Archivo de la categoría: Verduras

La importancia del mes de setiembre para la escarola

Como cada mes de setiembre este año también he colocado escarola en el huerto. Nos gusta tener escarola en el otoño e invierno y para ello es muy importante colocar pronto la escarola. Este año ha sido escarola Corneta.

Semillero

Normalmente nuestra escarola procede de un semillero que hemos sembrado a comienzos del mes de julio. La escarola es una verdura a la que le lleva su tiempo crecer, y por eso no hay que descuidarse sobre cuando se siembra, de modo que para inicios de septiembre, como más tardar, podamos trasplantarla a su lugar de crecimiento.

Septiembre resulta un mes importante no solo por el trasplante sino por el modo en que se va a desarrollar. Dependiendo de cómo venga el mes depende su crecimiento. También influyen los cuidados y atención que le demos.

La primera mitad de setiembre vino cálida por lo que fue imprescindible cuidar el riego y mantener la escarola con buenos niveles de frescura. Al realizar el trasplante procuramos proteger las plantas con algo de paja de modo que no recibieran todo el impacto de la radiación solar. Esa paja se colocó luego en los suco y ayudó a mantener la humedad en la tierra, elemento importante cuando se cortó el riego en el canal.

En la segunda mitad del mes comenzaron las lluvias que han mantenido buenos niveles de humedad para las plantas. Estas están creciendo bien, pero habrá que estar atentos a un descenso de la temperaturas, pues si este es muy continuado ya tengo preparado parte del túnel para cubrirlas. No porque las plantas sufran por el descenso de las temperaturas, sino porque sus ritmos de crecimiento bajan.

Finales de setiembre

Estoy esperando antes de cubrirlas a darles un tratamiento de purín de cebolla, pues es un buen sistema para controlar podredumbres, que bajo el túnel pueden desarrollarse sino se les da. Para ello es conveniente que deje de llover y esté el ambiente unos días seco.©

El sabor de las judías verdes tardías

Pocas judías verdes son tan sabrosas como las judías verdes tardías. Criadas las plantas con el calor del verano es gracias al moderado descenso de las temperaturas cuando las vainas adquieren su mejor sabor.

Las judías verdes tempranas tienen el sabor de las primicias del verano, pero no siempre se ajusta su promesa a lo que luego las plantas ofrecen. Las desarrolladas en pleno verano frecuentemente se ven agobiadas por los calores de la época. Desarrolladas en un momento en que cualquier descuido en el agua que se les ofrece o en el momento en que se recogen y las fibras pueden aparecer en su textura.

Flor vaina amarilla

Pero las vainas de esta época son otra cosas, se ofrecen a otras posibilidades. Vainas de Judías verdes o amarillas de crecimiento relajado, sin el estrés que, la carencia de agua o los rigores de la luz solar, pueden producir en pleno verano. Vainas que tras las lluvias se refrescan cada mañana en el rocío que cuaja en sus hojas.

Flor vainas verdes

Plantas con flores bien visitadas por las abejas. Que crecen en plenitud según las peculiaridades de cada especie. Vainas que no han sido violentadas por los rigores climáticos.

Por eso suelen ser excepcionales. Se deshacen en la boca y al tiempo tienen ese crocante que habla de carnosidad y jugo. El sabor habla del verano y conserva en estas fechas todas las promesas de este. Pero añade algo más.

Ese algo más que se consigue dando un paso adelante, rompiendo las normas, esperando que la apuesta a la que se juega se derrame en el plato. Un algo más de trasgresión e incluso de provocación. Todo ello se saborea en la mesa mientras se disfruta el placer de su sabor.©

Siembra tardía de judías verdes

Siembras de julio
Siembra a inicio de julio

Una de las decisiones que hay que tomar en el verano es hasta cuando se deben sembrar las judías verdes tardías. Esto no tiene una regla universal, ni siquiera una regla anual. Esta en relación directa con el clima y de las posibilidades que este cada año ofrece.

Lo primero de todo es precisar que se entiende por fréjoles tardíos. Recuerdo que para mi madre estos eran los Sanjuaneros, es decir los que sembraba en torno a S. Juan, es decir inicios del verano.

