Archivo de la categoría: Ajos y ajetes

Porrusalda

Los puerros ahora, inicio de la primavera (antes de comenzar a sacar su tallo floral), se encuentran en su mejor momento. Este ha sido un buen año de puerros. Puerros de buen tamaño, que se han conservado a lo largo del invierno.

Por ello hay que aprovechar y disfrutar de los puerros mientras se pueda. Recogemos pues una buena manada de puerros, pues hoy toca hacer Porrusalda. La porrusalda se puede hacer con muchas recetas, pero básicamente es una sopa de puerros acompañada de otras verduras, que nosotros aprovechando que estamos en Semana Santa vamos a realizar acompañada de Bacalao.

Además de los puerros y el bacalao vamos a añadir una patata grande, un par de zanahorias, un ajete y unas cebolletas tiernas. Necesitamos además aceite de oliva virgen para sofreír la verdura, más un poco de sal y pimienta.

Comenzamos seleccionando de los puerros la zona central, dejando las hojas y partes más verdes para realizar un caldo de verduras. Luego lavando cuidadosamente esa zona central pues en ocasiones puede haber arenillas entre las diferentes capas.

Se trocea el puerro. Se lava y trocea el ajete y las cebolletas, se limpian y trocean las zanahorias y las patatas. Se cortan en pequeños trozos, pero escachando las patatas, de modo que luego suelten un poco de fécula en el caldo.

En una cazuela ponemos a sofreír los puerros, más cebolletas y ajete. Se le va dando vueltas hasta que las verduras se van estofando. Cuando van tiernas es el momento de añadir el caldo. El caldo puede ser de verduras, pero también puede ser meramente agua.

Se dejan cociendo hasta que la patata queda perfectamente cocinada y parte del almidón de la misma pasa al plato. Es el momento de incorporar el bacalao. Este se habrá puesto a desalar el día anterior. Se cortará en pequeños trocitos y se irá desmiajando. La piel es opcional el mantenerla o quitarla, depende de gustos. Solo se necesitan un par de minutos de hervor para que el plato esté listo.

Todos los platos de cuchara resultan siempre reconfortantes. Aquí el sabor de los puerros queda suavizado y equilibrado por la patata. Se le añaden los matices dulzones de las cebolletas y salados del bacalao, de modo que al plato se enriquece en matices. Es un goce en la mesa, una receta que año tras años se repite en estas épocas. ©

Tirabeques, ajetes y salchichas

Listos para su uso

Listos para su uso

Estamos recogiendo  guisantes y  tirabeques en estos días en el huerto. Con el cambio tan brusco de las temperaturas algunos de ellos  se han madurado en exceso, y van un poco duros, pero el resto  están maravillosos. Tanto los guisantes como los tirabeques son  frutos que tienen un montón de propiedades como podéis ver aquí.

Lo bueno de los tirabeques es que como vainas se adelantan  frecuentemente a  la judías verdes, y como el guisante, tienen un sabor dulzón y suave que combina bien con el ajo.

Ajetes y tallos tiernos de ajo

Ajetes y tallos tiernos de ajo

Es también época de tallos florales de los ajos de cuello duro. Ya desde hace unos años cortamos esos tallos florales  mientras están tiernos y los llevamos a la cocina, donde enriquecen muchos platos. Con los tirabeques mezcla  bien en la sartén.

Esta receta juega  además de  con esos dos ingredientes, con unas salchichas de pollo, cebolla tierna, sal y aceite. Las cantidades dependen del número de comensales, pero  si hay poco, sino son plato principal se pueden poner  como acompañamiento.

Cebolla y ajetes en la sartén

Cebolla y ajetes en la sartén

,.... añadiendo la cebolla

,…. añadiendo la cebolla

A puntopara poner los tirabeques

A punto para poner los tirabeques

Lo primero es la limpieza de los tirabeques quitando los en exceso duros. Hay que eliminar la cuerda que tienen a cada lado y lavarlos, también los partimos a la mitad. Los pondremos a cocer por breves minutos y vigilándolos, en agua con sal.

