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Injerto de albaricoque sobre ciruelo.

Yema comenzando a despertar en primavera

Esto de los injertos es siempre sorprendente y algo mágico. Cuando leí que era posible injertar  albaricoquero en ciruelo  no pude resistir la tentación de intentarlo  pues tenía portainjertos libres, pues al ciruelo de cascabelillos de casa le  habían salido una serie de tallos desde sus raíces que no pretendía  ni pretendo mantener en ese sitio y que he dejado allí para este experimento aunque  este año al llegar el otoño los  quiero trasplantar.

Brotes desarrollados de alberchigo

Lo intenté en dos momentos diferentes  y con técnicas distintas para ver cómo salían:

  • La primera ocasión fue el septiembre pasado cuando coloqué una yema  en el tallo, que se mantuvo dormida hasta esta primavera. Al llegar la primavera corté todos los brotes y los tallos principales con lo que la yema creció y se desarrolló bien. Ahora está fuerte, aunque no le he prestado mucha atención.
  • El segundo momento  fue en el mes de abril con el último empuje de la primavera al colocar  estaquillas de alberchigo como injertos de púa en las cañas de tres de los ciruelos, prendieron todos, aunque más tarde uno de ellos  creció mucho y bien  y en una de las lluvias primaverales  entre el peso de las hojas mojadas y algún golpe de viento se desgarró  y se rompió.

Injerto de púa

Con el punto de enlace aún tierno

En ambos casos los brotes crecieron bastante y  bien. Cuando vi lo que el peso y su  tierno desarrollo en primavera podían hacerle, recorté todas los brotes para que no se desgajaran del portainjertos.

Zona de enlace bien lignificada

Han estado todo el verano sin riego de ningún tipo, resistiendo el calor. Los injertos están bien consolidados.

Fuera de uno de ellos que voy a dejarlo donde está,  aunque no se si  mantenerlo  vinculado al ciruelo por sus raíces o quizá cortar la conexión  al realizar el trasplante de los otros, los demás me los voy a llevar para la finca.

Arbolito esperando la caída de la hoja para realizar el trasplante

Los injertos de púa en crecimiento han resultado más fuertes y se han desarrollado más que los de yema en casi todos los casos.   Como pretendo hacer  una espaldera que se apoye sobre una fachada sur,  para ello he decidido emplear el arbolito con el injerto  de yema, arranca desde más abajo y lo recortaré de modo que se baya abriendo desde abajo,  para ver si se puede tapar en primavera y adelantar la cosecha.©

Injerto de Serbal doméstica

Frutos del Sorbus doméstica

Esta es la segunda entrada en el huerto sobre el Serbal, y en concreto el Sorbus doméstica un tipo específico de serbal que  produce unos pequeños frutos del tamaño  del peruco. La primera fue con motivo de la siembra de semillas del mismo en el suelo del huerto, lo que visto en la distancia fue un error, pues debería haberlas puesto en un semillero, pero como ya no hay remedio para esto  y si sabía donde encontrar esquejes para poder injertar, en esta ocasión esto es lo que vamos a hacer.

Esquejes de Serbal

Injerto en febrero

El mismo al mes y medio

Para injertar el Serbal lo mejor es un serbal silvestre,  pero esos son raros en esta zona y no demasiado adaptados al clima,  además de que he leído por Internet que también es posible realizar el injerto  en Espino bravo, en concreto en Espino Blanco, dado que pertenecen ambos a la familia de las rosáceas, y  como  los espinos blancos por aquí son abundantes y están bien adaptados, a ello vamos.

En el huerto en la orilla del canal son muy frecuentes los Espinos Blancos, de todo tipo, y dado que el espino blanco resulta un portainjertos resistente, además de aportar cierto toque especial a los frutos, tenemos la costumbre cuando vemos alguno pequeño de podarlo y adecuarlo para que siga creciendo hasta que se da el tamaño correcto para poderlo injertar.

