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Humus de boniato

Nos gustan los boniatos y en estas fechas solemos utilizarlos con frecuencia en la cocina, sea para acompañar con ellos  algún que otro asado, para realizar algún clásico de la Navidad como los Pastissets, o  probar con ellos a realizar algo nuevo, sea dulce como estos bollitos de boniato, o salado y es el caso de este humus de boniato asado.

La base para realizarlo es la receta del humus clásico a la que incorporaremos además el boniato asado.

Los ingredientes son:  De 150 a 200 gr de garbanzos cocidos, 150 gr  de boniato asado,  1 par de cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de limón, sal,  1 cucharada de tahini,  un poco de  agua,   1 diente de ajo no muy grande  y especias, (comino,  pimentón dulce, nuez moscada).

Lo primero es comenzar  asando  los boniatos ( a 180º hasta que estén tiernos), luego  tras pelarlos hay que triturarlos, junto con los garbanzos. A la mezcla se le añade un poco de agua, mejor  si es de la de haber cocido los garbanzos, para darle la consistencia que consideremos oportuna.

Se van a incorporar a la mezcla el resto de los ingredientes, ajo,  el aceite, la sal,  el  limón, el tahini, las especias. Hay que triturar bien. Nuevamente aquí dependemos del gusto de cada cual, para conseguir el punto que se ajuste a nuestro paladar. Es mejor probar  e ir ajustando poco a poco.

Al sabor clásico del humus de garbanzo se le añade el toque más untuoso del boniato. Queda así preparado  y listo para su uso que va desde servir para una cena ligera, acompañar unos canapés, …  Se puede preparar con tiempo dado que la mezcla mejora de un día para otro y se conserva bien.©

Esperando a que caiga la hoja

Algunos se pusieron amarillos y la han ido tirando

Algunos se pusieron amarillos y la han ido tirando

Es el caso de perales y manzanos

Eso sucedió en perales y manzanos

Esperando a que caiga la hoja, eso es lo que estamos haciendo  últimamente en el huerto además de otra tanda de  pequeñas tareas, pues  dado como viene el año no podemos comenzar a preparar los frutales para el abonado de invierno hasta que no terminen de tirar todas sus hojas.

Junto al agua las siguen conservando

Junto al agua las siguen conservando

Ya llevamos unos cuantos años en los que el otoño se retrasa y se alarga, de modo que nos metemos casi en la Navidad y aun hay frutales con hojas en sus ramas, algunas bien verdes.  Es cierto que cada día son menos, pero todavía los hay.

Los melocotoneros están fuertes

Los melocotoneros están fuertes

Dos son las tareas que estamos esperando realizar. La primera es el abonado con humus de lombriz,  que hace que los frutales se fortalezcan,  durante este periodo de descanso, preparando la floración de primavera.  La segunda es el darle una mano de extracto fermentado de cebolla a todas las cañas al finalizar la caída de todas las hojas, como preventivo para tratar los problemas de hongos.

Con el abonado de los frutales además de la caída de las hojas, hay otro aspecto que nos retiene y es el hecho de que la tierra está todavía muy pesada, de tanta agua.  Esto no facilita la tarea de cavar a su derredor y enterrar un poco el humus. De seguir lloviendo quizá deba echar el humus sobre la tierra y cubrir con un poco de paja,. Ya llegarán tiempos más adecuados para cavar.

Con hojas y yemas en el paraguayo

Con hojas y yemas en el paraguayo

Para pulverizar los frutales también conviene que terminen de tirar las hojas, así  sellamos y limpiamos toda posible lesión  producida al caer esta. Para ello  es necesario que deje de llover, pues sino lo hace, de poco  vale pulverizar las cañas, el agua se lleva todo lo que echamos.

De estos melocotoneros, cayeron la hoja amarilla, pero siguen conservando la verde

Estos melocotoneros, cayeron la hoja amarilla, pero siguen conservando la verde

Estos días últimos de sol y frío algo han ayudado a nuestra espera, pero ya se anuncian  cambios  con más agua para el fin de semana y también temperaturas más suaves. Creo que tendremos que seguir esperando a que acaben de caer las hojas. ©

 

 

 

Refuerzo para los tomates.

