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Judía verdes de piel blanca

Cosecha de fréjol blanco

Las judías verdes en esta época son muy abundantes en el huerto.  Van secuenciándose a lo largo de todo el verano.  En este momento los que están en sazón son los fréjoles de mata baja y de piel blanca.

Mata cargada de fruto

Es una variedad de judía tierna  que  lleva en casa muchos años. Con una semilla blanca, casi cilíndrica y bastante pequeña la mata no alcanza mucho tamaño, pero ofrece una abundante producción.

Al sembrarlas se colocan dos o tres plantas cercanas entre si, y separadas unos 15-20 cm, de la mata siguiente. Para mantener un buen crecimiento  es conveniente asegurar el riego de las plantas, que requieren  un terreno fresco, pero sin encharcamientos. El crecimiento de las matas al cubrir el suelo ayuda a mantener  la humedad de este.

Y sus flores blancas

Ahora llega al huerto la primera cosecha de vainas, mientras una parte de las plantas está sacando al mismo tiempo  flores. La flor es  muy blanca,  pero por lo demás similar a las del resto de esta familia de leguminosas.

Matas de judías

Es una vaina que  aguanta muy bien los rigores del calor, resistiéndose, aunque engorde la semilla  a echar cuerdas en la parte carnosa. Por ello es un fréjol que suelo hacer coincidir con las épocas de calor. Hay que estar atentos y comenzar a recoger desde que las vainas alcanzan cierto tamaño.

Las vainas son de un blanco amarillento,  poco cilíndricas, pero con ligeros engrosamientos en las zonas del fruto. más bien cortas y muy carnosas.  Son muy  tiernas al cocer. ¡Una delicia para el verano! ©

Judias Buenos Aires

Judías verdes

Judías verdes

Vainas largas y carnosas

Vainas largas y carnosas

Como cada verano una de las verduras más consumidas  son los judías verdes, los fréjoles. Su variedad y diversidad es mucha, nosotros en el huerto contamos en torno a  una docena diferente de judías verdes que van desde los de mata baja como los bajos y redondos, sean de fruto verde o blanco, de mata baja y vaina carnosa, de fruto verde, blanco e incluso moteado o  de desarrollo alto y vainas blancas, rojas, verdes; pero sin duda ninguna una de las más apreciadas es la judía Buenos Aires verde.

Esta variedad de Phaseolus vulgaris es  la que está en el huerto en su momento álgido de desarrollo. Antes de ellas se han ido secuenciando desde finales del mes de mayo otros tipos. Esta es un tipo de fréjol  del tipo Perona, muy carnoso, con carne tersa y resistente, de vainas largas y planas que casi alcanzan los 30 cm y fruto relativamente pequeño dado el tamaño de estas vainas.

Colgando del entramado de palos

Colgando del entramado de palos

Las  judías verdes en general  necesitan para su desarrollo un terreno fértil, en un lugar soleado y  a ser posible con un suelo equilibrado. Pero el desarrollo de las judias verdes en pleno verano se hace más complicado ya que las plantas suelen  pasar sed, lo que las obliga a concentrar sus estrategias de crecimiento en estimular el desarrollo de sus frutos. Esto no es nada bueno para el horticultor de autoconsumo que lo que quiere es mantener las plantas sanas en crecimiento, cuanto más tiempo mejor.

En este proceso es esencial un tipo de suelo que conserve bien la humedad, rico en nutrientes  y  que se mantenga al tiempo sano, libre de   patógenos y hongos que pudieran provocar la muerte de la planta.

Regularidad del fruto

Regularidad del fruto

Conseguir esto es algo que parece estamos logrando en el huerto. Las plantas de judías verdes han tenido un buen verano. Se han mantenido verdes y en flor durante bastante tiempo, sanas hasta ahora. Sus vainas   están también en diferentes fases, según el momento en qué los plantamos.

¡Esperando a ser recogidos!

¡Esperando a ser recogidos!

En unos casos ya hemos recogido las semillas, en otros están madurando en la planta. Los hay que todavía van engrosando y por último algunos todavía se pueden comer como verdura, como es el caso de esta variedad  Buenos Aires.  Lo bueno de todo es que al no haber pasado sed han ido creciendo  lentamente, sin acelerar su maduración. ©

 

Judías tardías, flor y fruto

Cantero de judías de porte bajo a finales de septiembre

Cantero de judías de porte bajo a finales de septiembre

Como cada año apostamos por las judías tardías y hasta ahora este ha sido uno de los que mejores resultados estamos teniendo, en buena medida por los calores de septiembre.