Siembras de agosto

Yo aplico el concepto de tardíos a los sembrados mucho más retrasados. Una clasificación aplicada a todos aquellos que crecidos con el calor, ven flores y frutos cuando la temperatura refresca, y ello obliga en ocasiones a poner algo de protección para sacarlos adelante.

Fréjol de vaina blanca

Así desde mediados de julio comienzo con mi tanda de tardíos. Cada diez o quince días coloco otra. La fecha final suele ser finales de agosto. Estos dependen totalmente de las condiciones climáticas para que salgan adelante, pero hay años que los comemos (hay que tener en cuenta que en los últimos años los otoños han ido viniendo suaves). Por otro lado son leguminosas y aunque no salgan adelante su cultivo siempre viene bien al suelo.

Siembras de agosto

Los tardíos son fréjoles que se desarrollan bien en el calor del verano, siempre que se les de el agua que necesitan, menos que a los desarrollados en pleno verano. Por otro lado la floración coincide con noches que refrescan y suelen sacar las vainas sin el agobio del calor, de modo que se mantienen tiernos y sin correa durante mucho más tiempo.

Fréjol Boca de Dragón

Para las vainas tardías coloco siempre fréjoles de matas bajas. Tienen la ventaja de que son más fáciles de cubrir si las condiciones térmicas empeoran. Procuro mantener algo de diversidad. Así aunque en general predominan las judías verdes redondas, también coloco de vaina blanca y boca de Dragón. Los más resistentes son los primeros. Y serán de ellos de los que ahora a finales de agosto colocaré el último suco y a ver que sucede.©

Tortilla de patatas con coliflor

Casi todos los años me gusta poner unas plantas de coliflor para poder tenerlas temprano, como verdura del verano. La cosecha importante de las crucíferas viene para el otoño-invierno, pero ahora se adelanta un poco. El año pasado fueron 6 plantas, este solo han sido cuatro, pero eso nos permite tener unas cuantas comidas diferentes en el centro del verano, utilizando de materia base la coliflor.

Las coliflores tienen poco truco en mi huerto. Les coloco humus y un poco de cal junto a la raíz. Después hay que mantener el riego conforme lo demanda la planta. Así en estas fechas tenemos plantas que van sacando su hermosa pella.

Una receta en la que la coliflor sienta bien es en la tortilla de patatas. Esta es la manera cómo la realizamos nosotros. En mi casa la tortilla la suele hacer mi marido. El emplea siempre cebolla para la tortilla, junto con patatas, que en este caso han combinado patata blanca y morada y la coliflor cocida al vapor.

Comienza pochando bien la cebolla en aceite de oliva. Sigue cocinando luego las patatas hasta que están tiernas y se termina añadiendo la coliflor, que ya estaba cocida al vapor, resto del exceso de otro plato.

Todo se revuelve y se mezcla. Se añade un poco de sal y se le incorporan los huevos caseros, que le dan un mejor color y sabor a las recetas. Se coloca al fuego y se deja dorar por fuera, sin que se seque demasiado por dentro, aunque a nosotros nos gusta cuajando los huevos.

La tortilla suele ser frecuente plato de verano, pero así sale diferente. Se incorpora además esta crucífera en la dieta, que como todas las de la familia resulta tan importante en la salud y en la prevención de enfermedades. ©

Lechuga Hoja de Roble roja

En esta época en nuestra huerta las lechugas están creciendo con fuerza. Es un momento en que están las variedades sembradas al final del invierno, junto con las variedades sembradas más tarde, que serán variedades más propicias para el aumento del calor.

Entre esas variedades sembradas en el invierno para el consumo primaveral está la lechuga Hoja de Roble roja. Es una lechuga que me gusta tener en el huerto a lo largo de la primavera. Aunque es una lechuga que no se adapta nada bien a un exceso de calor, tiende a espigarse, motivo por el que para el verano prefiero otras.

La lechuga Hoja de Roble roja recibe ese nombre por las formas lobuladas que adopta la hoja. Aunque nosotros en el huerto tenemos lechugas de dos variedades diferentes, una de hojas más cortas y redondeadas y que tienden a acogollarse, mientras que en la otra sus hojas son más alargadas, es una lechuga más esbelta con cierto toque lanceolado y dentado que recuerda un tanto a la hoja del Diente de León o la Achicoria. En ambos casos las hojas de estas lechugas presentan intensos tonos rojizos, amoratados, …que se atribuyen a la presencia de diversos antioxidantes, entre otros antocianinas, en las hojas.