Crecimiento de los tomates

Crecimiento de los tomates

Carga de frutos

Carga de frutos

Los tomates están en pleno desarrollo. En esta época  se encuentran sometidos a una fuerte carga de necesidades. Por un lado las plantas están creciendo a buen ritmo, por otro comienzan a tener un volumen  de frutos en plena demanda.

Ahora hay que estar muy atento a las necesidades de las plantas. Es el momento de reforzar con nutrientes  el cultivo de los tomates, para que de ese modo pueda continuar su producción de flores y frutos que aseguren que el desarrollo de la cosecha se alargue, sino las flores se verían afectadas y se caerían, de modo que no habría más frutos  para el otoño temprano.

Tomate negro tipo cebra de piel dura

Tomate negro tipo cebra de piel dura

Para  este tipo de refuerzo el humus es un tipo de abono que ayuda a conseguir plenamente los objetivos. Es un abono muy completo, pero al mismo tiempo con un equilibrio en los nutrientes que se ofrece conforme a las necesidades de la planta. Tiene además la ventaja de si se cava y se abre la tierra para  abonar no va a dañar las raíces al entrar en contacto con ellas, pues está bien descompuesto al haber sido transformado por las lombrices. Al mismo tiempo ofrece la carga bacteriana necesaria para que los nutrientes que ponemos a disposición de las plantas puedan ser absorbidos por estas.

Con el suco relleno de humus

Con el suco relleno de humus

Abriendo de punta a punta

Abriendo de punta a punta

El humus se puede emplear en forma sólida o en forma líquida. Nosotros hemos optado por emplearlo de forma directa, pero también podríamos haberlo usado realizando abono líquido con el mismo e incorporándolo a las plantas en el riego.

Cerrando para conservar la carga bacteriana

Cerrando para conservar la carga bacteriana

Para cavar, la tierra no debe estar demasiado seca, es bueno hacerlo en los días posteriores a haber regado. Para  aportar el abono se abre la tierra   cerca de las raíces, pero no  encima directamente, donde se puedan romper demasiadas de ellas.

Se incorpora el abono y se cierra el suco volcando la tierra  sobre el abono  y este sobre  las raíces de los tomates.  Es bueno tapar el abono para conservar la carga bacteriana.  Se puede  regar directamente, aunque  yo prefiero dejarlo  un par de días, antes de volver a regar.

Cada día más

Cada día más

En poco tiempo se percibe la diferencia, cómo los tomates siguen emitiendo flor, mientras maduran  cada vez más en la zona inferior. Este parece ser un buen año para ellos.©

Trasplantando Chía

Tallo floral de la Chía

Tallo floral de la Chía

Esta planta que os muestro aquí se conoce con el nombre de Chía, o Salvia hispánica,  nativa de Centroamérica en concreto de méjico,  pertenece a la familia de las Labiadas, también llamadas Lamiaceae. Es una de las plantas más ricas en ácido graso alfa-linolénico omega 3 y se puede consumir de diversas maneras.

Junto a los

Colocada junto a los boniatos

Estando las semillas en casa, el año pasado puse unas pocas en tierra y comencé a experimentar con ellas. Nacen bien, tanto el año pasado como este, pero son muy sensibles al hielo, razón por la cual debe tenerse con ellas precauciones similares a las empleadas con tomates y pimientos.

El año pasado de las plantas del semillero inicial no conseguí que sobreviviera ninguna, el no saber, y  las sembradas en mayo, se desarrollaron muy bien, tardan en arrancar, alcanzando cerca del metro de altura, pero no llegaron a florecer,  llegaron los hielos antes. Por lo que resulta imprescindible que adelantemos su plantación si pretendemos llegar a ver sus semillas.

