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Preparando el terreno para la experimentación

Zona  junto al estanque

Zona junto al estanque

Esta preparación del terreno de la que os hablo  corresponde a  una  nueva zona del huerto que no está nada adecuada para poder plantar algo en ella. Estoy hablándoos de la zona que queda por encima del estanque. La zona donde  estuvo trabajando la máquina. Una zona donde no se ha cultivado nada hasta ahora, pero que vamos a incorporar al huerto como zona de experimentación.

Que mejor experimentación que comenzar con  ver si podemos mejorar toda esta zona, para que cuando iniciemos los experimentos la tierra  esté  preparada para recibir las semillas, pues ahora está compactada, maciza, imposible de ni siquiera trabajar en ella (parece cemento).

Terreno compactado

Terreno compactado

Por ello habiéndo leído que el humus ayuda en este tipo de situaciones y siendo que no hay problemas para disponer del necesario, vamos a intentar  emplear las bacterías que hay en el mismo para que trabajen para nosotros.

El suelo está lleno de  necesarias bacterias, pero este suelo compactado y áspero no puede ser buena zona para ellas. Las bacterias necesitan  la existencia un espacio adecuado  para desarrollarse, lo que implica la existencia  por un lado de humedad, lo que no supone un problema, pues aunque la tierra  estando así, casi no asimila el agua,  ha llovido lo suficiente para que  poco a poco se haya ido filtrando, al menos en los 20 cmm iniciales y por otro de oxígeno y aire necesario para desarrollarse, pero en este espacio el terreno pesado no lo tiene.

Repartiendo humus

Repartiendo humus

Al tiempo se necesita  de algo de cobertura que cree el microclima adecuado donde se multipliquen.  Esto lo pretendemos conseguir con el uso de la paja, paja que está a su vez medio podrida, ya tiene tres años en el huerto, llena de microorganismos y a veces organismos no tan pequeños, pues he visto larvas de escarabajos, lombrices, ….

Humus vertido sobre el terreno

Humus vertido sobre el terreno

Lo primero de todo fue eliminar algunas lenguas de vaca de raíces profundas y posteriormente echamos humus  por toda la zona, lo repartimos a voleo, de modo que quedase bien distribuído. Bajamos paja para la zona y  comenzamos a repartir la misma por encima, creando una capa de pocos centímetros sobre el humus. Ahora cuando esta paja se humedezca, lo que con la misma helada nocturna se realiza, las bacterias estarán húmedas y bajo cobijo, ayudadas por las lombrices que se podrán atrever a penetrar en este territorio donde ahora encuentran cobijo.

Zona con paja

Zona con paja

En este espacio, bordeando el mismo, hemos ido colocando algunos nuevos frutales, de los injertos que ya  se han ido desarrollando o con ellos  aun latentes. Son plantones muy pequeños, algunos no tienen  ni 30 cm de altura, pero si toda el área se mejora sin duda se verán beneficiados. Ahora hay que tener paciencia, y confianza y ya veremos que sucede al llegar la primavera cuando haya que usar el terreno.©

El centeno se encaña

Meciéndose al viento

Espigas en formación

 “Que de mayo era por mayo

cuando hace la calor

Cuando los trigos encañan

y están los campos en flor,

cuando canta la calandria

y responde el ruiseñor,

cuando los enamorados

van a servir al amor.”

No es trigo, no,  como nos dice este poema del Romancero tradicional , pero con el centeno (secale cereale) pasa igual y el  centeno ya está encañado en mayo y  en flor con la espiga desplegándose al viento.

La espiga

Ha sido entrar en mayo, al  iniciarse de golpe el calor, cuando el centeno ha desplegado su tallo  hacia arriba sin ningún rubor y en pocos días ha ido sacando la espiga  que  mecida por la brisa deja  ahora que sus pólenes se extiendan de unas plantas a otras.

Altas cañas…

…pero también espigas

Este gigante entre las otras herbáceas de mi huerto está en pleno crecimiento y aunque hay otras plantas tan altas como él, en las zonas templadas donde yo vivo, entre las gramíneas ninguna le hace la competencia. Al haberlo colocado en tres sucos de orientación norte – sur se encuentra, conforme ha ido creciendo en altura, como una barrera en el huerto de los vientos que entran desde el oeste, barrera que se encuentra en movimiento flexible aquellos días en que las borrascas recorren el huerto.

