Archivo de la categoría: Cultivo de Frutillas

Así van los kiwiños en el huerto

Actinidia arguta, de la variedad Issai

Con protectores en la base

El año pasado colocamos en el huerto tres plantas de kiwiños, Actinidia arguta, de la variedad issai.  Durante el verano y el otoño siguieron creciendo, pese a los ataques de los caracoles, que gustan de ellos. Como variedad trepadora que son se fueron enroscado en el soporte que colocamos junto a ellos.

Perdieron las hojas con la llegada del invierno  e iniciaron su reposo invernal.  Durante este periodo cavamos a su alrededor y realizamos  su abonado invernal. Durante la primavera comenzaron a sacar yemas, pero en una de esas heladas que hubo en el mes de abril los kiwiños vieron quemados las  hojas y brotes tiernos.

Ramas con flores en las axilas de las hojas

Pensamos que tras la helada  quizá no recuperaran tanto vigor, pero a la espera de ver  que pasaba. Con la subida de las temperaturas los kiwiños siguieron sacando hojas y más tarde en las axilas de estas comenzaron a aparecer pequeños puntos que  se fueron convirtiendo en  yemas que terminaron abriendo sus flores.

Detalle de las flores

Las yemas florales  se concentran en las ramas  laterales más bajas que  no se  helaron tanto y han rebrotado más tardíamente. Este es el momento en que se encuentran ahora. Las flores  han ido  espaciando su aparición  y así hay  desde las primeras  en abrirse  que ya parece que tienen pequeños frutos, a otras que todavía no lo han hecho y que se siguen abriendo todavía.

Algunos frutos en formación

De las tres plantas, las dos que están  más expuestas al sol son las que mejor se encuentran. A la otra que queda a la sombra de la paja le falta color y apenas tiene flores, parece como si estuviera aquejada de clorosis, por lo que tengo que probar a añadirle algo de sulfato de hierro para ver si ese es el problema y se pudiera resolver. Queda esperar  que cuajen los frutos y comprobar que tal saben. ©

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La Lonicera de Kamchatka

Lonicera caerulea var Kamchatka Blue Velvet

Esta es la segunda primavera de la  Lonicera caerulea var. kamschática, en el huerto. En este año su crecimiento ha sido bueno, de hecho es una frutilla que responde bien en el clima del huerto en cualquiera de las dos variedades que han estado el año pasado  en crecimiento, tanto la  madreselva Kamchatka Blue Velvet, como la variedad Morena.

Madreselva Kamchatka Morena, frutos

Han estado  colocadas en los caballones junto al estanque. De las 4 que había,  las que mejor se han desarrollado han sido dos de las tres Blue Velvet  y la Morena. La otra que hay parece haber estado enferma. De hecho se  le han secado ramas.

Otra Blue Velvet

Todas ellas han estado sacando flores y les han cuajado algunos frutos. Pero  son ligeramente diferentes las dos variedades entre si, tanto el hojas como en floración.   Esa diferencia  y el buen crecimiento que han tenido ha sido algunas de las razones para animarnos a colocar algunas variedades de loniceras más.

Flores y pequeños frutos

De hecho hemos adquirido  un ejemplar de la Lonicera caerulea var. kamschatica-Índigo Gem y otra Lonicera caerulea var. kamschatica-Aurora. Estas al sacar las hojas en el desarrollo de primavera tienen más semejanza con la Morena, que con las Blue Velvet. Van muy bien en su crecimiento.

Madreselva Kamchatka Índigo Gem

En las plantas  han cuajado flores y están  engrosando sus frutillas. Este año todavía no las he abonado, por lo que se hace necesario hacerlo. Por otro lado también  tengo que colocar sobre ellas algún sistema de protección, pues el año pasado cuajaron un par de frutos y se los comieron los pájaros. este año esperemos estar más atentos.©

Madreselva Kamchatka Aurora

 

Un amelanchier en el huerto

Amelanchier con hojas y algunos frutos cuajados

Arbusto sacando hojas

En este probar que especies se pueden dar bien en el huerto este año compramos un Amelanchier lamarckii, la variedad Ballerina. Este es un arbusto de buen porte,  de la familia de las rosáceas. Tiene diversos nombres, así  también se le puede conocer como guillomo.