Plántulas para el trasplante

Plántulas para el trasplante

Semilleros

Semilleros

Este año  he puesto el semillero antes con la Chía. Ahora la veis en el tamaño que tiene en estos momentos. Pretendo  tratarla de forma similar a  los tomates y colocar en tierra solo cuando ya no haya peligro de heladas, pero mientras tanto que las plantas vayan desarrollándose todo lo que puedan dentro del invernadero.

Hileras

Hileras

Por ello  aprovechando estos días nubosos realizé el trasplante desde el semillero al cajón de desarrollo.   En estos días nublados el enraizamiento de las plántulas es mucho más seguro que en cualquier otro momento.

Aunque la tierra que tienen en superficie es tierra preparada para los semilleros con su proporción de humus correspondiente, fui colocando un poco de humus junto a la raíz de cada planta para ayudar al enraizamiento de las mismas.

El agua es imprescindible en estas fases iniciales, aunque es una planta que no le gusta nada estar demasiado encharcada.  Esperemos que este año podamos cosecharla. ©

Trasplantando fresas

Con esta estamos  es nuestra  tercera  primavera en el huerto, por ello llegó el momento de  realizar el trasplante de  las fresas, pues a los tres años es aconsejable realizarlo y además con este tiempo tan húmedo es probable que prendan bien.

Fresas y grama

Fresas y grama

Sucos antes de iniciar el trasplante

Sucos antes de iniciar el trasplante

Vamos a comenzar con  las fresas  más abundantes del huerto, las fresas que nos ofrecen una   cosecha fuerte en la primavera, que llevan con nosotros desde el inicio.

Se da además el hecho de que realmente las fresas necesitan que les prestemos atención y vamos a aprovechar al tiempo que entresacamos las plantas para hacer una limpieza de la grama que hay entre ellas. Las prepararemos además para que nos ofrezcan su cosecha de este año y tras la misma a lo largo del verano levantaremos el cantero y lo prepararemos para incorporarlo como zona de cultivo.

Plantas listas para su trasplante

Plantas listas para su trasplante

Suco con fresas en sus dos laterales

Suco con fresas en sus dos laterales

Entresacar las fresas lleva su tiempo, pues hay que ir eliminando las raíces de la grama que se ha ido extendiendo por todo el plantel.  Es  la grama una planta difícil de erradicar, más como consigió mezclar sus raíces entre las de las fresas, pues sin moverlas completamente se hace imposible quitarlas, pues al tirar, pese a que la tierra ahora está blanda, se rompe y se queda dentro.

Habíamos preparado antes la tierra y, tras  ararla, ahora lo que hemos hecho ha sido marcar tres sucos bastante gruesos, con la intención de colocar fresas en los laterales de cada uno de ellos.

La tarea se ha hecho larga, parando de vez en cuando, con la llegada de algún que otro  chubasco que nos ha complicado la tarde, aunque todo tiene  alguna ventaja,  no hubo necesidad de regar.

No  nos fue posible terminar en un solo día con lo que quedó tarea para otro. Pero si uno se pone a ello todo se acabará, si el tiempo nos deja.

El terreno al pasarle el motocultor lo habíamos abonado un poco, y al plantar las fresas al lado de cada una de ellas fuimos colocando un poco de humus, junto a sus raíces. ©

Las yemas están trabajando

Flor de Paraguayo

Flor de Paraguayo

Desde  finales del otoño del año pasado y a lo largo de todo el invierno hasta que llega el momento de la floración las yemas internamente están trabajando, pasan por diferentes fases internas.

Melocotonero

Melocotonero

Es cierto que el árbol  frutal al llegar el otoño entra en un estado de latencia, pero esto es  una inactividad relativa, solo aparente, ya que durante todo ese tiempo  en la yema se está desarrollando una intensa división celular, protegida por la  cerosa cubierta exterior. En este proceso de división celular tiene lugar una intensa actividad metabólica. La yema es un extremo jóven donde el meristema apical  esta junto a hojas inmaduras o primordios foliares.

