Archivo de la etiqueta: Cultivo de boniatos

Tipos de boniatos en el huerto

Hileras de boniatos con algo de acolchado entre las líneas

Boniato rojo

Ya tengo colocados todos los boniatos en el huerto.  Los tres tipos diferentes que he plantado este año. Por un lado están los rojos de carne blanca que hemos cultivado otros años. Pero también he conseguido sacar adelante una docena de plantas  de los boniatos  de piel y carne blanca que conseguí reproducir el año pasado en una de las plantas así como  media docena de los de piel y carne naranja, en otra.

En los dos últimos casos, eran boniatos conseguidos a partir de los comprados en el supermercado. Boniatos  a los que les cuesta una barbaridad echar raíces y desarrollarse, eso cuando lo consiguen.Estas plantas están en su tercer año y parece que se han ido liberando de los factores inhibitorios que les afectaban en años anteriores, pero hasta que no se vea la cosecha no podemos asegurar en qué medida esto es cierto.

Boniato de carne naranja

Las plantas las he colocado en una zona de mucha exposición solar y  para evitar la amplia evaporación que esto supone, al menos hasta que las plantas vayan creciendo y las ramas cubran esa función,  les he colocado algo de cobertura de las plantas de cardo y otras hierbas que he ido segando en el huerto, quizá tenga que colocar también algo de paja. Esto en un año de escasez de agua  ayudará a mantener la humedad en el suelo y a requerir menos riegos.

Boniato de carne blanca

Las plantas de boniatos presentan ligeras diferencias en sus hojas respecto al tipo de raíces que tienen. Las de boniatos color rojo no de dejan de tener tallos  y hojas con un toque rojizo, e incluso cárdeno. Los boniatos blancos tienen un colorido de un verde claro, más delicado y tierno. Mientras que las de los boniatos naranjas presentan hojas con un tono cobrizo, interesante, de momento son las de menor crecimiento, aunque tienen el mismo tiempo. ©

 

 

 

Anuncios

Cómo tratar los boniatos tras la cosecha

Parte de la cosecha de boniatos 2014

Parte de la cosecha de boniatos 2014

El año pasado tras recoger la cosecha de boniatos nos preocupaba lo que de  esta se pudiera conservar, dado que la cosecha  anterior no lo había hecho.  Por ello realizamos un curado de los boniatos que resultó especialmente eficaz. Tan eficaz que no se nos pudrió ninguno de ellos y los que no comimos están  todavía ahora, un año después de recogerlos, sacando brotes.

Brotes de lo que queda del año pasado a día de hoy

Brotes de lo que queda del año pasado a día de hoy

El curado de los boniatos se hace imprescindible para su conservación, pues es una raíz cargada de humedad y por ello muy sensible a podredumbres. He leído por ahí que a los boniatos al recogerlos hay que tratarlos como si  fuesen huevos, pues su piel de daña fácilmente.

Por esta razón hay que conseguir inmediatamente tras la cosecha sellar las posibles heridas, cortes y magulladuras que  pudieran dar lugar a pudriciones. Se  puede encontrar por Internet información que dice  que el proceso de curado requiere temperaturas entre los 25º y los 32º Centígrados, con una abundante humedad.

Boniato con sus tallos

Boniato con sus tallos

Una de las talegas al sol

Una de las talegas al sol

El problema está en conseguir este tipo de condiciones de un modo artesanal, con los medios que estaban a nuestro alcance.

Pero  tras la extraordinaria cosecha que hubo el año pasado  había que arriesgarse. Lo primero de todo fue sacar con la laya los tubérculos. Ocasionando al extraerlos el menor número de heridas posibles y pasando al consumo temprano aquellos que se lesionaron.

La otra

La otra

En segundo lugar tras sacarlos y limpiarlos de tierra y ramas,  los dejamos al sol para que se secara la tierra que llevaban pegada. A partir de aquí empezó el auténtico curado. Colocamos  los tubérculos de los boniatos dentro de  talegas negras. Estas se colocaron al sol a lo largo de varios días, tapando los boniatos con un saco, de modo que la humedad que se producía dentro del capazo no se evaporara y las heridas se fueran secando por el calor acumulado dentro del capazo. Por la noche los boniatos se protegían para evitar el descenso nocturno de la temperatura.

El curado del capazo tiene ventajas  para los boniatos. Fortalece su piel, reduce la previsible  pérdida de peso, limita las pudriciones y  mejora su sabor.

Este año  tenemos expectativas  de tener una buena cosecha. Cuando saquemos los boniatos de la tierra esperamos poder reproducir las condiciones del año pasado y que haya la misma suerte que hubo en este.©

 

 

Brotes de boniatos en 2015

Tiesto con los boniatos  con brotes

Tiesto con los boniatos con brotes

Estamos en nuestra tercera temporada de boniatos y parece que vamos sistematizando su cultivo.  A estas alturas del año ya tenemos los brotes  listos para su trasplante, lo que nos permitirá adelantar su producción y conseguir una mejor cosecha.

