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El abono de las tormentas

Cebollas y zanahorias

Estamos en temporada de tormentas, que nos dejan chubasco inestables de vez en cuando. Tormentas que suelen ser bastante habituales en las zonas de montaña y en el interior peninsular en estas fechas.

Patata en flor

Siempre se ha dicho que no hay nada como el agua de lluvia para un huerto. Que con ella todo crece mejor. Esto es fácil de percibirlo para los que cuidan las plantas de un jardín o un huerto, o simplemente para los que pasean por el campo, al día siguiente de haber llovido.

Mijo
Lechuga Romana

¿Pero a qué se debe esto? Cuando hay tormentas las descargas eléctricas como las de estos días pasados, al estallar en la atmósfera el rayo, se crean óxidos de nitrógeno. Estos óxidos son arrastrados a la tierra por las gotas de agua. Caen mezclados con ella en forma de amonio y de nitratos.

Este nitrógeno atmosférico cae de forma equivalente en cuanto a las cantidades de amonio y de nitratos. Los nitratos son más fácilmente asimilados por las plantas. Los amonios necesitan ser trasformados por las bacterias del suelo, lo que permitirá a las plantas el asimilarlos

Esta disponibilidad de nitrógeno atmosférico en el aire se suele incrementar en los meses estivales, momento en que si llueve es arrastrado al suelo junto con el agua. Su cantidad se reduce en el periodo invernal.

Garbanzos en flor

La concentración de estas substancias nitrogenadas es mayor si las precipitaciones son, escasas. Así mismo el agua lava la atmósfera arrastrando lo que hay en ella, por lo que tienden a concentrarse al inicio de la lluvia, más que al final de esta.

Remolacha azucarera

En periodos de sequía el nitrógeno atmosférico se ha ido acumulando en el aire, por lo que la llegada de las lluvias arrastra al suelo todo el que estaba en suspensión, en cantidades mayores de las habituales, por lo que su efecto tiende a ser más significativo.

Lechuga Maravilla de verano

Cuando cae, las plantas y sobre todo las bacterias van a ser las que capturen estas materias nitrogenadas. Ellas lo conviertan en nitrógeno orgánico, disponible para la vegetación. Como resultado vemos ese renovar de la vegetación que nos trae el agua de lluvia.©

Paseo por la nieve

Esta  mañana nos hemos acercado al huerto, teníamos curiosidad por lo que había caído. Una vez  allí  hemos estado realizando un paseo por toda la finca, revisando la nieve caída en el huerto y cómo estaba todo.

Es una nevada  que no ha sido nada parecido a lo que ha caído en otras zonas, pero que dado que por aquí apenas nieva, no ha estado mal. De hecho 2 días después de que nevara todavía quedan bastantes restos de la misma.

Para la conservación de la nieve  el frío nocturno  ha sido esencial. Durante estas noches pasadas  se ha ido trasformando en hielo. Un día como el de hoy, de moderadas temperaturas y sol brillante, ha ido deshaciendo la nieve en todas aquellas zonas expuestas, de modo que donde se conserva es en las zonas a la sombra.

La nieve se concentra en las umbrías donde todavía quedan zonas que tienen de  4 a 6  cm dependiendo de la ventisca,  e incluso sobre los estanques helados. En el resto la nieve aparece a corros,  deja paso a las plantas que asoman entre ella. Las plantas aparecen aplastadas, sin fuerza, dañadas,…. no tanto por la propia nieve sino por la acción del hielo.

