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Tortilla de grelos

Con las lluvias caídas a lo largo del mes de marzo y la suavización de las temperaturas , las nabizas están sacando el tallo floral,  esto es, se están desarrollando los grelos. Con la abundancia de agua los grelos presentan en esta época un sabor muy agradable, apenas amargo, por ello los hemos cortado para prepararlos  en una agradable tortilla para la cena.

Hojas y brotes tiernos lavados

Hojas y brotes tiernos lavados

Cociendo los grelos

Cociendo los grelos

Esta receta  es para dos personas y lleva:

  • Un buen puñado de grelos tiernos pues la verdura reduce mucho, su cantidad se debe adaptar dependiendo del total de comensales.
  • Un par de huevos, se debe añadir al menos un huevo por persona, y si es grande  alguno más.
  • 1 cebolla pequeña
  • aceite de oliva
  • Un poco de sal
Cocidos y escurridos

Cocidos y escurridos

Se empieza limpiando y lavando la verdura que se pone a cocer con un poco de sal. La verdura merma considerablemente. Se dejan hasta que están tierno momento en que se escurren procurando eliminar bien el agua.

Se ponen sobre una tabla y se cortan .  Mientras tanto se ha pelado y cortado una cebolla finamente.  Se pone a pochar con un poco de aceite, procurando que no se nos pegue. Cuando la cebolla está pochada se le incorporan los grelos. Se saltean un poco  junto con  la cebolla.

Cebolla cortada

Cebolla cortada

Cebolla pochada

Cebolla pochada

Cebolla salteada con los grelos

Cebolla salteada con los grelos

Se baten los huevos que se van a incorporar  a la tortilla. Se pude añadir ahora más sal, si se piensa que fuese necesario.  Se le incorpora la verdura a los huevos y  se mezclan un poco,  tras poner un poco de aceite en la sartén, pero no demasiada, se vierte la mezcla sobre la misma para que empiece a cuajar.

Verdura con los huevos

Verdura con los huevos

Comenzando con la tortilla

Comenzando con la tortilla

Cuajándose

Cuajándose

El punto depende de gustos, debe quedar cuajada, pero no demasiado seca. Suavemente dorada por el exterior. Resulta muy agradable la combinación de la cebolla  con su toque dulce, con el suave hilo de amargor que persiste en el grelo. Un placer para el final del invierno. ©

Un placer

¡Un placer!

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Coles de Bruselas rojas

Col de Bruselas morada, en el mes de diciembre

Col de Bruselas morada, en el mes de diciembre

Esta verdura que veis aquí  es resultado del hábito de dejar florecer las plantas viejas para que los insectos tengan donde libar, fruto de ello  coincidieron en el huerto las flores  de ambas crucíferas y se combinaron las carácterísticas de las Lombardas con  las coles de Bruselas.  Se dió la casualidad de que el espacio no fue necesario hasta mediados del verano, por ello una parte de las vainas llegaron a madurar.

Los tronchos y semillas se retiraron del huerto y al hacerlo  algunas semillas ya  maduras cayeron en tierra donde no germinaron de momento.Si lo hizo esta junto alguna otra en la primavera siguiente, es decir   el año pasado.

Belleza del color

Belleza del color

Tallo con coles de bruselas

Tallo con coles de bruselas

La  planta  inicialmente  con su color amoratado, pensamos era una lombarda y por ello la dejamos para que  creciera y se desarrollara, pero luego en vez de acogollar fue creciendo en altura, con numerosas hojas laterales. La curiosidad pudo con nosotros y ella siguió adelante.

Pasado el otoño comenzó un doble proceso: Por un lado a acogollar en la cima y por otro  a echar en las axilas de las hojas yemas a modo de las coles de bruselas, cierto es que  en la zona inferior apenas han acogollado, pero si lo han hecho en la zona media-superior.  No se cómo sabrán, de momento no las hemos comido todavía. Hasta ahora hemos estado utilizando las coles de bruselas ordinarias.