El mejor momento para  realizar el injerto de púa es el  de la subida de la savia, por lo   que mediados del mes de febrero  fue el momento elegído para realizar el mismo.

Cañas de espino con 4 injertos

Conseguimos los esquejes y realizamos  el injerto procurando que las cañas tanto del injerto como del portainjerto tuvieran un grosor similar. Al realizar la cuña, se realiza una lengüeta lo más afilada y aplanada posible de forma que en la incisura del portainjertos se asiente lo mejor posible.

Al colocar ambas partes en contacto debemos procurar que al menos por uno de los lados  del injerto quede bien en contacto ambas partes del  cambium,   que es la zona interior de la corteza exterior donde están  las células vegetales que son las responsables del crecimiento periférico y donde hay numerosas células que forman el tejido cicatricial  que sella las dos partes (heridas) integrándolas en un todo completo,  que desde ese momento crece de  manera conjunta. Enlace para saber más sobre el tema.

Yema comenzando a despertar

El injerto se ató con una banda de plástico flexible y se ha dejado hasta estas fechas. Es ahora el momento de revisar los espinos y eliminar todos los nuevos brotes que comienzan a salir, en muchas ocasiones desde la misma base. Los injertos realizados están vivos, y parece que las yemas de los mismos  comienzan a despuntar. Todavía no he retirado  la cinta plástica, pero hay que estar vigilante y si se aprecia engrosamiento de  la zona del injerto, eliminarla, para que no estrangule el paso de la sabia impidiendo una buena alimentación del injerto. ©

Labores de mantenimiento de los injertos

Injertos sobre espino blanco

Tras la labor de realización de los  injertos uno de los aspectos más importantes que hay que realizar con ellos es la tarea de mantenimiento de los mismos y de  los patrones donde están asentados.

Controlando la caña del injerto

Tenemos que tener en cuenta  lo que supone un injerto y cómo llega este a consolidarse. Hemos comentado   ya la importancia de que en la realización  del  injerto deben quedar en contacto los cambiums de las cortezas de ambas  partes.  El cambium  tiene la cualidad de ser la zona por donde circula la savia y  donde las células están  vivas, y  es  la zona donde se va a  desarrollar tejido  vegetal que cicatrizará  la incisión realizada, incorporando los nuevos tejidos al patrón.

Mantenimiento de yema

Injerto de yema

Pero antes de que todo esto tenga lugar debemos tener claro que la planta presentará una resistencia a la tarea que le encomendamos, pues incluso ante las mejores circunstancias  existen circuitos de distribución de la savia previos, por donde esta circula con más facilidad.

Nosotros ahora debemos desplazar la mayor cantidad de savia a la zona que queremos regenerar, pues de la velocidad de regeneración depende la asimilación del injerto y su supervivencia.

Por ello debemos romper el circuito que estaba establecido. Esto se realiza eliminando todo tipo de cañas secundarias en favor de  lo que nos interesa: el injerto nuevo. Se deben eliminar todos los brotes nuevos, pues la fuerza de la savia circulará por allí más alegremente que por la zona a regenerar, y si no rompemos la cadena establecida, en injerto no tendrá posibilidades.

Tareas de mantenimiento

Por ello con regularidad revisaremos los tallos de las ramas donde está el injerto. Eliminando las yemas que vayan apareciendo. Suelen ser muchas, pues las plantas son  muy persistentes.

Doble Injerto de escudete

Se debe controlar también la evolución del injerto. La manera en que este se mantiene tierno, si comienza a desarrollar algún signo de continuidad. Si esto fuese así hay que vigilar la cinta que lo ata, controlando que no estrangule y le impida un paso adecuado de la savia, pero tampoco conviene retirar muy punto la misma pues es un punto frágil de la corteza, y si hay un desarrollo importante de las hojas en el mismo, cualquier golpe de aire, o el peso de un ave puede romperlo.

Si el injerto no diese señales de continuidad y  comenzase a secarse, entonces debemos dejar que las yemas del portainjertos se desarrollen para que  en la madera producida por el mismo ese año podamos probar a injertar el año próximo, o en el verano.

