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Sandías en el huerto

Caballón de sandías

Las sandías aman el sol.  También gustan de un lugar expuesto donde el aire pueda correr, por eso prefieren áreas de ladera orientadas al sur. Por qué esta afirmación. Más que nada porque es el segundo año que tengo buenas sandías en el huerto, pese  a haberlas sembrado nuevamente  con retraso. En ambos años se han dado estas dos premisas.

Charleston Grey

Este año están bárbaras. Tengo una buena variedad  de sandías colocadas en el huerto.  La mayor parte en un  largo caballón  en el que se dedican 2/3 a las sandías y  el resto  a melones.

Sandía listada de semilla pequeña

En el  caballón he colocado además dos túneles,  bajo los cuales crecen la mitad de las sandías, el resto queda al aire libre. Bajo el túnel  con el calor del verano las sandías, hasta ahora, llevan casi el mismo ritmo de crecimiento que en la zona  descubierta, pero cuando se inicie  el descenso  nocturno  de las temperaturas la diferencia en ese ritmo de crecimiento será mayor, manteniéndose el mismo dentro de la zona protegida que almacena el calor.

Sandía Piporra

En estos momentos ya se aprecian los diferentes tipos de sandías que hay sembradas en el huerto  a través de la forma y diseño de los frutos. De esto es lo que hay:

  • Sandías de Abundio, son sandías  listadas, de buen tamaño, muy sabrosas.
  • Sandías Charleston Grey, de color claro y homogéneo,  alargadas y en teoría de buen tamaño.
  • Sandías Piporras, de piel clara casi sin dibujo y semillas de tamaño más grande
  • Sandías de semilla menuda, listadas
  • Sandías Sugar baby, de color verde intenso, pero más retrasadas que las demás, pues las sembré más tarde.
  • Sandía injertada sobre calabaza, comprada de cierto tamaño  y colocada la primera en el terreno.

Sandías de Abundio

Tengo ganas que estén para comer, de entre todas será la injertada, que compró mi marido en la feria, la primera en dar sus frutos, pues ya llevan un buen tamaño. ©

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Semana trigésimo sexta

Pimientos rojo, verde y amarillo

Pimientos rojo, verde y amarillo

Apio

Apio

La temperatura ha descendido a lo largo de la semana en el huerto. Además de reducirse las temperaturas diurnas, las temperaturas nocturnas también han caído.

Hacia final de la semana la lluvia ha llegado al huerto en forma de tormentas, que han dejado un par de chaparrones, por lo que el riego se ha hecho menos necesario  a lo largo de la semana.

Los frutos continúan madurando. Es más, el contraste de temperaturas  es un factor añadido en el proceso de maduración de los mismos. ©

Albahaca

Albahaca

Calabazas

Calabazas

Cosecha cebollas

Cosecha cebollas

Frambuesas remontantes

Frambuesas remontantes

Giganteas

Giganteas

Judías verdes

Judías verdes

Melón Tigre

Melón Tigre

Patatas

Patatas

Pera Barlett roja

Pera Barlett roja

Perejil rizado

Perejil rizado

Pimientos Najeranos

Pimientos Najeranos

Pochas

Vainas para Pochas

Puerros

Puerros

Repollos

Repollos

Sandías

Sandías

Tomates pequeños

Tomates pequeños

Tomates

Tomates

Remolacha, zanahorias, cebollas

Remolacha, zanahorias, cebollas

Problemas con las sandías

En crecimiento antes de enfermar

Viviendo y aprendiendo… y siempre cayendo en la misma piedra.

Así es esto de la huerta. Estaba yo tan orgullosa de cómo iban este año las sandías. Que está claro que el orgullo precede a nuestra caída, o al menos eso dicen.  Ha sido de hoy para mañana, pero una de las zonas donde tenía puestas las sandías se ha ido agostando y ahora lo único que queda en ella son los restos de las sandías que quedan y que vamos consumiendo, y  que no he recogido hasta que he visto  viendo que se les habían agostando la hoja que hay en el punto de donde arranca la sandía.

Empiezan a enfermar

Solo quedan las sandías

El resto desaparece

Las sandías en esta zona rondaban los 3 y 5 kilos, y estaba especialmente orgullosa de ellas, pero se ve que el riego de la sandía es muy delicado para sus sistema.. Quizá debería haberle dado algo más de azúfre, o quizá es que las sandías  hayan padecido lo que creo es la  asfixia radicular, que hace que las sandías sean demasiado sensibles a la  humedad sobre todo en terrenos arcillosos, donde se da un encharcamiento  del terreno.

Pero las sandías se aprovecharon todas

Creo que hay diferentes aspectos a considerar   de cara al próximo año y los  voy a dejar aquí como recuerdo a  retomar para antes de proceder a la siembra de la cosecha del próximo año revisar.

  • Creo que el caballón de las sandías debe quedar más elevado de modo que sus raíces nunca lleguen a quedar encharcadas y siempre  por encima de los niveles  de irrigación
  • Creo que el goteo concentrado en una zona puede liberar de humedad el resto del terreno, con lo que las raíces tendrían libertad de expandirse sin tener que sufrir este problema.
  • Creo que podría ser una solución el injerto en las sandías, pues las injertadas no está teniendo problemas aunque también se la ha regado.
  • Creo que podría ser conveniente seleccionar zonas del huerto que presentan un suelo menos arcilloso, y por lo tanto menos pesado y con ello menos posibilidades de encharcamiento.