Este tipo de arbustos caducifolios son originarios de todo el hemisferio norte, alcanzando gran expansión en Canada, sobre todo en su zona occidental,  donde son conocidos como saskatoon.

Tallos comenzando a abrir las hojas

Plantado en el final del invierno. La planta ha desarrollado en una rama lateral un pequeño penacho de   bellas flores blancas, de las que   han cuajado algunas. Las plantas suelen ser hermafroditas, con la capacidad de ser autofértiles. 

Este arbusto es una planta resistente, adaptado a las características duras y frías  del hemisferio boreal. Por ello se la considera una planta rústica. Un arbusto que gusta de un suelo con algo de humedad, pero capaz de resistir a pleno sol, aunque también se adapta bien a algo de sombra.

Con las futuras bayas en flor

Lo hemos colocado al lado de la valla junto al camino, cerca de la canaleta del riego, que le puede aportar algo de humedad al suelo de toda esa zona. Al plantar le hicimos un buen hoyo, colocando en el mismo algo de compost y de humus,  así como carbón vegetal activado.

Ahora lleva cuajadas en pequeñas bayas algunas de sus flores. Al tiempo ha sacado las hojas de un verde brillante. Estamos deseando ver las posibilidades que ofrece, ver si cuajará sus frutos y si estos merecerán la pena. ©

Cambiando las frutillas de lugar

Caballones ya en marcha

Llevo una temporada que he andado muy liada con las frutillas. Hasta ahora las he tenido un tanto desparramadas por el huerto, lo que era un problema a la hora de protegerlas de los pájaros. También resulta difícil  el trabajar con ellas colocadas en diferentes lugares.

Caballones antes de iniciar el proceso

La zona a media remodelación

Por ello este año decidí poner en marcha una idea a la que llevaba ya un tiempo dándole vueltas: La de concentrar todas las frutillas en una misma zona y posteriormente colocar un entramado de red alrededor para protegerlas.

Nueva variedad de grosella negra

Al final decidí que un buen lugar eran los bancales cerca del estanque.  El problema de esta zona era que necesitaba una remodelación completa dado que lo que había colocado allí con el paso del tiempo se había ido llenando de grama.  Había que proceder por partes.

  • Primero se  decidió que se iba a quitar y qué no.  Hay caballones que ya tenían frutillas (la idea llevaba un tiempo en el pensamiento) y van a  continuar con ellas (frambuesas no remontantes, arándanos, logam berry,…) .

    Zarzamora con espinas

  • Luego se comenzó a trabajar con el resto. En unos casos conservando los caballones y trabajando y limpiando la tierra  de grama de los mismos antes de poner las plantas. En otros casos se quitaron las tablas y palos de los antiguos caballones, retirando las plantas que había y se procedió a arar la zona.
  • Tras eso se reconstruyeron los caballones y se reorganizó la distribución de plantas. Trasplantando a los mismos   plantas  nuevas adquiridas este año, junto con otras  de las recuperadas al limpiar las zonas de frutillas, algunas de ellas  todavía faltan por trasplantar. Al tiempo se ha ido abonando el terreno durante el proceso.
  • Finalmente hay que limpiar caminos y despejar bordes.
  • Queda también para otro momento el montar la red que cubrirá y cerrará todo el espacio dedicado a las frutillas arbustivas.

Frambuesas con paja y grosellas rojas en hilera

Variedad de cruce entre frambuesa y mora

¿Qué va a ir aquí? Tenemos las frambuesas de los últimos años, remontantes y no remontantes.Las grosellas rojas y negras habituales en el huerto, así como  una nueva grosella negra tardía, la Blackdown.

