Archivo de la categoría: Verduras

Judía verdes de piel blanca

Cosecha de fréjol blanco

Las judías verdes en esta época son muy abundantes en el huerto.  Van secuenciándose a lo largo de todo el verano.  En este momento los que están en sazón son los fréjoles de mata baja y de piel blanca.

Mata cargada de fruto

Es una variedad de judía tierna  que  lleva en casa muchos años. Con una semilla blanca, casi cilíndrica y bastante pequeña la mata no alcanza mucho tamaño, pero ofrece una abundante producción.

Al sembrarlas se colocan dos o tres plantas cercanas entre si, y separadas unos 15-20 cm, de la mata siguiente. Para mantener un buen crecimiento  es conveniente asegurar el riego de las plantas, que requieren  un terreno fresco, pero sin encharcamientos. El crecimiento de las matas al cubrir el suelo ayuda a mantener  la humedad de este.

Y sus flores blancas

Ahora llega al huerto la primera cosecha de vainas, mientras una parte de las plantas está sacando al mismo tiempo  flores. La flor es  muy blanca,  pero por lo demás similar a las del resto de esta familia de leguminosas.

Matas de judías

Es una vaina que  aguanta muy bien los rigores del calor, resistiéndose, aunque engorde la semilla  a echar cuerdas en la parte carnosa. Por ello es un fréjol que suelo hacer coincidir con las épocas de calor. Hay que estar atentos y comenzar a recoger desde que las vainas alcanzan cierto tamaño.

Las vainas son de un blanco amarillento,  poco cilíndricas, pero con ligeros engrosamientos en las zonas del fruto. más bien cortas y muy carnosas.  Son muy  tiernas al cocer. ¡Una delicia para el verano! ©

Cultivo del Kale

Blue Curled Scotich Kale

Blue Curled Scotch Kale

Este año hemos incorporado al huerto una crucífera nueva más: la Brassica oleracea var. sabellica L , popularmente conocida como Kale, o Borecale,  en concreto la variedad  de hoja rizada.

Dos hileras en el huerto

Dos hileras en el huerto

Contemplando el Kale no hay duda que está claramente emparentada con las crucíferas, en concreto con las  berzas, pero su crecimiento no es tan vigoroso como puede ser el de  estas o al menos no lo ha sido así en el huerto en su primera etapa  de cultivo, aunque a medida que vayamos recogiendo sus hojas  quizá vaya creciendo más.

En sus orígenes esta planta se sitúa en las orillas del Mediterráneo, en la región de Grecia, donde fue de las primeras hortalizas en ser utilizada, aunque hoy en día su cultivo está más asociado a las regiones frías del norte de Europa, donde con su  resistencia a los duros inviernos  muestra todas las posibilidades que esta variedad de brasicácea puede ofrecer.

Hay muchos tipos de kales, pero este que tenemos aquí  presenta las hojas de un intenso tono de verde azulado, con los bordes de las mismas muy rizados,  es la Blue Curled Kale, variedad que se considera propia de Escocia. Comparte ese sabor característico  de todas las crucíferas, debido a la presencia de glucosinolato, compuesto orgánico responsable del sabor picante y amargo

Monojo de Kale en la cocina

Manojo de Kale en la cocina

Hoy en día está de moda debido a la riqueza de nutrientes que tiene, tanto el Kale como su pariente la berza, que van  desde el aporte de numerosas vitaminas: A, B2,B6,B9, C, K, carotenos, además de potasio, calcio, fibra, … Para qué seguir,  a nada que busquéis en Internet  podéis encontrar un montón de información. Pero, … para conseguir  todos estos nutrientes el kale debe  tomarse crudo. Esta ensalada permite consumirlo así : Ensalada de kale con aguacate, nueces y tomates.

Hojas de kale  frotadas y maceradas en el limón

Hojas de kale frotadas y maceradas en el limón

Se necesita: Un manojo de kale tierno, un aguacate, unos tomates, un poco de queso tierno y medio limón. Para el aliño: aceite de oliva virgen, vinagre, una cucharadita de miel, sal y pimienta.

Ingredientes antes de mezclar

Ingredientes antes de mezclar

Se comienza lavando y troceando menudo el Kale que ya cortado  se baña con el zumo del limón, que se frota contra  las hojas, haciendo que se maceren unos minutos.  El zumo del limón suaviza el intenso sabor azufrado de esta berza. Se trocea  el resto de ingredientes: el aguacate, las nueces, los tomates y el queso. Se prepara el aliño y se  mezcla todo. Se puede repetir con ella. ©

Ensalada aliñada

Ensalada aliñada

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Arroz con judías verdes y calamares

Con temperaturas tan veraniegas como las que estamos teniendo, en el huerto seguimos en plena producción de judías verdes. La base de todo ello es la siembra secuenciada a lo largo del verano. Pero este año, dado lo elevado de las temperaturas, la cosecha de judías que yo tenía prevista más tardía, para el mes de octubre, se ha adelantado al mes de septiembre, y se ha acelerado el proceso de crecimiento y endurecimiento de esta verdura.

