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El abono de las tormentas

Cebollas y zanahorias

Estamos en temporada de tormentas, que nos dejan chubasco inestables de vez en cuando. Tormentas que suelen ser bastante habituales en las zonas de montaña y en el interior peninsular en estas fechas.

Patata en flor

Siempre se ha dicho que no hay nada como el agua de lluvia para un huerto. Que con ella todo crece mejor. Esto es fácil de percibirlo para los que cuidan las plantas de un jardín o un huerto, o simplemente para los que pasean por el campo, al día siguiente de haber llovido.

Mijo
Lechuga Romana

¿Pero a qué se debe esto? Cuando hay tormentas las descargas eléctricas como las de estos días pasados, al estallar en la atmósfera el rayo, se crean óxidos de nitrógeno. Estos óxidos son arrastrados a la tierra por las gotas de agua. Caen mezclados con ella en forma de amonio y de nitratos.

Este nitrógeno atmosférico cae de forma equivalente en cuanto a las cantidades de amonio y de nitratos. Los nitratos son más fácilmente asimilados por las plantas. Los amonios necesitan ser trasformados por las bacterias del suelo, lo que permitirá a las plantas el asimilarlos

Esta disponibilidad de nitrógeno atmosférico en el aire se suele incrementar en los meses estivales, momento en que si llueve es arrastrado al suelo junto con el agua. Su cantidad se reduce en el periodo invernal.

Garbanzos en flor

La concentración de estas substancias nitrogenadas es mayor si las precipitaciones son, escasas. Así mismo el agua lava la atmósfera arrastrando lo que hay en ella, por lo que tienden a concentrarse al inicio de la lluvia, más que al final de esta.

Remolacha azucarera

En periodos de sequía el nitrógeno atmosférico se ha ido acumulando en el aire, por lo que la llegada de las lluvias arrastra al suelo todo el que estaba en suspensión, en cantidades mayores de las habituales, por lo que su efecto tiende a ser más significativo.

Lechuga Maravilla de verano

Cuando cae, las plantas y sobre todo las bacterias van a ser las que capturen estas materias nitrogenadas. Ellas lo conviertan en nitrógeno orgánico, disponible para la vegetación. Como resultado vemos ese renovar de la vegetación que nos trae el agua de lluvia.©

Colando voy

Nuestros primeros intentos

Colando voy. Así me encuentro ya que en esta época, donde, con el inicio de la calor, el crecimiento de las plantas y la proliferación de las plagas, vamos necesitando pulverizar los distintos extractos y abonos foliares que empleamos en el huerto.

Extractos y purines

Para la pulverización es importante el poder colar los extractos y los macerados con el menor residuo posible. Esto es especialmente importante en los fermentados donde las plantas empleadas y abonos crean en ocasiones poso que si se no se cuela bien termina obstruyendo las bocas de los pulverizadores.

La acción de colar los macerados lleva tiempo y dependiendo de la cantidad de líquido a colar y de la eficacia de los coladores que empleemos podemos encontrarnos ante una tarea engorrosa.

Por eso quiero mostraros este ingenio que vi en un vídeo del oriente asiático. Un ingenio que se puede elaborar con el cuidado que se quiera, pero que en realidad lo que se necesita es un par de palos (en mi caso toscos pero resistentes, de fresno), una cuerda y una tela cuadrada de entre 070 cm a 1 metro, adecuadamente tupida para actuar de filtro de nuestra maceración. Debe quedar colgado a cierta altura, pues la fuerza de la gravedad también ayuda. Pero cómodo para echar los preparados.

Los palos, que deben ser similares, se atan en cruz, es conveniente una unión sólida. Se cuelgan tomando de eje el centro de esa cruz. Se ata el trapo a una distancia equidistante del centro de la cruz. Debe colgar y hacer algo de bolsa. Luego se vierte el líquido en el interior y se mueve de forma circular para que el líquido pase a través del tamiz que estamos utilizando.

He probado diferentes modos, pero creo que lo más eficaz es colar lo tosco en un inicio y luego filtrar así lo más fino. Lo empleo en todo tipo de extractos fermentados (cebolla, ortiga, cola de caballo,…), en los macerados (manzanilla, ajenjo,…) abonos foliares y incluso en los vinagres que hacemos en la finca para eliminar la madre.

