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Judías tardías, flor y fruto

Cantero de judías de porte bajo a finales de septiembre

Cantero de judías de porte bajo a finales de septiembre

Como cada año apostamos por las judías tardías y hasta ahora este ha sido uno de los que mejores resultados estamos teniendo, en buena medida por los calores de septiembre.

A mediados de septiembre

A mediados de septiembre

Sembradas desde  la segunda quincena de julio hasta comienzos de agosto van  tres sucos  bien hermosos de judías en flor, dos de ellos más tempranos que el tercero, sembrados en los terrenos donde estuvieron plantados los guisantes y habas del invierno.

Terrenos que  no suelen sembrarse tras recoger la cosecha del invierno, por lo que hacerlo me permite recoger dos cosechas en el mismo suelo. Ello es posible por la sencilla razón de que no espero tener que recoger las semillas de estos caballones, solo la materia verde. Además de que creo que es mejor tener leguminosas reteniendo y autoabonando con nutrientes el suelo, que dejarlo sin cultivo durante todo el verano.

Frutos ahora

Frutos ahora

Pero además está el hecho de que me gustan las judías en esta época, permiten otro tipo de  platos diferentes a los realizados en el verano, pero con judías recién recogidas, lo que es un privilegio.

Las judías en esta época se enfrentan a otro tipo de problemas que las plantadas en primavera. Lo primero y fundamental es que son más sensibles al ataque de los hongos. Por ello casi recién nacidas, antes de que se vean atacadas y se resequen hay que espolvoreadas con azufre amarillo.

Toda la zona verde frente al ocre d ealrededor

Toda la zona verde frente al ocre de alrededor

A partir de ahí  nosotros no les hemos aportado nada más que los preparados biológicos que hemos empleado para  el resto del huerto: Extracto fermentado de cebollas y  macerado de salvia. Es evidente que les sienta bien  pues ni la araña roja, ni el ataque de hongos les ha afectado y se encuentran todas exuberantes, con buena altura para ser fréjol bajo, mucha flor y los primeros frutos.

Muchas flores  anuncian mucho fruto

Muchas flores anuncian mucho fruto

Ahora hay que jugar con las posibilidades, mi intención es tapar el cantero con un túnel en cuanto sospeche un cambio y bajada de las temperaturas, todo depende de estar a tiempo. Se podrían cubrir antes, para asegurar la cosecha, pero si se cubren  demasiado antes de tiempo son más sensibles a podredumbres bajo el plástico, por lo que no es lo más recomendable.

Por ello nos dedicaremos a apostar y a ver que pasa.©

Tortillas de Cardo

Tortilla pequeña de cardo

Tortilla pequeña de cardo

Las tortillas muchas veces se basan en la simplicidad para resultar exquisitas.

Escurriendo el cardo

Escurriendo el cardo

Esta receta   tiene dos variantes, en ambos casos con el  tierno cardo de inicios de la primavera como protagonista. En un caso con cebolla en otro caso sin  ella, pero eso es típico, sino pensemos en la tortilla de patatas.

En ambos casos necesitamos  cardo limpio y bien cocido y no os cuento como lo preparamos, pues se ha dicho en muchas otras recetas. Lo pondremos a escurrir para que suelte todo el líquido que lleve en exceso.

Salteado solo

Salteado solo

Salteado de la cebolla

Salteado de la cebolla

Cardo, cebolla y jamón

Cardo, cebolla y jamón

En ambos casos se saltea en la sartén con aceite de oliva, pero en el caso de la tortilla  que lleva cebolla, primero se sofríe esta  en la sartén y luego se le añade, pudiendo acompañarlo de algo de jamón.

Cuajando la tortilla

Cuajando la tortilla

Posteriormente se  Se incorporan los huevos y se revuelven un poco con los cardos, dejando que la mezcla vaya cuajando sobre el fuego. Hay que estar pendiente para dar la vuelta antes de se pueda quemar,  y cocinar lo suficiente, pero sin dejar demasiado seca la misma.

