Archivo de la categoría: Climatología

Duele el huerto

Nogal con las hojas negras de la helada

Ciruelas heladas

Estas dos últimas madrugadas han sido desastrosas para la zona. La caída de temperaturas por toda Castilla y León, con temperaturas bajo cero, en una época en que debido a las buenas temperaturas los frutales llevaban ya  las frutillas formadas   y muy tiernas,  ha sido destructiva por toda la comunidad y zonas aledañas.

Peras afectadas por la helada

Cerezas, negras antes de tiempo

Una cosa es la información,  el saber que ha helado y mucho, …  y otra muy distinta llegar al huerto  y  ver el daño que el hielo ha hecho. Comenzar con las hojas negras de las nogales, seguir con las quemadas de los pistachos, lo mismo la higuera,  acercarse a los ciruelos y que no queda ninguna ciruela sana,  ni cerezas, …  ver como ya las peritas se están arrugando y que los manzanos están también tocados, que los caquis están negros, o que ya no podremos disfrutar de los pocos albaricoques que todavía quedaban, …. Hasta frutas habitualmente resistentes como la uva espina  están afectadas, o los guisantes.

Hembra de pistacho

Manzanas tocadas

Es un dolor de pérdida, un dolor de frustración, un dolor de maldición e impotencia. Es un dolor de  mala leche, que encorajina el alma y agarrota la voluntad. Me duele el huerto.

Mucho está ya perdido, …la mayoría.  En los días sucesivos irá cayendo todo lo tocado. Las plantas  hay que vigilarlas y prevenir todos los trastorno, debilidades  y enfermedades fúngicas que esto va a ocasionar.  Iba todo demasiado avanzado, ahora habrá que mirar qué se puede salvar.  Si es posible que rebroten las parras,  si hay que podar las cañas más afectadas ,  si las patatas se recuperarán, si… , si…  En estos momentos tengo el  corazón blasfemo.©

Así quedó la higuera

Primavera florida en los árboles del huerto

Manzano Golden

Cerezo de blanca del bierzo

Para los frutales de este año la primavera seca no ha significado de momento una reducción de la floración. Esta se había ido formando a lo largo del verano y otoño del año pasado y contaba con la fuerza necesaria para aparecer en todo su esplendor.

Cerezo de gorda de Folgoso

Las temperaturas más suaves en general han sido  beneficiosas hasta ahora para esa floración, que en el caso de perales, guindos, ciruelos, manzanos y perales ha conservado la mayor parte de la misma. No ha sido así para los albaricoques, melocotones, y algunos de los ciruelos tempranos que si han perdido la fruta por la acción de la helada.

Manzano Fuji

Peral junto al estanque

Cerezo grande

Las  temperaturas calurosas para la época han adelantado la floración respecto a años anteriores, lo que se puede ver si le echamos un vistazo a cómo estaba el huerto en años anteriores por estas mismas fechas. Esto puede ser para bien o para mal, depende de lo que el capricho meteorológico nos tenga reservado y por aquí   el clima es de contrastes. Tendremos que ponerle la vela a Sta. Rita

Lo que también está claro es que  el año va a requerir un control de la humedad del suelo en torno a los frutales y  habrá que regar. Por otro lado será necesario controlar la proliferación de hongos, que dadas las temperaturas y el rocío de la mañana, ya están creciendo.

La temperatura cálida y estable está favoreciendo que  la polinización de este año esté siendo muy buena. La abundancia de polinizadores: abejas, dípteros, abejorros azules, bombus, mariposas esfinge colibrí,.. ha facilitado todo el proceso.

Peral Roma y Conferencia al fondo

Si os fijáis en las imágenes de los frutales con tanta flor, una buena parte de ella ya va cuajada. Salvo que haya heladas, tendremos que quitar frutillas para conseguir calibres aceptables. Pero de momento no hay prisa. Hasta finales de mayo por aquí nada es seguro.©

Manzana Verde Doncella

Está llegando la primavera al huerto

Narcisos de tépalos más claros

Dado que llevamos el registro semanal de como cambia nuestro huerto  es fácil comprobar  que este es uno de los años en que más se ha adelantado la llegada de la primavera o lo ha hecho hasta ahora.

