Sembrando caquis

Semilla comenzando a despertar

Semilla comenzando a despertar

Detalle de la misma

Detalle de la misma

El otoño pasado  en una partida de deliciosos caquis rojos nos encontramos tres semillas hermosas, lo que no suele ser muy habitual. La tentación fue evidente y para evitar que  la semillas se resecasen y se pudieran estropear lo que hicimos inmediatamente  fue tomar una bolsa de plástico y un servilleta de papel, mojar la servilleta en agua, colocar las semillas en el interior de la servilleta, meterlas dentro de la bolsa  y  colocarlas en uno de los estantes de la puerta en el interior del frigorífico.

semillas tierra

Tres eran tres,…

Pretendía tenerlas  unos días en la temperatura fresca y controlada  del frigirífico ( de 5 a 8 grados)  para que estas estimularan la reacción dentro de la semilla. Al principio las revisaba semanalmente,  pero cuando me quise dar cuenta me olvidé de ellas y no   me volví a acordar hasta comienzos del mes  de enero, cuando  en una de estas las miré y me encontré con que seguían húmedas y  todas ellas estaban desarrollando un ápice de germinación.

Colocada en tierra

Colocada en tierra

¡Había que sembrarlas cuanto antes! y tenía que ser  en un lugar donde no se pudiesen helar, por ello las coloqué en tierra, dentro de un contenedor bastante profundo, para que pudieran desarrollar raíces,  y todo ello dentro del invernadero.

Plántulas en crecimiento...

Plántulas en crecimiento…

Dentro de su contenedor

Dentro de su contenedor

Allí han estado sin terminar de aparecer, mientras le manteníamos la humedad semana tras semana, hasta que al final comenzó a salir una que se ha convertido en tres.  Tres plántulas de magnífico aspecto que son un proyecto de futuro, tenemos tres árboles en marcha y mucho que investigar.

En este enlace  he leído que en Japón se emplea la siembra como forma de reproducir el caqui, pero ¿qué tipo de fruto dará, será necesario injertar el mismo? Quizá conozcáis la respuesta…. de ser así se agradecería una ayuda, mientras tanto como hay tiempo, seguiremos investigando.  ©

Las judías verdes tempranas

Primera partida de fréjoles

Primera partida de fréjoles

Se les colocó paja para protegerlos del hielo, ahora los pájaros están todo el día escarbando en ella

Se les colocó paja para protegerlos de la helada, ahora los pájaros están todo el día escarbando en ella

En esta época empezamos a comer las primera judías verdes. Las vainas tiernas y sabrosas pertenecen a fréjoles bajos de vainas redondas y verdes. Elegimos los bajos  pensando  son  la mejor  opción  para poder desarrollarlos dentro del invernadero, los altos  considero serían  difíciles de manejar, pero quizá haya que probar con ellos  con unos pocos y ver que sucede ya que ahora los túneles son mucho más altos.

Plantas quemadas por el hielo

Plantas quemadas por el hielo

Las judías verdes son un tipo de cultivo que depende mucho de las expectativas que haya con ellas, mucha gente gusta de realizar un único cultivo  importante y luego recoger la cosecha y  congelarlos,  olvidándose de ellas el resto del verano, sacando del congelador según necesidad.

Plantas bajo el túnel

Plantas bajo el túnel

Pero en  mi  casa no hacemos así, nos gustan frescos. La clave de las judías está entonces en la secuenciación de su cultivo a lo largo de la primavera, el  verano y  parte del otoño, ya  os he comentado en otras ocasiones que ponemos pocas o ninguna congelada, por lo que, como nos gustan, tengo que intentar tenerlas frescas la mayor parte del tiempo posible. Por ello  voy colocando las semillas en tierra  en partidas diferentes desde el mes de febrero en adelante hasta finales del mes de julio e incluso en la primera quincena de agosto.

Este año comenzamos con dos tandas distintas una en cada invernadero. La primera de estas  sembrada en febrero es  la que estamos comiendo ahora.

Los trasplantados

Los trasplantados

Además están los que comenzaron en el invernadero y luego continuaron en tierra, que comienzan a tener alguna flor, y finalmente están las partidas que se han helado en el mes de mayo, que hubo que proteger, en unos caso con paja, en otros con la manta, y que han seguido adelante y ahí están, además de todos los que todavía faltan por sembrar.

Este trabajo tiene sus ventajas  y así en esta época estas judías son un privilegio, nada que ver con las del mercado. Desde ahora en adelante intento que  haya vainas al menos para una vez a la semana, en plena temporada puede que hasta para dos. Los que menos me gustan son los que coinciden con los calores altos,  pues suelen  agostarse y endurecerse demasiado pronto, aunque en este año loco parece que grandes calores este año no van a llegar. ©

Semillero de castaños

Semillero de Castanea sativa

Semillero de Castanea sativa

Este año me he hecho con un hermoso semillero de castaños, y lo he conseguido de una forma bastante tonta que os voy a contar, pues creo que resulta un muy buen modo de sembrar castaños.

