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Las espontáneas

Rúcula en crecimiento

Rúcula en crecimiento

Se conocen bajo el nombre de plantas espontáneas a aquellas plantas que pueden  crecer en un lugar o momento indeseado, interfiriendo con el cultivo sembrado por el hortelano. Son plantas  con una gran capacidad de resiembra. Plantas que sin problema se asilvestran en el huerto sin que  la mano del hombre intervenga en el proceso. 

Valeriana entre la hierba

Valeriana entre la hierba

Son plantas que aprovechan  las tareas que el hortelano realiza para resembrarse a si mismas. Vamos a revisar las que así lo hacen que  son una buena cantidad de ellas.

Ahora, en el periodo de la sementera,  hay una buena cantidad de plantas que aprovechan   la humedad de la tierra y  que el terreno se remueva para germinar y nacer.  Son plantas que han emitido semillas en el huerto  y estas han sido diseminadas por la acción del viento. Son plantas que se manifiestan capaces de resistir los fríos del invierno y su nacimiento  en esta época adelanta sus posibilidades reproductivas al llegar la primavera.

Acelgas a su aire

Acelgas a su aire

Algunas de las verduras más destacadas que aprovechan para crecer  de forma natural en esta época, son las siguientes:

Acelgas, es una de las plantas que normalmente no sembramos en el huerto, nos limitamos a trasladar a un lugar pertinente aquellas que van naciendo. Pero las que nacen en el otoño normalmente las consumimos como verdura más tierna, que las de mayor tamaño.

Manzanilla junto a canónigo

Manzanilla junto a canónigo

Rúcula, es otra de las espontáneas. Resistente al frío, llega incluso a florecer en este periodo y se puede aprovechar para las ensaladas si tiene suficiente humedad al entallecer más despacio que cuando hace calor.

Lechugas, de todo tipo y condición que  se pueden trasladar a donde consideremos oportuno. Allí, si están protegidas de los hielos, crecerán más.

Nabizas, Verdura sabrosa que mejora mucho más si han sido sometidas al hielo invernal  y que no están solas,  las acompañan cardos, canónigos, hinojos, … Pero no solo las verduras siguen este patrón de crecimiento también las  hierbas aromáticas  lo realizan. Es el caso de Valeriana, calendulas, manzanilla, melisa,…

Canónigos

Canónigos

Con muchas de ellas lo mejor es trasplantarlas con el terrón donde están asentadas,  para donde consideremos oportuno y dejarlas crecer, nos aportarán verdura mucho antes que las pretendamos poner, siempre que los rigores invernales se lo permitan.©

 

 

 

Acelgas antes del frío

Acelgas en el otoño

Las acelgas son una de las plantas más exuberante del huerto en estos momentos. Es una planta de raíz profunda que disfruta de  las buenas temperaturas y que si se la deja a su aire, suele adquirir un buen desarrollo.

Con pencas coloradas

En nuestro caso la mayor parte de las acelgas del huerto han nacido por su cuenta y se han desarrollado como plantas de secano, por lo que la llegada de las lluvias del otoño las ha convertido en una masa  vegetal llena de vigor..

Es ahora cuando las acelgas están al máximo de sus propiedades nutritivas y es ahora también un buen momento para potenciar su consumo  pues de que se inicie el periodo frío la parte superficial de la planta sufre bastante  con las heladas, no pudiéndose aprovechar sus hojas de la misma forma.

Por ello nosotros las incorporamos a nuestra dieta con cierta frecuencia y una receta que nos gusta tanto de primer plato como de acompañamiento de una carne son las acelgas en adobillo.

Ingredientes: Hojas de acelgas,  pan del día anterior, cucharadas de aceite, ajos, vinagre, 1 huevo cocido, sal.

Hojas de acelga cocidas

Necesitamos  un buen montón de hojas de  acelgas, hojas  que vamos a limpiar y les vamos a retirar las pencas.

Rehogando en la sartén

Se cuecen las hojas de  acelga  enteras,  pero sin dejar  que lo hagan demasiado (se les puede poner un poco de sal). Se sacan del agua, se ponen a escurrir y posteriormente se trocean bien.

Preparando el adobillocon el pan frito

Incorporando el majado a la acelga

Se  corta una rebanada de pan del día anterior en tacos, y se ponen a freir sin dejar que  se tosten demasiado, también  se fríen unos ajos.  Se sacan y se colocan en el mortero y se espera se enfríen un poco, y se machacan bien  el pan y los ajos,  posteriormente se añade un chorretón de vinagre y se mezcla todo bien.  Se cuece un huevo duro. Se le quita la cáscara, se  trocea.