Narcisos Jonquilla

Las señales se hacen evidentes. El primer síntoma del despertar primaveral lo marcan los narcisos que  sacan sus tallos e inmediatamente comienzan a sacar sus flores.  Van engordando sus capullos y comienzan a abrirlos. Los más tempranos este año no han sido los clásicos narcisos trompeta amarillos como otros años, sino su variante de tépalos  blancos y corona amarilla. También lo han hecho los Narcisos Jonquilla. Acompañándolos van los Iris reticulata y las Anémonas de jardín.

Narcisos de corona doble menos abiertos que los anteriores

Iris reticulata

Flores del Albérchigo

Pero las flores no son  único síntoma. Este año la evolución vegetativa de los frutales  va también temprana. Así el estado fenológico  de los perales va muy avanzado comenzando alguno de ellos  a engrosar  los capullos para pronto abrir sus flores.

Yemas abriendo de peral

Ramas bajas

Yemas de melocotonero

También marcan fecha los  albérchigos  que se encuentran ya con los capullos engrosados y abriendo algunas de sus flores. En su caso casi todos van muy parejos en floración. Por su parte los almendros van un poco más retrasados que los de la zona en general, con todo  ya están a punto de abrirse tanto las flores del  almendro más antiguo, como las yemas que comienzan a hincharse en los injertos  nuevos. Los melocotoneros les siguen detrás.

La subida de temperaturas que se anuncia para estos próximos días  concluirá en el huerto con esta realidad. Así que aunque cronológicamente la primavera no ha llegado si que lo ha hecho  climatológicamente hablando, iniciándose  con intensidad el despertar de  la primavera en el huerto.©

Capullos de almendro

 

Beneficios del frío en el huerto

Estanque helado

Estanque helado

Ha llegado el frío al huerto. Ya llevamos varios días en que las temperaturas se colocan bajo 0.  La paralización de la vida vegetativa se asienta entre las plantas del mismo. Los que más intensamente lo están  son los árboles frutales de hoja caduca.

Hierba bajo el hielo

Hierba bajo el hielo

La caída de las temperaturas  en el huerto se agudiza en las horas nocturnas, se acompaña de aire frío y seco y  en las horas centrales, cuando aparece el sol,  viene en ocasiones con estrés hídrico y  quemaduras solares si el hielo ha afectado a las células vegetales.

Pero  no todo  tiene que ser negativo con el descenso térmico. Hay algunos aspectos que resultan positivos para las plantas y  el ecosistema que las rodea.  Vamos a analizar algunos de esos aspectos:

Horas frío. Ya hemos hablado en otras ocasiones del papel que las horas frío tienen para una adecuada floración de los árboles del huerto. En función de especies y de variedades para algunas de ellas la ausencia de este factor impide o dificulta una buena floración.

Control de la vida animal. EL frío, su presencia y continuidad durante un número intenso de días, es responsable de la presencia o ausencia de determinadas plagas de fitófagos.

  • Entre los insectos el estar adaptado  o no  al frío, el poder desarrollar la diapausa, a través de la cual entran en un letargo invernal , es motivo de  mayor supervivencia. Por ello todos aquellos de zonas climáticas más cálidas, menos adaptados al frío,   que comienzan a ser  habituales como consecuencia del cambio climático, ven reducido su avance y controlada su población de forma proporcional a esta bajada de las temperaturas. Los otros también se reducen en función de las temperaturas.
  • Entre roedores, un ejemplo serían los topillos, la caída de las temperaturas durante periodos amplios actúa como un filtro  ambiental natural, que limita sus posibilidades de supervivencia. Al tiempo que en esas circunstancias tienden a concentrarse en ciertas zonas lo que facilita actuaciones contra ellos.
Fresas y frío

Fresas y frío

Meteorización terreno. La tierra también recibe algunos beneficios con  la presencia del hielo sobre ella.  En los terrenos   fuertes, con alta carga de arcillas,  si se ha realizado un arado previo dejando la sucada marcada, la llegada del hielo actúa fragmentando  y meteorizándolos  los terrones, y con ello se facilita  el posterior desarrollo de la vida vegetal.

