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Crucíferas como abono verde

El calor ha hecho subir las flores de los romanescos muy rápido

Este año he estado leyendo sobre el papel de las crucíferas como abono verde.  Plantas como la colza,  la mostaza, ..   son capaces de controlar el desarrollo de las hierbas, ya que producen ciertas substancias  como los isotiocianatos, responsables del sabor y olor de las crucíferas.  Estas substancias interactúan con los elementos  del suelo  y además sirven para controlar enfermedades, nematodos, hongos fitipatógenos del suelo  como el Helminthosporium solani que ataca a la patata o el Verticillium dahliae.

Troceándolas hojas para incorporarlas al suelo

Al enterrar estos restos vegetales  se incrementa la actividad biológica en el mismo, apareciendo en él  insectos, protozoos, bacterias, hongos, arañas, … que  son capaces   de ejercer un control sobre  la vida del suelo, de forma indirecta  al competir por los recursos y en consecuencia ayudan a controlar posibles  desarrollos posteriores  y de forma directa como depredadores, parásitos, inhibidores del crecimiento.

Los troncos se dejaron aparte

Algunas crucíferas se pueden emplear como plantas trampa para el control de nematodos  como la colza con el Tylenchulus semipenetrans de los cítricos o el Meloidogyne hapla, de la lechuga. Plantas que se han sembrado antes del cultivo principal y se eliminan antes de que el nematodo complete su ciclo.

Plantas jóvenes de mostaza

Me parece una práctica muy interesante, pero este año ya llegué tarde para ponerla en marcha. Todo lo más que he hecho ha sido poner unas hileras de mostaza para  intentar conseguir semillas, aunque va tarde. En el próximo pretendo comenzar con  su siembra como abono verde,  de modo que la pueda ir realizando en   años sucesivos.

Si  que  tuve en cuenta toda esta información a la hora de qué hacer con los restos de los romanescos de  la huerta de mi madre,  y de la mía propia. cuando el fin de semana pasado estuvimos preparándola para arar. Así todos estos restos no fueron al montón del abono como otras veces. Tras separar las flores  que no estaban salidas para el consumo,  los  restos fui troceando y extendiendo por el suelo, para dejarlos enterrados  al arar, y que se fuesen descomponiendo en el suelo.©