Añadiendo el huevo

Se pone una sarten con un poco de aceite   y en ella cuando está el aceite se le añaden las acelgas, se rehogan bien las acelgas, se le añade el adobillo, se le incorporan el huevo duro, se mezclan bien todos los ingredientes. y ya está el plato listo para servir. Resulta un sabor complejo, donde el  sabor del pan frito y el vinagre ayuda a suavizar el de la  acelga.©

Acelgas en adobillo

Las acelgas, verdura del huerto

Beta vulgaris var. cicla

de grandes hojas

La acelgas de la familia  de las  Quenopodiaceae, son una de las verduras imprescindibles en un huerto familiar donde con un número limitado de plantas se tiene verdura de forma sostenible, pues según se van retirando las hojas ellas se van renovando.

Su hábitat ideal es un clima templado con temperaturas suaves y humedad  constante pero no excesiva. Aunque es capaz  de adaptarse a entornos más contrastados. Así gracias a sus profundas raíces es capaz de sobrevivir con menos agua y soportar y sobrevivir al descenso de las temperaturas invernales, temperaturas que juegan un papel destacado en la aparición en su segundo año de vida de los tallos florales.

Plantas listas para el trasplante

Las acelgas se suelen sembrar en primavera  y  no presentan graves problemas. En mi caso  se desarrollaron por una doble vía:

  • Por un lado puse una tanda de semillas en unos tiestecitos y allí se desarrollaron las plántulas y cuando estas adquirieron cierto tamaño las trasplanté a unas hileras  de cultivo.
  • Por otro y resultado de la semilla que todos los años se desarrolla en el huerto las plantas nacieron su cuenta sembrándose  ellas mismas. Estas plantas sino molestaban donde nacieron se las deja en ese emplazamiento y  ahora  se encuentran diseminadas  en diferentes partes de la huerta.

Detalle de las hojas

Para su cultivo es importante   labrar bien el suelo y aportarle a la tierra una  buena cantidad de abono.

Las acelgas desarrollan fuertes pencas a cuyos extremos aparecen unas grandes hojas de intenso color verde y una  elevada proporción de agua. Estas pencas y sus nervaduras  pueden ir desde el  color blanco a tonos rojizos dependiendo de la variedad que estemos cultivando.

Plantas en tierra

Es conveniente colocar alguna de las acelgas que estemos cultivando en una zona donde sea fácil el mantenimiento de la planta en el invierno, cuando la acción del hielo limita el crecimiento de las hojas  y donde se puedan proteger estas.

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Además hay que vigilar a sus depredadores, especialmente los caracoles que disfrutan de su consumo dejando grandes agujeros en las hojas, para ello suele ser conveniente cuando se riegan vigilar el envés de las mismas que es donde suelen refugiarse y retirarlos .

Si se la cuida,  a poco interés que se le dedique, nos ofrece verdura sana  de forma regular a lo largo de su primer año de vida, el segundo se dedica íntegramente a producir las semillas.©

Cultivo de la Acelga

Mata de acelgas

La acelga o Beta vulgaris var. cicla pertenece a la familia de las remolachas, pero mientras que esta se cultiva por sus raíces la acelga se   hace por sus hojas. Es una planta bienal, que como es propio el primer año se encarga de desarrollar la mata y el segundo de asegurar las semillas, salvo que la sequedad en el entorno donde se desarrolla la induzca a desarrollar estas.

En su primer año la planta desarrolla grandes hojas, lustrosas de color verde intenso, en unas variedades y rojizas en otras, con buenas pencas cuando llega a su desarrollo pleno.

La acelga llegó por primera vez a nuestro huerto en  la primavera, como planta trasplantada de mi huerta en  la Cañada,  y se han ido desarrollando a lo largo del verano.

Algunas de las plantas con el calor del verano se salieron, pero el resto ha estado aportando hojas para la cocina cuando ha sido necesario.

Durante el otoño hasta la llegada de los hielos la acelga se encuentra en un buen momento, pues gusta de el tiempo fresco, y de la humedad. Pero la llegada de los hielos puede suponer un grave problema para la acelga si los hielos son muy intensos y ella está muy jugosa y tierna. Puede resultar muy conveniente proteger algunas de las plantas para que nos aporten verdura en el invierno.

Penca de acelga dañada por el hielo

Sino se hace así es frecuente que la elevada proporción de agua de las hojas de las acelgas al sufrir la acción de los hielos  rompan las células de la misma produciendo destrozos en su sistema.