al colocar ambas partes en contacto debemos procurar que al menos por uno de los lados  del injerto quede bien en contacto ambas partes del  cambium,   que es la zona interior de la corteza exterior donde están  las células vegetales que son las responsables del crecimiento periférico y donde hay numerosas células que forman el tejido cicatricial  que sella las dos partes (heridas) integrándolas en un todo completo,  que desde ese momento crece de  manera conjunta. Enlace para saber más sobre el tema.

Yema comenzando a despertar

El injerto se ató con una banda de plástico flexible y se ha dejado hasta estas fechas. Es ahora el momento de revisar los espinos y eliminar todos los nuevos brotes que comienzan a salir, en muchas ocasiones desde la misma base. Los injertos realizados están vivos, y parece que las yemas de los mismos  comienzan a despuntar. Todavía no he retirado  la cinta plástica, pero hay que estar vigilante y si se aprecia engrosamiento de  la zona del injerto, eliminarla, para que no estrangule el paso de la sabia impidiendo una buena alimentación del injerto. ©

Injerto de Paraguayo

Yemas a finales de octubre

Caña para sacar los injertos

Este injerto ha resultado una auténtica  y agradable sorpresa al regresar de USA, por lo que quiero comentaros lo que ha sucedido con él.

A comienzos del mes de septiembre  me dio por injertar un melocotonero de un año que tenía  nacido  en el huerto. Para ello lo primero era decidir de qué. Pero eso era un aspecto que tenía claro desde  el año pasado cuando ya lo intenté en otro melocotonero y no lo había conseguido, el objetivo era  un injerto de paraguayo.

Necesitaba la materia prima imprescindible: una rama de yemas de un año de paraguayo, pero no había problema pues tengo una vecina que los tiene y pasé por su casa y le pedí una caña, la que os muestro.

Corte de la yema

Incisión en forma de T

Esta rama  tenía numerosas yemas, daba para diferentes intentos, de hecho además de  sobre el melocotonero lo realicé sobre ciruelo y sobre endrino, pues he leído que podían funcionar, por lo que veremos que resulta, pero este que os muestro fue sobre melocotonero.

Es un  injerto de yema, en su variedad de Escudete, lo realicé como ya hemos visto otras veces: Selección de la yema, corte de la misma separándola del tronco sin que queden restos de la corteza.

Encajamos la yema en el corte

Posteriormente se dibuja  sobre  el tronco del arbolito la T  que nos permite levantar la corteza y colocar el material de la yema en contacto directo con la zona donde pasa la savia en el mismo, de forma que al tapar los laterales de la T la perdida de humedad del corte se reduce al mínimo.

Atando la zona del injerto

Posteriormente se ata bien el corte, con rafia o con una tira de plástico, de manera que la herida practicada cicatrice, y la yema pueda recibir suficiente alimento y pueda quedar bien agarrada.

Se practica en septiembre pues es un buen momento para los injertos en frutales de hueso.

Yema en desarrollo

El injerto fue bien a lo largo de  septiembre y pocos días antes de irme al pasar con el carretillo la zona superior del arbolito se fracturó, por lo que pensé adiós injerto.

Pero ahora al retornar me encuentro con que ambas yemas han pasado de yemas dormidas a yemas despiertas y han comenzado a desarrollarse y parece que van con fuerza. ©

Cultivo de cerezos en el huerto

Cerezo con patrón nacido de semillas, con injertos de yema y luego de pua

Los cerezos se han incrementado de forma considerable en el huerto. Os explico. Sabías que tenía tres cerezos plantados, 1 de ellos injertado y 2 de ellos sin injertar. Pero este año he añadido otra serie de plantas que están la mayoría de ellas sin injertar, aunque algunas tienen ya puestos algún injerto de yema, y otro un injerto de púa.

Esta es una de las ventajas de tener otros huertos. A finales de febrero estuvimos en mi pueblo, un pequeño pueblo de La Sierra de la Culebra, pequeña sierra pizarrosa  de relieve apalachense  en el noroeste de la provincia de Zamora.  Todas estas tierras son tierras ácidas un tanto arenosas, pero que en general gustan  a los frutales como plantas, aunque normalmente no llegan a dar fruta, pues buena parte de las flores  cuando no el total, normalmente se hielan.

Cerezo de 3 años, con injerto púa de cerezas de mi zona

Pero allí está la huerta de mi madre que me provee de mucha materia prima para realizar injertos y encontrar patrones. Mi madre gusta de echar las semillas en tierra (huesos de melocotoneros, ciruelo, manzano,…) o a veces salen brotes de las raíces (vástagos) de algunos frutales: cerezos, ciruelos, perales. Esas cañas, a modo de acoros, son buenos patrones sobre los que trabajar.

Injertos de púa

Mientras  que estuvimos podando, trasplantando  frutales  y despejando de maleza, me hice con algunos patrones de cerezo, endrinos, perales, …Así como material para realizar los injertos.

