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Hongos en las cucurbitáceas

Pepinillo castellano a inicios del mes de septiembre

Ahora que está acabando el ciclo vital de las cucurbitáceas, dado que ya han  llegado las primeras heladas,    quiero hablaros de un problema que tuvimos este año con ellas. Las tormentas del mes de agosto, unidas a la presencia del rocío a lo largo del final del verano y comienzos del otoño (potenciado por la humedad ambiental, frecuente en esta área en la confluencia de tres ríos), junto con la existencia de temperaturas superiores a 25º durante bastante tiempo  provocó  en las cucurbitáceas la aparición de una enfermedad producida por hongos.

Pepinillos a mediados de septiembre

Saber qué  tipo de hongos es,  siempre resulta un problema. Pero pienso que podría ser uno de los más comunes:  el Colletotrichum orbiculare, que provoca la Antracnosis, una  enfermedad fúngica que puede atacar a diferentes cucurbitáceas. El daño más importante  tuvo lugar sobre  melones y pepinos.

Pepinillo a final de septiembre

A nosotros este año nos llegó este ataque  de sopetón, tras las lluvias de finales de agosto.  La culpa fue enteramente nuestra dado que   al final del verano hemos relajado nuestro control y descuidado el uso de aquellos extractos que podían haber frenado su presencia (cebolla, ortiga, cola de caballo,…) y tampoco se aplicaron maceraciones (salvia, manzanilla, …) que pudieran colaborar  en la prevención.

Hoja, fase 1

Una vez que el brote de hongos apareció, el uso de extractos y maceraciones no consiguió eliminar el daño, que progresó rápidamente. Fue especialmente virulento  donde la densidad de vegetación era alta. De hecho lo que más sufrió fueron las plantas de pepinillo castellano que iban tardíos y estaban muy frondosos y en plena producción, con melones  aceleró la recogida de la cosecha y  en las sandías  el daño fue menor.

Hoja, fase 2

El mantenimiento de  elevadas temperaturas en el mes de septiembre ha incrementado su intensidad. Las plantas aparecieron pronto moteadas con manchas marrones, que se fueron extendiendo hasta colapsar su capacidad de supervivencia.

En un cultivo ecológico donde el uso del cobre se restringe por elección propia, a la época invernal,  hay que realizar de forma sistemática una serie de practicas preventivas que impidan el desarrollo de todo tipo de  hongos. Una vez que la enfermedad se ha establecido su presencia será recurrente mientras que las condiciones ambientales se mantuvieron.  Para frenar el desarrollo de hongos en las cucurbitáceas  hay  ciertas practicas que tendríamos que poner en ejecución:

  • Separaremos las plantas en  marcos de plantación más amplios, para favorecer una buena aireación
  •  Dado que el hongo se puede trasmitir a través de las semillas, vamos a emplear las recogidas antes de la infestación. Es siempre conveniente desinfectar las semillas antes de su siembra.
  • Seguiremos empleando caballones que ayudan en  la aireación del cultivo. y limiten los encharcamientos.
  • Se debe ser regular en las prácticas preventivas, dado que la capacidad de estos sistemas de control ecológico para frenar los hongos una vez que se desarrollan, es baja.
  • Evitaremos dejar restos de cultivo en el suelo afectados por la enfermedad, pues es un medio de propagación, cuyos micelios pueden permanecer activos durante 2 o más años, por ello vamos a intentar quemar todos  los restos vegetales de estas cucurbitáceas.
  • Practicaremos la rotación de cultivos, evitando la presencia de cucurbitáceas en las mismas zonas plantadas este año.
  • Desinfectaremos herramientas de corte que vayamos a usar.
  • Siempre que se pueda se deben  sembrar variedades resistentes o tolerantes de hongos como el los que producen la antracnosis, lo que a priori es difícil de saber.©

 

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La primera helada de la temporada.

Judías y tomates helados

Este fin de semana del sábado al domingo llegó la primera helada de la temporada. Aunque oficialmente las temperaturas mínimas no han bajado de 0º no es esa la historia que cuentan mis plantas, de modo que las más sensibles a la caída de la temperatura se han chamuscado y quemado por la acción del hielo.

Afecta esta caída de las temperaturas sobre todo a las judías tardías que estaban muy tiernas y  en plena producción, a los boniatos que seguían en plena expansión, a las calabazas y calabacines, melones, sandías y otras cucurbitáceas como  la lufa, a las berenjenas.

Plantas de Solanum heladas

Pero en cambio los tomates y los pimientos, salvo algunas plantas que se ve cayeron en el camino de algunas de estas lenguas de frío, el resto de momento no se ha visto afectado, pero por ello hemos dedicado la tarde a recogerlos.

