Archivo de la categoría: Bichos en el huerto

Cultiva en ecológico y tendrás búhos

Hoy ha sido un día de sorpresas. Esta casi vale por las de medio año. No nos lo podíamos casi creer, aunque ya habíamos visto alguna señal: la presencia de un búho de gran tamaño asentado sobre el chopo más alto, presencia de egagrópilas con restos de pelos en ellas, menor presencia de los cuervos en la zona, … Pero en modo alguno llegamos a pensar de que tuviéramos a una pareja de búhos criando en la huerta, y que además tuviera 5 crías y todas bien crecidas ya.

Cuando mi hijo los encontró fue impactante. Descansando tranquilamente bajo el sol, sobre las ramas del manzano Fuji, en la zona baja del huerto. Se movía el aire que movía las hojas y escondidos entre los brillos del sol en las hojas, casi que ni los veíamos bien. Parecían cuatro, pero luego detrás de uno de ellos, apareció el quinto.

Cinco búhos ya bien criados. Eso implica una pareja trabajando mano a mano y sin parar. ¿Cuánto deben cazar cada día para dar de comer a estos cinco, más ellos dos siete?. De acuerdo que es un año bueno de topillos, ratones, … ha habido muchos e incluso conejos, de los nosotros hemos visto también alguno en la finca. Hay también muchos escarabajos y abejorros.

El fotografiarlos se hacía difícil, las cámaras que tenemos no son lo más adecuado para ello. No queríamos molestar demasiado y que llegasen a asustarse. Por otro lado quedaban escondidos entre las hojas, camuflados por su inmovilidad. En el vídeo se les ve mejor, por eso os lo coloco aquí.

No tenemos ni idea de cómo diferenciar que son estas magníficas criaturas. Quizá sean búhos Chicos, aunque el nombre, dado su tamaño, se les queda pequeño. Nos han parecido enormes para ser crías y la madre era más grande. Quizá sean Búho Real Ibérico. Si alguien sabe nos encantaría recibir su opinión. De todas formas sean lo que sean, nos encanta su presencia en el huerto.©

De caza

Este año el confinamiento y la ausencia regular  de nuestra presencia en el huerto supuso un bonus para el desarrollo de algunas plagas en el mismo, tal es el caso de los topillos, ratones  de campo y también  de las ratas,  aunque también es cierto que ya existían antes de todos ellos, en especial en la zona del canal de desagüe.

Cuando  a mediados de mayo retornamos al huerto  había proliferado en exceso, de hecho de vez en cuando se veían correr entre la hierba. No fue hasta que comenzaron a madurar las uvas dentro del invernadero cuando no comenzó a hacerse evidente que teníamos que tomar serías medidas con todo ello. Había  que reducir la carga de roedores o iban afectar a todas las cosechas.

Creemos que el uso de venenos no es lo adecuado,  resulta demasiado indiscriminado. Por ello para los topillos y ratones decidimos poner ratoneras. Si se ponen con continuidad resultan eficaces, aunque hay que atarlas o se las llevan los cuervos.  Para las ratas  esto no era adecuado por el tamaño y  compramos trampas de caja, dado el tamaño de estas.

A lo largo de todo el verano hemos ido viendo reducir su número, pero sigue habiendo. Al final pensamos que las cajas son una buena opción, pues nos permite salvar a otros animales que pueden terminar cayendo dentro de la trampa, aunque solemos usar pan o un cebo de origen vegetal.

Es el caso de los lagartos, que no sé el motivo por el que terminan entrando dentro de la jaula o de la comadreja, también llamada doloncilla en mi zona, pequeña y nerviosa y también como el lagarto muy enfadada, aunque pronto al abrir la puerta  salieron corriendo e ilesos. ©

Y había un erizo

Cada día trae sus afanes, y aunque la huerta luce brillante  bajo el sol y los cultivos progresan, la vida puede resultar dura en el huerto. La lucha por la   subsistencia se presenta  de formas muy variadas, desde las hormigas afanosas aprovechando las semillas que se nos escapan, el ratón ahogado en un cubo dejado con agua, las plumas sueltas de un pájaro, sin duda alimento  en la cadena de la vida, las avispas activas, revisando hojas y  preparadas para la captura de sus presas y… un erizo casi enrollado, a pleno sol, al lado del contenedor.

