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Bizcochuelo de achira, primer experimento

Cannas con las hojas heladas

Cannas con las hojas heladas

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Planta de Canna indica con sus tubérculos

Este año he vuelto  a plantar Achira, o más conocida por esta zona como Canna indica o canna edulis.  Por aquí sigue siendo una planta ornamental en los jardines,  pero nosotros la cultivamos para usar sus tubérculos. La cosecha  no ha sido mala teniendo en cuenta que tenía cinco  matas en total plantadas.

Es una planta de ciclo largo que necesita tiempo para la formación de sus almidones, por lo  que la he ido manteniendo en el huerto todo lo que he podido, hasta que finalmente la tocó la helada que acabó con sus hojas,  y nosotros la sacamos de la tierra al día siguiente.  Los tubérculos, que al sacar las patatas había arropado con tierra a su alrededor, no parecen  haber sido afectados, por lo que tras arrancarlos, los hemos ido dejando secar un poco.

Total de la cosecha

Total de la cosecha

Tras recoger la Achira me he dedicado a indagar por Internet buscando que hacer con  los tubérculos. Allí lo que localizo para usar es la harina de achira, procedimiento  este que queda lejos de mis posibilidades.  Pero algo teníamos que hacer con ellos, por lo que  este ha sido el primero de mis experimentos. Quizá con el tiempo podamos ir ajustando la receta y las proporciones de sus ingredientes.

Pelando los tubérculos de la achira

Pelando los tubérculos de la achira

Pure de achira mezclado con leche y aceite

Puré de achira mezclado con leche y aceite

Vamos con este bizcochuelo  de Achira. Necesitamos  para hacerlo unos 400 gr de achira cocida, pelada, y reducida a puré, 100 del de leche, 100 dl de aceite de girasol, 4 huevos y  150 gr de azúcar, una cucharadita de levadura en polvo.

Masa del bizcochuelo lista

Masa del bizcochuelo lista

Comenzamos mezclando con las barillas  de la batidora los huevos y el azúcar hasta que se ponen espumosos. Por otro lado el puré de achira  lo mezclamos con la leche y con el aceite con la batidora, más la levadura en polvo. Se unen y homogenizan ambos y la masa se vierte en el molde engrasado. lo dejamos en el horno a 250 º hasta que vemos que va dorando. El bizcochuelo resultante  tiene una textura ligeramente húmeda, lo que nos da idea de que quizá en el próximo experimento le incorporemos algo de harina de trigo, o bien  si queremos que sea solo de achira  debamos ir reduciendo la leche.

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

Bizcochuelo de achira recién sacado del horno

El sabor  me recuerda a los tupinambos.  Buscando el auténtico sabor de la achira no le puse nada para dar sabor al bizcocho, aunque se podría haber añadido algo de cáscara de limón o de canela. Resultó muy digerible, y dejaba una sensación agradable tras tomarlo.   Sigo buscando recetas, por lo que  no tardando mucho volveré a probar sus posibilidades. ©

Corte del bizcochuelo

Corte del bizcochuelo

Canna edulis

Planta junto al estanque

Planta junto al estanque

Detalles de la flor

Detalles de la flor

Cuanto más se profundiza en los cultivos del huerto más  novedades va uno conociendo. Sucede así con esta planta perteneciente a la familia de las Cannáceas: la Canna edulis, también llamada Canna indica, pero que usualmente en jardinería  se llama Caña de las Indias, y en su lugar de origen se conoce como Achira.

Altura de la planta

Altura de la planta

De procedencia  americana, es una planta que en Europa suele ser utilizada como ornamental, mientras que en su lugar de procedencia se usa como un buen comestible. Pertenece a la familia de las Cannáceas y es una planta perenne en las zonas tropicales y subtropicales, pero en Europa suele perder sus hojas al llegar el invierno conservando sus reservas en el  rizoma que tiene.

Es una planta que alcanza un buen crecimiento. De hecho  en nuestro caso sin haberle dado ningún cuidado especial, está superando el metro y medio de altura. También  si es cierto que en la zona donde la colocamos (en uno de los laterales del estanque, haciendo la ladera del mismo)  habíamos añadido tierra nueva y  bien abonada.

Está colocada a pleno sol. Es una zona que se riega con cierta frecuencia por inundación, con el agua que a veces desborda el estanque.

Formación de semillas

Semillas en formación

La planta que nosotros tenemos tiene una flor bastante modesta, en comparación con la bella flor que pueden desarrollar algunas variedades de esta planta. Tras la flor ha ido apareciendo los receptáculos de las semillas, aunque estas todavía no están maduras.