Con los tirabeques en la sartén

Con los tirabeques en la sartén

Mientras tanto ponemos a sofreír la cebolla picada, echamos los ajetes y tras unas vueltas en la sartén ponemos  las salchichas cortadas en trocitos.  No se requiere mucha cantidad  para dar sabor, una o todo lo más dos salchichas por persona. Cuando  ya van hechos se vierten los tirabeques escurridos  y se les dan unas vueltas. No deben quedar demasiado cocidos, mejor si las vainas  mantienen el crujiente. Quizá haya que rectificar la sal y a la mesa. ©

Ya en el plato

Ya en el plato

Milhojas de bacalao

Buena época de espinacas

Buena época de espinacas

Equilibrio entre el pescado las verduras y las patatas

Equilibrio entre el pescado las verduras y las patatas

Me gustan las recetas portuguesas suelen ser contundentes y  muy sabrosas. Esta la conocí en uno de los viajes realizados al país vecino y me gustó,  luego anduve buscándola por la red, localizándola donde podéis verla.

Se puede realizar con bacalao fresco ( ese es nuestro caso) o desalado. En el primer caso hay que poner el pescado un rato antes de usarlo con sal para que coja este, en el segundo se pone el bacalao a desalar el día anterior. El bacalao se pone a cocer con un poco de agua, junto con unos dientes de ajo  enteros y unas hojas de laurel, durante  4 minutos. Luego se retira del fuego y deja enfriar en el caldo.

Rodajas de patata de base

Rodajas de patata de base

Nosotros lavamos y pelamos las patatas junto con una cucharadita de sal, pero se pueden cocer enteras con su piel.  Posteriormente se pelan y se cortan en rodajas, la mitad de las cuales se colocan en una fuente que va a ir al horno. La fuente la hemos engrasado ligeramente con aceite o mantequilla.

Con la cebolla por encima

Con la cebolla por encima

Tomamos las dos cebollas y las cortamos en rodajas, la cocinamos en la sartén con cuatro cucharadas de aceite, hasta que está blanda  y dorada.

Se extiende el bacalao

Se extiende el bacalao

Se toma el bacalao, se le retira la piel y las espinas y se desmigaja.  Se extiende sobre las rodajas de patatas. Encima  del bacalao se colocan los aros de cebolla dorados, que habremos escurrido previamente.  Todo ello se remata con las rodajas de patatas restantes.

Tomamos el aceite escurrido de la cebolla y los ajos que se pican y sofríen en la misma.  Cuando empiezan a dorarse se echa en la sartén el calabacín en rodajas finas, se sazona con sal y pimienta, cocinando a fuego suave durante cinco minutos hasta que está tierno. Se retiran del fuego y se escurren.

Calabacín en rodajas

Calabacín en rodajas

Se pone el horno a calentar a 200º. Mientras tanto se toma una cucharadita de miel y se echa sobre el aceite que queda de freír la verdura, rehogando un poco (quizá  el aceite sea poco y haya que añadir un par de cucharaditas  más) Se echan las espinacas  que hemos recogido del huerto el día anterior y se saltean durante  unos minutos. Se incorpora al conjunto un par de cucharadas de vinagre y se le da a todo unas vueltas y un hervor.

Por encima la espinaca y ...

Por encima la espinaca y …

Colocamos y extendemos el calabacín sobre las patatas. Sobre estos se colocan las espinacas y todo ello se recubre con el pan  rallado, lo ideal es tener pan o broa de maíz desmenuzada, pero como  en mi caso no la había, hemos echamos pan rallado. normal.

el pan rallado

el pan rallado

Se mete todo  al horno durante unos minutos para que se amalgamen los sabores.  Es un plato  que resulta  reconfortante y muy equilibrado, perfectamente válido como plato único, dado la contundencia del conjunto. ©

Lista para comer!

Lista para comer!

Ajetes en el plato

Cultivo de ajetes

Cultivo de ajetes

En este época, en un año como el actual, se  nos ofrece un alimento con múltiples propiedades y buen sabor. Son los ajetes. Los ajos tiernos  son fáciles de cultivar y hay que procurar tenerlos disponibles a lo largo de toda una amplia  temporada, para ello yo suelo  irlos sembrando desde bien temprano y conforme los vamos consumiendo los voy reponiendo en la tierra para tener ajos suficientes hasta casi el verano, cunado toman su relevo los tallos florales de intenso sabor a ajo.