Creando barrera

Su crecimiento a lo largo del  invierno ha sido mantenido, pese a la sequía de ese periodo. Al habérsele colocado paja como cobertura ha resistido muy bien el descenso de las temperaturas y la misma paja le ha ayudado a conservar la humedad de forma que antes de las lluvias solo en dos ocasiones ya al final del periodo seco se le dio algo de agua.

Ahora esa misma paja, además de la sombra que la misma planta produce ayuda a mantener la humedad del agua caída y ayuda a fortalecer la fuerza de sus cañas que superan la altura de la valla.  Como ya lo dice el dicho donde hay paja hay grano, creo que podremos tener una buena cosecha. ©

Cosecha de repollos y coliflores en verano

Pella de coliflor antes del consumo

Hilera a pleno crecimiento

¿Recordamos los repollos y coliflores que plantamos en primavera? ( ver), pues bien ya estamos comiendo sus pellas, de hecho estamos con problemas pues no podemos dar abasto a las mismas, por  lo que quizá alguno se nos salga, lo que sería una pena.

Planta completa

No eran muchas coliflores, cinco (una de ellas muy canija), los repollos eran más. Desde el momento en que se pusieron en tierra se vieron beneficiados por  la humedad de la tierra y ha sido uno de los mejores años para las crucíferas de verano, pues han crecido un poco a lo loco, exuberantes.

Detalles de la pella

También se vieron favorecidos  por que colocamos un par de hileras de cebollas junto a ellos, lo que con los riegos ha mantenido la humedad en la zona.

Repollo creciendo

Se les colocó  paja como acolchado y esta cobertura  ayudó mucho a mantener la humedad hasta que tuvieron tamaño suficiente, luego sus mismas hojas impiden la evaporación del suelo, pero al final  de su ciclo se  están viendo un poco perjudicado por  la paja pues los ratones hicieron sus nidos bajo la misma   y la perra al detectarlo no paró hasta que los sacó, con lo que uno de los repollos y algunas cebollas se vieron afectados.

...siguen creciendo

También en el mes de julio, desde que tienen las pellas tan desarrolladas se han visto mucho más afectados por las pulguillas de la col, la razón en parte se debe a que antes, en su fase de crecimiento,  primero la tierra se mantenía más húmeda y ello limita el desarrollo de la pulguilla y por otro lado yo estuve aplicando azufre y purines de ortiga y tomate y ello ayudó a controlarla, pero ahora con las pellas ya grandes al estar cercano el consumo  he limitado su uso en las plantas, y  las pulguillas se  están desarrollando más.

Por otro lado ambos son plato que gusta a los caracoles, por lo que  las hojas exteriores aparecen comidas y mordidas por ellos, pero recordemos que si son sanos para los caracoles,  también lo son para nosotros. Uno debe fijarse en  qué muchos de los repollos adquiridos en el mercado no tienen ni una mordida o una picada y preguntarse  por qué será,  y  si  serán adecuados para su propio consumo.©

La técnica del acolchado o mulching

El acolchado o mulching es una técnica que hemos estado utilizando en el huerto desde mediados del invierno para proteger con ella algunas de las plantas del mismo, pues es un sistema que aporta una serie de  beneficios.

Paja de cebada

En primer lugar el mulching ofrece protección  a las plantas frente a las temperaturas extremas que pueden tener lugar, en uno de las zonas más vitales para estas: sus  raíces.

Paja protegiendo las habas

Ayuda a controlar los  cambios bruscos de  temperatura, tan frecuentes con los cambios de tipo de tiempo del invierno y  de estas épocas.

Además la capa de acolchado disminuye la acción erosiva que los agentes atmosféricos realizan en el suelo, ayudando a mantener la estructura de este.

Guisantes protegidos por la paja

Cubriendo  el suelo en la zona cercana a la planta se  impide que la acción de los rayos solares lleguen a las pequeñas plantas y semillas que pueda haber, con ello se inhibe el desarrollo de las semillas y se evita la proliferación de  hierbas y de maleza.

