Archivo de la categoría: Injertar

Cuidando sandías

Citrullus vulgaris

Naciendo

Puede que este año sea al fin un buen año de sandías. Esta afirmación se apoya en como están  creciendo hasta ahora las sandías.  Las sandías que son un auténtico reto, pues año tras año se nos resisten.

Hilera con paja

¿Qué hemos este   año diferente de otros?  ¿¿¿¿???? ¡Caramba!  ¡Qué fantasma  y pretenciosa estoy siendo con mis sandías!  Bueno como veis en la imágenes toda mi vanagloria  se basa en cómo van las sandías que realmente hasta ahora  llevan muy buen comienzo.

Entre las sandías  he practicado  este año  diferentes tipos de experiencias:

Creciendo al inicio

  • Las tengo sembradas  en  semillero, en tarrito.
  • Las tengo colocadas directamente en la tierra
  • También las tengo   injertadas.

Con el fruto en marcha entre las injertadas

Pequeña sandía de las veteadas blancas

De  todas ellas las que llevan  ya sandías son las compradas ya injertadas en calabacín. Ya hay tres pequeñas sandías creciendo.  Son las plantas que posiblemente tienen más tiempo, un par de plantas colocadas junto a las patatas moradas  que reciben a menudo nuestras visitas cargadas de esperanza y que según dicen dan más cantidad y tienen más resistencia por el tipo de injerto en si ( con mayor desarrollo por la base radicular del calabacín) que las plantadas solo de semilla. No he realizado nunca este tipo de injerto, pero viendo lo realizado en las plantas creo que lo intentaré el próximo año.

Detalle del injerto

Luego están unas cuantas matas de plantas  colocadas a partir de plántulas  sembradas en el semillero, pero no me gusta demasiado la experiencia, creo que el próximo año probaré a colocarlas en tiestos más grandes, pues las sandías al hacer el trasplante les cuesta reaccionar, o quizá debería hacer como con los pimientos, se me ocurre ahora y estimular su crecimiento con algún purín.

Recién fertilizado el fruto

Finalmente están las sandías sembradas de asiento, directamente en el suelo, con tres semillas al menos en cada hoya que  están colocadas  cerca de un gran canal de riego, pero por encima bastante de este, con una ligera pendiente, con lo que reciben humedad cuando se riegan, pero al mismo tiempo no sufren ningún  encharcamiento y las plantas se hacen extender y crecer en dirección contraria al agua.

Con azúfre en las plantas

Salvo las injertadas  tengo las plantas agrupadas  en dos zonas diferentes; en una de ellas he dejado las plantas directamente sobre el suelo (solo cubriendo con paja el suco de riego), en otro  he colocado paja en toda el área  por donde se extienden para conservar la humedad de la tierra. También he comenzado a rociar algo de azufre amarillo, en previsión de  evitar la araña que les entró el año pasado.  Ya veremos si las esperanzas se cumplen. ©

El ciruelo cargado de flor

Árbol al comienzo de la floración

Este es el primer año de floración significativa del más grande de los ciruelos. El Prunus doméstica,  de la familia de las Rosáceas y de la variedad Damacesna el año pasado apenas  nos dio media docena de flores, no así este que se ha cuajado de las mismas.

El árbol, pese a la sequía,  se encuentra fuerte y ha aprovechado las suaves temperaturas para ofrecernos sus flores. El huerto se ha convertido en un espectáculo al cual han estado invitados diferentes comensales, de los cuales los más destacados están siendo las abejas, pero también diferentes tipos de moscas polinizadoras.

Engrosamiento de las yemas

Comienzan a abrirse algunas flores

Las delicadas flores

Exuberancia y belleza

Fugacidad

Abeja polinizando

El ciruelo en primer lugar abre la flor y a la caída de esta es cuando salen las hojas. Esta floración tiene lugar a lo largo de unas  dos semanas,  y para el éxito de la misma es importante tanto la actividad de los polinizadores, como la existencia de otros ciruelos en la zona, cuyos pólenes arrastrados por el viento puedan realizar una polinización cruzada..