La lechuga Hoja de Roble roja tiene un olor delicioso, dulce, suave… también lo es en su sabor. Es una planta de textura tierna, levemente crocante. Rica en agua, necesita de esta para mantenerse crujiente. Es una planta saciante, rica en fibra, numerosas vitaminas y minerales, sobre todo si tiene un crecimiento orgánico.

Por ello debemos ofrecer a la lechuga un cultivo lo más natural posible. Nosotros esta partida la hemos localizado a pleno sol. Como único abono han recibido humus de lombriz. Se han colocado en un suco que permite agruparlas en dos hileras paralelas colocadas a tresbolillo. Un suco fácil de anegar, para darles un riego profundo al menos un par de veces en semana.

No hay que hacer pasar sed a las lechugas. Su brillo nos indica su necesidad. El consumo debe realizarse con regularidad, pues llegados los calores intensos esta variedad tiende a sacar el tallo floral, por lo que hay que consumirla antes, salvo que se quieran semillas.©

¿Cómo tener canónigos en la terraza de casa?

Los canónigos son uno de los cultivos que más fácilmente se pierden entre las muchas hierbas que nacen en el huerto. Su pequeño tamaño y sus demandas de humedad hacen que necesiten una atención más cercana. Cansada de que al final no pudieran estar de forma cómoda para un consumo fácil, decidí probar algo nuevo y diferente. Por ello los coloqué en la terraza de casa.

En el suelo compitiendo con todo lo demás

Empleando unas cajas de plástico, bajas, de las que se desechan de la fruta, coloqué unos 10 centímetros de tierra y algo de humus. Luego pusimos las semillas sobre el suelo. Esto fue durante el mes de enero y desde entonces les hemos ido dando agua. Ahora estoy comenzando a recoger las plantas para la ensalada.

Las cajas las coloqué sobre la barandilla de la terraza. Con un pequeño toldo para evitar que la lluvia pudiera arrastrar la tierra y las semillas. Las plantas nacieron muy bien. Son una planta que gusta de ciertos niveles de frescor, por lo que su cultivo es más adecuado en los meses de menos calor.

El toldo durante la temporada fría les ofreció protección del viento frío. En esta época les sirve de sombra, y evita una excesiva evapotranspiración. Las cajas las coloqué con una diferencia de fechas, de modo que no todos los canónigos se vengan en las mismas fechas.

Al tener las semillas en cajas el control de las hierbas es fácil de realizar y se evita la competencia que tiende a sofocar los canónigos. Su crecimiento está siendo muy denso. Esto nos indica la necesidad de disminuir la cantidad de semillas para siembras posteriores.

Nuestra intención es comenzar a usarla en las ensaladas, para ello iremos realizando diferentes cortes. De modo que los canónigos se vayan regenerando y creciendo. Llegará un momento en que la temperatura obligará a las plantas a entallecer para sacar semilla. Nos interesa especialmente este hecho pues en la caja será fácil el poder recolectar esta.

Veremos como va funcionando y si todo va bien pretendemos realizar unas siembras similares a partir de agosto. De modo que podamos disfrutar de los canónigos a lo largo del otoño y en el invierno en las ensaladas, lo mismo que haremos ahora, en la primavera. ©

Regando los semilleros de hoja en marzo

Durante el mes de febrero  coloqué bajo el túnel, donde había tenido puestas las escarolas, los semilleros para conseguir verdura temprana en la primavera. Tras el problema que tuve con los roedores en el  invernadero,  preferí colocar los semilleros lejos del mismo y el túnel era una buena opción.

Durante el mes de marzo han ido creciendo  y en estos días están comenzando  a tomar vigor.  No tardaremos mucho en tener que iniciar el trasplante de algunas de ellas, las de  mayor fuerza, para que adquieran mejor desarrollo.

Cuando pusimos los semilleros el planteamiento era conseguir verdura de hoja, tanto para consumo en verde como cocinada.  Así por un lado pusimos algunas tradicionales, de ahí la variedad de lechugas que tenemos en crecimiento. Por otro  hay espinacas para consumo de la hoja en tierno mientras sea pequeña y diferentes variedades de crucíferas.