Repollitos

Repollitos

Es sorprendente en que medida las crucíferas hibridan entre si.  No se cómo conservaran sus características si intento reproducirlas, pero mi intención es ver si pudo hacer que florezcan y conseguir algunas semillas para que sigan cultivándose  en el huerto. ©

Cardo con salsa de queso y setas

Pencas de cardos

Pencas de cardos

Esta receta es totalmente original, resultado de la experimentación en casa con la salsa de queso y los cardos. La salsa de queso requiere una besamel ligerita, un buen queso curado o semicurado, mejor el de sabor intenso, según los entendidos de casa   y buena mano. La receta no es mía.

Setas de la paja troceadas

Setas de la paja troceadas

La receta requiere los siguientes ingredientes:

  • Cardo cocido
  •  100 gramos setas de la paja
  • 100 gramos de panceta
  •  50 gramos de queso  curado o semicurado
  • 1 cebolla pequeña
  • aceite para la besamel
  • 1 cucharada de harina
  • leche la necesaria para la besamel
  • sal y pimienta
  • Un poco de nuez moscada
Queso troceado

Queso troceado

Había en la huerta una penca especialmente hermosa de cardos bien blanqueados y por ella nos fuimos. Lavados y cocinados, se partieron en  trozos pequeños y ya estaban listos para ser usados.

Lo primero, se  preparó la besamel. Se colocó el aceite en la sartén y se echó la harina, se le dieron unas vueltas en la misma y sin dejar quemar, pero sí tostar ligeramente, se fue incorporando la leche sin parar de dar vueltas y no dejando pegar en el fondo. Se deja ligerita, pues el queso luego también ayuda a espesar la salsa.  Se sal pimentó y se le incorporó un poco de nuez moscada rallada. Posteriormente se troceó el queso en dados menudos y se le incorporó ya fuera del fuego a la salsa, moviendo hasta conseguir que se integrase en la misma.

Montando la besamel

Montando la besamel

A continuación  en la sartén se puso a sofreír la cebolla picada hasta ponerse transparente. Se le incorporó la panceta cortada finamente , se salteó un par de minutos  y luego se añadieron las setas. Se dejó cocinar un rato hasta que el agua  que sueltan las setas se redujo.

Colocando trozos de tranchetes sobre la besamel

Colocando trozos de tranchetes sobre la besamel

En una fuente al horno se colocaron los cardos, por encima se vertieron las setas con la panceta y la cebolla y  sobre todo ello la besamel por encima. Rematando con un queso que si es posible funda bien, colocándolo por encima antes de meter en el horno. Se mete a horno fuerte a gratinar.

Sacando del horno

Sacando del horno

Cuando el horno comienza a dorar el queso está listo para servir. Es un plato que refuerza el aroma de los cardos con los ricos sabores de las setas. Nos encantó a todos con lo que experimentaremos más veces con ellos. ©

Equilibrado de sabores, reforzándolos entre si

Equilibrado de sabores, reforzándolos entre si

Escarolas 2012

Escarola de hoja ancha

No hay duda que la época de siembra es un dato importante para conseguir el mejor tamaño posible en el cultivo de la escarola. Lo se a ciencia cierta porque este año es uno en los que mi cosecha de escarolas es mejor.

Con oídio a final del verano

Bajo la manta térmica

Puestas en tierra, con planteles de buen tamaño a finales de agosto, han estado creciendo a lo largo de todo el suave otoño. De hecho  el final del verano e inicio del otoño les vino tan suave que se contagiaron del oídio que hubo en el huerto, tanto que hubo que usar el azúfre que les vino muy bien.

Después de ello estuvieron al descubierto con las primeras lluvias lo que les vino mejor para atajar el oídio y cuando llegó la primer helada las cubrí con la manta térmica lo que les ha permitido seguir creciendo a cubierto de cualquier inclemencia extrema.

La manta térmica al tiempo que mantiene y acumula el calor durante el día al caer la temperatura con la llegada de la noche crea un entorno protegido para las plantas  lo que les permite sobrevivir a las heladas no muy extremas, e incluso ante estas ofrece cierta protección. Al mismo tiempo la manta térmica tiene la ventaja de permitir el paso de la lluvia y de transpirar, lo que es bueno para las plantas.