Bolsa  con castañas

Bolsa con castañas

Con tallos y raíces

Con tallos y raíces

En  mi zona  desde siempre ha habido castaños, y siempre  se han recogido castañas en el otoño que luego se van consumiendo a lo largo del invierno: asadas, cocidas,  con postres, en diversos platos,….  para ello  es necesario cuidar y conservar esas castañas, que se colocan  en  bolsas en un sótano, donde estén frescas y a oscuras, de modo que no se resequen y  se conserven todo el tiempo que sea posible.

Al llegar  finales de marzo, comienzos de abril  cuando uno busca las castañas  para echarlas  al conejo, o en lo que sea, se las encuentra   en la bolsa, unas bien   conservadas, otras quizá podridas, pero hay algunas  que comienzan a  sacar brotes y raíces  y son esas castañas ya germinadas  las que a comienzos del mes de abril  recogí y planté en tierra.

Preparando el semillero

Preparando el semillero

Nada  sofisticado, una  simple hoya, un poco de abono, las castañas encima y  bien tapadas con tierra, el resto lo ha hecho  la lluvia que ha caído desde entonces y el calor de  estas últimas etapas. y aquí están.©

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¡Hermosos!  ¿verdad?

La primera peonía en flor

Paeonia lactiflora

Paeonia lactiflora

Quizá

Quizá Duchesse de Nemours

Por fín este año hemos visto  en el huerto la flor de las peonías blancas.  Por lo visto  suele ser frecuente que las peonías tarden dos o tres años en florecer, por ello nos alegra que comiencen  el ciclo de flores que si todo fuera bien podría alargarse a lo largo de años aumentando cada año el número de pimpollos que emergen con sus capullos florales.

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Ha sido su primer año de floración pues el año pasado lo intentaron, sacaron un tallo floral, pero no llegó a consolidarse y finalmente se puso mustio y se secó. Pero  este año con la abundante humedad se han desarrollado con más fuerza y  hemos visto 3 hermosos tallos florales que han abierto sus flores en el huerto.

Presenta esta planta herbácea (Paeonia lactiflora) un desarrollo bajo y de la tierra  emergen   las cañas florales directamente. Es la peonía de China  una planta con una gran variedad de tipos, siendo frecuente la hibridación que ha dado como resultado la existencia de una amplia y variada diversidad. Nosotros creemos que nuestra peonía es  la peonía Duchesse de Nemours de un  delicado color blanco.

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La verdad es que casi se olvida uno de ella en el huerto salvo en este momento en que se convierte en foco de atención por su  delicada belleza. Por eso tengo que recordar de darle abono, tanto ahora como más adelante justo al final del verano y tengo que incorporarle en el suelo a su alrededorademás de un buen abono orgánico  algo de ceniza y algo de carbonato cálcico, que he leído que es un elemento esencial para que realice una buena absorción de  los nutrientes y pueda agilizar algo su crecimiento de por si un tanto lento.

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Las otras peonía que hay cerca de  ella  eran mucho más pequeñas en sus inicios, por ello llevan un crecimiento mucho más lento, por lo que las incorporaré a este plan de alimentación a ver si consigo que cojan más ritmo en su crecimiento.©

Frutos en la semana vigésimo cuarta

Primeras judias verdes

Primeras judias verdes

Guisantes

Guisantes

En el huerto parece que el calor por fin  ha llegado. La subida de las temperaturas nos pilla como siempre desentrenados y adaptarse al fuego que sale de la tierra no es fácil en estas tardes de junio, sobre todo en lo que queda desde ahora hasta julio, en que ya podremos ir de mañana al huerto.

La tierra comienza a necesitar riegos frecuentes para que las plantas se mantengan tersas y con buen crecimiento, menos mal que no parece puedan haber problemas  este año de escasez de agua.