Las lechugas   están en dos fases muy diferentes. Una tanda están arrancando en su crecimiento  y en unos quince, veinte días se podrán comenzar a consumir. Las otras son más pequeñas  y han nacido de forma irregular, aunque sospecho que hay algún depredador (entiéndase babosas y caracoles); que son responsables de su desaparición.  Con todo hay lechugas romana, de hoja rizada, de roble roja, trucha, Maravilla verano,  lechuga china para tallos,..

Las espinacas ya las tenemos en producción y se van pelando las hojas según se van comiendo.

Brécol

Respecto a las crucíferas es de las que hay mayor variedad.  Por lado alguna crucífera europea: Unos repollos, algún brécol, algún nabos, …. Pero hay una mayor variedad de crucíferas asiáticas.  Con estas tengo menos experiencia y todavía no las controlo en su desarrollo, por lo que en ocasiones se salen y florecen antes de tiempo.

Mizuna

La mayoría es para su consumo en tierno cuando se pueda, mientras son pequeñas si están tiernas. Pero también tengo  intención de colocar algunas para su  desarrollo y posterior consumo. Así hay mizuma, mostaza roja, komatsuna, col china, …

Komatsunas

Ahora  les estoy dando un buen riego. Les hacía falta, pues hace calor bajo el túnel estos días.  Tengo intención de cavar los semilleros en un par de días y  en una semana si se mantiene el calor estaré comenzando a realizar alguno de los trasplantes que quiero  poner, con: lechugas, coles chinas, komatsunas,  brécoles,  mizumas,  y el resto,….pero ya os mostraré.©

Conservación de las coles bajo túnel

Este otoño pasado, ya avanzada la temporada,  decidí colocar un túnel  sobre la hilera de  diversas coles que teníamos ya bastante crecidas en el huerto. La razón de ello está en que aunque los repollos  y en general las crucíferas, suelen ser resistente y aguantan bien cierto nivel de frío, cuando  las temperaturas bajan en exceso, al ser hojas carnosas,  pueden  sufrir bastante, se hielan y estropean.

Conforme avanzaba la temporada y las temperaturas se mantenían suaves llegué a pensar que quizá había sido demasiado precavida con los repollos y que en realidad no iba a ser necesario  el haber protegido las coles.

El mes de enero colocó a cada uno  en su sitio y la caída de las temperaturas fue drástica, muy intensa y en poco tiempo. En el huerto hubo mínimas de -9.9º. Temperaturas  muy bajas que al asentarse las nieblas se vieron mantenidas día y noche durante bastante tiempo.

Al volver a aparecer  el sol parecía que el daño había sido importante, pero ha sido ahora al revisar  bajo el túnel cuando vemos que se han recuperado mejor de lo esperado, pero de forma desigual. Bajo el túnel   lo que quedaba por consumir era : Repollos de Asa de Cántaro, de la variedad Pao de Azúcar, kalibos morados, lombardas y unos colirrábanos.

Como se puede ver en las fotografías las variedades de hoja verde, es el caso del Asa de Cántaro, han sufrido más deterioro  que las variedades moradas. Así tanto los kalibos, como las lombardas apenas se ven afectados por el  frío. Los mejores sin duda los kalibos que son una variedad que cada año me gusta más. Tengo que mirar a ver si soy capaz de conseguir sacar semillas.

Lo que  hoy hemos hecho ha sido, aprovechando que ha salido el sol y las temperaturas son suaves, el descubrir el túnel, tanto para  eliminar las hojas heladas en proceso de descomposición, como para ventilar y secar bien las superficies de las hojas. Esperemos se sigan conservando y los vayamos poco a poco consumiendo.©

Kale púrpura

Buscando incrementar la variedad de crucíferas en el huerto, esta primavera pasada compré semillas de Brassica oleracea var. sabellica L., col crespa también conocida como Kale, en su variedad púrpura.

Las semillas las sembré durante el confinamiento en pequeños alveolos. Colocando unas cuantas semillas en cada uno de ellos. Nacieron todas y cuidadas durante ese periodo, crecieron bien.