Llegar a un terreno cubierto de nieve virgen es siempre una experiencia deslumbrante. El recorrido por la zona nos cuenta todas las aventuras que sobre la nieve se han ido desplegando. Aprender a leer las huellas de esos recorridos nos habla de quienes han estado sobre ella:  Unas veces son huellas de aves las que  jalan el recorrido ( en unos casos hay discusión si son perdices o son cuervos las pisadas que aparecen con más frecuencia en otros son más claras como las de la garza),  otras son animales de 4 patas los que han dejado su impronta en el hielo,  o nosotros, o el coche, …

Dalas las temperaturas tan bajas que se prevén sería bueno que la nieve siguiera ofreciendo su  cubierta protectora. Pero la nieve mientras tanto sigue lentamente filtrándose en el suelo, rellenando la capa de aguas subterráneas, …. Ahora falta esperar y ver si se cumplirá el dicho  “Año de nieves…..” ©

La Primera helada del otoño

El tener claro en qué momento del año tiene lugar la primera helada del otoño, a priori,  no siempre es fácil.  Es cierto que hay una media  general que incluso aparece en los atlas  agroclimáticos (se puede ver el atlas de la Aemet) que establece la semana  promedio en que esto sucede, pero lo cierto es que el clima no son matemáticas y que hay muchas variables que son aleatorias y además en cada lugar hay peculiaridades geomorfológicas específicas que pueden orientar y dirigir el movimiento de las masas de aire frío de la atmósfera.

¿ Qué quiero decir con todo ello? En fin, que aunque diga Brasero lo contrario ( periodista  y presentador del tiempo), lo cierto es que en nuestro huerto ya ha helado.

Con la llegada de la helada se pone fin a esos dulces momentos  que tienden a denominarse veranillos, y que prolongan el ciclo vegetativo de las plantas sensibles al frío. Pues lo cierto es que en esta época hay una buena tanda de plantas sensibles al frío que hay que procesar y recoger.  En estas zonas templadas, pero de clima mediterráneo continentalizado cultivamos  un buen montón de cultivos sensibles en mayor o menor medida, a las heladas. Para ellos ha llegado el final de esta temporada.

Así nada más llegar al huerto vemos las hojas mustias de las calabazas. Luego nos encontramos con el amarillo pajizo de las cañas de maíz, a continuación el tallo traslúcido de las patatas, o las hojas resecas y quemadas de pimientos y tomateras,  Siguiendo por los boniatos totalmente oscurecidos  en sus tallos verdes, o las Cannas indicas, amarronadas en sus hojas, las  hojas todavía tiernas  y ya secas de las albahacas,…

Ha llegado el final de un ciclo. Lo único que se puede hacer es ir eliminando progresivamente los restos de los cultivos e irlos integrando  en el montón de compost, que por esta fecha crece en gran medida.

Lo único que se salva de momento son aquellos cultivos que estaban ya protegidos  bajo túnel.  Cultivos que están terminando de madurar sus frutos, tal es el caso de unas cuantas matas de judías verdes de tallo bajo, algunos pimientos, lechugas, ….©

Enero y con hojas sin caer

Enero y con hojas sin caer. Esta es la realidad en  estos momentos en el huerto. Mientras que otros años a estas alturas las hojas de los árboles ya hace tiempo que estarían por el suelo,  y en muchos casos ya mediado el proceso de descomposición, este año no  es así. Cada año se retrasa esta caída un poco más.

Las hojas permanecen  en ocasiones verdes, más frecuentemente amarillas, pero firmemente agarradas a los troncos (casi parecen pegadas a los árboles después de los vientos fuertes que  han sufrido). Este es el caso en numerosos  árboles de  pepita (manzanos, acerolos) y también de algunos de los de hueso (albaricoques).

Ya nadie discute que el  clima está  cambiando. Su comportamiento  cada vez es más errático y sus temperaturas  se van suavizando en el invierno y se hacen más intensas en el verano.

La importancia del frío en los procesos biológicos de los árboles y otras plantas en las zonas templadas, está ahí. Las horas frío y la parada invernal junto a  los procesos de vernalización, resultan imprescindibles para  el desarrollo de las plantas  y los procesos  de floración.