¿ Qué hace a esas hora un erizo (Erinaceus europaeus) así, ahí? ¿Está vivo? Te oye acercarte y hablar y mueve la nariz y se enrolla un poco más, pero no en plan defensivo. El Erizo es un animal de hábitos nocturnos, un cazador de pequeños animales, incluidas las víboras, que realiza su actividad en la noche y se pasa el día durmiendo.  ¿Por qué no está escondido bajo la paja o en cualquier rincón apartado y fresco del huerto, dormiteando a gusto y no en medio del camino,  a pleno sol?

Teorías diversas aparecen como posibilidades (le habrá picado algo, habrá comido algo mal, estará borracho, … ). El erizo parece estar bien, no hay heridas, solo anormalmente dormido y despreocupado aunque nos oye cuando hablamos.

El sol avanza en la mañana y cada vez va calentando más. El erizo con pequeños cambios en sus movimientos,  sigue en la misma posición, aunque le hemos colocado una caja delante para quitar el sol directo.  Pasa el tiempo y no hay cambio alguno o  reacción. Hay que apartarlo de ahí. Esto no es algo normal. Algo sucede y ahí se deshidratará rápido, pero no sabemos cómo,  qué hacer, cómo tratarlo.  Cogemos la pala y con cuidado lo movemos a un lugar en la sombra, donde el sol a lo  largo de la tarde no pueda llegar. Lo revisamos cada cierto tiempo y ahí sigue sin cambios.  Vamos a ver como responde dejado a la sombra. No esperamos que al día siguiente esté ahí.

Pero ahí sigue. El erizo está muerto.  No tenemos respuestas. Solo más preguntas. Pero resulta doloroso un devenir tan drástico. La vida en la naturaleza  es dura y nuestra ignorancia mucha.©

Caracoles en el jardín

Con este húmedo y lluvioso mes de abril resulta muy sencillo pillar caracoles  en el jardín. El jardín que con el calor y la humedad abundante crece en profusión se convierte también en esta época en un espacio lleno de babosas y caracoles.

En esta situación es complicado controlar a los caracoles, de hecho los hay por todas partes. Pero pese a ello lo intentamos. Empleamos un sistema que sería la más de natural si dejase sueltas a las gallinas en el jardín. Ellas se encargarían de dar solución a este problema.

Las gallinas en el jardín son un problema en si  mismas. No solo comerían babosas y caracoles, sino que también picotearían las hierbas y hojas del jardín, revolcarían el suelo realizando hoyos para despiojarse.

La única opción es convertirme en puente de la solución. Caracoles y babosas son una buena proteína de alto valor biológico, que se debe poner al alcance de las gallinas, hasta ahí todos de acuerdo. Como no quiero que las gallinas me destrocen las plantas, yo me convierto en la recolectora de babosas y caracoles para las gallinas.

Hay 5 gallinas ahora en casa. Cuando me acerco a su zona, me reconocen y se vuelven locas en su deseo de  hacerse con lo que les llevo: Caracoles de todo tipo. En unas ocasiones son de los grandes y jugosos, estos hay que aplastarles la concha para que se los puedan comer. En otras son pequeños caracoles que casi se tragan enteros (es la nueva generación de este año que está en pleno proceso de crecimiento).

En días como hoy es fácil el pillar los caracoles. El jardín ha recibido tanta  agua que los caracoles se suben a las ramas, a los troncos, se pegan a las piedras, se esconden bajo las hojas, …. todo con tal de alejarse del exceso de ella. Pero no siempre es así. Por ello repartidas por el huerto tengo zonas donde los caracoles tienden a refugiarse, lugares, más frescos y más húmedos donde tiendo a buscarlos en esas ocasiones. Es agradable pasar un rato en el jardín aunque sea en estas tareas.©

¿Qué nuevo gallinero queremos construir?

Estamos  pensando construir un nuevo  gallinero. La necesidad de ampliar el tamaño del gallinero se hace evidente, El que hay es válido para 2 o 3 gallinas pero se queda pequeño,  más si pensamos que queremos ampliar el número de las residentes en el mismo. Pretendemos tener  al menos  media docena o más.

