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Judías manteca Rocquencourt

Plantas y vainas de este tipo de judía

Este año hemos sembrado como judía tardía la Judía Manteca Rocquencourt, gracias Paco por las semillas. Es una judía  de mata baja, de vaina amarilla (de ahí lo de manteca) y de sección cilíndrica.  Una judía que está dando muy  buenos resultados en estos momentos. En otro año a estas alturas quizá se hubieran ya  helado, pero esta temporada  dadas las temperaturas  están creciendo muy bien.

Vainas y flores abundantes

Hileras en crecimiento

Para ello ha sido imprescindible mantener  humedad  suficiente en el suelo, dedicando una parte del agua disponible a regarlas al menos una vez a la semana. Al ser los días más cortos y con lo que refresca en la noche viene siendo una cantidad adecuada para que las plantas continúen sacando flor y las vainas sigan engordando.

Estas judías son  de semilla negra y cilíndrica y  las coloqué en tierra en el mes de agosto. Desde entonces hemos mantenido el riego. Son dos buenas hileras que al sembrarlas no nacieron de forma homogénea. Una de ellas tenía más humedad que la otra y el ritmo de nacimiento fue desigual. Esto ha resultado una ventaja, pues el proceso de  desarrollo de las vainas está más repartido.

Semillas de un negro azulado

La cosecha está siendo buena. Dado lo tiernas  que están las vainas es un placer su consumo, aunque es un tipo de judías que no tienen hilos, ni siquiera si engordan las semillas. Sería estupendo que les llegase un poco de agua de lluvia, sino mantendremos el riego mientras haya vainas que recoger. También estaremos atentos a las temperaturas de  modo que  si estas  cambian será necesario poner el túnel  cuanto antes.©

Parte de la cosecha

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Ruibarbos en el huerto

Planta de Rheum rhabarbarum entre las parras

Casi llegado ahora el final del verano quería mostraros como van los Ruibarbos que tenemos plantados ya desde hace un tiempo, casi cuatro años.  Son unas plantas con la que teníamos problemas de podredumbres y se nos morían  por ello decidimos  ponerlos entre las parras para ver si situados junto a estas podían funcionar, dado que la humedad en el área iba a estar siempre controlada. Allí  están  plantado  en la misma hilera que las parras, en un suco un tanto  elevados respecto al nivel del suelo.

Los ruibarbos son una planta que sufre lo suyo en este clima mediterráneo continentalizado.  Afloran durante la primavera y le cortamos los primeros tallos. Luego desarrollan pencas primero y luego flores. Hasta ahora no he conseguido semillas pues la floración ha sido  desigual, realizándose en fases  diferentes.

Hojas bajo la red

Al comenzar los calores el ruibarbo  necesita bastante humedad, pero al mismo tiempo sufre con ese calor y pueden proliferar los hongos. En nuestro caso durante esta etapa  no tenemos agua disponible suficiente para todo y  por ello lo dejamos a su aire, dependiendo de la humedad natural  del suelo, por ello lo normal es que termine  secándose, desapareciendo sus hojas.

Grandes hojas y pencas

La planta no se muere,  solo queda latente, a la espera del agua. Les sucede lo mismo a otras plantas mediterráneas, tal es el caso del Acanto. Cuando  a mediados del mes de julio comenzamos a regar las parras como  cada quince días, para que engorden las uvas, el ruibarbo recibe el riego también. Por ello  va sacando numerosas  hojas y  pese al calor  es el momento del año en que han alcanzado un desarrollo más homogéneo  todos ellos. Recibió como cuatro riegos.

Ahora que nuevamente andamos cortos de agua, el ruibarbo  vuelve a estar  a su aire y comienza a ver secar sus hojas poco a poco. Cuando desaparezca bajo tierra con el frío será el final de su ciclo, hasta el nuevo año.©

Judías verdes Boca de Dragón

Vainas de judías Boca de Dragón

Una de las judías verdes de mata baja más interesantes en el huerto son las Judías Boca de Dragón, una variedad dentro de los Phaseolus vulgaris. Yo suelo plantarlas habitualmente en dos tandas diferentes, unas en cosecha de verano y otra para tardíos.

Son plantas de buena producción y  mata baja. Un tipo de judía con un ritmo de crecimiento un poco más lento que las judías  verdes de mata baja y cilíndricas. Por ello yo suelo sembrar al mismo tiempo de ambos tipos de esa manera tengo claro que su producción tendrá  una oscilación  de una semana a  quince días de diferencia en la producción de sus vainas.