El buen tiempo nos gusta a todos. El ahorrar con la calefacción no molesta, …. pero cada vez es más frecuente qué como hortelanos y fruticultores tengamos preguntas:

  • Qué incidencia va a tener  este cambio climático sobre las plantas que cuidamos.
  • Qué incidencia a va a tener en la floración de los mismos.
  • Qué especies van a verse más afectadas.
  • Cómo saber a qué variedades les puede afectar más
  • En qué medida la alteración de los patrones de dormancia  repercutirán en las plantas.
  • Cómo podemos ayudar a las plantas a adaptarse y aumentar sus defensas  ante el estrés que todo esto les suponga….

De momento todo lo que tenemos son preguntas y algunas realidades. Las tareas invernales van retrasadas; Todavía no hemos comenzado a abonar los frutales esperando que terminen de tirar las hojas; tampoco nos hemos planteado el iniciar las podas y sin duda si no hay cambios en las temperaturas las plagas van a ser resistentes. Pero poco se puede hacer, no queda más que esperar. Esperar   entre otras cosas que el famoso dicho de que al invierno no se lo come el lobo, también este año se haga realidad.©

Control de temperaturas en el huerto

Pistacho macho en flor

Desde el año pasado tenemos en el huerto un pequeño instrumento digital que resulta muy útil para tener un conocimiento real de las temperaturas del huerto. Es un data logger, un registro digital que alcanza a memorizar los datos de casi medio año, y una batería que dura meses, con muy pequeño gasto.

Este instrumento nos permite tener conocimiento de que las temperaturas más bajas de este invierno han sido los -8º,  frente a los -13º que se alcanzaron el año pasado. Así  como nos dejará tener conocimiento de las máximas del verano  y la fluctuación de las temperaturas a lo largo de todo momento.

Permite realizar un seguimiento de las temperaturas cada 15 minutos, lo que  nos da las pautas de evolución de estas. Nos permite asombrarnos sobre el montón de noches en que las temperaturas sean del invierno  como más tarde de la  primavera, están  y han estado por debajo de los 0º.

Este aparato lo tenemos colgado  en la zona baja del huerto. En  un árbol de los de mayor porte.  Situándolo a una altura de 1,30 m y colocado sobre la cara norte del mismo para que los rayos solares directos no incidan sobre él.

Captura de pantalla del programa de uso

En esta época del año es frecuente cuando llegamos al huerto acercarnos hasta el data logger para revisar que temperatura ha hecho en la noche, pues   aunque son suaves, todavía está helando en la noche. Con ello luego uno entiende el color tostado que han adquirido las hojas de las patatas que estaban apenas saliendo de la tierra.

Tabla de evolución de temperaturas

Con estas temperaturas también se retiene uno en sus expectativas y esperanzas , antes de comenzar a sacar los tomates para fuera o de iniciar la siembra de otros productos  susceptibles de helarse.  Siempre es bueno conocer la realidad que hay, más que la que uno se imagina. Por  si estáis interesados lo podéis encontrar aquí.©

Frío en el huerto

Después de una primavera adelantada con temperaturas por encima de lo normal y unos árboles que llevan un mes  por delante respecto  la fecha en que se realizó la floración el año pasado, ahora a comienzos de abril a retornado con fuerza el frío al huerto.

Mapa Aemet 4 de abril

Nos pilla en plena floración de  cerezos y  perales, iniciando la floración de los manzanos y ya con fruta en formación de melocotoneros, albaricoques, ciruelos, almendros. 

Aunque las temperaturas no han sido excesivamente bajas,  dado que las plantas estaban adaptadas a la bonanza anterior,  ya se nota la existencia de daños  en las flores y progresivamente se irán viendo en los frutos. Dependiendo de la dureza de las condiciones en los próximos días  los daños  podrán ampliarse y ser de mayor   gravedad. 

Flores con su centro dañado por la helada

Perales nuevos en floración

Estamos en una tierra dura donde una buena parte de los años no hace falta hacer aclareo de los frutos, de ello se encarga la helada  y las condiciones meteorológicas adversas.