Solo cardo

Solo cardo

... y con cebolla y jamón

… y con cebolla y jamón

Se sirve caliente y resulta muy agradable al paladar. ©

Tortilla de grelos

Con las lluvias caídas a lo largo del mes de marzo y la suavización de las temperaturas , las nabizas están sacando el tallo floral,  esto es, se están desarrollando los grelos. Con la abundancia de agua los grelos presentan en esta época un sabor muy agradable, apenas amargo, por ello los hemos cortado para prepararlos  en una agradable tortilla para la cena.

Hojas y brotes tiernos lavados

Hojas y brotes tiernos lavados

Cociendo los grelos

Cociendo los grelos

Esta receta  es para dos personas y lleva:

  • Un buen puñado de grelos tiernos pues la verdura reduce mucho, su cantidad se debe adaptar dependiendo del total de comensales.
  • Un par de huevos, se debe añadir al menos un huevo por persona, y si es grande  alguno más.
  • 1 cebolla pequeña
  • aceite de oliva
  • Un poco de sal
Cocidos y escurridos

Cocidos y escurridos

Se empieza limpiando y lavando la verdura que se pone a cocer con un poco de sal. La verdura merma considerablemente. Se dejan hasta que están tierno momento en que se escurren procurando eliminar bien el agua.

Se ponen sobre una tabla y se cortan .  Mientras tanto se ha pelado y cortado una cebolla finamente.  Se pone a pochar con un poco de aceite, procurando que no se nos pegue. Cuando la cebolla está pochada se le incorporan los grelos. Se saltean un poco  junto con  la cebolla.

Cebolla cortada

Cebolla cortada

Cebolla pochada

Cebolla pochada

Cebolla salteada con los grelos

Cebolla salteada con los grelos

Se baten los huevos que se van a incorporar  a la tortilla. Se pude añadir ahora más sal, si se piensa que fuese necesario.  Se le incorpora la verdura a los huevos y  se mezclan un poco,  tras poner un poco de aceite en la sartén, pero no demasiada, se vierte la mezcla sobre la misma para que empiece a cuajar.

Verdura con los huevos

Verdura con los huevos

Comenzando con la tortilla

Comenzando con la tortilla

Cuajándose

Cuajándose

El punto depende de gustos, debe quedar cuajada, pero no demasiado seca. Suavemente dorada por el exterior. Resulta muy agradable la combinación de la cebolla  con su toque dulce, con el suave hilo de amargor que persiste en el grelo. Un placer para el final del invierno. ©

Un placer

¡Un placer!

Romanesco con almendras

Los romanescos del otoño se están  acabando ya. Se hace inevitable rendirle tributo a esta magnífica verdura que nos ha acompañado en todo este tiempo.

Pella de Romanesco

Pella de Romanesco

Este año las pellas han sido bastante mejores que el año pasado, con mejor tamaño y configuración. Es evidente que el  humus además del carbonato cálcico que aporté a la tierra cuando trasplante las plantas, añadiéndolo junto a sus raíces, les ha venido bien. Lo que es de entender pues esta tierra arcillosa mía gusta del abono y  no presenta abundancia de materiales calcáreos. Este año volveré a repetir el aporte húmico- cálcico, aunque quizá pruebe a ver cómo le sienta otro tipo de cal.

También ha funcionado muy bien la protección de la manta térmica. Aunque también es cierto que con el invierno tan suave que hemos tenido  hasta esta semana última no se puede evaluar realmente la diferencia  que  un invierno frío podría suponer.

Cociendo al vapor

Cociendo al vapor

Esta es una receta sencilla que potencia los sabores. Tras recoger la pella de verdura la llevamos  a la cocina, la limpiamos  y ponemos  a cocer. El vapor es un buen sistema. Vamos a cocer también un poco de patata para acompañarla.

Friendo almendras

Friendo almendras

Mientras tanto pelamos las almendras y las ponemos a freír en aceite no dejando que se nos quemen. Tras sacarlas las troceamos sobre la tabla y las reservamos.

Con los ajos fritos

Con los ajos fritos

Con las almendras

Con las almendras

Se  sacan las verduras del vapor, se colocan en una fuente. Se  sal pimientan si es necesario y sofríen unos ajos en aceite de oliva y  se vierten con el aceite sobre la verdura (se pueden acompañar de un poco de panceta). Se le añaden las almendras  por encima y se sirve todo ello  caliente. ©

En el plato

En el plato

Ensalada con/de achicoria

Preparando la achicoria

Preparando la achicoria

Mezclada

Mezclada

Como ya hemos comentado estamos en plena época de las achicorias, que han sido todo un descubrimiento este año.  Estas verduras amargas y crocantes resultan sorprendentes y como verdura fresca son muy  especiales.