Como el resto de las judías verdes de mata baja tienen la ventaja de no necesitar soporte y si se riegan de forma regular sobrellevan bien los calores del verano. Desarrollan el grano en función del calor, pero la vaina no desarrolla cordovenas que las hagan poco agradables de comer, que hagan fibroso el tejido.

Si las temperaturas no son tan elevadas estas vainas  se mantienen tiernas durante un periodo de tiempo más amplio.   Por eso en tardías resultan interesantes y se puede ir recolectando sus frutos hasta que los hielos actúen sobre ellas.©

Judía verdes de piel blanca

Cosecha de fréjol blanco

Las judías verdes en esta época son muy abundantes en el huerto.  Van secuenciándose a lo largo de todo el verano.  En este momento los que están en sazón son los fréjoles de mata baja y de piel blanca.

Mata cargada de fruto

Es una variedad de judía tierna  que  lleva en casa muchos años. Con una semilla blanca, casi cilíndrica y bastante pequeña la mata no alcanza mucho tamaño, pero ofrece una abundante producción.

Al sembrarlas se colocan dos o tres plantas cercanas entre si, y separadas unos 15-20 cm, de la mata siguiente. Para mantener un buen crecimiento  es conveniente asegurar el riego de las plantas, que requieren  un terreno fresco, pero sin encharcamientos. El crecimiento de las matas al cubrir el suelo ayuda a mantener  la humedad de este.

Y sus flores blancas

Ahora llega al huerto la primera cosecha de vainas, mientras una parte de las plantas está sacando al mismo tiempo  flores. La flor es  muy blanca,  pero por lo demás similar a las del resto de esta familia de leguminosas.

Matas de judías

Es una vaina que  aguanta muy bien los rigores del calor, resistiéndose, aunque engorde la semilla  a echar cuerdas en la parte carnosa. Por ello es un fréjol que suelo hacer coincidir con las épocas de calor. Hay que estar atentos y comenzar a recoger desde que las vainas alcanzan cierto tamaño.

Las vainas son de un blanco amarillento,  poco cilíndricas, pero con ligeros engrosamientos en las zonas del fruto. más bien cortas y muy carnosas.  Son muy  tiernas al cocer. ¡Una delicia para el verano! ©

Cultivo del Kale

Blue Curled Scotich Kale

Blue Curled Scotch Kale

Este año hemos incorporado al huerto una crucífera nueva más: la Brassica oleracea var. sabellica L , popularmente conocida como Kale, o Borecale,  en concreto la variedad  de hoja rizada.

Dos hileras en el huerto

Dos hileras en el huerto

Contemplando el Kale no hay duda que está claramente emparentada con las crucíferas, en concreto con las  berzas, pero su crecimiento no es tan vigoroso como puede ser el de  estas o al menos no lo ha sido así en el huerto en su primera etapa  de cultivo, aunque a medida que vayamos recogiendo sus hojas  quizá vaya creciendo más.

En sus orígenes esta planta se sitúa en las orillas del Mediterráneo, en la región de Grecia, donde fue de las primeras hortalizas en ser utilizada, aunque hoy en día su cultivo está más asociado a las regiones frías del norte de Europa, donde con su  resistencia a los duros inviernos  muestra todas las posibilidades que esta variedad de brasicácea puede ofrecer.

Hay muchos tipos de kales, pero este que tenemos aquí  presenta las hojas de un intenso tono de verde azulado, con los bordes de las mismas muy rizados,  es la Blue Curled Kale, variedad que se considera propia de Escocia. Comparte ese sabor característico  de todas las crucíferas, debido a la presencia de glucosinolato, compuesto orgánico responsable del sabor picante y amargo

Monojo de Kale en la cocina

Manojo de Kale en la cocina

Hoy en día está de moda debido a la riqueza de nutrientes que tiene, tanto el Kale como su pariente la berza, que van  desde el aporte de numerosas vitaminas: A, B2,B6,B9, C, K, carotenos, además de potasio, calcio, fibra, … Para qué seguir,  a nada que busquéis en Internet  podéis encontrar un montón de información. Pero, … para conseguir  todos estos nutrientes el kale debe  tomarse crudo. Esta ensalada permite consumirlo así : Ensalada de kale con aguacate, nueces y tomates.

Hojas de kale  frotadas y maceradas en el limón

Hojas de kale frotadas y maceradas en el limón

Se necesita: Un manojo de kale tierno, un aguacate, unos tomates, un poco de queso tierno y medio limón. Para el aliño: aceite de oliva virgen, vinagre, una cucharadita de miel, sal y pimienta.