En nuestro caso polinizadores ha habido , pero otros ciruelos no, salvo que también pueda intervenir en este fenómeno un arbusto silvestre de la misma familia del ciruelo: las endrinas que llevan en flor esta semana y la pasada, casi al lado mismo del ciruelo, junto al canal de desagüe.

...

La floración es un periodo relativamente breve en el año del árbol, ahora queda ver cuantas flores pueden haberse polinizado y comenzar el engrosamiento progresivo del fruto hasta llegar a la fruta madura. Nos queda un largo camino por delante.©

Injerto de Serbal doméstica

Frutos del Sorbus doméstica

Esta es la segunda entrada en el huerto sobre el Serbal, y en concreto el Sorbus doméstica un tipo específico de serbal que  produce unos pequeños frutos del tamaño  del peruco. La primera fue con motivo de la siembra de semillas del mismo en el suelo del huerto, lo que visto en la distancia fue un error, pues debería haberlas puesto en un semillero, pero como ya no hay remedio para esto  y si sabía donde encontrar esquejes para poder injertar, en esta ocasión esto es lo que vamos a hacer.

Esquejes de Serbal

Injerto en febrero

El mismo al mes y medio

Para injertar el Serbal lo mejor es un serbal silvestre,  pero esos son raros en esta zona y no demasiado adaptados al clima,  además de que he leído por Internet que también es posible realizar el injerto  en Espino bravo, en concreto en Espino Blanco, dado que pertenecen ambos a la familia de las rosáceas, y  como  los espinos blancos por aquí son abundantes y están bien adaptados, a ello vamos.

En el huerto en la orilla del canal son muy frecuentes los Espinos Blancos, de todo tipo, y dado que el espino blanco resulta un portainjertos resistente, además de aportar cierto toque especial a los frutos, tenemos la costumbre cuando vemos alguno pequeño de podarlo y adecuarlo para que siga creciendo hasta que se da el tamaño correcto para poderlo injertar.

El mejor momento para  realizar el injerto de púa es el  de la subida de la savia, por lo   que mediados del mes de febrero  fue el momento elegído para realizar el mismo.

Cañas de espino con 4 injertos

Conseguimos los esquejes y realizamos  el injerto procurando que las cañas tanto del injerto como del portainjerto tuvieran un grosor similar. Al realizar la cuña, se realiza una lengüeta lo más afilada y aplanada posible de forma que en la incisura del portainjertos se asiente lo mejor posible.

Al colocar ambas partes en contacto debemos procurar que al menos por uno de los lados  del injerto quede bien en contacto ambas partes del  cambium,   que es la zona interior de la corteza exterior donde están  las células vegetales que son las responsables del crecimiento periférico y donde hay numerosas células que forman el tejido cicatricial  que sella las dos partes (heridas) integrándolas en un todo completo,  que desde ese momento crece de  manera conjunta. Enlace para saber más sobre el tema.

Yema comenzando a despertar

El injerto se ató con una banda de plástico flexible y se ha dejado hasta estas fechas. Es ahora el momento de revisar los espinos y eliminar todos los nuevos brotes que comienzan a salir, en muchas ocasiones desde la misma base. Los injertos realizados están vivos, y parece que las yemas de los mismos  comienzan a despuntar. Todavía no he retirado  la cinta plástica, pero hay que estar vigilante y si se aprecia engrosamiento de  la zona del injerto, eliminarla, para que no estrangule el paso de la sabia impidiendo una buena alimentación del injerto. ©

Injerto de Paraguayo

Yemas a finales de octubre

Caña para sacar los injertos

Este injerto ha resultado una auténtica  y agradable sorpresa al regresar de USA, por lo que quiero comentaros lo que ha sucedido con él.

A comienzos del mes de septiembre  me dio por injertar un melocotonero de un año que tenía  nacido  en el huerto. Para ello lo primero era decidir de qué. Pero eso era un aspecto que tenía claro desde  el año pasado cuando ya lo intenté en otro melocotonero y no lo había conseguido, el objetivo era  un injerto de paraguayo.

Necesitaba la materia prima imprescindible: una rama de yemas de un año de paraguayo, pero no había problema pues tengo una vecina que los tiene y pasé por su casa y le pedí una caña, la que os muestro.