Funciona bien y es más rápido que los coladores que solía emplear. Solo queda limpiar el trapo y dejarlo listo para la próxima vez. Lo podemos hacer con agua o en seco eliminando los restos que quedan en el paño al secar. Se pueden tener varios dependiendo de los usos que queramos darle.©

Atacando a la grama

Esta temporada a  finales del invierno uno de los entretenimientos que hemos realizado en el huerto ha sido el atacar a la grama, que en ciertas zonas estaba alcanzando altas cotas de concentración. En especial en los bordes, en los límites de los cultivos, donde se va dejando que prolifere.

La grama es esa gramínea de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones. Sin  duda la acción manual del hortelano  no la va a hacer desparecer del huerto, pero de vez en cuando hay que hacer un esfuerzo con ella, para ir controlando ciertas zonas.  En este caso hemos estado laborando los márgenes de cemento de la zona de la entrada, donde la densidad de la misma era ya grande.

La tarea de cavar y extraer la grama del suelo es una tarea  aburrida y poco estimulante, por lo que hay que abordarla con calma, pero sistemáticamente. Es un trabajo laborioso que  se debe organizar para un periodo largo, en el que cada día se pone una sección del suelo como tarea.

Dada la abundancia de lluvias de este invierno se puede realizar con mayor  facilidad, pues el suelo con las lluvias se ha ablandado y conseguir cavar y extraer estas raíces del subsuelo es más fácil- Hay que pensar que llegan con facilidad en torno a los 20-30 cm de profundidad.

Son un nido de raíces que van mezcladas con la tierra. En ocasiones hay que dejar estas raíces expuestas al sol unos días, para que tras que se sequen un poco poder  sacudirlas y separarlas de la tierra.

Al realizar  esta tarea en ocasiones aparece algún gusano blanco del tipo Melolontha melolontha, o escarabajo sanjuanero que se alimentan de las raíces del suelo y que en este contexto  no dejan de ser un control natural de la grama.

Esta grama, que como sabéis  es una planta medicinal, es un remineralizante natural del organismo y es rica en nutrientes. Especialmente los rizomas son ricos en potasio y en sílice. Habitualmente termina en el montón del compost, donde primero se seca y posteriormente se descompone.

Pero este año le vamos a dar  dos utilidades más específicas. Por un lado  se  ha realizado un montón de compost específico, que lleva entre otras hierbas un porcentaje significativo de grama, además de abono de conejo y gallina. Por otro lado, otra parte ya seca  se va a quemar y recoger sus cenizas. De modo que los minerales  se reintegren a la tierra.


Es una tarea que no tiene fin, pero hay que elegir aquellos lugares donde realmente molesta, en otros puede ser muy adecuado dejarla, pues es un factor de protección del suelo, que atrapa con sus estolones y  raicillas, frenando la erosión.©

Quemando huesos en el huerto

En un terreno arcilloso como es el de mi huerto todo aporte calcáreo debe ser aprovechado. Este hecho hizo que durante un tiempo los huesos terminaron en el montón del compost.

Pero ya desde hace unos años los huesos reciben un tratamiento diferente, buscando la máxima optimización de este residuo que no deja de ser un recurso disponible y en consecuencia aprovechable.  Nosotros quemamos los huesos.

¿Qué huesos?, preferentemente aquellos que tienen mayor densidad ósea y mayor volumen. Los más empleados suelen ser de cerdo o ternera, pero también cordero, pavo, pollo,… se van recogiendo y depositando en un contenedor cerrado que impide olores y evita que llamen la atención de posibles depredadores, hasta tener un volumen suficiente y entonces se queman.

Para ello solemos aprovechar la madera procedente de las podas, que conviene quemarla para eliminar los huevos de las plagas  y cuyas cenizas posteriormente reciclamos para aquellos cultivos más demandantes de potasa y también de calcio.

Los huesos son ricos en calcio y en potasio. Al quemar hasta que se ponen blanquecinos, hacemos que estos nutrientes sean mucho más asimilables para las plantas.  Tras la quema solemos molerlos toscamente y los echamos en aquellos cultivos donde que consideramos  puedan ser más beneficiosos.

Allí los huesos van siendo asimilados en un proceso lento, donde las bacterias del suelo, junto con la acción de los elementos, facilitan el proceso. Se considera que antes de cuatro meses ya están plenamente asimilados.