Yema mixta

Yema mixta

Pero antes el árbol debe caer en el letargo y  tienen que darse unas condiciones, con días de menos de 7 º de temperatura, donde  además es conveniente  la existencia de periodos  con temperaturas bajo 0, pues para el desarrollo del proceso de formación de las yemas  en los árboles caducifolios de la zona templada es conveniente  la existencia de frío, siendo este factor más importante para la formación de las yemas frutales que para las vegetativas.

Yema de manzano

Yema de manzano

Para que se alcance el óptimo en el  desarrollo de la floración se precisan ciertos  condicionantes previos que hay que tener en cuenta y que afectan a la calidad final del fruto del  árbol, que son:

  • La salud general que presente el árbol en si.
  • Las condiciones de estrés a las que se haya visto sometido o aún sufra, tanto estrés hidríco como  estrés térmico.
  • La posición que ocupe la yema en la configuración del árbol.
  • El volumen de floración que pueda presentar en relación a su tamaño y recursos.
Yemas de alberchigo

Yemas de albérchigo

Para ayudar a  que el árbol esté fuerte y responda bien en todo  este proceso es importante el aporte de humus que hemos realizado a los frutales en invierno. Este aporte de humus proveerá al árbol de  los microelementos necesarios a lo largo de  todo ese proceso  y sobre todo en el despertar final de las yemas en el momento de la floración.©

La tierra de los semilleros

Bajo el túnel

Bajo el túnel

En el interior del túnel-invernadero donde van los caballones  vamos  a colocar este año una mezcla especial realizada    para poner las semillas, porque la tierra de esta zona todavía no es muy adecuada para los semilleros (está pesada).

La mezcla está formada por arena, tierra del huerto, humus de lombriz y   restos de la muña de la cosecha de cereales.

Todo reunido antes d emezclar

Todo reunido antes de empezar a  mezclar

Primero de todo hemos mezclado todo junto en un montón: como 1/4 de  arena, con otro 1/4 de tierra cribada, junto a 1/4 de humus procedente de los lombrices, más restos de la paja menuda que quedó   al finalizar la recogida de la cebada que ha estado mojándose y amontonada a lo largo del otoño hasta ahora.  La mezcla  se  une con la pala, moviendo los materiales e intercambiando los elementos hasta que estos se homogeneizan. Finalmente queda suelta,  porosa y bien esponjosa, por lo que esperamos que sea adecuada para las semillas que vamos a poner.

Mezclando con la pala

Mezclando con la pala

Arena

Arena

Cada material aporta a la mezcla cualidades diferentes:

Tierra cribada

Tierra cribada

Muña de Cebada

Muña de Cebada

  • La arena es un material inerte que  hace el suelo más  permeable, permitiendo drenar el exceso de agua.
  • La tierra, aporta una base fértil cargada de microorganismos,  partículas solubles, elementos minerales, etc…
  • El humus, es la base nutritiva de la mezcla, cargado fundamentalmente de nitrógeno, en el mismo aparece también otros nutrientes, como calcio, fósforo, magnesio,   y otros oligoelementos, así como una carga bacteriana muy apreciada por las plantas para realizar su alimentación.
  • La muña, este material está formado con  todos los restos  finos y pequeños de la paja   de los cereales que quedaron desde el verano a la intemperie descomponiéndose. Restos todos ellos de la cosecha de cebada y centeno del huerto. Suponen materia vegetal menuda que incorporada a la mezcla ayuda a hacer esta más esponjosa y a mantener la humedad.

Este proceso de mezcla  lo hemos realizado  fuera del invernadero y posteriormente el material se trasladó al interior del mismo. El material, después de ser realizado los sucos   de forma trasversal a  los caballones, lo hemos  colocado en  los 5-8    primeros centímetros de la superficie.