En el huerto se continúa aumentando el número de frutos disponibles, esta semana se suman las judías verdes a  lo recogido para casa, pues ya hemos cogido las primeras. Pero ahí van las fotos de este momento. ©

Acelgas tiernas

Acelgas tiernas

Cebollas

Cebollas

Coliflor

Coliflor

Borraja en crecimiento

Borraja en crecimiento

Habas superaguadulce

Habas superaguadulce

Espinacas tiernas pero ya salidas

Espinacas tiernas pero ya salidas

Fresas en pleno sabor

Fresas en pleno sabor

Hoja de Roble

Hoja de Roble

Maravila de verano

Maravila de verano

Lechuga de cuatro cogollos

Lechuga de cuatro cogollos

Cavar y escardar

Cebollas y puerros

Cebollas y puerros

Regando las lechugas

Regando las lechugas

Tan importante para el huerto como el riego o el abonado, cuando la tierra está desnuda, la cavada de la misma es esencial.  Con los calores intensos tras el agua  la tierra se reseca, y en una  zona arcillosa como la mía, no solo se reseca sino que forma una costra dura e inaccesible que impide la penetración del oxígeno en la tierra y la aireación de la misma, por ello resulta fundamental que tras una buena regada,  que suele ser por el suco, penetrando el agua profundamente, al cabo de dos o tres  día, sea necesario realizar en el huerto, o en la zona regada, una cavada.

Binar, cultivar,  escardar, escarbar,  cavar, edrar, labrar, remover, repicar, … todos ellos son verbos que implican una acción similar, llevada a cabo con una herramienta manual, más o menos ligera y a través de la cual la tierra cercana a las raíces  se suelta  y queda mucho más ligera y esponjosa.
Tras el riego la cavada

Tras el riego la cavada…

...estimula el crecimiento

…estimula el crecimiento

Al cavar además se  rompen algunas raicillas periféricas  de las plantas estimulando la aparición de otras, y de hecho estimulando el crecimiento de la planta que en poco tiempo se ve medrar. También  está el hecho de las  múltiples hierbas que aparecen alrededor de nuestras hortalizas, plantas para las que un pequeño binado bajo el sol de esta época  resulta mortal, eliminando la competencia que pudieran ocasionar.

Crucíferas de verano

Crucíferas de verano

Ahora cavamos las lechugas y los tomates, escarbamos los pimientos y  los puerros, cavamos alrededor de cebollas y espinacas, repicamos en torno a las judías  o la albahaca, removemos la tierra de las coliflores y  aporcamos la remolacha  y la zanahoria,… no tardaremos mucho en   ponernos a colocar el acolchado, pero hay una fase en este periodo inicial donde la cavada resulta fundamental. ©

Entutorando tomates

Desmontando la estructura del túnel

Desmontando la estructura del túnel

Si hasta el cuarenta de mayo no nos quitamos el sayo, yo bien que he cumplido el dicho pues hasta ayer no le  quité el túnel a una de las partidas de tomate y le  puse al mismo tiempo los tutores.

Aplastados bajo  el plástico

Aplastados bajo el plástico

Alcanzando el alto del túnel

Alcanzando el alto del túnel

Cierto es que la otra ya llevaba casi dos semanas al aire libre, pero en todo este tiempo  estuvimos con la mosca tras la oreja y pensando que si el hielo los quemaba por lo menos nos quedaban los de debajo del túnel.

Al quitar el plástico y  destapar los tomates nos hemos encontrado con unos tomates mucho más mimosos y  desmañados que los otros. La mayoría de ellos han echado más ramas de las adecuadas, y sus brotes estaban creciendo sin ningún control.

Por ello tras retirar el plástico y desmontar  la estructura  nos hemos dedicado a podar el exceso de tallos secundarios y brotes laterales, dejando en algunos casos tres y cuatro cañas para no hacer demasiado daño al material que ya había crecido.

Con los tomates ya hermosos

Con los tomates ya hermosos

Tomates alternandose con las lechugas

Tomates alternandose con las lechugas

Posteriormente hemos colocado tomates en sus dos variantes, uno siguiendo el modelo  de barraca valenciano, otro conforme al modelo de troncos  clavadas en el suelo empleado por aquí tradicionalmente, clavando en el suelo las estacas, para que con el riego se muevan lo menos posible.

He intentado adaptar la altura de los palos a las expectativas de crecimiento de los mismos y  al plantarlos tuve en cuenta este hecho,  de forma que los tomates de menor altura, como es el caso de los tomates de Pera los he dejado en la zona sur, mientras que los más altos los he colocado en una posición norte.

Nos hemos encontrado también con unos tomatitos bien majos teniendo en cuenta el año alocado que llevamos, por lo que esperamos que  no se retrase demasiado la maduración  de los tomates con estas perspectivas.

Clavando los tomates

Clavando los tomates

Además con los restos de  las podas hemos comenzado a  elaborar el purín de tomates, que les ayudará como abono líquido a reforzar su crecimiento.  Junto a los tomates nos hemos encontrado bajo el túnel unas muy hermosas lechugas, mucho más avanzadas que las que han crecido en el exterior y ya casi a apunto para comenzar  a cortar de ellas. ©

Entre palos

Entre palos

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