Ajos, atados o doblados

Antes de  preparar el fruto  para ser recogido

Los tres tipos juntos

Los tres tipos juntos

Este año también  planté los ajos en dos momentos diferentes  del año, otoño y primavera.  Pese a venir  la primavera tan húmeda no he notado el desarrollo de roya en ellos por lo que no les di ningún tipo de tratamiento, pero la tierra estuvo demasiado pesada para un cultivo como el ajo por lo que el cultivo de invierno no ha sido  demasiado bueno, pero los ajos de primavera plantados en marzo si que han ido mucho mejor.

Hay plantados ajos de tres tipos: Ajos morados de cuello blando, ajos morados de cuello duro y ajos elefante.

Mis ajos ya están  listos para recoger, pero antes de  la llegada de la cosecha  para favorecer que el ajo adquiera mayor tamaño  se suele actuar sobre él  facilitando  que el empuje de la savia se concentre en las cabezas   antes que en las hojas  y eso lleva a una  la elección ¿atamos los ajos o simplemente los doblamos?.

Los de mi madre, del invierno

Los de mi madre, del invierno

...

Detalle del nudo

Mi madre suele preferir atarlos, de hecho este fin de semana pasado estuve atándole los suyos, en mi caso prefiero  combinar, doblar el tallo un poco solo  a aquellos que son de tallo flexible, no   endurecido por el brote   floral,  es más rápido; mientras que a los otros,  cuyo tallo floral suelo recoger para ajetes cuando está tierno  a esos los ato.

Los míos de tallo duro

Los míos de tallo duro

Esta tarea la he venido  realizando como una semana antes de proceder a arrancar los ajos y en ello estamos, pronto el terreno de los ajos estará disponible para una nueva siembra.

Ajos doblados

Ajos doblados

Me queda preguntarme  si se emplearan otras técnicas con los ajos para facilitar el  engrosamiento del bulbo y cómo nunca se sabe,  por vuestra zona  ¿qué suele ser   lo habitual? ©

2 pensamientos en “Ajos, atados o doblados

  1. Rafael Rodríguez

    Por aquí procedemos a lo que llamamos “pisar los ajos”, que es, más o menos, lo que tú haces, es decir, poco antes de la recolección, se doblan o se retuercen los tallos para que el ajo engorde un poco más. Este año, digamos que se han doblado ellos solitos y, cuando se han empezado a secar los tallos, los hemos sacado y los hemos puesto a terminar de secar en un lugar sombreado. Curiosamente este año hemos obtenido nuestra mejor cosecha de ajos en cantidad y en calidad. No sabemos por qué ha sido, si la preparación de la tierra, si la variedad, si han sido los dioses o los hados … ;)) Saludos desde El Terrao.

    Responder
    1. 2meperezg Autor de la entrada

      Está claro Rafael que lo más diferente son las expresiones. Los míos, los de marzo, todavía los tengo en tierra y con el cuello verde, por lo que esperaré a que ellos se doblen un poco. Los otros no han sido malos, muy irregulares desde muy buenos a medianillos, pero mi terreno tardará años en ser bueno para los ajos. Los hados del destino y el tahur de la moneda son muy frecuentes en nuestra realidad de hortelanos, pues a veces todo se sincroniza y funciona casi sin saber porqué cuando aparentemente otras veces no lo hace. Un abrazo

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s