Esta tarea también hay que realizarla con los injertos de yema del verano anterior que pudieran haber prendido: hay que eliminar la competencia de cualquier otra yema, para que la fuerza de la savia se concentre en esta y con ello se favorezca el desarrollo de esta caña. Por lo tanto toda rama secundaria o yema debe ser suprimida.

Así pues vigilancia y paciencia es la clave en este seguimiento de los injertos.©

Injertando de púa al final del invierno

Espino blanco

Ya hemos hablado de la importancia que tienen los injertos para conseguir determinadas cualidades de resistencia y rusticidad del portainjertos  junto en ocasiones adaptación a determinados  tipos de suelos, y por otro lado lo que aporta el injerto en sí que es las cualidades específicas de ciertas variedades de fruta,  frecuentemente   menor resistencia y   en conjunto una mayor fragilidad en el desarrollo de la planta si esta estuviese por su cuenta creciendo directamente sobre la tierra.

Aprovechémonos  pues de las ventajas que nos  ofrecen los injertos y para ello estamos en un buen momento. es temporada de poder realizar  en el huerto  los injertos  de púa, injertos que suelen realizarse justo  antes o durante  la subida de la savia .

Es este un tipo de injerto que  presenta una gran variedad de posibilidades, pero nosotros vamos a practicar la  que se conoce como injerto de  hendidura, tanto de hendidura simple como doble.

Elegiremos para ello  diversos portainjertos. Así si vamos a injertar frutales de pepita son buenos patrones  tanto el espino blanco, como el membrillo, así  como el frutal bravo,  bien sea sea manzano o peral. En el caso de los frutales de hueso, se pueden injertar entre si, melocotoneros, albaricoquero,  ciruelo, almendro, o también se pueden injertar en endrinas.Los cerezos admiten injertos sobre otros cerezos y sobre guindos.

Tomamos  la rama del patrón  a injertar, y procuramos que se corte por una zona que tenga una anchura similar a la del injerto que vayamos a realizar. Las cañas empleadas de esquejes a injertar  es conveniente que sean tallos de crecimiento, aunque también es posible hacer injertos con yemas  florales, resulta según dicen más complicado. La rama para bien debe tener todo lo más  madera de un año.

Se corta la caña del portainjertos con la tijera y se practica luego una incisión vertical. Se toma la caña del esqueje  y se afila con el cuchillo.

Preparando la púa

Cuña del injerto

A continuación se va preparando la cuña que hemos de insertar en la hendidura  del portainjertos. Es conveniente tener una buena navaja que nos permita construir  la cuña con facilidad.

El siguiente paso es tomando la estaquilla afilada y proceder a meterla en la hendidura, para ello resulta muy útil el empleo hoja  de la navaja, que empleada a modo de palanca nos sirve para hacer espacio para introducir la cuña.

Insertando la púa

Espino blanco-acerolo

Una vez asentado el injerto dentro de la hendidura, deben quedar en contacto los cambiums de cada  parte. Esto es uno de los pasos más importantes.

El cambium es la parte que hay justo bajo la corteza, de color verde. El cambium  tiene la cualidad de ser la zona por donde circula la savia y  están las células vivas, de modo es  la zona donde se desarrolla tejido que cicatriza la incisión e integra las cañas en un mismo conjunto, asimilando  los nuevos tejidos incorporados.

Injerto en cerezos

Debemos  pues  cuidar que los cambiums queden en contacto. A  partir de aquí, hay gente que emplea una cera para sellar los tejidos, o un mastic. En mi caso  no los sello con nada, solo suelo emplear unas tiras realizadas con bolsas plástico para atarlos.

Atando los injertos

Las bolsas  las corto en bandas de unos dos centímetros que empleo para atar  ambas partes de forma que queden bien unidas, y al mismo tiempo al ser plástico impiden que se produzca una deshidratación de la zona.