Nosotros empezamos realizando este proceso en una parrilla sobre el fuego, pero en la actualidad lo realizamos en una sartén honda, con agujeros en su base a través de los cuales llega el fuego a los huesos. Allí se mantienen un par de horas. Conviene que estos estén completamente quemados. Posteriormente se dejan enfriar y antes de que se usen se hacen polvo. No lo almacenamos, se van disponiendo  en los cultivos conforme se van  realizando.©

Uso de microorganismos de montaña (MM)

Cuando realicé la entrada sobre cómo preparar microorganismos de montaña  (MM) tenía intención de mostraros como los usamos. Pero otras entradas fueron apareciendo y esta quedó olvidada. Pero el uso de los MM es siempre una buena elección, por ello quiero  recuperar la idea inicial e indicaros aquí como los usamos.

Los MM son un conjunto de Microorganismos que aparecen en los suelos sanos,  y alejados de zonas donde el empleo de los productos químicos se hace frecuente. Las  propiedades fundamentales que nosotros buscamos son como  biofertilizantes  y bioplaguicidas, aunque hay otros muchos usos posibles para ellos.

Tras activar los microorganismos de montaña nos encontramos con una mezcla de bacterias, hongos, levaduras y otros microorganismos benéficos para el medio, que se deben usar en los siguientes 30 días. Cada mezcla es única, en ella  cambian las cantidades de los diferentes componentes y este cambio lo realizan   a lo largo de ese periodo

Nosotros empleamos los MM con diferentes fines:

  • Mejorar la estructura del suelo  al descomponer la materia orgánica y estabilizar los microorganismos sanos necesarios en el suelo
  • Reducir la cantidad de microorganismos dañinos por competencia y desarrollo de los buenos (todo  espacio vacío tiende a llenarse, por lo que mejor si está ocupado por microorganismos saludables).
  • Actúan de reguladores de enfermedades y plagas, alterando las condiciones para su desarrollo.
  • Como bacterias fijan el nitrógeno en el suelo y otros componentes.

Entre los cinco y nueve días de ser activados en la mezcla lo que predomina son hongos y bacterias que aplicados sobre las hojas ayudan al control de plagas  y enfermedades del huerto. La concentración  de la aplicación  de MM en esos momentos puede llegar a ser al 100%. Dependiendo  de la gravedad del brote que estemos tratando o si solo lo queremos aplicar como un preventivo. El exceso de MM nunca supone  un problema.

De los diez a los catorce días  se suele emplear para mejorar las condiciones microbianas del suelo (tanto en cultivos sensibles, como en semilleros). Hay que tener presente que a través de las raíces y de las bacterias las plantas realizan el proceso de asimilación y producción de nutrientes, por ello  todo proceso que ayude a la descomposición de la materia  y la asimilación de la misma, es positivo para las plantas.

A  partir de los quince-veinte días se aplica en los procesos de elaboración de compost o en el bocashi. Es un momento en que es especialmente rico  en levaduras, por lo que favorece los procesos de fermentación de la materia.

Por estos motivos con regularidad incorporamos  los MM en las aplicaciones que realizamos, tanto si son foliares, como  al suelo o en la elaboración de compost.©

Tierra de diatomeas (I)

Planta de tomate con tierra de diatomeas en polvo

Desde hace un par de años  llevo usando la tierra de diatomea en el huerto.  Estas son  uno de los insumos foráneos que entra en  el huerto,  y lo usamos tanto como  complemento  nutricional como en la  gestión  y control  de plagas del mismo.

Las diatomeas son algas unicelulares con una cubierta exterior realizada en sílice opalino. Como seres vivos todavía siguen existiendo en la actualidad, pero las que nosotros estamos usando  son un recurso creado y almacenado  hace millones de años, en la reserva geológica de la tierra. Algas fósiles que se formaron en las  tempranas eras geológicas. Como depósitos geológicos   los más abundantes son pertenecientes  al periodo del jurásico, dentro de era secundaria.

Las diatomeas en el huerto tienen una triple función:

  • Por un lado  como enmienda, para enriquecer con nutrientes la tierra, ya que su composición química es a base de: Silicio (SiO) 70,30%, Carbonato Cálcico (CaCO4) 27,70%, Calcio (CaO) 15,50%, Sulfato de Cal (CaSO4) 0,17%, Magnesio (MgO) 0,42%, Fósforo (P2O5) 0,11%, Potasio (K2O) 0,17%, Hierro (Fe2O3) 0,40%, Aluminio (Al2O3) 1,10%, Cloro (Cl) 0,04%.
  • Por otro  como insecticida  y fungicida ecológico para  el control de plagas, ya que la tierra  de diatomeas es eficaz  y se puede pintar, espolvorear  o pulverizar directamente sobre las plantas.
  • Empleado en las épocas de máxima luz solar,  y bañadas las superficies con ellas  se reducen  los niveles de exposición de las plantas frente a la luz solar  y con ello la incidencia de posibles golpes de calor, sobre todo en plantas sensibles a estos aspectos como es el caso de los pimientos.

