Pizza de cebolla y queso

Primera pizza

Primera pizza

En internet no es oro todo lo que reluce y en relación con las recetas  de  cocina no siempre es válida aquella que la Web nos ofrece. Los motivos pueden ser variados, desde el error   ingenuo a la ignorancia manifiesta.

Picando  nuestra cebolla blanca

Picando nuestra cebolla blanca

Esta es la crónica de uno de esos desencuentros entre lo que se ofrece de consejo y el duro golpe con la realidad, mi objetivo: realizar una  sencilla pizza de cebolla.

Me gusta la  cebolla,  me ofrece posibilidades que me gusta investigar y habiendo leído sobre la pizza de cebolla y queso, estuve viendo diferentes recetas. En ellas además de la receta de la base de pan, empleaban: cebolla cruda, queso y poco más:  unas briznas de orégano.

Lista para meter al horno

Lista para meter al horno

Como lo mejor es hacer para aprender, había que experimentar con esta pizza. Elegí  de base una masa sencilla de hacer y muy rápida  con levadura de panadero,  una cucharadita de azúcar, un vaso pequeño de agua templada. Se diluyó la levadura en el agua y se le añadió el azúcar, dejándolo reposar como media hora, al cabo de la cual, sobre la superficie del agua apareció espuma y el líquido estaba suavemente  burbujeante.

Se le incorporaron entre el cuarto kilo de harina y los 300 gramos, junto a una cucharadita de sal. Recién amasada la masa  se extiendió enseguida  y se le colocan encima las rodajas de cebolla,  colocando por encima el queso que se empleó  y el orégano y un chorro de aceite de oliva por encima de toda la pizza.

Dorada la superficie

Dorada la superficie

Con la cebolla frita

Con la cebolla frita

Cebolla y panceta

Cebolla y panceta

Metida al horno inmediatamente la pizza parecía ir fenomenal. La masa creció y se engrosó bien. Quizá le había dejado  muy gorda la pizza, no habiéndola extendido demasiado. El queso comenzó a dorarse y viendo que estaba cocinada por la base, la retiramos del fuego.  El problema fue que pese a  su  apariencia al hincar el diente la masa estaba cruda por el medio. ¿Qué había sucedido? Pues un error de principiante, como me dice mi hijo. La cebolla en un horno convencional no tienen posibilidad de cocinarse al mismo tiempo que el pan, y además  al ponerla cruda  está soltando humedad que impide que la masa se cueza.  ¡Qué rabia!

Recién sacada del horno

Recién sacada del horno

Tuve pizza para un montón de días, todavía suena.  Pero como buena cabezota volví a por ella. Esta vez la cebolla estaba cocinada y además decidí incorporarle un poco de panceta.  Ya fue otra historia y quedó bien cocida. Me gustan los sabores sencillos de la cebolla, que si además se mezclan con un buen queso resultan muy agradables. Pero eso si, nada mejor que aprender de  la propia  experiencia para  sacarle todo el partido. ©

Corte lateral

Corte lateral

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s