Textura, color y sabor

Textura, color y sabor

Utilizamos  las achicorias frecuentemente en las ensaladas realizadas   a lo largo de estos  meses y quiero comentaros aquí algunos aspectos que hemos notado en relación con ellas y que quizá podamos contrastar y enriquecer  con lo que vosotros opináis.

  • Lo primero de todo  es que posiblemente sea cierto es que no todas las bocas  estén hechas  para el sabor de las achicorias, pues son amargas, pero  pese a ello creo que si que se debe de intentar promover su consumo, pues los principios amargos de la achicoria son altamente adecuados para la salud.
  • Aunque las achicorias tienen un profundo sabor amargo, también es cierto que si están blanqueadas saben mucho menos y más cierto es que conforme vas consumiendo la ensalada, el paladar se adapta y embota y  ya no sabe tan intenso el amargor a partir de la tercera vez que metes el tenedor en la boca. Hay una especie de adaptación de las papilas gustativas.
  • La ensalada de solo achicoria es un reto para comenzar con ellas, lo mejor es mezclarla con otras verduras, de esa manera resulta  mucho más fácil habituar el paladar y muy atractivo el contraste entre los diferentes sabores: dulces, salados, ácidos, amargos, … que se pueden encontrar en estas mezclas.
  • Conforme el invierno  y sus rigores se hace más intenso su amargor se reduce, siendo pues estas las mejores épocas en relación con  un menor nivel de amargor.
  • Otro aspecto que acentúa  o reduce el amargor de la achicoria está en relación indirecta al tiempo que lleva cortada la planta. Hemos notado que sabe menos amarga recién cortada y sobre todo sabe menos amarga si está poco tiempo cortada y lavada, esperando ser consumida.
  • Finalmente comentar que la achicoria no solo es un goce para el paladar, también la vista disfruta del rico colorido que las mismas aportan a los platos.
Hermoso cogollo

Hermoso cogollo

Pronto al cabo de consumirla unos días se  deja las ensaladas con achicoria para pasarse a la ensalada de achicorias.  Para gustos están los sabores. ©

Romanesco con piñones

Limpiando el romanesco

Limpiando el romanesco

Disfrutando del romanesco el otro día experimentamos con esta receta que quiero compartir con vosotros. Tiene aromas sutiles  que dejan de manifiesto los sabores de las verduras y hortalizas del huerto.

Cociendo al vapor

Cociendo al vapor

Se sale un poco de lo cotidiano con un toque de lujo que le aportan los piñones y la panceta íbérica, pero e resto son aromas sencillos realzados por esa magnificencia. Lleva:

  • Romanesco
  • 2 zanahorias
  • 2 patatas
  • 100 gr. de panceta ibérica
  • un puñado  de piñones
  • 1 cucharadas de harina
  • agua
  • aceite virgen extra
  • sal
  • un poco de vino blanco
  • perejil picado

Lavamos con cuidado el romanesco, tenemos que tener en cuenta que tiene algo de pulgón por lo que hay que revisarlo, pues se esconden entre las flores de la pella. Se pelan las patatas y las zanahorias y troceándolas. Se pone todo a cocer, pero lo vamos a poner al vapor.  Se  deja que  quede la verdura y las hortalizas al dente, procurando que no se nos pase.

Patata, zanahoria, romanesco

Patata, zanahoria, romanesco

Capa superior de romanesco

Capa superior de romanesco

Panceta ibérica en la sartén

Panceta ibérica en la sartén

Se escurre la verdura y se  coloca por capas  en una fuente que vaya al horno, encima de todo colocamos el romanesco. Ponemos  muy poco de aceite en una sartén, añadimos  la panceta cortada en taquitos y la doramos. Se le añaden  una parte de los piñones y se saltean con ella. Se agrega una cucharada de   harina y se  rehoga  cuidando que no se  nos queme, se le incorpora un chorrito de vino blanco, y caldo de cocer la verdura.