Al finalizar el confinamiento y dado que los alveolos se les iban quedando pequeños los coloqué en tierra. La intención era  de que cuando las plantas crecieran un poco más las colocaría en otra ubicación y las separaría.  Luego el tiempo pasó y yo, por unas cosas o por otras, no lo hice. Pese a todo este abandono  y el hecho de estar apelotonadas entre si, los kales han crecido bien. 

Las plantas han estado abiertas a su consumo en todo momento, y se han empleado en diversos plantos, pero es ahora cuando comienza su mejor momento. La llegada del frío hace que las plantas se pongan más suaves en su sabor y más tiernas y sabrosas.

La planta del kale púrpura es más esbelta que la del Kale verde rizado, sembrada en sus mismas fechas. Una planta que oscila entre los 0,60 cm y el metro. de hojas de tamaño mediano y un rizo muy prieto.

Su color no implica una reducción de nutrientes e igual que el Kale verde presenta un elevado contenido en minerales, vitaminas, antioxidantes, ayuda  contra el cáncer, el colesterol, el estreñimiento,  … Su rico colorido  hace de ella también un vegetal con gran valor ornamental.©

Sementijos de otoño

Este año una buena parte de los sementijos de otoño van bajo túnel. Un túnel alargado  que hemos montado con tubos de riego, arcos de hierro, estacas de fresno  y varas de mimbre. Unos le dan solidez, mientras que los otros se adaptan a las  contingencias climatológicas con flexibilidad, de modo que hasta ahora aunque el viento ha sido fuerte y la lluvia intensa, han funcionando  con eficacia. Tan solo  queda saber qué sucedería en caso de que hubiera nevadas intensas, aunque a priori parece que eso sea harto difícil.

Durante el mes de octubre se llenaron de hierbas

Los túneles se fueron montando  a lo largo del mes de octubre, poco a poco, al tiempo que se iban realizando las tareas de  recogida de la cosecha. Los sementijos se habían puesto desde comienzos del mes de setiembre, en unos casos a resultas del trasplante de plántulas de escarola, lechuga y puerros, en otros resultado de la siembra directa, tal es el caso de los semilleros de judías verdes, cebollas, espinacas, zanahorias moradas, rábanos, y  algunos nabos.

La llegada de la bonanza otoñal,  con temperaturas suaves  y mayor humedad, obligó a una buena tarea de desbroce de hierbas que se multiplicaron entre los sementijos. Ello hizo que la tarea de colocar los túneles se alargara un poco más.

Cado uno de los sementijos colocados tiene diferentes objetivos. Está claro que escarolas ( de hoja ancha y rizada), lechugas y puerros pretenden suministrar estas verduras a lo largo del otoño y parte del invierno. Por esta zona aunque las plantas sobreviven no suelen medrar demasiado y en el caso de las lechugas si las heladas son intensas incluso se ven afectadas por ellas.

Las espinacas, rábanos y nabos pretenden conseguir suministro de esta verdura  asegurando su desarrollo  al margen de cómo vengan las temperaturas.

Las cebollas son el semillero de dónde pretendo sacar  las plántulas para el trasplante inverno-primaveral, ya que  aquí bajo el túnel se están desarrollando bien.

Las zanahorias moradas suponen un experimento. Dado que las zanahorias se me suelen entallecer sembradas en pleno verano  y que en el sur se desarrollan como cultivo otoñal,  decidí  ver cómo se desarrollarían como cultivo de otoño- invierno bajo túnel. De momento su pinta es buena, pero todavía no hemos empezado a consumirlas, aunque hasta ahora bajo el túnel  han estado creciendo bien.

Otro experimento  similar son las judías verdes sembradas tan tardías que todavía están en flor en estos momentos. Estoy resistiendo en ponerles una doble cubierta por ese mismo motivo,  y por ello necesitan de los insectos que hay bajo la cubierta del plástico para polinizar sus flores, pero las expectativas con ellas se manifiestan dudosas.

Este espacio se pretende que sea algo dinámico y como quedará algo de espacio según se vaya vaciando, es allí  donde se pretenden colocar algunas verduras asiáticas, sobre todo a partir del momento en que las judías verdes no puedan soportar los rigores invernales del exterior y vayan muriendo.©