Archivo de la categoría: Judías verdes

Judía verdes de piel blanca

Cosecha de fréjol blanco

Las judías verdes en esta época son muy abundantes en el huerto.  Van secuenciándose a lo largo de todo el verano.  En este momento los que están en sazón son los fréjoles de mata baja y de piel blanca.

Mata cargada de fruto

Es una variedad de judía tierna  que  lleva en casa muchos años. Con una semilla blanca, casi cilíndrica y bastante pequeña la mata no alcanza mucho tamaño, pero ofrece una abundante producción.

Al sembrarlas se colocan dos o tres plantas cercanas entre si, y separadas unos 15-20 cm, de la mata siguiente. Para mantener un buen crecimiento  es conveniente asegurar el riego de las plantas, que requieren  un terreno fresco, pero sin encharcamientos. El crecimiento de las matas al cubrir el suelo ayuda a mantener  la humedad de este.

Y sus flores blancas

Ahora llega al huerto la primera cosecha de vainas, mientras una parte de las plantas está sacando al mismo tiempo  flores. La flor es  muy blanca,  pero por lo demás similar a las del resto de esta familia de leguminosas.

Matas de judías

Es una vaina que  aguanta muy bien los rigores del calor, resistiéndose, aunque engorde la semilla  a echar cuerdas en la parte carnosa. Por ello es un fréjol que suelo hacer coincidir con las épocas de calor. Hay que estar atentos y comenzar a recoger desde que las vainas alcanzan cierto tamaño.

Las vainas son de un blanco amarillento,  poco cilíndricas, pero con ligeros engrosamientos en las zonas del fruto. más bien cortas y muy carnosas.  Son muy  tiernas al cocer. ¡Una delicia para el verano! ©

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Con temperaturas tan veraniegas como las que estamos teniendo, en el huerto seguimos en plena producción de judías verdes. La base de todo ello es la siembra secuenciada a lo largo del verano. Pero este año, dado lo elevado de las temperaturas, la cosecha de judías que yo tenía prevista más tardía, para el mes de octubre, se ha adelantado al mes de septiembre, y se ha acelerado el proceso de crecimiento y endurecimiento de esta verdura.

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes largas, de enrame

Judías verdes largas, de enrame

Esto nos ha llevado a un mayor consumo de fréjoles realizándolos en recetas con las que hasta ahora no habíamos experimentado, como esta de arroz con judías verdes y calamares. Los protagonistas de esta receta son los fréjoles rojos, pero en el huerto también hay judías verdes bajas y cilíndricas y de los altos, verdes,alargados y planos

Fréjol rojo limpio y cortado

Fréjol rojo limpio y cortado

Para realizar la receta lo primero que haremos será un caldo de pescado. Pondremos en un litro de agua a cocer las cabezas de pescado con puerro, zanahoria y un poco de laurel durante  quince minutos. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y lo hacemos calentar, sofreimos los ajos y un poco de cebolla.

Salteando el arroz y el tomate

Salteando el arroz y el tomate

Seguidamente le añadimos el arroz y lo salteamos un poco para a continuación añadir el tomate pelado y troceado y el pimentón, junto a un poco de sal. Lo dejaremos que se poche todo ello.

Se añade el calamar

Se añade el calamar

A continuación se incorpora el calamar limpio y troceado junto con el caldo preparado para el arroz. Lavamos y picamos las judías verdes y se incorporan a la cazuela, donde lo vamos a dejar cocer unos 17 a 20 minutos aproximadamente o hasta que el arroz esté en su punto. Si se nota que se consume demasiado caldo se le va añadiendo más.

Cociendo todo ello

Cociendo todo ello

No hay que dejar que quede demasiado seco. Es una forma excelente de disfrutar de las judías verdes.©

Caldo de fréjoles

Carnosas  y verdes

Carnosas y verdes

Las judías verdes han sido fantástica esta temporada  última,  se desarrollaron bien y  hemos estado teniendo judias verdes todo el tiempo, desde finales del verano e inicios del otoño, hasta ahora. Fréjoles de tipos diferentes, desde los verdes y carnosos a los blancos y finos, pasando por los cilíndricos, los rojos, o las judías Boca de Dragón.

Mezcla de judías empleadas en el caldo

Mezcla de judías empleadas en el caldo

Pero tanta lluvia y calor  ha hecho  que muchas de las plantas  iniciaran podredumbres, razón por la cual  cuando se anunció la caída de las temperaturas que ha helado el huerto, me plantee si debía ponerles la manta y  decidí que no, pues lo único que iba a hacer era acelerar esa podredumbre.