En mi zona, que tiene como característica principal el tener  un tiempo  irregular con caídas de la temperatura nocturna hasta bien avanzada la primavera y heladas recurrentes, con los boniatos pasa algo similar a con los tomates, si uno adelanta su producción bajo plástico, puede tener  como resultado general una mejor cosecha, con  frutos mucho más tempranos  y un  mayor  volumen.

Tallos en crecimiento

Tallos en crecimiento

En el caso de los boniatos lo que se consigue adelantando su producción es que los tubérculos engorden mucho más y que se pueda adelantar su recolección antes de la  llegada de los hielos, factor que dificulta una buena conservación posterior.

Ya os he hablado del experimento con los brotes del año anterior, que de momento van bien.  No es así el tema de los tallos de esos brotes, algunos de los cuales se han podrido. Pero los que realmente van  muy  bien son los brotes sacados de los tubérculos.  Los más avanzados ya los hemos trasladado a los  brick de la leche, de modo que allí  vayan desarrollando raíces.

Tallos listos para el trasplante

Tallos listos para el trasplante

Dado el sol intenso y el calor de la semana, por unos días los dejaré en el garaje de casa hasta que prendan. Más  tarde los trasladaré bajo el plástico del invernadero, donde se mantendrán hasta que los hielos dejen de ser una posibilidad.  Aunque quizá  pruebe   a poner algunos  bajo túnel para ver que sucede con ellos, si se mantienen sin helarse.

Tras el trasplante

Tras el trasplante

Los boniatos que he puesto para brotar, sin ser excesivos, me han dejado más tallos de los que voy a necesitar, y algún otro que seguirán creciendo y sacando, por lo que si alguno está interesado en adquirirlos que se ponga en contacto  a través del correo de semillas. ©

Esquejes de boniatos

Tallos de boniatos  jóvenes y  del año anterior

Tallos de boniatos jóvenes y del año anterior

Planta del año anterior con sus brotes

Planta del año anterior con sus brotes

En el mes de agosto al pasar la perra rompió unas cañas de boniatos, y sin pensarlo las metí en el agua, dentro del estanque y las olvidé.  Al cabo de unos días cuando me di cuenta de ellas, vi que las cañas había echado raíces dentro del agua.

De forma consciente corte  una tanda de puntas de las ramas de los boniatos que salían para el camino y las coloqué en agua y  cuando echaron raíces esas cañas las planté en unas cajas de la leche y  dejé que fueran prendiendo, Con el calor del verano lo hicieron con rapidez.

Después recogí la cosecha, que fue abundante,  pese a ello decidí mantener este experimento. La idea era poder tener boniatos conservando las plantas a lo largo del invierno en casa y plantándolas ahora en primavera. Pronto me las llevé para casa,  evitando que pudiera afectarles las primeras heladas del otoño.

Oruga de la polilla paciencia comiendo hojas de boniato

Oruga de la polilla paciencia comiendo hojas de boniato

De las plantas que puse se han muerto una tanda sobre todo por podredumbres. Otras fueron objeto del deseo de las orugas de la polilla Paciencia, se ve que venían con ellas y estuvieron comiendo hasta que me di cuenta de su presencia. Las demás  han sobrevivido y todavía están bien.

La mayoría aunque despacio han seguido creciendo y  son tallos largos, un tanto desangelados. Con esos tallos voy a intentar conseguir esquejes a ver si puedo reproducir las plantas desde los tallos, sin  necesidad de las raíces de los boniatos. Ya tengo una tanda  puesta en agua para estimular  la aparición de las raíces.

Esquejes en agua

Esquejes en agua

He podado las plantas del  verano pasado  dejando  al menos un tallo. Ahora espero que con el calor de la primavera crezcan  y se desarrollen y en cuanto acaben  las heladas  quiero ponerlas en tierra, para ver que tal dan de producción. Pero como no es cuestión de poner todos los huevos en la misma cesta, también tengo ya  los boniatos sacando tallos. Habrá que  comparar resultados de las plantas del verano anterior, de sus tallos, y de los tallos de los boniatos puestos a brotar. Ya veremos como resultan de productivos.©

Extraordinaria cosecha de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Una magnífica cosecha de boniatos es lo que  hemos tenido, en cantidad y calidad. Tanta que ni los descuentos de  los ratones han podido menguar lo extraordinaria que ha sido la  cosecha de este año. Estamos en buen camino en su modo de  producción.

Al comenzar a sacer los boniatos

Al comenzar a sacar los boniatos

Viendo como los ratones se habían metido con las patatas y cómo había  huellas de su ataque en los boniatos, decidí sacarlos de la tierra.  Ya hemos visto como desde su plantación habían crecido con muchas ramas y un  buen desarrollo. Su permanencia en  tierra ha sido mucho más larga que el primer año que los plantamos.