En los tomates para el control de los Vasates

En su uso como insecticida lo más recomendable es su empleo pulverizadas sobre las plantas, para ello las diluimos  en agua. Se consigue así un reparto equilibrado del producto. Este llega a más sitios, tanto en el haz como en el envés de las hojas. Se bañan también con ello los troncos. Pero en polvo funciona también bien.

En los troncos para el control del pulgón Lanígero

Conseguimos eliminar por contacto los insectos, al tiempo que  al quedar las plantas bañadas con  la  pulverización de las hojas, se ayuda a controlar aquellos que puedan aterrizar sobre ellas y los hongos  que puedan atacarla, al tiempo que todos los restos del producto  que terminan en el suelo  sirven  de nutriente para las plantas.©

Cosecha de caquis

Caja con la cosecha principal

Este año  nuestro  caqui Rojo Brillante nos ha dado una  muy buena cosecha. La mejor conseguida hasta ahora.  Para alcanzar esta cosecha ha habido una serie de aspectos que han sido relevantes:

Árbol al inicio del otoño

  • El árbol estaba fuerte desde su inicio en primavera, habiendo conservado hojas y flores, que cuajaron bien  y se conservaron en el árbol.

    Primeros caquis recolectados

  • El  tipo de abonado empleado ha funcionado bien. En especial se le ha abonado con los fertilizantes biológicos que hemos ido produciendo en el huerto.  Es de mención especial el empleo de Biol y de nuestro preparado de microorganismos de montaña, que fabricamos en primavera, junto con  un aporte de bocashi.

    Última cosecha

  • Se ha mantenido riego regular, tanto en la base del árbol  como en los cultivos de verduras y boniatos colocados a su alrededor.
  • El otoño ha sido largo y suave y ello, para un caqui que tiene un ciclo  de maduración demasiado largo para esta zona, ha permitido completar el proceso.
  • Hemos ido  recolectando  los caquis en tres tandas diferentes. Los primeros en madurar, la cosecha principal y los que quedaron hasta la llegada de las primeras heladas de cierta intensidad, cuando ya las hoja se vieron afectadas por esta. Con ello los frutos que quedaban en el árbol  tenían más nutrientes y maduraban mejor.

Con todo esto la cosecha de este año ha superado los 20  kilos de fruta.  Fruta que de momento está almacenada, mientras la vamos consumiendo, para ello  hemos ido curando los caquis para eliminar la astringencia con el método de colocarlos en un entorno donde el aire esté  saturado de alcohol, durante unos días.

El árbol tras las heladas de esta semana ha ido perdido rápidamente las hojas.  Cuando termine de perder todas ellas le colocaremos abono nuevo y  cuando finalice el invierno podaremos las ramas, procurando eliminar la central, que tenía poca fruta y cierra demasiado el árbol, por lo que la cantidad de sol que reciben las ramas es poca.©

La mejor solución contra la mosca del mantillo

Ya os he hablado anteriormente de la mosca del mantillo, de nuestra lucha contra ella y de sus desmotivadores efectos en semilleros y planteles.

larva de la mosca del mantillo en semilla de mango

Después de probar sin demasiado resultado con jabón potásico, torta de neem, trampas adhesivas y trampas de vinagre, este año hemos llegado accidentalmente a una solución lo suficientemente buena contra ella.

Semilla de mango y larvas de la mosca del mantillo

Alguna vez en el blog he publicado entradas sobre varios cítricos en maceta que en invierno vuelven al calor del hogar. En diciembre del año pasado, un limonero vino del invernadero con su tronco y ramas cubierto de cochinillas blandas (Coccus hesperidum). Después de eliminar bastantes a mano y con el limonero perdiendo hojas rápidamente, me decidí a pintar los troncos con tierra de diatomeas mezclada con agua. Como fui demasiado generosa al preparar la mezcla, acabé pintando los troncos de otras plantas que pasan el invierno en casa (Ficus, cítricos, chirimoyos, guavas…)

Limonero con cochinillas y pintura de diatomeas

En este punto cabe desarrollar un poco el origen y el  porqué del efecto insecticida de la tierra de diatomeas. La tierra de diatomeas está compuesta por algas fosilizadas de las que mayoritariamente queda su esqueleto de sílice. Después de un tratamiento mecánico para obtener el polvo molido o micronizado que utilizaremos en el huerto, los esqueletos de sílice se han convertido en afiladas agujas que se adherirán al cuerpo de los insectos, dañando su recubrimiento quitinoso y ejerciendo un potente efecto secante que acabará con su vida.