Agregando el líquido

Agregando el líquido

Tostando piñones

Tostando piñones

Listo para el horno

Listo para el horno

Este caldo se sazona y cocina, ligando los diferentes elementos entre si, procurando que en ningún momento se nos pegue. Cuando ya esté cocinado se le incorpora el perejil picado y vierte sobre la verdura.

Tras el horno...

Tras el horno…

Los piñones que no se habían empleado se tuestan en la sartén y se echan por encima de todo. Se mete todo al horno  y  se deja que se gratine un poco. Se sirve procurando repartir la salsa.©

... el goce de los aromas delicados

… el goce de los aromas delicados

Pollo con apio y nueces

Tallos de apio

Tallos de apio

Este año el apio se ha criado muy bien alcanzando buen desarrollo. Ahora estamos en plena temporada  del consumo de las pencas de  apio, sobre todo si consigo que no se lo lleve el hielo.Son unas  pencas hermosas que tengo protegidas bajo la manta térmica para evitar que se hielen  y además envueltas en plástico negro para que se blanqueen.

Pencas limpias de apio

Pencas limpias de apio

Pollo troceado

Pollo troceado

Nueces escachadas y troceadas

Nueces escachadas y troceadas

Esta receta lleva los siguientes ingredientes:

  • Tallos tiernos y macizos de apio
  • 1 par de filetes de pollo
  • Un puñado (70 -80 gramos) de nueces peladas
  • 1 clara de huevo
  • 1 cucharada de maicena
  • 1/2 cucharadita de sal
  • un poco de jengibre en polvo, o unas rodajas del mismo fresco
  • 4 cucharadas de aceite
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1  par de cucharadas de coñac
Con la clara y la maicena

Con la clara y la maicena

Se corta el pollo en cubos de unos 2-3 cm. Se bate  la clara de huevo con la maicena y con la sal y todo mezcla con el pollo troceado.

Dorando el pollo

Dorando el pollo

Friendo apio y nueces

Friendo apio y nueces

Se lava y trocea el apio. En una sartén se coloca la mitad del aceite y se fríe el pollo procurando dorar las diferentes partes del mismo. Se retira del fuego y se saca de la sartén, dejándolo en espera de momento. En la sartén se  añade   el resto del aceite y en ella se fríe el apio, junto con las nueces.  Se tienen en el mismo hasta que el apio comienza a estar tierno.

Pollo, apio y  nueces en la sartén

Pollo, apio y nueces en la sartén

Se vuelca el pollo para la sartén, se incorpora el jengibre, las cucharadas de salsa soja y el coñac y se deja unos minutos en la sartén, para que se mezclen los sabores y se evapore el alcohol y ya está listo para servir.  Resulta muy agradable el apio así, atenuándose un poco la intensidad de su sabor. ©

¡Sabroso!

¡Sabroso!

Empanadillas de espinacas y bacalao

Listas para lavar

Esta receta de  empanadillas llegó a casa a través de un hermano que está en Valencia y son unas de las empanadillas más sabrosas que de vez en cuando nos permitimos disfrutar.

Ingredientes:

Bacalao desalando

Su materia de base son las espinacas sabrosas y deliciosas en este tiempo, pero complementan sus sabores con otros elementos como el bacalao  salado, puesto a remojar y desmigado, los huevos caseros, las gambas, el tomate, …

Para elaborar esta receta lo primero de todo es preparar la masa, una masa que lleva mitad de  aceite  y mitad de agua, 1 decilitro de cada, un poco de sal, un poco de levadura en polvo ( 2 cucharaditas) y unos 300 gr de harina, pero esto es orientativo, pues la harina absorberá el líquido en función de su calidad y unas absorben más que otras.

Se mezcla los líquidos, se le añade sal y levadura, se le incorpora la harina , se   mezcla y se amasa. Cuando la masa esté suelta  se deja reposar durante 30 minutos en un lugar fresco.

Relleno de la empanadilla

Para el relleno se necesitan los siguientes ingredientes:  unos 200/250 gr de espinacas, 150 gramos de bacalao desalado,  gambas a gusto del consumidor, al menos media docena, 200 gr de tomate,  2 huevos cocidos, dientes de ajo,  un poco de aceite y sal.

Mientras reposa la masa se lavan las espinacas y se cuecen unos minutos con sal, se escurren posteriormente.