Protegiendo las frutillas

Esta razón,  supone una reducción de las tareas de mantenimiento que hay que realizar a lo largo de la primavera, reduciendo la intensidad de los trabajos en el huerto.

El que haya una fina capa de acolchado (paja en mi caso) sobre la tierra facilitará la conservación de la humedad del suelo  en el verano, evitando la evaporación y ahorrando  agua con lo que eso supone   de trabajos en tareas a realizar  y de  ahorro de este  recurso hídrico.

El colocar una capa de materiales orgánicos sobre la tierra genera la aparición en el suelo de una rica fauna de bacterias que ayudan a equilibrar el mismo, muchas de estas bacterias son imprescindibles en la labor de asimilación de los nutrientes por las plantas con lo que estamos nutriendo el poder del  suelo gracias a la descomposición.

Protegiendo la patata temprana

Así mismo se facilita la tarea que realizan   las lombrices de tierra,  pues  al  proteger su medio  encuentran más posibilidades para realizar su tarea, con lo que se incrementa su desarrollo y el beneficio general del conjunto.

Protección de bulbos

Podemos finalmente considerar que en  conjunto el acolchado  realiza una labor protectora fundamental que favorece el desarrollo y conservación del sistema ecológico que se desarrolla en un huerto y con ello el desarrollo de plantas y frutos.©

Abonado y cuidados del grosellero rojo

Grosellero rojo con cobertura de paja

Caña de grosello rojo

Ya hemos hablado anteriormente del Ribes rubrum,  que lleva en el huerto desde la primavera pasada. Ahora es momento de cavar y  abonar los arbustos, y como estoy haciendo este año, aplicar el acolchado, incorporándoles una capa de paja para proteger las raíces y evitar la aparición de hierbas.

Es también necesario eliminar algunas de las ramas, de forma que las frutillas que desarrollen pueda tener mejor tamaño, pero esperaremos, todavía es un poco pronto para ver los brotes de floración y elegir que cañas  quitar.

Yemas de grosellero rojo

Comenzamos  la cava arrancando las hierbas, en este caso a su alrededor había bastante  alfalfa salvaje, que en el verano nació por su cuenta, con raíces tan profundas que fue  necesario esforzarse con la laya para conseguir sacarlas.

Dejarlas no era posible pues tienden a rebrotar, y no las quería  cerca de las raíces de los groselleros.

Hilera de groselleros rojos

También aproveché para concentrar en otra zona los múltiples hipéricos que nacieron en el verano junto a los groselleros, trasplantándolos ahora.

Cuidando de no tocar las raíces, aportamos abono a la capa removida de tierra, mezclándolo  a continuación con ella, y posteriormente le añadí la paja por encima.

Los groselleros ya van camino de  desarrollar sus brotes, preparándose para la floración.

De todas formas los de este año, están altos, pero no parecen lo suficientemente fuertes. Espero que el abono ayude a fortalecerlos.

También con la poda será  necesario recortarlos un poco para hacerlos más compactos y reforzarlos.©

Groselleros negros en el Huerto

Groselleros negros estacados juntos

El grosellero negro (Ribes nigrum) está en el huerto desde  la primavera pasada, cuando  traje algunos esquejes de mi otro huerto y los puse en tierra. Allí las estaquillas se han ido desarrollando a lo largo del verano, al lado de los frambuesos, y en competencia con otras hierbas.

Yemas de grosellero

Ahora quiero completar la hilera de frambuesos junto a los que está y terminar  con  frambuesos hasta la borde, por lo que los  quiero trasplantar  y además resulta  ser este un buen  momento, el creciente de febrero.

Las plantas fueron puestas como estaquillas, medio echadas y muy juntas, por lo que resulta inadecuado pensar que pudieran quedar así,  ha llegado la hora  de trasplantarlos.

Lo primero de todo es preparar el terreno. Se eliminan las hierbas cuyas raíces puedan hacer daño  en un futuro, caso de la grama y otras y se laborea la tierra. Se le incorpora abono, pues al grosellero le gusta bastante el mismo. Si se le da crece exuberante.

Trasplante de grosellero negro

Pero  se procura que el abono  esté bien descompuesto y que no quede en contacto directo con las raíces al plantarlo, para ello  se mezcla con la tierra que queda en el interior del hoyo donde se ha de poner.