Diatomea en polvo

Llegados hasta aquí te estarás preguntando como de pintar los troncos de varias plantas con tierra de diatomeas llegamos a una solución efectiva contra la mosca del mantillo.

Una vez que la fase larvaria de la mosca del mantillo completa su ciclo, abandona la tierra donde se ha alimentado (de las raíces del tomate que más ilusión nos hacía plantar) y busca reproducirse. En esa búsqueda de perpetuar la especie, se refugia en la parte aérea de las plantas que tengas por casa. Cuando se pose en una zona pintada con diatomea, habrá firmado una condena de muerte, ya que punzantes partículas de sílice se pegaran a su cuerpo y morirá.

Después de haber echado en falta a lo largo del invierno a las moscas del mantillo revoloteando alrededor de semilleros y posándose en las ventanas, acabé haciendo la asociación que os acabo de explicar. Este año su presencia ha sido insignificante y no han hecho ningún daño destacable.

Aunque los niveles de sílice cristalina (responsable de la silicosis) en la tierra de diatomeas son muy bajos (por lo que se considera segura su aplicación), recomiendo utilizar siempre protección respiratoria y tener en cuenta que su acción insecticida no es selectiva, es decir, mata todo bicho viviente.

Para pintar ( en interior, donde no suele haber otros insectos) los troncos de alguna planta o elemento inerte en el que se posen las moscas, es una solución muy efectiva contra la mosca del mantillo.

¿ Cómo encalar troncos con tierra de diatomeas ?

En un recipiente ponemos una o dos cucharas soperas de tierra de diatomeas y vamos añadiendo agua hasta que tengamos una consistencia que permita aplicarla con una brocha o pincel.

Con el tiempo, la diatomea se va desprendiendo de los troncos en trozos de distintos tamaños, por lo que es mejor pintar dentro del radio de la maceta para que caigan dentro (la tierra de diatomeas también se considera un abono rico en varios oligoelementos necesarios para el desarrollo de las plantas).

Si más adelante se quiere retirar de los troncos, con un cepillo de dientes usado o mojándola, sale perfectamente (Se va desprendiendo por sí misma con el paso del tiempo).

La tierra de diatomeas comienza a ser un remedio ecológico popular, por lo que posiblemente la podáis encontrar en comercios físicos. Si no es así u os resulta más cómodo comprarla por Internet y que os la traigan a casa:

Podéis comprar tierra de diatomeas para muchos años aquí: Ver precio en amazon…

O si no tenéis pensado utilizar mucha cantidad aquí: Ver precio en amazon…

*El kilo sale significativamente más barato cuanto más cantidad compremos, pero soy consciente de que no todos necesitamos los 25 kilos de tierra de diatomeas que terminé comprando yo.©

Cultivo de biopreparado de Microorganismos de montaña

Como ya os hemos ido contando  en otras ocasiones estamos interesados en el tema del desarrollo de microorganismos para enriquecer el suelo, por ello vamos a realizar esta versión de una receta de cultivo de microorganismos eficientes, encontrada en Internet y desarrollado en Cuba. Es la receta de René.  Taller de biopreparados con microrganismos eficientes.

Levadura, azúcar, suero y leche

 

Este biopreparado pretende el cultivo de microorganismos (hongos, bacterias, levaduras,..) que hagan más fértil el suelo y permitan adquirir mayor desarrollo a los cultivos. Se realiza a partir de elementos al alcance de cualquier explotación, por lo que de su realización todo son ganancias.

Diferentes mantillos

Para realizarlo necesitamos: Mantillo de hojas, recogidas en áreas sanas y ricas en microorganismos naturales, libres de químicos, mejor de cuantos más variedades podamos conseguir  de ellas. En nuestro caso han sido por un lado una mezcla de roble, castaño y pino, a la que añadimos mantillo de chopo, más mantillo de encinas.  A esto le añadiremos   salvado de trigo. Además le incorporaremos  agua, libre de substancias químicas, en la que habremos disuelto  levadura de panadero, más suero y leche, junto con el azúcar.

