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Tipos de boniatos en el huerto

Hileras de boniatos con algo de acolchado entre las líneas

Boniato rojo

Ya tengo colocados todos los boniatos en el huerto.  Los tres tipos diferentes que he plantado este año. Por un lado están los rojos de carne blanca que hemos cultivado otros años. Pero también he conseguido sacar adelante una docena de plantas  de los boniatos  de piel y carne blanca que conseguí reproducir el año pasado en una de las plantas así como  media docena de los de piel y carne naranja, en otra.

En los dos últimos casos, eran boniatos conseguidos a partir de los comprados en el supermercado. Boniatos  a los que les cuesta una barbaridad echar raíces y desarrollarse, eso cuando lo consiguen.Estas plantas están en su tercer año y parece que se han ido liberando de los factores inhibitorios que les afectaban en años anteriores, pero hasta que no se vea la cosecha no podemos asegurar en qué medida esto es cierto.

Boniato de carne naranja

Las plantas las he colocado en una zona de mucha exposición solar y  para evitar la amplia evaporación que esto supone, al menos hasta que las plantas vayan creciendo y las ramas cubran esa función,  les he colocado algo de cobertura de las plantas de cardo y otras hierbas que he ido segando en el huerto, quizá tenga que colocar también algo de paja. Esto en un año de escasez de agua  ayudará a mantener la humedad en el suelo y a requerir menos riegos.

Boniato de carne blanca

Las plantas de boniatos presentan ligeras diferencias en sus hojas respecto al tipo de raíces que tienen. Las de boniatos color rojo no de dejan de tener tallos  y hojas con un toque rojizo, e incluso cárdeno. Los boniatos blancos tienen un colorido de un verde claro, más delicado y tierno. Mientras que las de los boniatos naranjas presentan hojas con un tono cobrizo, interesante, de momento son las de menor crecimiento, aunque tienen el mismo tiempo. ©

 

 

 

Brotes de boniatos en 2015

Tiesto con los boniatos  con brotes

Tiesto con los boniatos con brotes

Estamos en nuestra tercera temporada de boniatos y parece que vamos sistematizando su cultivo.  A estas alturas del año ya tenemos los brotes  listos para su trasplante, lo que nos permitirá adelantar su producción y conseguir una mejor cosecha.

En mi zona, que tiene como característica principal el tener  un tiempo  irregular con caídas de la temperatura nocturna hasta bien avanzada la primavera y heladas recurrentes, con los boniatos pasa algo similar a con los tomates, si uno adelanta su producción bajo plástico, puede tener  como resultado general una mejor cosecha, con  frutos mucho más tempranos  y un  mayor  volumen.

Tallos en crecimiento

Tallos en crecimiento

En el caso de los boniatos lo que se consigue adelantando su producción es que los tubérculos engorden mucho más y que se pueda adelantar su recolección antes de la  llegada de los hielos, factor que dificulta una buena conservación posterior.

Ya os he hablado del experimento con los brotes del año anterior, que de momento van bien.  No es así el tema de los tallos de esos brotes, algunos de los cuales se han podrido. Pero los que realmente van  muy  bien son los brotes sacados de los tubérculos.  Los más avanzados ya los hemos trasladado a los  brick de la leche, de modo que allí  vayan desarrollando raíces.

Tallos listos para el trasplante

Tallos listos para el trasplante

Dado el sol intenso y el calor de la semana, por unos días los dejaré en el garaje de casa hasta que prendan. Más  tarde los trasladaré bajo el plástico del invernadero, donde se mantendrán hasta que los hielos dejen de ser una posibilidad.  Aunque quizá  pruebe   a poner algunos  bajo túnel para ver que sucede con ellos, si se mantienen sin helarse.

Tras el trasplante

Tras el trasplante

Los boniatos que he puesto para brotar, sin ser excesivos, me han dejado más tallos de los que voy a necesitar, y algún otro que seguirán creciendo y sacando, por lo que si alguno está interesado en adquirirlos que se ponga en contacto  a través del correo de semillas. ©

Esquejes de boniatos

Tallos de boniatos  jóvenes y  del año anterior

Tallos de boniatos jóvenes y del año anterior

Planta del año anterior con sus brotes

Planta del año anterior con sus brotes

En el mes de agosto al pasar la perra rompió unas cañas de boniatos, y sin pensarlo las metí en el agua, dentro del estanque y las olvidé.  Al cabo de unos días cuando me di cuenta de ellas, vi que las cañas había echado raíces dentro del agua.

De forma consciente corte  una tanda de puntas de las ramas de los boniatos que salían para el camino y las coloqué en agua y  cuando echaron raíces esas cañas las planté en unas cajas de la leche y  dejé que fueran prendiendo, Con el calor del verano lo hicieron con rapidez.

Después recogí la cosecha, que fue abundante,  pese a ello decidí mantener este experimento. La idea era poder tener boniatos conservando las plantas a lo largo del invierno en casa y plantándolas ahora en primavera. Pronto me las llevé para casa,  evitando que pudiera afectarles las primeras heladas del otoño.