Se han incorporado ya desde el año pasado dos variedades más de frambuesos de color amarillo, la Fallgold y la “Surprise d´Automne”. Está la uva espina de siempre, más una nueva que se ha comprado de color rojo la “Hinnonmaki Rot “.

PLanta de Uva Espina roja

También hay diversos tipos de  moras negras entre ellas la  “Karaka Black” y otra roja como la Tayberry Medana. Así como Loniceras y algún arándano. Mucha planta  nueva que  habrá que cuidar hasta que salgan adelante. ©

Moscatel Negro de mesa

Moscatel negro de grano alargado

Planta de dos años colocada sobre la pared

El moscatel negro es un tipo de uva de mesa que me encanta. Su sabor aromático, el regusto que deja en el paladar, su nivel de azúcar, su piel fina, … todo ello  la hacen una de las uvas más interesantes y equilibradas.   Ya llevo unos años en su cultivo en el huerto, pero es ahora cuando comienzan a dar sus frutos, pese a las heladas de este año.

De las plantas que ya están dando fruto en el huerto hay un total confirmado de cinco plantas diferentes de moscatel negro, tres en el exterior y dos de ellas  en el interior del invernadero.  Es dentro del invernadero donde  las plantas que están creciendo presentan ligeras diferencias en la forma de los frutos, un de las variedades con el grano ligeramente más ovalado, mientras la otra los presenta más esféricos.

Planta colocada junto al pasillo lateral

El cultivo de las plantas en el interior del  invernadero está resultando una maravilla para las uvas de moscatel negro. Su maduración se adelanta de forma significativa. Así las uvas aparecen allí plenas de sabor y dulzor, de un color de intenso negro, mientras que en el exterior los racimos todavía presentan toques verdes, rojizos y  sabor más ácido y chispeante.

Grano más redondeado

Las plantas dentro del invernadero han  funcionado muy bien. Han estado muy sanas y dada la temperatura del invernadero han necesitado y recibido más agua que en el exterior. Esto ha hecho que su crecimiento haya resultado importante.

He leído que el desarrollo de esta variedad de  moscatel negra está relacionado con el cultivo de uva en el interior de los invernaderos victorianos, en especial de la Moscatel de Hamburgo que resulta del cruce de la moscatel  blanco de Alejandría y la uva negro de Hamburgo.

Tiene su lógica entonces la buena respuesta por parte de esta variedad de uva. De momento estoy guiando el crecimiento y sujetando los sarmientos, pero para el próximo año  tendré que replantearme cómo organizar  su expansión por el invernadero y cómo las establezco, si en espaldera, o por lo alto, buscando usarlas de sombra para el desarrollo del resto, mientras ellas aprovechan el calor para crecer.©

Parras en el invernadero

Parra de moscatel blanco

Parras colocadas en la zona lateral

Uno de los problemas que se planteaba cuando decidí ampliar el invernadero era que hacer con las parras que tenía colocadas en los laterales del camino, paralelas al mismo. La cuestión era si quitarlas o no. Al final decidimos que era interesante probar  antes de hacer nada y  ver cómo resultaban  en la producción de uvas dentro del invernadero y cómo resultaba su crecimiento.

Este experimento ya lo tenía pensado hacer  desde años antes. De hecho ya tenía colocada y prendida del año anterior una parra de moscatel negro, colocada en la pared del  interior. El año anterior fue el primero en que  dieron fruto, resultando bien el  experimento  tanto en maduración mucho más temprana, buen crecimiento, desarrollo sin enfermedades y protegida frente a las heladas.

Blanca temprana

Comenzando a madurar

Al quedar colocadas dentro del invernadero,  las uvas van mucho más tempranas. Esto puede ser un problema si  las heladas son intensas fuera, ya que al ser un invernadero frío, una helada fuerte como de hecho la de este año, puede  llegar a quemar algunos de los tallos bajo el plástico, pero las plantas reaccionan bien.