Por otro lado al ser plástico este presenta cierta elasticidad que no estrangula el recorrido de la savia o al árbol, cuando comienza a crecer, si por casualidad uno se descuida y no las retira a tiempo.

Cubriendo la zona abierta

Al atar el plástico es prioritario revisar que toda la zona abierta quede bien cubierta, de forma que no se produzca un resecamiento de la zona de contacto. El elegir plásticos blancos, ayuda a que la zona no se recaliente demasiado durante los días de calor.

Espino-acerolo

Se finaliza el atado con un nudo. Tanto si se realiza fácil de quitar como sino, el retirar el plástico solo requiere cuando llegue el momento, una ligera presión  de la mano.

Hendidura doble de almendro

Cuando la caña que queremos injertar es excesivamente fina para el tipo de caña del patrón, puede ser conveniente hacer un injerto de hendidura doble. Los pasos son los mismos practicados para el sencillo, con la única salvedad de que se insertan dobles púas en la hendidura, procediéndose con el resto de modo similar.

Ahora solo nos resta esperar, pero normalmente un porcentaje de estos injertos prende y nos da muy buenos resultados, pero cuando hablamos de árboles la paciencia es necesaria. No obstante  creo que merece la pena. ©Para saber sobre otros tipos de injertos: Injerto de yema, en su variedad de  escudete o T

Los frutales en el otoño – invierno

Manzano a finales de octubre

Al ser los frutales predominantemente frondosas caducifolias,  desde la llegada de los primeros fríos su actividad comienza a disminuir. Progresivamente desciende la cantidad de sabia que las raíces suministran a las hojas, acelerado este proceso por el descenso de las temperaturas nocturnas, pese a los buenos días que ha habido y el largo veranillo de S. Martino.

Cerezo en otoño

Se inicia así el letargo invernal tan necesario para las caducifolias, a través del cual podrán soportar la crudeza de este  periodo.

Comienza en consecuencia en esta época un cambio radical en la vestimenta del huerto que antes de perder sus hojas las muda en color.

Pera Conferencia

Se inicia un momento que cuando los árboles hayan alcanzado cierto tamaño estará lleno de belleza, pero que al ser los frutales tan pequeños, recordamos que están trasplantados en el huerto desde la primavera de 2010, está lleno de esperanza de esa belleza futura.

Las rosaceas  son una familia muy amplia dentro de la cual entran los más frecuentes frutales del huerto, en sus diversas subfamilias como la  Maleae, dentro de la cual aparecen: Pyrus (peral), Malus (manzano), Cydonia (membrillo); La Crataegeae:  con los Melpinus (nísperos) ; la subfamilia Prunoideae o Amygdaloideae dentro de la cual aparecen: Amigdalae como el  melocotonero y el almendro, Prunus como el albaricoquero y el ciruelo, o Cerasus como el Cerezo.

Manzana Golden

Peral de Pera Roja Bartlett

Los frutalles se han llenado de tonos ocres, sienas, tierras, dorados, marrones, bronces, rojizos, … tonos que no durarán ya mucho, antes de agacharse dentro de la tierra  y esperar.

En este impas  tenemos mucha tarea para hacer y las tardes durante este tiempo son cortas:

  • Revisaremos cómo van,
  • Daremos una pequeña poda,
  • Vigilaremos los troncos y las hojas para ver que posibles insectos estén invernando sobre ellos.
  • Miraremos algún tratamiento invernal ecológico.
  • No tienen excesivos líquenes, por lo que quizá no sea necesario plantearse nada sobre ellos, …
  • Incorporaremos algún frutal más al huerto para sustituir a aquellos que no prendieron, ..
  • Trasplantaremos  Espino Blanco silvestre, dejado para que retoñara para realizar injertos, como patrón de base.
  • Realizaremos injertos de púa  con la subida de la sabia.
  • Daremos una mano de Caldo Bordeles como preventivo
  • Revisaremos los daños que pueda producir el hielo.

Lo normal en relación con los frutales  a lo largo de toda esta estación.