Oruga de la polilla paciencia comiendo hojas de boniato

Oruga de la polilla paciencia comiendo hojas de boniato

De las plantas que puse se han muerto una tanda sobre todo por podredumbres. Otras fueron objeto del deseo de las orugas de la polilla Paciencia, se ve que venían con ellas y estuvieron comiendo hasta que me di cuenta de su presencia. Las demás  han sobrevivido y todavía están bien.

La mayoría aunque despacio han seguido creciendo y  son tallos largos, un tanto desangelados. Con esos tallos voy a intentar conseguir esquejes a ver si puedo reproducir las plantas desde los tallos, sin  necesidad de las raíces de los boniatos. Ya tengo una tanda  puesta en agua para estimular  la aparición de las raíces.

Esquejes en agua

Esquejes en agua

He podado las plantas del  verano pasado  dejando  al menos un tallo. Ahora espero que con el calor de la primavera crezcan  y se desarrollen y en cuanto acaben  las heladas  quiero ponerlas en tierra, para ver que tal dan de producción. Pero como no es cuestión de poner todos los huevos en la misma cesta, también tengo ya  los boniatos sacando tallos. Habrá que  comparar resultados de las plantas del verano anterior, de sus tallos, y de los tallos de los boniatos puestos a brotar. Ya veremos como resultan de productivos.©

Extraordinaria cosecha de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Una magnífica cosecha de boniatos es lo que  hemos tenido, en cantidad y calidad. Tanta que ni los descuentos de  los ratones han podido menguar lo extraordinaria que ha sido la  cosecha de este año. Estamos en buen camino en su modo de  producción.

Al comenzar a sacer los boniatos

Al comenzar a sacar los boniatos

Viendo como los ratones se habían metido con las patatas y cómo había  huellas de su ataque en los boniatos, decidí sacarlos de la tierra.  Ya hemos visto como desde su plantación habían crecido con muchas ramas y un  buen desarrollo. Su permanencia en  tierra ha sido mucho más larga que el primer año que los plantamos.

Sacando tubérculos de buen grosor

Sacando tubérculos de buen grosor

Cosecha final

Cosecha final

Al haber conseguido adelantar su plantación y pese a que este verano no  ha sido especialmente cálido, los boniatos aprovecharon el verano para un mejor desarrollo.  Así aunque los he extraído casi un mes antes  que en el primer año, que los recogí mediados de noviembre, lo he podido hacer, sin que las plantas hayan sufrido  la acción del frío, lo que creo pueda beneficiar para su correcta conservación.

Para recogerlos debemos tener en cuenta que los boniatos tienen una piel muy sensibles, que recibe todo tipo de marcas como lesiones que posteriormente son foco de entrada de hongos y podredumbres. Hay que intentar sacarlos con los menores daños. Por ello usamos la laya.

Aprovechamos una buena tarde de otoño. Fuimos retirando las hojas verdes y posteriormente clavando la laya en tierra,  cerca, pero sin entrar en contacto,  y haciendo palanca. El resultado está a la vista: gruesos y abundantes  boniatos de piel  púrpura, que dejamos sobre la tierra para que se fuese secando la tierra que tenían a su alrededor. Luego rellenamos dos talegas con ellos  y para casa.  Pincha aquí si quieres ver el proceso de la plantación de Boniatos a lo largo de este año: mayo, Junio, julio, agosto.©

Los boniatos invasores

Boniatos y cebollas

Boniatos y cebollas

En ocasiones las plantas nos sorprenden. Se escapan a las expectativas que teníamos puestas. Comienzan a crecer, crecer y crecer, y ocupan mucho más espacio del que en un principio estaba destinado para ellas.

Desde el otro lado

Desde el otro lado

Separando boniatos de cebollas

Separando boniatos de cebollas

Este esta siendo el caso, este año, con los boniatos.  Ya hemos visto que están mucho más adelantados que otros años. Los coloqué en una zona del huerto donde dada la experiencia de 2012 pensaba iban a tener espacio suficiente para establecerse y crecer. Pero no ha sido así, ahora están invadiendo todas las zonas que hay alrededor de ellos, zonas que estaban ocupadas por otras plantas que eran sus vecinas.

Al crecer sus ramas, estas arrastrándose sobre el suelo, entran en contacto con la tierra y en esas zonas aparecen  raíces  llanadas raíces secundarias, adventicias o incluso  nodales, pues aparecen en el nudo  donde tienen las hojas. Raíces que se hunden  en la tierra.

Boniatos y pimientos juntos

Boniatos y pimientos juntos

Los boniatos además están totalmente desbordados de hojas, de modo que los pimientos y  las cebollas que hay junto a ellos se han dejado tapar bajo la cascada de sus ramas.