Ahora terminaremos de ir consumiendo las sandías, esperando que las enseñanzas que el año de sandias nos ha traído  las hayamos aprendido bien. ©

Cuidando sandías

Citrullus vulgaris

Naciendo

Puede que este año sea al fin un buen año de sandías. Esta afirmación se apoya en como están  creciendo hasta ahora las sandías.  Las sandías que son un auténtico reto, pues año tras año se nos resisten.

Hilera con paja

¿Qué hemos este   año diferente de otros?  ¿¿¿¿???? ¡Caramba!  ¡Qué fantasma  y pretenciosa estoy siendo con mis sandías!  Bueno como veis en la imágenes toda mi vanagloria  se basa en cómo van las sandías que realmente hasta ahora  llevan muy buen comienzo.

Entre las sandías  he practicado  este año  diferentes tipos de experiencias:

Creciendo al inicio

  • Las tengo sembradas  en  semillero, en tarrito.
  • Las tengo colocadas directamente en la tierra
  • También las tengo   injertadas.

Con el fruto en marcha entre las injertadas

Pequeña sandía de las veteadas blancas

De  todas ellas las que llevan  ya sandías son las compradas ya injertadas en calabacín. Ya hay tres pequeñas sandías creciendo.  Son las plantas que posiblemente tienen más tiempo, un par de plantas colocadas junto a las patatas moradas  que reciben a menudo nuestras visitas cargadas de esperanza y que según dicen dan más cantidad y tienen más resistencia por el tipo de injerto en si ( con mayor desarrollo por la base radicular del calabacín) que las plantadas solo de semilla. No he realizado nunca este tipo de injerto, pero viendo lo realizado en las plantas creo que lo intentaré el próximo año.

Detalle del injerto

Luego están unas cuantas matas de plantas  colocadas a partir de plántulas  sembradas en el semillero, pero no me gusta demasiado la experiencia, creo que el próximo año probaré a colocarlas en tiestos más grandes, pues las sandías al hacer el trasplante les cuesta reaccionar, o quizá debería hacer como con los pimientos, se me ocurre ahora y estimular su crecimiento con algún purín.

Recién fertilizado el fruto

Finalmente están las sandías sembradas de asiento, directamente en el suelo, con tres semillas al menos en cada hoya que  están colocadas  cerca de un gran canal de riego, pero por encima bastante de este, con una ligera pendiente, con lo que reciben humedad cuando se riegan, pero al mismo tiempo no sufren ningún  encharcamiento y las plantas se hacen extender y crecer en dirección contraria al agua.

Con azúfre en las plantas

Salvo las injertadas  tengo las plantas agrupadas  en dos zonas diferentes; en una de ellas he dejado las plantas directamente sobre el suelo (solo cubriendo con paja el suco de riego), en otro  he colocado paja en toda el área  por donde se extienden para conservar la humedad de la tierra. También he comenzado a rociar algo de azufre amarillo, en previsión de  evitar la araña que les entró el año pasado.  Ya veremos si las esperanzas se cumplen. ©

Preparando los semilleros

Semillero de puerros

La labor de preparación de los semilleros es fundamental para proveernos de plántulas que faciliten el desarrollo de las diferentes hortalizas.

Es cierto que uno puede dirigirse al “garden”  más cercano y encontrar  y adquirir todo tipo de productos, pero existe un gran placer en proveernos de nuestra propias plántulas, aunque ello implique que de vez en cuando hay fallos y problemas, pero que le vamos a hacer, así es la vida. La necesidad de asumir riesgos forma parte del proceso de crecer y aprender.

Semillero de lechugas

Lo primero de todo es plantearnos nuestras necesidades y planificar que posibilidades tendremos par adentro de unos 2 meses  y a partir de ahí proveernos de la semilla necesaria para realizar la plantación.

En primer lugar  debemos plantearnos si vamos a emplear siembra en suelo directo o preparamos  tiestos o bandejas de semilleros.

Plántulas de repollo

En segundo lugar la tierra a emplear es uno de los aspectos más destacados para realizar el semillero. Yo suelo emplear tierra vegetal, a la que acompaño de humus. Pero las posibilidades son amplias, desde comprar sustrato preparado a emplear la propia tierra del huerto.

Vapor bajo el túnel

Naciendo en los tarros

En casos en que la tierra pueda tener problemas el pasarla por vapor  sobre una caldera al fuego, puede ayudar a eliminar semillas inadecuadas o bacterias, así como nematodos y otros posibles peligros. Pero este paso solo debe darse si es estrictamente necesario por los precedentes de años anteriores.

Tomates en crecimiento

Nos debemos plantear qué queremos y en mi caso, estoy sembrando cebollas y  sigo poniendo puerros, las lechugas (cada semana una pequeña cantidad para luego poner la cosecha secuenciada y no se vengan todas al mismo tiempo), también  estoy comenzando a sembrar, pepinillos y calabacines, berenjenas  y diferentes tipos de pimientos.

También es  tiempo de  colocar las semillas de melones y de  sandías que vayan a ir un poco tempranos, así como algunos repollos y coliflores. Algunos tarros con albahaca,… Podemos también plantearnos las calabazas, pero quizá sea un poco pronto para ellas.

Semillas en remojo

Es importante en ocasiones poner las semillas en agua para que se hidraten de forma previa a su siembra, lo que acelera el momento en que estas aparecen.

Estar preparados para el menguante de esta próxima semana y aprovechar el momento. Pues con luna o sin ella se acerca el momento de iniciar de forma sistemática las siembras.©