Frutos dañados

Cesta de judías

El daño  de esta caída de las temperaturas se debe fundamentalmente al contraste tan marcado entre la temperatura del resto de la semana y del mes  y  las que han tenido lugar durante este fin de semana. Por esta zona nuestra a mediados de octubre es bastante frecuente la existencia de tales  heladas, pero este año el tiempo nos tenía desaconstumbrados y nos habíamos relajado en nuestra preocupación.

Talega de tomates

No ha sido una helada muy destructiva, la mayor parte de lo helado solo lo ha sido en las hojas superiores y  se puede aprovechar y así hemos recogido una cesta de judías verdes,  también  tomates, pimientos, calabazas y los  melones y  las sandías que quedaban. Desde el momento en que llega la primera helada resulta inevitable recoger todo aquello  que pudiera ser susceptible de estropearse, pues su conservación si la helada es profunda  queda muy afectada.

Boniatos y judías verdes

Esperemos que con el cambio de temperaturas llegue también un cambio en las precipitaciones tan necesarias en el huerto. ©

Año de melones

Melones y sandias

Este es uno de los mejores años de melones de mi  huerto. Hemos tenido tanto Cantalupos, como Piel de Sapo, así como melones Tendral.

Con mucho monte

Hasta ahora conseguíamos algún melón que otro, pero en modo alguno de la calidad y tamaño (ha habido unos cuantos que nos han llegado casi a los 4 kilos) de los que se han conseguido este año. Parece que comenzamos a acertar en el cultivo del melón y con la técnica empleada de caballón alto rodeado de canal de riego profundo y que no moje las hojas (similar al de las sandías)

Piel de sapo engordando

En su crecimiento desarrollaron buenas ramas y criaron buenos frutos. Pero han crecido a su aire,  totalmente a su  libre albedrío.  No me he atrevido todavía  a podarlos.

Uno de los mayores: 4.100 gramos

Cosecha de melón negro o tendral

Esto de la poda me  da un poco de respeto pues  directamente no se lo he visto hacer a nadie, pero si  sé que quiero intentarlo. Más habiendo visto que si que es  posible conseguir buenos melones en el huerto, mucho mejor será si limito su crecimiento a ciertas cañas. El problema que más  respeto me impone es si la  floración con las cañas reducidas en volumen será adecuada.

Pero creo que si que puede ayudar la poda por la sencilla razón de que creo que mucha de su fuerza se va en monte, en ramas. El número de frutos por ejemplar no ha sido muy importante 2-4  melones por planta  y  desiguales. Eso si contamos los melones que están todavía en crecimiento. Pero su rendimiento tendría que ser mayor.

Melón Tendral abierto

Además tengo otro problema por resolver. Ya voy controlando cuando cortar que estén maduros, pero todavía tengo un número elevado de melones que se me abren, tanto Piel de sapo, como Tendral, además lo hacen casi todos juntos,  al mismo tiempo. Este año he tenido como  casi una decena que así lo han hecho y no ha habido una llovizna ocasional que lo motivase. Tiene que haber algo más que induce a las plantas.

Planta sana y vigorosa

Ahora cortada ya la primera ronda importante de melones he dejado todavía las plantas trabajando. Las plantas están sanas y fuertes. Hay  una segunda ronda  de melones que dependerán de como vengan las temperaturas a lo largo de septiembre y comienzos del otoño.  Seguiremos recolectando mientras podamos.©

Esperando al consumo

Ensalada de melón

Las lluvias al incrementar la humedad de la tierra tienen un efecto  pernicioso en algunos cultivos que de pronto se encuentran con  demasiada disponibilidad hídrica en su sistema y sus células no son capaces de adaptarse con la velocidad adecuada a esa  cantidad de humedad  y literalmente  al crecer desde dentro hacia afuera  revientan el fruto.

Sabía que le ocurría esto a los repollos o  a los tomates  por ejemplo, pero ya os he contado que mi experiencia con los melones es limitada por lo  sobre ello  no sabía nada,  pero  ahora tras las lluvias podemos concluir que  los melones cuando están maduros con las lluvias  se han abierto.

Abiertos, feos pero de sabor insuperable

Además se dio la circunstancia de que al no estar al tanto del tema ni me acerqué  por donde ellos estaban  por lo que, además de estar  abiertos, comenzó a trabajar en los cortes la podredumbre. Por esta razón  había  que actuar cuanto antes si no queríamos  que se nos pudrieran rápido.

Ello llevó a esta ensalada de melón, con unos frutos cargados de jugo, maduros en su punto y muy crujientes en su carne.