En el plato

Se fríen los ajos en un poco de aceite y posteriormente se le incorpora el tomate  triturado y se deja sofreír. Cuando ya casi se puede quitar se le incorpora el bacalao demigado  y las gambas peladas en crudo y troceadas, dejando que todo cueza con el tomate.

Se retira la sartén del fuego y se le incorpora  a la mezcla el huevo triturado. Se prueba y si la masa está sosa se sazona.

Para disfrutar

Se estira la masa con el rodillo hasta crear un a lámina fina, se corta  en círculos de entre  10-15 cm, depende del tamaño que queramos, se coge una cuchara y se va rellenando  el centro de cada círculo, se dobla la masa sobre si misma , se moja el borde exterior del círculo con un poco de agua para que al cerrar quede bien pegado y se aprietan los bordes, con una cuchara o con un tenedor.

Se les unta toda la superficie  con huevo y se colocan en una chapa que va al horno, precalentado este   a 200º durante 10 minutos, se rebaja luego a 150º y se deja que se cocinen durante unos 30 minutos, hasta que estén doradas.

Se pueden servir recién sacadas del horno,  templadas e incluso frías, pero duran poco.©

Espinacas en otoño

Plantas de espinacas en Noviembre

Hilera de espinacas

En el caso de las espinacas estas no han nacido por su cuenta. Las sembré a finales del mes de agosto, cerca de  los tomates, y sobrevivieron como pudieron en la primera fase de su crecimiento. En gran medida porque estaban cerca de los tomates y pillaban humedad cuando se regaban estos.

Al finalizar la cosecha de los tomate, tras las heladas que acabaron con los mismos la zona al completó se limpió de plantas y la tierra se aró, salvo el trozo que correspondía a la hilera de espinacas y puerros y allí siguieron creciendo ellas.

Posteriormente conociendo el daño  que a la espinaca le hace el hielo, le puse un pequeño túnel cubriéndola, lo suficiente ancho para poder poner otra hilera de espinacas sembradas ahora en el otoño al lado de las primeras.

Spinacia oleracea

Así el mes de noviembre con sus lluvias y su temperatura suave les ha venido de maravilla y las espinacas se manifiestan toda exuberantes ofreciéndonos una buena cosecha de hojas.

Bien tiernas

Ahora  además he usado un poco de humus con ellas para mantener la producción de hojas bajo el túnel, pues me gusta la espinaca bien tierna mezclada con la lechuga y  colocar un poquito de paja en los laterales del túnel  ayuda para evitar que las hojas estén  en contacto con el plástico y  se vean afectadas por el frío.

Esperemos que  el frío llegue poco a poco, pues si descienden demasiado de golpe las temperaturas, después de  tener este tiempo tan suave  van a sufrir demasiado y el cambio de las temperaturas  ya ha comenzado. ©

Ensalada de primavera

Hojas de espinaca

Hojas del diente de león

La primavera es una estación de renovación de la materia vegetal en el huerto, más aun una primavera como la de este año, que se ha presentado lluviosa hasta ahora, por ello el crecimiento de las hojas de las plantas del huerto resulta imparable, por lo menos mientras el frío se mantenga bajo control.

Una de las ensaladas que se puede consumir  a comienzos de la primavera   es aquella que emplea las verduras diferentes que están a nuestro alcance en esta época. Así ahora podemos encontrar las hojas tiernas de la espinaca, del diente de león así como las hojas  de los brotes tiernos del salsifí y con ellos vamos a elaborarnos una ensalada.

Brotes tiernos de salsifi

La espinaca bajo el túnel se mantiene muy tierna y crujiente. Los dientes de león se han desarrollado de las semillas llevadas por el viento, y han ido creciendo como vegetación espontánea de invierno y respecto a los brotes de los salsifís están renovándose ahora en las plantas por lo que se presentan sabrosos.

Lo más laborioso, pero sin excesos,es  limpiar los brotes  tiernos de los salsifís, pues están llenos con restos de tierra. Son unos brotes que tienden a oxidarse, por lo que resulta conveniente cortarlos junto antes de usarlos.

Lo demás se lava también con cuidado y se sirve aliñada con sal, aceite y vinagre.©

Ensalada de hojas tiernas de espinaca, salsifi y diente de león