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes redondas de mata baja

Judías verdes largas, de enrame

Judías verdes largas, de enrame

Esto nos ha llevado a un mayor consumo de fréjoles realizándolos en recetas con las que hasta ahora no habíamos experimentado, como esta de arroz con judías verdes y calamares. Los protagonistas de esta receta son los fréjoles rojos, pero en el huerto también hay judías verdes bajas y cilíndricas y de los altos, verdes,alargados y planos

Fréjol rojo limpio y cortado

Fréjol rojo limpio y cortado

Para realizar la receta lo primero que haremos será un caldo de pescado. Pondremos en un litro de agua a cocer las cabezas de pescado con puerro, zanahoria y un poco de laurel durante  quince minutos. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y lo hacemos calentar, sofreimos los ajos y un poco de cebolla.

Salteando el arroz y el tomate

Salteando el arroz y el tomate

Seguidamente le añadimos el arroz y lo salteamos un poco para a continuación añadir el tomate pelado y troceado y el pimentón, junto a un poco de sal. Lo dejaremos que se poche todo ello.

Se añade el calamar

Se añade el calamar

A continuación se incorpora el calamar limpio y troceado junto con el caldo preparado para el arroz. Lavamos y picamos las judías verdes y se incorporan a la cazuela, donde lo vamos a dejar cocer unos 17 a 20 minutos aproximadamente o hasta que el arroz esté en su punto. Si se nota que se consume demasiado caldo se le va añadiendo más.

Cociendo todo ello

Cociendo todo ello

No hay que dejar que quede demasiado seco. Es una forma excelente de disfrutar de las judías verdes.©

Recogiendo semilla de cardo

Flores secas del cardo

Flores secas del cardo

El cardo, Cynara cardunculus, es una planta  de la familia de las compuestas, de origen mediterráneo que se da bien en el huerto. De hecho muchas veces no es necesario ni volverlo a plantar, pues entre los que se resiembran de forma natural y los que rebrotan de sus raíces, la presencia de esta planta está prácticamente asegurada para el nivel de nuestro consumo.

Semilla despegando

Semilla despegando

Esto no siempre es así  los cardos corren serio peligro si la presencia de ratones es abundante,  pues disfrutan de roer sus raíces y  a lo largo del invierno pueden terminar con la mayor parte de ellos. No es ese el caso en estos momentos, pues la gata los tiene bastante controlados.

Las plantas de cardos que quedan sin consumir al final de la primavera  es frecuente que desarrollen flores abundantes que son muy visitadas por abejas y abejorros durante su floración. Tras la polinización el  proceso de formación de las semillas tiene lugar a lo largo del verano y es al final del mismo, sobre todo cuando el tiempo está seco que por efecto del calor la zona de retención de la simiente  se abra un poco y el mecanismo plumoso que soporta la semilla quede  expuesto a la brisa que de forma sucesiva va a ir  arrastrando  estas semillas paracaidistas.

Al golpear las flores se suelta el paracaidas

Al golpear las flores se suelta el paracaídas

ligero y vaporoso

Ligero y vaporoso

Restos de las flores sin semillas

Restos de las flores sin semillas

Cuando en días pasados comenzó  el baile aéreo de estas semillas fue el momento en que corte las flores secas y fui extrayendo sus semillas. Para hacer esto se pueden ir desgranando las diferentes parte, pero resulta más rápido y eficaz golpear las flores contra el suelo de cemento y ir dejando caer las semillas. Más tarde estas semillas  se recogerán y  para quitar todos los restos  las terminaremos  de limpiar, aventándolas.©

Semillas antes de limpiarlas

Semillas antes de limpiarlas

 y después de hacerlo

y después de hacerlo

 

Trasplante de alcachofas

Alcachofas trasplantadas

Alcachofas trasplantadas

Este fin de semana he dedicado una parte del tiempo a trasplantar las alcachofas desde donde estaban a una zona nueva. La razón está en que  las pocas que quedaban estaban siendo atacadas por los ratones desde abajo y  dado que había que replantar algunas de ellas, lo mejor era, aprovechando que las temperaturas no son demasiado bajas,  trasladarlas todas y en lo posible arar la zona y  cambiar el camino de acceso de los ratones.

Plantas antes del trasplante

Plantas antes del trasplante

Ya el invierno pasado  perdí una parte de las plantas a manos de estos roedores. Este año aunque  ha habido menos, no por ello estos han dejado de comer las raíces y tallos tiernos de las plantas.

Arando el terreno

Arando el terreno

Las alcachofas son un cultivo muy poco productivo en el huerto, en esta zona. Sufren mucho por la acción del hielo. Con ello  su floración llega tarde y el fruto se endurece pronto. Pero dado que hay disponibilidad de tierra es un capricho que me puedo permitir.