Lo primero de todo antes de cualquier tarea es plantearnos qué tipo gallinero queremos tener. Para ello tenemos que reflexionar sobre qué cualidades necesitamos en el mismo.  Tras diferente diseños nos quedamos con algo de este estilo. Veamos:

  • Lo queremos relativamente amplio y con una buena zona de parque al aire libre. Un lugar donde coloquemos  los ponederos y un área donde puedan subirse y dormir las gallinas, por lo que tiene que tener cierta altura, aunque  tampoco demasiada.
  • Lo queremos ligero, de manera que podamos moverlo de un lugar para otro. Se pretende que se pueda ir moviendo para que las gallinas puedan aprovechar las plantas que se vayan desarrollando en diferentes zonas del huerto, así como los bichos que puedan pillar. Por otro lado el fácil desplazamiento hace que las gallinas  puedan aportar sus nutrientes y que estos queden  repartidos por  diferentes zonas del huerto.
  • Lo queremos sencillo  en sus diseño de modo que sea posible  el acoplarlo y desmontarlo fácilmente. Esto implica  que tenemos que tener  al menos dos módulos. Uno central  donde guardar las gallinas  antes del trasporte y otro de parque  que se acople al primero.
  • Tiene que quedar lo más cerrado posible para evitar que depredadores como el zorro, la gineta o las comadrejas lleguen hasta las gallinas. También sería interesante que no facilite el asentamiento de roedores en su entorno, pues compiten por el alimento, aunque las gallinas son muy depredadoras y posiblemente con los ratones se atreviesen.
  • Tiene que estar lo más aislado y protegido de la humedad, de modo que el agua no pueda llegar  y mojar la zona de dormidero. Es también conveniente que las gallinas puedan estar en una zona donde no se mojen, y  en el parque debe haber una zona donde no llueva y quede abrigada.
  • Tiene que ser fácil de mantener limpio.  Un  gallinero donde llegado el caso uno pueda entrar  en parte, accesible para la limpieza, la recogida de huevos,  cambio de agua y alimentos,….
  • Tiene que ser lo más económico posible, pues todo no gasto es una ganancia. Hay algunos materiales en casa que pretendo utilizar. Es el caso de unos trozos de mallazo de la construcción, tablas de madera, unos cuantos metros de malla galvanizada, tanto de la reticular como exagonal.

Este  diseño  habrá que ir haciéndolo realidad. Esto solo será posible en esta temporada cuando las tareas en el huerto descienden un poco. Por lo que habrá que aprovechar el tiempo. Os iré mostrando su evolución.©

Daños de la Vespa Crabro en el huerto

Vespa Crabro comiendo en una manzana Verde Doncella

El avispón europeo en ningún momento ha sido tan abundante en el huerto como en este otoño. Después de una primavera en que se vieron pocas Vespa crabro, el otoño ha sido por contra de gran abundancia de ellas.

Manzana Fuji consumida hasta la piel

La abundancia  y variedad de fruta ha sido la principal fuente de interés para  ellas, pero no ha sido la única, también les gusta roer troncos. No  teníamos conocimiento de este hecho y no comenzamos a prestarles  real atención por ello hasta que  una de ellas chocó con mi hijo, se le lió en el cuello de la camisa y le picó.

Una avispa había estado royendo el tronco  que sujeta transversalmente los tomates, sacando pulpa de la blanda madera del chopo, para elaborar  las celdas de sus nidos.  Hay que tener en cuenta que con el otoño suave y de alimentos abundantes las avispas aprovechan para preparar las celdas donde colocarán los huevos de las futuras reinas.

A  ser la picadura  altamente dolorosa  desde ese momento les prestamos un especial interés. Hemos ido siendo conscientes de que apenas se ven avispas normales, que este año han reducido su número. Hemos visto como las Vespas crabro acecha y caza a la Vespula vulgaris. Hemos visto cómo  en ocasiones se atacan entre si. Hemos visto lo que  el avispón europeo gusta de las manzanas reinetas, que prefieren por delante de otras. Recogidas estas han seguido con las demás y también con las uvas y los higos de los que también disfrutan.

No me molesta algún  avispón de vez en cuando, pero cuando estás bajo los manzanos y sobrevuelan con su zumbido no una ni dos, sino media docena sobre ti y no te sientes segura, creo que es el momento de tomar  medidas. Por ello probamos a realizar alguna trampa.  Queríamos reducir algo el número pues los daños en la fruta que muerden y dejan tocada son realmente abundantes, pero sobre todo el miedo a su picadura.

La trampa es sencilla, una botella trasparente colgada de un árbol, con la boca invertida para que no puedan salir y se ahoguen. El cebo es a base de cerveza que las atrae bien, pero que si además  es tostada  funciona mejor y hemos probado ambas.

