Trasplante de rosales

Zona asilvestrada de los rosales

Zona asilvestrada de los rosales

Preparando los hoyos

Preparando los hoyos

Este año el llegó turno de cambiar los rosales de donde los puse el primer año en   que nos asentamos en el huerto.  El lugar ha ido degenerándose año en año, pues la grama que era abundante en la zona se agarró con fuerza y se asentó  entre sus raíces, por lo que era casi imposible sacarla. Este invierno con tanta lluvia ha grama ha terminado por ganar la partida.

Esperando a ser colocados en el hoyo

Esperando a ser colocados en el hoyo

A grandes males grandes remedios. Pensé en que había que buscar un nuevo espacio donde colocarlos, un espacio que fuera más saneado. Por ello decidí ponerlos en  la  entrada al huerto, creando  una “avenida”, que a su vez sirve para delimitar la zona.

Aproveché para mover las plantas  en esos periodos  entre lluvia y lluvia, cuando el terreno ha estado relativamente blanco y fácil de mover, pese a  la grama que genera una red de raíces  difícil de apartar. Con toda esa zona  tengo  que trabajar en la primavera, pues pretendo sanearla, eliminando toda  la grama que pueda y luego arar.

Plantas fuertes

Plantas fuertes

En el trozo  donde he colocado los rosales ya tenía preparados los hoyos desde hace  unos días. Al plantar el rosal colocamos al tiempo un poco de humus sobre las raíces que se ponen extendidas, tapamos el hoyo con la tierra, regamos y vamos a usar todo alrededor de los rosales paja, para evitar que la tierra se reseque, quede aterronada y  áspera. Bajo la paja el suelo  mantendrá su estructura más porosa y no se resecará.

...

Antes de realizar el trasplante los rosales fueron podados, para poder manejar con más facilidad las plantas y evitar arañazos, y para  ajustar la  cantidad de raíces  al volumen de ramas. Espero que en esta zona se pueda controlar mejor la grama. ©

2 pensamientos en “Trasplante de rosales

  1. francisco jose cabrero barranco

    en esta zona y en mi terreno no tengo ese grave problema con ese tipo de mala hierva, aunque sí con otras igualmente molestas a la hora de mantener el suelo en producción, el pasado año enmarqué yo mi colección de rosales en dos zonas que previamente preparé para el fin del disfrute ajardinado paisajístico, removí las zonas en cuestión con un horquillo en profundidad, retiré a mano todas aquellas raíces que encontré y todas las hiervas existentes, aporté los elementos de corrección del suelo que yo arduamente ya tenía preparados del año anterior (hojarascas, cenizas, restos de pajas y podas finas junto con deshechos de verduras ya fermentados y estabilizados) esto aligeró el terreno y aportó nutrientes que, en su asociación con las laboriosas lombrices, abundantes en mi finca por la cercanía al rio Alberche, generan un subsuelo productivo y apto para la acidificación que es beneficiosa para el asentamiento de los rosales. Por otro lado, y teniendo en cuenta el enriquecimiento fortuito del terreno, me encontraba con un problema, la posibilidad del aumento de especies herbáceas que podrían asentarse también sobre este suelo, pensé entonces en colocar plástico negro alrededor del pie de los rosales, respetando un cierto diámetro alrededor de ellos para que el suelo también recibiese aireación que permitiese la subsistencia de las raíces de los rosales, funcionó, tan solo crecerían algunas hiervas afortunadas que semillarían desde las cercanías por la acción de los vientos y otros menesteres, pero reduje considerablemente las espécies invasivas y, las pocas que enraizaban, al yo estar atento a ello, eran fáciles de retirar, para alimentar de forma periódica alos rosales en el periodo estival, preparaba un purín de remojo de basura ya curada y de vez en cuando cenizas de leña… los rosales brillan por su salud y parecen estar a gusto en su ubicación actual, producen grandes cantidades de rosas y de follaje, tal vez demasiadas, con ello he conseguido esquejarlos muy fácil, ya que al estar tan saludables, los esquejes que selecciono tienen vigorosidad y enraízan con facilidad. Como mi intención era crear zonas ajardinadas paisajísticas, salvo en las zonas que tengo en reserva para ahora en primavera, colocar las plantas ornamentales y entre algunas aromáticas ya establecidas, instalé plástico negro y, sobre este, gravilla recogida en la criba del terreno, esto le hace un lugar mas ordenado y limpio de malas hiervas, agudicé el efecto natural con algunas piedras y algunos troncos… en conclusión, el plástico negro… un fiel compañero del hortelano y del jardinero si se utiliza con prudencia, ayuda a preservar la humedad del suelo, evita en gran medida las heladas fortuitas y evita la proliferación de malas hiervas invasivas en aquellas zonas que no deben ser trabajadas de forma continua por estar ya establecidas plantas de largo periodo de vida, y como sobre este plástico negro extiendo gravilla, evito el sobrecalentamiento excesivo del plástico que, por otro lado sería un grave problema con los calores estivales… Un saludo desde Toledo

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    1. Encarnación Autor de la entrada

      Yo Francisco, voy a emplear paja en lugar de plástico negro. Pero como no sé si terminaré con controlar la grama, quizá en algún momento me toque usar el plástico negro, pero de momento será paja, aunque quizá también meta debajo de ella algunos cartones y papeles, para intentar ahogar las malas hierbas. Un saludo

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