Cultivo principal de ajos

Cultivo principal de ajos

Listos para su uso en la cocina

Listos para su uso en la cocina

Para ello suelo emplear  todas las cabezas de ajos pequeños que quedan resultado del cultivo de otros ajetes, o del desarrollo de los ajos pequeños que se echan en la tierra para que se multipliquen, en ocasiones  son ajos que han crecido a partir de esos ajos chiquitos que se desarrollan en la cabeza floral.

Revuelto de cardo ajetes y panceta

Revuelto de cardo ajetes y panceta

Los ajetes son muy ricos en sabor y muy similares a los ajos en sus valores nutritivos.   Cuentan con la ventaja añadida de   ser muy buenos para reforzar el sistema inmunológico, por su capacidad de ayudarnos a combatir las infecciones.

Besamel con ajos panceta y queso

Besamel con ajos, gambas y queso

Además de que los ajos en general   tienen  un efecto antidepresivo natural  que estimula las ganas de vivir. Este es un buen motivo por el que resulta muy adecuado su consumo en  este momento del año, dado que  es una época en que por diversos motivos entre otros  el descenso de la luz solar, suele ser frecuente cierta astenia primaveral.

Incorporando los huevos al revuelto

Incorporando los huevos al revuelto

Cocinar con ajetes es similar a  hacerlo con ajo, pero dado su sabor más suave realza algunos de los platos. Incorporando los ajetes  a nuestras recetas  hemos elaborado diferentes recetas.  Desde el típico revuelto de ajetes,  a variantes de ese revuelto como ajetes con gambas, otras  a las que se incorporan cardo y panceta, sopas,  purés de calabaza con ajetes,  lasaña de cardo y ajetes, las posibilidades son múltiples y hay que investigar las posibilidades que tienen en la cocina. ©

Lubinas con ajetes

Manojo de ajetes

Manojo de ajetes

Tras las lluvias y ahora el calor, estamos en época de ajetes. Ya los primeros se ofrecen tiernos para poder saborearlos en la mesa.   Nada mejor que prepararlos en  esta receta  al horno con lubina, que además es bastante rápida de realizar.

Lavando las lubinas

Lavando las lubinas

Necesitamos unas lubinas bien frescas, que lavaremos y prepararemos para asarlas abiertas, echadas sobre  su propia piel, para lo que las colocamos en  una fuente que vaya al horno, engrasada con un poco de mantequilla. las Lubinas las aliñaremos con sal y el zumo de medio limón.

Lavaremos los ajos, eliminando puntas secas y los trocearemos. Tomamos un poco de mantequilla y la pondremos en una sartén, saltearemos  los ajetes en ella, durante unos minutos a fuego vivo.

Con los ajetes por encima

Con los ajetes por encima

A continuación  verteremos los ajetes  y la mantequilla repartiéndolos de forma equilibrada sobre el pescado y lo meteremos  todo al horno, junto con un poco de caldo de pollo ( 2-3 cucharadas) o de agua, en la base de la fuente, para que no se seque  durante más o menos  15 minutos, a 200º, hay que procurar que los ajos no se resequen y el pescado quede asado, pero jugoso.

Recién salidas del horno

Recién salidas del horno

El plato,  nosotros lo  solemos acompañar con algo de patata, en unos casos unas patatas cocidas, bañadas en la salsa del pescado, en nuestro caso  con un puré recién hecho de patatas,  al que también la salsa del pescado acompaña bien.

Ya en el plato

Ya en el plato

Es un plato delicioso, que nos permite saborear la carne acompañada del sabor de los ajos, un placer. ©

Cerdo asado con castañas

Castañas en el campo

Castañas en el campo

Uno de los productos recogidos en el otoño que empleamos en casa a lo largo del invierno son las castañas, ricas en Hidratos de Carbono, pero al mismo tiempo de bajo contenido calórico.  Así  que ahora os quiero   hablar de cómo las empleamos, en una receta de la que forman parte como  uno de los ingredientes principales: Asado de Cerdo con Castañas.

Carne en el horno con Castañas y patatas

Carne en el horno con Castañas y patatas

Costillas con castañas

Costillas con castañas

La carne empleada puede ser variada,  pudiendo elegir desde la maza de cerdo, el lomo o las costillas. La carne se adobará desde el día anterior. El ajo, un poco de pimienta, sal, un poco de pimentón, laurel, quizá algo de vino y  aceite,…  pueden formar parte de ese adobo, adaptándose a los gustos de cada cual.