Vamos a sacar la planta de un sitio y a la menor brevedad posible colocarla en el otro.

Removeremos la tierra lo menos posible,  pero siempre  eliminado las raíces de hierbas que pueden ir enredadas entre ellas.

Para sacar las plantas  vamos a usar la laya. Tomamos la misma y la metemos por uno de los laterales en el suelo haciendo presión en la zona donde en su día se colocaron las estaquillas.

Aplicando una palanca con suavidad y firmeza, vamos moviendo la tierra, de forma que las raíces comiencen a desprenderse de esta.

Desarrollo radicular

Hilera de groselleros negros

Tienen un buen desarrollo radicular, pero no demasiado profundo al ser estaquillas de un año, por lo que se realiza la tarea sin problema alguno.

Las plantas recién sacadas las vamos a colocar junto al canal de riego, estarán frescas y así controlo las hierbas en esa zona.

Creo con ellas una hilera que será fácil de proteger con una red si fuese necesario en el verano con las frutillas.

Procuro apretar cuidadosamente la tierra sobre las raíces que se han metido en cada hoyo, y se deben regar las plantas para que la tierra con el agua se pegue a las raíces y  rellene los posibles huecos con aire, que pueden quedar en tierra y que resecarían las raíces.

Una vez realizado esto vamos a cubrir toda la base del arbusto de paja, practica conocida como acolchado o mulching que ya habíamos aplicado a los frambuesos.

Con ella pretendemos:

  • que salgan menos hierbas al quedar cubierta la tierra,con lo que se activan menos las semillas, o se agotan al intentar salir entre la paja.
  • que se mantenga mejor la humedad,con la correspondiente menor demanda de agua
  • que los grajos no me anden excavando en la tierra-abono,
  • que haya una mayor actividad bacteriana en la tierra, que ayude a esta a tener una estructura más esponjosa.

El grosellero negro es una planta que merece tener en el huerto pues además de las mermeladas, jaleas  y su olorosa vegetación posee múltiples virtudes medicinales.

Preparando y podando los frambuesos

Estamos a comienzos de febrero y hay que ir preparando los frambuesos, pues más tarde cuando comienzan a sacar los brotes se hace más delicado andar con ellos, pues siempre se rompe alguna caña.

Mostaza silvestre

Hasta ahora los hemos dejado descansar. El terreno se ha llenado de hierbas variadas, desde  diferentes tipos de herbáceas como las gramas,  así como algunos cardos yla mostaza silvestre.

Lo primero de todo limpiar a mano de malas hierbas, procurando no molestar a las raíces del frambueso, que suelen ser muy superficiales. Una vez limpia cada hilera, nos dedicamos a eliminar las cañas del año anterior. Estas cañas por estas fechas suelen estar ya muertas, por lo que es fácil reconocerlas y no cortar cañas de un año.

Cañas viejas

Hileras de frambuesos

Hasta ahora hemos limpiado las hileras de los frambuesos de una cosecha, que aparecerá allá  por los comienzos del verano.  Para no tener problemas a la hora de proteger los frambuesos los vamos a atar en una hilera, de manera que podamos tender una red por encima cuando llegue la cosecha.

Las plantas al ser su primer año dentro de la finca no han adquirido su tamaño definitivo, pero  eso no será problema cuando comiencen a  dar su cosecha. Este año alcanzarán su tamaño  habitual.

Tendemos dos cuerdas de poste a poste y los sujetamos entre las cuerdas, procurando separarlos y colocarlos de modo que todos reciban sol. Estás cuerdas evitarán que las cañas se rompan ante cualquier ventolera cuando estén llenas de fruto.

Frambuesos atados

Posteriormente cogemos abono bien cocido,  y aporcamos las hileras de frambuesos. Sin enterrarlo, ya se encargarán las lombrices.  Este abono  es un señuelo muy atractivo para que  pájaros como los mirlos y los cuervos comiencen a excarvar en el mismo buscando  por experiencias esas mismas lombrices.  Para evitarlo cubrimos el abono con paja. Esta mantendrá la humedad de los frambuesos y evitará la aparición de otras hierbas.

Ahora solo resta continuar con el resto de los frambuesos. Los de  dos cosechas.