A mediados de septiembre

A mediados de septiembre

Sembradas desde  la segunda quincena de julio hasta comienzos de agosto van  tres sucos  bien hermosos de judías en flor, dos de ellos más tempranos que el tercero, sembrados en los terrenos donde estuvieron plantados los guisantes y habas del invierno.

Terrenos que  no suelen sembrarse tras recoger la cosecha del invierno, por lo que hacerlo me permite recoger dos cosechas en el mismo suelo. Ello es posible por la sencilla razón de que no espero tener que recoger las semillas de estos caballones, solo la materia verde. Además de que creo que es mejor tener leguminosas reteniendo y autoabonando con nutrientes el suelo, que dejarlo sin cultivo durante todo el verano.

Frutos ahora

Frutos ahora

Pero además está el hecho de que me gustan las judías en esta época, permiten otro tipo de  platos diferentes a los realizados en el verano, pero con judías recién recogidas, lo que es un privilegio.

Las judías en esta época se enfrentan a otro tipo de problemas que las plantadas en primavera. Lo primero y fundamental es que son más sensibles al ataque de los hongos. Por ello casi recién nacidas, antes de que se vean atacadas y se resequen hay que espolvoreadas con azufre amarillo.

Toda la zona verde frente al ocre d ealrededor

Toda la zona verde frente al ocre de alrededor

A partir de ahí  nosotros no les hemos aportado nada más que los preparados biológicos que hemos empleado para  el resto del huerto: Extracto fermentado de cebollas y  macerado de salvia. Es evidente que les sienta bien  pues ni la araña roja, ni el ataque de hongos les ha afectado y se encuentran todas exuberantes, con buena altura para ser fréjol bajo, mucha flor y los primeros frutos.

Muchas flores  anuncian mucho fruto

Muchas flores anuncian mucho fruto

Ahora hay que jugar con las posibilidades, mi intención es tapar el cantero con un túnel en cuanto sospeche un cambio y bajada de las temperaturas, todo depende de estar a tiempo. Se podrían cubrir antes, para asegurar la cosecha, pero si se cubren  demasiado antes de tiempo son más sensibles a podredumbres bajo el plástico, por lo que no es lo más recomendable.

Por ello nos dedicaremos a apostar y a ver que pasa.©

Judía Buenos Aires Roja

Desarrollo de las plantas

Desarrollo de las plantas

Una de las judías de enrame más interesantes de  un huerto para autoconsumo   es la judía Buenos Aires, en su variedad roja. Es una judía que  presenta una elevada producción si se consigue ese punto de humedad y confort para la planta y eso parece haber sido  lo que ha sucedido este año con ellas.

Plantas en junio

Plantas en junio

Las judías  Buenos Aires fueron puestas  en tierra cuando todavía  había por esta zona un poco de riesgo de helada, de hecho  fue la última helada la que tostó algunas de sus puntas. Menos mal que les había colocado algo de paja sobre ellas la tarde anterior, esa paja fue lo que permitió que las judías salieran adelante, pues aunque las puntas se vieron quemadas la parte principal de la planta sobrevivió.

En las primeras etapas de su crecimiento la judía agradece el humus  de lombriz que se le pone y le permite conseguir el ramaje necesario para alcanzar una buena producción.

Primeras vainas

Primeras vainas

Las judías mantuvieron la paja y gracias a ella se fueron desarrollando en un entorno que conservaba mejor la humedad, por lo que no hubo grandes problemas ni necesidad de mucho riego con ellas,  usualmente una vez a la semana, y  en plenos calores algo más.

Les colocamos cuerdas y pronto las judías tomaron esa dirección desarrollándose  y cubriendo todo el alto de las cuerdas y colgando hacia abajo, tras la senda  de las enredaderas pronto aparecieron las flores y luego las vainas.

Las vainas de las judías Buenos aires son carnosas y muy jugosas, con pocas durezas en los laterales de las mismas, incluso cuando el grano ya lleva buen desarrollo. Son judías que se han mantenido útiles y tiernas durante bastante  tiempo  y a ello ha ayudado la orientación norte- sur en que quedaron colocadas las cuerdas, pues ellas mismas se hacían sombra a lo largo del día.