De estas condiciones climáticas recibimos en esta zona la parte negativa, mientras la parte positiva en nieve y lluvia, no llega.  La lluvia casi no  ha caído en toda la zona, apenas un par de litros. No parece que se vaya a ver en los días próximos  un  incremento muy significativo. Nieve ninguna, menos mal que si que está cayendo en las montañas de alrededor, lo que supone un ascenso de la reserva de agua de la que podremos beneficiarnos los que estamos aguas abajo.

Estas alteraciones de la climatología no podemos decir que sean nuevas, pero si  da la sensación de que cada vez son más frecuentes. Aunque también me podréis decir  que soy parte interesada  en el tema y es una visión subjetiva. Desde luego nunca llueve a gusto de todos.©

Cambios en las estaciones en el huerto en la segunda parte del año

En esta primera semana  del nuevo  año es el primer momento  que llevamos  a lo largo del otoño y el invierno con temperaturas  inferiores a los -5º,  de hecho hemos alcanzado una de las noches -6,5º.

No ha habido  en la segunda parte del año 2018 ningún momento en que las temperaturas mínimas hayan sido realmente  frías (puntualmente se alcanzaron   en alguna de las noches -3º). En general en todo momento las temperaturas han estado bastantes grados  por encima de las que solían ser habitual en nuestro clima hace no muchos años.

¿Qué esta pasando? En indiscutible que el cambio climático es una realidad. Lo que es más cuestionable es cómo  nos va afectar esa subida general de las temperaturas, qué efectos  va a tener sobre la flora y la fauna.

Resulta claro  la tendencia general de  esa evolución  del clima,  que alarga el periodo de temperaturas suaves y con ello el verano se prolonga, en algunos casos seguido de un otoño también suave. Ya llevamos varios años en que esta secuencia  se consolida.  Ello repercute  de forma inmediata en la dormancia de los árboles, que conservan las hojas durante más tiempo y retrasan su  latencia.

Así este año en pleno mes de enero hay numerosos árboles y arbustos con hojas en sus ramas. Es el caso de manzanos, ciruelos, acerolos, forsitias, rosales … Estos árboles recibirán un número  menor de  horas de frío de las que habitualmente recibirían, ya que a lo largo del mes de diciembre no  han  cubierto su cuota anual.

Estas horas frío deberían para bien recibirse en este periodo otoñal, lo que  al no suceder repercutirá en la brotación y floración primaveral consiguiente. En la agricultura industrial  esto se traduce en determinados tratamientos a base de  productos que despiertan al árbol,  hormonas que rompen su latencia  y alteran de forma química el equilibrio del árbol.

Para nosotros esa no es una posibilidad. Deberemos seguir observando, pendientes de  los desordenes fisiológicos que sufre el árbol y en qué medida podemos compensar la respuesta dada por las plantas a las alteraciones climáticas. ©

Año de hierba,….

“Año de hierba,….. año de mierda”, este es un dicho de mi tierra que en lo que va de año  no dejo de repetirlo con cierta frecuencia. Desde luego este es un año de hierba. Hemos segado la hierba de todo el huerto un montón de veces, pero pese a que el verano está ya avanzando no queda más remedio que pensar que la hierba va a seguir creciendo.  la razón de ello es sencilla: Las tormentas del verano en plena acción. No deja de llover cada pocos días, por lo que la hierba con temperaturas suaves y lluvia regular no tiene otra opción que crecer descontroladamente.

Mediados de julio

Por ello el huerto no llega a adquirir en ningún momento un cierto aire de control que otros años por estas fechas ya era habitual.  No hay caminos, no hay caballones,  todo está invadido por las hierbas. Ello nos obliga  a segar lo que se puede y arrancar  hierbas de aquello que lo necesita, el resto es tener paciencia.

