Roña o moteado en los frutales de pepita

 Pera de Don Guindo con moteado

Pera de Don Guindo con moteado

Manzana verde Doncella con la piel limpia

Manzana Verde Doncella con la piel limpia

Una de las enfermedades más frecuentes de los frutales de pepita es la roña o el moteado que afecta en especial a peras y manzanas.  Producido por la actuación de la Venturia inaequalis y Venturia pirina, dos hongos que con una sintomatología similar, atacan respectivamente a manzanos y  perales.

El ciclo de propagación comienza en primavera cuando, propiciado por la humedad de la época,  el hongo lanza a la atmósfera las esporas que arrastradas por el aire caen sobre la superficie de las hojas y  atraviesan  la cera de la cutícula. Se agarra a la planta y desarrolla micorrizas y al cabo de unos días aparecen las primeras manifestaciones externas.

Costra creada por el hongo en la superficie de la pera

Costra creada por el hongo en la superficie de la pera

Estamos en un ciclo que se reproduce de forma recurrente si se dan las condiciones adecuadas de temperatura y humedad y no hay nada que lo controle. Lo que puede llevar la infección a todas las partes del árbol, tanto en hojas como en el desarrollo de los nuevos frutos. El Hongo deja de crecer con temperaturas superiores a 25º.

En el proceso de control de esta enfermedad fúngica hay diversos aspectos que hay que tener en cuenta. En unos casos   son prácticas a realizar por el horticultor, tales como una adecuada ventilación de la copa que facilite el intercambio de aire en todas las zonas de la misma, podas de verano que eliminan parte de la vegetación  desarrollada en primavera,… En otros casos  supone el limitar el crecimiento fúngico, lo que no siempre es fácil.

Restos de la venturia pirina sobre el peral, tratado con extracto posteriormente

Restos de la Venturia pirina sobre el peral, tratado con extracto tras infectarse en primavera

Quiero mostraros dos situaciones muy diferentes en cultivo ecológico.  En un caso es el huerto  del pueblo, el otro es el  del blog. El primero tiene manzanos de unos 40 años. Son manzanos que están a su aire y bastante abandonados y que de forma habitual se infectan. Su producción queda limitada  por ello.

El otro ya lo conocéis, con perales y manzanos que llevan bastante controlada la infección y  donde hemos ido experimentando. Nos hemos ido dando cuenta que si de forma regular empleamos el extracto fermentado de cebolla a lo largo de todo el año, desde antes que aparezca la flor hasta las últimas hojas del otoño, esto limita y controla  el desarrollo de la infección fúngica.

Los tratamientos en primavera con los frutos jóvenes son los más importantes

Los tratamientos en primavera con los frutos jóvenes son los más importantes

Pero en ocasiones nos hemos despistado  y eso afectó a la caída  de  frutos  o en la  formación de los mismos, aunque en parte el daño se puede  corregir  si de forma recurrente volvemos a emplear el extracto, dejando  la mayoría de los frutos limpios.©

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