Este año no queremos nada más allá con conseguir multiplicar la planta y que sobreviva al invierno, pero si en el próximo año continua  con un buen crecimiento quizá podamos probar que posibilidades culinarias ofrece. ©

Extraordinaria cosecha de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Uno de los capazos llenos de boniatos

Una magnífica cosecha de boniatos es lo que  hemos tenido, en cantidad y calidad. Tanta que ni los descuentos de  los ratones han podido menguar lo extraordinaria que ha sido la  cosecha de este año. Estamos en buen camino en su modo de  producción.

Al comenzar a sacer los boniatos

Al comenzar a sacar los boniatos

Viendo como los ratones se habían metido con las patatas y cómo había  huellas de su ataque en los boniatos, decidí sacarlos de la tierra.  Ya hemos visto como desde su plantación habían crecido con muchas ramas y un  buen desarrollo. Su permanencia en  tierra ha sido mucho más larga que el primer año que los plantamos.

Sacando tubérculos de buen grosor

Sacando tubérculos de buen grosor

Cosecha final

Cosecha final

Al haber conseguido adelantar su plantación y pese a que este verano no  ha sido especialmente cálido, los boniatos aprovecharon el verano para un mejor desarrollo.  Así aunque los he extraído casi un mes antes  que en el primer año, que los recogí mediados de noviembre, lo he podido hacer, sin que las plantas hayan sufrido  la acción del frío, lo que creo pueda beneficiar para su correcta conservación.

Para recogerlos debemos tener en cuenta que los boniatos tienen una piel muy sensibles, que recibe todo tipo de marcas como lesiones que posteriormente son foco de entrada de hongos y podredumbres. Hay que intentar sacarlos con los menores daños. Por ello usamos la laya.

Aprovechamos una buena tarde de otoño. Fuimos retirando las hojas verdes y posteriormente clavando la laya en tierra,  cerca, pero sin entrar en contacto,  y haciendo palanca. El resultado está a la vista: gruesos y abundantes  boniatos de piel  púrpura, que dejamos sobre la tierra para que se fuese secando la tierra que tenían a su alrededor. Luego rellenamos dos talegas con ellos  y para casa.  Pincha aquí si quieres ver el proceso de la plantación de Boniatos a lo largo de este año: mayo, Junio, julio, agosto.©

Plaga de ratones

El otoño comienza a tomar color

El otoño comienza a tomar color

Tardes magníficas de otoño  en el huerto, todo  serenidad y calma. El sol calienta la tierra y la vegetación crece y se torna exuberante por doquier.

Estanque

Estanque

Pero no todo es  paz en el paraíso. En ocasiones al mover una rama o  separar un cubo los ves correr, a veces esconderse y en otras ocasiones quedarse casi tan campantes, mirando para uno. ¡Ratones! hay muchos ratones en el huerto.

El año ha venido magnífico para ellos, y se ve que hay pocos depredadores, de hecho hace tiempo que no llevamos la perra al huerto, desde que montamos el estanque, pues no queríamos que nos volviera a rasgar la lona.

La ausencia de la perra, con los ratones que cazaba días tras día,  ha supuesto un aumento significativo de ellos. Tantos que se ha empezado a notar sus destrozos en algunos cultivos que aparecen roídos.

Patatas de la paja roídas

Patatas de la paja roídas

Cascarón y boniato comidos

Cascarón y boniato comidos

Así las patatas de la paja tenían muchas patatas comidas y con apenas poco más que el cascarón. Pero el daño más abundante ha sucedido  con los boniatos. Los  han localizado bajo la tierra y  de los mejores nos dejan  la cáscara que los bordea. Lo demás está comido a conciencia.

 y sigue...

y sigue…

Seguimos poniendo ratoneras y  harina con yeso y   agua cerca, pero con la humedad la mezcla  se humedece y es menos consumida y efectiva.

...y sigue

…y sigue

Tengo miedo por lo que pasará ahora que hemos quitado  del huerto las patatas y los boniatos, no dudo que se trasladarán a otros  cultivos y posiblemente a  zanahorias y remolachas,  o quizá  sean los nabos o las escarolas los que sufran la plaga.  ¡Voy a tener que volver a llevar la perra al huerto!  e indagar otros sistemas de control de roedores. ©

Con los boniatos en tierra

Hileras plantadas de boniatos

Hileras plantadas de boniatos

Ya iniciado  el mes de junio ha llegado  el momento de llevar los boniatos al huerto en  espera de que  no haya ya más  sustos con las temperaturas. Los boniatos los tenía colocados dentro de envases de leche, reutilizados con su nuevo uso. Hasta ahora han estado en los laterales del invernadero, prendiendo  los tallos y desarrollando raíces.

Plantas antes del trasplante

Plantas antes del trasplante

Creciendo en la caja

Creciendo en la caja

Las plantas  van mucho más adelantadas, tienen un tamaño mucho mayor que los primeros que planté hace dos años. Ahora al trasplantarlos encontramos con que  han desarrollado  buenas raíces, por lo que   apenas notan el cambio, no se  resienten.

