Los sapos cambian de piel

Bufo bufo, o Sapo común

Bufo bufo, o Sapo común

Huyendo de nosotros, con paso torpe

Huyendo de nosotros, con paso torpe

Hacía mucho tiempo que no veíamos ningún sapo. A lo largo del invierno los sapos  no aparecen por el huerto. Desde finales del otoño, cuando la temperatura desciende por debajo de los 10º,  buscan un lugar donde esconderse, normalmente  se adentran en los  agujeros de los ratones  o en  las madrigueras del topo y allí, donde la temperatura es más regular y estable  pasan todo este tiempo adormecidos, a veces solos en otras acompañados.

Lo que no sabía es  que los sapos también mudan su piel. Pero eso es lo que estaba haciendo este hermoso ejemplar cuando lo encontramos en el montón de la arena. Su piel se va renovando conforme el animal va creciendo, sustituyéndola por otra nueva.

Con fragmentos de la piel que muda

Con fragmentos de la piel que muda

En general los sapos suelen ser de adultos de color pardo, a veces terrosos, otros grisáceos, con cierto mimetismo con el color del suelo donde viven. Con la piel llena de verrugas. De mayor tamaño que las ranas y mucho más torpes, por lo que no suelen saltar o lo hacen desgarbadamente y mucho menos que estas.

Si duda es de los animales que cuando aparece, siempre lo cuidamos en el huerto. Lo normal es apartarlo de la tarea que estamos realizando para que no se meta en problemas y dejarlo a su aire. Sería bueno que cumpla con su esperanza de vida de 30  años.

De cerca

De cerca, con sus verrugas

Nos gusta que estén por la zona de cultivos huerto.  Como animales carnívoros, que son,  se nota su presencia, tanto la de ellos como la de  las ranas que andan por todo el huerto. Por contra se  reduce la de babosas, caracoles  y otro fitofagos e incluso los adultos llegan a comer las crías  pequeñas de los ratones.  ©

2 pensamientos en “Los sapos cambian de piel

  1. ARMANDO

    Existe mala prensa sobre los sapos, se les han asociado con temas de brujeria, sin embargo la divulgación de sus beneficios sobre la agricultura habria que potenciarlo para que si nos encontramos con uno de estos escasos ejemplares tengamos la gentileza de dejarlos en su pausada tranquilidad sin infringirle ningún daño.
    Igual sucede con lagartijas, lagartos, salamandras, murcielagos, todos ellos muy beneficiosos para librarnos de esos otros que nos producen perjuicios en algunos casos graves.
    Debe existir una educación escolar que evite se maltrate a esos animalitos y se destierren esas falsas leyendas que los hacen ser perseguidos por infantes y adultos incultos.

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    1. Encarnación Autor de la entrada

      Hola Armando! Estoy contigo en que la formación es fundamental en todo lo que tiene que ver con la conservación medioambiental. Desde la curiosidad y el conocimiento es siempre posible tomar medidas que ayuden. De todas formas el mayor problema hoy en día, no es la tortura de los animales, pues cada vez hay más desconocimiento y falta de contacto con estos animales. El mayor problema es la despreocupación y el desinterés, que puede ser mucho más dañino. Un saludo

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