Está claro como tantas veces   que  todo se puede ver desde más de un punto de vista. Por ello,  dejemos que los fríos invernales recorran el huerto, ya llegará el momento de hacer balance. ©

La importancia de la localización de un huerto

Balsa con agua de riego procedente del río, en origen con algo de cal, aunque no en exceso

Balsa con agua de riego procedente del río

Cuando uno recibe un huerto de herencia, no solo recibe la tierra  con  los frutales y otras plantas perennes, o las infraestructuras que allí haya (caseta, pozo, acequias,…), sino  que con el suelo de la herencia  recibe algo mucho más valioso, resultado del hacer de generaciones:  EL conocimiento de que es una zona que ha demostrado una capacidad productiva, y ofrecido a lo largo de mucho tiempo buenos resultados en la consecución de la cosecha del huerto. Este es un elemento importante a tener en cuenta.

Las corrientes frías del huerto acabaron con la cosecha de melocotones

Las corrientes frías del huerto acabaron con la cosecha de melocotones

Comenzar un huerto desde cero, supone un riesgo y  todo un aprendizaje, con los problemas  que conlleva crear  una explotación nueva dedicada a esa  finalidad. Una  inversión de la que se esperan resultados que afectan al cómo se desarrollarán plantas y cultivos. Para que todo resulte bien conviene considerar aspectos  muy diversos. Algunos serán fáciles de percibir, para otros deberemos utilizar la ciencia e incluso  confiar en nuestras intuiciones. Unos serán aspectos muy genéricos, otros tendrán que ver con los microclimas que se crean en ciertas zonas.

Como elementos importantes que marcan las  características de un clima están la latitud, la altitud y la continentalidad. Estos  también serán elemento esencial para nuestro huerto. Pero si uno ya vive dentro de  una zona con esas características y estas son inamovibles, quizá se puedan tener en cuenta otros aspectos que se puedan compensar.

Entre los aspectos específicos  más destacados es esencial la orientación del huerto.  En lo posible en  orientación sur, despejado de cualquier elemento (construcciones, árboles, montañas,…) que puedan ocultar la luz. La cantidad  y calidad del sol que percibamos en el huerto marcará la cantidad y calidad de nuestras cosechas.

Detrás de la orientación va la posición, preferiblemente   un terreno con cierta pendiente, mejor en zonas de laderas, no en el fondo de los valles. La pendiente ayuda a drenar cuando hay un exceso de lluvias, y a que la acción del hielo sea menor, pues las masas de aire frío tienden a acumularse en las zonas más bajas.

La chopera sur cierra en verano el movimiento de las masa de aire norte-sur

La chopera sur cierra en verano el movimiento de las masas de aire norte-sur

La calidad del suelo es un factor relativo. Pues en gran medida el suelo se puede crear. Siempre que tenga cierto nivel   de profundidad y no sea excesivamente calcáreo, se le puede llegar a aportar más tierra, para mejorar su estructura, … Con todo es bueno conocer el ph del suelo en el que se vaya a trabajar.

La presencia de agua es otro aspecto esencial. Estamos hablando de producción de hortícolas que requieren riego regular en el verano y en ocasiones en otras épocas del año. El terreno marca las características del agua, aunque cuando esta procede de aguas superficiales a veces el tipo de suelo de la cuenca fluvial del origen de los ríos, determina su ph.

La barrera este tiene un efecto protector en invierno, pero en verano genera sombra

La barrera de vegetación en el este tiene un efecto protector en invierno, pero en verano genera sombra

El tamaño, las corrientes de aire,  el cierre del terreno, la existencia de microclimas, la cercanía o alejamiento de una carretera, …. Estos y otros son  aspectos que se pueden tener en consideración u junto a otros que quizá queráis sugerir. A lo largo del verano iremos considerando   algunos de estos aspectos  en relación con nuestro huerto, pero también con un enfoque general, que quizá os pueda interesar para crear el vuestro. ©

 

Granizada en el huerto

Acumulado entre la hierba

Acumulado entre la hierba

El sábado por la mañana en el huerto los rayos y truenos se hicieron ver y oír. La tormenta no vino solo acompañada de agua, sino que también lo hizo  de una intensa granizada. En apenas diez minutos hizo que por aquellas zonas por  donde pasó y se concentró el granizo, el terreno blanquease.

