A lo largo de julio hemos estado de cosecha. Y de una entrada quiero quitarme de encima todo lo que se refiere a la familia de los Allium de este año: Allium sativum, Allium ampeloprasum, Allium ascalonium, Allium cepa.
Ajos, ajo elefante, chalotas y cebollas han tenido una primavera de escasa precipitaciones, lo que ha afectado más a los ajos que a las cebollas. La razón es fácil de entender, simplemente a las segundas les hemos aportado más riego que a los primeros, pero pese a todo la cosecha que es abundante me ha dejado con mejor sabor de boca en lo relativo a las cebollas que en lo que se refiere a los ajos.
Los ajos no se han criado este año con un tamaño grande, son abundantes y de hecho tengo tres hermosas ristras además de los muy pequeños, pero no son grandes y hermosas cabezas, voy a tener que revisar que no estoy haciendo bien, o quizá plantearme el regadío de los mismos de forma más sistemática. Quizá también pudo afectar el que tuvieron algo de roya, pero no demasiada.
Los ajos elefantes plantados eran ocho dientes, de ellos cuatro se han hecho cabezas bastantes buenas, los otros en cambio han desarrollado un gran diente, pero no se han dividido.
Las chalotas se criaron bien, pero con la llegada de los calores del final de la primavera se entallecieron, quizá por escasa humedad, pues las he regado realmente muy poco, y ahora al final las he dejado demasiado tiempo en la tierra y en algunas de ellas comenzaba a notarse podredumbre en la raíz. No sé como afectará eso a su conservación.
Las cebollas si que merecen la pena este año, pero su desarrollo es también desigual:
- Se han desarrollado muy bien las cebollas blanca con cabezas grandes y muy regulares, es una cebolla sabrosa, jugosa y frecuentemente muy dúlce, adecuada para comer incluso cruda, en ensalada.
- Se han dado peor las cebollas amarillas que no han desarrollado una cabeza homogénea
- De entre las rojas, las adquiridas en el Lydl no han crecido demasiado, eso si presentan un bonito e intenso color rojo. Hay también una pequeña tanda de cebollas rosadas, que también han sido muy desiguales. ©























Comentarios recientes