Lo que si hice fue,  recoger todas las judías que estaban en sazón. Las vainas  en el frigorífico se conservarán una tanda de días  y las  iremos consumiendo poco a poco.

Una partida de esas judías son estas que vamos a emplear en el caldo de fréjoles.  Una comida que sabe especialmente bien cuando  con el frío apetecen las comidas de cuchara y puchero.

Carnes variadas

Carnes variadas

Necesitaremos:

  • Una mezcla variada de  judías verdes  del huerto,
  • Unas patatas y  zanahorias  del mismo
  • Un hueso de espinazo de cerdo, un trocito de chorizo, un poco de panceta,  un poco de jamón, un poco de otras carnes, pudiera ser ternera, pero en este caso es  cabra.
  •  quizá sal

Con todo ello  nos ponemos a preparar el plato. En una cazuela ponemos a cocer la carne, panceta, jamón,  hueso y chorizo  en agua abundante. Con tiempo suficiente para que lo hagan con fuego suave, cuanto más tiempo y más despacio,  mejor.

Cociendo a fuego suave

Cociendo a fuego suave

Limpiamos y picamos las judías. Pelamos, picamos  y lavamos patatas y zanahorias.  Cuando  ya van  comenzando a estar tierno lo cocido,  incorporamos las hortalizas. Tras cocer un rato probamos de sal, si es necesario se sazona, pero depende de  cómo de saladas estuvieran la panceta, el jamón  y el chorizo.

¡Apetitoso!

¡Apetitoso!

Cuando todo esté cocido se retira del fuego, se saca la carne de la olla y  se reparte el caldo pudiendo incorporar a la mesa también  su acompañamiento. Es un plato sabroso, nutritivo  y muy reconfortante en los días de frío.©

Judias verdes con gambas

 Judías Boca de Dragón.

Judías Boca de Dragón.

Estamos en plena temporada de judías verdes y  las estamos recogiendo en el huerto cada pocos días de la semana. El reto es buscar recetas diferentes que hagan novedosa esta sabrosa verdura. Una de las formas más suntuosa de preparar las judías es con gambas.

Lavadas y picadas

Lavadas y picadas

Para ello tras lavar y trocear de forma fina y alargada, las  reservamos de momento. Las judías  verdes que en este caso corresponden a la variedad judía Boca de Dragón, con vainas  de color blanco y manchas moradas.

Pelando gambas

Pelando gambas

Salteando las gambas

Salteando las gambas

Posteriormente tomamos las gambas, las pelamos y ponemos a cocer las cáscaras con un poco de agua. La carne de las gambas la troceamos y la ponemos a saltear en una sartén con un poco de aceite y unos ajos picados, doramos  y en la misma  sartén vertemos las judías picadas.

Cociendo las cáscaras

Cociendo las cáscaras

Removemos con energía la sartén manteniendo el fuego vivo y al poco incorporamos un poco de líquido de las gambas para que las vainas se vayan cocinando en el jugo, pero siempre manteniéndose un poco crocantes.

En la cazuela

En la cazuela

Preparamos la salsa , con la   soja diluida junto a una cucharada de harina de arroz y  un poco de líquido de cocer las cáscaras de las gambas. Incorporamos  todo ello a la sartén y dejamos que cuaje ligeramente, probamos sal y rectificamos si es necesario. Un breve hervor y ya está listo para servir.

Judías con gambas

Judías con gambas

Es un plato muy sabroso, con unos toques orientales aportados por la salsa de soja y las gambas. Un modo muy atractivo de consumir las judías verdes. ©

Judías tiernas a la cecina

Judías verdes en la mata

Judías verdes en la mata

Estamos en plena temporada de Judías verdes y ahora es un buen momento para disfrutar de esta suculenta leguminosa,  en una de las formas más petecibles, las ensaladas .

Cecina de león

Cecina de león

Este es un plato que no puede ser consumido por todos, pues para ello se necesita un requisito imprescindible: la incomparable cecina de León. Una vez que se dispone de ella es un plato donde los aromas de la cecina aliñan las judías junto a ingredientes sencillos: aceite y pimentón, pero dependiendo de la calidad de las judias se realza todo el plato.

Picar la cecina de vaca en finas porciones

Picar la cecina de vaca en finas porciones

Se ponen las judías lavadas y cortadas a cocer con una cucharadita de sal. Se trocea las finas lonchas de cecina en porciones muy pequeñas, se ponen a escurrir y luego enfriar las judías y luego se reparten en el plato. Por encima de las judías se reparten porciones de cecina finamente cortada, se espolvorea un poco de pimentón y se aliña con aceite de oliva y ¡ya está!