La hierba a finales de junio lo invadió todo

Pero, ¿año de mierda? De momento dado que las temperaturas no son muy elevadas el crecimiento de las plantas es más lento que el de otros años. Su maduración es más tardía. Llevamos casi  un mes de retraso en  algunas  hortalizas principales del verano, como es el caso del tomate.

Orden en el caos?

Es lógico pensar que los hongos con tanta humedad tendrán que actuar más activamente que otros años.  De momento parece un aspecto  controlado pero también es cierto que pensando en ello siempre que hemos podido le hemos dado alguna rociada de purines  y extractos al huerto, como preventivo, y  esto seguiremos haciéndolo.

Este año las plantas han sido colocadas más espaciadas que lo que suele ser habitual, lo que permitirá una mayor exposición al sol y una mayor aireación, esto debería beneficiar a los cultivos.

Todo depende de cómo vaya el resto del verano,  habrá que seguir viendo como evoluciona  para ver en que medida se cumple el dicho. De momento lo único que sabemos cierto  es que ha habido que regar mucho menos que  en años anteriores.©

Joyas de Escarcha

En esta semana pasada las temperaturas en el huerto han descendido hasta los ocho grados bajo cero. Al tiempo que la niebla se ha asentado sobre la tierra durante unos días. Es entonces cuando  la cenceñada ha convertido en algo mágico los restos de hojas y de ramas que quedan en el huerto. Así hemos tenido una efímera floración de joyas  de escarcha, pues al día siguiente   las temperaturas se han suavizado y la lluvia se ha acercado al huerto.

Aquí tenéis algunas de  esas imágenes mágicas y evanescentes.

Yemas de Guindo

Polvo de hadas sobre las hojas del Uñi

Broche de efímeros diamantes

Romero escarchado

…y flores de melisa

hojas de melocotonero …

Hoja de álamo

Cristales sobre el espino

Niebla y espárragos

Flores de crisantemos

Chirivías

Chirivías y diamantes

Campechanos cardos

Alegres hojas del bambú

Suntuosas flores del avellano

Titilar de  las hojas del almendro

Alamos en el paisaje

Duele el huerto

Nogal con las hojas negras de la helada

Ciruelas heladas

Estas dos últimas madrugadas han sido desastrosas para la zona. La caída de temperaturas por toda Castilla y León, con temperaturas bajo cero, en una época en que debido a las buenas temperaturas los frutales llevaban ya  las frutillas formadas   y muy tiernas,  ha sido destructiva por toda la comunidad y zonas aledañas.

Peras afectadas por la helada

Cerezas, negras antes de tiempo

Una cosa es la información,  el saber que ha helado y mucho, …  y otra muy distinta llegar al huerto  y  ver el daño que el hielo ha hecho. Comenzar con las hojas negras de las nogales, seguir con las quemadas de los pistachos, lo mismo la higuera,  acercarse a los ciruelos y que no queda ninguna ciruela sana,  ni cerezas, …  ver como ya las peritas se están arrugando y que los manzanos están también tocados, que los caquis están negros, o que ya no podremos disfrutar de los pocos albaricoques que todavía quedaban, …. Hasta frutas habitualmente resistentes como la uva espina  están afectadas, o los guisantes.

Hembra de pistacho

Manzanas tocadas

Es un dolor de pérdida, un dolor de frustración, un dolor de maldición e impotencia. Es un dolor de  mala leche, que encorajina el alma y agarrota la voluntad. Me duele el huerto.

Mucho está ya perdido, …la mayoría.  En los días sucesivos irá cayendo todo lo tocado. Las plantas  hay que vigilarlas y prevenir todos los trastorno, debilidades  y enfermedades fúngicas que esto va a ocasionar.  Iba todo demasiado avanzado, ahora habrá que mirar qué se puede salvar.  Si es posible que rebroten las parras,  si hay que podar las cañas más afectadas ,  si las patatas se recuperarán, si… , si…  En estos momentos tengo el  corazón blasfemo.©

Así quedó la higuera