Corte de la yema

Incisión en forma de T

Esta rama  tenía numerosas yemas, daba para diferentes intentos, de hecho además de  sobre el melocotonero lo realicé sobre ciruelo y sobre endrino, pues he leído que podían funcionar, por lo que veremos que resulta, pero este que os muestro fue sobre melocotonero.

Es un  injerto de yema, en su variedad de Escudete, lo realicé como ya hemos visto otras veces: Selección de la yema, corte de la misma separándola del tronco sin que queden restos de la corteza.

Encajamos la yema en el corte

Posteriormente se dibuja  sobre  el tronco del arbolito la T  que nos permite levantar la corteza y colocar el material de la yema en contacto directo con la zona donde pasa la savia en el mismo, de forma que al tapar los laterales de la T la perdida de humedad del corte se reduce al mínimo.

Atando la zona del injerto

Posteriormente se ata bien el corte, con rafia o con una tira de plástico, de manera que la herida practicada cicatrice, y la yema pueda recibir suficiente alimento y pueda quedar bien agarrada.

Se practica en septiembre pues es un buen momento para los injertos en frutales de hueso.

Yema en desarrollo

El injerto fue bien a lo largo de  septiembre y pocos días antes de irme al pasar con el carretillo la zona superior del arbolito se fracturó, por lo que pensé adiós injerto.

Pero ahora al retornar me encuentro con que ambas yemas han pasado de yemas dormidas a yemas despiertas y han comenzado a desarrollarse y parece que van con fuerza. ©

Cultivo de cerezos en el huerto

Cerezo con patrón nacido de semillas, con injertos de yema y luego de pua

Los cerezos se han incrementado de forma considerable en el huerto. Os explico. Sabías que tenía tres cerezos plantados, 1 de ellos injertado y 2 de ellos sin injertar. Pero este año he añadido otra serie de plantas que están la mayoría de ellas sin injertar, aunque algunas tienen ya puestos algún injerto de yema, y otro un injerto de púa.

Esta es una de las ventajas de tener otros huertos. A finales de febrero estuvimos en mi pueblo, un pequeño pueblo de La Sierra de la Culebra, pequeña sierra pizarrosa  de relieve apalachense  en el noroeste de la provincia de Zamora.  Todas estas tierras son tierras ácidas un tanto arenosas, pero que en general gustan  a los frutales como plantas, aunque normalmente no llegan a dar fruta, pues buena parte de las flores  cuando no el total, normalmente se hielan.

Cerezo de 3 años, con injerto púa de cerezas de mi zona

Pero allí está la huerta de mi madre que me provee de mucha materia prima para realizar injertos y encontrar patrones. Mi madre gusta de echar las semillas en tierra (huesos de melocotoneros, ciruelo, manzano,…) o a veces salen brotes de las raíces (vástagos) de algunos frutales: cerezos, ciruelos, perales. Esas cañas, a modo de acoros, son buenos patrones sobre los que trabajar.

Injertos de púa

Mientras  que estuvimos podando, trasplantando  frutales  y despejando de maleza, me hice con algunos patrones de cerezo, endrinos, perales, …Así como material para realizar los injertos.

El sistema  es similar al de siempre, ver en otros frutales y su trasplante. El resultado final   es media docena más de plantas, algunas de ellas de buen desarrollo y ya injertadas, otras meramente patrones sobre los que trabajar en el futuro.©

Injertando de púa al final del invierno

Espino blanco

Ya hemos hablado de la importancia que tienen los injertos para conseguir determinadas cualidades de resistencia y rusticidad del portainjertos  junto en ocasiones adaptación a determinados  tipos de suelos, y por otro lado lo que aporta el injerto en sí que es las cualidades específicas de ciertas variedades de fruta,  frecuentemente   menor resistencia y   en conjunto una mayor fragilidad en el desarrollo de la planta si esta estuviese por su cuenta creciendo directamente sobre la tierra.

Aprovechémonos  pues de las ventajas que nos  ofrecen los injertos y para ello estamos en un buen momento. es temporada de poder realizar  en el huerto  los injertos  de púa, injertos que suelen realizarse justo  antes o durante  la subida de la savia .