Tallos separados del tronco central

Tallos separados del tronco central

Primero una hilera

Primero una hilera

Para realizar el trasplante, primero preparamos con la motoazada la zona donde íbamos a colocarlas, luego abrimos un surco de cierta profundidad, para poner, a salvo de la acción del hielo, los tallos cortados de las antiguas plantas, unas  veces con raíces otras  sin ellas.

...luego la otra

…luego la otra

En el interior del hoyo colocamos  los tallos junto a un buen puñado de  humus. Quizá agarren o quizá no, pero hay que buscar la oportunidad. Al final tenemos  preparadas dos hileras, que si todo va bien estarán al menos otros tres años en este  lugar antes de pensar en un nuevo cambio. Quizá podamos disfrutar de nuestras  alcachofas esta primavera. ©

 

 

Las espontáneas

Rúcula en crecimiento

Rúcula en crecimiento

Se conocen bajo el nombre de plantas espontáneas a aquellas plantas que pueden  crecer en un lugar o momento indeseado, interfiriendo con el cultivo sembrado por el hortelano. Son plantas  con una gran capacidad de resiembra. Plantas que sin problema se asilvestran en el huerto sin que  la mano del hombre intervenga en el proceso. 

Valeriana entre la hierba

Valeriana entre la hierba

Son plantas que aprovechan  las tareas que el hortelano realiza para resembrarse a si mismas. Vamos a revisar las que así lo hacen que  son una buena cantidad de ellas.

Ahora, en el periodo de la sementera,  hay una buena cantidad de plantas que aprovechan   la humedad de la tierra y  que el terreno se remueva para germinar y nacer.  Son plantas que han emitido semillas en el huerto  y estas han sido diseminadas por la acción del viento. Son plantas que se manifiestan capaces de resistir los fríos del invierno y su nacimiento  en esta época adelanta sus posibilidades reproductivas al llegar la primavera.

Acelgas a su aire

Acelgas a su aire

Algunas de las verduras más destacadas que aprovechan para crecer  de forma natural en esta época, son las siguientes:

Acelgas, es una de las plantas que normalmente no sembramos en el huerto, nos limitamos a trasladar a un lugar pertinente aquellas que van naciendo. Pero las que nacen en el otoño normalmente las consumimos como verdura más tierna, que las de mayor tamaño.

Manzanilla junto a canónigo

Manzanilla junto a canónigo

Rúcula, es otra de las espontáneas. Resistente al frío, llega incluso a florecer en este periodo y se puede aprovechar para las ensaladas si tiene suficiente humedad al entallecer más despacio que cuando hace calor.

Lechugas, de todo tipo y condición que  se pueden trasladar a donde consideremos oportuno. Allí, si están protegidas de los hielos, crecerán más.

Nabizas, Verdura sabrosa que mejora mucho más si han sido sometidas al hielo invernal  y que no están solas,  las acompañan cardos, canónigos, hinojos, … Pero no solo las verduras siguen este patrón de crecimiento también las  hierbas aromáticas  lo realizan. Es el caso de Valeriana, calendulas, manzanilla, melisa,…

Canónigos

Canónigos

Con muchas de ellas lo mejor es trasplantarlas con el terrón donde están asentadas,  para donde consideremos oportuno y dejarlas crecer, nos aportarán verdura mucho antes que las pretendamos poner, siempre que los rigores invernales se lo permitan.©

 

 

 

Judias verdes de otoño

Judias Bocas de Dragón

Judias Bocas de Dragón

Como casi todos los años  por estas fechas el cultivo de  judías tardías está todavía en el huerto. Es una  siembra que realizamos  a lo largo del mes de agosto y que ahora en el otoño da sus frutos.

La judía verdes es sin duda un cultivo del calor. Su crecimiento está asegurado as lo largo de agosto e incluso septiembre, pero luego en los meses de octubre se enlentece y depende de cómo vengan las temperaturas.

Bajo el túnel

Bajo el túnel

Mata baja de fréjol redondo

Mata baja de fréjol redondo

Este año  sembramos matas bajas de judías verdes  de vaina redonda y  de la variedad Boca de dragón. Antes del final del verano las plantas iban muy bien, pero  en las semanas de inicio del otoño, sin que lo esperáramos, la helada golpéo el huerto y las plantas más sensibles se vieron afectadas. En esta situación se encontraron las judías. La helada aunque no fue muy intensa y no duró más de un par de días quemó todas las hojas superiores de estas plantas.

En crecimiento

En crecimiento

En los días  siguientes colocamos un túnel de  plástico sobre  las judías, que es lo que ha permitido su existencia hasta ahora. Pese a que las hojas superiores quedaron dañadas las judías han sobrevivido. Estaban en plena floración,  y continuaron con ello. Terminaron  en muchos casos  el proceso de polinización y en otros el crecimiento de las vainas.

Las plantas quedaron bajo plástico y no han sufrido  intensamente las lluvias, lo que junto a las temperaturas suaves  ha permitido su crecimiento. Hemos ido comiendo de ellas conforme se han ido desarrollando, de hecho todavía podremos disfrutarlas en el planto por unos días.©