Colocando la primera hilera

Colocando la primera hilera

De momento he colocado dos hileras de unas trece  plantas cada una, en una de las zonas más arenosas del huerto. Pretendo colocar otra hilera más y con ello ya tendremos toda nuestra  cosecha.

Espero que al adelantar el periodo de crecimiento y avanzar  casi en dos mes su cultivo  la cosecha sea mucho mejor. Pero esto es una suposición, ya veremos como funciona el experimento y lo que trae el año en si.

Planta y sus raíces

Planta y sus raíces

Al plantarlos hemos incorporado además  del sustrato que habíamos puesto en el tiesto, algo de humus, cubriéndolo todo con tierra y regando a continuación.   Más adelante posiblemente coloque algo de paja para reducir la necesidad de riego. Ahora esperamos que haya un buen  verano y que el calor permita el crecimiento de una buena cosecha. ©

Creciendo

Creciendo

Boniatos otra vez

Tiesto con brotes de boniato creciendo

Brotes de boniato creciendo

Después del año pasado que no fue posible, este año logré conseguir boniatos otra vez. Con los tubérculos de los boniatos  pretendo  sacar  brotes suficientes como para volver a cultivarlos en el huerto.

Tiestos de casa

Tiestos de casa,

Para controlar el crecimiento de los tubérculos los planté en tiestos, tanto en casa como  dentro del invernadero. Pese a hacer un año bastante caluroso se desarrollaron antes en casa que en el invernadero (los puse a comienzos de febrero), pero ambos   han tenido  ya  bastantes brotes.

...en el invernadero

…en el invernadero

Brotes y sus raíces

Brotes y sus raíces

He tenido creciendo los brotes en los tubérculos hasta que alcanzan un tamaño adecuado y un número de  raíces suficientes. En ese   momento  los separo  con sus  raíces del  tubérculo dando  un pequeño tirón, luego  los pongo en tierra.

Los coloco en cajas de la leche con un buen sustrato con base de humus,  de modo que tienen alimento suficiente y espacio  para crecer y desarrollar sus raíces.

Ya en las cajas

Ya en las cajas

Al dejarlos crecer dentro del invernadero, si todavía bajasen las temperaturas, lo que es posible en mi zona, la caída de las temperaturas no les afectaría.

Este año he logrado  adelantar mucho la emisión de brotes respecto al primer año, por lo que creo que la cosecha que  aquel año fue de tubérculos de poco tamaño podría ser mucho mejor. Estoy ganando más de un mes respecto a la fecha en que planté la primera tanda  el primer año en que los cultivé. Pero como con todo habrá que  probar y experimentar. Los resultados ya nos dirán.

Los primeros en ser trasladados a cajas

Los primeros en ser trasladados a cajas

De momento los brotes tras ponerlos en tierra los tendré  unos días a la sombra y bien regados,  y pronto estarán creciendo en el invernadero. ©

Creciendo sobre el suelo

Área  de los  Boniatos…

…. de punta a punta

Estamos cultivando boniatos o Convolvulus batatas. Es mi primer año y en modo alguno me imaginaba la fuerza expansiva que los boniatos tienen. Cuando uno piensa en las batatas o boniatos  sabe que son una especie de tubérculos, pero no se imagina   ni  tiene idea del modo que tienen de  expandirse sobre el suelo  desde   el lugar donde uno los coloca todo a su alrededor.

Cuando los plantamos pensé que les estaba dando espacio suficiente. Los puse como separados entre si unos 40 centímetros y  con un suco bien amplio,  no teníamos ni idea de la fuerza  que esta planta desarrolla durante su crecimiento y del vigor y la energía que le echa al acto de crecer.

Cuando de los tubérculos  salieron los tallos puse una primera tanda, pero siguieron las plantas madre sacando brotes y ya en el mes de julio puse una nueva zona  de boniatos en el espacio que había quedado libre tras recoger la cosecha de cebollas.

Tallo en crecimiento

Para ello fue necesario trabajar la tierra. Toda la zona la regué y unos días más tarde metí la motoazada después de haber abonado la zona. Los brotes en julio resultan sorprendentes. No se perdió ni uno. Es cierto que tenían numerosas raíces, y que les puse un poco de sombra, pero hacía un sol inclemente y las plantas pronto comenzaron a medrar. No hay duda de que les va el calor.

Ahora las plantas están y siguen  en plena expansión. Sus brotes conforme se han ido desarrollando los he ido entoñando un poco. Ellos en los nudos en contacto con el suelo sacan raíces que avanzan colonizando espacios nuevos y en ello está todo este crecimiento.

Es una planta hermosa

No tengo ni idea de cómo pueden ser de productivos. Quizá saque algo o quizá no, dependerá mucho de cómo venga el otoño y de si las plantas tienen tiempo de engrosar sus tubérculos. No nos queda más que de momento seguir regando y esperar. ©