Esta ensalada lleva los siguientes ingredientes:

Melones maduros,  la cantidad depende del tamaño

almendras fritas,

Beicon

Pan tostado

Queso

y una salsa  realizada con unas hojas de  menta fresca,  2 cucharadas de aceite oliva virgen,  2 cucharadas de limón,  1 cucharadita  mostaza y sal para aliñarla.

Se le añade el aliño

Se comienza troceando los melones, en nuestro caso se le quitaron todos las zonas que había estado abiertas o estaban en malas condiciones. El tamaño y la forma  del corte dependen de cada cual, en nuestro caso fue de las forma mas sencilla.

y se mezcla ......

Se fríe la panceta con su propia grasa hasta estar dorada y posteriormente se saca y trocea, en la grasa que suelta se fríen las almendras y se retiran, se tosta el pan, se trocea y se corta el queso en pequeños daditos, o en lonchas pequeñas. Se incorpora todo a la ensaladera.

... y mezcla, hasta que quede bien repartido

En una salsera se mezclan las cucharadas de aceite, con el limón, más la menta finamente picada, se le incorpora la sal, y la mostaza, se mezcla y agita bien.

¡Lista!

A continuación se echa sobre los ingredientes, procurando que el sabor de la salsa llegue a todos ellos y ya está listo para servir, contrastando el dulzor del melón con el toque salado de  beicon y queso, mezclado con el ácido del limón y el toque cálido y crujiente de las almendras. Combinan bien y resulta deliciosa. ©

Recogiendo semillas de melón


Melones Cantalupo

El proceso de recolección de las semillas de melón es similar al realizado para las sandías. En este caso vamos a realizarlo con melones Cantalupo.

Recogidos los melones cuando estos están maduros las semillas van a  separarse con la pulpa que las envuelve de la carne del melón, y una vez realizado esto hay que eliminar la materia  orgánica que las envuelve y que podría hacer pudrirse a las semillas.

Semillas en el interior del melón

El mejor sistema para eliminar lo que sobra es poner las semillas bajo el grifo del agua y frotarlas para que separen. Realizado esto y libres de los restos blandos, las vamos a colocar a secar.


Pulpa y semillas de melón

Este hecho debe llevar unos días hasta que las semillas estén bien secas. Hay que procurar que no les quede humedad, y colocarlas en un lugar fresco y seco y en lo posible a oscuras. Bien cuidadas  las semillas de melón conservan varios años su capacidad germinativa.

Limpiando las semillas

Una buena forma de renovar las propias semillas es reservando las semillas de aquellos melones que se hayan comprado y sea particularmente deliciosos.

Para todos los melones puede emplearse el mismo método de selección de las semillas.

Se deben eliminar todas  aquellas semillas que ya están vacías, son de tamaño menor del normal o presentan deformaciones.

El etiquetar el tipo de melón que es y ponerle la fecha  es imprescindible en este paso final.

Semillas de melón

El cultivo de melones

Hay muchos tipo de melones,   su cultivo se ha realizado de forma similar al de la sandía a lo largo del año, desde que se les quitó la protección cuando el peligro de las heladas pasó. Y así llegamos al momento de la recolección. En mi huerto tengo 3 tipos diferentes de melones:  Cantaluop, verde y amarillo.


Melones de Cantalupo

Los Cantaloup, son unos melones esféricos de pequeño tamaño, muy aromáticos y de un intenso color naranja, maduran con mucho calor, y tienden a ser muy rápidos en su maduración.

melones Piel de Sapo

Los verdes, algunos de ellos piel de sapo,con pulpa blanco-amarillenta, compacta, crujiente, muy dulce; Es un melón de carne aromática en la maduración.

El melón amarillo, tiene la piel del fruto  lisa y de color amarillo en la madurez. La pulpa es blanca-verdosa, crujiente y dulce.


Melón amarillo, quizá el Galia

Foto tomada de http://www.freshplaza.es/images/2008/0312/clases_de_melones.JPG

El melón está a punto de recolección, cuando la hoja que hay más cercana al fruto comienza a secarse. Según el grado de madurez que se  desee que tenga el melón,  se deberá coger antes o después. Si la hoja solo está comenzando a secarse…el melón estará aún un poco verde pero se conservará durante más tiempo, si lo coges cuando este a mitad de secar, el melón estará todavía algo duro pero con bastante sabor, cuando la hoja está seca, es cuando tienen todo el sabor;  Hay que tener en cuenta que la mata debe esté sana para no tener duda.

Algunos de estos melones según la tradición de los lugares de abundante producción si se recogen cuando todavía no están maduros  pueden llegar a conservarse en condiciones óptimas de 2 a 3  meses, para ello lo mejor es colgarlos en un lugar fresco y seco, revisarlos cada cierto tiempo para estar al tanto de su evolución y poder ir consumiéndolos de forma secuenciada.