Recogiendo vainas

Recogiendo vainas

Las cuerdas han ayudado a que las vainas fuesen alargadas y bien desarrolladas, habiendo pocas vainas retorcidas debido a una mala posición de la enredadera.

Carnosas, crujientes, jugosas, una esquisitez

Carnosas, crujientes, jugosas, una exquisitez

Elevada producción

Elevada producción

Las plantas desde mediados de agosto desarrollaron algo, amarilleándoseles las hojas, pero ante la duda de lo que había, las incorporamos en las fumigaciones de los preparados ecológicos, recibiendo tanto extracto macerado de salvia, como extracto fermentado de cebolla y parece haberles ido bien, pues frenó el avance del amarilleamiento.

Con las alubias  ya crecidas

Con las alubias ya crecidas

Ahora ya están las vainas demasiado engrosadas para comerlas como  verdura, pero estamos ya planificando su recogida como pochas, para congelar una tanda de  granos antes de que se sequen,  pues tienen un sabor  muy agradable para tales.

De todas maneras quedan granos suficientes  para que queden semillas para el próximo año, solo queda esperar a que se vayan secando y  recogerlos. ©

La larga del huerto

La cosecha del último día

Ya os había hablado en otra ocasión de los fréjoles largos de mi huerto, pero esta entrada quiero dedicársela solo a ellas, a las que se suelen llamar: Judias verdes tipo Perona.

¡Larrrrgasss!

Pertenecen como todas las demás a la familia de las leguminosas, una variedad  de  la Phaseolus vulgaris   que desde su origen en América han ido evolucionando hasta darnos estas  plantas trepadoras de que pueden superar los 2,5 metros de altura, por lo que necesitan un soporte que las permita separarse del suelo y preservar mejor primero sus flores luego sus vainas y finalmente sus frutos.

Trepando y cubriendo el tutor

El destino fundamental de este cultivo es la obtención de las vainas, antes de que estas lignifique. Las vainas, comúnmente conocidas en mi zona como fréjoles,  son alargadas y aplanadas, tienen una longitud  que varía desde los  25 cm  hasta a veces los 30 cm. Con un número considerable de alubias en su interior (5-7).

Yo suelo dedicar los meses centrales del verano a su cultivo, pues al ser de enrame no podría sembrarlas muy tempranas bajo los túnels, intento sembrar unas pocas de cada una de las de enrame, de forma que asegure el relevo se las semillas y posteriormente sembrar tardías algunas más para según venga el otoño poder disponer de ellas, la razón nuevamente está en que no suelo emplear el congelado de las judías verdes como sistema de conservación de las mismas  y nos gusta disponer de ellas   a lo largo de todo el verano y otoño, pues las  encontramos más sabrosas.

Yo este año las he sembrado junto a unos granos de maíz del dulce, de momento tuve que poner  un tutor para las judías que han ido más avanzadas que el maíz. Las judías van bien, pero el maíz casi no se le ve oculto entre el ramaje de las judías. No se si conseguirá siquiera sacar flor, y si lo hace, no se si podrá polinizarse.

Abundante cosecha

Pero en lo que se refiere a las judías: buena altura y buenas vainas. el truco  quizá sea el mantener un entorno fresco y un tanto sombreado para ellas. Esto significa riego frecuente, de forma que la tierra ofrezca a las plantas la humedad necesaria para mantener sus amplias hojas, encargadas de realizar una importante evapotranspiración.

Con semillas pero aún tiernos.

Hay que estar atento para que la recolección de las vainas se ajuste al consumo. Si las vainas se endurecen no tengo problemas en dejarlas para la semilla que hay que guardar. Pero se debe mantener el riego, eso permite que las vainas aunque lleven ya semillas se mantengan tiernas más tiempo y que las plantas sigan emitiendo flores y produciendo  fréjoles. ©

Judías verdes creciendo

Bajo la manta

Levantando la manta

Las judias verdes, o las   Phaseolus vulgaris  variedad vulgaris son plantas de la familia de las Fabaceae, o Leguminosas que ya van naciendo en el huerto  aunque  van un tanto tardías para lo que suele ser habitual  otros años, pero ahora las mejores   ya están  bien nacidas bajo la manta.