Zona de las escarolas y achicorias  con arcos

A la hora de colocarsela hay que procurar que quede bastante pegada al suelo pues de esa manera ofrece menos resistencia al viento y no se mueve, pero no me gusta que quede sobre las mismas plantas, por ello coloqué unos arcos  extendidos sobre la zona y sobre ella tendida la manta, sujetando los bordes y la zona central con algo de peso de momento no se ha movido y ha habido días de temporales de viento.

Marca térmica tendida

Ahora ya hace varios días que llevamos comiéndolas. Son plantas muy suaves y tiernas, de buen tamaño y  no tan verdes como si estuvieran a la intemperie, pues aunque les llega la luz, esta no deja de ser tamizada por la textura del material que forma la manta térmica.

Escarola rizada

Desde ahora hasta finales de enero la lechuga entra en un periodo de muy escaso desarrollo, por ello su crecimiento no repone al consumo. Pero la escarola ya desarrollada suple  a las mismas, dando servicio a la necesidad de verdura de la que en mi casa hacemos buen consumo.  ©

Cultivo de la Cicoria bianca di Milano

Plantas en pleno crecimiento, acogolladas por si mismas

Este año me he dedicado a probar nuevas verduras para el otoño, algunos tipos nuevos de achicoria, semillas italianas que encontré por casualidad y   que sembré desde el mes de junio.

Hilera de achicorias en agosto

De hecho algunas de ellas están resultando una sorpresa muy agradable como es el caso de este tipo de achicoria: La Cicoria Bianca di Milano, es una achicoria de hoja ancha del mismo género (Cichorium intybus L.) que la achicoria empleada para forzar la endivia,  que ha crecido muy bien en la parte final del verano, pese a que con el tiempo tan seco desarrolló algo de oídio,  por lo que  hubo que echarle azúfre, lo que unido a la llegada de las lluvías,  le resultó muy bien, desde ese momento se pusieron a crecer  y  a enrollarse sobre si mismas y a formar  unos hermosos cogollos.

Recién cortada

Como este año el calor se mantuvo durante bastante tiempo  a las más avanzadas de ellas se les salió el tallo floral, por lo que pensé que  la experiencia sería un auténtico desastre, pero en uno de los casos me dió por probar el tallo interior, y sorpresa, pese a un ligero amargor, que dejaba de notarse en cuento se comía de forma continúa la  verdura, por lo demás nos encontramos con una verdura muy tierna, casi crocante, con unas hojas muy amplias, de las cuales las partes verdes resultaban menos apetecibles y más amargas, pero las partes interiores han sido un auténtico placer.

Con el cogollo limpio

La clave está en limpiar bien las plantas de las  zonas menos hidratadas y verdes del exterior. Con ella es fácil y rápido preparar una buena ensalada, pues una vez limpio el exterior,  el cogollo tiene un corazón blanco de hojas muy grandes y anchas, a modo casi de las hojas de los repollos, que hay que cortar, pues sino resultan poco manejables.

Es una planta que pretendo incorpora a los cultivos regulares del huerto, pues incorpora variedad a las ensaladas con las hortalizas de otoño y  es fácil de cultivar.©

En la ensalada

Ensalada de otoño

Un buen momento para consumir verdura en el huerto es este antes de que las grandes heladas la castiguen .

Lechugas creciendo entre otras hierbas

Ahora en el huerto la verdura con las lluvias que han ido cayendo a lo largo del mes de noviembre, esa  verdura que  mucha ha nacido por su cuenta, se encuentra en uno de los mejores momentos para consumirla.

Plantas de rúcula

En el huerto hay  plantas que han nacido por su cuenta de las semillas que maduraron en el  verano y las cuales  al arar   terminaron en el suelo  cubiertas por  la tierra y donde germinaron y crecieron  por su cuenta.

Remolacha creciendo

Color, tersura y sabor

Son  plantas que han nacido unas al lado de otras, protegidas en parte por  las hierbas y por ellas mismas y que se encuentran muy tiernas. Estoy hablando de diferentes tipos de lechuga, algunas remolachas, algunas rúculas.