Como acompañamiento de la carne nosotros empleamos  unas patatas que asamos al mismo tiempo, pero podrían ser solo las castañas. Pelamos las castañas, despojándolas de su piel exterior con un cuchillo  y luego de la interior empleando el microondas y calentándolas en pequeñas tandas. Pelamos las patatas y las cortamos en trozos.

Fileteando la carne asada

Fileteado de la carne asada

Colocamos  en una fuente, patatas y castañas y  la carne de cerdo, que habremos salteado en la sartén previamente para sellarla y que luego el asado quede jugoso. Vertemos el aliño por encima de todo ello. Metemos a horno suave, 180º, unas 2 horas, pero esto es algo relativo, pues depende de hornos.

Cada cierto tiempo iremos volteando la carne, patatas y castañas, para que se asen de forma regular, dorándose por todas partes. Al tiempo que se mezclan con los elementos del aliño. Hay que dorar el exterior, pero intentar lograr ese punto en que la carne está cocida, pero se mantiene jugosa. Al finalizar la cocción repartimos sirviéndola  en la mesa acompañada de las castañas y las patatas.

Disfrutando en la mesa

Disfrutando en la mesa

Las patatas le aportan a los asados un punto dulce y mantecoso que combina bien con el carácter untuoso de la carne de cerdo. Cuando las castañas adquieren un toque dorado y se mantienen jugosas por dentro, resultan muy sabrosas. ©

Sopa de calabaza con ajetes

Manojo de ajetes.. listos para usar

Manojo de ajetes.. listos para usar

Temporada de ajetes y este año con tanta agua se están manteniendo muy tiernos, primero los de la cosecha de noviembre, y ahora los de la cosecha de marzo. Algo bueno tenía que traer tanta lluvia.

Cuando hay de algo mucho ( los ajetes son abundantes) llega el momento en que hay que espabilar y ver sistemas donde emplearlos. Así surgió esta sopa, que  es sencilla  y que ya hemos repetido pues está muy buena y es receta original de la casa.

Calabaza americana

Calabaza americana

Calabaza cociendo

Calabaza cociendo

Ingredientes que lleva:

  • Calabaza,  en cantidad suficiente, pues es el espesante fundamental.
  • Un manojo de ajetes, un par de gambas por persona
  • Rebanaditas de pan tostado
  • Un par de huevos
  • sal y pimienta
  • Un poco de aceite

Molida con la batidora

Molida con la batidora

Se pela, se corta y  cuece la calabaza con un poco de sal  hasta que esté tierna. Entonces se pasa por el pasapuré y se reserva.

Salteando gambas

Salteando gambas

Se ponen con un poco de aceite las gambas a saltear en una sartén, se pueden incluso flambear con un poco de coñac. Cuando ya están hechas se sacan, se pelan y  la carne de las misma se maja finamente en el mortero, se incorpora un poco de pimienta. Las cáscaras se ponen a cocer con un poco de agua mientras tanto, para extraerles el caldo.

Majando las gambas

Majando las gambas

Pan tostado

Pan tostado

Se pasan las rebanaditas de pan por una sartén, con muy poco grasa, la suficiente para que el pan coja un punto de tostado, que luego resulte agradable al incorporarlo a la sopa.

Salteando ajetes

Salteando ajetes

Añadiendo carne de las  gambas

Añadiendo carne de las gambas

Al tiempo se van  limpiando  los ajetes, se les quita la primera piel, se eliminan las puntas secas y trocean.  Se toma una sartén y con un poco de aceite se ponen a saltear en la misma. Cuando ya van crujientes se incorpora la carne de las gambas y se le da unas vueltas a todo junto en la sartén.

Cociendo ya al final

Cociendo ya al final

Se pone la calabaza cocida en el  fuego y se incorpora le incorporan los ajetes y las gambas.  Cuando da un hervor se le añade el pan tostado y  se comprueba el punto de sal y se retira del fuego. Se baten dos huevos y  se incorporan a la cazuela, removiendo dentro de la cazuela  dejando que se cocinen con el calor residual. Está lista para servir y resulta muy agradable. ©

En el plato

En el plato