La cesta de setas

Temporada de Boletus

Temporada de Boletus

Cesta en casa

Cesta en casa

Es temporada de setas y con una cesta de mimbre es como salimos al monte en esta época del año. Una cesta  de las varias  que hay en casa. En unos casos resultados de las buenas habilidades de los artesanos de la mimbre, en otros, fruto de los intentos de emularlos que he practicado en alguna ocasión, y que, pese al uso,  todavía se conservan.

Con las cestas en otoño hay una magia especial, la magia de la cesta, que allí donde se posa termina encontrando  setas que, poco a poco, la  van llenando.

Este año parece que hay una buena temporada de ellas. Las lluvias de agosto activaron el micelio, y desde entonces las precipitaciones que han ido cayendo semanalmente  han alimentando la tierra, lo que ha permitido  que hayan aparecido muchas de setas.

Bajo los robles

Bajo los robles

Con la cesta nos hemos lanzado al monte. Es frecuente que siempre hagamos el  mismo recorrido. Hay que comprobar como se encuentra cada rincón conocido. Este año se han portado bien. Es lo bueno que tienen el mantener buenas prácticas en el monte, este lo agradece y  nos deja una buena recompensa.

Comenzamos a llenar la cesta: Boletus, algunos níscalos y pie azul

Boletus, algunos níscalos y pie azul

Nosotros buscamos setas para comer, pero sin duda el cómo está el mercado de la seta repercute en nuestra cosecha. Me explico. En mi zona se recogen Boletus para comercializarlos. Si el año es como el actual, con muchos hongos de roble y castaño parasitados, esas variedades de setas   apenas se pagan,  y por ello son poco buscadas. En el  año actual  el  mercado se concentra  en los Boletus de pino, que  son los más buscados.  Entonces nuestras oportunidades de encontrar  setas de las otras se amplían.

Boletos

Boletos

Ya en el monte la cesta se va llenando. Vamos recogiendo las que están duras y sanas. Principalmente Boletus edulis, reticulatum, aereus, tanto bajo  robles, como en  castaño y alguno de pino, pronto comienzan a aparecer otras, … las primeras Pie Azules de la temporada, los Níscalos, alguna Carbonera.

Poco a poco....

Poco a poco….

Recogemos aquellas setas que aparecen en superficie, no escarbamos. Aquellas que  por su tamaño son claramente identificables. Eso deja un montón de setas pequeñas  que dejamos en el monte.  Esas setas las tapamos y disimulamos, para volver a buscarlas a la semana siguiente,  y a veces las encontramos.

...Se va llenando

…Se va llenando

No siempre ,…  en otras ocasiones  no están las tapadas por nosotros, pero recogemos las que otros han tapado. Es una buena práctica que ayuda al recolector y al monte, pues las setas adultas maduran las esporas que sueltan en el monte.

La cesta se ha ido llenando y cuando eso sucede tenemos que plantearnos para qué más….  Ha sido una buena jornada, un buen paseo, … una cesta llena de setas. Es hora de regresar a casa.©

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