Al final en estos momentos hay  siete parras en el interior. Quizá sean demasiadas, sobre todo porque seis de ellas están en la zona lateral.  Hay dos moscatel  negras, una blanca, tres de uva blanca temprana y  una parra de teta de cabra. De todas  ellas, dos de  las blancas tempranas las he dejado solo para que cojan fuerza y sin duda en otoño las pondré fuera.

Racimos de moscatel blanco

Un efecto beneficioso de las parras  en los laterales es que al haber crecido bastante, tienen muchas hojas y ayudan a producir sombra en el interior del invernadero.  Estas  plantas gustan del calor y con sus hojas atrapan una parte de las radiaciones dejando que a su sombra puedan desarrollarse plantas que requieren menos isolación aunque también gusten del calor.

Como resultado  del calor y del  adelanto de las plantas respecto al exterior, tanto la blanca temprana como el Moscatel  negro comienzan a dar señales de madurez. La primera comenzando a ser traslucida y la segunda comenzando a ganar color.  Espero que para mediados de agosto podamos catar las uvas, sino es antes. ©

 

 

Madreselvas

Lonicera Kamtschatica en flor

El mundo de las madreselvas es muy amplio y variado. Pertenecen las Loniceras a la familia Caprifoliaceae y en general son plantas ornamentales de buen vigor, incluso invasivas, y la mayoría de ellas  de carácter trepador. Son plantas que están representadas en todos los continentes, pero en nuestro caso nos interesaba la conocida como  Lonicera caerulea, o madreselva azul.

Plantas en el otoño

Es este un tipo de madreselva que se cultiva  por sus frutos de color azul, ricos en vitaminas, minerales, … En concreto  nos interesaba la variedad  Kamtschatica, oriunda de  las regiones boreales de Rusia y Japón. Una planta muy bien adaptada  al frío, resistente a enfermedades y plagas.

Dentro de esta variedad hay diferentes tipos y como  para  tener más fruto, por el tema de la polinización cruzada, se hace  necesario tener más de uno. Así  hemos conseguido tanto   madreselvas de Kamchatka de la  variedad  Blue Velvet como  de  la variedad  Morena. La  adquisición se realizó a través de Internet y en  viveros diferentes.

Las cuatro antes del trasplante comenzando a sacar las hoja

Antes  de trasladar la planta a tierra es  aconsejable tener en cuenta la necesidad de un proceso de adaptación, debido  al contraste entre las  temperaturas habituales del lugar   dónde uno puede comprar las plantas  y el sitio donde se pretenden establecer.

Primeros brotes

Nosotros al principio no  lo hicimos con todas las plantas. Sucedió así:

Dos de ellas …

  • Las madreselvas de kamchatka Blue Velvet  las compramos en el otoño. Fueron colocadas en tiestos  pero al aire libre y se fueron adaptando al entorno de forma progresiva. Han estado junto a la casa, en la ciudad. Durante el invierno que ha sido corto pero  relativamente frío, perdieron la hoja.  Mas tarde su asentamiento en el huerto  no ha sido traumático.  En estos momentos están sacando  hojas y  una de ellas llegando a florecer.
  • La variedad  de madreselva kamtschatica Morena se adquirió a finales del invierno  a un vivero de la costa.   En nuestra euforia por tenerla, a los pocos días  de llegar fue trasladada a su enclave definitivo, donde recibió  el golpe de la transición. El contraste  de temperaturas disminuyó el vigor de la planta que a punto estuvo de no ser capaz de adaptarse. El haber reaccionado a tiempo y el haberle colocado una protección de tallos secos de mijo,   ha permitido que  la planta siga adelante y parece que lo va superando.

…junto a las otras dos

La intención es  que esta planta todo terreno se adapte al huerto y ver qué tipo de resultado da y cómo son sus frutos.  Tanto por  las características de las temperaturas  de la zona como por el tipo de suelo arcilloso  del huerto, no debería tener problemas en su crecimiento.©