Campo cercano blanco por el granizo

Campo cercano blanco por el granizo

El pedrisco caído estaba formado por bolitas de tamaño medio, de entre 0,5 y 0,7 centímetros, muy regulares,  casi como garbanzos. Acompañado de ráfagas de aire intenso, estas piedras cayeron al huerto dejando su huella sobre las hojas de plantas, arbustos y árboles, que vieron  golpeadas y rotas sus hojas.

Junto a las puertas del contenedor

Junto a las puertas del contenedor

El granizo se produce en nubes  cumulonimbus que alcanzan grandes alturas. Las gotas de agua inician un proceso de congelación  y  se ven sometidas a un movimiento  ascendente por las corrientes de aire que hace que  sobre ellas se acumulen más capas de hielo, hasta que el peso es tal  que la fuerza de la gravedad, rompe esa dinámica ascendente y el pedrizo cae hacia tierra.

La temperatura descendió tras la violencia de la granizada y decidimos terminar con el huerto por ese día. Al día siguiente daríamos una vuelta por el huerto para ver los daños causados.

Hojas rotas de la achicoria

Hojas rotas de la achicoria

Esta tarde nos  ha hecho un tiempo estupendo, incluso con calor en el huerto. Como parece que va a haber unos días sin lluvia hemos decidido  que conviene prevenir, por ello a la caída de la tarde, cuando los rayos solares no tenían tanta fuerza, hemos estado dándole una rociada a todo aquello que pensamos pudo verse afectado.

Entre dos luces

Entre dos luces

Para ello hemos empleado de forma combinada el extracto fermentado de cebollas  y  el de ortiga. Con una pulverización muy fina hemos ido rociando  las plantas. Con estos extractos las plantas se ven reforzadas y protegidas, de modo que las heridas no se conviertan en un punto de entrada para hongos. Al mismo tiempo también podemos  tratar todos aquellos  síntomas debidos a  enfermedades fúngicas, que  ya comenzaban a verse tras una temporada tan intensa de lluvias continuadas. ©

Días de niebla, horas de frío

NIebla alrededor de la finca

NIebla alrededor de la finca

Nieblas en toda la zona

Nieblas en toda la zona

En áreas de nuestro  alrededor los almendros están ya abriendo sus flores, mucho antes de lo que corresponde.  Lo mismo ha sucedido en otras  zonas más  al sur. Pero de momento y cruzamos los dedos esto no ha sido así por el huerto y cuanto más se retrase mejor.

UNo de los melocotoneros bajo la niebla

Uno de los melocotoneros bajo la niebla

El que se adelante la floración de los árboles frutales, en concreto de almendros  en casi mes y medio respecto a lo que suele ser habitual, y  el que otros árboles  frutales como perales,  manzanos,    melocotoneros,..  comiencen a preparar y sacar  sus flores  tiene que ver con las características térmicas tan insólitas que ha habido este otoño e invierno, con temperaturas en las que apenas hemos visto las heladas.

Esta situación no se nota tanto en  el huerto, que de por si es frío.  Ello se debe en gran medida a la  afluencia este invierno de las nieblas, que  han sido  recurrentes a lo largo de amplios periodos. Semana tras semana se han asentado en esta zona, periodos en los que apenas, y brevemente, hemos visto el sol.

Poco, pero también ha lucido el sol

Almendros preparando su floración

Con la presencia de las nieblas las temperaturas se han mantenido más bajas que en los lugares donde ha estado luciendo el sol. Si han bajado  por el día más lo han sido las nocturnas. Temperaturas que han estado por encima de cero,  y que  desde aquí han oscilado hasta los 5-6º en la noche.  Estas temperaturas han permitido ofrecer a los frutales a esas horas de frío tan necesarias para una adecuada floración.

Bajo la niebla, la humedad se condensa en las ramas

Bajo la niebla, la humedad se condensa en las ramas

Pero como bien dice el dicho: “No hay feria mala, lo que unos lo pierden otros lo ganan”. Si la carencia de sol  ayudará a preparar la floración de los frutales, el que no haya  habido suficiente nos deja necesitando algo más de calor, imprescindible para un buen crecimiento de los tomates. No se puede tener todo, habrá que esperar y ver como nos adaptamos. ©

Mirando hacia el otro lado

Mirando hacia el otro lado