La intención  es mantener la trampa un tiempo para reducir algo su número, ya que su abundancia ha desequilibrado el sistema  tanto por los daños producidos como en cómo ha repercutido en las avispas corrientes. ©

Molinillo, espanta aves


Este verano realizamos un pequeño viaje a Portugal y nos hemos retornado de allí con este molinillo espanta aves. Es un ingenio no demasiado caro, realizado en hierro  y chapas, que hemos colocado en el huerto y que cuando hay viento se mantiene en continuo movimiento. Lo que significa un ruido continuado durante ese tiempo.

Uno de los problemas que comenzamos a tener con regularidad en el huerto es que las aves consumen y destrozan  una parte significativa de la cosecha, sobre todo en lo que se refiere a fruta: uvas, manzanas, peras, higos, melocotones, almendras, … En ocasión también atacan la verdura, sobre todo mientras las hojas están tiernas.

A una parte de ello se le coloca red, pero no es posible hacer esto de forma generalizada.  Este molinillo de viento parece ser una buena solución.

En este molino cuatro aspas giran sobre un eje, canalizándose el empuje del viento con una chapa a modo de veleta. Al girar las aspas un par de eslabones de cadena golpean sobre un cuenco metálico invertido que resuena con un soniquete plañidero, más acelerado e intenso conforme sopla el viento.

Las aves  se resienten y sensibilizan ante el sonido de forma anárquica es producido por el viento, con lo que sus daños se reducen un poco. No es que su  presencia deje de notarse, pero si que hay una reducción del daño que producen, sobre todo cuando el viento se mantiene en acción generando inquietud cuando están por el huerto y lo escuchan.

El molinillo lo hemos colocado atado  en uno de los postes de la espaldera de los frutales, buscando una verticalidad que permita al eje desplazarse para orientarse en la dirección del viento. Quizá fuese más eficaz y ruidoso a más altura pero conseguir un poste más alto resulta difícil. Tendrá que seguir ahí de momento.©

Pulgón rojo del tomate

Los pulgones pueden ser  una verdadera plaga sobre los  diversos cultivos del huerto. Su variedad es  muy importante, habiendo más de 900 especies diferentes solo en Europa.  Dentro de esa variedad suele haber pulgones que se especializan  y desarrollan su ciclo vital sobre un solo cultivo.  Este es el caso que vemos aquí: Este año ha habido sobre mis tomates plaga de pulgón rojo. Pulgones rojos que yo jamás había visto hasta ahora.

Empezó de forma tonta. Unos pocos pulgones rojos   que estaban en algunas de los  plantas que un vecino de mi madre le pasó y que ella compartió conmigo, para probar unas variedades de las que hablaba bien.

El pulgón empezamos a tratarlo con lo que suele ser habitual en nuestro huerto: Extracto fermentado de ortiga, unido al extracto de tomate. Con el pulgón negro suele funcionar bien.  Pareció ser eficaz un tanto y nos relajamos.  Volvimos a ver el pulgón extendiéndose a otras plantas de tomate.

Volvimos a la carga. Ahora probamos con macerado de ajenjo y macerado de tanaceto. El resultado fue también temporal. Había una reducción pero no terminaba de desaparecer. La plaga siguió  extendiéndose. Pasamos a la tierra de diatomeas que espolvoreamos sobre las plantas. El resultado fue similar.  La situación se mantuvo  controlada un tiempo,  luego un periodo de relajación  por nuestra parte y vuelta a extenderse.

En estos momentos seguimos con la lucha. Ahora con mucha más constancia y regularidad, probando otras vías de actuación. En concreto ensayando con el extracto fermentado de Hiedra, que  de momento parece funcionar, aunque  hay que seguir dándolo pues todavía se ven pulgones vivos.

Dicen que unos pocos pulgones no hacen daño a los cultivos, pero no lo tengo tan claro. La cosecha de este año ha ido más lenta, como contenida y lo que tengo cierto es que trasmiten enfermedades víricas, como las que  a lo largo del verano he ido  viendo aparecer en el huerto. Esperemos que en lo que queda de calor podamos  conseguir controlar  esta infestación de esta variedad de pulgones. y no queden para  el año próximo.©

La Cetonia Aurata

La Cetonia aurata es un escarabajo que pertenece a la gran familia de  los Scaraboideos. Este coleóptero hasta hace poco  era escaso en el huerto, donde más lo habíamos encontrado era en los restos de las deyecciones y egagrópilas de ciertas rapaces nocturnas, pero a lo largo del verano lo hemos visto mucho por el huerto.