Empezamos mezclando las hojas en una superficie limpia, sea sobre un plástico  o en el interior de la carretilla. A continuación eliminamos todos los palos y piedras que pudiera haber.  Mientras se va mezclando, homogeneizando y rompiendo las hojas.

Comprobando la mezcla

Se han mezclado previamente la levadura con el suero, parte del agua, la leche  y azúcar.  Se ha removido y agitado bien, para disolver el azúcar. Cuando la mezcla está uniforme se le va incorporando el líquido poco a poco. Hay que llegar a un punto en que está húmeda y ligada la materia, sin que  esté en exceso mojada.

Colocando las capas de hojas en el bidón

Almacenamiento de 1 mes

A partir de ahora tenemos que almacenar esta materia para que los microorganismos puedan trabajar sobre ella. Para ello tenemos que colocarla en un recipiente que podamos cerrar para que no entre aire. Se va colocando la materia dentro del cubo en capas que se van comprimiendo poco a poco para eliminar el aire de entre ellas. Se presiona la materia hasta alcanzar el borde superior, dejando un espacio libre como de unos 10 cm.

En este momento se cierra el cubo y se le va a colocar a la sombra durante un mes, tiempo durante el cual se estarán multiplicando en su interior los microorganismos de montaña (MM). En otra entrada posterior os explicaré  cómo los hemos usado.

Una receta de biol

El Biol es un bioabono que se puede fabricar uno mismo con poco más que lo que ofrece el huerto, un abono foliar. Este abono líquido es el resultado de la fermentación en ausencia de oxígeno de ingredientes de procedencia animal junto con otros de carácter vegetal y la presencia de microorganismos, como levaduras y bacterias.

Hay muchas recetas de bioles, tantas como explotaciones agrícolas, nosotros empezamos con esta. Se fabricó en agosto de 2017 y cunde mucho dado que el producto resultante se diluye para su uso al  10 %.  Todavía queda algo de ella pero es poco,  ya estamos pensando en realizar una nueva partida. 

Ingredientes utilizados:

  • Abono fresco de conejo,  necesitamos una fuente de nitrógeno así como de otros nutrientes y el abono animal es un buen proveedor.
  •  Materia vegetal, las calabazas troceadas, en especial la calabaza de Castilla es muy empleada para ello.
  • 4 paquetes de levadura de panadero, como levaduras externas ayudan a descomponer más rápidamente  los materiales.
  • Sirope de maíz. o en su lugar como ha sido nuestro caso una limpieza de todos los botes de mermeladas  que ya tenían cierta fecha, porque no se habían consumido después de un tiempo. Proporcionan alimento a los microorganismos que van a descomponer la mezcla.
  • Guindillas, ayuda a aportar repelentes y elementos tóxicos para las plagas.
  • Rocas  trituradas o ceniza. En nuestro caso fue ceniza como unos 3 kilos
  • 3  litros de leche fresca o suero
  • Agua hasta completar el bidón que era de unos 60 litros. Agua de lluvia o libre de sustancias que puedan impedir la actuación de las bacterias y levaduras, como es el caso del cloro.

El proceso  no tiene un orden concreto, en nuestro caso comienza con el abono  que se echa al fondo del bidón y se comienza a diluir con el agua. Se disuelve la levadura con  agua y se añaden las mermeladas y azúcares, junto con agua y la leche. Todo se incorpora al bidón. Se trocean las calabazas y  junto con las guindillas también se incorporan. Se añade la ceniza. Todo  ello se remueve con un palo  y se mezcla bien.

Se llena de líquido  dejando por encima unos 10 cm para que se puedan expandir los gases de la fermentación anaeróbica que se va a realizar en su interior. Posteriormente se cierra el bidón de forma hermética,  Hay que dejar un punto para la salida de gases, que tiene que realizarse sin que entre aire al interior del bidón.  Se coloca un tubo que va desde  esta salida al fondo de una botella llena de agua por donde salgan los gases. Con ello puede ser suficiente para conseguirlo.

El  tiempo de fermentación depende de la temperatura, puede ir de un mes a dos. El  biol estará listo cuando dejen de salir gases procedentes de la fermentación.  Posteriormente hay que almacenar  y guardar el líquido resultante para tenerlo listo para su uso.©