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Está llegando la primavera al huerto

Narcisos de tépalos más claros

Dado que llevamos el registro semanal de como cambia nuestro huerto  es fácil comprobar  que este es uno de los años en que más se ha adelantado la llegada de la primavera o lo ha hecho hasta ahora.

Narcisos Jonquilla

Las señales se hacen evidentes. El primer síntoma del despertar primaveral lo marcan los narcisos que  sacan sus tallos e inmediatamente comienzan a sacar sus flores.  Van engordando sus capullos y comienzan a abrirlos. Los más tempranos este año no han sido los clásicos narcisos trompeta amarillos como otros años, sino su variante de tépalos  blancos y corona amarilla. También lo han hecho los Narcisos Jonquilla. Acompañándolos van los Iris reticulata y las Anémonas de jardín.

Narcisos de corona doble menos abiertos que los anteriores

Iris reticulata

Flores del Albérchigo

Pero las flores no son  único síntoma. Este año la evolución vegetativa de los frutales  va también temprana. Así el estado fenológico  de los perales va muy avanzado comenzando alguno de ellos  a engrosar  los capullos para pronto abrir sus flores.

Yemas abriendo de peral

Ramas bajas

Yemas de melocotonero

También marcan fecha los  albérchigos  que se encuentran ya con los capullos engrosados y abriendo algunas de sus flores. En su caso casi todos van muy parejos en floración. Por su parte los almendros van un poco más retrasados que los de la zona en general, con todo  ya están a punto de abrirse tanto las flores del  almendro más antiguo, como las yemas que comienzan a hincharse en los injertos  nuevos. Los melocotoneros les siguen detrás.

La subida de temperaturas que se anuncia para estos próximos días  concluirá en el huerto con esta realidad. Así que aunque cronológicamente la primavera no ha llegado si que lo ha hecho  climatológicamente hablando, iniciándose  con intensidad el despertar de  la primavera en el huerto.©

Capullos de almendro

 

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Anémona azul

Anemone blanda

Anemone blanda

La familia  de los ranúnculos es variada y diversa, e incluso lo es el  género de las anémonas.  Estas se encuentran repartidas por las zonas templadas de ambos hemisferios. Todas ellas son plantas perennes de raíces tuberosas que al llegar la primavera, a veces desde épocas muy tempranas comienzan a florecer.

... de luminoso azul

… de luminoso azul

Pétalos entre 15 y 20

Pétalos entre 15 y 20

Este es el caso de la Anemone blanda, o anémona azul. Una planta de porte bajo  con hermosas flores a modo de margaritas pero de un luminoso color azul. Las flores se levantan del suelo como 10-15 cm y se mecen en la brisa, atrayendo la mirada hacia ellas. Son fotosensibles, abriéndose a la luz, y manteniéndose semicerradas los días oscuros.

Lleva floreciendo en el huerto desde finales del mes de febrero y de momento parece continuar.  Este tipo de anémona gusta de una posición de semisombra y de los suelos arcillosos. Gusta de terreno  fresco y húmedo, pero siempre con buen drenaje.

Preferible el sol de la mañana

Preferible el sol de la mañana

Formando las semillas

Formando las semillas

Por ello nosotros la hemos colocado junto uno de los guindos para que al crecer quede a la sombra de sus hojas. Lleva allí dos primaveras y la planta parece haberse establecido  a gusto. La hemos dejado en la misma posición a lo largo de todo el año, resistiendo bien el invierno.

Este año todavía no las he abonado, pero cuando lo haga voy a procurar ponerle algo de paja para que actúe como mantillo y conserve mejor el frescor a lo largo del verano, mientras la planta permanece dormida y sin apenas manifestación externa.

También las plantas están creando semillas, que esperamos recoger y ver qué sucede con ellas. ©

 

Las anémonas de este año

Anemone coronaria...

Una de las plantas más hermosas de la primavera  por la belleza y colorido de sus flores son las Anémonas de jardín o  Anemone coronaria. Hay diferentes tipos de anémonas pero las que nosotros tenemos se las llama también Anémonas de Caen, nombre dado a las de pétalos sencillos.

...de color azul

...y blanco

Las Anémonas  de este año se han reducido en número, mientras que el año pasado había de más colores, este año se han reducido a solo dos: blanco y azul. También es cierto que las azules están muy fuertes y con buen desarrollo de hojas y de flores.