Judías verdes cocidas, más la cecina

Judías verdes cocidas, más la cecina,..

...más el pimentón y luego el aceite

…el pimentón y luego el aceite

Pero en nuestro caso no terminó ahí la cosa.  Junto a la cecina había llegado a la cocina una extraordinaria carne leonesa, en concreto de las montañas de los Picos de Europa y que mejor que la ensalada de judías para acompañar la carne y mutuamente intentar emularse en el plato.  Cada vez es más raro encontrar buena carne, pero en este caso fue un disfrute para los sentidos. ©

Judía a la cecina, la carne es el extra que hace extraordinario el plato

Judía a la cecina, la carne es el extra que hace extraordinario el plato

Los últimos fréjoles en ensalada

Judías verdes en la planta

Con estos se nos han acabado los fréjoles tardíos, ayer día 22 de noviembre nos comimos los últimos en fresco.

...listos pra ser recogidos

Estos eran de los sembrados en agosto, en concreto de la judía  verde cilíndrica, una judía verde de mata baja que bajo el túnel resiste relativamente bien el golpe de los primeros hielos, siempre que estén protegidas.

La producción ha ido bien con una salvedad, debajo del túnel se había asentado una madriguera de ratones, que por un lado se zamparon una tanda de fréjoles, pues estaban roídos y por otro eran un foco de atracción para la perra, que estaba siempre rondando el lugar y ha pisado bastante las plantas dañando en parte el fruto.

Cesta con ellos

Pero también es cierto que la humedad del túnel  se les nota a las plantas y los frutos y algunos de ellos tenían pintas que se les quitaron en lo posible y al comerlos no se les apreciaba cambio alguno en el sabor.

Cociendo al vapor

Tras ser recogidos estos últimos vamos a despedirnos de ellos hasta la primavera con una ensalada de fréjoles. Es un plato muy sencillo que viene llevando un tercio de patatas, otro de zanahoria y el último tercio de judías verdes. Limpios y troceados  se colocan todos juntos al mismo tiempo  y se cuecen al vapor sin necesidad de usar sal.   Se sacan cuando están al dente   y se colocan en el plato.

Están templados y se aliñan con pimentón en crudo, aceite y un poquito de vinagre y ya están listos para servir. Resulta sencilla de realizar, agradable por la conjunción de sabores y muy del huerto. ©

En ensalada

Recogiendo Judías

Flores de las judías

Detalle de la flor

Bueno la primera tanda de judías está ya para recolectar y de hecho eso hemos hecho y hoy hemos disfrutado de la primera ensalada de fréjoles o judías verdes si así queréis llamarlas.

Flores y vainas

Su crecimiento bajo el túnel, un poco más adelante de los tomates, nos permite adelantar  en más de un mes el consumo de judía  respecto a la producción  de  las de la zona, y eso es siempre un placer, en unos momentos en que por la subida de las temperaturas apetecen ya las ensaladas, frescas y tibias, como es frecuente que se consuman  estas verdura.

Vainas engordando

Las plantas son de mata baja, de vainas cilíndricas y un tono verde muy homogéneo pero con manchas de tomo morado y  flores de tonos  malva-rosa. Sus semillas eran  cilíndricas de un tono tostado, con vetas de tono un poco más oscuro.

Listas para ser recogidas

Cultivarlas    bajo los túneles abiertos resulta  muy adecuado  pues estos   dejan pasar el aire y a los polinizadores   con lo que no paran  en ningún momento su crecimiento, al tiempo que la humedad de los túneles es muy adecuada para la floración de las judías. Las temperatura bajo los túneles son altas sin ser excesivo el calor.

Las plantas han recibido una mano de azufre para compensar cualquier problema de hongos que pudiese desarrollarse bajo los plásticos, no habiendo habido  nada significativo.

Ensalada tibia de judías verdes con huevos de codorniz

Por lo demás solo se debe añadir  el buen tiempo que en general han disfrutado este año. Así nos hemos recogido las vainas, que por cierto nos gusta recoger cortando por el peciolo, no por el fruto y con ellas nos hemos dado el placer de la primera ensalada  tibia de la temporada acompañada de  patatas  y unos huevos de codorniz. Junto con un poco de pimentón, aceite de oliva y un buen vinagre. ©

Sabores sencillos … placeres autenticos