En estos sucos rellenos de tierra fértil hemos    iniciado la siembra, colocando   ya algunas las semillas y posteriormente sobre ellas  hemos colocado otra fina capa de  tierra de la mezcla,  aplanando ligeramente  la superficie de cultivo. Solo falta que el calor y la humedad hagan su magia.©

Disposición de los semilleros

Ya a punto

Preparando el terreno para la experimentación

Zona  junto al estanque

Zona junto al estanque

Esta preparación del terreno de la que os hablo  corresponde a  una  nueva zona del huerto que no está nada adecuada para poder plantar algo en ella. Estoy hablándoos de la zona que queda por encima del estanque. La zona donde  estuvo trabajando la máquina. Una zona donde no se ha cultivado nada hasta ahora, pero que vamos a incorporar al huerto como zona de experimentación.

Que mejor experimentación que comenzar con  ver si podemos mejorar toda esta zona, para que cuando iniciemos los experimentos la tierra  esté  preparada para recibir las semillas, pues ahora está compactada, maciza, imposible de ni siquiera trabajar en ella (parece cemento).

Terreno compactado

Terreno compactado

Por ello habiéndo leído que el humus ayuda en este tipo de situaciones y siendo que no hay problemas para disponer del necesario, vamos a intentar  emplear las bacterías que hay en el mismo para que trabajen para nosotros.

El suelo está lleno de  necesarias bacterias, pero este suelo compactado y áspero no puede ser buena zona para ellas. Las bacterias necesitan  la existencia un espacio adecuado  para desarrollarse, lo que implica la existencia  por un lado de humedad, lo que no supone un problema, pues aunque la tierra  estando así, casi no asimila el agua,  ha llovido lo suficiente para que  poco a poco se haya ido filtrando, al menos en los 20 cmm iniciales y por otro de oxígeno y aire necesario para desarrollarse, pero en este espacio el terreno pesado no lo tiene.

Repartiendo humus

Repartiendo humus

Al tiempo se necesita  de algo de cobertura que cree el microclima adecuado donde se multipliquen.  Esto lo pretendemos conseguir con el uso de la paja, paja que está a su vez medio podrida, ya tiene tres años en el huerto, llena de microorganismos y a veces organismos no tan pequeños, pues he visto larvas de escarabajos, lombrices, ….

Humus vertido sobre el terreno

Humus vertido sobre el terreno

Lo primero de todo fue eliminar algunas lenguas de vaca de raíces profundas y posteriormente echamos humus  por toda la zona, lo repartimos a voleo, de modo que quedase bien distribuído. Bajamos paja para la zona y  comenzamos a repartir la misma por encima, creando una capa de pocos centímetros sobre el humus. Ahora cuando esta paja se humedezca, lo que con la misma helada nocturna se realiza, las bacterias estarán húmedas y bajo cobijo, ayudadas por las lombrices que se podrán atrever a penetrar en este territorio donde ahora encuentran cobijo.

Zona con paja

Zona con paja

En este espacio, bordeando el mismo, hemos ido colocando algunos nuevos frutales, de los injertos que ya  se han ido desarrollando o con ellos  aun latentes. Son plantones muy pequeños, algunos no tienen  ni 30 cm de altura, pero si toda el área se mejora sin duda se verán beneficiados. Ahora hay que tener paciencia, y confianza y ya veremos que sucede al llegar la primavera cuando haya que usar el terreno.©

8 consejos en el abonado de los frutales en otoño

Melocotonero todavía con hojas

Peral Bartlett

Los árboles frutales están en este periodo entrando en la parada invernal como frondosas caducifolias que son la mayor parte de ellos,  es ahora un buen momento para incorporar  nutrientes  a los mismos, por lo que vamos a ver una serie de consejos para su abonado :

1. El abonado de los árboles frutales en otoño e invierno  debe realizarse con un abono de liberación lenta, de modo que los nutrientes estén disponibles según el árbol los necesita a lo largo de los siguientes tres meses y  no se los lleven las lluvias.

2. El abonado debe realizarse prioritariamente con abono orgánico: estiercol,  compost, mantillo, vermicompost o humus de lombriz, guano,  turba, palomino, …

3. Emplea siempre abono bien descompuesto, pues cuando no lo está las raíces de los árboles pueden ser dañadas por el mismo, sobre todo si  ya hay daños en ellas, o cuando está recién trasplantado el árbol.