Cuando hablo de manta hablo del mismo producto que he empleado con las fresas para fomentar que sacaran las flores más tempranas,  el filamento de polipropileno, y  que también he ido empleando con otros frutos del huerto, que de momento van bien, por que hasta ahora han podido resistir  algo del descenso de las temperaturas de las semanas, pero no las más fuertes, pues cuando las temperaturas bajaron tanto  en abril, ellas estaban sembradas pero todavía no habían nacido.

Antes de limpiar de hierbas

Esta primavera las he sembrado en diferentes momentos: bajo el túnel de las semilleros  puse unas pocas, bajo el túnel con los primeros tomates otras y ahora estas que son las que realmente han nacido bien. Como bien me decía Kissi el año pasado, este año las que puse temprano bajo el túnel, aunque les eche agua por debajo para nacer  no fue suficiente pues la tierra estaba muy seca, y luego al regar por encima desarrollo la tierra una costra que les ha dificultado el aparecer, de hecho han comenzado a aparecer ahora, cuando las sembradas en tierra directamente bajo la manta en casi menos de dos semanas estaban todas fuera.

Las primeras que sembré bajo el túnel de los sementijos nacieron bien, pero no es el mejor lugar para ponerlas, pues  al tener las lechugas    que me he estado comiendo  dentro, junto a ellas  no he querido poner nada  y están  están muy comidas, cuando  un poco de azufre en las hojas les habría venido muy bien, de todas formas, ya he acabado las lechugas y ellas recibirán su dosis de azúfre a ver si nos crían las primeras judías verdes.

Una de las hileras, frejol verde bajo

En mi experiencia lo ideal para que la judía crezca bien es no tener que regarlas hasta que por lo menos tenga sus hojas verdaderas, lo que eso significa un año de humedad natural o  un buen riego de fondo antes de realizar la siembra, aspectos que no siempre se pueden conseguir. Pero con la partida sembrada después de las lluvias parece ser que todo ha ido bien.

Plantas fuertes y sanas

Estas son de dos tipos, por un lado de mata baja y vaina verde y por otro de mata alta y vaina blanca. Hay otros, pero están dispuestos para que no vayan todos al mismo tiempo, por lo que todavía no han aparecido, aunque espero que nazcan también bien, de momento nos ocupamos de estas y ya las hemos cavado y quitado algunas de las hierbas que habían nacido entre ellas.©

Detalle de las plantas de cerca

Recogiendo Judías

Flores de las judías

Detalle de la flor

Bueno la primera tanda de judías está ya para recolectar y de hecho eso hemos hecho y hoy hemos disfrutado de la primera ensalada de fréjoles o judías verdes si así queréis llamarlas.

Flores y vainas

Su crecimiento bajo el túnel, un poco más adelante de los tomates, nos permite adelantar  en más de un mes el consumo de judía  respecto a la producción  de  las de la zona, y eso es siempre un placer, en unos momentos en que por la subida de las temperaturas apetecen ya las ensaladas, frescas y tibias, como es frecuente que se consuman  estas verdura.

Vainas engordando

Las plantas son de mata baja, de vainas cilíndricas y un tono verde muy homogéneo pero con manchas de tomo morado y  flores de tonos  malva-rosa. Sus semillas eran  cilíndricas de un tono tostado, con vetas de tono un poco más oscuro.

Listas para ser recogidas

Cultivarlas    bajo los túneles abiertos resulta  muy adecuado  pues estos   dejan pasar el aire y a los polinizadores   con lo que no paran  en ningún momento su crecimiento, al tiempo que la humedad de los túneles es muy adecuada para la floración de las judías. Las temperatura bajo los túneles son altas sin ser excesivo el calor.

Las plantas han recibido una mano de azufre para compensar cualquier problema de hongos que pudiese desarrollarse bajo los plásticos, no habiendo habido  nada significativo.

Ensalada tibia de judías verdes con huevos de codorniz

Por lo demás solo se debe añadir  el buen tiempo que en general han disfrutado este año. Así nos hemos recogido las vainas, que por cierto nos gusta recoger cortando por el peciolo, no por el fruto y con ellas nos hemos dado el placer de la primera ensalada  tibia de la temporada acompañada de  patatas  y unos huevos de codorniz. Junto con un poco de pimentón, aceite de oliva y un buen vinagre. ©

Sabores sencillos … placeres autenticos