El sistema  es similar al de siempre, ver en otros frutales y su trasplante. El resultado final   es media docena más de plantas, algunas de ellas de buen desarrollo y ya injertadas, otras meramente patrones sobre los que trabajar en el futuro.©

Injertando de púa al final del invierno

Espino blanco

Ya hemos hablado de la importancia que tienen los injertos para conseguir determinadas cualidades de resistencia y rusticidad del portainjertos  junto en ocasiones adaptación a determinados  tipos de suelos, y por otro lado lo que aporta el injerto en sí que es las cualidades específicas de ciertas variedades de fruta,  frecuentemente   menor resistencia y   en conjunto una mayor fragilidad en el desarrollo de la planta si esta estuviese por su cuenta creciendo directamente sobre la tierra.

Aprovechémonos  pues de las ventajas que nos  ofrecen los injertos y para ello estamos en un buen momento. es temporada de poder realizar  en el huerto  los injertos  de púa, injertos que suelen realizarse justo  antes o durante  la subida de la savia .

Es este un tipo de injerto que  presenta una gran variedad de posibilidades, pero nosotros vamos a practicar la  que se conoce como injerto de  hendidura, tanto de hendidura simple como doble.

Elegiremos para ello  diversos portainjertos. Así si vamos a injertar frutales de pepita son buenos patrones  tanto el espino blanco, como el membrillo, así  como el frutal bravo,  bien sea sea manzano o peral. En el caso de los frutales de hueso, se pueden injertar entre si, melocotoneros, albaricoquero,  ciruelo, almendro, o también se pueden injertar en endrinas.Los cerezos admiten injertos sobre otros cerezos y sobre guindos.

Tomamos  la rama del patrón  a injertar, y procuramos que se corte por una zona que tenga una anchura similar a la del injerto que vayamos a realizar. Las cañas empleadas de esquejes a injertar  es conveniente que sean tallos de crecimiento, aunque también es posible hacer injertos con yemas  florales, resulta según dicen más complicado. La rama para bien debe tener todo lo más  madera de un año.

Se corta la caña del portainjertos con la tijera y se practica luego una incisión vertical. Se toma la caña del esqueje  y se afila con el cuchillo.

Preparando la púa

Cuña del injerto

A continuación se va preparando la cuña que hemos de insertar en la hendidura  del portainjertos. Es conveniente tener una buena navaja que nos permita construir  la cuña con facilidad.

El siguiente paso es tomando la estaquilla afilada y proceder a meterla en la hendidura, para ello resulta muy útil el empleo hoja  de la navaja, que empleada a modo de palanca nos sirve para hacer espacio para introducir la cuña.

Insertando la púa

Espino blanco-acerolo

Una vez asentado el injerto dentro de la hendidura, deben quedar en contacto los cambiums de cada  parte. Esto es uno de los pasos más importantes.

El cambium es la parte que hay justo bajo la corteza, de color verde. El cambium  tiene la cualidad de ser la zona por donde circula la savia y  están las células vivas, de modo es  la zona donde se desarrolla tejido que cicatriza la incisión e integra las cañas en un mismo conjunto, asimilando  los nuevos tejidos incorporados.

Injerto en cerezos

Debemos  pues  cuidar que los cambiums queden en contacto. A  partir de aquí, hay gente que emplea una cera para sellar los tejidos, o un mastic. En mi caso  no los sello con nada, solo suelo emplear unas tiras realizadas con bolsas plástico para atarlos.

Atando los injertos

Las bolsas  las corto en bandas de unos dos centímetros que empleo para atar  ambas partes de forma que queden bien unidas, y al mismo tiempo al ser plástico impiden que se produzca una deshidratación de la zona.

Por otro lado al ser plástico este presenta cierta elasticidad que no estrangula el recorrido de la savia o al árbol, cuando comienza a crecer, si por casualidad uno se descuida y no las retira a tiempo.

Cubriendo la zona abierta

Al atar el plástico es prioritario revisar que toda la zona abierta quede bien cubierta, de forma que no se produzca un resecamiento de la zona de contacto. El elegir plásticos blancos, ayuda a que la zona no se recaliente demasiado durante los días de calor.

Espino-acerolo

Se finaliza el atado con un nudo. Tanto si se realiza fácil de quitar como sino, el retirar el plástico solo requiere cuando llegue el momento, una ligera presión  de la mano.

Hendidura doble de almendro

Cuando la caña que queremos injertar es excesivamente fina para el tipo de caña del patrón, puede ser conveniente hacer un injerto de hendidura doble. Los pasos son los mismos practicados para el sencillo, con la única salvedad de que se insertan dobles púas en la hendidura, procediéndose con el resto de modo similar.

Ahora solo nos resta esperar, pero normalmente un porcentaje de estos injertos prende y nos da muy buenos resultados, pero cuando hablamos de árboles la paciencia es necesaria. No obstante  creo que merece la pena. ©