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Producto estrella de la temporada: Las judías verdes

Este año ha sido un año loco para las judías verdes. Una de las mejores temporadas en producción de las mismas.  Sobre todo las de la segunda parte del verano. Las judías verdes en sus diferentes variedades han crecido bien, y dado muchas vainas y buena maduración de sus alubias. Esto resulta sorprendente  pues  en general todo fue puesto tardío y converge con  un resultado similar en otros cultivos.

Han sido tanto fréjoles de mata baja ( redondos verdes y blancos, Boca de Dragón, …) como en los de enrame (Perona, Buenos Aires,…), así como las vainas de metro las que han respondido por igual   a  tan buen crecimiento.

El resultado favorable pienso se debe a una conjunción de factores, que espero repetir en años posteriores para corroborar su eficacia:

  1.  En primer lugar está el cómo hemos realizado su siembra, colocando las semillas en los laterales de un buen surco a modo de caballón, fáciles de regar, pero que las plantas quedaban nacidas en lo alto, de modo que  tras el riego se drenaba la humedad excesiva fácilmente, lo que en un terreno pesado es una ventaja a considerar.
  2.  También está la siembra en zigzag. Esto crea una mayor densidad de cultivo que facilita la creación de  un micro clima con mayor sombra en el suelo de cultivo, lo que a su vez facilita la conservación de la humedad.
  3. En el momento de la siembra al colocar en el terreno húmedo la semilla se ha incorporado una pequeña cantidad de humus de lombriz. Creo que el aporte de este  humus  cerca de las raíces dota a las plantas de microorganismos especialmente favorables  para el desarrollo de rizobios, bacterias favorables para fijar el nitrógeno,   en las raíces de las leguminosas.
  4. Se ha incorporado en las diferentes siembras de leguminosas  realizadas desde el mes de julio biocharcoal, que cargado de bacterias y buen retenedor de humedad, pienso que también  a ayudado en esta buena cosecha.
  5. Funcionaron bien los purines y extractos  fermentados (cebolla, ortiga,…) , que ayudaron en el mantenimiento de la salud general.

Ahora habrá que ver si se puede reproducir el proceso y confirmar esta concatenación de factores  como favorables, en las temporadas futuras.©

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Año de pimientos

Hilera de pimientos

Pimiento amarillo

Este año para ser un año que va retrasado en casi todo  es uno de los años en que mejores tengo los pimientos, podría incluso decir que es  incluso el mejor (lo que visto a priori resulta sorprendente).

El panorama inicial se presentaba  un tanto confuso:

  1. Primero nacieron mal y tardíos.
  2. Después los puse en contenedores pequeños, lo que supuso dificultades para mantener la humedad dentro del invernadero. Por ello, al secarse más de lo debido,  se perdieron una buena parte de los sembrados.
  3. Cuando los pasé a tierra conseguí sacar adelante a una parte de ellos, pero la falta de calor hizo que fueran retrasados.
  4. Por ese motivo decidí comprar una tanda de planta, a ver si con todo ello conseguía sacar adelante pimientos suficientes.
  5. Se pusieron tarde  en el terreno y de entrada no parece que haya habido tanto calor como otros años,  lo que tendría que haberlos retrasado.

    Pimiento Italiano

Siendo todos estos los contras que han tenido los pimientos, algo ha habido a favor para conseguir las buenas plantas que tenemos este año en el huerto. Como aspectos a favor se deben tener en cuenta:

  1. Lo primero de todo es que hemos comenzado a realizar los surcos de plantación usando el motocultor.  Con ello se pudo aricar con más facilidad  y  dejar las plantas colocadas más en alto de lo que hasta ahora hacíamos. Con ello  ha habido la posibilidad de cultivar las matas por encima del nivel de regado, dejando el terreno saneado y las raíces del pimiento a salvo.
  2. Están plantados a pleno sol, en grandes surcos, con un marco de plantación entre las plantas de pimiento, amplio.

    Pimientos y berenjenas

  3. Les incorporé además de su abono habitual tanto abono fermentado de conejo con  restos de las leguminosas del año pasado, además de añadir biochar, así como humus de lombriz, ceniza  y un poco de carbonato cálcico.
  4. Ya en pleno crecimiento las plantas han recibido dos tratamientos de abono foliar realizado con materias naturales (bioabono), en un experimento organizado por mi marido.
  5. Además de ello han recibido diferentes tratamientos de extracto fermentado de cebolla y ajo, tomate, ortiga, milenrama,…

Su crecimiento ha estado por encima de la media de otros años. Todo ello nos deja con buenas expectativas de cosecha, de la que ya hemos ido disfrutando tanto de la cosecha de pimientos de Padrón como de la de los  Italianos, del resto solo hemos ido quitando aquellos pimientos que presentan sequeros, que de hecho si que ha habido una tanda.©

Otra forma de hacer carbón

Hoyo para hacel el carbon

Durante el mes de enero y parte de febrero en ciertos ratos que estábamos en el huerto decidimos terminar quemando todos los restos de podas  que habíamos amontonados desde el año pasado, con la intención de convertirlos en carbón vegetal.  Hacer carbón  con el sistema con que iniciamos este proceso resultaba lento y engorroso, por lo que experimentamos otras maneras.

La que resultó más  sencilla de realizar y muy eficaz a la hora de proporcionar cierta cantidad de carbón, fue esta.  El carbón una vez incorporado al circuito  del suelo, dicen que sigue cumpliendo su función y no desaparece  durante cientos de año, pretendemos ir experimentando con ello y ir año tras año enriqueciendo el suelo.

Restos y ramas

Lo primero era hacer un hoyo  de  más de 50 cm de profundidad, con forma de cono en el suelo. Dentro del mismo se prendía fuego y se iba colocando encima ramas secas y a veces verdes de los restos de las podas, incluidas las zarzas.  El estar el material dentro del hoyo la quema iba realizándose lentamente.

Material casi quemado del todo

Cuando se veía que todo iba ya prendido y ardiendo bien y la brasa se ponía  de color  blanco, en ese momento se cogía la regadera y se echaba agua  sobre el fuego apagando el mismo.  A continuación con  un palo se  removía la brasa y se separaba y extendía para que el fuego siguiese apagado y no volviera a prenderse.

Apagando el fuego

Se dejaba el material en el hoyo enfriando.  Al día siguiente si el carbón estaba seco se recogía y almacenaba, si había llovido o se había humedecido se ponía a secar y no se almacenaba  dentro de un saco hasta que estuviese bien seco.

Removiendo

Siempre que se ha podido, tras  convertir el carbón en biochar, hemos ido utilizando el carbón en cada trasplante de frutales de los que hemos ido realizando  a lo largo de este mes de febrero. La intención es emplearlo en semilleros y  en los cultivos más representativos para ver si se nota alguna mejoría. Tambien queremos comparar si hay diferencias en los usos del carbón elaborado con sistema y con otro.

Carbón ya frío

Por todo esto era necesario aumentar las provisiones del mismo, ahora tenemos un saco decente de carbón, pero poco a poco se va gastando. ©