Sacando tubérculos de buen grosor

Sacando tubérculos de buen grosor

Cosecha final

Cosecha final

Al haber conseguido adelantar su plantación y pese a que este verano no  ha sido especialmente cálido, los boniatos aprovecharon el verano para un mejor desarrollo.  Así aunque los he extraído casi un mes antes  que en el primer año, que los recogí mediados de noviembre, lo he podido hacer, sin que las plantas hayan sufrido  la acción del frío, lo que creo pueda beneficiar para su correcta conservación.

Para recogerlos debemos tener en cuenta que los boniatos tienen una piel muy sensibles, que recibe todo tipo de marcas como lesiones que posteriormente son foco de entrada de hongos y podredumbres. Hay que intentar sacarlos con los menores daños. Por ello usamos la laya.

Aprovechamos una buena tarde de otoño. Fuimos retirando las hojas verdes y posteriormente clavando la laya en tierra,  cerca, pero sin entrar en contacto,  y haciendo palanca. El resultado está a la vista: gruesos y abundantes  boniatos de piel  púrpura, que dejamos sobre la tierra para que se fuese secando la tierra que tenían a su alrededor. Luego rellenamos dos talegas con ellos  y para casa.  Pincha aquí si quieres ver el proceso de la plantación de Boniatos a lo largo de este año: mayo, Junio, julio, agosto.©

Los boniatos invasores

Boniatos y cebollas

Boniatos y cebollas

En ocasiones las plantas nos sorprenden. Se escapan a las expectativas que teníamos puestas. Comienzan a crecer, crecer y crecer, y ocupan mucho más espacio del que en un principio estaba destinado para ellas.

Desde el otro lado

Desde el otro lado

Separando boniatos de cebollas

Separando boniatos de cebollas

Este esta siendo el caso, este año, con los boniatos.  Ya hemos visto que están mucho más adelantados que otros años. Los coloqué en una zona del huerto donde dada la experiencia de 2012 pensaba iban a tener espacio suficiente para establecerse y crecer. Pero no ha sido así, ahora están invadiendo todas las zonas que hay alrededor de ellos, zonas que estaban ocupadas por otras plantas que eran sus vecinas.

Al crecer sus ramas, estas arrastrándose sobre el suelo, entran en contacto con la tierra y en esas zonas aparecen  raíces  llanadas raíces secundarias, adventicias o incluso  nodales, pues aparecen en el nudo  donde tienen las hojas. Raíces que se hunden  en la tierra.

Boniatos y pimientos juntos

Boniatos y pimientos juntos

Los boniatos además están totalmente desbordados de hojas, de modo que los pimientos y  las cebollas que hay junto a ellos se han dejado tapar bajo la cascada de sus ramas.

Para intentar delimitar un poco a los boniatos estoy colocando unos palos a los que voy sujetando las ramas intentado controlar el área de expansión.  En el caso de las cebollas todavía les queda  un tiempo para terminar de crecer, pero en cuando estén dejaré libre el espacio. No será así con los pimientos que quedarán junto a los boniatos hasta el final de ambos. Pienso también limitar un poco el riego, pues puede que eso esté influyendo en  un excesivo crecimiento de sus hojas.

Flor de la Ipomea batata

Flor de la Ipomea batata

Este año es la primera vez que estoy viendo florecer a los boniatos. Son una planta hermosa. En la ocasión anterior las plantas no llegaron a alcanzar la madurez necesaria para llegar a florecer.  Espero que sigan  tan sanos como hasta ahora y la cosecha sea todo lo que “a priori” promete. ©

 

Boniatos en julio

Plantas  hoy tras la lluvia

Plantas hoy tras la lluvia

Estamos en el segundo año en que ponemos boniatos en el huerto. Si los miramos de cerca este año se encuentran en una situación mucho más avanzada que en el año 2012, cuando los planté la  vez anterior. La situación es muy diferente y  pone un fuerte contraste en el nivel  del desarrollo en el que se encuentran las  plantas entre este año y aquél, como se  puede ver en el enlace.

Buen desarrollo de ramas

Buen desarrollo de ramas

Estamos en el mismo momento del año pero en un nivel de desarrollo  muy diferente. Los boniatos este año van muy adelantados. Hay más de 2 meses de diferencias en el desarrollo de las plantas en estas fechas, por lo que espero que el nivel de la cosecha este año sea mucho mejor.

Colocados en dos hileras

Colocados en dos hileras

Las plantas ya tienen en numerosos casos más de una rama y comienzan a extenderse sobre la tierra. Mi intención después de las pasadas lluvias es   darles una cavada, cuando la tierra lo permita y a continuación, dejarlos preparados para poder regar y luego colocar acolchado sobre el terreno, lo que dificultará  la evaporación de la humedad del suelo, conservando esta durante más tiempo.

Plantas fuertes

Plantas fuertes

Desde ese momento dependerá de cómo evolucione el año, pero espero que la producción  de los boniatos sea buena. © Brotes 2014 en tierra, Trasplante 2014.

... y llenas de vigor

… y llenas de vigor