Pardales en acción

Hordeum vulgare

Hordeum vulgare

A lo largo de toda la primavera la cebada de invierno ha estado creciendo en el huerto.  No esperábamos mucho de la misma, pues se sembró a modo de experimento en una zona donde había estado  trabajando la máquina, con el terreno muy apisonado, como un modo de empezar a poner el  suelo  listo para el cultivo.

Hermosas  espigas

Hermosas espigas

Así de buena  estaba a comienzos de junio, un trozo  que presentaba hermosas   espigas, que se mecían libres bajo la brisa, mientras que lentamente comenzaban a madurar. Nos hicimos esperanza de una buena cosecha.

...

Pero está claro que al pequeño cultivador  todo se le convierten en mermas, poco a poco comenzamos a notar que algo sucedía    en las espigas cada vez más peladas y desgastadas. No ocurría   nada mientras nosotros estábamos en el huerto, pero había que tomar medidas, estaba claro que  había que protegerla.

Bajo la red

Bajo la red

Tendimos unos arcos de hierro por encima y colocamos una red. Pero no acabó ahí, todos los bordes en contacto con la red comenzaron a estar asolados,  y en ocasiones   refrenados por la red ya había más tiempo  para localizar a los culpables, para  verlos.

Pelando los granos

Pelando los granos

Pese a todo qué rápidos  resultan los pardales para desaparecer cuando llegamos al huerto,   aprovechan cada hueco, cada espiga cercana, cada oportunidad,  su acción deja huellas manifiestas sobre nuestra cebada, veremos lo que queda por recoger tras el paso de las bandadas. ©

Sin dejar uno

¡…sin comentarios!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s