Es un escarabajo que ya  había  estado presente tanto a lo largo de la primavera como ahora en el verano y del que hemos encontrado larvas en el compost y también  en ocasiones escarabajos muertos cerca del mismo.

Es un escarabajo de buen tamaño. Un tamaño que oscila entre los 15 y 20 mm. Con un color del insecto predominantemente verde metalizado, pero en ocasiones también los hay de otras tonalidades siempre sin perder los tonos irisados.

Es un coleóptero que gusta del sol y de las flores, en especial las rosas, pero no es exclusivo de ellas. Ahora también lo he encontrado entre las fresas y  las uvas del invernadero, cuando estas  ya van  maduras.

En el compost son muy abundantes.  Aquí se encargan de parte del  proceso de descomposición de la materia vegetal que haya acumulada. Frecuentemente tienden a volver al lugar donde se han desarrollado. El que haya un buen montón es quizá esta una de las razones de que cada vez  hayan vuelto  tan frecuentes.

En el compost están durante todo el proceso de desarrollo de la ninfa. Esta,   cuando finaliza su proceso de alimentación, que suele ser durante el verano, crea como un nido cilíndrico, construido con barro y sus excrementos. Dentro del mismo  tiene lugar el proceso de transformación de la ninfa  a adulto. Frecuentemente pasa  el periodo invernal dentro de este cubículo saliendo al exterior en la primavera siguiente.

Se considera que no es uno de los escarabajos más dañinos como plaga, pero eso no excluye que realice bastante daños en las ornamentales y quizá también en algunos cultivos, aunque  en esto todavía habrá que seguir observándolo.©

La abeja cortadora

El otro día al quitar para cambiar la tierra de un tiesto me encontré con estas sorprendente vainas. Son cápsulas para el desarrollo y crecimiento de la larva de una abeja solitaria, perteneciente posiblemente a la familia de las Megachile, que son también conocidas como abejas cortadoras.

El que este tipo de abeja se han denominadas  abejas solitarias significa  que desarrollan todo su ciclo vital sin estar vinculadas a una colmena. Las hembras son individuos fértiles que se encargan de construir un nido donde poner sus huevos. Los machos aunque nacen primero desaparecen tras la fecundación. Nadie  suelen encargarse  de las crías una vez que se ponen los huevos. Las larvas sobreviven por su cuenta.

Para la elaboración del nido este tipo de abeja solitaria emplea las hojas de algunas plantas. Recorta los trozos de hojas que coloca dentro de una galería subterránea. Dentro  de esas hojas coloca los huevos. Dos en este caso.

En concreto pensamos que estas larvas pueden ser de la Megachile centuncularis, conocida comúnmente como abeja cortadora de hojas, abeja aserradora de hojas o abeja del rosal, por las huellas que deja en las hojas tras cortar trozos circulares de las hojas.

Pero no es en exclusiva en los rosales de donde consigue la materia con la que realiza sus nidos. Hemos encontrado la huella de su paso sobre las hojas de los granados y de los chirimoyos.  Estos  nidos que aparecen aquí  estaban realizados con hojas de fresas.

Daños en Rosal

Las abejas cortadoras aunque nos afean los rosales  no suelen producir una defoliación grave que agote a las plantas, aunque si que pueden debilitar a las plantas que ya estén de por sí flojas.

Daños en chirimoyo

Por contrapunto las abejas solitarias son de hecho muy abundantes y  realizan una importante labor  polinizadora, aunque tienden a especializarse en ciertos tipos de plantas con  las que en ocasiones establecen una cierta interdependencia. Este polen y néctar recogido será almacenado en el nido como parte de la alimentación de la larva.

Abeja solitaria

La importancia de conservar este tipo de abejas es grande. Por ello se deben soportar los daños colaterales que su presencia supone y  respetar  en  la medida de lo posible las necesidades que su desarrollo trae. Ello nos ha vuelto a hacer reflexionar sobre la conveniencia de construir un hotel de insectos, y en qué medida podría ser beneficioso para este tipo de insectos u otros individuos pertenecientes a otras familias de abejas solitarias. ©