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Cultivo de nabizas

Nabizas a mediados de Noviembre

Estando tan cerca de Galicia es de entender que por aquí también de forma tradicional se han cultivado y criado los nabos y  de vez en cuando se comían las nabizas, esto son  las hojas de los  nabos  cuando están tiernas y después de haberse suavizado con la helada.

Formando las hojas tiernas

Conocidos como   Brassica napus var. rapifera   de la familia Brassicae -crucíferas, es una planta el nabo que ha quitado mucha hambre en el invierno en esta zona, por lo que era de siempre indispensable, tanto para consumo humano como animal.  Su producción era básica antes de la entrada de la patata en Europa, manteniéndose después de ella como un complemento importante para el invierno.

Las plantas se desarrollan mejor en la temporada invernal, pues necesitan humedad y menor temperatura para mantenerse sin florecer, de forma que cuando sube la temperatura allá en la primavera al tiempo se  desarrolla el inicio de  los tallo florales, que en tierno son conocidos como grelos.

Semillas de la nabiza

Plantas en septiembre

Así pues  de la misma planta sacamos las nabizas, el nabo o raíz donde almacena los nutrientes y el tallo tierno, los grelos. Todo ello lo iremos aprovechando a lo largo del invierno. No es de extrañar  si a esto unimos la importancia que tenía  para la supervivencia que los gallegos hablaran de la trinidad en relación con ello: “Nabos nabiza e grelos trinidade do galego tres persoas distintas e un só deus verdadeiro”

Plantas en Octubre

Pero es imprescindible darle tiempo de crecimiento a las nabizas para que puedan formar los nabos, por ello en el mes de  agosto abrimos el suco después de preparar el terreno y pusimos  en el mismo el abono bien descompuesto y lo regamos todo, cerramos con algo de tierra y  encima colocamos la semillas, que cubrimos asimismo un poco. En una semana las plantas están fuera.

Al poco de nacer

Desde ese momento fue necesario mantener la humedad en un periodo, el de final del verano, en que no suele ser muy abundante, este año de hecho ha habido que regar hasta a lo largo del mes de octubre. Pero finalmente llegaron las lluvias y desde ese momento los nabos se hacen autónomos. No habrá que hacer nada más por ellos  que estar pendientes de cuando  podemos empezar a recogerlos. ©

Los nabos en el huerto

Nabo blanco, con su raíz

El  nabo blanco, Brassica Napus es el típico cultivo de invierno, que al llegar los calores de la primavera se entallece y desarrolla su tallo floral  con flores normalmente de color amarillo y posteriores semillas redondeadas y pequeñas, como suelen ser las de  todas  las crucíferas.

Es una planta emparentada con berzas y nabos plantados por esta zona para alimentación del ganado en invierno, que también de vez en cuando se utilizaba en la alimentación humana.

Nosotros pusimos las semillas en tierra a finales del mes de agosto, aunque la tierra no estaba muy adecuada y  tardaron en nacer.

Plántulas de nabos

Con los calores de final del verano y lo seco que estuvo el tiempo en estos  momentos finales de la estación su crecimiento fue lento, por lo que se podría decir que este año se  han desarrollado de forma lenta, razón por la cual van tardíos.

Los nabos comenzaron a animarse en crecimiento al llegar el otoño  y  con él  las lluvias, ya que son un producto que le gustan las temperaturas frescas y la humedad.

Nabos en crecimiento

Pero cuando realmente encuentran su mejor momento es a lo largo del invierno, periodo en el cual irán engrosando la raíz carnosa,  la cual se podrá utilizar en la cocina para acompañar o  preparar algunos platos.

También se pueden emplear los tallos verdes desde mediados del invierno como grelos para la confección de algunos platos.