Es este un tipo de injerto que  presenta una gran variedad de posibilidades, pero nosotros vamos a practicar la  que se conoce como injerto de  hendidura, tanto de hendidura simple como doble.

Elegiremos para ello  diversos portainjertos. Así si vamos a injertar frutales de pepita son buenos patrones  tanto el espino blanco, como el membrillo, así  como el frutal bravo,  bien sea sea manzano o peral. En el caso de los frutales de hueso, se pueden injertar entre si, melocotoneros, albaricoquero,  ciruelo, almendro, o también se pueden injertar en endrinas.Los cerezos admiten injertos sobre otros cerezos y sobre guindos.

Tomamos  la rama del patrón  a injertar, y procuramos que se corte por una zona que tenga una anchura similar a la del injerto que vayamos a realizar. Las cañas empleadas de esquejes a injertar  es conveniente que sean tallos de crecimiento, aunque también es posible hacer injertos con yemas  florales, resulta según dicen más complicado. La rama para bien debe tener todo lo más  madera de un año.

Se corta la caña del portainjertos con la tijera y se practica luego una incisión vertical. Se toma la caña del esqueje  y se afila con el cuchillo.

Preparando la púa

Cuña del injerto

A continuación se va preparando la cuña que hemos de insertar en la hendidura  del portainjertos. Es conveniente tener una buena navaja que nos permita construir  la cuña con facilidad.

El siguiente paso es tomando la estaquilla afilada y proceder a meterla en la hendidura, para ello resulta muy útil el empleo hoja  de la navaja, que empleada a modo de palanca nos sirve para hacer espacio para introducir la cuña.

Insertando la púa

Espino blanco-acerolo

Una vez asentado el injerto dentro de la hendidura, deben quedar en contacto los cambiums de cada  parte. Esto es uno de los pasos más importantes.

El cambium es la parte que hay justo bajo la corteza, de color verde. El cambium  tiene la cualidad de ser la zona por donde circula la savia y  están las células vivas, de modo es  la zona donde se desarrolla tejido que cicatriza la incisión e integra las cañas en un mismo conjunto, asimilando  los nuevos tejidos incorporados.

Injerto en cerezos

Debemos  pues  cuidar que los cambiums queden en contacto. A  partir de aquí, hay gente que emplea una cera para sellar los tejidos, o un mastic. En mi caso  no los sello con nada, solo suelo emplear unas tiras realizadas con bolsas plástico para atarlos.

Atando los injertos

Las bolsas  las corto en bandas de unos dos centímetros que empleo para atar  ambas partes de forma que queden bien unidas, y al mismo tiempo al ser plástico impiden que se produzca una deshidratación de la zona.

Por otro lado al ser plástico este presenta cierta elasticidad que no estrangula el recorrido de la savia o al árbol, cuando comienza a crecer, si por casualidad uno se descuida y no las retira a tiempo.

Cubriendo la zona abierta

Al atar el plástico es prioritario revisar que toda la zona abierta quede bien cubierta, de forma que no se produzca un resecamiento de la zona de contacto. El elegir plásticos blancos, ayuda a que la zona no se recaliente demasiado durante los días de calor.

Espino-acerolo

Se finaliza el atado con un nudo. Tanto si se realiza fácil de quitar como sino, el retirar el plástico solo requiere cuando llegue el momento, una ligera presión  de la mano.

Hendidura doble de almendro

Cuando la caña que queremos injertar es excesivamente fina para el tipo de caña del patrón, puede ser conveniente hacer un injerto de hendidura doble. Los pasos son los mismos practicados para el sencillo, con la única salvedad de que se insertan dobles púas en la hendidura, procediéndose con el resto de modo similar.

Ahora solo nos resta esperar, pero normalmente un porcentaje de estos injertos prende y nos da muy buenos resultados, pero cuando hablamos de árboles la paciencia es necesaria. No obstante  creo que merece la pena. ©Para saber sobre otros tipos de injertos: Injerto de yema, en su variedad de  escudete o T