Antes de abrir el capullo

Estas ranunculáceas este año han pasado un final de invierno y comienzo de la primavera duro, ello  fue debido a la persistente sequía que ha dificultado su desarrollo, pese a que de vez en cuando le hemos añadido algo de agua para que se fueran manteniendo.

No sé que habrá sucedido con el resto de los  rizomas, pero lo cierto es que han desaparecido y solo se han desarrollado tres de ellas. Este año probaré a quitarlos de tierra cuando las hojas de las anémonas se pongan amarillas y los conservaré  en un lugar fresco y seco hasta el próximo otoño, intentando preservarlos a ver si hay más suerte en su mantenimiento.

Inicio del proceso de floración

Es una planta que necesita de ciertos niveles de humedad y por ello ha sufrido bastante. Ahora pese a las heladas que están cayendo las plantas se han ido desarrollando mejor, pues la tierra ahora se mantiene mucho más húmeda.

Las flores se abren

A las plantas  este año no les hemos aportado abono más que de forma global a la zona, al estar colocadas cerca de los frutales. En ese sentido será bueno retirarlas y aportarles abono concreto bajo cada una de ellas para asegurar su desarrollo.

Pero no han alcanzado demasiada altura

Respecto  a las semillas las hemos sembrado, pero de momento no han dado señales de vida, esperemos que aparezcan, aunque no sé si la anemona se desarrolla bien  así. ©

Anémonas blancas afectadas más por la sequía

El primer año de las anémonas

Polinizando la flor

Anémona de flor azul

En el primer año de las anémonas de  entrada podemos decir que de los diferentes rizomas  que metimos en el huerto (unos diez) solo algunas de ellas han salido. El resto se ve que tenían algún tipo de problemas, pues no han llegado ni a aparecer.

Anémona roja

Meciéndose en la brisa

Cuatro son las plantas que han salido: Dos  azules, una roja y otra blanca. Su floración se ha prolongado a lo largo de diferentes días, y a ellas han llegado diferentes insectos por lo que pensamos que las  flores se han polinizado.

Anémona blanca

Estas plantas las  sigo cuidando en la espera  de que sigan floreciendo y al mismo tiempo desarrollen de modo suficiente sus rizomas, para que en años sucesivos se fortalezcan  y se afiancen en el huerto, ahora tras las últimas lluvias la tierra se ha cargado otra vez de humedad y frescor suficiente para que ellas puedan seguir fuertes, pues sequedad y calor no son de su gusto, con lo que espero alarguen su vida en el huerto .

Pero también estoy pendiente se su posible semilla. Hasta ahora  no se si es posible desarrollar anémonas desde semillas. Intentaremos con ello si la semilla se desarrolla adecuadamente.©

Anémonas para primavera

Las anémonas y en concreto la Anemone coronaria pertenece a la familia de las ranunculáceas . Como estas son las flores que pretendo me salgan en el huerto con los rizomas que he comprado.

Me gustan mucho las anémonas, tiene un algo de tozudez en ellas, junto con la fragilidad que me resulta entrañable.

Pero de entrada para llegar a esos colores primero hay que pasar por la espera obligada bajo la tierra.

Así pues preparamos el terreno, cavamos, abonamos y abrimos   en el suelo una zona donde  colocamos los rizomas.

Rizomas de anémonas

Estos rizomas al quedar enterrados bajo tierra absorben la humedad de la misma y se ponen en marcha  toda una serie de mecanismos que convertirían  estos pequeños  núcleos secos  en un festival de color.

Anémonas en tierra

Para ello se colocan en tierra con unos 8-10 centímetros de esta sobre ellos.

Si se ve que el  frío puede resultar intenso, aunque es una planta que lo aguanta bien, no está de más proteger los rizomas con algo de paja por encima.

Es una planta que aunque es de la región mediterránea prefiere una posición  fresca, a veces  de semisombra  y que no conviene sembrar muy tarde pues con los rigores del verano la planta se desarrollará menos tendiendo a fructificar. Además es más susceptible al ataque   del mildiu.

Al finalizar su periodo vegetativo quedará a la espera de la siguiente primavera, pudiéndola dejar en tierra o recoger los rizomas.