Ahora recolectando hojas de todas ellas vamos a prepara una Ensalada de otoño, muy pero que muy tierna.

Las lechugas las cogemos enteras, pero en el caso de remolacha y rúcula vamos a cortar solo las hojas para que las plantas sigan creciendo, tampoco vamos a coger grandes cantidades, solo lo suficiente para dar otros aromas y sabores a la lechuga.

Lavando lechuga

Lo mejor en lo posible es cortar las hojas justo el mismo día en que se vayan a consumir, de no hacerlo así protegerlas para impedir que las hojas se pongan muy lacias. Si se meten en una bolsa dentro del frigorífico es fácil conservarlas.

Rúcula y remolacha

Para realizar  la ensalada  debemos lavar cuidadosamente las hojas pues es fácil que entre ellas haya tierra, alguna babosa, algún caracol, …. Tras lavarla procedemos a cortar las hojas lo que podemos hacer con el cuchillo o con los dedos, hay ligeras diferencias en el sabor según empleemos un sistema u otro.

Cortando la verdura

El aliño puede determinar el sabor de forma substancial, el tipo de aceite empleado o el vinagre: de manzana, de vino, balsámico, aderezado con diferentes hierbas,… así como la sal. Podemos practicar a introducir cambios en nuestro aliño lo que nos creará otras posibilidades de sabor. El aliño debemos ponérselo poco antes de ir a ponerla a la mesa pues sino  la verdura se verá afectada por la acción  del aceite y del vinagre.  Solo nos queda disfrutar de los sabores  de esta verdura de calidad.©

Aliñada con aceite de oliva

Tomates de Pera

Tomates pero 2011

Comienzo del crecimiento

Uno de los tipos de tomate de los que casi obligatorio  tener en el huerto es el de los  tomates de Pera. Este es un tipo de tomate de porte bajo, que no necesita ningún tipo de soporte, pero que si se le da no suele presentar problemas de podredumbre como suele ocurrir cuando se deja que los frutos estén en contacto con la humedad del suelo. Su altura total colocado en soporte no  suele superar el metro de altura y es ese espacio produce un volumen relativamente significativo de tomates.

Comenzando a colorearse

Presentan estos tomates de Pera una forma ovalada de porte mediano, con diferencias de tamaño según las diferentes variedades que hay, con un intenso color rojo, y piel fina.

variedad Río Grande

Es un tomate con  menor cantidad de humedad interna, lo que los hacen, además de esto teniendo en cuenta su tamaño,  ideales para hacer con ellos  tomate seco secado al sol, como ya hemos visto en alguna otra entrada.

Rojo intenso

En el huerto en estos momentos hay dos tipos diferentes de lo que llamamos de forma general tomare de Pera. Por un lado el tomate Pera de Girona, un tomate de forma ovalada, piel fina, tono de rojo intenso en la maduración, carne dura, pero que se ablanda con la maduración . Este tomate en el peciolo presenta un punto de ruptura que permite separar el fruto de la planta con facilidad cuando está maduro.

Pera Girona comenzando a madurar

Por otro lado está el que creo que entra dentro del nombre  de tomates Río Grande, pero que en casa conocemos como los de Isabel, tomates de tamaño más grandes que los de Girona,  aquellos en torno a los 5- 6 cm frente a los 10 cm de estos, más compactos y un tanto más cuadrados, con la piel muy fina. y quizá más duro, con mayor capacidad de resistencia aún  que el anterior. Pero este al contrario que el anterior  no presenta ningún punto de ruptura por lo que al quitarlo de la planta tenemos o que arrancarle el peciolo, o por lo contrario cortarlo. Esto último es mucho mejor opción de cara a su posterior conservación .

Pera Girona maduro

El tomate de Pera, también llamado tomate  Roma, resulta un tomate ideal para las conservas por la carnosidad que presentan sus frutos, por la regularidad de su piel, que se puede retirar con facilidad, y por el tono más dulce de sus frutos, esto en relación con las conservas, pero también como hemos dicho es ideal para realizar los tomates secos, así como para cualquier otro uso que queramos poderle dar en fresco.©

Buena producción