Carretillo cargado de humus

4. El abono se vierte por la superficie  del terreno, por el espacio en el que se extiende bajo  la copa del árbol, enterrándolo posteriormente con la azada o empleando cobertura sobre el mismo.

Cerezo

5. En este periodo en que se está  preparando el desarrollo  de la floración de los árboles es conveniente incorporar potasa entre los abonos que se procuran al árbol, para ello las cenizas de leña  o madera  son un buen añadido.

6. Siempre que sea posible cubre las raíces de los árboles con un buen acolchado sobre el abono vertido, ello ayudará a aumentar la actividad biológica en el mismo.

7. Emplea humus, pues ayuda a proteger las raíces de los árboles de la acción de las heladas y facilita la asimilación de nutrientes durante este periodo.

8. Ten en cuenta que además de los macronutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, azúfre) están los micronutientes ( hierro, manganeso, zinc, cobre, molibdeno, boro y cloro)  y tu huerto puede carecer de alguno de ellos, a través de los problemas de las plantas  y como se manifiestan  en sus hojas, se pueden detectar las carencias, pero hay abonos más completos que otros y aquellos que facilitan la acción de la flora bacteriana facilitan la absorción de todo tipo de nutrientes.

Zona inferior izquierda de la parte baja del huerto

Nosotros a lo largo de estas semanas hemos venido  y seguimos en ello, aplicando estos consejos en el huerto, en nuestro caso utilizando humus de lombriz y cobertura de paja de cebada, para nutrir y proteger nuestros arboles a lo largo del invierno. ©

Escarolas en Agosto

Vista general de la zona de las escarolas

Este es año en  el que más temprano sembré las escarolas, allá a inicios del mes de junio. Año tras año he visto el tamaño que alcanzan ciertas escarolas en el mercado cuando se inicia su temporada de consumo. Tamaños   imposibles de adquirir  si no hay un crecimiento inicial fuerte en las épocas en que hace calor, julio-agosto-septiembre, pues las escarolas son  verduras de crecimiento más lento cuando hay una bajada de la temperatura. Por ello este año decidí comenzar antes.

Semilleros

Hilera en el trasplante

Esto supone un problema  de logística pues implica liberar espacio en el huerto para hacer los  trasplantes más pronto. Pero tal y como estaban organizados los cultivos  no ha habido problema. Cuando se preparó el terreno, se aprovecho para arar todo el espacio donde antes habían estado los guisantes, las habas, el centeno, los garbanzos, las cebollas tempranas, chalotas, espinacas, y algunos de los ajos.

En este terreno se han ido poniendo desde mediados de  julio los nuevos cultivos hacia el otoño-invierno. Uno de los cultivos que ocupa más espacio es el de las escarolas.

Plantas para el trasplante

El trasplante de las escarolas se ha realizado en dos tandas, la primera la de los semilleros que yo había realizado, en este caso una escarola de hoja ancha  que hasta ahora nunca había plantado.

Además tenía intención de poner otras serie de hileras de los semilleros realizados por mi madre que iban como una semana  más tarde que los míos.

Escarolas de hojas anchas

Escarola en crecimiento

El trasplante de los realizados por mí  lo hice  a finales de julio, llevan ahora más de un mes en tierra.  Las plántulas del semillero de mi madre las he puesto esta semana. El retraso se ha debido en gran medida a los calores tan intensos  que han ido coincidiendo que han ido haciendo que lo fuera retrasando. Pero ahora  ya están todas puestas. Dos hileras de cada. La  tanda primera, plantadas donde antes estuvo el centeno,  tuve  bastantes bajas, cuya huella se percibe en las hileras en que las plantas que  se ven de menor tamaño. La razón nuevamente han sido los gusanos grises que se han dedicado a devorar plántulas. La segunda , en lo que fue terreno de guisantes espero que haya menos bajas.

En ambos casos  un buen abono, en este caso  humus, en la base de cada planta y un riego mantenido han sido importante para asegurar  el desarrollo de las plantas con el calor.  De momento parecen ir bien.  ©