Ingredientes antes de mezclar

Ingredientes antes de mezclar

Se comienza lavando y troceando menudo el Kale que ya cortado  se baña con el zumo del limón, que se frota contra  las hojas, haciendo que se maceren unos minutos.  El zumo del limón suaviza el intenso sabor azufrado de esta berza. Se trocea  el resto de ingredientes: el aguacate, las nueces, los tomates y el queso. Se prepara el aliño y se  mezcla todo. Se puede repetir con ella. ©

Ensalada aliñada

Ensalada aliñada

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Con temperaturas tan veraniegas como las que estamos teniendo, en el huerto seguimos en plena producción de judías verdes. La base de todo ello es la siembra secuenciada a lo largo del verano. Pero este año, dado lo elevado de las temperaturas, la cosecha de judías que yo tenía prevista más tardía, para el mes de octubre, se ha adelantado al mes de septiembre, y se ha acelerado el proceso de crecimiento y endurecimiento de esta verdura.

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes largas, de enrame

Judías verdes largas, de enrame

Esto nos ha llevado a un mayor consumo de fréjoles realizándolos en recetas con las que hasta ahora no habíamos experimentado, como esta de arroz con judías verdes y calamares. Los protagonistas de esta receta son los fréjoles rojos, pero en el huerto también hay judías verdes bajas y cilíndricas y de los altos, verdes,alargados y planos

Fréjol rojo limpio y cortado

Fréjol rojo limpio y cortado

Para realizar la receta lo primero que haremos será un caldo de pescado. Pondremos en un litro de agua a cocer las cabezas de pescado con puerro, zanahoria y un poco de laurel durante  quince minutos. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y lo hacemos calentar, sofreimos los ajos y un poco de cebolla.

Salteando el arroz y el tomate

Salteando el arroz y el tomate

Seguidamente le añadimos el arroz y lo salteamos un poco para a continuación añadir el tomate pelado y troceado y el pimentón, junto a un poco de sal. Lo dejaremos que se poche todo ello.

Se añade el calamar

Se añade el calamar

A continuación se incorpora el calamar limpio y troceado junto con el caldo preparado para el arroz. Lavamos y picamos las judías verdes y se incorporan a la cazuela, donde lo vamos a dejar cocer unos 17 a 20 minutos aproximadamente o hasta que el arroz esté en su punto. Si se nota que se consume demasiado caldo se le va añadiendo más.

Cociendo todo ello

Cociendo todo ello

No hay que dejar que quede demasiado seco. Es una forma excelente de disfrutar de las judías verdes.©

Recogiendo semilla de cardo

Flores secas del cardo

Flores secas del cardo

El cardo, Cynara cardunculus, es una planta  de la familia de las compuestas, de origen mediterráneo que se da bien en el huerto. De hecho muchas veces no es necesario ni volverlo a plantar, pues entre los que se resiembran de forma natural y los que rebrotan de sus raíces, la presencia de esta planta está prácticamente asegurada para el nivel de nuestro consumo.

Semilla despegando

Semilla despegando

Esto no siempre es así  los cardos corren serio peligro si la presencia de ratones es abundante,  pues disfrutan de roer sus raíces y  a lo largo del invierno pueden terminar con la mayor parte de ellos. No es ese el caso en estos momentos, pues la gata los tiene bastante controlados.

Las plantas de cardos que quedan sin consumir al final de la primavera  es frecuente que desarrollen flores abundantes que son muy visitadas por abejas y abejorros durante su floración. Tras la polinización el  proceso de formación de las semillas tiene lugar a lo largo del verano y es al final del mismo, sobre todo cuando el tiempo está seco que por efecto del calor la zona de retención de la simiente  se abra un poco y el mecanismo plumoso que soporta la semilla quede  expuesto a la brisa que de forma sucesiva va a ir  arrastrando  estas semillas paracaidistas.

Al golpear las flores se suelta el paracaidas

Al golpear las flores se suelta el paracaídas

ligero y vaporoso

Ligero y vaporoso

Restos de las flores sin semillas

Restos de las flores sin semillas

Cuando en días pasados comenzó  el baile aéreo de estas semillas fue el momento en que corte las flores secas y fui extrayendo sus semillas. Para hacer esto se pueden ir desgranando las diferentes parte, pero resulta más rápido y eficaz golpear las flores contra el suelo de cemento y ir dejando caer las semillas. Más tarde estas semillas  se recogerán y  para quitar todos los restos  las terminaremos  de limpiar, aventándolas.©

Semillas antes de limpiarlas

Semillas antes de limpiarlas

 y después de hacerlo

y después de hacerlo