Para intentar delimitar un poco a los boniatos estoy colocando unos palos a los que voy sujetando las ramas intentado controlar el área de expansión.  En el caso de las cebollas todavía les queda  un tiempo para terminar de crecer, pero en cuando estén dejaré libre el espacio. No será así con los pimientos que quedarán junto a los boniatos hasta el final de ambos. Pienso también limitar un poco el riego, pues puede que eso esté influyendo en  un excesivo crecimiento de sus hojas.

Flor de la Ipomea batata

Flor de la Ipomea batata

Este año es la primera vez que estoy viendo florecer a los boniatos. Son una planta hermosa. En la ocasión anterior las plantas no llegaron a alcanzar la madurez necesaria para llegar a florecer.  Espero que sigan  tan sanos como hasta ahora y la cosecha sea todo lo que “a priori” promete. ©

 

Boniatos otra vez

Tiesto con brotes de boniato creciendo

Brotes de boniato creciendo

Después del año pasado que no fue posible, este año logré conseguir boniatos otra vez. Con los tubérculos de los boniatos  pretendo  sacar  brotes suficientes como para volver a cultivarlos en el huerto.

Tiestos de casa

Tiestos de casa,

Para controlar el crecimiento de los tubérculos los planté en tiestos, tanto en casa como  dentro del invernadero. Pese a hacer un año bastante caluroso se desarrollaron antes en casa que en el invernadero (los puse a comienzos de febrero), pero ambos   han tenido  ya  bastantes brotes.

...en el invernadero

…en el invernadero

Brotes y sus raíces

Brotes y sus raíces

He tenido creciendo los brotes en los tubérculos hasta que alcanzan un tamaño adecuado y un número de  raíces suficientes. En ese   momento  los separo  con sus  raíces del  tubérculo dando  un pequeño tirón, luego  los pongo en tierra.

Los coloco en cajas de la leche con un buen sustrato con base de humus,  de modo que tienen alimento suficiente y espacio  para crecer y desarrollar sus raíces.

Ya en las cajas

Ya en las cajas

Al dejarlos crecer dentro del invernadero, si todavía bajasen las temperaturas, lo que es posible en mi zona, la caída de las temperaturas no les afectaría.

Este año he logrado  adelantar mucho la emisión de brotes respecto al primer año, por lo que creo que la cosecha que  aquel año fue de tubérculos de poco tamaño podría ser mucho mejor. Estoy ganando más de un mes respecto a la fecha en que planté la primera tanda  el primer año en que los cultivé. Pero como con todo habrá que  probar y experimentar. Los resultados ya nos dirán.

Los primeros en ser trasladados a cajas

Los primeros en ser trasladados a cajas

De momento los brotes tras ponerlos en tierra los tendré  unos días a la sombra y bien regados,  y pronto estarán creciendo en el invernadero. ©

Recogiendo los boniatos

Boniatos recién recogidos

Manta térmica

Desde hace ya días los boniatos han ido viendo perder fuerza en sus ramas por la acción de los hielos, pues desde las primeras heladas  se vieron afectados y a estas alturas ya deberían tener sus ramas totalmente secas de no ser porque les puse por encima la manta térmica.

Bajo la manta

La razón de que les colocase la manta fue que tras la primera  helada a finales de septiembre levanté un par de pies de boniatos y me pareció que las raíces que tenían eran  todavía muy finas y escasas, por ello  decidí darles algo más de tiempo y tanto que así pues han sido casi dos meses más.

Arrancando boniatos

La manta térmica ha funcionado muy bien con ellos, y las plantas de boniato aunque tienen algunas hojas muertas todavía se conservan vivas y con las cañas verdes bajo la protección de la manta. De hecho los boniatos de las fotografías son solo una parte de los boniatos que tengo, la primera remesa de brotes de  boniatos  que salieron bajo el túnel, los de la segunda camada todavía siguen bajo la manta y parece que siguen creciendo, por lo que de momento no voy a sacarlos todavía, les daremos algo más de tiempo.

Cuando se desentierran los boniatos uno no para de preguntarse dónde se meten, pues están enterrados muy profundamente, por lo menos este tipo de boniato que yo tengo, boniatos de piel púrpura. Son boniatos que me pasó un amigo que él los había adquirido en Portugal. Con los boniatos de aquí no tengo suerte, pues pese a que les he hecho lo mismo que ha estos,  los tubérculos no brotan, no sé que les pasa,  por lo que me  queda la duda  de  si son viejos o si  están tratados para no brotar.

Una de las mejores matas

Para desenterrar los boniatos  he empleado la laya pues  con sus sistema de raíces alargadas y profundas, es el sistema que me permite irlos sacando sin romperlos en la medida de lo posible, lo que es fácil pues las plantas al estar tan repletas de líquido, tan crujientes,  se  quiebran y lastiman  con facilidad y más como hay que hacer presión para sacarlas desde tan hondo. Otros medios como  zachos, azadas,… resultan mucho  más destructivos.

Puestos a secar

Al arrancarlos  la tierra estaba bastante  húmeda y los boniatos   estaban totalmente embarrados, por lo que los lavé y los puse a secar al sol de la tarde.  Habrá que pensar en recetas con boniatos.©